El espejismo de Dios – Richard Dawkins

Extraído de gratuitamente  http://www.4shared.com/account/file/92151795/c6cdea84/Dawkins_Richard_-_El_espejismo_de_Dios.html


Richard Dawkins es un eminente teorista evolucionario y etólogo (experto en comportamiento animal), actual Profesor de la Cátedra Charles Simonyi para el Entendimiento Público de la Ciencia de la Universidad de Oxford, Inglaterra, cargo que ha ocupado desde 1995. El Wall Street Journal dijo que “Su pasión está sustentada por una asombrosa capacidad literaria”. The New York Times Book Review lo ha alabado como el escritor que: “entiende los asuntos tan claramente que obliga a su lector a entenderlos también”. Richard Dawkins es también el autor de los siguientes libros: The Ancestor’s Tale (El Relato del Antepasado); The Selfish Gene (El Gen Egoísta); The Extended Phenotype (El Fenotipo Extendido); The Blind Watchmaker (El Relojero Ciego); River Out Of Eden (Río Saliendo del Edén); Climbing Mount Improbable (Escalando la Montaña Improbable); Unweaving the Rainbow (Destejiendo el Arco iris), y A Devil’s Chaplain (Un Capellán del Diablo).

Publicado en 2006 en Gran Bretaña por Bantam Press

Una División de Transworld Publishers; Boston y Nueva Cork

Nota del Editor Digital:

Existe una edición en español de esta obra impresa por

Espasa Calpe S. A.

Traducción de Regina Hernandez Weigand

ISBN 978-84-670-2478-4

De la que hemos tomado la lista de direcciones que figura en el apéndice y a la que hemos agragado unas cuantas direcciones elctrónicas de interés para los hispanoparlantes.

Sin embargo para el resto de la obra nos hemos servido de otra traducción encontrada en internet realizada por Carlos Eduardo Ruiz, habiendo cambiado las acotaciones interlineales del traductor poniéndolas como notas a pie de página. Puede haber, es lógico que así sea, alguna diferencia entre ambas traducciones.

Que disfruten la obra.

El Editor Digital

En Memoria de

Douglas Adams

(1952-2001)

‘¿No es suficiente ver que un jardín es hermoso sin tener que creer que también existen hadas en el fondo de éste?’

VERSION EN ESPAÑOL DE CARLOS EDUARDO RUIZ

Nota del Editor Digital: 1

PREFACIO.. 5

1.- UN NO-CREYENTE PROFUNDAMENTE RELIGIOSO.. 12

MERECIDO RESPETO.. 12

RESPETO INMERECIDO.. 20

2.- LA HIPÓTESIS DE DIOS. 29

POLITEÍSMO.. 30

MONOTEÍSMO.. 36

SECULARISMO LOS PADRES FUNDADORES. 38

Y LA RELIGIÓN.. 38

LA POBREZA DEL AGNOSTICISMO.. 46

NOMA.. 53

EL EXPERIMENTO DEL GRAN REZADOR.. 60

LA ESCUELA DE EVOLUCIONISTAS. 65

NEVILLE CHAMBERLAIN.. 65

PEQUEÑOS HOMBRECITOS VERDES. 68

3.- PORQUÉ CASI CIERTAMENTE NO EXISTE DIOS. 73

LAS “PRUEBAS” DE TOMÁS AQUINO.. 73

EL ARGUMENTO ONTOLÓGICO.. 76

Y OTROS ARGUMENTOS A PRIORI 76

EL ARGUMENTO DE LA BELLEZA.. 81

EL ARGUMENTO.. 83

DE LA “EXPERIENCIA” PERSONAL.. 83

EL ARGUMENTO DE LAS ESCRITURAS. 88

EL ARGUMENTO DE.. 93

ADMIRADOS CIENTÍFICOS RELIGIOSOS. 93

LA APUESTA DE PASCAL.. 99

ARGUMENTOS BAYESIANOS. 101

4.- PORQUÉ CASI CIERTAMENTE NO EXISTE DIOS. 106

EL BOEING 747 DEFINITIVO.. 106

LA SELECCIÓN NATURAL.. 108

COMO LEVANTADORA DE NUESTRA CONCIENCIA.. 108

COMPLEJIDAD IRREDUCTIBLE.. 113

LA ADORACIÓN DE LOS VACÍOS. 121

EL PRINCIPIO ANTRÓPICO.. 131

VERSIÓN PLANETARIA.. 131

EL PRINCIPIO ANTRÓPICO: 138

VERSIÓN COSMOLÓGICA.. 138

UN INTERLUDIO EN CAMBRIDGE.. 148

5.- LAS RAÍCES DE LA RELIGIÓN.. 156

EL IMPERATIVO DARWINIANO.. 156

VENTAJAS DIRECTAS DE LA RELIGIÓN.. 161

SELECCIÓN GRUPAL.. 164

LA RELIGIÓN COMO SUB-PRODUCTO DE ALGO MÁS. 167

PSICOLÓGICAMENTE PREPARADO.. 174

PARA LA RELIGIÓN.. 174

CAMINE SUAVEMENTE, PORQUE USTED.. 188

CAMINA SOBRE MIS MEMES. 188

6.- LAS RAÍCES DE LA MORALIDAD.. 206

¿PORQUÉ SOMOS BUENOS?. 206

¿TIENE NUESTRO SENTIDO MORAL.. 209

UN ORIGEN DARWINIANO?. 209

UN CASO DE ESTUDIO SOBRE LAS. 219

RAÍCES DE LA MORALIDAD.. 219

¿SI NO EXISTE DIOS, PARA QUÉ SER BUENO?. 224

7.- EL LIBRO “BUENO” Y LA CAMBIANTE MORAL ZEITGEIST. 233

EL VIEJO TESTAMENTO.. 234

¿ES EL NUEVO TESTAMENTO ALGO MEJOR?. 246

AMA A TU PRÓJIMO.. 251

7.2 EL LIBRO “BUENO” Y LA CAMBIANTE MORAL ZEITGEIST. 261

LA MORAL ZEITGEIST. 261

¿Y QUE HAY DE HITLER Y STALIN?. 273

¿NO ERAN ELLOS ATEOS?. 273

8.- ¿QUÉ ESTÁ MAL CON LA RELIGIÓN? ¿PORQUÉ SER TAN HOSTIL?. 281

EL FUNDAMENTALISMO Y LA.. 283

SUBVERSIÓN DE LA CIENCIA.. 283

EL LADO OSCURO DEL ABSOLUTISMO.. 288

FE Y HOMOSEXUALIDAD.. 291

LA FE Y LA SANTIDAD DE LA VIDA HUMANA.. 294

LA GRAN FALACIA DE BEETHOVEN.. 302

CÓMO LA “MODERACIÓN” EN LA FE PROMUEVE EL FANATISMO.. 306

9.- NIÑEZ, ABUSO Y ESCAPE DE LA RELIGIÓN.. 313

ABUSO MENTAL Y FÍSICO.. 319

EN DEFENSA DE LOS NIÑOS. 329

UN ESCÁNDALO EDUCATIVO.. 335

DE NUEVO ELEVANDO LA CONCIENCIA.. 342

LA EDUCACIÓN RELIGIOSA COMO PARTE DE LA CULTURA LITERARIA.. 345

10.- ¿UN MUY NECESITADO VACÍO?. 350

BINKER.. 351

CONSOLACIÓN.. 355

INSPIRACIÓN.. 368

LA MADRE DE TODAS LAS BURKAS. 369

apéndice. 385

ALGUNAS PÁGINAS DE INTERÉS EN ESPAÑOL.. 388

PREFACIO

Cuando niña, mi esposa odiaba su escuela y deseaba poder irse. Años después, cuando estaba en sus veinte, le relató este infeliz hecho a sus padres, y su madre se espantó: “pero querida, ¿porqué no viniste a nosotros y nos lo dijiste?” La respuesta de Llala es mi texto del día: “Porque yo no sabía que podía hacerlo”.

Yo no sabía que podía.

Sospecho—bueno; estoy seguro—que existen montones de personas allá afuera que han sido criadas conforme a una religión u otra, y que están infelices con ella; no creen en ella, o están preocupadas por las maldades que son hechas en su nombre. Personas que sienten vagas añoranzas de renunciar a la religión de sus padres y desean que pudieran hacerlo, pero simplemente no saben que renunciar es una opción. Si usted es una de ellas, este libro es para usted, ya que tiene la intención de hacerlo consciente—hacerlo consciente del hecho de que ser ateo es una aspiración realista, y una aspiración valiente y espléndida. Usted puede ser un ateo que es feliz, balanceado, moral, e intelectualmente satisfecho. Este es el primero de mis mensajes para hacerlo consciente. También quiero hacerlo consciente en tres otras formas, a las que llegaré.

En enero de 2006 yo presenté un documental para televisión de dos partes; llamado Root of All Evil? (¿La Raíz de Toda Maldad?) transmitido por el canal cuatro de la televisión británica. Desde el comienzo a mi no me gustó el título. La religión no es la raíz de toda maldad; porque ninguna cosa es la raíz de todo. Pero estaba encantado con el aviso publicitario que el Canal Cuatro publicó en los periódicos nacionales. Era una fotografía del paisaje de Manhattan con el título: “Imagine un mundo sin religión”. ¿Cuál era la conexión? Las torres gemelas del Centro Mundial de Comercio estaban conspicuamente presentes.

Imagine; junto a John Lennon, un mundo sin religión. Imagine que no existen terroristas suicidas; que no existió el 11 de septiembre, ni el 7 de julio, y que no existieron ni las cruzadas ni las cacerías de brujas, ni el Complot de la Pólvora [1], ni la partición india [2], ni las guerras palestinas / israelitas, ni las masacres Serbias / Croatas / musulmanas, ni persecución de judíos como “asesinos de Cristo”, ni “problemas” en Irlanda del Norte, ni “asesinatos por honor”, ni evangelistas televisivos de trajes brillantes y de abombados peinados estafándole su dinero a las personas crédulas (“Dios quiere que usted dé hasta que duela”). Imagine que no existieron los talibanes que explotaron las estatuas antiguas, ni decapitaciones públicas de blasfemos, ni azotes sobre pieles femeninas por el crimen de mostrar unos centímetros de ella.

Incidentalmente, mi colega Desmon Morris me informa que la magnífica canción de John Lenon es algunas veces cantada en los Estados Unidos de América eliminándole la frase: “y ninguna religión tampoco”. En una versión hasta se cambia la irreverencia para que diga: “y una religión tampoco”.

¿Quizás piensa usted que el agnosticismo es una posición razonable, pero que el ateísmo es tan dogmático como una creencia religiosa? Si es así, yo espero que el capítulo dos lo haga cambiar de opinión, al persuadirlo de que “la Hipótesis de Dios” es una hipótesis científica sobre el universo, que debe ser analizada tan escépticamente como cualquier otra. Quizás a usted le han enseñado que los filósofos y los teólogos han presentado buenas razones para creer en Dios. Si usted piensa eso, podría disfrutar el capítulo tres sobre “Argumentos sobre la existencia de Dios”—los argumentos resultan ser espectacularmente débiles. Tal vez usted piensa que es obvio que Dios deba existir; porque ¿De cuál otra manera llegó a existir el mundo? ¿Cómo más podría existir la vida, en toda su rica diversidad, con cada especie luciendo inexplicablemente como si hubiese sido “diseñada”. Si sus pensamientos corren a lo largo de esas líneas, espero que gane ilustración con el capítulo cuatro sobre “Porqué con casi toda seguridad no existe Dios”. Lejos de apuntar hacia un diseñador; la ilusión de diseño en el mundo viviente, es explicada con una mucho mayor economía y con una elegancia devastadora por la selección natural darwiniana. Y, aunque la selección natural se limita ella misma a explicar el mundo viviente, nos hace conscientes de la probabilidad de comparables “grúas” explicatorias que puede que ayuden a nuestro entendimiento del mismo cosmos.. El poder de grúas como la selección natural es la segunda forma de hacerlo conciente.

Quizás usted piensa que debe existir un dios o dioses porque los antropólogos y los historiadores reportan que los creyentes dominan toda cultura. Si usted halla eso convincente, por favor refiérase al capítulo cinco sobre “Las raíces de la religión”, que explica porqué la creencia es tan ubicua. ¿O usted piensa que la creencia religiosa es necesaria para que nosotros podamos tener una moralidad justa? ¿No necesitamos a Dios para poder ser buenos? Por favor lea los capítulos seis y siete para que vea porqué esto no es así. ¿Tiene usted todavía un punto blando sensible a la religión como una cosa buena para el mundo, aún cuando usted haya perdido su fe? El capítulo ocho lo invitará a pensar sobre maneras en las cuales la religión no es una buena cosa para el mundo.

Si usted se siente atrapado en la religión de su crianza, valdrá la pena que usted se pregunte a sí mismo como sucedió eso. La respuesta es usualmente alguna forma de adoctrinamiento infantil. Si usted es religioso es abrumadoramente probable que su religión sea la misma de sus padres. Si usted nació en Arkansas y piensa que el cristianismo es verdadero y el Islam es falso, sabiendo muy bien, que usted pensaría lo opuesto si hubiese nacido en Afganistán, usted es la víctima de un adoctrinamiento infantil. Mutatis mutandi si usted nació en Afganistán.

Todo el asunto de la religión es el tema del capítulo nueve, el que también incluye mi tercera forma de hacerlo consciente. De la misma manera que las feministas se sienten maltratadas cuando escuchan “el” en vez de “el o ella”, u “hombre” en vez de “humano”; yo quiero que todos retrocedan asqueados cuandoquiera que escuchen una frase como “niño católico” ó “niño musulmán”. Hable de “un niño de padres católicos”; si usted quiere, pero si usted escucha a cualquiera hablar de una “niño católico”, deténgalo y cortésmente señálele que los niños son demasiado jóvenes para saber donde están parados en esos asuntos; exactamente igual a como son demasiado jóvenes para saber donde están parados en economía o en política. Precisamente debido a que mi propósito es hacerlo consciente, no me disculparé por mencionar esto aquí en el Prefacio así como en el capítulo nueve. Uno no puede cansarse de repetirlo. Lo diré de nuevo: Que no es un niño musulmán sino un niño de padres musulmanes. Ese niño es demasiado joven para saber si él es un musulmán o no. Los niños musulmanes no existen. Los niños cristianos no existen.

Los capítulos primero y décimo; comienzan y culminan este libro, explicando que, en sus diferentes formas, cómo un apropiado entendimiento de la magnificencia del mundo real, aunque nunca se convertirá en una religión, puede llenar el rol inspiracional que la religión ha histórica—e inadecuadamente—usurpado.

Mi cuarta forma de hacerlo consciente es el orgullo ateo. Ser ateo es algo por lo que no hay que pedir disculpas. Al contrario, es algo sobre lo que se debe estar orgulloso; erguido frente al horizonte, porque el ateismo casi siempre indica una saludable independencia de pensamiento y, de hecho, una mente saludable. Existen muchas personas que saben, en lo profundo de su corazón, que son ateas, pero no se atreven a admitirlo frente a sus familiares o ni siquiera; en algunos casos, a ellas mismas. Parcialmente, esto es debido a que la mismísima palabra “ateo” ha sido asiduamente construida como una etiqueta terrible y amenazadora. El capítulo nueve cita la tragicómica historia de la comediante Julia Sweeney sobre el descubrimiento por parte de sus padres, al leer un periódico, que ella se había convertido en atea. Ellos podían hasta soportar que ella no creyese en Dios… ¡Pero una atea! ¿Una ATEA? (la voz de la madre se elevó hasta convertirse en un alarido)

En este punto; necesito decir algo a los lectores estadounidenses en particular. Porque la religiosidad de los Estados Unidos de América de hoy, es algo verdaderamente sorprendente. La abogada Wendy Kaminer estaba exagerando sólo ligeramente cuando resaltó que hacer un chiste sobre religión es tan riesgoso como quemar una bandera en el salón de la American Legion.[3] y [4]

El estatus de los ateos hoy en los Estados Unidos de América está a la par con el de los homosexuales de hace cincuenta años. Ahora, después del movimiento del Orgullo Homosexual; es posible, aunque todavía no muy fácil, que un homosexual sea electo para un cargo público. Una encuesta Gallup realizada en 1999 le preguntó a los estadounidenses si ellos votarían por una persona bien calificada que; fuese mujer (el 95 por ciento lo haría); católica romana (el 94 por ciento lo haría); judía (92 por ciento); mormón (79 por ciento); homosexual (79 por ciento) o atea (49 por ciento). Claramente, tenemos un largo camino por recorrer. Pero los ateos son mucho menos numerosos, de lo que muchos creerían, especialmente entre la élite educada. Esto era así hasta en el siglo diecinueve, cuando John Stuart Mill ya era capaz de decir: “El mundo se asombraría si supiese cuán grande es la proporción de sus más brillantes ornamentos, de aquellos más distinguidos aún por estima popular por sabiduría y virtud, que es completamente escéptica en religión”.

Esto tiene que ser aún más verdadero hoy y, de hecho, presento evidencia de ello en el capítulo tres. La razón de que tanta gente no note a los ateos es que muchos de nosotros somos renuentes “a salir”. Mi sueño es que este libro pueda ayudar a la gente a salir. Exactamente como en el caso del movimiento homosexual; mientras más gente salga, más fácil será que otros se les unan. Pueda que exista una masa crítica para la iniciación de una reacción en cadena.

Las encuestas estadounidenses muestran que los ateos y los agnósticos superan enormemente a los judíos religiosos; y hasta superan a la mayoría de los otros grupos religiosos particulares. A diferencia de los judíos; sin embargo, quienes son notoriamente uno de los lobbies políticos más efectivos en los Estados Unidos de América; y a diferencia de los cristianos evangélicos, que manejan un mayor poder político, los ateos y los agnósticos no están organizados y en consecuencia ejercen casi cero influencia. De hecho, organizar a los ateos ha sido comparado a pastorear gatos, porque ellos tienden a pensar independientemente y no aceptarán ninguna autoridad. Pero un buen primer paso sería construir una masa crítica de aquellos dispuestos “a salir”, de paso estimulando a otros a hacerlo. Aún si ellos no pueden ser pastoreados, gatos en suficiente cantidad pueden hacer un montón de ruido y no pueden ser ignorados.

La palabra “delusión” en mi título ha intranquilizado a algunos psiquiatras que la consideran un término técnico que no debería ser manoseado por ahí. Tres de ellos escribieron para proponerme un término técnico especial para la delusión religiosa: “relusion”. [5] Quizás puede que sea aceptado. Pero por ahora, me voy a mantener con “delusión”, y necesito justificar porqué lo uso. El Penguin English Dictionary define a una delusión como: “una falsa creencia o impresión”. Sorprendentemente, la cita ilustrativa que da el diccionario es de Phillip E. Johnson: “El darwinismo es la historia de la liberación de la humanidad de la delusión de que su destino es controlado por un poder más grande que ella misma”. ¿Podría ser el mismo Phillip E. Johnson que lidera la acusación contra el Darwinismo en los Estados Unidos de América hoy?.

De hecho; lo es; y la cita está, como podemos imaginar, tomada fuera de contexto. Yo espero que el hecho que he afirmado, por lo menos sea notado, ya que la misma cortesía no me ha sido extendida en numerosas citas creacionistas de mis obras, sacadas fuera de contexto para confundir, y deliberadamente. Cualquiera que sea el propio significado de Johnson, su oración como está, es la que yo estaría feliz de apoyar. El diccionario suministrado por Microsoft Word define a una delusión como. “una persistente falsa creencia mantenida frente a fuerte evidencia contradictoria, especialmente como un síntoma de desorden psiquiátrico”. La primera parte captura perfectamente a la fe religiosa. Sobre si es un síntoma de desorden psiquiátrico, me inclino a seguir a Robert M. Pirsig, autor de Zen and the art of Motorcycle Maintenance, (Zen y el arte de Mantenimiento de Motocicletas), cuando él dice: “Cuando una persona sufre de una delusión, es llamado locura. Cuando muchas personas sufren de una delusión es llamado Religión”.

Si este libro funciona como intento, los lectores religiosos que lo abran serán ateos cuando terminen de leerlo. ¡Qué optimismo tan presuntuoso! Por supuesto, las mentes de fe entintada sobre la lana son inmunes a los argumentos; su resistencia fue construida a través de los años desde el adoctrinamiento infantil, usando métodos que tomaron siglos para madurar (ya sea mediante la evolución o el diseño). Entre los aparatos inmunológicos más efectivos está la terrible advertencia de evitar; hasta inclusive, abrir un libro como éste, el que seguramente es una obra de Satán. Pero yo creo que abundan las personas de mente abierta allá afuera: personas cuyo adoctrinamiento infantil no fue tan insidioso; o por otras razones, no fueron “cautivados”; o cuya inteligencia innata es lo suficientemente fuerte para sobreponerse a éste. Tales espíritus libres sólo deberían necesitar un poco de estímulo para liberarse del vicio de la religión por completo. Por lo menos, yo espero que nadie que lea este libro será capaz de decir, “Yo no sabía que podía”.

Por ayudarme en la preparación de este libro, estoy agradecido a muchos amigos y colegas. No puedo mencionarlos a todos, pero ellos incluyen a mi agente literario; John Brockman, y mi editores, Sally Gaminara (de Transworld) y Eamon Dolan (de Houghton Mifflin), ambos leyeron el libro con sensibilidad y un entendimiento inteligente; y me proporcionaron ayuda mediante una mezcla de críticas y consejos. Su sincera y entusiasta creencia en el libro fue muy estimulante para mí. Gillian Somerscales ha sido una ejemplar editora de copias, tan constructiva con sus sugerencias, como meticulosa en sus correcciones. Otros que criticaron varios borradores, y con quienes estoy muy agradecido, son Jerry Coyne, J. Anderson Thomson, R. Elisabeth Cornwell, Ursula Goodenough, Latha Menon y especialmente Karen Owens, crítica extraordinaire, cuya familiaridad con el coser y descoser de cada borrador del libro ha sido casi tan detallada como la mía.

El libro le debe algo (y viceversa) al documental para televisión de dos partes Root of All Evil? (¿Raíz de Toda Maldad?), que presenté en la televisión británica (Canal Cuatro) en enero de 2006.

Estoy agradecido a todos quienes estuvieron involucrados en la producción; incluyendo a Deborah Kidd, Russell Barnes, Tim Cragg, Adam Prescod, Alan Clements y Hamish Mykura. Por el permiso para usar las citas del documental le doy las gracias a IWC Media y al Canal Cuatro. Root of All Evil? (¿Raíz de Toda Maldad?) logró excelentes raitings en Gran Bretaña, y ha sido tomado por la Australian Broadcasting Corporation (Corporación Radio-televisiva Australiana). Queda por ver si algún canal de televisión estadounidense se atreverá a mostrarlo.*

Este libro se ha estado desarrollando en mi mente durante algunos años. Durante ese tiempo, algunas de las ideas inevitablemente hallaron su camino hasta conferencias; por ejemplo, mis Conferencias Tanner en la Universidad de Harvard, y hasta artículos en periódicos y revistas. Los lectores de mi columna regular en Free Inquiry (Investigación Libre); especialmente, pueden hallar familiares ciertos pasajes. Estoy agradecido a Tom Flynn, el editor de esa admirable revista, por el estímulo que me proporcionó cuando me comisionó para convertirme en un columnista regular. Después de una interrupción temporal durante la finalización del libro, espero continuar con la columna, y sin duda la usaré para responder a las reacciones al libro.

Por una variedad de razones estoy agradecido a Dan Dennett, Marc Hauser, Michael Stirrat, Sam Harris, Helen Fisher, Margaret Downey, Ibn Warraq, Hermione Lee, Julia Sweeney, Dan Barker, Josephine Welsh, Ian Baird, y especialmente a George Scales. En estos días, un libro como éste no está completo hasta que se convierte en el núcleo de un sitio de internet viviente; un foro para materiales suplementarios, reacciones, discusiones, preguntas y respuestas—¿quién sabe lo que pueda traer el futuro?. Espero que http://www.richarddawkins.net/ , el sitio de internet de la Fundación Richard Dawkins para la Razón y la Ciencia, llegue a llenar ese rol, y estoy agradecido a Josh Timonen por su arte, profesionalismo y el mero trabajo duro que él le está poniendo al sitio.

Sobre todo, agradezco a mi esposa Lalla Ward, quien me ha mantenido en el esfuerzo a través de todas mis indecisiones y auto-dudas, no sólo con apoyo moral y agudas sugerencias para mejoramiento, sino leyéndome en voz alta el libro completo; durante dos etapas diferentes de su desarrollo, para que pudiese comprender muy directamente como podría parecerle a un lector distinto a mí. Le recomiendo esta técnica a otros autores, pero debo advertirles que para los mejores resultados, el lector debería ser un actor profesional, con voz y oído sensitivamente entonados al lenguaje de la música.

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* Copias de contrabando están siendo bajadas de numerosos sitios de internet estadounidenses. Hay negociaciones en progreso para mercadear DVD legítimos. Para el momento de entrar en prensa estas negociaciones están incompletas—actualizaciones serán publicadas en http://www.richarddawkins.net

1.- UN NO-CREYENTE PROFUNDAMENTE RELIGIOSO

Yo no trato de imaginar a un Dios personal; es suficiente pararse asombrado ante la estructura del mundo, mientras éste permita a nuestros inadecuados sentidos apreciarlo.

—ALBERT EINSTEIN

MERECIDO RESPETO

El muchacho yacía tendido en la grama, su barbilla descansando sobre sus manos. Repentinamente se halló abrumado por una aumentada percepción de la maraña de raíces y tallos, un bosque en microcosmos, un mundo transfigurado de hormigas y escarabajos y—aunque no conocía los detalles en esa época—de bacterias del suelo por miles de millones, silenciosamente e invisiblemente, sustentando la economía del micro-mundo. Repentinamente el micro-bosque del suelo cubierto de grama pareció hincharse y convertirse en uno con el universo, y con la mente cautivada del muchacho que lo contemplaba. Él interpretó la experiencia en términos religiosos y esto lo condujo eventualmente hacia el sacerdocio. Él fue ordenado como sacerdote anglicano y se convirtió en el capellán de mi escuela; un profesor a quién yo apreciaba mucho. Es gracias a decentes clérigos liberales como él que nadie podría afirmar que me obligaron a tragarme la religión. [6]

En otro tiempo y lugar, ese muchacho pudo haber sido yo bajo las estrellas, asombrado por Orión, Casiopea y la Osa Mayor, lagrimoso con la música no escuchada de la Vía Láctea, intoxicado con los aromas nocturnos de las flores de las trompetas y las frangipanis de un jardín africano. ¿Porqué las mismas emociones debieron conducir a mi capellán en una dirección y a mí en otra?, no es una pregunta fácil de responder. Una cuasi-mística respuesta ante la naturaleza y el universo es común entre los científicos y los racionalistas. No tiene conexión con creencias sobrenaturales. En mi infancia; por lo menos, mi capellán presumiblemente no estaba enterado (tampoco yo) de las líneas finales de El Origen de las Especies—el famoso pasaje de la “enmarañada ribera”, “con pájaros cantando en el matorral, con variados insectos revoloteando alrededor, y con gusanos arrastrándose por la tierra húmeda” Si él lo hubiese estado, seguramente se hubiese identificado con él; en vez del sacerdocio él pudo haber sido conducido hacia el punto de vista de Darwin de que todo fue “producido por leyes que actúan alrededor de nosotros”:

En consecuencia, de la guerra de la naturaleza; de la hambruna y la muerte, el objeto más exaltado que nosotros seamos capaces de concebir; por ejemplo, la producción de animales superiores, sigue directamente. Existe grandeza en este punto de vista sobre la vida, con sus varios poderes, habiendo sido originalmente respirados al interior de unas pocas formas o al interior de una; y eso, mientras este planeta ha estado circulando conforme a las fijas leyes de la gravedad. Desde un comienzo tan simple, interminables formas de lo más bellas y de lo más maravillosas; han sido, y están siendo, evolucionadas.

Carl Sagan; en Pale Blue Dot (Punto Azul Pálido), escribió:

¿Cómo es eso de que casi ninguna religión mayor ha mirado a la ciencia; y concluido que: “!Esto es mejor de lo que habíamos pensado! El Universo es mucho más grande de lo que dijeron nuestros Profetas; más grandioso, más sutil, ¿más elegante?” En vez de eso ellas dicen: “!No, no, no! Mi dios es un pequeño dios, y yo quiero que permanezca de esa forma” Una religión; vieja o nueva, que enfatizase la magnificencia del Universo como ha sido revelada por la ciencia moderna, podría ser capaz de obtener reservas de reverencia y asombro difícilmente explotadas por las creencias religiosas convencionales.

Todos los libros de Sagan tocan los terminales nerviosos de la maravilla trascendente que la religión ha monopolizado durante los pasados siglos. Mis propios libros tienen la misma aspiración. Consecuentemente, escucho que me describen como a un hombre profundamente religioso. Una estudiante estadounidense me escribió diciéndome que ella le había preguntado a su profesor si él tenía algún punto de vista sobre mí. “Seguro”, respondió él. “Él está seguro de que la ciencia es incompatible con la religión, pero él se hincha en éxtasis sobre la naturaleza y el universo. Para mí, ¡eso es religión!” ¿Pero es “religión” la palabra correcta? Yo no pienso así. El físico (y ateo) ganador del Premio Nóbel; Steven Weinberg, resaltó el punto tan bien como cualquier otro, en Dreams of a Final Theory (Sueños de una Teoría Final):

Algunas personas tienen puntos de vista sobre Dios que son tan amplios y flexibles que es inevitable que ellos encuentren a Dios en dondequiera que ellas busquen por él. Uno escucha que se dice: “Dios es lo definitivo” o “Dios es nuestra mejor naturaleza” o “Dios es el universo”. Por supuesto, al igual que cualquier otra palabra, a “Dios”le podemos dar cualquier significado que queramos. Si usted quiere decir que “Dios es energía” entonces usted puede encontrar a Dios en un trozo de carbón.

Weinberg seguramente tiene razón en que si no se quiere que la palabra Dios se convierta en algo completamente inútil, debería ser usada en la forma en que las personas la han entendido generalmente: para denotar a un creador sobrenatural que es “apropiado para que nosotros lo adoremos”. Mucha desafortunada confusión es provocada por el fracaso en distinguir lo que puede ser llamado religión einsteiniana de religión sobrenatural. Einstein algunas veces invocó el nombre de Dios (y él no es el único científico ateo en hacerlo), invitando a un malentendido de parte de los sobrenaturalistas ansiosos de malentender y afirmar que un pensador tan ilustre es de los suyos.

El dramático (¿o fue malicioso?) final del libro A Brief History of Time (Una Breve Historia del Tiempo) de Stephen Hawkings, “Para entonces nosotros deberíamos conocer la mente de Dios”, es notoriamente malinterpretado. Ha conducido a gente a pensar; erróneamente, por supuesto, que Hawkings es un hombre religioso. La biólogo celular Ursula Goodenough, en The Sacred Depths of Nature (Las Profundidades Sagradas de la Naturaleza), suena más religiosa que Hawkins o Einstein. Ella adora las iglesias, mezquitas, sinagogas y templos, y numerosos pasajes de su libro justamente ruegan ser tomados fuera de contexto y usados como munición por la religión sobrenatural. Ella va tan lejos como hasta llamarse a sí misma una “Religiosa Naturalista”. Aún así, una cuidadosa lectura de su libro demuestra que ella es tan tozudamente atea como yo.

“Naturalista” es una palabra ambigua. Para mí, conjura al héroe de mi niñez; el Doctor Dolitte de Hugh Lofting (quien; de paso, tenía en él, más que un toque del “filósofo” naturalista del HMS Beagle [7]) En los siglos dieciocho y diecinueve, naturalista significaba lo que todavía significa para la mayoría de nosotros hoy: un estudiante del mundo natural. Los naturalistas en este sentido; desde Gilbert White en adelante, han sido a menudo clérigos. El mismo Darwin estaba destinado para la Iglesia cuando era un hombre joven, con la esperanza de que la vida sin apresuramientos de una persona del campo le permitiría a él seguir su pasión por los escarabajos. Pero los filósofos usan “naturalista” en un sentido muy diferente: son lo opuesto a sobrenaturalista. Julian Baggini explica en Atheism: A Very Short Introduction (Ateismo: Una Muy Breve Introducción), el significado del compromiso de un ateo con el naturalismo: “Lo que la mayoría de los ateos sí cree es que aunque existe sólo un tipo de materia en el universo y ésta es física, a partir de esta materia provienen las mentes, la belleza, las emociones, los valores morales—en pocas palabras la totalidad de los fenómenos que enriquecen la vida humana”.

Los pensamientos humanos emergen de excesivamente complejas interacciones entre entidades físicas dentro del cerebro. Un ateo; en este sentido del naturalista filosófico, es alguien que cree que no existe nada más allá del mundo natural físico; ninguna inteligencia creativa sobrenatural agazapada detrás del universo observable; ningún alma que dure más que el cuerpo; y ningún milagro—excepto en el sentido de los fenómenos naturales que nosotros no entendemos todavía. Si existe algo que parece yacer más allá del mundo natural; debido a que éste es hasta ahora imperfectamente entendido, nosotros tenemos la esperanza de entenderlo e incorporarlo dentro de lo natural. Esto no lo convertirá en algo menos maravilloso.

Los grandes científicos de nuestro tiempo que suenan como religiosos usualmente resultan no serlo cuando uno examina sus creencias más profundamente, Esto es ciertamente verdadero de Einstein y Hawkings.

El actual Astrónomo Real y Presidente de la Sociedad Real; Martin Rees, me dijo que él asiste a la iglesia como un “anglicano no creyente… debido a su lealtad hacia la tribu”. Él no tiene creencias teístas, pero comparte el naturalismo poético que el cosmos provoca en los otros científicos que he mencionado. En el transcurso de una reciente conversación televisada, yo desafié a mi amigo; el obstetra Robert Winston, un respetado pilar del judaísmo británico, a admitir que su judaísmo era exactamente de este carácter y que él realmente no creía en nada sobrenatural. El estuvo cerca de admitirlo; pero la timidez lo venció en la última cerca (para ser justo, se suponía que él me entrevistaría a mí; no al revés). [8] Cuando lo presioné, él dijo que hallaba que el judaísmo proporcionaba una buena disciplina que lo ayudaba a él a estructurar su vida y conducir una buena. Quizás lo hace; pero eso, por supuesto, no soporta en lo más mínimo el verdadero valor de ninguna de sus afirmaciones sobrenaturales. Existen muchos intelectuales ateos quienes orgullosamente se llaman a sí mismos, judíos y siguen los ritos judíos; quizás en lealtad hacia una antigua tradición o a sus parientes asesinados; pero también debido a una confusa voluntad de llamar “religión” a la reverencia panteísta que muchos de nosotros compartimos con su más distinguido exponente, Albert Einstein. Puede que ellos no lo crean; para tomar prestada la frase de Dan Dennetts, ellos “creen en la creencia”. [9]

Una de las expresiones de Einstein más ansiosamente citadas es: “La ciencia sin religión es minusválida, la religión sin la ciencia es ciega”. Pero Einstein también dijo:

Fue, por supuesto, una mentira que usted leyó sobre mis convicciones religiosas, una mentira que está siendo sistemáticamente repetida. Yo no creo en un Dios personal y nunca lo he negado sino que lo he expresado claramente. Si algo está en mí que pueda ser llamado religioso entonces es la ilimitada admiración por la estructura del mundo hasta donde nuestra ciencia puede revelarla.

¿Parecería que Einstein se contradijo a sí mismo? ¿Qué sus palabras pueden ser escogidas como cerezas para ser usadas en citas para apoyar ambos lados de un argumento? No. Por “religión” Einstein quiso decir algo enteramente diferente de lo que convencionalmente significa. A medida que continúe clarificando la distinción entre religión sobrenatural por una parte y religión einsteiniana por la otra, mantenga en mente que yo estoy llamando delusional a los dioses sobrenaturales

Yo soy un no-creyente profundamente religioso. Esto es de alguna manera un nuevo tipo de religión

Nunca le he imputado a la naturaleza un propósito o un objetivo, o cualquier cosa que pudiese ser entendida como antropomórfica. Lo que veo en la naturaleza es una magnífica estructura que nosotros podemos comprender sólo muy imperfectamente, y eso debe llenar a una persona pensante con sentimientos de humildad. Este es un genuino sentimiento religioso que no tiene nada que ver con el misticismo.

La idea de un Dios personal es completamente extraña para mí y me parece hasta ingenua.

En mayores cantidades desde su muerte, los apologistas religiosos entendiblemente tratan de afirmar que Einstein es uno de los suyos. Algunos de sus contemporáneos religiosos lo vieron a él muy diferentemente. En 1940 Einstein escribió un famoso papel justificando su afirmación de que: “Yo no creo en un Dios personal” Ésta y afirmaciones similares provocaron una tormenta de cartas de los ortodoxamente religiosos, muchas de ellas aludiendo a los orígenes judíos de Einstein. Los extractos que siguen son tomados del libro de Max Jammer, Einstein and Religion [Einstein y la Religión], (que es también mi fuente principal de citas del propio Einstein sobre asuntos religiosos). El Obispo católico romano de Kansas City dijo: “Es triste ver a un hombre que proviene de la raza del Viejo Testamento y a sus enseñanzas, negar la gran tradición de esa raza”. Otros clérigos católicos campanearon: “No existe ningún otro Dios sino un Dios personal…Einstein no sabe de lo que está hablando. Él está totalmente equivocado. Algunos hombres piensan eso porque han logrado un alto grado de aprendizaje en algún campo; que ellos están calificados para expresar opiniones en todo”. La noción de que la religión es un campo apropiado sobre el cual uno pueda afirmar ser experto, es una que no debe pasar sin ser cuestionada. Ese clérigo presumiblemente no se habría referido a la experticia de un aclamado “estudioso de las hadas” sobre la exacta forma y color de las alas de las hadas. Ambos; él y el obispo, pensaron que Einstein, al no tener entrenamiento teológico, había malentendido la naturaleza de Dios. Al contrario, Einstein entendía muy bien exactamente lo que él estaba negando.

Un abogado estadounidense católico romano, trabajando a favor de una coalición ecuménica, le escribió a Einstein:

Sentimos profundamente que usted hiciera su afirmación…en la cual ridiculiza la idea de un Dios personal. En los pasados diez años nada ha sido tan calculado como su afirmación, para hacer que la gente piense que Hitler tenía algo de razón para expulsar a los judíos de Alemania,. Concediéndole a usted el derecho a expresar libremente su pensamiento, yo todavía digo que su afirmación lo constituye a usted en una de las más grandes fuentes de discordia en los Estados Unidos de América.

Un rabino de Nueva York, dijo: “Einstein es incuestionablemente un gran científico, pero sus puntos de vista religiosos son diametralmente opuestos al judaísmo”.

¿“Pero”? ¿“Pero”? Porqué no ¿“ y ”?

El presidente de una sociedad histórica de Nueva Jersey escribió una carta que tan condenadamente expone la debilidad de la mente religiosa, que vale la pena leerla dos veces:

Nosotros respetamos su aprendizaje, Dr. Einstein; pero existe una cosa que usted parece no haber aprendido: que Dios es un espíritu y no puede ser encontrado a través del telescopio o del microscopio, no más que la emoción o el pensamiento humanos pueden ser hallados analizando el cerebro. Como saben todos, la religión está basada en la Fe, no en el conocimiento. Cada persona pensante; quizás, es asaltada a veces por dudas religiosas. Mi propia fe ha divagado muchas veces. Pero yo nunca le conté a nadie mis aberraciones espirituales por dos razones: (1) temí que pudiese; por mera sugestión, perturbar y dañar la vida y las esperanzas de algún compañero ser humano; (2) porque estoy de acuerdo con el escritor que dijo: “Existe una sombra de maldad en cada uno que destruirá la fe de otro”…Yo tengo esperanzas, Dr. Einstein, de que usted haya sido erróneamente citado y que usted dirá algo más placentero a la vasta cantidad del pueblo estadounidense que se deleita en hacerle honores a usted.

!Qué carta tan devastantemente reveladora! Cada ciencia gotea cobardía intelectual y moral.

Menos abyecta, pero más perturbadora fue la carta del Fundador De la Asociación del Tabernáculo del Calvario de Oklahoma:

Profesor Einstein, yo creo que cada cristiano en los Estados Unidos de América le responderá a usted. “Nosotros no vamos a renunciar a nuestra creencia en Dios y en su hijo Jesús Cristo, sino que lo invitamos, si usted no cree en el Dios del pueblo de esta nación, a que regrese de donde vino”. Yo he hecho todo lo que está en mi poder para ser una bendición para Israel, y entonces viene usted con una afirmación de su blasfema lengua, ha hacer más para herir la causa de su pueblo que todos los esfuerzos de los cristianos que aman a Israel puedan hacer para aplastar el anti-semitismo en nuestra tierra. Profesor Einstein, cada cristiano en los Estados Unidos de América le replicará a usted inmediatamente: “Tome su loca, falaz teoría de la evolución y regrese a Alemania de donde vino, deténgase en tratar de quebrar la fe de un pueblo que le dio a usted la bienvenida cuando fue forzado a escapar de su tierra nativa

La única cosa que todos estos críticos teístas captaron correctamente, fue que Einstein no era uno de ellos. Él se indignó repetidamente ante la sugerencia de que él era un teísta. Así que, ¿Era él un deísta como Voltaire o Diderot? ¿O un panteísta, como Spinoza, cuya filosofía él admiraba: “Yo creo en el Dios de Spinoza quien se revela a sí mismo en la ordenada armonía de lo que existe, no en un Dios que se preocupa él mismo con los destinos de los seres humanos”?

Recordémonos a nosotros mismos la terminología. Un teísta cree en una inteligencia sobrenatural que, en añadidura a su principal trabajo de crear el universo en primer lugar, todavía está por ahí para supervisar e influenciar el subsiguiente destino de su creación inicial.

En muchos sistemas de creencias teístas, la deidad está íntimamente involucrada en los asuntos humanos. Él responde plegarias, perdona o castiga pecados; interviene en el mundo haciendo milagros, se preocupa por las buenas y las malas acciones; y sabe cuando nosotros las hacemos (o hasta cuando pensamos hacerlas). Un deísta; también, cree en una inteligencia sobrenatural, pero en una cuyas actividades estuvieron confinadas en primer lugar, a establecer las leyes que gobiernan el universo. El Dios deísta nunca interviene después, y ciertamente no tiene un interés específico en los asuntos humanos. Los panteístas no creen en lo absoluto en un Dios sobrenatural, sino que usan la palabra Dios como un sinónimo no-sobrenatural de naturaleza, o del universo, o de la legalidad que gobierna su funcionamiento. Los deístas se diferencian de los teístas en que su Dios no responde plegarias; no está interesado en los pecados o confesiones; no lee nuestros pensamientos; y no interviene con caprichosos milagros. Los deístas se diferencian de los panteístas en que el Dios deísta es alguna forma de inteligencia cósmica; en vez del metafórico o poético sinónimo del panteísta para las leyes del universo. El panteísmo es un ateísmo más sexualmente atractivo (sic: sexed-up). El Deísmo es un teísmo diluido.

Existen todas las razones para pensar que los famosos einsteininismos como: “Dios es sutil pero no malicioso” ó “Él no juega dados” ó “¿Tuvo Dios otras opciones al crear el universo”? son panteístas, no deístas, y ciertamente no teístas. “Dios no juega dados” debe ser traducido como “El azar no yace en el meollo de todas las cosas”. “¿Tuvo dios otras opciones al crear el Universo?” significa: “¿Pudo el universo haber comenzado de alguna otra manera?”. Einstein estaba usado a “Dios” en un sentido puramente metafórico; puramente poético. Lo mismo ocurre con Stephen Hawkings, y también con la mayoría de aquellos físicos quienes ocasionalmente se deslizan hacia el lenguaje de la metáfora religiosa.

El libro; The Mind of God (La Mente de Dios), de Paul Davies, parece estar suspendido entre el panteísmo einsteiniano y una oscura forma de deísmo—por el cual él fue recompensado con el Templeton Prize (Premio Templeton—una gran suma de dinero otorgada anualmente por la Fundación Templeton, usualmente a un científico que esté preparado para decir algo simpático sobre religión).

Permítanme resumir la religión einsteiniana en una cita más del mismo Einstein: “Sentir que detrás de cualquier cosa que pueda ser experimentada existe un algo que nuestra mente no puede captar y cuya belleza y sublimidad nos alcanza indirectamente y como un débil reflejo, eso es religiosidad. En ese sentido yo soy religioso”. En este sentido, yo también soy religioso, con la reserva de que “no captar” no tiene que significar “por siempre incaptable”. Pero yo prefiero no llamarme a mí mismo religioso porque confunde. Confunde destructivamente porque; para la vasta mayoría de las personas, “religión” implica “sobrenatural”. Carl Sagan lo dijo bien: “Si por ‘Dios’ uno quiere significar el conjunto de leyes físicas que gobiernan el universo; entonces claramente existe tal Dios. Este Dios no satisface emocionalmente…no tiene mucho sentido orar a la ley de gravedad”.

Divertidamente, el último punto de Sagan fue presentido por el Reverendo Dr. Fulton J. Sheen, un profesor de la Catholic University of America (Universidad Católica de los Estados Unidos de América), como parte de un feroz ataque contra el repudio de Einstein en 1940 de un Dios personal. Sheen, sarcásticamente preguntó si alguien estaría preparado para basar su vida en la Vía Láctea. Él pareció pensar que estaba haciendo un punto contra Einstein, en vez de a favor de él, porque añadió: “Existe una sola falla en su religión cósmica: él le puso una letra extra a la palabra—la letra “s”.” No hay nada cómico en las creencias de Einstein. Aún así, yo desearía que los físicos se abstuviesen de usar la palabra Dios en su especial sentido metafórico.

El Dios metafórico o panteísta de los físicos está años-luz alejado del Dios intervencionista, causador de milagros, lector de pensamientos, castigador de pecados, respondedor de plegarias de la Biblia, de los sacerdotes, mullahs [sacerdotes musulmanes] y rabinos, y del idioma ordinario. Confundir a los dos deliberadamente es; en mi opinión, un acto de alta traición intelectual.

RESPETO INMERECIDO

Mi título, The God Delusion (Delusión sobre Dios), no se refiere al Dios de Einstein y de los otros esclarecidos científicos de la sección previa. Ese es el porqué necesitaba sacar de la vía a la religión einsteiniana; para empezar, porque: tiene una capacidad comprobada para confundir. En el resto de este libro hablaré sólo de los dioses sobrenaturales, de los cuales, el más familiar a la mayoría de mis lectores será Yaweh, el Dios del Viejo Testamento. Regresaré a él en un momento. Pero antes de dejar este capítulo preliminar necesito tratar un asunto más, que de otra forma causaría confusión en todo el libro. Esta vez es un asunto de etiqueta. Es posible que los lectores religiosos se ofendan por lo que tengo que decir, y que hallen en estas páginas insuficiente respeto hacia sus creencias particulares (o las creencias que otros atesoran). Sería una vergüenza si tal ofensa les impidiese a ellos seguir leyendo; así que, quiero salir de eso aquí, al comienzo.

Una asunción ampliamente extendida, que casi todos aceptan en nuestra sociedad—incluyendo a los no-religiosos—es que la fe religiosa es especialmente vulnerable a las ofensas y debería ser protegida por un anormalmente grueso muro de respeto, una clase diferente de respeto al que cualquier ser humano le debe a cualquier otro. Douglas Adams lo dijo tan bien, en un discurso improvisado dado en Cambridge poco tiempo antes de su muerte [10], que yo nunca me canso de compartir sus palabras:

La religión…tiene ciertas ideas en su meollo que nosotros llamamos sagradas o lo que sea. Lo que significa es, “Aquí está una idea o una noción sobre la cual a usted no se le permite decir nada malo sobre ella. Simplemente no se le permite.”¿Porqué no?—¡porque no!.

Si alguien vota por un partido con el cual usted no está de acuerdo, usted tiene toda la libertad de argumentar sobre él; tanto como usted quiera. Cada quién puede tener su propio argumento pero nadie se siente agraviado por eso. Si alguien piensa que los impuestos deberían ser aumentados o reducidos, usted tiene toda la libertad de argumentar sobre eso. Pero por otra parte, si alguien dice: “Yo estoy obligado a no tocar ni siquiera el interruptor de la luz los sábados”; usted dice: “Yo respeto eso”.

¿Porqué debe ser perfectamente legítimo apoyar al partido laborista o al partido conservador, a los republicanos o a los demócratas; este modelo de economía versus este otro, Mackintosh en vez de Windows—pero tener una opinión sobre como comenzó el Universo; sobre quién creó el Universo..no…!eso es sagrado!? Nosotros estamos acostumbrados a no desafiar a las ideas religiosas,! pero es muy interesante cuánto furor crea Richard cuando lo hace! Todo el mundo se vuelve absolutamente loco, porque a usted no se le permite decir tales cosas. Aún así, cuando uno lo mira racionalmente, no existe ninguna razón para que esas ideas no estén abiertas al debate como cualquier otra; excepto que nosotros hemos acordado de alguna manera que eso no debería ser.

Aquí está un ejemplo en particular del insolente respeto de nuestra sociedad por la religión; uno que realmente importa. Por mucho, los argumentos más fáciles para obtener el estatus de objetor de conciencia en tiempos de guerra, son religiosos.

Usted puede ser un brillante filósofo moralista con una tesis doctoral ganadora de premios que expone detalladamente las maldades de la guerra; y aún así una junta de reclutamiento le puede hacer pasar un mal rato cuando evalúa su afirmación de ser un objetor de conciencia. Pero si usted puede decir que uno o ambos de sus padres es un cuáquero [11] usted pasa navegando como una brisa; sin importar cuán iliterado o cuán incapaz pueda ser usted de explicar la teoría del pacifismo o; de hecho, hasta el mismo cuaquerismo.

En el extremo opuesto del espectro pacifista, nosotros tenemos una renuencia pusilánime a usar nombres religiosos para facciones en guerra. En Irlanda del Norte, los católicos y los protestantes son llamados eufemísticamente “nacionalistas” y “leales” respectivamente. La mismísima palabra “religiones” es evitada deliberadamente y cambiada por “comunidades”; como en la frase: “guerra inter-comunitaria”. Irak; como consecuencia de la invasión aglo-americana de 2003, degeneró en una guerra civil sectaria entre los musulmanes sunni y shia. Claramente un conflicto religioso—aún así, en el [periódico] Independent del 20 de mayo de 2006, el titular de primera plana y el principal artículo son ambos descritos como “limpieza étnica”. “Étnico” en este contexto es también otro eufemismo. Lo que estamos viendo en Irak es limpieza religiosa. El uso original de “limpieza étnica” en la extinta Yugoeslava también puede discutirse como un eufemismo de limpieza religiosa, que involucra a serbios ortodoxos, croatas católicos y a bosnios musulmanes. [12]

Yo he llamado previamente la atención sobre privilegiar a la religión en discusiones públicas sobre ética por los medios de comunicación y el gobierno. [13] Cuandoquiera que surge una controversia sobre moral sexual o reproductiva, usted puede apostar que los líderes religiosos de varios grupos de diferentes creencias estarán prominentemente representados en influyentes comités, o en paneles de discusión en la radio o la televisión. No estoy sugiriendo que deberíamos salirnos del camino para censurar los puntos de vista de esta gente. Pero ¿Porqué nuestra sociedad tiende una alfombra hasta sus puertas, como si ellos fuesen expertos comparables a; digamos, un filósofo moral, un abogado especializado en derecho de familia, o un médico?

Aquí están otros ejemplos sobre privilegiar a la religión. El 21 de febrero de 2006, la Corte Suprema de los Estados Unidos de América sentenció que una iglesia de Nuevo México debería estar exceptuada de cumplir una ley, que todo el resto de las personas tiene que obedecer, relacionada con la ingesta de drogas alucinógenas. [14] y [15] Los fieles miembros del Centro Espirita Beneficiente Uniao do Vegetal, creen que ellos pueden entender a Dios sólo tomando te de hoasca, que contiene la droga alucinógena ilegal dimetil-triptamina. Note que es suficiente que ellos crean que la droga mejora su entendimiento. Ellos no tienen que presentar evidencias. Conversamente; existe abundante evidencia que la cannabis [marihuana] alivia la náusea y el malestar de quienes sufren de cáncer y están recibiendo quimioterapia. Aún así, la Corte Suprema sentenció en 2005, que todos los pacientes que usen cannabis para propósitos medicinales son vulnerables a las acusaciones federales (aún en la minoría de estados donde tal uso especializado está legalizado).

La religión; como siempre, es la carta de triunfo. Imagine a los miembros de una sociedad de apreciación del arte planteando ante la Corte que ellos “creen” que necesitan una droga alucinógena para mejorar su entendimiento de las pinturas impresionistas o surrealistas. Aún así, cuando una iglesia afirma tener una necesidad equivalente, es apoyada por la corte más alta del país. Tal es el poder de la religión como talismán.

Hace diecisiete años, yo fui uno de los treinta y seis escritores y artistas comisionados por la revista New Statesman (Nuevo Hombre de Estado), para escribir en apoyo del distinguido autor Salman Rushdie, [16] para entonces sentenciado a muerte por escribir una novela. Furioso por el “entendimiento” del “dolor” y la “ofensa” a los musulmanes expresado por líderes cristianos, y hasta algunos formadores de opinión seculares, expuse el siguiente paralelo:

Si los defensores del apartheid [17] se hubiesen atrevido a reclamar—por todo lo que conozco verdaderamente—que permitir la mezcla de razas iba en contra de su religión, una buena parte de la oposición respetuosamente se hubiese retirado en puntillas de pie. Y no tiene caso afirmar que esto es un injusto paralelo porque el apartheid no tiene justificación racional. Todo el punto de la fe religiosa, su fuerza y su principal gloria, es que no depende de la justificación racional. Se espera del resto de nosotros que defendamos nuestros prejuicios. Pero pedirle a una persona religiosa que justifique su fe, infringe la “libertad religiosa”.

Poco sabía yo que algo tan similar llegaría a ocurrir en el siglo veintiuno. El [periódico] Los Angeles Times reportó que numerosos grupos cristianos en ciudades universitarias por todos los Estados Unidos de América, estaban demandando a sus universidades por hacer cumplir las normas anti-discriminatorias, incluyendo la prohibición contra hostigar o abusar de los homosexuales. Como un ejemplo típico; en 2004, James Nixon, un muchacho de doce años de edad en Ohio, obtuvo el derecho en un tribunal para usar una franela con las palabras: “!La homosexualidad es un pecado; el Islam es una mentira; el aborto es asesinato y algunos asuntos son simplemente blanco y negro!”.[18] La escuela le dijo que no usara esa franela—y los padres del muchacho demandaron a la escuela. Los padres pudieron haber tenido un caso que se ajustaba a sus conciencias si lo hubiesen basado en el argumento de la garantía contenida en la Primera Enmienda [a la Constitución Nacional de los Estados Unidos de América] sobre el la libertad de expresar libremente el pensamiento. Pero ellos no lo tenían: de hecho, ellos no podían tenerlo, porque la libertad de expresión se considera que no debe contener “expresiones de odio”. Pero el odio sólo tiene que probar que es religioso, y entonces ya no se considera como odio. Así que, en vez de apelar a su libertad de expresión, los Nixon apelaron a su libertad constitucional de religión. Su victorioso juicio fue apoyado por el Alliance Defend Fund (Fondo de Defensa de la Alianza), de Arizona, cuyo objetivo es: “presionar por batallas legales a favor de la libertad religiosa”.

El Reverendo Rick Scarborough, apoyando la ola de similares demandas judiciales cristianas, llevadas a cabo para establecer a la religión como una justificación legal para discriminar en contra de los homosexuales y otros grupos, lo ha denominado la lucha por los derechos civiles del siglo veintiuno: “Los cristianos van a tener que levantarse por su derecho a ser cristiano”.[19]

De nuevo, si tales personas basasen su posición en el derecho a la libertad de expresión, uno podría; regañadientes, simpatizar con ellos. Pero de eso no es de lo que se trata. El caso legal a favor de discriminar en contra de los homosexuales está siendo montado como un contra-juicio en contra de supuesta ¡discriminación religiosa! Y la ley parece respetar eso. Usted puede salirse con la suya, diciendo:

“Si usted trata de impedir que yo insulte a los homosexuales, viola mi derecho a tener prejuicios” ¿Cuál; cuando usted piensa sobre ellos, es la diferencia? De nuevo, la religión topa a todo.

Finalizaré este capítulo con un caso de estudio en particular; cuyo relato ilumina el exagerado respeto de la sociedad por la religión, más allá y por encima del normal respeto humano. El caso echó llamas en febrero de 2006—un episodio absurdamente risible—que cambiaba salvajemente de dirección entre los extremos de la comedia y la tragedia. El previo septiembre, el periódico danés Jyllands-Posten publicó doce caricaturas que mostraban al profeta Mahoma. Durante los tres siguientes meses, la indignación fue cuidadosa y sistemáticamente nutrida por todo el mundo islámico por un pequeño grupo de musulmanes que vivía en Dinamarca, dirigido por dos imams [clérigos musulmanes] a quienes se les había concedido asilo allí.[20] A finales de 2005 estos malévolos exiliados viajaron desde Dinamarca a Egipto, portando un dossier, que fue copiado y distribuido desde allí a todo el mundo islámico; incluyendo, importantemente a Indonesia. El dossier contenía falsedades sobre supuestos maltratos a musulmanes en Dinamarca; y la tendenciosa mentira de que el Jyllands-Posten era un periódico del gobierno. También contenía las doce caricaturas; la que, crucialmente, los imams habían suplementado con tres imágenes adicionales cuyo origen era misterioso pero que ciertamente no tenía ninguna conexión con Dinamarca. A diferencia de los doce originales, estos tres añadidos, eran genuinamente ofensivos—o hubieran sido si ellos hubiesen; como alegaban los fanáticos religiosos propagandistas, mostrado a Mahoma. Uno de los tres; particularmente dañino, no era en lo absoluto una caricatura, sino una fotografía enviada a través de una máquina de fax, mostrando a un hombre barbado que tenía una nariz de cerdo sostenida con ligas. Subsiguientemente resultó ser que esta era una fotografía de la [agencia internacional de noticias estadounidense] Associated Press de un hombre francés que participó en un concurso para hacer sonidos de cochino en una feria campesina de Francia.[21] La fotografía no tenía ninguna conexión en lo absoluto con el profeta Mahoma; ni con el Islam; ni con Dinamarca. Pero los activistas musulmanes, en su travesía hasta el Cairo para hacer sus travesuras; implicaba a esas tres conexiones…con los resultados predecibles.

La cuidadosamente cultivada “herida” y “ofensa” fue llevada hasta una cabeza explosiva, cinco meses después que las doce caricaturas fuesen originalmente publicadas. Manifestantes en Pakistán e Indonesia quemaron banderas danesas (¿de dónde las obtuvieron?) y se hicieron demandas histéricas para que el gobierno danés pidiese disculpas. (¿pedir disculpas porqué? Ellos no dibujaron las caricaturas, ni las publicaron. Los daneses simplemente viven en un país con una prensa libre; algo que puede ser difícil de entender para los pueblos de muchos países islámicos ).

Los periódicos de Noruega, Alemania, Francia y hasta de los Estados Unidos de América (pero conspicuamente, no los de Gran Bretaña), re-imprimieron las caricaturas en gestos de solidaridad con el Jyllands-Posten, lo que añadió combustible a las llamas. Las embajadas y los consulados fueron abandalizados, se montó un boicot contra los productos daneses. Los ciudadanos daneses y; de hecho, occidentales en general, fueron amenazados físicamente.

Las iglesias cristianas de Pakistán con ninguna conexión en lo absoluto con Dinamarca o Europa, fueron incendiadas. Nueve personas fueron asesinadas cuando turbas en Libia atacaron e incendiaron el consulado italiano de Benghazi. Como escribió Germaine Greer, lo que esta gente realmente ama y hace mejor, es el pandemonium.[22]

Una recompensa de un millón de dólares fue ofrecida por la cabeza del “caricaturista danés” por un imam pakistaní—quién aparentemente no estaba enterado de que eran doce caricaturistas daneses diferentes, y casi con seguridad no estaba enterado de que las tres fotografías más ofensivas nunca aparecieron en Dinamarca en lo absoluto (y, de paso, ¿de donde iba a provenir ese millón?). En Nigeria, manifestantes musulmanes en contra de las caricaturas danesas incendiaron varias iglesias cristianas, y usaron machetes para atacar y matar a cristianos (nigerianos) en las calles. Un cristiano fue introducido en un neumático, bañado con gasolina y quemado. Manifestantes fueron fotografiados en Gran Bretaña portando pancartas que decían: “maten a quienes insultan al Islam”; “descuarticen a quienes se burlan del Islam”; “Europa pagará: la demolición viene en camino”; y, aparentemente sin carecer de ironía, “decapiten a quienes dicen que el Islam es una religión violenta”.

En la reacción a todo esto, el periodista Andrew Mueller, entrevistó al líder musulmán “moderado” de Gran Bretaña, Sir Iqbal Sacranie.[23] Moderado puede ser él conforme a los estándares islámicos de hoy, pero en el relato de Mueller, él todavía mantiene la declaración que hiciera cuando Salman Rushdie fue condenado a muerte por escribir una novela: “La muerte quizás es demasiado suave para él”—una declaración que lo coloca en ignominioso contraste con su valiente predecesor como el musulmán más influyente de Gran Bretaña, el fenecido Dr. Zaki Badawi, quién le ofreció asilo en su propio hogar a Salman Rushdie. Sacranie le dijo a Mueller lo preocupado que estaba por las caricaturas danesas. Mueller también estaba preocupado, pero por una razón diferente: “Estoy preocupado de que la ridícula y desproporcionada reacción hacia dibujos sin comicidad en un oscuro periódico escandinavo pueda confirmar que…el Islam y occidente son fundamentalmente irreconciliables”. Sacranie; por otra parte, alabó a los periódicos británicos por no reimprimir las caricaturas, a los cuales Mueller les hizo llegar la sospecha de la mayoría de la nación, de que “la auto-censura de los periódicos británicos se derivaba menos de la sensibilidad hacia el descontento musulmán que de un deseo de evitar que les rompiesen sus ventanas”.

Sacranie explicó que. “La persona del Profeta; la paz sea sobre él, es reverenciada tan profundamente en el mundo musulmán, con un amor y afecto que no pueden ser explicados con palabras. Va más allá del amor y afecto hacia los padres, hacia otros seres queridos, hacia los hijos. Eso es parte de la fe. También existe una enseñanza islámica que uno no muestra al Profeta.” Esto en vez asume; como observó Mueller:

Que los valores del Islam están por encima de los valores de toda persona—por lo cual cualquier creyente del Islam en consecuencia asume; exactamente igual a como cree cualquier creyente de cualquier otra religión, que su religión es la única vía, verdad y luz. Si las personas desean amar a un predicador del siglo séptimo más que a sus propias familias, allá ellos, pero nadie más está obligado a tomar eso en serio…

Excepto que si usted no lo toma en serio y le guarda el apropiado respeto, usted es amenazado físicamente, en una escala que ninguna otra religión ha aspirado desde la Edad Media. Uno no puede evitar preguntarse porqué es necesaria tanta violencia; dado que, como nota Mueller: “Si alguno de ustedes; payasos, tiene razón en algo, los caricaturistas irían al infierno de todos modos–¿No es eso suficiente? Mientras tanto, si usted quiere agitarse por las afrentas a los musulmanes, lea los reportes de Amnesty International (Amnistía Internacional), sobre Siria y Arabia Saudita” [Acotación del Traductor. El Autor y el citado periodista Mueller, se refieren a las violaciones a los derechos humanos que los gobiernos de Siria y Arabia Saudita perpetran contra sus súbditos]

Muchas personas han notado el contraste entre el “la herida” histérica expuesta por los musulmanes y la rapidez con la que los medios de comunicación árabes publican caricaturas estereotípicas de judíos. En una demostración en Pakistán contra las caricaturas danesas, una mujer vestida en una burka negra fue fotografiada portando una pancarta que decía: “Dios bendiga a Hitler”

En respuesta a todo este loco pandemonium, los periódicos liberales decentes deploraron la violencia e hicieron ruidos simbólicos sobre la libertad de expresión. Pero al mismo tiempo, expresaron “respeto” y “consideración” por la profunda “ofensa” y “herida” que habían “sufrido” los musulmanes. La “herida” y el “sufrimiento” consistieron; recuerden, no en violencia o dolor real contra ninguna persona, en ninguna forma: sino nada más que unos pocos trazos de tinta de imprenta en un periódico sobre el que nadie fuera de Dinamarca nunca hubiese oído a no ser por una deliberada campaña de incitación al amotinamiento.

Yo no estoy a favor de ofender o herir a alguien sólo por hacerlo. Pero estoy intrigado y mistificado por los desproporcionados privilegios que se confieren a la religión en nuestras sociedades seculares. Todos los políticos están obligados a acostumbrarse a caricaturas irrespetuosas de sus rostros, y nadie se amotina en su defensa. ¿Qué hay de especial en la religión que nosotros le concedemos tan privilegiado e único respeto? Como dijo H. L. Mencken: “Nosotros debemos respetar a la religión del otro; pero sólo en el sentido y hasta donde respetamos su teoría de que su esposa es bella y sus hijos son inteligentes”.

Es bajo la luz de la presunción sin paralelo de respeto hacia la religión que hago mi propia negación sobre este libro. No saldré de mi camino para ofender; pero no usaré guantes de seda para manejar a la religión en una forma más delicada de lo que manejaría cualquier otra cosa.

2.- LA HIPÓTESIS DE DIOS

La religión de una era es el entretenimiento literario de la próxima

—RALPH WALDO EMERSON

El Dios del Viejo Testamento; se puede argumentar, es el carácter más desagradable en toda ficción: celoso y orgulloso de serlo; cerrado de mente, injusto, severo y obsesionado con el control; vengativo, un limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homofóbo, racista, infanticida, genocida, filicida, productor de pestilencias, megalomaníaco, sadomasoquista, caprichoso, y un matón malevolente.

Aquellos de nosotros educados desde la infancia en su forma de ser, podemos llegar a convertirnos en insensibles a su horror. Un crédulo bendecido con la perspectiva de la inocencia tiene una percepción más clara. El hijo de Winston Churchill; Randolph, planeaba de alguna manera mantenerse ignorante del contenido de las Escrituras hasta que Evelyn Waugh y un oficial hermano, en un vano intento de mantener tranquilo a Churchill cuando fueron destacados juntos durante la guerra, le apostaron a él que no sería capaz de leer la Biblia completa en una sola noche: “Infelizmente esto no ha resultado como nosotros lo esperábamos. Él nunca ha leído nada de ella y está aterrorizantemente excitado; se la pasa leyendo citas en voz alta: ‘Apuesto a que ustedes no sabían que esto estaba en la Biblia…’ o meramente golpeándose una pierna y atragantándose de la risa mientras dice: ‘Dios mío, ¿!No es Dios una mierda!?”.[24] Thomas Jefferson—más leído—tenía una opinión similar: “El Dios cristiano es un ser de un carácter aterrador—cruel, vengativo, caprichoso e injusto”.

Es injusto atacar a un blanco fácil. La Hipótesis de Dios no debe pararse o caer con su más inadorable evidencia: Yaweh, tampoco con su insípidamente opuesto rostro cristiano, “el gentil Jesús, dócil y suave”. (Para ser justo, esta débil persona, le debe más a sus seguidores victorianos que al mismo Jesús. ¿Podría algo ser más nauseante que las sentimentaloides expresiones de la Sra. C. F. Alexander de que. “Todos los niños cristianos deben ser / dóciles, y obedientes como él?) No estoy atacando las cualidades particulares de Yaweh, o de Jesús, o de Alá; ni de ningún otro dios específico como Baal, Zeus o Wotan. En vez de eso, debo definir la Hipótesis de Dios, más defensivamente:

Existe una inteligencia sobrenatural, súper-humana que deliberadamente diseñó y creó el universo y todo lo que hay en él; incluyéndonos a nosotros.

Este libro defenderá el punto de vista alternativo:

Cualquier inteligencia creativa, de suficiente complejidad para diseñar cualquier cosa, llega a existir sólo como el producto final de un extendido proceso de evolución gradual.

Las inteligencias creativas; al ser evolucionadas, necesariamente llegan tarde en el universo, y en consecuencia no pueden ser responsables de su diseño. Dios, en el sentido definido, es una delusión; y, como demostrarán posteriores capítulos, una delusión perniciosa.

Para no sorpresa, debido a que está fundamentado en tradiciones locales o revelaciones privadas en vez de en evidencias, la Hipótesis de Dios viene en muchas versiones. Los historiadores de la religión reconocen una progresión desde los primitivos animismos tribales, pasando por politeísmos como aquellos de los griegos, los romanos y los normandos, hasta monoteísmos como el Judaísmo y sus derivados, el Cristianismo y el Islam.

POLITEÍSMO

No está claro porqué el cambio de politeísmo a monoteísmo debería ser asumido como un mejoramiento progresivo evidente en sí mismo. Pero ampliamente; es una asunción—que llevó a Ibn Warraq (autor de Why I Am Not a Muslim—Porqué Yo No Soy Musulmán), ha conjeturar sagazmente que el monoteísmo está a su vez condenado a sustraer uno o más dioses y convertirse en ateísmo. La Enciclopedia Católica rechaza al politeísmo y al ateísmo con la misma desdeñosa amplitud: “El ateísmo dogmático formal se auto-refuta, y nunca ha ganado de facto el consentimiento razonado de ninguna cantidad considerable de hombres. Tampoco puede el politeísmo; aunque pueda fácilmente asentarse en la imaginación popular, satisfacer nunca la mente de un filósofo”.[25]

El chauvinismo monoteísta estaba hasta recientemente, escrito en la ley de caridad; tanto en Inglaterra, como en Escocia, discriminando en contra de las religiones politeístas al conceder el estatus de exento de impuestos, mientras le proporcionaba una suave cabalgata a aquellas caridades cuyo objeto era promover la religión monoteísta; exonerando a éstas de los exámenes previos apropiadamente requeridos a las caridades seculares. Fue mi ambición, persuadir a un miembro de la respetada comunidad Hindú de Gran Bretaña, a decidirse a introducir una demanda judicial civil para poner a prueba esta discriminación esnob contra el politeísmo.

Mucho mejor; por supuesto, sería abandonar completamente la promoción de la religión, como fundamento para obtener el estatus de caridad. Los beneficios de esta sociedad serían grandes; especialmente en los Estados Unidos de América, donde las cantidades de dinero exentas de impuestos succionadas por las iglesias, y el pulimento de los talones de los televangelistas ya bien entalonados,[26] alcanzan niveles que con justicia pueden ser descritos como obscenos. El apropiadamente llamado Oral Roberts le dijo una vez a su audiencia televisiva que Dios lo iba a matar a menos que él le diese ocho millones de dólares. Casi increíblemente, funcionó. ¡libre de impuestos! El mismo Roberts todavía es fuerte, como su “Universidad Oral Roberts”, de Tulsa, Oklahoma. Sus edificios; valorados en 250 millones de dólares, fueron directamente comisionados por el mismo Dios con estas palabras: “Levanten a sus estudiantes para que oigan Mi voz, para que vayan donde Mi luz es opaca; donde Mi voz casi no se escucha, y Mi poder de sanación no es conocido, hasta inclusive los más recónditos lugares de la Tierra. El trabajo de ellos excederá al de ustedes, y en esto, yo estoy muy complacido”.

Reflexionando; mi imaginario litigante hindú hubiese sido igual de probable de jugar la carta de “si no puedes derrotarlos, únete a ellos”. Su politeísmo no es realmente politeísmo, sino un monoteísmo disfrazado. Existe un solo Dios—el Señor Brahma, el creador; el Señor Vishnu el preservador; el Señor Shiva, el destructor; la Deidades femeninas Saraswari, Laxmi y Parvati (esposas de Brahma, Vishnu y Shiva), el Señor Ganesh el dios elefante, y cientos de otros; todos son simplemente diferentes manifestaciones o encarnaciones de un Dios.

Los cristianos deberían ser cálidos hacia tal sofisma. Ríos de tinta medieval; para no mencionar a la sangre, han sido despilfarrados sobre el “misterio” de la Trinidad, [27] y en suprimir desviaciones como la herejía de Arius. Arius de Alejandría; en el siglo cuarto, negó que Jesús fuese consustancial (i.e. de la misma sustancia o esencia) con Dios. ¿Qué podría posiblemente significar esto en la tierra? Se estará preguntado usted probablemente ¿Sustancia? ¿Qué sustancia? ¿qué quieres decir tú exactamente con “esencia”? “Muy poco” parece ser la única respuesta razonable. Aún así, la controversia dividió a la cristiandad por la mitad durante un siglo, y el Emperador Constantino ordenó quemar todas las copias del libro de Arius. Dividir a la cristiandad dividiendo cabellos—tal ha sido siempre el camino el camino la teología.

¿Tenemos a un Dios en tres partes; o tres Dioses en uno? La Enciclopedia Católica nos aclara el asunto; en una obra maestra de cerrado razonamiento teológico:

En la unidad de Dios existen tres Personas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Siendo estas Tres personas verdaderamente distintas la una de la otra. En consecuencia, en las palabras del Credo de Atanasio: “el Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, y aún así no existen tres Dioses sino sólo un Dios”.

Y si eso no estuviese suficientemente claro, la Enciclopedia cita al teólogo del siglo tercero; San Gregorio, el Hacedor de Milagros:

Existe en consecuencia nada creado; nada sujeto a otro en la Trinidad: tampoco existe nada que haya sido añadido como si alguna vez no hubiese existido, sino que hubiese entrado después: en consecuencia, el Padre nunca ha sido sin el Hijo; tampoco el Hijo sin el Espíritu: y esta misma Trinidad es inmutable e inalterable por siempre.

Cualesquiera que sean los milagros que le hayan ganado a San Gregorio su apodo, no fueron milagros de honesta lucidez. Sus palabras expresan el sabor característicamente oscurantista de la teología; la cual—a diferencia de la ciencia, y de la mayoría de las otras ramas de la academia humana—no se ha movido en dieciocho siglos. Thomas jefferson; como lo hacía a menudo, lo entendió correctamente cuando dijo: “El ridículo es la única arma que puede ser usada en contra de las posiciones ininteligibles. Las ideas tienen que ser distinguibles antes de que la razón pueda actuar sobre ellas; y ningún hombre ha tenido nunca una idea distinguible de la trinidad. Es el mero Abracadabra de los vendedores de pócimas que se llaman a sí mismos los sacerdotes de Jesús”.

La otra cosa que no puedo evitar resaltar; es la presuntuosa confianza con la cual los religiosos aseveran detalles minuciosos sobre los cuales ellos no poseen, ni podrían poseer evidencia alguna. Quizás es el mismísimo hecho de que no existe evidencia para soportar las opiniones teológicas; en cualquier forma, lo que nutre la característica hostilidad draconiana hacia aquellos que expresan opiniones ligeramente diferentes; especialmente, como sucede, en este específico campo del trinidarismo.

Jefferson amontonó el ridículo sobre la doctrina que; como él lo puso, “Existen tres Dioses”, en su crítica del calvinismo. Pero es especialmente la rama católica romana de la cristiandad la que empuja su recurrente coqueteo con el politeísmo hacia una inflación sin control. La Trinidad es (¿son?) aumentada por María, “Reina del Cielo”, una diosa en todo; excepto en nombre, quien con toda seguridad hace que el propio Dios mismo quede en un cercano segundo lugar como objetivo de las plegarias. El panteón es adicionalmente abultado por un ejército de santos; cuyo poder intercesor los convierte; si no en semi-dioses, en valiosos para acercárseles en cuanto a su propia especialidad. El Catholic Community Forum (Foro de la Comunidad Católica), útilmente lista a 5 mil 120 santos; [28] junto a su área de experticia, las que incluyen dolores abdominales, víctimas de abuso, anorexia, vendedores de armas, herreros, huesos rotos, técnicos explosivistas, y desórdenes intestinales, para no ir más allá de la letra “B” [el Autor revisó la lista de santos en el idioma inglés; deteniéndose al finalizar la letra “B”]

Y nosotros no podemos olvidar a los Coros de Anfitriones Angelicales, organizados en nueve órdenes: Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades, Principados, Arcángeles (los jefes de todos los anfitriones) y los simple y llanamente Ángeles, incluyendo a nuestros amigos más cercanos; los siempre vigilantes ángeles de la guarda. Lo que más me impresiona de la mitología católica es parcialmente su insípida tosquedad; pero mayormente la insustancial despreocupación con la que esta gente fabrica los detalles a medida que avanza. Son simplemente inventados desvergonzadamente.

El Papa Juan Pablo Segundo creó más santos que todos sus predecesores juntos de los pasados varios siglos; y él tenía una afinidad especial con la Virgen María. Su sed politeísta fue dramáticamente demostrada en 1981 cuando él sufrió un atentado para asesinarlo en Roma, y atribuyó su supervivencia a la intervención de Nuestra Señora de Fátima: “Una mano maternal guió la bala”. Uno no puede evitar preguntarse porqué ella no la guió para que no lo hiriese en ninguna parte. Otros podrían pensar que el equipo de cirujanos que lo operó a él durante seis horas merece por lo menos parte del crédito; pero quizás sus manos; también, fueron maternalmente guiadas. El punto relevante; es que no fue solamente Nuestra Señora quien; en la opinión del Papa, guió la bala, sino específicamente de Fátima. Presumiblemente, Nuestra Señora de Lourdes; Nuestra Señora de Guadalupe; Nuestra Señora de Medjugorje; Nuestra Señora de Akita; Nuestra Señora de Zeitoun; Nuestra Señora de Garabandal y Nuestra Señora de Knock estaban ocupadas en otros tareas en ese momento.

¿Cómo hicieron los griegos, los romanos y los vikingos para manejar tales politeológicos dilemas? ¿Era Venus simplemente otro nombre para Afrodita; o eran ellas dos diosas distintas del amor? ¿Fue Thor con su martillo una manifestación de Wotan; o un dios separado? ¿A quién le importa? La vida es muy corta para preocuparse con la distinción entre una fabricación de la imaginación y muchas otras. Habiendo hecho un gesto hacia el politeísmo para cubrirme contra una acusación de negligencia, no diré más nada sobre éste. A favor de la brevedad me referiré a todas las deidades, ya sean poli o monoteístas; simplemente como “Dios”. También estoy consciente del Dios Abrahamico (para ponerlo suavemente) macho agresivo, y esto también deberé aceptarlo como un convencionalismo en mi uso de los pronombres. Teólogos más sofisticados proclaman la asexualidad de Dios, mientras algunas teólogas feministas buscan corregir las injusticias históricas diciendo que era hembra. ¿Pero cuál; después de todo, es la diferencia entre una inexistente hembra y un inexistente macho? Yo supongo que, en la tontamente irreal intersección entre la teología y el feminismo, la existencia puede, de hecho, ser un atributo menos importante que el género.

Estoy consciente que los críticos de la religión pueden ser atacados por fracasar en darle crédito a la fértil diversidad de tradiciones y puntos de vista del mundo que han sido llamados religiones.

Obras antropológicamente informadas; desde Golden Bough (Rama Dorada) de Sir James Frazer, hasta Religion Explained (La Religión Explicada) de Pascal Boyer o In Gods We Trust, (En los Dioses Confiamos) de Scott Atran, documentan fascinantemente la bizarra fenomenología de las supersticiones y de los rituales. Lea esos libros y maravíllese ante la credulidad humana.

Pero ese no es el camino de este libro. Yo no le doy ningún crédito al sobrenaturalismo en cualquiera de sus formas; y la manera más efectiva de proceder es concentrarse en la forma más probable de ser familiar a mis lectores—la forma que impresiona más amenazadoramente a todas nuestras sociedades. La mayoría de mis lectores habría sido criada en una u otra de las tres “grandes” religiones monoteístas de hoy (cuatro, si usted cuenta al mormonismo), todas las cuales pueden ser rastreadas hacia atrás hasta el mitológico patriarca Abraham, y será conveniente mantener en mente a esta familia de tradiciones por todo el resto del libro.

Este es un momento tan bueno como cualquier otro para prevenir sobre una inevitable acusación contra este libro; una que de otra manera—tan segura como que la noche sigue al día—aparecerá en una revisión: “El Dios en el que no cree Dawkins es un Dios en el que yo tampoco creo. Yo no creo en un anciano en el cielo con una larga barba blanca.”

Ese anciano es una distracción irrelevante; y su barba es tan tediosa como su longitud. De hecho, la distracción es peor que su irrelevancia. Su mismísima estupidez ha sido calculada para distraer la atención del hecho de que, en lo que el orador realmente cree no es mucho menos estúpido. Yo se que usted no cree en un anciano de barba blanca sentado en una nube, así que no perdamos más tiempo en eso. Yo no estoy atacando a ninguna versión de Dios en particular; estoy atacando a Dios; a todos los dioses; a cualquier cosa y a todo lo sobrenatural, cualquiera y dondequiera que ello haya existido o sea inventado.

El Patriarca Abraham por Theo Adam

el Dios que Miguel Angel pintó en el techo de la Capilla Sixtina del Vaticano

MONOTEÍSMO

La gran inmencionable maldad en el centro de toda cultura es el monoteísmo. Desde el texto de la barbárica Edad de Bronce conocido como el Viejo Testamento; tres religiones anti-humanas han evolucionado—Judaísmo, Cristianismo e Islam. Estas son religiones de un dios en el cielo. Ellas son; literalmente, patriarcales—Dios es el Padre omnipotente—en consecuencia el desprecio hacia las mujeres durante dos mil años en aquellos países afligidos por el dios en el cielo y sus terrenales delegados machos.

—GORE VIDAL

La más antigua de las tres religiones abrahamicas, y el claro antepasado de las otras dos, es el Judaísmo: originalmente un culto tribal a un solo y ferozmente desagradable Dios, mórbidamente obsesionado con las restricciones sexuales, con el olor de la carne chamuscada, con su propia superioridad sobre los dioses rivales y con la exclusividad de su escogida tribu del desierto. Durante la ocupación romana de Palestina, el Cristianismo fue fundado por Pablo de Tarsus como una menos inmisericorde secta monoteísta del judaísmo y una menos exclusiva, que miraba más allá de los judíos hacia el resto del mundo. Varios siglos después, Mojámed y sus seguidores se revirtieron hacia el monoteísmo sin concesiones del judío original, pero no a su exclusividad, y fundaron el Islam sobre un nuevo libro sagrado; el Corán o Qur’am añadiendo una poderosa ideología de conquista militar para diseminar la fe.

La Cristiandad también, fue diseminada por la espada, portada primero por manos romanas después que el Emperador Constantino la hizo surgir desde un excéntrico culto hasta la religión oficial; después por los cruzados, y más tarde por los conquistadores y otros invasores y colonizadores europeos, con acompañamiento misionero. Para la mayoría de mis propósitos; todas las tres religiones abrahamicas pueden ser tratadas como indistinguibles. A menos que se diga lo contrario, tendré mayormente en mente a la Cristiandad, pero sólo porque esta es la versión con la que sucede que estoy más familiarizado. Para mis propósitos, las diferencias importan menos que las similitudes. Y no me ocuparé en lo absoluto con otras religiones como el Budismo o el Confucianismo. De hecho, existe algo que debe ser dicho a éstos, no como religiones en lo absoluto, sino como sistemas éticos o filosofías de vida.

La simple definición de la Hipótesis de Dios con la cual comencé, tiene que estar lo suficientemente descarnada para poder ajustarse al Dios Abrahamico. Él no sólo creó el universo; él es un Dios personal que habita dentro de su creación; o quizás fuera de ella (cualquier cosa que eso pueda significar), poseyendo las desagradables cualidades humanas a las que he aludido.

Las cualidades humanas; desagradables o agradables, no forman parte del dios deísta de Voltaire y Thomas Paine. Comparado con el delincuente sicótico del Viejo Testamento, el Dios deísta de la Era de la Ilustración del siglo dieciocho es completamente, un ser más digno: merecedor de su creación cósmica, arrogantemente despreocupado por los asuntos humanos, sublimemente desinteresado por nuestras esperanzas y pensamientos privados, no le importan en lo absoluto nuestros sucios pecados o nuestras ininteligibles contriciones. El Dios deísta es un físico para el fin de todos los físicos; el alfa y el omega de los matemáticos; la apoteosis de los diseñadores; un hiper-ingeniero que estableció las leyes y las constantes del universo, las entonó con exquisita precisión y visión; detonó lo que ahora nosotros llamamos el Big Bang; se retiró y más nunca nadie supo de él.

En tiempos de una fe más fuerte, los deístas han sido vituperados como indistinguibles de los ateos. Susan Jacoby, en Freethinkers: A History of Americam Secularism (Librepensadores: Una Historia del Secularismo Estadounidense), lista una escogida selección de los epítetos que fueron lanzados contra el pobre Thomas Paine: “judas, reptil, puerco, perro rabioso, borracho, piojo, archibestia, bruto, mentiroso, y por supuesto, infiel”. Paine murió en la penuria; abandonado (con la honorable excepción de Jefferson) por antiguos amigos políticos avergonzados por sus puntos de vista anti-cristianos. Hoy en día, la tierra se ha movido lo suficiente como para que los deístas sean más claramente contrastados con los ateos, y amontonados junto a los teístas. Ellos sí; después de todo, creen en una inteligencia suprema que creó el universo.

SECULARISMO LOS PADRES FUNDADORES

Y LA RELIGIÓN

DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

Es convencional asumir que los Padres Fundadores de la República Estadounidense eran deístas. Sin duda; muchos de ellos lo fueron, aunque ha sido argumentado que los más grandes de ellos pudieron haber sido ateos. Ciertamente, sus escritos sobre religión en su propia época no me dejan dudas a mí, de que la mayoría de ellos hubiese sido atea en nuestra época. Pero cualesquiera que fuesen sus puntos de vista religiosos individuales en su propia época, algo que ellos fueron colectivamente, fue secularistas, y este es el tópico al cual le dedico esta sección, comenzando con una—quizás sorprendente—cita del Senador Barry Goldwater en 1981, que muestra claramente cuán tozudamente; ese candidato presidencial y héroe del conservatismo estadounidense, defendió la tradición secular de la fundación de la República:

No existe posición sobre la cual las personas sean tan inconmovibles como sus creencias religiosas. No existe un aliado más poderoso a quien uno pueda apelar en un debate que Jesús Cristo, o Dios, o Alá, o como quiera que uno llame a este ser supremo. Pero al igual que cualquier arma poderosa, el uso del nombre de Dios en nuestro apoyo debería ser usado con limitación. Las facciones religiosas que están creciendo por toda nuestra tierra no están usando su influencia religiosa con sabiduría. Ellas están tratando de obligar a los líderes del gobierno a seguir su posición en un cien por ciento. Si usted no está de acuerdo con estos grupos religiosos en un asunto moral en particular, ellos lo amenazan con la pérdida de dinero, votos, o ambos. Yo estoy francamente nauseado y cansado de los predicadores políticos a lo largo de esta nación diciéndome a mí; un ciudadano, que si yo deseo ser una persona moral, estoy obligado a creer en A, B, C, y D. ¿Exactamente, que se creen ellos que son? ¿Y de dónde presumen ellos para exigir el derecho a dictarme a mí sus creencias morales? Yo estoy aún más disgustado como un legislador que está obligado a soportar las amenazas de cada grupo religioso que piensa que posee algún derecho concedido por Dios para controlar mi voto en cada votación en el Senado. Les advierto a ellos hoy: Pelearé con ellos a cada paso del camino si ellos tratan de dictar sus convicciones morales a todos los estadounidenses en nombre del conservatismo.[29]

Los puntos de vista religiosos de los Padres Fundadores son de gran interés para los propagandistas de hoy de la derecha estadounidense, ansiosos por empujar su versión de la historia. Contrariamente al punto de vista de ellos, el hecho de que los Estados Unidos de América no fue fundada como una nación cristiana, fue tempranamente establecido en los términos de un tratado con Trípoli, redactado en 1796 bajo George Washington, y firmado por John Adams en 1797:

Como el Gobierno de los Estados Unidos de América no está; en ningún sentido, fundamentado en la religión Cristiana; al igual que no posee en sí mismo ningún carácter de enemistad contra las leyes, religión o tranquilidad de los musulmanes, y como los mencionados estados nunca han entrado en guerra o acto de hostilidad en contra de ninguna nación mahometana, las partes declaran que ningún pretexto que surja de opiniones religiosas producirá nunca una interrupción de la armonía existente entre los dos países.

Las palabras de apertura provocarían un tumulto en la ascendencia de [la ciudad de] Washington de hoy. Aún así, Ed Buckner ha demostrado convincentemente que ellas no causaron ningún disentimiento en su época.[30] Entre otros políticos o el público.

La paradoja ha sido notada a menudo; de que los Estados Unidos de América, fundado en el secularismo, es ahora el país más religioso de la Cristiandad; mientras que Inglaterra, con una iglesia establecida encabezada por un monarca constitucional, está entre los menos. A mí me preguntan continuamente porqué es eso; y yo no lo se. Supongo que es posible que Inglaterra se haya cansado de la religión después de una horrorosa historia de violencia religiosa; con los protestantes y los católicos alternativamente obteniendo la supremacía y sistemáticamente asesinando al otro lote. Otra sugerencia proviene de la observación de que los Estados Unidos de América es una nación de inmigrantes. Un colega me señaló que los inmigrantes; desarraigados de la estabilidad y el confort de una familia extendida en Europa, podrían muy bien haberse unido a una iglesia como una especie de sustituto-parental en una tierra extranjera. No hay duda de que muchos estadounidenses ven a su propia iglesia local como una importante unidad de identidad; lo que de hecho tiene algunos de los atributos de la familia extendida.[31]

Aún otra hipótesis es que la religiosidad de los Estados Unidos de América proviene del secularismo de su constitución. Precisamente; porque los Estados Unidos de América, es legalmente secular, la religión se ha convertido en una empresa privada. Iglesias rivales compiten por las congregaciones—y no menos por los diezmos que ellas traen consigo—y la competencia es librada con todas las agresivas técnicas de ventas del mercado. Lo que funciona para las escamas de jabón, funciona para Dios, y el resultado final es algo que se acerca a la manía religiosa entre las clases menos educadas de hoy. En Inglaterra; en contraste, la religión bajo la égida de la iglesia establecida se ha convertido en poco más que un pasatiempo social, escasamente reconocible en absoluto como una religión. La tradición británica es simpáticamente expresada por Giles Fraser, un vicario anglicano que también se desempeña como tutor filosófico en Oxford, escribiendo [en el periódico] Guardian. El artículo de Fraser es subtitulado “El establecimiento de la Iglesia de Inglaterra, sacó a Dios de la religión; pero existen riesgos en una alternativa más vigorosa de la fe”:

Hubo un tiempo cuando el vicario campesino era parte de los alimentos de la dramatis personae británica, Este excéntrico y gentil tomador de te, de zapatos lustrados y maneras cariñosas, representaba al tipo de religión que no hacía que las personas no-religiosas se sintiesen incómodas. Él no estallaría en un sudor existencial, ni lo presionaría a usted contra la pared para preguntarle si usted estaba salvado; mucho menos lanzaría cruzadas desde el púlpito o colocaría bombas a los lados de las carreteras en nombre del algún poder más elevado.[32]

(Sombras de “Nuestro Padre” de Betjeman, que cité al comienzo del capítulo uno) Fraser continúa para decir que: “el simpático vicario campesino en efecto inoculaba vastas campiñas inglesas en contra de la Cristiandad”. Él finaliza su artículo lamentándose sobre una tendencia más reciente en la Iglesia de Inglaterra, de tomar de nuevo a la religión seriamente, y su última oración es una advertencia: “la preocupación es que nosotros podríamos dejar salir al genio del fanatismo religioso británico de la botella institucional en la cual ha permanecido durmiente durante siglos”.

El genio del fanatismo religioso está rampante en los Estados Unidos de América del presente, y los Padres Fundadores hubieran estado horrorizados. Si es correcto o no, abrazar la paradoja y culpar a la constitución secular que ellos diseñaron, los fundadores ciertamente fueron secularistas que creyeron en mantener a la religión fuera de la política, y eso es suficiente para colocarlos a ellos firmemente al lado de quienes objetan; por ejemplo, las exhibiciones ostentosas de los Diez Mandamientos en lugares públicos propiedad del gobierno. Pero es tentador especular sobre que por lo menos algunos de los Padres Fundadores pueden haber ido más allá del deísmo. ¿Pudieron haber sido agnósticos o hasta completamente ateos? El siguiente párrafo de Jefferson es indistinguible de lo que nosotros llamaríamos agnosticismo:

Hablar de existencias inmateriales es hablar de la nada. Decir que el alma humana, los ángeles, dios, son inmateriales, es decir que ellos son nada, o que dios no existe, ni los ángeles, ni el alma. Yo no puedo razonar de otra manera…sin sumergirme en las profundidades del abismo de los sueños y de los fantasmas. Yo estoy satisfecho, y suficientemente ocupado con las cosas que existen, para atormentarme o preocuparme por aquellos que puede que de hecho existan, pero sobre los cuales yo no tengo evidencia.

Christopher Hitchens; en su biografía, Thomas Jefferson: Author of América, (Thomas Jefferson: Autor de los Estados Unidos de América), piensa que es probable que Jefferson fuese ateo, hasta en su propia época, cuando era mucho más difícil:

Sobre si él era ateo, debemos reservarnos nuestro juicio sólo debido a la prudencia que él estaba compelido a observar durante su vida política. Pero como él había escrito a su sobrino, Peter Carr, tan temprano como 1787, uno está obligado a no asustarse ante esta pregunta por ningún miedo a sus consecuencias. “Si termina en una creencia de que Dios no existe, encontrarás incitaciones a la virtud en el confort y agrado que sientes en este ejercicio, y en el amor de otros que esto te procurará”

Yo encuentro el siguiente consejo de Jefferson; de nuevo, en su carta a Peter Carr, conmovedor:

Sacúdete todos los miedos de los prejuicios serviles bajo los cuales las mentes débiles se agazapan servilmente. Fija la razón firmemente en su asiento, y llama a su tribunal ante cada hecho, cada opinión. Cuestiona con atrevimiento inclusive hasta la existencia de Dios; porque, si se supone que uno exista, él está más obligado a aprobar el reconocimiento de la razón que el miedo ciego.

Afirmaciones de Jefferson como: “La Cristiandad es el sistema más perverso que alguna vez brilló sobre el hombre” son compatibles con el deísmo, pero también con el ateísmo. De la misma manera lo es, el robusto anti-clericalismo de James Madison: “Durante casi quince siglos. ¿Ha sido llevado a juicio el establecimiento legal de la Cristiandad? ¿Cuáles han sido sus frutos? Más o menos; en todas partes, orgullo e indolencia en el clero; ignorancia y servilismo entre los laicos; en ambos superstición, tozuda intolerancia contra todo lo que no es propio de nuestra cultura (bigotry), y persecución”. Lo mismo puede decirse de la afirmación de Benjamín Franklin: “Los faros son más útiles que las iglesias”; y de la afirmación de John Adams: “Éste sería el mejor de todos los mundos posibles, si no existiese religión en él” El mismo Adams expresó espléndidos y prolongados arranques de rabia contra la Cristiandad en particular: “Como tengo entendido, la religión cristiana; era, y es, una revelación. ¿Pero cómo ha sucedido que millones de fábulas, cuentos y leyendas, han sido mezclados con ambas; tanto con la revelación judía como con la cristiana, que las ha convertido en las religiones más sangrientas que nunca existieron? Y; en otra carta, esta vez a Jefferson: “!Yo casi tiemblo sólo de pensar en aludir al ejemplo más fatal de los abusos del sufrimiento mental (grief) con los que la historia de la humanidad ha preservado—a la Cruz. Considera qué calamidades ha producido ese motor de sufrimiento!”

Fuesen o no; Jefferson y sus colegas, teístas, deístas, agnósticos o ateos, ellos también fueron apasionados secularistas que creían que las opiniones religiosas de un Presidente; o la ausencia de ellas, eran en su totalidad un asunto privado suyo. Todos los Padres Fundadores; cualesquiera fuesen sus creencias religiosas privadas, se hubiesen espantado al leer el reporte del periodista Robert Sherman sobre la respuesta que dio George Bush padre cuando él le preguntó si él le reconocía una igual ciudadanía y patriotismo a los estadounidenses que son ateos: “No. Yo no se si los ateos deberían ser considerados como ciudadanos; tampoco deberían ser considerados patriotas. Ésta es una nación bajo Dios”.[33] Asumiendo que el relato de Sherman sea exacto (desafortunadamente él no usó una grabadora, y ningún otro periódico publicó la historia en su momento). Trate el experimento de reemplazar la palabra “ateos” con “judíos” o “musulmanes” o “negros”. Esto da una medida del prejuicio y la discriminación que los estadounidenses ateos tienen que soportar hoy.

Las “Confesiones de una atea solitaria” de Natalie Angiers, es una triste y conmovedora descripción; en el The New York Times, de sus sentimientos de aislamiento como atea en los Estados Unidos de América de hoy.[34] Pero el aislamiento de los ateos estadounidenses es una ilusión; cultivada asiduamente por el prejuicio. Los ateos de los Estados Unidos de América son más numerosos de lo que la gente percibe. Como dije en el prefacio, los ateos estadounidenses son mucho más numerosos a los judíos religiosos; aún así, el lobby judío es notoriamente, uno de los más formidablemente influyentes en Washington. ¿Qué podrían lograr los estadounidenses ateos si ellos se organizaran apropiadamente? [35]

David Mills, en su admirable libro Atheist Universe (Universo Ateo), cuenta una historia que usted rechazaría como una caricatura irreal de la Bigotry (tozuda intolerancia contra todo lo que no es propio de nuestra cultura) de parte de la policía, si fuese ficción. Un sanador cristiano, conducía una “Cruzada Milagrosa” que iba al pueblo de Mills una vez al año. Entre otras cosas, el sanador estimulaba a los diabéticos a botar su insulina, a los pacientes de cáncer a abandonar su quimioterapia y a rogar en vez por un milagro. Mills decidió organizar una manifestación pacífica para advertir a la gente; pero cometió el error de ir a la policía para comunicarle sus intenciones y solicitar protección policial contra posibles ataques de quienes apoyaban al sanador. El primer funcionario de la policía con quien habló; le preguntó: “Is you gonna protest fir him or ‘gin him” [esta expresión está escrita en un inglés tan pobre que refleja una exagerada falta de habilidad para hablar inglés apropiadamente—hasta para un nivel de inglés coloquial]—ella traduce aproximadamente: “¿Usted va a protestar a favor de él o en contra de él?” Cuando Mills respondió. “en contra de él”, el policía le dijo que él mismo planeaba asistir a la cruzada; e intentó escupir personalmente en la cara de Mills cuando pasó al lado de su manifestación.

Mills decidió probar su suerte con un segundo funcionario policial. Éste dijo que si alguno de quienes apoyaban al sanador confrontaba violentamente a Mills, el funcionario arrestaría a Mills por “tratar de interferir el trabajo de Dios”. Mills regresó a su casa y trató de telefonear a la estación de policía; con la esperanza de hallar más consideración a un nivel más alto. Finalmente el fue conectado a un sargento que dijo: “Al infierno contigo, chamo. Ningún policía quiere proteger a un maldito ateo. Espero que alguien te ensangrente bueno” Aparentemente había escasez de adverbios en esta estación de policía junto a la leche de bondad humana y un sentido de servicio. Mills relata que habló con siete u ocho policías ese día. Ninguno de ellos quiso ayudar; y la mayoría lo amenazó directamente con violencia.

Anécdotas de tal prejuicio contra los ateos abundan, pero Margaret Downey, de la Freethought Society of Greater Philadelphia (Sociedad del Libre pensamiento de Philadelphia y sus Alrededores) mantiene archivos sistemáticos de tales casos.[36] Su base de datos de incidentes; categorizados bajo: comunidad, escuelas, lugar de trabajo, medios de comunicación, familia y gobierno, incluye ejemplos de hostigamiento, pérdida del empleo, expulsiones de la familia, y hasta asesinato.[37]

La evidencia documentada de Downey sobre el odio hacia; y la incomprensión de, los ateos, hace fácil creer que; es de hecho, virtualmente imposible para un ateo honesto, ganar unas elecciones públicas en los Estados Unidos de América. Existen 435 miembros en la Casa de Representantes [la cámara del Congreso estadounidense equivalente a una Cámara de Diputados] y 100 miembros del Senado. Asumiendo que la mayoría de estos 535 individuos son una muestra de la población educada; es estadísticamente inevitable que un sustancial número de ellos deba ser ateo. Ellos deben haber mentido, u ocultado sus verdaderos sentimientos, para poder ser electos. ¿Quién podría culparlos, dado el electorado al cual ellos tienen que convencer? Es universalmente aceptado que una admisión de ateísmo sería un suicidio político instantáneo para cualquier candidato presidencial.

Estos hechos sobre el clima político de hoy en los Estados Unidos de América, y lo que ello implica, horrorizaría a Jefferson, a Washington, a Madison, a Adams y a todos sus amigos. Fuesen ellos o no, ateos, agnósticos, deístas o cristianos, hubiesen retrocedido horrorizados ante los teócratas de la ciudad de Washington de comienzo del siglo veintiuno. Ellos hubiesen sido atraídos en vez por los padres fundadores secularistas de la India poscolonial; especialmente hacia el religioso Gandhi (“!Yo soy hinduista, musulmán, judío, cristiano y budista!”), o el ateo Nehru:

El espectáculo que es llamado religión; o en cualquier caso, religión organizada, en la India y en cualquier otra parte, me ha llenado de horror y frecuentemente lo he condenado y deseado barrerlo limpiamente. Casi siempre parece estar a favor de la creencia ciega y de la reacción; el dogma y la bigotry [tozuda intolerancia contra todo lo que no es propio de la cultura de uno], la superstición, la explotación y la preservación de intereses creados.

La definición de Nehru del sueño de Gandhi de una India secular (si se hubiese realizado, en vez de la partición de su país en medio de un baño de sangre interreligioso), casi pudo ser anunciado por el propio Jefferson:

Nosotros hablamos de una India secular…Algunas personas piensan que eso significa algo opuesto a la religión. Eso obviamente no es correcto. Lo que significa es un Estado que honra a todas las creencias religiosas con igualdad y les confiere igualdad de oportunidad. La India tiene una larga historia de tolerancia religiosa…En un país como la India, que tiene muchas creencias y religiones, ningún nacionalismo real puede ser construido excepto uno que se base en el secularismo.[38]

El Dios deísta es ciertamente un mejoramiento por encima del monstruo de la Biblia. Desafortunadamente es escasamente más probable de existir, o nunca existió. En cualquiera de sus formas, la Hipótesis de Dios es innecesaria [39] La Hipótesis de Dios está también muy cerca de ser descartada por las leyes de las probabilidades. Llegaré a eso en el capítulo cuarto, después de atender las supuestas pruebas de la existencia de Dios en el capítulo tres. Mientras tanto, paso al agnosticismo; y a la errónea noción de que la no-existencia de Dios es una pregunta intocable, por siempre más allá del alcance de la ciencia.

LA POBREZA DEL AGNOSTICISMO

El robusto y muscular cristiano que nos regañaba desde el púlpito de la capilla de mi vieja escuela, admitía una subrepticia consideración por los ateos. Ellos por lo menos tenían el coraje de sus equivocadas convicciones. Lo que este predicador no podía soportar era a los agnósticos: débiles indecisos; papilla sentimental; te aguado, sin postura, cuidadores de cercas. Él estada en lo correcto parcialmente, pero completamente, por la razón equivocada. En la misma vena, conforme a Quentin de la Bédoyère, el historiador católico Hugh Ross Williamson “respetaba al creyente religioso comprometido y también al ateo comprometido. Él se reservaba su rechazo para las irresolutas mediocridades sin huesos que revoloteaban en el medio”.[40] No hay nada malo en ser un agnóstico en casos donde carecemos de evidencia a favor o en contra. Es una posición razonable. Carl Sagan estaba orgulloso de ser agnóstico cuando se le preguntaba si había vida en alguna otra parte del universo. Cuando él se rehusaba a comprometerse, su interlocutor lo presionaba a él para que dijese qué presentía en su interior (sus tripas) [41], y él inmortalmente replicaba: “Pero es que yo trato de no pensar con mis tripas. En verdad; está bien reservarse el juicio hasta que la evidencia llegue”. La pregunta sobre vida extraterrestre está abierta. Buenos argumentos pueden ser montados para ambas posiciones, y nosotros carecemos de la evidencia para hacer más que una sombra de las probabilidades a favor de una u otra opción. El agnosticismo de cualquier tipo, es una postura apropiada en muchas preguntas científicas; como. ¿Qué causó la extinción al final del período Pérmico?—la mayor extinción en la historia del registro fósil.

Pudo haber sido un meteorito como el que; con mayores probabilidades conforme a la evidencia actual, causó la posterior extinción de los dinosaurios. Pero pudo haber sido cualquiera de otras varias causas posibles; o una combinación. El agnosticismo sobre las causas de estas dos extinciones masivas, es razonable. Pero… ¿Qué hay sobre el asunto de Dios? ¿Deberíamos ser agnósticos sobre él también? Muchos han dicho definitivamente sí; a menudo con un aire de convicción que está al borde de protestar demasiado. ¿Tienen ellos razón?

Comenzaré distinguiendo dos tipos de agnosticismo. El ATP o Agnosticismo Temporal en Práctica, que convierte en legítimo el sentarse en la cerca, cuando realmente existe una respuesta definitiva en una dirección o en otra; pero cuando todavía carecemos de evidencias para alcanzar esas respuestas definitivas (o no entendemos la evidencia; o no hemos tenido tiempo para examinar la evidencia, etc.) El ATP sería una postura razonable hacia la extinción pérmica. Existe una verdad allá afuera y tenemos la esperanza de conocerla algún día; aunque, por el momento no la conocemos.

Pero también existe un profundamente inescapable modo de sentarse en la cerca; que llamaré APP o Agnosticismo Permanente basado en Principios—en inglés PAP—El hecho de que el acrónimo en inglés es igual a una palabra [papilla] usada por el viejo predicador escolar que cité arriba, es (casi) accidental. El modo APP de agnosticismo es apropiado para preguntas que nunca pueden ser respondidas; sin importar cuanta evidencia recolectemos, porque la mera idea de evidencia, no es aplicable. La pregunta existe en un plano diferente; en una diferente dimensión; más allá de las zonas a las que puede alcanzar la evidencia. Un ejemplo podría ser el del castaño filosófico; la pregunta sobre si usted ve al color rojo como yo lo veo. Quizás su verde es mi rojo; o algo completamente diferente a cualquier color que yo pueda imaginar. Los filósofos citan esta pregunta como una que nunca podrá ser respondida, sin importar que nueva evidencia pueda aparecer algún día. Y algunos científicos y otros intelectuales están convencidos—demasiado ansiosamente desde mi punto de vista—que la pregunta sobre la existencia de Dios pertenece a la categoría del APP de inaccesible para siempre.

O él existe o no existe. Es una pregunta científica. Algún día nosotros podríamos saber la respuesta; y mientras tanto, nosotros podemos decir algo completamente fuerte sobre las probabilidades.

En la historia de las ideas existen ejemplos de preguntas que están siendo respondidas sobre las cuales se juzgó antes que estaban por siempre fuera del alcance de la ciencia. En 1835 el celebrado filósofo francés Auguste Comte escribió sobre las estrellas: “Nosotros nunca seremos capaces de estudiar; por ningún método, su composición química o su estructura mineralógica”. Aún así, antes de que Comte hubiese asentado esas palabras, Fraunhofer había comenzado a usar su espectroscopio para analizar la composición química del Sol.

Hoy en día los espectroscopistas condenan diariamente el agnosticismo de Comte con sus análisis a larga distancia de la precisa composición química de hasta las estrellas distantes.[42] Cualquiera que sea el estatus exacto del agnosticismo astronómico de Comte, este es un relato de advertencia sobre la cautela, que sugiere; por lo menos, que deberíamos dudar antes de proclamar la eterna veracidad del agnosticismo en voz demasiado alta. De cualquier forma, cuando se trata de Dios, una gran cantidad de filósofos están felices de hacerlo, comenzando con el inventor de la mismísima palabra, T. H. Huxley.[43]

Huxley explicó su acuñamiento mientras se levantaba frente a un ataque personal provocado por el término. El Rector del King’s College de Londres, el Reverendo Dr. Wace, había atacado fuertemente el “cobarde agnosticismo” de Huxley:

Él puede que prefiera llamarse a sí mismo agnóstico; pero su verdadero nombre es uno más viejo—él es un infiel; que quiere decir, un no creyente. La palabra infiel; quizás, porta un desagradable significado. Quizás es correcto que lo porte. Es; y debe ser, una cosa desagradable para un hombre tener que decir simplemente que él no cree en Jesús Cristo.

Huxley no era el hombre que dejaría pasar ese tipo de provocaciones, y su respuesta en 1889 fue tan severamente crítica como deberíamos esperar (aunque nunca apartándose de las escrupulosas buenas maneras. Al igual que el Bulldog de Darwin, sus dientes estaban afilados por la ironía urbana victoriana). Eventualmente, después de manejar al Dr. Wace, asumir las consecuencias y enterrar los restos, Huxley regresó a su palabra “agnóstico” y explicó como llegó él a ella por primera vez. Otros, notó él:

estaban completamente seguros que habían alcanzado cierta “gnosis”—habían; más o menos exitosamente, resuelto el problema de la existencia, mientras yo estaba completamente seguro que yo no, y tenía una muy fuerte convicción de que el problema era insoluble. Y, con Hume y Kant a mi lado, no podía pensar de mi mismo como presuntuoso al mantener esa opinión…Así que pensé e inventé lo que concebí como apropiado, el título de “agnóstico”.

Más adelante; en su discurso, Huxley continuó explicando que los agnósticos no tienen credo; ni siquiera uno negativo.

El agnosticismo; de hecho, no es un credo, sino un método; la esencia del cual yace en la rigurosa aplicación de un solo principio…Positivamente, el principio puede ser expresado: En asuntos del intelecto, siga a su razón tan lejos como pueda llevarlo, sin preocuparse por ninguna otra consideración. Y negativamente: En asuntos del intelecto, no pretenda que las conclusiones son ciertas si no han sido demostradas o no son demostrables. Eso es lo que yo tomo como la fe agnóstica, la que si un hombre mantiene completamente y sin mancha, no debe avergonzarse al mirar al universo en la cara, cualquiera que sea lo que el futuro tenga guardado para él.

Para un científico; ésas son nobles palabras, y uno no critica a T. H. Huxley con ligereza. Pero Huxley, en su concentración sobre la absoluta imposibilidad de probar o desprobar a Dios, parece haber estado ignorando la sombra de las probabilidades. El hecho de que nosotros no podamos ni probar ni desprobar la existencia de algo, no coloca a la existencia y a la no-existencia en igualdad de condiciones. Yo no pienso que Huxley estaría en desacuerdo, y sospecho que cuando él parecía estarlo, él se estaba doblando hacia atrás para conceder un punto, con el interés de asegurar otro. Todos nosotros hemos hecho esto una que otra vez. Al contrario de Huxley, debo sugerir que la existencia de Dios es una hipótesis científica igual a cualquier otra. Aún si es difícil de someter a prueba en la práctica, pertenece a la misma caja del ATP o agnosticismo temporal que las controversias sobre las extinciones del Pérmico y el Cretáceo. La existencia o no existencia de Dios es un hecho científico sobre el universo, descubrible en principio si no en la práctica. Si él existiera y decidiese revelarlo, el mismo Dios podría agarrar el argumento, ruidosamente e inequívocamente, a su favor. Y hasta si la existencia de Dios es nunca probada o desprobada con certidumbre de una manera u otra, la evidencia disponible y el razonamiento pueden arrojar un estimado de las probabilidades lejos del cincuenta por ciento.

Tomemos entonces la idea de un espectro de probabilidades seriamente. Y coloquemos los juicios humanos sobre la existencia de Dios a lo largo de éste; entre dos extremos de opuesta certeza. El espectro es continuo, pero puede ser representado por los siguientes siete monolitos a lo largo del camino:

  1. Fuertemente teísta. Cien por ciento de probabilidades de Dios. En las palabras de C. G. Jung: “Yo no creo, Yo sé”.
  1. Muy Alta probabilidad pero menor al cien por ciento. Teísta de facto: “No lo puedo saber con certidumbre, pero creo fuertemente en Dios y vivo mi vida con la asunción de que él está allí”.
  1. Mayor al cincuenta por ciento; pero no muy alta. Técnicamente agnóstico pero se inclina hacia el teísmo: “Tengo mucha incertidumbre, pero estoy inclinado a creer en Dios”.
  1. Exactamente cincuenta por ciento. Agnóstico completamente imparcial. “La existencia y la no-existencia de Dios son exactamente iguales de probables”.
  1. Menos del cincuenta por ciento pero no muy bajo. Técnicamente agnóstico pero se inclina al ateísmo: “Yo no se si Dios exista, pero me inclino a ser escéptico”.
  1. Muy bajas probabilidades, pero sin llegar a cero. Ateo de facto: “No puedo saberlo con certidumbre, pero pienso que Dios es muy improbable, y vivo mi vida con la asunción de que él no está allí”.
  1. Fuertemente ateo. “Yo sé que Dios no existe, con la misma convicción de que Jung “sabe que existe uno”.

Me sorprendería conocer a mucha gente de la categoría 7, pero la incluí por la simetría con la categoría 1, que está bien poblada. Está en la naturaleza de la fe de que uno sea capaz; como Jung, de mantener una creencia sin la razón adecuada para hacerlo (Jung también creía que algunos libros de su estantería en particular, explotaban espontáneamente con un ruidoso bang). Los ateos no tienen fe; y sólo la razón no puede propelerlo a uno hasta la convicción total de que algo definitivamente no existe. En consecuencia, la categoría 7, está en la práctica mucho más vacía que su número opuesto; la categoría 1, que tiene muchos devotos habitantes. Yo me cuento a mí mismo en la categoría 6, pero inclinado a la 7—soy agnóstico solo hasta el punto de que no soy agnóstico sobre la existencia de hadas en el fondo del jardín.

El espectro de probabilidades funciona bien con ATP (agnosticismo temporal en práctica). Es superficialmente tentador colocar al APP (agnosticismo permanente basado en principios) en el medio del espectro; con un cincuenta por ciento de probabilidades de la existencia de Dios, pero no es correcto. Los agnósticos APP; están convencidos de que nosotros no podemos decir nada; en un sentido u otro sobre la pregunta de la existencia de Dios. La pregunta para los agnósticos APP; por principio, no tiene respuesta, y ellos deben rehusar estrictamente colocarse a ellos mismos en algún lugar del espectro de probabilidades. Al hecho de que yo no puedo saber si su rojo es el mismo que mi verde no se le puede asignar una probabilidad del cincuenta por ciento. No tiene sentido responder con una probabilidad a una proposición que es ofrecida para ser aceptada o rechazada. De todas formas, es un error común, que encontraremos de nuevo, saltar desde la premisa de que como la pregunta sobre la existencia de Dios en principio no puede responderse, que la conclusión es que su existencia y su no-existencia tienen iguales probabilidades.

Otra forma de expresar ese error; es en términos de la carga de la prueba, y en esta forma es satisfactoriamente demostrada por la parábola de Bertrand Russell sobre una celestial la jarra de te.[44]

Muchas personas ortodoxas hablan como si fuese la responsabilidad de los escépticos desprobar ciertos dogmas en vez de que sea la responsabilidad de los dogmáticos el probarlos. Esto es; por supuesto, un error. Si yo sugiriese que entre la Tierra y Marte hay una jarra de porcelana para te dando vueltas alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie sería capaz de desprobar mi afirmación debido a que yo fui cuidadoso en añadir que la jarra de te es tan pequeña que no puede ser vista ni por el más poderoso de nuestros telescopios. Pero si yo continuase para añadir además que como mi afirmación no puede ser desprobada, sería una intolerable presunción de la razón humana dudar de ella, debe pensarse correctamente de mí que estoy hablando sin sentido. Si; en cambio, la existencia de tal jarra de te fuese afirmada en un libro de la antigüedad, enseñada como una verdad sagrada cada domingo e introducida gradualmente en la mente de los niños en las escuelas, dudar en creer en su existencia se convertiría en una marca de excentricidad y daría derecho a enviar a quien duda al psiquiatra en la era de la ilustración o al inquisidor en tiempos más antiguos.

Nosotros no perderíamos el tiempo diciendo eso, porque nadie; que yo sepa, adora a las jarras de te.[45] Pero, si somos presionados, no dudaríamos en declarar nuestra fuerte creencia en que—positivamente—no existe ninguna jarra de te orbitando la Tierra. Sí, estrictamente, todos nosotros deberíamos ser agnósticos de la jarra de te: nosotros no podemos probar; con seguridad, que no existe una jarra de te celestial. En la práctica, nosotros nos alejamos del agnosticismo de la jarra de te hacia el ateísmo de la jarra de te [sic: ateapotismo—porque en inglés “jarra de te” se dice: tea pot ].

Un amigo; que fue criado como judío y todavía respeta el sabbath y otras costumbres judías por lealtad a su herencia étnica, se describe a si mismo como un “agnóstico del Ratón Pérez” [46] Él considera a Dios como no más probable que el Ratón Pérez. Usted no puede desprobar ninguna de las dos hipótesis, y ambas son igualmente improbables. Él es ateo en tan gran medida como los es sobre el Ratón Pérez. Y agnóstico sobre ambos en la misma medida.

La jarra de te de Russell; por supuesto, representa una infinita cantidad de cosas cuya existencia es inconcebible y que no pueden ser desprobadas. El gran abogado estadounidense Clarence Darrow dijo: “Yo no creo en Dios en la misma medida en que no creo en Mamá Gansa”.[47] El periodista Andrew Mueller es de la opinión que: “no es más o menos extraño que decidir creer que el mundo tiene la forma de un rombo, y que es llevado por el cielo en las tenazas de dos enormes langostas verdes llamadas Esmeralda y Keith”.[48] Un favorito filosófico, es el invisible, intangible e inaudible unicornio, la des-prueba del cual es intentada anualmente por los niños en Camp Quest [49]

Una deidad popular en la internet en la actualidad—y tan indes-probable como Yaweh o cualquier otra—es el Espagueti Monstruo Volador; el que, afirman muchos, los ha tocado con su apéndice espaguetoso.[50] Estoy encantado de ver que el Evangelio del Espagueti Monstruo Volador ha sido publicado ahora en forma de libro,[51] con una gran aclamación. Yo no lo he leído; pero ¿quién necesita leer un evangelio cuando uno simplemente sabe que es cierto? De paso, tenía que suceder—una Gran División ya ha ocurrido, resultando en la Iglesia Reformada del Espagueti Monstruo Volador.[52] El punto de todos estos ejemplos no convencionales es que todos ellos no pueden ser des-probados, aún así, nadie piensa que la hipótesis sobre su existencia está a la par con la hipótesis de su no-existencia. El punto de Russell es que la carga de la prueba deben llevarla los creyentes, no los no-creyentes. El mío es el punto relacionado con que las probabilidades a favor de la jarra de te (espagueti monstruo /Esmeralda y Keith / unicornio, etc.) no son iguales a las probabilidades en contra.

El hecho de que las jarras de te que recorren una órbita y el Ratón Pérez, no pueden ser des-probados, no es sentido por ninguna persona razonable, como el tipo de hecho que resuelve una discusión interesante. Ninguno de nosotros se siente obligado a des-probar ninguna de las millones de cosas traídas por los cabellos, que una imaginación fértil o risible pueda soñar. Yo he hallado que es una estrategia divertida, cuando me preguntan si soy ateo, señalar que quien hace la pregunta también es ateo en relación con Zeus, Apolo, Amon Ra, Mithras, Baal, Thor, Wotan, El Becerro de Oro y el Espagueti Monstruo Volador. Acabo de pasarme por un dios.

Todos nosotros nos sentimos con derecho a expresar un escepticismo extremo hasta el punto de no creer en lo absoluto—excepto que en el caso de los unicornios, el Ratón Pérez y los dioses de Grecia, Roma, Egipto y de los Vikingos, no existe (hoy en día) ninguna preocupación. En el caso del Dios abrahamico; sin embargo, si existe una preocupación; porque una sustancial proporción de la gente con la cual nosotros compartimos este planeta sí cree fuertemente en su existencia. La jarra de te de Russell demuestra que la ubicuidad de la creencia en Dios; en comparación con la creencia en jarras de te celestiales, no cambia en la lógica, la carga de la prueba, aunque pareciese cambiarla en cuanto a política práctica. Que usted no pueda probar la no-existencia de Dios es aceptado y trivial, sólo en el sentido de que nosotros nunca podemos probar absolutamente la no-existencia de cualquier cosa. Lo que importa no es si Dios es des-probable (él no lo es), sino si su existencia es probable. Este es otro asunto. Algunas cosas in-desprobables son sensiblemente juzgadas como mucho menos probables que otras cosas indes-probables. No existe razón para considerar a Dios como inmune de ser considerado a lo largo del espectro de las probabilidades. Y ciertamente no existe razón para suponer que; sólo porque Dios no puede ser ni probado ni desprobado, su probabilidad de existencia es del cincuenta por ciento. Todo lo contrario, como veremos.

NOMA

De la misma manera en que Thomas Huxley se dobló hacia atrás para expresar un respeto hipócrita al agnosticismo completamente imparcial; exactamente en el medio de mi espectro de siete etapas, los teístas hacen lo mismo desde la otra dirección, y por una razón equivalente. El teólogo Alister McGrath lo convierte en el punto central de su libro: El Dios de Dawkins, Memes[53] y el Origen de la Vida. De hecho, después de su admirablemente justo sumario de mis obras científicas, parece ser el único punto de rechazo que él tiene que ofrecer: el innegable pero ignominioso punto débil de que usted no puede desprobar la existencia de Dios. En página tras página a medida que leía a McGrath, me encontré a mi mismo escribiendo “jarra de te” en el margen.

De nuevo, invocando a T. H. Huxley, McGrath dice: “Cansado de ambos; teístas y ateos, que desesperanzadamente hacen afirmaciones dogmáticas en base a experiencias empíricas inadecuadas, Huxley declaró que el asunto de Dios no podía ser resuelto en base al método científico”. Macgrath continúa para citar a Setephen Jay Gould en una vena similar: “Para decirlo por todos mis colegas y por la millonésima vez (desde en debates escolares, hasta en tratados formales), la ciencia; simplemente, no puede (mediante sus legítimos métodos) resolver definitivamente el asunto de la posible dirección y supervisión de la naturaleza por parte de Dios. Nosotros no podemos ni afirmarlas ni negarlas; nosotros simplemente no podemos comentar sobre eso como científicos”. A pesar del tono confiado y casi atropellante de la afirmación de Gould, ¿Cuál es realmente la justificación para ello? ¿Porqué no deberíamos nosotros comentar sobre Dios como científicos? Y ¿Porqué no son igualmente inmunes al escepticismo científico la jarra de te de Russell o el Espagueti Monstruo Volador? Discutiré en un momento, que un universo con un superintendente creativo sería un tipo muy diferente de universo de uno que no lo tenga. ¿Porqué no es un asunto científico?

Gould llevó el arte de doblarse hacia atrás hasta distancias positivamente supinas en uno de sus libros menos admirados, Rock of Ages (Rocas de Eras). Allí él acuñó el acrónimo NOMA para la frase: “non-overlapping magisteria” (magisterios que no se sobreponen):

La red, o magisterio, de la ciencia cubre el ámbito empírico: de qué está hecho el universo (hecho) y porqué funciona de esa manera (teoría). El magisterio de la religión se extiende sobre asuntos de significado definitivo y de valor moral. Estos dos magisterios no se sobreponen; tampoco abarcan ellos todas las indagaciones (consideren por ejemplo el magisterio del arte y el significado de la belleza). Para citar los viejos clichés; la ciencia estudia como van los cielos, la religión como ir al cielo.

Eso suena fabuloso—hasta que usted lo piensa por un momento. ¿Porqué son ellos asuntos de significado definitivo, en cuya presencia la religión es un invitado de honor y la ciencia debe retirarse respetuosamente?.

Martin Rees, el distinguido astrónomo de Cambridge a quien ya he mencionado, comienza su libro Our Cosmic Habitat (Nuestro Habitat Cósmico), posicionando dos candidatos a asunto de significado definitivo y dando una amigable respuesta NOMA: “El misterio preeminente es el porqué de la existencia de cualquier cosa. ¿Qué respira vida al interior de las ecuaciones, y las actualiza en un Cosmos real? Tales preguntas están más allá de la ciencia; sin embargo: ellas son la provincia de los filósofos y de los teólogos” Yo preferiría decir que si de hecho, ellas yacen más allá de la ciencia, ellas más ciertamente yacen más allá de la provincia de los teólogos también (dudo que los filósofos le agradezcan a Martin Rees por amontonar a los teólogos junto con ellos) Me siento tentado a ir más allá y preguntarme ¿En cuál posible sentido puede ser dicho que los teólogos tengan una provincia? Yo todavía me divierto cuando recuerdo la frase de un Rector de mi Universidad de Oxford. Un joven teólogo había solicitado una plaza de investigación, y su tesis doctoral en teología cristiana provocó que el Rector dijese: “Yo tengo serias dudas sobre si eso es siquiera un asunto”.

¿Cuál conocimiento experto pueden traer los teólogos a las profundas preguntas cosmológicas que los científicos no puedan? En otro libro recordé las palabras de un astrónomo de Oxford quien, cuándo le hice una de esas mismas preguntas profundas, dijo: “!Ah, ahora nos movemos más allá del ámbito de la ciencia! Aquí es donde yo tengo que referirte a nuestro buen amigo el capellán” Yo no era lo suficientemente rápido pensando para pronunciar la respuesta que más tarde escribí: “¿Pero porqué el capellán? ¿Porqué no el jardinero o el chef? ¿Porqué son los científicos tan pusilánimemente respetuosos ante las ambiciones de los teólogos, sobre asuntos en los cuales los teólogos no están mejor calificados que los científicos para responder?”

Es un cliché tedioso (y, a diferencia de muchos clichés, hasta no es cierto) que la ciencia se ocupa con las preguntas cómo, pero sólo la teología está mejor equipada para responder las preguntas porqué. ¿Qué; en la Tierra, es una pregunta porqué? No todas las oraciones en inglés que comienzan con la palabra “porqué”son preguntas legítimas. ¿Porqué son huecos los unicornios? Algunas preguntas simplemente no merecen una respuesta. ¿Cuál es el color de una abstracción? ¿Cuál es el olor de la esperanza? El hecho de que una pregunta pueda hacerse usando una oración gramáticamente correcta no le confiere sentido, o le otorga el derecho a ser atendida con seriedad. Tampoco; inclusive si es una pregunta verdadera, el hecho de que la ciencia no pueda responderla implica que la religión pueda.

Quizás existan algunas preguntas genuinamente profundas y significativas que estén más allá del alcance de la ciencia. Quizás la teoría cuántica ya está tocando la puerta de lo incomprensible. Pero si la ciencia no puede responder algunos asuntos definitivos, ¿Qué lleva a cualquiera a pensar que la religión puede? Yo sospecho que ni el astrónomo de Oxford, ni el de Cambridge realmente creían que los teólogos tuviesen algún conocimiento experto que los capacite para responder las preguntas que son muy profundas para la ciencia.

Yo sospecho que ambos astrónomos estaban; una vez más, doblándose hacia atrás, para ser corteses: los teólogos no tienen nada que valga la pena decir sobre cualquier otra cosa. Lancémosles algo para que se entretengan y dejemos que ellos se preocupen por un par de preguntas que nadie pueda responder y quizás nunca puedan. A diferencia de mis astrónomos amigos , yo no creo que deberíamos siquiera lanzarle a ellos una cosa para que se entretengan. Todavía no he visto ninguna buena razón para suponer que la teología (en contraste con la historia bíblica, la literatura, etc.) sea una materia en lo absoluto.

Similarmente, todos podemos estar de acuerdo en que la responsabilidad de la ciencia para aconsejarnos sobre valores morales, es problemática, para decir lo menos. Pero ¿Porqué quiere realmente Gould cederle a la religión el derecho a decirnos lo que es bueno y lo que es malo? El hecho de que ésta no tenga nada más que contribuir a la sabiduría humana no es ninguna razón para pasarle a la religión una licencia gratis para que nos diga que hacer.

En todo caso, ¿Cuál religión? ¿En la que sucede que fuimos criados? ¿A cuál capítulo; entonces, de cuál libro de la Biblia debemos acudir?—porque ellos están lejos de ser unánimes y algunos de ellos son odiosos conforme a cualquier estándar razonable. ¿Cuántos literalistas han leído lo suficiente de la Biblia para saber que la pena de muerte está establecida para el adulterio, por recoger ramitas durante el Sabbath y por dirigirse impudentemente a los padres?.

Si rechazamos al Deuteronomio y al Levítico (como hacen todos los ilustrados modernos), ¿Por cuáles criterios decidimos entonces cuáles de los valores morales de la religión debemos aceptar? ¿O debemos agarrar y escoger entre todas las religiones del mundo hasta que hallemos una enseñanza moral que se ajuste a nosotros? Si es así, debemos preguntarnos, ¿Por cuál criterio escogemos? Y si tenemos criterios independientes para escoger entre las moralidades religiosas ¿Porqué no eliminar al intermediario e ir directo a la opción moral sin la religión?. Regresaré a tales preguntas en el capítulo siete.

Yo simplemente no creo que Gould haya posiblemente querido decir mucho de lo que escribió en Rocks of Ages. Como dije, todos nosotros hemos sido culpables de doblarnos hacia atrás para ser simpáticos ante un oponente que no lo merecía, pero que era poderoso, y sólo puedo pensar que esto es lo que Gould estaba haciendo. Es concebible que él realmente no tuviese la intención de redactar una afirmación tan inequívocamente fuerte diciendo que la ciencia no tiene nada en lo absoluto que decir sobre la pregunta de la existencia de Dios: “Nosotros ni lo afirmamos ni lo negamos; simplemente no podemos comentar sobre eso como científicos”. Esto suena como un agnosticismo del tipo permanente e irrevocable, un APP en toda su extensión. Implica que la ciencia ni siquiera puede hacer juicios sobre las probabilidades de la pregunta. Esta asombrosamente extendida falacia—muchos la repiten como un mantra, pero pocos de ellos, sospecho, lo han pensado profundamente—incorpora a lo que yo me refiero como “la pobreza del agnosticismo”.

Gould; de paso, no era un agnóstico imparcial sino fuertemente inclinado hacia el ateísmo de facto. ¿En qué se basó él para hacer esa afirmación, si no hay nada que decir sobre si Dios existe?.

La Hipótesis de Dios sugiere que la realidad que nosotros habitamos también contiene un agente sobrenatural que diseñó el universo y—por lo menos, en muchas versiones de la hipótesis—lo mantiene, y hasta interviene en él con milagros, que son violaciones temporales de sus propias grandiosamente inmutables leyes. Richard Swinburne, uno de los teólogos líderes de Gran Bretaña, está sorprendentemente claro sobre el asunto en su libro: ¿Existe un Dios?:

Lo que el teísta afirma sobre Dios, es que él sí tiene un poder para crear, conservar, o aniquilar cualquier cosa; grande o pequeña. Y él también puede hacer que los objetos se muevan en la forma en la cual Kepler descubrió que se movían; o hacer que la pólvora explote cuando le pegamos un fósforo; o él puede hacer que los planetas se muevan en formas completamente diferentes, y que las sustancias químicas exploten o no exploten bajo condiciones completamente diferentes a las que gobiernan su comportamiento. Dios no está limitado por las leyes de la naturaleza; él las hace y las puede cambiar o suspender—si él quiere.

Demasiado fácil, ¿No es así? Cualquier cosa más que sea esto, está muy lejos de NOMA. Y cualquier cosa más que ellos puedan decir, aquellos científicos que se inscriben en la escuela de pensamiento de la “separación de magisterios”, deberían conceder que un universo con un creador sobrenaturalmente inteligente, es un universo de un tipo muy diferente a uno sin creador.

La diferencia entre los dos hipotéticos universos difícilmente podría ser más fundamental en principio; aún si no es fácil someterlos a prueba en la práctica. Y esto socava el complacientemente seductivo dictum de que la ciencia debe estar completamente silente sobre la afirmación central de la religión sobre existencia. La presencia o ausencia de una super-inteligencia creativa es inequívocamente una pregunta científica; aún si no lo es en la práctica—o no todavía—una decidida. Igualmente lo es la verdad o falsedad de cada una de las historias sobre milagros en la que se basa la religión para impresionar a las multitudes de fieles. ¿Tuvo Jesús un padre humano, o era su madre una virgen en el momento de su nacimiento? Si existe o no evidencia sobreviviente para decidirlo, ésta es todavía una pregunta estrictamente científica con una respuesta definitiva en principio: si o no. ¿Levantó Jesús a Lázaro de entre los muertos? ¿Volvió él mismo a vivir tres días después de ser crucificado? Existe una respuesta para cada una de tales preguntas; así nosotros las podamos descubrir o no en la práctica, y es una respuesta estrictamente científica.

Los métodos que nosotros deberíamos usar para resolver estos asuntos, en el improbable evento de que se haga disponible alguna evidencia relevante, serían pura y totalmente métodos científicos. Para dramatizar el punto, imaginen, que debido a un asombroso conjunto de circunstancias, que arqueólogos forenses desenterrasen evidencia de ADN que muestra que Jesús realmente no tuvo un padre biológico.

¿Puede usted imaginar a los apologistas religiosos encogiéndose de hombros y diciendo algo remotamente parecido a lo siguiente?: “¿A quién le importa?, la evidencia científica es completamente irrelevante en asuntos teológicos. ¡Magisterio equivocado! Nosotros nos ocupamos únicamente con los asuntos definitivos y de los valores morales. Ni el ADN, ni ninguna otra evidencia científica nunca podrían tener importancia en el asunto, en un sentido u otro”

La mismísima idea es un chiste. Usted puede apostar que la evidencia científica; si apareciese alguna, sería agarrada y anunciada con trompetas hasta el cielo. NOMA es popular sólo porque no existe evidencia que favorezca a la Hipótesis de Dios. En el momento en que exista la más mínima sugerencia de una evidencia a favor de una creencia religiosa, los apologistas religiosos no perderían tiempo en lanzar a NOMA por la ventana.

Aparte de los teólogos sofisticados (y hasta ellos son felices contando historias de milagros a los insofisticados para aumentar sus congregaciones), yo sospecho que los supuestos milagros proporcionan la razón más fuerte por la cual muchos creyentes tienen su fe; y los milagros, por definición, violan los principios de la ciencia.

La iglesia católica romana; por una parte, parece algunas veces aspirar a NOMA, pero por otra parte, establece la producción de milagros como una calificación esencial para ser elevado a la santidad.

El Rey de los belgas es un candidato a la santidad por su posición sobre el aborto. Profundas investigaciones ahora van a descubrir si alguna cura milagrosa puede ser atribuida a las oraciones ofrecidas a él desde su muerte. No estoy bromeando. Este es el caso; y es típico de las historias sobre los santos. Me imagino que todo el asunto es una vergüenza en los círculos más sofisticados dentro de la iglesia.

¿Porqué cualquier círculo merecedor del calificativo de sofisticado permanece dentro de la iglesia, es un misterio, por lo menos tan profundo como los que les gustan a los teólogos.

Cuando se enfrenta a historias sobre milagros; Gould, presumiblemente respondería a lo largo de las siguientes líneas. Todo el punto de NOMA es que éste es una oferta de dos vías. En el momento en que la religión entre al terreno de la ciencia y comience a entrometerse en el mundo real con sus milagros, cesa de ser una religión en el sentido que Gould está defendiendo, y su amicabilis concordia se rompe. Note; sin embargo, que la religión libre de milagros defendida por Gould no sería reconocida por la mayoría de los teístas practicantes en el pew [54] o en la alfombra de oración. De hecho, sería una grave desilusión para ellos.

Para adaptar el comentario de Alicia sobre el libro de su hermana antes de que ella cayese dentro del País de las Maravillas, [55] ¿De que sirve un Dios que no hace milagros y no responde a las plegarias?. Recuerden la astuta definición del verbo “orar” de Ambrose Bierce: “pedir que las leyes del universo sean anuladas a favor de un solo solicitante, que confesadamente, no lo merece” Existen atletas que creen que Dios los ayuda a ganar—contra sus oponentes, quienes parecerían frente a esto, no menos merecedores de favoritismo. Existen conductores que creen que Dios les cuidó un puesto para estacionar—de paso presumiblemente, quitándoselo a alguien más. Este estilo de teísmo es vergonzosamente popular, y es improbable que sea impresionado por algo tan (superficialmente) razonable como NOMA.

Sin importar eso, sigamos a Gould y pelemos nuestra religión como a una cebolla hasta una especie de un mínimo de no-intervencionismo: ningún milagro; ninguna comunicación personal entre Dios y nosotros en ninguna dirección; nada de jugarretas con las leyes de la física; no invasión de la grama de la ciencia. A lo máximo, un pequeño insumo deísta en las condiciones iniciales del universo; para que, en la plenitud del tiempo, las estrellas, los elementos químicos y los planetas, se desarrollen, y la vida evolucione. ¿Está seguro de que esta sería una separación adecuada? ¿Está seguro de que NOMA pueda sobrevivir en esta más modesta y nada ostentosa religión?

Bien, usted podría pensar eso. Pero yo sugiero que un Dios NOMA no intervencionista; aunque menos violento y torpe que un Dios abrahamico, todavía es, cuando uno lo ve justa y precisamente, una hipótesis científica.

Regreso al punto: Un universo en el cual nosotros estemos solos excepto por otras lentamente evolucionadas inteligencias es un universo muy diferente a uno con un agente guía original cuyo diseño inteligente es responsable de su misma existencia. Acepto que puede que no sea fácil en la práctica distinguir un tipo de universo del otro. Aún así, existe algo definitivamente especial sobre la hipótesis de un definitivo diseño; e igualmente especial sobre la única alternativa conocida: la evolución gradual en el sentido amplio.

Ellos están cerca de ser irreconciliablemente diferentes. Al igual que nada más, la evolución sí proporciona realmente una explicación para la existencia de las entidades; cuya improbabilidad de otra forma, para propósitos prácticos, las descartaría. Y la conclusión de la discusión, como demostraré en el capítulo cuarto, está cerca de ser mortalmente fatal para la Hipótesis de Dios.

EL EXPERIMENTO DEL GRAN REZADOR

Un divertido caso de estudio; si es que no es totalmente patético, es el Experimento del Gran Rezador: ¿Ayuda a recuperar a los pacientes la plegaria que se reza por ellos? Las plegarias son comúnmente rezadas a favor de personas enfermas, tanto en privado, como en lugares formales de oración. El primo de Darwin; Francis Galton, fue el primero en analizar científicamente, si rezar por las personas era eficaz. Él notó que cada domingo, en iglesias por toda Inglaterra, congregaciones completas rezaban públicamente por la salud de la familia real. ¿No deberían ellos; en consecuencia, ser inusualmente saludables, en comparación con el resto de nosotros, por quienes rezan solamente nuestros seres queridos más cercanos? [56] Galton se ocupó de eso; y no encontró ninguna diferencia estadística. Su intención, podría, en cualquier caso, haber sido satírica, como cuando él rezó en diferentes parcelas de tierra escogidas al azar para ver si las plantas crecían más rápido (ellas no lo hicieron).

Más recientemente, el físico Russell Stannard (uno de los tres bien conocidos científicos religiosos de Gran Bretaña) ha lanzado su peso sobre una iniciativa; financiada—por supuesto—por la Fundación Templeton, para someter a prueba experimentalmente, la proposición de que rezar por los pacientes enfermos mejora su salud.[57]

Tales experimentos; si son hechos apropiadamente, tienen que ser doblemente ciegos, y este estándar fue estrictamente observado. Los pacientes fueron asignados; estrictamente al azar, a un grupo experimental (rezaron por ellos); o a un grupo de control (no rezaron por ellos). No se le permitió, ni a los pacientes, ni a los doctores u otros cuidadores de la salud, ni a los experimentadores, saber cuales pacientes estaban recibiendo rezos ni cuales no. Los que hicieron los rezos experimentales tenían que conocer los nombres de los individuos por los cuales estaban rezando; de otra forma, ¿qué sentido tendría rezar por ellos a diferencia de por cualquier otro? Pero se tuvo cuidado de decirle a ellos sólo su nombre y la letra inicial de su apellido. Aparentemente eso era suficiente para capacitar a Dios para que escogiese la correcta cama de hospital.

La mismísima idea de llevar a cabo tales experimentos está abierta a una generosa medida de ridículo, y el proyecto debidamente la recibió. Hasta donde yo se, Bob Newhart [58] no hizo un dibujo sobre esto, pero puedo oír su voz con toda claridad:

¿Qué fue lo que dijiste Señor? ¿Qué no puedes curarme porque soy un miembro del grupo de control?… Ahhh…ya veo, las plegarias de mi tía no son suficientes. Pero Señor; el Sr. Evans de la cama en la puerta de al lado… ¿Qué dices Señor? ¿Qué el Sr. Evans recibió mil plegarias por día? Pero Señor, el Sr. Evans no conoce a mil personas…Ahhhh..ellas se referían a él simplemente como Jonh E… Pero Señor… ¿Cómo sabías tú que ellas no se referían a John Ellsworthy?… Ahhhh…está bien, tú usaste tu conocimiento infinito para averiguar lo que significaba Jonh E…. Pero Señor…

Valientemente, ignorando todas las burlas, el equipo de investigadores cerró filas, para gastar 2,4 millones de dólares del dinero de Templeton, bajo el liderazgo del Dr. Herbert Benson, un cardiólogo del Instituto Mente / Cuerpo, ubicado cerca de Boston. El Dr. Benson fue citado antes en un comunicado de prensa de la Fundación Templeton, como: “creyendo que la evidencia sobre la eficacia de la plegaria intercediente en ambientes médicos está creciendo”. Confiadamente; entonces, la investigación estaba en buenas manos, improbable de ser echada a perder por vibraciones escépticas. El Dr. Benson y su equipo, monitorizaron a mil ochocientos dos (1.802) pacientes en seis hospitales, todos los cuales recibieron cirugía coronaria de bypass. Los pacientes fueron divididos en tres grupos. El grupo Uno recibió rezos sin saberlo. El grupo Dos (el grupo de control) no recibió rezos y sin saberlo. El grupo Tres recibió rezos y lo sabía. La comparación entre los grupos Uno y Dos examina la eficacia de la plegarias intercedientes. El grupo Tres examina los posibles efectos psicosomáticos de saber que están rezando por uno.

Los rezos fueron hechos por las congregaciones de tres iglesias; una en Minnesota, una en Massachusetts, y una en Missouri; todas distantes de los tres hospitales. A los individuos que rezaban; como fue explicado, les fue dado sólo el nombre y la primera letra del apellido de cada paciente por el que debían rezar. Es una buena práctica experimental estandarizar tan lejos como sea posible; y a ellos, en consecuencia, se les dijo que incluyeran en sus plegarias, la frase: “por una exitosa cirugía con una rápida y saludable recuperación sin complicaciones”.

Los resultados; publicados en la revista científica American Heart Journal de abril de 2006, fueron claros. No existió diferencia entre aquellos pacientes por quienes se rezó de los que no recibieron rezos. ¡Qué sorpresa! Existió una diferencia entre aquellos que sabían que se estaba rezando por ellos y los que no sabían si se estaba rezando o no por ellos; pero hacia la dirección equivocada: Aquellos que sabían que eran beneficiarios de los rezos, sufrieron significativamente más complicaciones que aquellos que no sabían que se estaba rezando por ellos. ¿Estaba Dios infligiendo un poco de castigo para mostrar su desaprobación de la totalidad de tan excéntrica empresa? Parece más probable que aquellos pacientes que sabían que se estaba rezando por ellos sufrieron como consecuencia de un estrés adicional: “ansiedad de desempeño”, como dijeron los experimentadores. El Dr. Charles Bethea, uno de los investigadores, dijo: “Puede haberles producido incertidumbre, al hacerles pensar: ¿Estoy tan enfermo que ellos tuvieron que llamar a un equipo de rezadores?”

En la litigante sociedad de hoy, ¿Es esperar demasiado, que aquellos pacientes que sufrieron de complicaciones del corazón; como consecuencia de saber que se estaba rezando experimentalmente por ellos, armen una demanda judicial contra la Fundación Templeton?

No sería ninguna sorpresa que los teólogos se opusiesen a este estudio; quizás ansiosos sobre su capacidad para poner a la religión en ridículo. El teólogo de Oxford; Richard Swinburne escribiendo; después que el estudio fracasó, lo objetó en base a que Dios responde a las plegarias sólo si ellas son ofrecidas por buenas razones.[59] Rezar por alguien en vez de por alguien más; simplemente por el lance de los dados en el diseño de un experimento doblemente ciego, no constituye una buena razón. Dios se daría cuenta de ello. Ese; de hecho, fue el punto de la sátira de Bob Newhart; y Swineburne tiene razón en hacerlo también. No es la primera vez que él trata de justificar el sufrimiento en un mundo gobernado por Dios:

Mi sufrimiento me proporciona la oportunidad para demostrar coraje y paciencia. Éste le proporciona a usted una oportunidad para demostrar consideración y para ayudar a aliviar mi sufrimiento. Y le proporciona a la sociedad la oportunidad de escoger si invertir un montón de dinero en tratar de hallar una cura para este o aquel tipo particular de sufrimiento…Aunque un buen Dios siente pena por nuestro sufrimiento, la mayor de sus preocupaciones es seguramente que cada uno de nosotros muestre paciencia, consideración y generosidad y; de paso, obtenga un carácter santo. Algunas personas necesitan urgentemente enfermarse por su propio bien; y algunas personas necesitan urgentemente enfermarse para proporcionarle a otros importantes opciones. Sólo de esa manera pueden algunas personas ser estimuladas a considerar seriamente las opciones sobre el tipo de persona que ellas deben ser. Para otras personas, la enfermedad no es tan valiosa.

Esta grotesca pieza de razonamiento, tan condenadamente típica de la mente teológica, me recuerda una ocasión cuando estaba en un panel televisivo con Swinburne, y también con nuestro colega de Oxford; el Profesor Peter Atkins. En un momento, Swineburne intentó justificar el Holocausto basándose en que le daba a los judíos una maravillosa oportunidad para ser valientes y nobles. Peter Atkins gruñó espléndidamente: “púdrase en el infierno”* Otra pieza típica de razonamiento teológico ocurre más adelante en el artículo de Swineburne. Él correctamente sugiere que si Dios quisiese demostrar su propia existencia hallaría mejores formas de hacerlo que parcializando ligeramente las estadísticas de los grupos experimentales de pacientes coronarios versus los grupos de control. Si Dios existiera y quisiese convencernos a nosotros de ello, él podría llenar al mundo de “super-milagros.

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* Este intercambio fue sacado de la versión del programa que fue transmitido al público. El que estas frases de Swineburne sean típicas de su teología es indicado por su muy similar comentario sobre Hiroshima, en The Existence of God (La Existencia de Dios , 2004), página 264: “Supongan que una persona menos hubiese sido quemada por la bomba atómica de Hiroshima. Entonces hubiese habido menos oportunidad para el coraje y la consideración…”

Pero luego Swineburne deja caer su joya: “De todas formas, existe un montón de evidencia de la existencia de Dios, y demasiada de ella puede que no sea bueno para nosotros”. ¡Demasiada puede que no sea bueno para nosotros! Léalo de nuevo. Demasiada evidencia puede que no sea bueno para nosotros. Richard Swineburne es el recientemente retirado titular de la más prestigiosa cátedra de teología de Gran Bretaña, y es un miembro de la Academia Británica. Si es un teólogo lo que usted quiere, ellos no vienen más distinguidos. Quizás usted no quiera un teólogo.

Swineburne no fue el único teólogo en no reconocer el estudio; después que éste fracasó. Al Reverendo Raymond J. Lawrence le fue concedida una generosa tajada de espacio de opinión editorial en The New York Times para explicar porqué los líderes religiosos responsables “respirarán aliviados” al saber que no pudo hallarse evidencia de que la plegaria intercediente tuviese efecto alguno.[60] ¿Hubiese cantado él una tonada diferente si el estudio de Benson hubiese tenido éxito en demostrar el poder de la plegaria? Quizás no, pero usted puede tener la certeza de que bastantes otros pastores y teólogos si lo hubiesen hecho.

La pieza del Reverendo Lawrence es principalmente memorable debido a la siguiente revelación: “Recientemente, un colega me contó sobre una devota y bien educada mujer, que acusó a un doctor de mala praxis médica en el tratamiento de su esposo. Durante los días en que su esposo estuvo moribundo; ella acusó que el doctor había fracasado en rezar por él”.

Otros teólogos se unieron a los escépticos inspirados por NOMA al contender que estudiar a la plegaria en esta forma es un desperdicio de dinero, porque las influencias sobrenaturales están por definición fuera del alcance de la ciencia. Pero como reconoció correctamente la Fundación Templeton, cuando financió el estudio, el supuesto poder intercesor de la plegaria; está, por lo menos en principio, dentro del alcance de la ciencia. Un experimento doblemente ciego podía ser hecho; y se hizo. Pudo haber tenido un resultado positivo. Y si hubiese sido así…¿Puede usted imaginar siquiera a un solo apologista religioso rechazando ese resultado positivo en base a que la investigación científica no es competente en asuntos religiosos? Por supuesto que no.

No es necesario decir, que los resultados negativos del experimento no sacudirán a los creyentes. Bob Barth, el director espiritual del ministerio de la plegaria de Missouri, quien suministró algunos de los rezadores experimentales, dijo: “Una persona de fe diría que el estudio es interesante, pero nosotros hemos estado rezando por un largo tiempo, y hemos visto funcionar a la plegaria; nosotros sabemos que funciona, y la investigación sobre la plegaria y la espiritualidad, apenas está comenzando”. Si Luis [sic. Yeah right] nosotros sabemos por nuestra fe que la plegaria funciona; así que si la evidencia fracasa en demostrarlo, nosotros cerraremos filas hasta que finalmente obtengamos los resultados que queremos.

LA ESCUELA DE EVOLUCIONISTAS

NEVILLE CHAMBERLAIN

Un posible motivo ulterior para aquellos científicos que insisten en NOMA—la invulnerabilidad de la Hipótesis de Dios frente a la ciencia—es una peculiar agenda política estadounidense, provocada por la amenaza del creacionismo populista. En partes de los Estados Unidos de América; la ciencia está bajo el ataque de una oposición bien organizada; políticamente bien conectada; y sobre todo bien financiada. Y la enseñanza de la evolución está en la trinchera de la línea del frente.

Los científicos pueden ser perdonados por sentirse amenazados; porque la mayor parte del dinero destinado a la investigación proviene en última instancia del gobierno; y los representantes [los diputados] electos tienen que rendirle cuentas a los ignorantes y a los prejuiciosos; al igual que a los bien informados, entre sus electores.

En respuesta a tales amenazas, ha brotado un lobby en defensa de la evolución, más notablemente, representado por el National Center for Science Education (NCSE) [Centro Nacional a favor de la Educación Científica], dirigido por Eugenie Scott, una infatigable activista a favor de la ciencia quien recientemente produjo su propio libro, Evolution versus Creacionism (Evolución versus Creacionismo). Uno de los principales objetivos políticos del NCSE es cortejar y movilizar a la opinión religiosa “sensible”: hombres y mujeres de las iglesias mayoritariamente aceptadas por la población que no tienen problemas con la evolución y pueden considerarla como irrelevante (o hasta en algunos extraños casos que soporta ampliamente) a su fe.

Es a estos clérigos y creyentes no-fundamentalistas; avergonzados como están por el creacionismo, porque daña la reputación de la religión, a los que el lobby de defensa de la evolución trata de apelar. Y una forma de hacerlo es doblarse hacia atrás en su dirección, promoviendo NOMA—el acuerdo de que la ciencia es completamente no-amenazadora, porque está desconectada de las afirmaciones religiosas.

Otra prominente luminaria de lo que podríamos llamar la Escuela de Evolucionistas Neville Chamberlain, es el filósofo Michael Ruse. Ruse ha sido un efectivo combatiente en contra del creacionismo, [61] tanto en papel como en los tribunales. Él afirma ser ateo, pero en su artículo en Playboy [62] asume el punto de vista que:

Nosotros los que amamos la ciencia estamos obligados a darnos cuenta que el enemigo de nuestros enemigos es nuestro amigo. Demasiado a menudo, los evolucionistas gastan tiempo insultando a nuestros potenciales aliados. Esto es especialmente cierto en el caso de los evolucionistas seculares. Los ateos pasan más tiempo insultando a cristianos considerados que el que invierten en contrarrestar a los creacionistas. Cuando el Papa Juan Pablo II escribió una carta apoyando al Darwinismo, la respuesta de Richard Dawkins fue simplemente que el papa era un hipócrita, que él no podía ser genuino sobre la ciencia, y que el mismo Dawkins simplemente prefería a un fundamentalista honesto.

Desde un punto de vista puramente táctico, puedo ver el atractivo superficial en la comparación de Ruse con la pelea contra Hitler: “A Winston Churchill y a Franklin Delano Roosevelt no les gustaba Stalin ni el comunismo. Pero en la pelea contra Hitler ellos se dieron cuenta que tenían que trabajar con la Unión Soviética. Los evolucionistas de todos los tipos están obligados en la misma forma a trabajar juntos para combatir el creacionismo” Pero yo finalmente me coloco al lado de mi colega de Chicago; el geneticista Jerry Coyne, quien escribió que Ruse:

Fracasa en entender la naturaleza del conflicto. No es simplemente evolución versus creacionismo. Para los científicos como Dawkins y Wilson [E. O. Wilson, el celebrado biólogo de Harvard] la guerra real es entre el racionalismo y la superstición. La ciencia es sólo una forma de racionalismo, mientras que la religión es la forma más común de superstición. El creacionismo es sólo un síntoma de lo que ellos ven como el mayor enemigo: la religión. Mientras la religión puede existir sin el creacionismo, el creacionismo no puede existir sin la religión.[63]

Yo sí tengo una cosa en común con los creacionistas. Al igual que yo, pero a diferencia de la “Escuela Chamberlain”, ellos no tendrán negociaciones informales con NOMA y su separado magisterio. Lejos de respetar la separación del terreno de la ciencia, a los creacionistas no les gusta nada más que patearlo por todas partes con los sucios casquillos de sus botas. Y ellos también pelean sucio. Abogados a favor de los creacionistas; en casos judiciales por todas las despobladas áreas rurales de los Estados Unidos de América, buscan específicamente a los evolucionistas que son abiertamente ateos. Yo se—para mi vergüenza—que mi nombre ha sido usado en esta forma. Es una táctica efectiva, porque los jurados seleccionados al azar, son probables de incluir individuos que han sido criados creyendo que los ateos son demonios encarnados, a la par con los pedófilos o “terroristas” (el equivalente de hoy de las brujas de Salem y de los comunistas de McCarthy). Cualquier abogado creacionista que me llevara a mí al estrado, podría ganarse instantáneamente al jurado simplemente preguntándome: “Tiene usted conocimiento de que la evolución lo influenció a usted hacia el camino de convertirse en ateo? Yo tendría que responder si, y de un solo golpe, yo habría perdido al jurado.

En contraste, la respuesta judicialmente correcta del lado secularista sería: “Mis creencias religiosas, o ausencia de ellas, son un asunto privado, y no son ni de la competencia de este tribunal, ni están conectadas en ninguna forma con mi ciencia” Yo no podría decir eso honestamente, por las razones que explicaré en el capítulo cuarto.

La periodista del Guardian; Madeleine Bunting, escribió un artículo titulado: “Why the intelligent design lobby thanks God for Richard Dawkins” (El porqué el lobby del diseño inteligente dio gracias a Dios por Richard Dawkins)[64] No existe indicación de que ella haya consultado a alguien, excepto a Michael Ruse, y su artículo podría muy bien haber sido escrito realmente por él.[65] Dan Dennett replicó aptamente, citando al Tío Remus:

Encuentro divertido que dos británicos—Madeleine Bunting y Michael Ruse—hayan caído en una versión de una de las más famosas trampas del folclor estadounidense (El porqué el lobby del diseño inteligente dio gracias a Dios por Richard Dawkins, 27 de marzo). Cuando el Hermano Conejo es atrapado por el Hermano Zorro, él le ruega: “Oh, por favor, por favor, Hermano Zorro, cualquier cosa que hagas, no me lances sobre esas horribles zarzas—donde él cae con seguridad y a salvo después que el Hermano Zorro hace exactamente eso. Cuando el propagandista estadounidense William Dembski le escribe sarcásticamente a Richard Dawkins, diciéndole que mantenga el buen trabajo a favor del diseño inteligente, ¡Bunting and Ruse caen en la trampa! ¡Caramba, Hermano Zorro, tu clara afirmación—de que la biología evolucionaria refuta la idea de un Dios creador—pone en peligro la enseñanza de la biología en las clases de ciencias, ¡ya que enseñarla viola la separación entre la iglesia y el estado! Ustedes también deberían reducir la velocidad a la fisiología, porque ella declara que el nacimiento virginal es imposible…[66]

Todo este asunto; incluyendo una evocación independiente del Hermano Conejo y las zarzas, es bien discutido por el biólogo P. Z. Myers, cuyo blogPharyngula” puede ser consultado con toda confianza para hallar un buen sentido incisivo.[67] No estoy sugiriendo que mis colegas del lobby pacificador son necesariamente deshonestos. Ellos pueden creer sinceramente en NOMA, aunque no puedo evitar preguntarme cuan profundamente lo han pensado ellos y como reconcilian los conflictos internos en sus mentes. No existe necesidad de continuar con el asunto por el momento, pero cualquiera que busca entender las afirmaciones publicadas por científicos sobre asuntos religiosos, haría bien en no olvidarse del contexto político: las surrealistas guerras culturales que están ocurriendo ahora en los Estados Unidos de América.

La pacificación estilo NOMA saldrá a la superficie nuevamente en un posterior capítulo. Aquí, regreso al agnosticismo y a la posibilidad de desconchar nuestra ignorancia y reducir en forma medible nuestra incertidumbre sobre la existencia o no existencia de Dios.

PEQUEÑOS HOMBRECITOS VERDES

Suponga que la parábola de Bertrand Russell se hubiese referido no a una jarra de te en el espacio exterior, sino a la vida en el espacio exterior—el sujeto del memorable rechazo de Sagan a pensar con sus tripas.[68] De nuevo, nosotros no podemos des-probarlo; y la única posición estrictamente racional, es el agnosticismo. Pero la hipótesis ya no sigue siendo frívola. Nosotros no percibimos inmediatamente el aroma de la improbabilidad extrema. Podemos tener una interesante discusión basada en evidencia incompleta; y podemos escribir el tipo de evidencia que reduciría nuestra incertidumbre. Nos enfureceríamos si nuestro gobierno invirtiese en costosos telescopios para el único propósito de buscar jarras de te en órbita. Pero podemos apreciar el caso de gastar dinero en SETI, la Search for Extraterrestrial Intelligence (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), usando radio-telescopios para hurgar los cielos con la esperanza de captar señales de extraterrestres inteligentes.

Yo felicité a Carl Sagan por rechazar los presentimientos sobre la vida extraterrestre. Pero uno puede (y Sagan lo hizo), hacer una evaluación sobria sobre lo que necesitaríamos saber para estimar las probabilidades. Esto puede comenzar con nada más que una lista de nuestros puntos de ignorancia; como la famosa Ecuación de Drake, que en la frase de Paul Davies, recolecta probabilidades. Ésta establece que para estimar la cantidad de civilizaciones independientemente evolucionadas en el universo, estamos obligados a multiplicar siete términos juntos. Los siete incluyen la cantidad de estrellas, la cantidad de planetas parecidos a la Tierra por cada estrella, y la probabilidad de esto. Esas y las otras que no necesito enumerar, porque el único punto que estoy haciendo, es que ellas son todas, desconocidas, o estimadas con enormes márgenes de error. Cuando tantos términos que son; completamente o casi completamente desconocidos, son multiplicados entre sí, el producto—la cantidad estimada de civilizaciones extraterrestres—contiene errores tan colosales que hacen que el agnosticismo parezca como muy razonable, si es que no, como la única posición creíble.

Algunos de los términos en la Ecuación de Drake, ya son menos desconocidos que cuando él la escribió por primera vez en 1961. En esa época, nuestro sistema solar de planetas orbitando a una estrella central, era el único conocido; junto a las analogías locales proporcionadas por los sistemas satelitales de Júpiter y Saturno. Nuestro mejor estimado de sistemas orbitales estaba basado en modelos teóricos, acompañado del más informal “principio de la mediocridad”:

La sensación (nacida de las incómodas lecciones de historia de Copernicus, Habble, y otros) de que no debería haber nada particularmente inusual sobre el lugar donde nosotros vivamos. Desafortunadamente, el principio de la mediocridad; a su vez debilitado por el principio “antrópico”, (vea el capítulo cuarto): si nuestro sistema solar fuese realmente el único en el universo; este es precisamente donde nosotros, como seres que piensan sobre esos asuntos, tendríamos que vivir. El mero hecho de nuestra existencia, podría determinar retrospectivamente que nosotros vivimos en un lugar extremadamente no-mediocre.

Pero los estimados actuales sobre la ubicuidad de sistemas solares, ya no están basados en el principio de la mediocridad; ellos están basados en evidencia directa. El espectroscopio; el némesis del positivismo de Comte, ataca de nuevo. Nuestros telescopios son escasamente lo suficientemente poderosos para ver directamente los planetas alrededor de otras estrellas. Pero la posición de una estrella, es perturbada por la atracción gravitacional de los planetas cuando dan vueltas alrededor de ella; y los espectroscopios pueden captar los cambios Doppler en el espectro de la estrella, por lo menos en casos donde el planeta perturbador es grande. Usando mayormente este método, en el momento de escribir este libro, nosotros conocemos 170 planetas extra-solares que están orbitando a 147 estrellas, [69] pero esta cifra ciertamente se habrá incrementado para cuando usted lea este libro. Hasta ahora, son masivos “Júpiters”, porque sólo los júpiters son lo suficientemente grandes para perturbar a sus estrellas en la zona de detectabilidad de los actuales espectroscopios.

Por lo menos, hemos mejorado cuantitativamente nuestro estimado de uno de los escondidos términos de la Ecuación de Drake. Esto permite una significativa; pero todavía moderada, facilitación de nuestro agnosticismo sobre el valor final arrojado por la ecuación. Estamos obligados todavía a ser agnósticos sobre la vida en otros mundos—pero un poquito menos agnósticos, porque somos exactamente ese poquito menos ignorantes. La ciencia puede desconchar al agnosticismo, en una forma en la cual Huxley se dobló hacia atrás para negar el caso especial de Dios. Estoy argumentando que; sin tomar en cuenta la abstinencia cortés de Huxley, Gould, y muchos otros, que la pregunta sobre Dios no está; en principio, y por siempre, fuera del ámbito de la ciencia. Al igual que sobre la naturaleza de las estrellas, contra Comte, y al igual que sobre la posibilidad de vida en órbita alrededor de ellas, la ciencia puede, por lo menos, construir caminos probabilísticos hacia el interior del territorio del agnosticismo.

Mi definición de la Hipótesis de Dios, incluyó las palabras: “super-humano” y “sobre-natural”. Para clarificar la diferencia, imagine que un radio-telescopio SETI capta una señal desde el espacio exterior, que muestra; inequívocamente, que no estamos solos. No es un asunto trivial; de paso, el tipo de señal que nos convencería a nosotros de su origen inteligente.

Una buena opción es girar la pregunta: ¿Qué debemos nacer nosotros inteligentemente para hacer una propaganda sobre nuestra presencia que sea entendida por escuchas extraterrestres? Pulsos rítmicos no lo lograrían. Jocelyn Bell Burnell, la radioastrónoma que descubrió por primera vez el tipo de estrella pulsar en 1967, fue conmovida por la precisión de su periodicidad de 1,33 segundos, y la nombró (con su lengua pegada al interior de una de sus mejillas) la LGM (Little Green Men: Pequeños Hombrecitos Verdes). Ella después halló una segunda pulsar, en otro lugar del cielo y de diferente periodicidad, lo que prácticamente acabó con la hipótesis LGM. Ritmos metronómicos pueden ser generados por muchos fenómenos no-inteligentes; desde ramas que se balancean, hasta el agua que gotea; desde retrasos del tiempo en circuitos auto-regulados de retroalimentación hasta cuerpos celestiales que giran y recorren una órbita. Más de mil estrellas pulsares han sido halladas en nuestra galaxia, y es generalmente aceptado que cada una es una estrella neutrón que gira emitiendo energía radial que barre el firmamento como el haz de luz de un faro marítimo. Es asombroso pensar sobre una estrella rotando en una escala de tiempo de segundos (imagine que cada uno de nuestros días durase 1,33 segundos en vez de 24 horas), pero casi todo lo que sabemos sobre las estrellas neutrón es asombroso. El punto es, que el fenómeno pulsar es ahora entendido como un producto de simple física, no como inteligencia.

Nada; simplemente rítmico, entonces, anunciaría nuestra presencia inteligente a un universo que espera. Los números primos son mencionados a menudo como el récipe para escoger, debido a que es difícil pensar en un proceso puramente físico que pueda generarlos. Ya sea mediante la detección de números primos, o por algunos otros medios, imagine que SETI sí logra obtener evidencia inequívoca de inteligencia extraterrestre; seguida, quizás, de una masiva transmisión de conocimiento y sabiduría, a lo largo de las líneas de ciencia-ficción de los libros A por Andrómeda, de Fred Hoyle, o Contacto de Carl Sagan, ¿Cómo debemos responder? Una reacción perdonable podría ser algo parecido a una adoración religiosa, porque cualquier civilización capaz de transmitir una señal desde una inmensa distancia, es probable que sea muy superior a la nuestra. Aún si esa civilización no es más avanzada que la nuestra; en el momento de la transmisión, la enorme distancia entre nosotros nos capacita para calcular que ella está miles de años delante de nosotros para el momento en que nos llega el mensaje (a menos que ella se halla llevado a sí misma a la extinción; lo que no sería improbable).

Sin importar que alguna vez nosotros lleguemos a saber sobre ella o no, muy probablemente existen civilizaciones extraterrestres que son super-humanas, hasta el punto de ser parecidas a un dios en formas que exceden cualquier cosa que un teólogo podría posiblemente imaginar. Sus logros técnicos parecerían tan sobrenaturales para nosotros, como los nuestros les parecerían a un campesino de la Edad Oscura que sea transportado al siglo veintiuno.

Imagine la respuesta de un campesino de la Edad Media a una computadora laptop, a un teléfono celular, a una bomba de hidrógeno o a un jet jumbo. Como lo dijo Arthur C. Clark, “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. Los milagros producidos por nuestra tecnología hubieran parecido a los antiguos no menos asombrosos que los cuentos de Moisés dividiendo las aguas, o Jesús caminando sobre ellas. Los extraterrestres de nuestras señales SETI serían para nosotros como dioses, al igual que los misioneros fueron tratados como dioses (y explotaron el inmerecido honor hasta el máximo) cuando aparecieron en culturas de la edad de piedra portando armas de fuego, telescopios, fósforos y almanaques que predecían los eclipses con exactitud hasta el segundo.

¿En qué sentido; entonces, los más avanzados extraterrestres SETI, no serían dioses? ¿En qué sentido serían ellos super-humanos pero no sobrenaturales? En un sentido muy importante, que llega al meollo de este libro. La diferencia crucial entre los dioses y los extraterrestres parecidos a dioses no yace en sus propiedades, sino en su procedencia. Las entidades que son lo suficientemente complejas como para ser inteligentes, son producto de un proceso evolucionario. No importa cuán parecidas a un dios puedan ser ellas cuando las encontremos, ellas no comenzaron de esa forma. Los autores de ciencia-ficción, como Daniel F. Galouye en Mundo de Imitación, han hasta sugerido (y yo no puedo ver como des-probarlo) que nosotros vivimos en una simulación de computadora, establecida por una civilización vastamente superior. Pero los mismos simuladores tendrían que provenir de alguna parte. Las leyes de las probabilidades prohíben todas las nociones de su aparición espontánea, sin antecedentes más simples. Ellos probablemente deban su existencia a una versión (quizás no familiar) de la evolución darwiniana: alguna forma de “grúa” mecánica en oposición a un “gancho celestial”; para usar la terminología de Daniel Dennett.[70]

Ganchos celestiales—incluyendo a todos los dioses—son conjuros mágicos. Ellos no realizan trabajos explicatorios bona fide y demandan más explicaciones de las que proporcionan. Las grúas son artefactos explicatorios que realmente explican. La selección natural es la grúa campeón de todos los tiempos. Ha levantado a la vida desde la primitiva simplicidad hasta las intoxicantes alturas de complejidad, belleza y diseño aparente, que nos maravillan hoy. Este será un tema dominante en el capítulo cuarto: “Porqué casi ciertamente no hay Dios”. Pero primero, antes de proceder con mi principal razón para no creer activamente en la existencia de Dios, tengo la responsabilidad de disponer de los argumentos positivos para la creencia que ha sido ofrecida a lo largo de la historia.

3.- PORQUÉ CASI CIERTAMENTE NO EXISTE DIOS

Los sacerdotes de las diferentes sectas religiosas…temen al avance de la ciencia como lo hacen las brujas el acercamiento de la luz del día; y miran con rabia el presagio que anuncia la subdivisión de los engaños en los cuales viven.

—THOMAS JEFFERSON

Los argumentos para la existencia de Dios han sido codificados durante siglos por los teólogos, y han sido suplementados por otros, incluyendo a suplidores de mal concebido “sentido común”.

LAS “PRUEBAS” DE TOMÁS AQUINO

Las cinco “pruebas” afirmadas por Tomás Aquino en el siglo trece no prueban nada; y son fácilmente—aunque dudo en decirlo, debido a su eminencia—expuestas como vacías. Las primeras tres son simplemente formas diferentes de decir la misma cosa, y pueden ser consideradas juntas. Todas involucran una regresión infinita—la respuesta a una pregunta nace de una pregunta anterior, y así hasta el infinito.

  1. El Movedor Inmóvil. Nada se mueve sin un previo movedor. Esto nos lleva a una regresión, de la cual el único escape es Dios. Algo tuvo que hacer el primer movimiento, y a ese algo nosotros lo llamamos Dios.
  2. La Causa no Causada. Nada es causado por sí mismo. Todo efecto tiene una causa previa, y de nuevo, somos empujados hacia una regresión. Ésta tiene que ser terminada por una primera causa, a la cual nosotros llamamos Dios
  3. El Argumento Cosmológico. Obligatoriamente, debe haber habido un tiempo cuando no existían cosas físicas. Pero; debido a que las cosas físicas existen ahora, obligatoriamente debe haber habido algo no-físico que las hizo existir, y a ese algo nosotros lo llamamos Dios.

Todos estos tres argumentos se apoyan en la idea de una regresión e invocan a Dios para terminarla. Ellas hacen la totalmente no garantizada asunción de que Dios es inmune a la regresión. Aún si permitimos el dudoso lujo de conjurar arbitrariamente a un terminador de la regresión infinita, y le damos un nombre; simplemente porque necesitamos uno, no existe en lo absoluto ninguna razón para dotar a ese terminador con cualquiera de las propiedades normalmente adscritas a Dios:

Omnipotencia, sabiduría infinita, creatividad para diseñar; para no decir nada sobre tales atributos humanos como escuchar plegarias, perdonar pecados y leer los pensamientos más íntimos.

De paso, a los lógicos no se les ha escapado notar que la sabiduría infinita y la omnipotencia son mutuamente incompatibles. Si Dios posee una sabiduría infinita, él ya debe saber que va a intervenir para cambiar el curso de la historia usando su omnipotencia. Lo que eso significa es que él no puede cambiar de idea sobre su intervención, lo que a su vez significa que no es omnipotente. Karen Owens ha capturado esta acuciosa pequeña paradoja en otra igualmente atractiva:

¿Puede el Dios de sabiduría infinita

que conoce el futuro

hallar la omnipotencia

para cambiar sus futuras ideas?

Para volver a la regresión infinita y a la futilidad de invocar a Dios para terminarla; es más parsimonioso conjurar; digamos, una singularidad como el “Big Bang”, o cualquier otro concepto físico todavía desconocido. Llamarla Dios; en el mejor de los casos, no ayuda; y en el peor, es perniciosamente engañoso. El récipe sin sentido de Edward Lears para preparar cortes de carne crumboblious, [palabra inventada] nos invita a “Obtener algunas tiras de carne; hacerlas cortar en los pedazos más pequeños posibles; y proceder entonces a cortarlos en pedacitos aún más pequeños; ocho o quizás nueve veces más”.

Algunas regresiones sí alcanzan un terminador natural. Los científicos acostumbraban a preguntarse que sucedería si uno pudiese disectar; digamos, al oro en los pedazos más pequeños posibles. ¿Porqué no debería usted cortar unos de esos pequeños pedazos por la mitad para producir una aún más pequeña porción de oro? La regresión en este caso, es decisivamente terminada por el átomo. La porción más pequeña de oro es un núcleo de exactamente setenta y nueve protones y una ligeramente mayor cantidad de neutrones, atendidos por un enjambre de setenta y nueve electrones. Si uno corta al oro más allá del nivel de un solo átomo, cualquier cosa que obtenga ya no es oro. El átomo proporciona un terminador natural para los tipos de regresión como los cortes de carne crumboblious. De ninguna manera está claro que Dios proporciona un terminador natural a las regresiones de Aquino. Eso es, para ponerlo suavemente; como veremos más adelante. Movámonos adelante en la lista de Aquino:

  1. El Argumento de los Grados. Nosotros notamos que las cosas en el mundo difieren. Existen grados de; digamos, bondad y perfección. Pero nosotros juzgamos esos grados sólo al compararlos con un máximo. Los humanos; pueden ser ambos, buenos y malos, así que la máxima bondad no puede estar en nosotros. En consecuencia, debe obligatoriamente existir otro máximo que establezca el estándar para la perfección, y nosotros llamamos a eso Dios.

¿Es eso un argumento? Usted podría decir también que la gente varía en hediondez pero que nosotros podemos hacer la comparación sólo en referencia a un máximo perfecto de hediondez concebible. En consecuencia obligatoriamente debe existir un ser prominentemente hediondo sin par, y nosotros lo llamamos Dios. O sustituir cualquier otra dimensión de comparación que a usted le guste, y derivar una equivalentemente conclusión fatua.

  1. El Argumento Teleológico, o Argumento del Diseño. Las cosas en el mundo; especialmente las cosas vivientes, lucen como si hubiesen sido diseñadas. Nada que conocemos nosotros luce diseñada a menos que haya sido diseñada. En consecuencia obligatoriamente debe haber existido un diseñador y nosotros lo llamamos Dios.

El mismo Aquino usó la analogía de una flecha moviéndose hacia un blanco; pero un moderno misil anti-aéreo atraído por el calor hubiera servido mejor para su propósito. El argumento del diseño es el único que es todavía usado regularmente; y todavía le suena a muchos como el argumento noqueador definitivo.

El joven Darwin fue impresionado por eso cuando; como estudiante de pregrado en Cambridge, lo leyó en la Teología Natural de William Paley. Desafortunadamente para Paley, el maduro Darwin lo hizo explotar fuera del agua. Probablemente nunca ha existido una devastante derrota de la creencia popular mediante el astuto razonamiento que la destrucción por parte de Darwin del argumento del diseño.

Fue tan inesperado. Gracias a Darwin; ya no es cierto que nada que conozcamos luce diseñado a menos que sea diseñado. La evolución mediante la selección natural produce un excelente simulacro del diseño, remontando prodigiosas alturas de complejidad y elegancia. Y entre esas eminencias del seudo-diseño, están los sistemas nerviosos que—entre sus más modestos logros—manifiestan un comportamiento buscador de objetivos que, hasta en un minúsculo insecto, se parece más a un sofisticado misil atraído por el calor, que a una simple flecha hacia su blanco. Regresaré al argumento del diseño en el capítulo cuarto.

EL ARGUMENTO ONTOLÓGICO

Y OTROS ARGUMENTOS A PRIORI

Los argumentos a favor de la existencia de Dios caen en dos categorías principales; la a priori y la a posteriori. Los cinco de Tomás Aquino son argumentos a posteriori; que se apoyan en una inspección del mundo. El más famoso de los argumentos a priori; de aquellos que se apoyan puramente en raciocinios de poltrona, es el argumento ontológico, propuesto por San Anselmo de Canterbury en 1078 y reafirmado en diferentes formas por numerosos filósofos desde entonces.

Un extraño aspecto del argumento de Anselmo es que fue originalmente dirigido no a los humanos, sino al mismo Dios, en forma de plegaria (uno pensaría que una entidad capaz de escuchar plegarias no necesitaría ser convencida de su propia existencia). Es posible concebir; dijo Anselmo, a un ser del que nada más grande puede ser concebido. Hasta un ateo puede concebir un ser tan superlativo; aunque él negaría su existencia en el mundo real. Pero; sigue el argumento, un ser que no existe en el mundo real es; por ese mismísimo hecho, menos que perfecto. En consecuencia, tenemos una contradicción y; ¡Hey, presto, Dios existe!

Permítanme traducir este infantil argumento al lenguaje apropiado, que es el lenguaje de un parque infantil:

“Te apuesto a que puedo probar que Dios existe”

“Te apuesto a que no puedes”

“Está bien; entonces, imagina la cosa más perfecta perfecta perfecta posible”

“Está bien, ¿Ahora qué?”

“Ahora, ¿Es esa cosa perfecta perfecta perfecta real? ¿Existe?”

“No, sólo está en mi mente”

“Pero si fuese real, sería aún más perfecta, porque una cosa realmente realmente perfecta tendría que ser mejor que una cosa tontamente imaginaria. Así que he probado que Dios existe. recio recio recio todos los ateos son necios.

Yo hice que el sabio de mi niñez escogiese la palabra “necio” aconsejadamente. El mismo Anselmo citó el primer verso del Salmo 14: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios”, y él tuvo la impudencia de usar el nombre “necio” (Latin insipiens) para su hipotético ateo:

De allí, que hasta el necio está convencido de que algo existe en el entendimiento; por lo menos, que de ello nada más grande puede ser concebido. Porque; cuando él oye esto, lo entiende. Y cualquier cosa que es entendida, existe en el entendimiento. Y más seguramente, que del que nada más grande puede ser concebido, no puede existir sólo en el entendimiento. Porque; suponga que sólo existe en el entendimiento: entonces puede ser concebido que exista en realidad; lo que es más grande.

La mismísima idea de que a partir de tal truculencia en el uso indebido de las palabras siguen conclusiones grandiosas, me ofende estéticamente, así que debo encargarme de refrenarme de agitar palabras como “necio”. Bertrand Russell (ningún necio) interesantemente dijo: “Es más fácil sentirse convencido de [que el argumento ontológico] deber ser falacioso de lo que es hallar precisamente, donde yace la falacia”. El mismo Russell; siendo joven, estuvo brevemente convencido por éste:

Recuerdo el momento preciso; un día de 1894, mientras transitaba por la senda Trinidad, cuando vi un resplandor (o pensé que vi) de que el argumento ontológico es válido. Había salido a comprar una lata de tabaco; a mi regreso, la lancé repentinamente al aire, y exclamé al atraparla: “Grandioso Scott, el argumento ontológico es sólido”.

¿Porqué; me pregunté yo, dijo él algo como “Grandioso Scott, el argumento ontológico parece ser plausible. Pero ¿No es demasiado bueno para ser verdad que una verdad sobre el cosmos provenga de un mero juego de palabras? Mejor me siento a trabajar para resolver lo que parece que quizás sea una paradoja como las de Zeno”.

Los griegos pasaron dificultades para ver a través de la “prueba” de Zeno de que Aquiles nunca atraparía a la tortuga.[71] Pero tuvieron el sentido de no concluir que Aquiles realmente fracasaría en atrapar a la tortuga. En vez de eso, ellos lo llamaron una paradoja y esperaron para que las posteriores generaciones de matemáticos la explicasen (mediante; como resultó ser, la teoría de las series infinitas que convergen en un valor límite). El mismo Russell; por supuesto, estaba tan bien calificado como cualquiera para entender el porqué ninguna lata de tabaco debería ser lanzada al aire para celebrar el fracaso de Aquiles en atrapar a la tortuga. ¿Porqué no ejerció la misma cautela sobre San Anselmo? Yo sospecho que él era un ateo exageradamente justo de mente; súper-ansioso por ser desilusionado si la lógica parecía requerirlo.[72] O quizás la respuesta yace en algo que el propio Russell escribió en 1946, mucho antes que él hubiese atronado el argumento ontológico:

La verdadera pregunta es: ¿Existe algo que nosotros podamos pensar que; por el mero hecho de que podamos pensar en él, se demuestra que existe fuera de nuestro pensamiento? A todo filósofo le gustaría decir sí, porque el trabajo de un filósofo es encontrar cosas sobre el mundo mediante el pensamiento en vez de mediante la observación. Si sí es la respuesta correcta, existe un puente entre el pensamiento puro y las cosas, Si no, nó.

Mi propia sensación; al contrario, hubiese sido una automática profunda sospecha sobre cualquier línea de razonamiento que llegase a tan significativa conclusión sin suministrar ni una sola pieza de datos proveniente del mundo real. Quizás eso indica nada más que yo soy un científico en vez de un filósofo. Los filósofos; a lo largo de los siglos, han tomado en serio al argumento ontológico; en ambas formas, a favor o en contra. El filósofo ateo J. L. Mackie ofrece una discusión particularmente clara en The Miracle of Theism (El Milagro del Teísmo).

Yo considero un halago decir que defino a un filósofo como alguien que no acepta al sentido común como respuesta.

Las refutaciones más definitivas del argumento ontológico son usualmente atribuidas a los filósofos David Hume (1711-1776) e Immanuel Kant (1724-1804). Kant identificó la carta oculta en la manga de Anselmo como su resbalosa asunción de que la “existencia” es más “perfecta” que la no-existencia El filósofo estadounidense Norman Malcolm lo dijo de esta forma: “La doctrina de que la existencia es una perfección es marcadamente cuestionable. Tiene sentido; y es cierto, decir que mi futura casa será una mejor si es hermética que si no lo es; pero ¿Qué significaría decir que será una mejor casa si existe en vez de no existir?.[73] Otro filósofo, el australiano Douglas Gaskin, hizo el punto con su irónica “prueba” de que Dios no existe (El contemporáneo de Anselmo; Gaunilo, había sugerido una reductio de alguna manera similar).

1.  La creación del mundo es el más maravilloso logro imaginable.

2.  El mérito de un logro es el producto de (a) su calidad intrínseca, y (b) la capacidad de su creador.

3.  Mientras mayor sea la incapacidad (o invalidez) del creador, más impresionante será su logro.

4.  La más formidable invalidez de un creador sería su no existencia.

5.  En consecuencia, si suponemos que el universo es el producto de un creador existente, nosotros podemos concebir un ser más grandioso—específicamente—uno que creó todo mientras no existía.

6.  Un Dios existente; en consecuencia, no sería un ser más grandioso que aquél sobre el cual uno más grandioso no puede ser concebido; porque un increíble creador sería un Dios que no existiese.

Ergo:

7.  Dios no existe.

No es necesario decir que Gaskin no probó realmente que Dios no existía. Y por las mismas razones, Anselmo no probó que sí existía. La única diferencia es; que Gaskin estaba siendo chistoso adrede. Como él se dio cuenta; la existencia o no existencia de Dios es una pregunta demasiado grande para ser decidida por la “prestidigitación dialéctica”. Y yo no creo que el resbaloso uso de la existencia como un indicador de perfección es el peor de los problemas del argumento ontológico. He olvidado los detalles; pero una vez irrité a una reunión de teólogos y filósofos, adaptando el argumento ontológico para probar que los cerdos podían volar. Ellos sintieron la necesidad de apelar a la lógica Modal para probar que yo estaba equivocado.

El argumento ontológico; al igual que todos los argumentos a priori sobre la existencia de Dios, me recuerdan al anciano en la novela de Aldous Huxley; Point Counter Point (Punto Contra Punto) que descubrió una prueba matemática para la existencia de Dios:

¿Conocen ustedes la fórmula, m sobre nada es igual a infinito; siendo m un número positivo? Bien, ¿Porqué no reducimos la ecuación hasta una forma más simple multiplicando ambos lados por nada. En cuyo caso usted tiene a m igual a infinito multiplicado por nada. Esto quiere decir que un número positivo es el producto de cero e infinito. ¿No demuestra eso que la creación del universo por un poder infinito a partir de la nada? ¿No es así?

O existe el notorio debate del siglo dieciocho sobre la existencia de Dios, organizado por Catalina la Grande; entre Euler, un matemático suizo, y Diderot, en gran enciclopedista de la Era de la Ilustración. El piadoso Euler avanzó hacia el ateo Diderot y; en tonos de la mayor convicción, expresó su reto: “Monsieur, (a + bn)/n = x, en consecuencia, Dios existe, ¡Responda!. Diderot fue intimidado a retirarse; y una versión de la historia dice que Diderot se retiró hasta Francia.

Euler estaba empleando lo que podría ser llamado el argumento para enceguecer usando la ciencia (en este caso matemáticas). David Mills; en Universo Ateo, transcribe una entrevista radial que le hiciera a él, un vocero religioso, quién invocó la Ley de la conservación de la Masa-Energía en un extraño e inefectivo intento de enceguecer con la ciencia: “Debido a que todos nosotros estamos compuestos de materia y energía, ¿No le da ese específico principio, credibilidad a la creencia en la vida eterna? Miller respondió más pacientemente y cortésmente de lo que yo hubiera; porque lo que el entrevistador estaba diciendo, traducido al inglés, era nada más que: “Cuando nosotros morimos; ninguno de los átomos de nuestro cuerpo (y nada de la energía), se pierden. En consecuencia nosotros somos inmortales”.

Ni siquiera yo, con mi extensa experiencia, he encontrado nunca un deseo mental tan tonto como ese. Si he; sin embargo, conocido muchas de las maravillosas “pruebas” coleccionadas en: http://www.godlessgeeks.com/LINKS/GodProof.htm una lista numerada, ricamente cómica, de “Más de Trescientas Pruebas de la Existencia de Dios”. Aquí tienen una risible media docena, comenzando con la “Prueba” número 36:

36. Argumento de la Devastación Incompleta: Un avión se estrelló, matando a 143 pasajeros y tripulantes. Pero un niño sobrevivió con sólo quemaduras de tercer grado. En consecuencia, Dios existe.

37. Argumento de Mundos Posibles: Si las cosas han sido diferentes, entonces las cosas serían diferentes. Eso sería malo. En consecuencia, Dios existe.

38. Argumento de Voluntad Absoluta: ¡Yo sí creo en Dios! ¡Yo sí creo en Dios!

¡Yo creo! ¡Yo creo! ¡Yo creo!, en consecuencia, Dios existe.

39. Argumento de la No-Creencia: La mayoría de la población del mundo es no-creyente en la Cristiandad: Esto es exactamente lo que Satán quería. En consecuencia, Dios Existe.

40. Argumento de Experiencias Pos-Muerte: La persona X murió como ateo. Ahora él se da cuenta de su error. En consecuencia, Dios existe.

41. Argumento del Chantaje Emocional: Dios lo ama a usted. ¿Cómo puede ser usted tan sin corazón como para no creer en él? En consecuencia, Dios existe.

EL ARGUMENTO DE LA BELLEZA

Otro personaje de la novela de Aldous Huxley recién mencionada, probó la existencia de Dios tocando la heiliger Dankgesang (sagrada canción de gracias) de Beethoven, para cuarteto de cuerdas nro. 15 en A menor en un gramófono. A pesar de que no suena nada convincente, sí representa a una variedad popular de argumentos. Yo he renunciado a seguir contando el número de veces que he recibido el siguiente más o menos truculento desafío: ¿Cómo explica usted entonces a Shakespeare? (cambie a la persona por Schubert, Miguel Ángel, etc. a su gusto). El argumento sería tan familiar, que no necesitaba documentarlo más allá. Pero la lógica detrás de él, nunca es deletreada; y mientras más piense usted sobre ello, lo más vacío que usted se da cuenta que es.

Obviamente; los últimos cuartetos de Beethoven son sublimes. Igualmente los son los sonetos de Shakespeare. Son sublimes si Dios está allí; y son sublimes si él no está allí. Ellos no prueban la existencia de Dios; ellos prueban la existencia de Beethoven y Shakespeare. Se atribuye a un gran conductor de orquesta la frase: “Si usted tiene a Mozart para escuchar, ¿Para qué necesitaría a Dios?.

Una vez fui el invitado de la semana en un programa radial británico llamado Desert Island Discs (Los Discos de la Isla Desierta). Uno tiene que escoger los ocho discos que usted se llevaría si fuese abandonado en una isla desierta. Entre mis escogencias estuvo: “Mache dich Herze rein” (Hecho para tu Corazón Puro) de la Pasión de San Mateo de Bach. El moderador no fue capaz de entender como podía escoger yo música religiosa sin ser religioso. Usted podría decir. ¿Cómo puede disfrutar Wuthering Heights, cuando usted sabe perfectamente que Cathy y Heathcliff nunca existieron realmente?.[74]

Existe un punto adicional que pude haber hecho; y que necesita ser hecho cada vez que se le de crédito a la religión por; digamos, la Capilla Sixtina ó la Annunciation de Raphael. Hasta los grandes artistas tienen que ganarse la vida; y ellos aceptarán contratos que se espera que ellos acepten. Yo no tengo razones para dudar que Raphael y Michelangelo fuesen cristianos—era prácticamente la única opción de la época—pero el hecho es mayormente accidental. Su enorme riqueza había convertido a la iglesia en el patrón de las artes. Si la historia hubiese funcionado de manera diferente, y Michelangelo hubiese sido contratado para pintar el techo de un gigante Museo de la Ciencia, ¿No podría haber producido él algo por lo menos tan inspiracional como la Capilla Sixtina? ¡Qué triste es, que nosotros nunca escucharemos la Sinfonía Mesozoica de Beethoven o la ópera El Universo en Expansión de Mozart.!

Y que vergüenza que nosotros hayamos sido privados del Oratorio de la Evolución de Haydn–¿Pero nos impide eso de disfrutar su Creación?.

Para acercarnos al argumento desde el otro lado; ¿Y qué si; como mi esposa me sugiere escalofriantemente, Shakespeare hubiese sido obligado a trabajar en obras para la iglesia? Nosotros, con toda seguridad, nos hubiésemos perdido a Hamlet, a King Lear y a Macbeth. ¿Y qué hubiésemos ganado a cambio? ¿Cosas sobre las cuales se construyen los sueños? Siga soñando.

Si existe un argumento lógico que una a la existencia de un gran arte a la existencia de Dios, éste no es deletreado por sus exponentes. Simplemente se asume como evidente, lo que más ciertamente no lo es. Quizás esto debe ser visto como otra versión del argumento del diseño: El cerebro musical de Schuber es una maravilla de la improbabilidad; hasta menos probable que el ojo de los vertebrados. O, más innoblemente, quizás es una especie de celo hacia la genialidad. ¿Cómo se atreve otro ser humano a hacer tan bella música / poesía / arte, cuando yo no puedo? Debe ser Dios quien lo hizo.

EL ARGUMENTO

DE LA “EXPERIENCIA” PERSONAL

Uno de los más inteligentes y más maduros de mis contemporáneos estudiantes de pregrado, que era profundamente religioso, se fue a acampar las islas escocesas. A mitad de la noche; él y su novia fueron despertados en su tienda por la voz del diablo—el mismísimo Satán; no podía haber ninguna duda posible: la voz era en todo sentido, diabólica. Mi amigo nunca olvidaría esta horripilante experiencia, y fue uno de los factores que más tarde lo llevaron a él a ser ordenado como sacerdote. Mi ser juvenil fue impresionado por esta historia, y yo la relaté en una reunión de zoólogos que descansaban en el hotel Rose and Crown Inn, de Oxford. Sucedía que dos de ellos eran experimentados ornitólogos; y ellos estallaron de la risa. “!Manx shearwater!” gritaron ellos a coro en deleite. Uno de ellos añadió que los chirridos y graznidos de esta especie [de gaviota] le han ganado; en varias partes del mundo, y en varios idiomas, el apodo local de “Pájaro del Diablo”.

Manx shearwater (pájaro del diablo)

Muchas personas creen en Dios porque ellos creen que han visto una visión de él—o de un ángel; o de una virgen en azul—con sus propios ojos. O él le habla a ellos en el interior de sus cabezas. Este argumento basado en la experiencia personal es el más convincente para aquellos que afirman haberla tenido. Pero es el menos convincente para todos los demás; y para cualquiera que sea conocedor sobre sicología.

¿Usted dice que ha experimentado a Dios directamente? Bien, algunas personas han experimentado a un elefante rosado; pero eso probablemente no lo impresiona a usted.

Peter Sutcliffe, el destripador de Yorkshire, claramente escuchaba la voz de Jesús diciéndole a él que asesinara mujeres; y fue encerrado de por vida. George W. Bush dice que Dios le dijo a él que invadiese a Irak (es una lástima que Dios no le concediese a él una revelación de que no existían armas de destrucción masiva). Individuos en asilos piensan que son Napoleón o Charlie Chaplin; o que todo el mundo está conspirando en su contra; o que ellos pueden transmitir sus pensamientos hasta el interior de las cabezas de otra gente. Nosotros hacemos chistes sobre ellos, pero no tomamos en serio sus verdades internamente reveladas, mayormente porque no mucha gente las comparte. Las experiencias religiosas son diferentes sólo en que las personas que afirman haberlas tenido, son numerosas. Sam Harris no estaba siendo totalmente cínico cuando escribió en The End of Faith (El Fin de la Fe), lo siguiente:

Nosotros tenemos nombres para las personas que tienen muchas creencias para las cuales no existe justificación racional. Cuándo sus creencias son extremadamente comunes, las llamamos “religiosas”; de otra manera, probablemente se las llame a ellas: “loco”, “sicótico” o “delusional”…Claramente, existe la sanidad mental en cantidades. Pero aún así, es meramente un accidente de la historia que es considerado normal en nuestra sociedad, creer que el Creador del universo puede escuchar nuestros pensamientos; mientras que es demostrativo de enfermedad mental creer que él se está comunicando con usted haciendo que la lluvia golpee la ventana de su cuarto, usando la Clave Morse. Y así, mientras las personas religiosas no están generalmente locas, sus principales creencias absolutamente lo son.

Regresaré al asunto de las alucinaciones en el capítulo diez.

El cerebro humano opera un software para simulaciones, de primera clase. Nuestros ojos no le transmiten a nuestro cerebro una fotografía fiel de lo que está allá afuera; ni una película exacta de lo que está ocurriendo a través del tiempo. Nuestros cerebros construyen un modelo que es actualizado continuamente: actualizado mediante pulsos codificados que repican rápidamente a lo largo del nervio óptico; pero de todas formas, construidos. Las ilusiones ópticas son un vívido recordatorio de esto.[75] Una clase mayor de ilusiones; de las cuales el Cubo de Necker es un ejemplo, surgen porque los datos sensoriales que recibe el cerebro son compatibles con dos modelos alternativos de la realidad. Al no tener el cerebro ninguna base para escoger entre ellos, alterna, y nosotros experimentamos una serie de cambios de un modelo interno al otro. La fotografía que estamos viendo; parece, casi literalmente, voltearse para convertirse en otra.

Fije su vista en el punto rojo de este Cubo de Necker para que lo compruebe

El software para simulaciones del cerebro es especialmente adepto a construir rostros y voces. Yo tengo al pie de mi ventana una máscara plástica de Einstein. Para no sorpresa, parece un rostro sólido. Lo que es sorprendente es que; cuando es vista desde atrás—hacia el interior hueco—también luce como un rostro sólido, y nuestra percepción de ella es de hecho, bien extraña. A medida que el observador se mueve alrededor, el rostro parece seguirlo—y no en el sentido débil y nada convincente en el que se dice que los ojos de la Mona Lisa lo siguen a uno. La máscara hueca: realmente, realmente, luce como si se estuviera moviendo. Las personas que no han visto la ilusión previamente; se asombran. Aún más extraño es; que si la máscara es montada en un soporte que gire lentamente, parece como si girara en la dirección correcta cuando se observa a su lado sólido, pero en la dirección opuesta cuando se observa a su lado hueco. El resultado es que, cuando uno observa la transición de un lado al otro, el lado que viene parece “comerse” al lado que se va. Es una sorprendente ilusión, que vale la pena observar. Algunas veces uno puede llegar sorprendentemente cerca al rostro hueco y todavía no ver que es realmente hueco. Cuando uno llega por fin a notarlo, hay un cambio repentino, que puede revertirse.

¿Porqué ocurre eso? No hay truco en la fabricación de la máscara. Cualquier máscara hueca, hará lo mismo. Toda la truculencia está en el cerebro. El software interno para simulación recibe datos que indican la presencia de un rostro; quizás nada más que un par de ojos, una nariz y una boca, en aproximadamente los lugares correctos. Al haber recibido estas pocas claves, el cerebro hace el resto. Arranca el software de simulación de rostros y construye un modelo sólido completo de una cara; aunque la realidad presentada a los ojos, sea una máscara hueca. La ilusión de rotación en la dirección equivocada resulta de (es bastante difícil, pero usted lo puede pensar profundamente y confirmarlo), que una rotación en reversa es la única forma de que los datos ópticos tengan sentido—cuando una máscara hueca está siendo percibida como una máscara sólida.[76] Es como la ilusión de un disco de radar en rotación que algunas veces uno ve en los aeropuertos. Hasta que el cerebro cambia hasta el modelo correcto del disco de radar, vemos rotando un modelo incorrecto en la dirección equivocada en una extraña y absurda forma.

Digo todo esto sólo para demostrar el formidable poder del software para simulación del cerebro. Éste es completamente capaz de construir “visiones” del poder más “verídico”. Simular a un fantasma o a un ángel, o a una Virgen María, sería un juego de niños para un software de este nivel de sofistificación. Y lo mismo puede decirse del sentido del oído. Cuando oímos un sonido, éste no es fielmente transportado hasta el nervio auditivo y transmitido al cerebro, como si fuese un Bang and Olufsen [marca comercial] de alta fidelidad. Y al igual que con la visión, el cerebro construye un sonido modelo, basado en datos del nervio auditivo, actualizados continuamente.

Esa es la razón por la cual nosotros oímos un soplido de trompeta como una sola nota, en vez de una composición de sonidos armónicos de tonos puros que son producidos por su ronquido de bronce. Un clarinete tocando la misma nota, suena “maderoso”, un oboe suena “cañoso”, debido a los diferentes balances de los armónicos.

Trompeta Oboe Clarinete

Si usted manipula cuidadosamente un sintetizador de sonidos, para que produzca los armónicos uno por uno, el cerebro los escucha como una combinación de tonos puros durante un corto período de tiempo; hasta que su software para simulaciones “lo capta”, y de allí en adelante experimentamos sólo una sola nota pura de trompeta, oboe, o cualquier otro instrumento que sea. Las vocales y las consonantes del habla son construidas en el cerebro del mismo modo; y así, a otro nivel de fonemas y palabras de alto orden.

Una vez; cuando niño, escuché a un fantasma: una voz masculina que murmuraba, como si estuviese recitando una plegaria; pero no pronunciaba las palabras exactamente. Parecía tener un timbre de voz serio y solemne. A mí me habían contado historias sobre agujeros de sacerdote en casas antiguas, y estaba un poco asustado. Pero me levanté de la cama y me arrastré hasta la fuente del sonido. A medida que me acercaba más y más, el sonido se hacía más alto; y repentinamente, “cambió” dentro de mi cabeza. Yo estaba ahora lo suficientemente cerca para discernir lo que era realmente. El viento, entrando en ráfagas a través del ojo de la cerradura, estaba creando sonidos que el software para simulación de mi cerebro, estaba usando para construir un modelo del habla masculina; solemnemente entonado. Si hubiese sido un niño más impresionable, es posible que hubiese “oído” no sólo un discurso ininteligible, sino palabras en particular y hasta oraciones. Y si hubiese sido ambos; impresionable y criado religiosamente, puedo imaginarme cuáles palabras hubiese hablado el viento.

En otra ocasión; cuando era cerca de la misma edad, vi una cara redonda gigante mirando con una malevolencia indescriptible; afuera, a través de una ventana de una casa ordinaria en una aldea a la orilla del mar. Temblando, me acerqué hasta que estaba lo suficientemente cerca para ver lo que era realmente: simplemente un vago patrón parecido a un rostro creado por la caída al azar de los pliegues de una cortina. El rostro en sí mismo; y su malvado aspecto, habían sido totalmente construidos en mi temeroso cerebro de niño.

El 11 de septiembre de 2001, personas piadosas pensaron que vieron un rostro de Satanás en el humo que ascendía de las Torres Gemelas: una superstición apoyada por una fotografía que fue publicada en la internet y ampliamente distribuida.

Construir modelos es algo en lo cual el cerebro humano es muy bueno. Cuando estamos dormidos, es llamado, sueño; cuando estamos despiertos lo llamamos imaginación o; cuando es excepcionalmente vívido, alucinación. Como demostrará el capítulo diez, los niños que tienen “amigos imaginarios” algunas veces los ven claramente; exactamente como si fuesen reales. Si somos impresionables, no reconocemos a la alucinación o sueño lúcido por lo que es, y afirmamos haber visto u oído a un fantasma; o a un ángel; o Dios; o—especialmente si sucede que somos jóvenes, hembras y católicos—a la Virgen María. Tales visiones y manifestaciones, ciertamente no son buenas bases para creer que los fantasmas, ángeles, dioses, o vírgenes, realmente están allí.

Visiones en masa, como el reporte de que setenta mil peregrinos de Fátima; en Portugal, vieron en 1917, al sol “desprenderse del cielo y estrellarse sobre una multitud”, [77] son más difíciles de descartar. No es fácil explicar como setenta mil personas pudiesen haber compartido la misma alucinación. Pero es aún más difícil aceptar que eso realmente ocurrió, sin que el resto del mundo—fuera de Fátima—no lo viese también; y no sólo también verlo, sino sentirlo como la catastrófica destrucción del sistema solar, incluyendo fuerzas de aceleración suficientes para succionar a todas las personas hacia el espacio. Irresistiblemente, viene a la mente, la prueba precisa para los milagros de David Hume: “Ningún testimonio es suficiente para establecer un milagro; a menos que, el testimonio sea de tal naturaleza, que su falsedad sería más milagrosa que el hecho que trata de establecer”.

Puede parecer improbable que setenta mil personas puedan ser simultáneamente delusionadas; o que simultáneamente se uniesen maliciosamente para relatar una mentira masiva. O esa historia está errada al registrar que setenta mil personas afirmaron haber visto bailar al sol. O que ellas todas simultáneamente, vieron un espejismo (ellos habían sido persuadidos de mirar fijamente hacia el sol; lo que no pudo haber hecho mucho bien a su sentido de la vista) Pero cualquiera de esas aparentes improbabilidades es más probable que la alternativa: que la Tierra fue repetidamente y abruptamente, sacudida hacia los lados en su órbita, y que el sistema solar fue destruido, con nadie fuera de Fátima notándolo. Quiero decir; Portugal no está tan aislado para eso.[78] Esto es realmente todo lo que necesita ser dicho sobre las “experiencias” personales sobre dioses u otros fenómenos religiosos. Si usted ha tenido tales experiencias, usted podría muy bien hallarse creyendo firmemente que eran reales; especialmente si tenemos la más ligera de las familiaridades con el cerebro y su poderoso funcionamiento.

EL ARGUMENTO DE LAS ESCRITURAS

Todavía existen algunas personas que están persuadidas por la evidencia de las Escrituras para creer en Dios. Un argumento común; atribuido entre otros a C. S. Lewis (quien debería haber sabido mejor), establece que, debido a que Jesús afirmó ser el Hijo de Dios; él debe haber estado en lo correcto o loco o sería un mentiroso: “Loco, Malo o Dios”; o con cruda cacofonía, “Lunatic, Liar, or Lord” (“Lunático, Mentiroso, o Señor”). La evidencia histórica de que Jesús afirmaba poseer una especie de estatus divino es mínima. Pero hasta si esa evidencia fuese buena, el trilema en oferta sería risiblemente inadecuado. Una cuarta posibilidad; demasiada obvia para necesitar ser mencionada, es que Jesús estuviese honestamente equivocado. Abundantes personas lo están. En cualquier caso; como dije, no existe una buena evidencia histórica de que él pensara alguna vez, que fuese divino.

El hecho de que algo esté escrito es persuasivo para las personas no acostumbradas a preguntar: “¿Quién lo escribió; y cuándo? ¿Cómo sabían ellos qué escribir? ¿Querían ellos; en su época, decir, lo que nosotros entendemos en nuestra época que significa lo que ellos estaban diciendo? ¿Eran ellos observadores imparciales, o tenían una agenda que coloreaba sus escritos?” Desde el siglo diecinueve, los académicos de la teología, han construido un abrumador caso que afirma que los evangelios no son relatos confiables sobre lo que sucedió en la historia del mundo real. Todos fueron escritos mucho tiempo después de la muerte de Jesús; y también después de las Epístolas de Pablo, que no mencionan casi ninguno de los supuestos hechos de la vida de Jesús. Todos fueron a menudo, copiados y recopiados; a través de muchas diferentes “Generaciones de Susurros Chinos”.[79] (vea el capítulo quinto) por escribas falibles que; en cualquier caso, tenían sus propias agendas religiosas.[80]

Un buen ejemplo de la coloración por agendas religiosas es la totalidad de la enternecedora leyenda del nacimiento de Jesús en Bethlehem (Belén), seguida de la masacre de inocentes por Herodes. Cuando los evangelios fueron escritos, muchos años después de la muerte de Jesús, nadie sabía donde había nacido él. Pero una profecía del Viejo Testamento (Miqueas 5:2) hacía que los judíos creyeran que el largamente esperado mesías naciese en Belén.[81]

A la luz de esta profecía, el evangelio de Juan (7:41-42) remarca específicamente que sus seguidores fueron sorprendidos de que él no hubiese nacido en Belén: “Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo? ¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David?

Mateo y Lucas manejan el problema diferentemente, decidiendo que Jesús debe obligatoriamente haber nacido en Belén; después de todo. Pero ellos lo llevan a él allí por diferentes rutas. Mateo tiene a María y a José todo el tiempo en Belén; moviéndose hacia Nazaret sólo mucho tiempo después del nacimiento de Jesús, en su regreso a Egipto, donde ellos huyeron del Rey Herodes y de la masacre de los inocentes. Lucas; en contraste, reconoce que María y José vivían en Nazaret antes de que naciese Jesús. Así que, ¿Cómo llevarlos a ellos hasta Belén en el momento crucial para que se cumpla la profecía? Lucas dice que; en los tiempos cuando Cirenio era gobernador de Siria, César Augusto decretó un censo para propósitos de impuestos, y todos tenían que ir “a su propia ciudad”.

José era “de la casa y familia de David” y en consecuencia, él tuvo que ir a la “ciudad de David, que se llama Belén”. Eso pudo haber parecido como una buena solución. Excepto que históricamente es un completo sin sentido, como A. N. Wilson; en su libro, Jesús, y Robin Lane Fox, en su libro La Versión No Autorizada (entre otros), han señalado. David; si es que él existió, vivió cerca de mil años antes que María y Jesús. ¿Porqué en la Tierra habrían los romanos requerido que José fuese a la ciudad donde un antepasado remoto había vivido hacía un milenio? Es como si yo fuese obligado a especificar en la planilla del censo; digamos, que Ashby-de-la-Zouch es mi pueblo natal; si sucediese que yo pudiese rastrear mi árbol genealógico hasta el Seigneur de Dakeyne, quien vino con Guillermo el Conquistador y se estableció allí.

Además, Lucas escoñeta (sic: screws up) sus fechas, al no tener tacto al mencionar eventos que los historiadores son capaces de chequear independientemente. Hubo de hecho un censo bajo el Gobernador Cirenio—un censo local; no uno decretado por César Augusto para todo el imperio—pero sucedió muy tarde: en el siglo seis de la era actual, mucho después de la muerte de Herodes. Lane Fox concluye que: “La historia de Lucas, es históricamente imposible e internamente incoherente”, pero él es considerado con el ruego de Lucas y su deseo de cumplir la profecía de Miqueas.

En el ejemplar de diciembre de 2004 de Free Inquiry, Tom Flynn, el editor de esa excelente revista, ensambla una colección de artículos que documentan las contradicciones y huecos vacíos en la bien amada historia de la Navidad. El mismo Flynn hace una lista de las muchas contradicciones entre Mateo y Lucas; los únicos dos evangelistas que hablan del nacimiento de Jesús.[82].

Robert Gilloly; demuestra como todas las características esenciales de la leyenda de Jesús; incluyendo la estrella de Oriente; el nacimiento virginal; la adoración del bebé por reyes; los milagros; la ejecución; la resurrección y la ascensión; son tomadas prestadas—cada una de ellas, hasta la última—de otras religiones ya existentes en el Mediterráneo y la región del Cercano Oriente. Flynn sugiere que el deseo de Mateo de cumplir las profecías mesiánicas (descendencia de David, nacimiento en Belén), para el beneficio de los lectores judíos se estrelló de frente con el deseo de Lucas de adaptar la Cristiandad a los gentiles, y en consecuencia, para presionar los botones calientes de las religiones paganas helénicas (nacimiento virginal, adoración por reyes, etc.) Las contradicciones resultantes son enceguecedoras, pero consistentemente ignoradas por los creyentes.

Creyentes sofisticados no necesitan a George Garshwin para que los convenza de que “the things that you’re li’ble / To read in the Bible /it ain’t necessarily so” (escrito en inglés nada sofisticado: “las cosas que usted es capaz / de leer en la Biblia / no son necesariamente eso”) Pero existen muchos cristianos nada sofisticados que piensan que es absolutamente necesario—y quienes toman la Biblia muy seriamente; de hecho, como un archivo exacto y literal de la historia, y en consecuencia como la evidencia que soporta sus creencias religiosas. ¿Nunca abren estas personas el libro que ellos creen que es la verdad literal? ¿Porqué no notan esas enceguecedoras contradicciones? ¿No debería un literalista preocuparse por el hecho de que Mateo rastrea el origen de José desde el Rey David vía veintiocho generaciones intermedias; mientras que Lucas tiene cuarenta y una generaciones? Peor, ¡Casi no existe sobreposición de los nombres en las dos listas! En cualquier caso, si Jesús nació realmente de una virgen, los antepasados de José son irrelevantes y no pueden ser usados para cumplir; a favor de Jesús, la profecía del Viejo Testamento, de que el Mesías debe ser un descendiente de David.

El académico bíblico estadounidense; Bart Ehrman, en un libro cuyo subtítulo es La Historia Detrás de Quienes Cambiaron el Nuevo Testamento y Porqué, despliega una gigantesca incertidumbre que oscurece a los textos del Nuevo Testamento.[83] En la introducción del libro, el Profesor Ehrman describe conmovedoramente la travesía de su educación personal desde un fundamentalista creyente en la Biblia, hasta un meditado escéptico ; una travesía dirigida por su temprano descubrimiento de la falibilidad de las escrituras. Significativamente, a medida que él se movía hacia arriba por la jerarquía de las universidades estadounidenses; desde el fondo rocoso del “Instituto Moody de la Biblia”, pasando por el Wheaton College (un poquito más alto en la escala, pero aún así, el alma mater de Billy Graham) hasta Princeton (una cúspide de clase mundial), a él se le advirtió a cada paso que tendría problemas para mantener su fundamentalismo cristiano frente al peligroso progresivismo.

Así lo comprobó; y nosotros, sus lectores, somos los beneficiarios. Otros libros refrescantemente iconoclastas de crítica bíblica son La Versión No Autorizada de Robin Lane Fox; ya mencionado, y La Biblia Secular: Porqué los No-Creyentes Toman en Serio a la Religión, de Jacques Berlinerblaus.

Los cuatro evangelios que lograron entrar en el canon oficial; fueron escogidos; más o menos arbitrariamente, de entre una muestra mayor de por lo menos una docena que incluye a los Evangelios de Tomás, Pedro, Nicodemo, Felipe, Bartolomé y María Magdalena.[84] Es a estos evangelios adicionales a los que se estaba refiriendo Thomas Jefferson en su carta a su sobrino:

Olvidé observar; cuando hablo del Nuevo Testamento, que tú deberías leer todas las historias de Cristo, así como de aquellos sobre los cuales un consejo de eclesiásticos ha decidido por nosotros, como aquellos a quienes ellos llamaron Evangelistas. Porque estos Seudo-Evangelistas pretendieron inspirar tanto como los otros, y se espera que tú juzgues sus pretensiones usando tu propia razón, y no la razón de esos eclesiásticos.

Los evangelios que no lo lograron, fueron omitidos por aquellos eclesiásticos, quizás porque incluían relatos que eran aún más embarazosamente no plausibles que los contenidos en los cuatro canónicos. El Evangelio de Tomás; por ejemplo, tiene numerosas anécdotas sobre el niño Jesús abusando de sus poderes mágicos en la forma en lo haría un hada malvada, transformando impíamente en cabras, a sus compañeros de juego; o convirtiendo al barro en pinzones, o ayudando a su padre con la carpintería milagrosamente alargando un trozo de madera.[85] Sería dicho que nadie cree crudos relatos de milagros como esos del Evangelio de Tomás. Pero no existe ni más, ni menos, razón para creer los cuatro evangelios canónicos. Todos tienen el estatus de leyenda, tan dudosamente fácticos como los relatos sobre el Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda.

La mayor porción de lo que es compartido por los cuatro evangelios canónicos es derivado de una fuente común; ya sea el evangelio de Marcos o una obra perdida de la cual Marcos es el más antiguo descendiente existente. Nadie sabe quienes fueron los cuatro evangelistas; pero ellos casi ciertamente, nunca conocieron a Jesús personalmente.

Mucho de lo que ellos escribieron no fue; en ningún sentido, un intento honesto de registrar la historia; sino simplemente tomado sin serias alteraciones del Viejo Testamento, porque los hacedores de evangelios estaban devotamente convencidos de que la vida de Jesús debía cumplir las profecías del Viejo Testamento. Hasta es posible; armar un serio caso histórico; aunque no es ampliamente apoyado, de que Jesús nunca vivió en lo absoluto; como ha sido hecho por, entre otros, el Profesor G. A. Wells, de la Universidad de Londres, en una cantidad de libros, incluyendo ¿Existió Jesús?.

Aunque Jesús; probablemente existió, reputados académicos bíblicos no consideran generalmente al Nuevo Testamento (y obviamente tampoco al Viejo Testamento), como un registro confiable de lo que realmente ocurrió en la historia, y no consideraré más a la Biblia como evidencia de ningún tipo de deidad. En las visionarias palabras de Thomas Jefferson, escribiendo a su predecesor John Adams, “Llegará el día cuando la mística generación de Jesús, con el Ser Supremo como su Padre, en el vientre de una virgen, será clasificada como la fábula de la generación de Minerva en el cerebro de Júpiter”.

La novela de Dan Brown, El Código Da Vinci, y la película hecha a partir de ésta, están levantando una enorme controversia en círculos eclesiásticos. Los cristianos son exhortados a boicotear la película y a manifestar frente a los cines, para demostrarlo. De hecho; es una fabricación de comienzo a fin: inventada; ficción producida. En ese aspecto, es exactamente igual a los evangelios. La única diferencia entre El Código Da Vinci y los evangelios, es que los evangelios son una ficción de la antigüedad mientras que El Código Da Vinci es una ficción moderna.

EL ARGUMENTO DE

ADMIRADOS CIENTÍFICOS RELIGIOSOS

La inmensa mayoría de los hombres intelectualmente eminentes no cree en la religión cristiana, pero ellos esconden el hecho en público, porque temen perder sus ingresos.

—BERTRAND RUSSELL

“Newton era religioso. ¿Quién es usted para colocarse como superior a Newton, Galileo, Kepler, etc., etc, etc.? Si Dios era lo suficientemente bueno para los parecidos a ellos, ¿Exactamente quién piensa usted que es? No, que eso haga ninguna diferencia en tan ya malo argumento. Algunos apologistas hasta añaden el nombre de Darwin, sobre quien; persistentes rumores, demostrablemente falsos, indican una conversión en su lecho de muerte, que aparecen continuamente como un mal olor, [86]

Las conversiones de lecho de muerte fueron iniciadas desde que cierta “Dama de la Esperanza” (Lady Hope), hiló una conmovedora hebra sobre Darwin descansando sobre almohadas a la luz del atardecer, hojeando el Nuevo Testamento, y confesando que la evolución estaba totalmente equivocada. Debo concentrarme mayormente en científicos, porque—por razones que quizás no son tan difíciles de imaginar—aquellos que cabalgan los nombres de individuos admirados como religiosos ejemplarizantes, muy comúnmente escogen a científicos.

Newton; de hecho afirmaba ser religioso. Lo mismo hizo casi todo el mundo hasta que—significativamente; pienso yo—el siglo diecinueve, cuando existía menos presión social y judicial que en los siglos anteriores, para profesar una religión, y más apoyo científico para abandonarla. Han existido excepciones; por supuesto, en ambas direcciones. Hasta antes de Darwin; no todo el mundo era un creyente; como demostró James Haught en su libro: 2000 años de Incredulidad: Personas Famosas con el Coraje para Dudar. Y algunos distinguidos científicos, siguieron siendo creyentes después de Darwin.

No tenemos razones para dudar de la sinceridad de Michael Faraday como cristiano aún después del tiempo cuando el debió haber conocido la obra de Darwin. Él era un miembro de la secta Sandemaniana, que creía (en tiempo pasado porque ellos están virtualmente extintos) en una interpretación literal de la Biblia; ritualmente, lavaban los pies de sus miembros recién iniciados, y lanzaban objetos (como se lanzan los dados), para determinar la voluntad de Dios. Faraday se convirtió en un Elder (un superior de la secta) en 1860, al año siguiente de la publicación de El Origen de las Especies, y murió como sandemaniano en 1867.

La contraparte teorista del experimentalista Faraday; James Clerk Maxwell, fue igualmente un devoto cristiano. También lo fue otro famoso pilar de la física británica del siglo diecinueve; William Thomson, Lord Kelvin, quien trató de demostrar que la evolución era descartada por falta de tiempo. Las equivocadas estimaciones de fechas del gran termodinamicista, asumían que el sol era alguna forma de fuego; de combustible encendido, que debía haberse consumido en decenas de millones de años, y no en miles de millones. Obviamente; no podía esperarse que Kelvin supiera sobre energía nuclear.

Agradecidamente; en la reunión de la Asociación Británica de 1903, recayó en Sir George Darwin, el segundo hijo de Charles, vindicar a su padre [a quién no le habían otorgado el título nobiliario de Caballero] invocando el descubrimiento del elemento radio hecho por los Curie, y echar al traste el anterior estimado del todavía vivo Lord Kelvin.

Grandes científicos que profesen alguna religión, se hacen más difíciles de hallar durante el siglo veinte; pero no son particularmente raros. Yo sospecho que la mayoría de los más recientes, sólo son religiosos en el sentido einsteiniano sobre lo cual argumenté en el capítulo primero, que es un uso indebido de la palabra religioso.

Sin importar eso, existen algunos especimenes genuinos de buenos científicos que son sinceramente religiosos en el completo y tradicional sentido. Entre los científicos británicos contemporáneos; los mismos tres nombres brotan con la atractiva familiaridad de antiguos socios de un bufete de abogados de una novela de Dikens: Peacocke, Stannard y Polkinghorne. Todos tres; o han ganado el premio Templeton, o forman parte de la Junta de Directores de la Fundación Templeton. Después de amigables discusiones con todos ellos, tanto en público, como en privado, permanezco confundido, no tanto por sus creencias en un legislador cósmico de algún tipo, como por su creencia en los detalles de la religión cristiana: resurrección, perdón de los pecados, y todo eso.

Existen ejemplos correspondientes en los Estados Unidos de América; por ejemplo, Francis Collins, jefe administrativo de la rama estadounidense del Proyecto oficial del Genoma Humano.[87] Pero; al igual que en Gran Bretaña, ellos sobresalen por su rareza y son objeto de divertidas perplejidades para sus colegas de la comunidad académica. En 1996, en los jardines de su vieja universidad de Clare, Cambridge, Inglaterra, yo entrevisté a mi amigo Jim Watson; el genio fundador del Proyecto del Genoma Humano, para un documental televisivo de la BBC que yo estaba haciendo sobre Gregor Mendel; el genio fundador de la genética. Mendel; por supuesto, fue un hombre religioso, cuando hacerse monje era el camino más fácil para que el joven Mendel siguiese su ciencia. Para él, eso era el equivalente a una donación financiera para estudios científicos. Yo le pregunté a Watson si él conocía a muchos científicos religiosos hoy. Él respondió: “Virtualmente ninguno. Ocasionalmente me los encuentro; y estoy un poquito avergonzado [risas], porque; ustedes saben, que yo no puedo creer que alguien acepte verdades mediante revelaciones”.

Francis Crick; el co-fundador con Watson de toda la revolución genética, renunció a su cargo en el Churchill College de Cambridge, debido a la decisión de esa universidad de construir una capilla (por solicitud de un benefactor). En mi entrevista con Watson en Clare, conscientemente le dije a él que; a diferencia de él y Crick, algunas personas no ven un conflicto entre la ciencia y la religión, porque ellas afirman que la ciencia es sobre cómo funcionan las cosas, y la religión es sobre el por qué de todo. Watson replicó: “Tú puedes decir, ‘!Caramba! tu vida debe ser muy desolada si tú no piensas que existe un propósito’. Pero yo estoy esperando tener un buen almuerzo” Y nosotros tuvimos también un buen almuerzo.

Los esfuerzos de los apologistas para hallar científicos modernos que sean genuinamente religiosos, tienen un aire de desesperación que genera un inequívoco sonido vacío de fondos de barril siendo arañados. El único sitio de internet que pude hallar que afirmaba listar a científicos cristianos ganadores del Premio Nóbel, encontró a seis, entre varios cientos de ganadores del premio.

De esos seis, resultó ser que cuatro no eran ganadores del Premio Nóbel en lo absoluto; y por lo menos uno, hasta donde yo se, es un no-creyente que asiste a la iglesia por razones puramente sociales. Un estudio más sistemático de Benjamin Beit Hallahmi “Halló que entre los ganadores del Premio Nóbel en ciencias, así cómo en literatura, existía un marcado grado de irreligiosidad, en comparación con las poblaciones de donde ellos provienen”.[88]

Un estudio de Larson y Witham, publicado en 1998, por la revista científica líder Nature (Naturaleza), mostró que aquellos científicos estadounidenses que habían sido electos a la Academia Nacional de Ciencias (equivalente a ser un Fellow de la Sociedad Real en Gran Bretaña), sólo el siete por ciento cree en un Dios personal.[89] Esta abrumadora preponderancia de ateos es casi el perfil opuesto de la población estadounidense en general, de la cual el noventa por ciento es creyente en alguna forma de ser sobrenatural. La cifra para científicos menos eminentes; no electos a la Academia Nacional, es intermedia. Al igual que la muestra más distinguida, los creyentes religiosos son una minoría, pero una menos dramática minoría del cuarenta por ciento. Esto es completamente como yo esperaba. Los científicos estadounidenses son menos religiosos que el público estadounidense en general; y los científicos más distinguidos son los menos religiosos de todos. Lo que es asombroso es la oposición polarizada entre la religiosidad del público estadounidense en general, y el ateísmo de la élite intelectual.[90]

Es apenas divertido que el sitio líder del creacionismo en la internet. “Respuestas en el Génesis”, cite al estudio de Larson y Witham; no como evidencia de que puede existir algo equivocado con la religión, sino como un arma en su batalla interna contra aquellos apologistas religiosos rivales que afirman que la evolución es compatible con la religión. Bajo el titular: “La Academia Nacional de Ciencias es Atea [Godless] hasta la Médula”,[91] “Respuestas en el Génesis” se complace en citar el párrafo conclusivo de la carta de Larson y Witham al editor de Nature:

Mientras compilábamos nuestros hallazgos, la ANC (Academia Nacional de Ciencias) emitió un boletín exhortando la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas; una continua fuente de fricción entre la comunidad científica y algunos cristianos conservadores de los Estados Unidos de América. El boletín le asegura a los lectores: “Si Dios existe o no, es un asunto sobre el cual la ciencia es neutral”, el presidente de la ANC; Bruce Alberts, dijo: “Existen muchos miembros de esta academia; muy sobresalientes, que son personas muy religiosas; personas que creen en la evolución, muchos de ellos biólogos”. Nuestra encuesta sugiere lo contrario.

Alberts; siente uno, abrazó a “NOMA” por las razones que discutí en la sección titulada: “La Escuela de Evolucionistas Neville Camberlain” (vea el capítulo dos). “Respuestas en el Génesis” tiene una agenda muy diferente.

El equivalente a la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América; en Gran Bretaña, (y en el Commonwealth, incluyendo a Canadá, Australia, Nueva Zelanda, India, Pakistán, el África angloparlante, etc.) es la Sociedad Real. En el momento en que este libro salía hacia la imprenta, mis colegas R. Elisabeth Cornwell y Michael Stirrat, están escribiendo su comparable; pero más minuciosa, investigación sobre las opiniones religiosas de los Fellows (Miembros) de la Sociedad Real (FRS). Las conclusiones de los autores serán publicadas completas más adelante; pero ellos, amablemente, me permitieron citar aquí, resultados preliminares.

Ellos usaron una técnica estándar para colocar las opiniones en una escala—la escala de siete puntos estilo Likert—Todos los 1074 miembros de la Sociedad Real que poseen una dirección de e-mail (la gran mayoría), fueron encuestados; y cerca del veintitrés por ciento respondió (una buena cifra para este tipo de estudio). A ellos se les ofrecieron varias proposiciones; por ejemplo: “Yo creo en un Dios personal, quien es uno que se interesa por los individuos; oye y responde plegarias; se ocupa del pecado y las trasgresiones, y emite un juicio”. Para cada proposición, ellos fueron invitados a escoger un número desde 1 (fuertemente en desacuerdo), hasta 7 (fuertemente de acuerdo).

Es un poquito difícil comparar los resultados directamente con el estudio de Larson y Witham; porque éstos ofrecieron a sus académicos una escala de sólo tres puntos; pero la tendencia general es la misma.

La abrumadora mayoría de los FRS; al igual que la abrumadora mayoría de los académicos estadounidenses, es atea. Sólo el 3,3 por ciento de los FRS estuvo fuertemente de acuerdo con la afirmación de que existe un dios personal (i.e. escogieron 7 en la escala); mientras que el 78,8 por ciento estaba fuertemente en desacuerdo (i.e. escogió 1 en la escala). Si usted define como “creyentes” a aquellos que escogieron 6 ó 7, y “no-creyentes” a quienes escogieron 1 ó 2, hubo una masiva cantidad de 213 no-creyentes y unos meros 12 creyentes.

Igual que Larson y Witham; y también notado por Beit Hallhami y Argyle; Cornwell y Stirrat, halló una pequeña pero significativa tendencia de los científicos biológicos a ser aún más ateos que los científicos físicos.[92] Moviéndonos hacia delante desde las élites de la Academia Nacional de Ciencias y de la Sociedad Real, ¿Existe alguna evidencia de que; en la población en general, los ateos se encuentren entre los mejor educados y más inteligentes? Varios estudios de investigación han sido publicados sobre las relaciones estadísticas entre la religiosidad y el nivel de educación; o entre la religiosidad y el coeficiente de inteligencia.

El de Michael Shermer, titulado, ¿Cómo creemos nosotros: La búsqueda de Dios en la Era de la Ciencia, describe una encuesta grande de estadounidenses seleccionados al azar, que él y su colega Frank Sulloway llevaron a cabo. Entre sus muchos resultados interesantes estuvo el descubrimiento de que la religiosidad está; de hecho, negativamente correlacionada con la educación (las personas más altamente educadas son menos probables de ser religiosas) La religiosidad está también negativamente correlacionada con el interés en la ciencia y (fuertemente) con el liberalismo político. Nada de esto es sorprendente; tampoco lo es el hecho de que existe una correlación positiva entre la religiosidad de las personas y la religiosidad de sus padres. Sociólogos que estudiaron a niños británicos han hallado que sólo uno de cada doce se aparta de las creencias religiosas de sus padres.

Como usted podría esperar, diferentes investigadores miden las cosas en formas diferentes; así que es difícil comparar a los diferentes estudios entre sí. Meta-análisis es la técnica mediante la cual un investigador observa a todos los trabajos de investigación que han sido publicados sobre un tópico; y cuenta el número de ellos que hayan concluido sobre algo en específico versus el número de ellos que han concluido sobre algo diferente. En las cifras de religión versus coeficiente de inteligencia; el único meta-análisis que conozco, fue publicado por Paul Bell en Mensa Magazine en 2002 (Mensa es la sociedad de los individuos con un elevado coeficiente de inteligencia, y para ninguna sorpresa, su revista incluye artículos sobre el tema que los une).[93] Bell concluyó: “de las 43 investigaciones llevadas a cabo desde 1927 sobre la relación entre creencia religiosa y/o nivel de educación, todas menos cuatro hallaron una conexión inversa. Eso es, mientras más elevada sea la inteligencia o el nivel educacional de uno, lo menos probable de que uno sea religioso o mantenga “creencias” de cualquier tipo”.

Un meta-análisis siempre será menos específico que cualquiera de los estudios que contribuyó a él. Sería agradable tener más investigaciones a lo largo de esta línea; así como más investigaciones sobre los miembros de cuerpos élites, como otras academias nacionales, y ganadores de grandes premios como el Nóbel, el Crafoord, el Field, el Kyoto, el Cosmos, y otros. Tengo esperanzas de que las futuras ediciones de este libro, incluirán tales datos. Una conclusión razonable de los estudios existentes es que los apologistas religiosos serían sabios en mantenerse un poco más callados sobre el asunto de sus admirados modelos a seguir, por lo menos en cuanto concierne a los científicos.

LA APUESTA DE PASCAL

El gran matemático francés Blaise Pascal, reconoció que; a pesar de lo grande que puedan ser las posibilidades de la existencia de Dios, existe una asimetría aún mayor en el castigo por equivocarse.

Es mejor que usted crea en Dios, porque si usted tiene razón tiene posibilidades de ganarse la felicidad eterna; mientras que si usted no cree en Dios, y se equivoca, usted se gana la condena eterna; mientras que si tiene razón no existirá ninguna diferencia. Frente a eso, la decisión no es ningún rompecabezas: Crea en Dios.

Existe algo característicamente extraño sobre este argumento; sin embargo. Creer no es algo que usted pueda decidir adoptar como su política. Por lo menos no es algo que yo pueda decidir voluntariamente. Yo puedo decidir asistir a la iglesia y puedo decidir recitar el Credo Niceno; y puedo decidir jurar sobre una pila de Biblias que yo creo en cada palabra que hay en ellas. Pero nadie puede realmente hacerme creer, si yo no creo. La apuesta de Pascal solo podrá por siempre ser un argumento para fingir la creencia en Dios. Y el Dios en el cual usted afirme creer; es mejor que no sea del tipo que posea sabiduría eterna; o él verá a través de su engaño. La risible idea de que creer, es algo que usted puede decidir hacer, es el objeto de una deliciosa burla por parte de Douglas Adams en Dirk Gently’s Holistic Detective Agency, (Agencia Holistica de Detectives de Dirk Gently), donde nosotros conocemos al Monje Eléctrico robótico; un aparato diseñando para ahorrar en mano de obra, que usted compra, para que “crea por usted”. El modelo de lujo, es anunciado como: “Capaz de que creer en cosas que no creerían en Salt Lake City”[94].

Pero ¿Porqué; en cualquier caso, aceptamos tan rápidamente que la cosa que usted debe hacer si quiere complacer a Dios es creer en él? ¿No es igualmente probable que Dios recompense la bondad, la generosidad o la humildad? ¿O la sinceridad?. ¿Y qué si Dios es un científico que considera a la honestidad en la búsqueda de la verdad como la virtud suprema? De hecho, ¿No tendría que ser el diseñador del universo, un científico? A Bertrand Russell se le preguntó qué diría él si muriese y se hallase confrontando a Dios; quien demanda saber porqué Russell no había creído en él. “No había suficiente evidencia; Dios, no había suficiente evidencia”, fue la respuesta (casi digo inmortal) de Russell. ¿No respetaría más Dios a Russell por su valiente escepticismo (sin olvidar el valiente pacifismo que lo llevó a prisión durante la Primera Guerra Mundial), mucho más de lo que respetaría a Pascal por cobardemente apostar para minimizar sus pérdidas? Y, mientras nosotros no podemos saber hacia qué lado saltaría Dios, nosotros no necesitamos saberlo para refutar la apuesta de Pascal. Estamos hablando de una apuesta; recuerde, y Pascal no estaba afirmando que su apuesta disfrutaba sólo de altas probabilidades a su favor. ¿Apostaría usted que Dios valora una deshonesta creencia fingida (o hasta una honesta creencia) más que un escepticismo honesto?

De nuevo, suponga que el dios que lo confronta a usted cuando usted muera resulta ser Baal; y suponga que Baal es tan celoso como se decía que era su viejo rival Yaweh. ¿No podría Pascal haber salido mejor apostando a favor de ningún dios que a favor del dios equivocado? De hecho, ¿La enorme cantidad de dioses y diosas potenciales sobre los cuales uno podría apostar no invalida toda la lógica de Pascal? Pascal probablemente estaba bromeando cuando promovió su apuesta; en la misma forma en la cual yo estoy bromeando para refutarla. Pero yo he encontrado a personas; por ejemplo, en la sección de preguntas luego de una conferencia, que seriamente han promovido la apuesta de Pascal como un argumento a favor de creer en Dios; así que fue correcto sacarla brevemente al aire aquí.

¿Es posible; finalmente, argumentar a favor de una apuesta anti-Pascal? Suponga que nosotros garantizamos que existe un pequeño chance de que Dios exista. Aún así, puede ser dicho que usted vivirá una vida mejor y más completa si usted apuesta a su no existencia en vez de a su existencia, y en consecuencia derrocha su precioso tiempo en adorarlo, sacrificándose por él, peleando y muriendo por él, etc. No trataré el asunto aquí; pero a los lectores podría gustarle tenerlo en mente cuando lleguemos a otros capítulos sobre las malvadas consecuencias que pueden surgir de la creencia y la observancia religiosa.

ARGUMENTOS BAYESIANOS

Pienso que el caso más extraño de todos los que he visto intentar a favor de la existencia de Dios es el argumento bayesiano presentado por Stephen Unwin en su libro titulado: “The Probability of God” (La Probabilidad de Dios). Dudé antes de incluir este argumento; el cual es ambos, más débil y menos venerado que otros en la antigüedad. El libro de Unwin; sin embargo, recibió una considerable atención periodística cuando fue publicado en 2003, y proporciona la oportunidad de juntar varias hebras explicatorias. Tengo alguna consideración por el objetivo de Unwin porque; como fue argumentado en el capítulo segundo, yo creo que la existencia de Dios como una hipótesis científica es; por lo menos en principio, investigable. También; el quijótico intento de Unwin de asignarle una cifra a su probabilidad, es muy agradablemente chistosa.

El subtítulo del libro; “A Simple Calculation that Proves the Ultimate Truth” (Un Simple Cálculo que Prueba la Verdad Definitiva), tiene todos los elementos de un tardío añadido por parte del publicista; porque tan presuntuosa confianza no se halla en el texto de Unwin. El libro es mejor visto como un manual de “Cómo hacer ”, una especie de Teorema de Bayes para Estúpidos, que usa la existencia de Dios como un caso de estudio semi-serio, semi-chistoso. Unwin pudo igualmente haber usado un asesinato hipotético como su caso de estudio para demostrar el teorema de Bayes.

El detective organiza la evidencia. Las huellas digitales en el revólver apuntan hacia la Sra. Peacock; y cuantifica esta sospecha cacheteándole a ella, una probabilidad numérica. Sin embargo, el Profesor Plumb tenía un motivo para implicarla a ella falsamente, y en consecuencia, reduce la sospecha sobre la Sra. Peacock en un correspondiente valor numérico. La evidencia forense sugiere un chance del setenta por ciento de que el revólver fuese precisamente disparado desde una larga distancia; lo que hace suponer que el culpable posee entrenamiento militar, cuantificando nuestras crecientes sospechas sobre el Coronel Mustard. El Reverendo Green tiene el motivo más plausible para el asesinato;[95] lo que incrementa nuestra evaluación numérica de esta probabilidad. Pero el largo cabello rubio en la chaqueta de la víctima sólo pertenece a la Señorita Scarlet…y así.

Una mezcla de probabilidades juzgadas más o menos subjetivamente se revuelve en la mente del detective, halándolo en diferentes direcciones. Se supone que el teorema de Bayes lo ayudará a él a llegar a una conclusión. Es un motor matemático para combinar muchas probabilidades estimadas y llegar a un veredicto final, que porta su propio estimado cuantitativo de la probabilidad. Pero; por supuesto; ese estimado final sólo puede ser tan bueno como las cifras originales que se usaron; y éstas son usualmente juzgadas subjetivamente. Con todas las dudas que fluyen; inevitablemente, el principio GIGO (garbage in, garbage out)—es aplicable aquí—y; en el caso del Dios de Unwin, aplicable es una palabra demasiado suave[96].

Unwin es un consultor de riesgo gerencial que porta una antorcha a favor de la inferencia bayesiana en contra de métodos estadísticos rivales. Él ilustra el teorema de Bayes; no tomando un caso de asesinato, sino el caso de prueba más grande de todos, la existencia de Dios. El plan, es comenzar con completa incertidumbre; en la cuál él decide asignar inicialmente a la existencia y a la no existencia de Dios un cincuenta por ciento de probabilidad a cada una. Después él hace una lista de seis hechos que pueden tener peso en el asunto; y le asigna a cada uno un peso numérico, luego introduce estos seis números en el motor del teorema de Bayes, y observa qué números salen. El problema es que (para repetir), los seis números no son cantidades medidas, sino simplemente los juicios personales de Stephen Unwin convertidos en números simplemente para poder hacer el ejercicio. Los seis hechos son:

  1. 1. Nosotros tenemos un sentido de la bondad.
  2. 2. Las personas hacen cosas malvadas (Hitler, Stalin, Saddam Husein).
  3. 3. La Naturaleza hace cosas malvadas (terremotos, tsunamis, huracanes).
  4. 4. Puede que existan pequeños milagros (perdí, y volví a encontrar mis llaves).
  5. 5. Puede que existan milagros grandes (Jesús puede haber resucitado).
  6. 6. Las personas tienen experiencias religiosas.

Por lo que vale (nada, en mi opinión), al final de una carrera ding-dong bayesiana, en la cual Dios surge adelante en las apuestas; después se queda atrás bien lejos; después araña su camino hasta la marca del cincuenta por ciento, desde la cual comenzó, él finaliza disfrutando; en la estimación de Unwin, de una probabilidad de existir del sesenta y siete por ciento. Unwin entonces decide que su veredicto bayesiano del sesenta y siete por ciento, no es lo suficientemente alto; así que da un bizarro paso, abombando esa probabilidad hasta un noventa y cinco por ciento, mediante una “inyección de fe” de emergencia.

Suena como un chiste, pero esa es en realidad la forma en que él procedió. Desearía poder decir cómo él justifica esto; pero en realidad no hay nada que decir. Yo me he encontrado con este tipo de absurdo en otros lugares; cuando he desafiado a científicos religiosos, pero inteligentes en toda otra forma, a que justifiquen sus creencias; dada su admisión de que no existe evidencia: “Admito que no existe evidencia. Existe una razón por la cual es llamada fe” (esta última oración expresada con una convicción casi truculenta, sin ninguna pizca de disculpa o sentido de indefensión).

Sorprendentemente, la lista de Unwin de seis afirmaciones, no incluye el argumento del diseño; tampoco ninguna de las cinco “pruebas” de Aquino; ni ninguno de los argumentos ontológicos. Él no tiene ningún rollo (sic. truck) con ellos: Ellos no contribuyen con ni siquiera un pequeño fillip[97] a su estimado numérico de la probabilidad de Dios. Él los discute; y como buen estadístico los descarta por estar vacíos. Pienso que debemos darle crédito por esto; aunque su razón para rechazar el argumento del diseño es diferente de la mía. Pero los argumentos que él sí deja pasar por su puerta bayesiana; me parecen a mí, igual de débiles. Esto es sólo para decir que el peso subjetivo que yo le asignaría a sus probabilidades son diferentes a los suyos; y; de todas formas: ¿a quién le importan los pesos subjetivos? Él piensa que el hecho de que nosotros tengamos un sentido de lo que es correcto y equivocado, cuenta fuertemente a favor de Dios; mientras que yo no veo que eso realmente deba moverlo a él en alguna dirección, desde su punto inicial de la probabilidad de su existencia.

Los capítulos seis y siete demostrarán que no puede construirse un buen caso a favor de que nuestra posesión de un sentido de lo que es correcto e incorrecto tenga alguna conexión clara con la existencia de una deidad sobrenatural Como en el caso de nuestra capacidad para apreciar un cuarteto de Beethoven; nuestro sentido de la bondad (aunque no necesariamente nuestra motivación para seguirlo) seguiría siendo como es, con un Dios y sin un Dios.

Por otra parte; Unwin piensa que la existencia de la maldad, especialmente las catástrofes naturales como terremotos y tsunamis, cuentan fuertemente en contra de la probabilidad de que Dios exista. Aquí; el juicio de Unwin es opuesto al mío pero sigue la línea de muchos incómodos teólogos.

La “Theodicy” [teodicea] (la vindicación de la divina providencia frente a la existencia de la maldad) mantiene a los teólogos despiertos durante la noche. El autoritativo [libro] Oxford Companion to Phylosophy (Acompañante de la Filosofía de Oxford) habla del problema de la maldad como “la más poderosa objeción al teísmo tradicional”. Pero este es un argumento sólo en contra de la existencia de un Dios bueno. La bondad no es parte de la definición de la Hipótesis de Dios; meramente un deseable añadido.

Admitidamente; las personas poseedoras de una inclinación teológica son a menudo incapaces de distinguir lo que es cierto de lo que ellos desearían que fuese cierto. Pero; para un creyente más sofisticado en algún tipo de inteligencia sobrenatural, es infantilmente fácil sobreponerse al problema de la maldad. Simplemente postule a un dios malvado—como el que brota de cada página del Viejo Testamento. O; si a usted no le gusta eso, invente un separado dios malvado, llámelo Satanás, y échele la culpa de la maldad en el mundo, a su batalla cósmica en contra del dios bueno. O—una solución más sofisticada—postule a un dios con cosas más grandiosas que hacer que preocuparse por la angustia humana. O un dios que no sea indiferente al sufrimiento pero lo considera como el precio a pagar por el libre albedrío en un cosmos ordenado y respetuoso de las leyes. Los teólogos pueden ser hallados comprando todas estas racionalizaciones.

Por estas razones, si nosotros estuviésemos haciendo el ejercicio bayesiano de Unwin, ni el problema de la maldad, ni las consideraciones morales en general, me apartarían lejos, hacia una vía u otra, de la hipótesis nula (el cincuenta por ciento de Unwin). Pero yo no quiero argumentar el punto porque; en cualquier caso, no puedo excitarme por las opiniones personales, ya sea la de Unwin o la mía.

Existe un argumento mucho más poderoso; que no depende del juicio subjetivo, y es el argumento de la improbabilidad. Éste realmente nos transporta dramáticamente lejos del cincuenta por ciento de agnosticismo; lejos hacia el extremo del teísmo conforme al punto de vista de muchos teístas; y lejos del extremo del ateísmo, en mi punto de vista. Ya he aludido a éste varias veces. Todo el argumento gira sobre una pregunta familiar: ¿Quién hizo a Dios?, que la mayoría de la gente pensante descubre por si misma. Un Dios diseñador no puede ser usado para explicar la complejidad organizada; porque cualquier Dios capaz de diseñar cualquier cosa tendría que ser lo suficientemente complejo para exigir el mismo tipo de explicación para su propia existencia. Dios representa una regresión infinita de la cual él no nos puede ayudar a escapar. Este argumento; como demostraré en el próximo capítulo, demuestra que Dios; aunque no puede ser des-probado técnicamente; es, de hecho, muy muy improbable.


4.- PORQUÉ CASI CIERTAMENTE NO EXISTE DIOS

Los sacerdotes de las diferentes sectas religiosas…temen al avance de la ciencia como lo hacen las brujas al acercamiento de la luz del día; y miran con rabia el fatal presagio que anuncia la subdivisión de los engaños en los cuales viven.

—THOMAS JEFFERSON

EL BOEING 747 DEFINITIVO

El argumento sobre la improbabilidad es uno grande. En el tradicional disfraz del argumento del diseño; es fácilmente hoy, el argumento más popular ofrecido a favor de la existencia de Dios; y está siendo visto por una asombrosa gran cantidad de teístas, como completa y definitivamente convincente. De hecho, es un argumento muy fuerte y, sospecho que irrespondible—pero en exactamente la dirección opuesta a la intención de los teístas. El argumento sobre la improbabilidad; desplegado apropiadamente, llega cerca de probar que Dios no existe. Mi nombre para la demostración estadística de que Dios; casi ciertamente no existe, es el Gambito Boeing 747 Definitivo.

El nombre proviene de la divertida imagen de Fred Hoyle del Boeing 747 y la chivera. No estoy seguro si Hoyle lo escribió alguna vez él mismo, pero fue atribuido a él por su cercana colega Chandra Wickramasinghe, y es presumiblemente auténtico.[98] Hoyle dijo que la probabilidad de que la vida se originó en la Tierra no es mayor que el chance de que un huracán barriendo totalmente una chivera tenga la suerte de ensamblar un Boeing 747.

Boeing 747 Chivera

Otros han tomado prestada la metáfora para referirse a las últimas evoluciones de cuerpos vivos complejos, donde ésta tiene una plausibilidad espuria. Los chances en contra de ensamblar a un caballo, escarabajo o avestruz, completamente funcional, barajando al azar sus partes, están allá arriba en el territorio del 747.

Éste; en una pastilla, es el argumento favorito de los creacionistas—un argumento que podría ser hecho sólo por alguien que no entiende la más mínima cosa sobre la selección natural: alguien que piensa que la selección natural es una teoría del azar; mientras que—en el sentido relevante del azar—la selección natural es lo opuesto.

La apropiación indebida por parte de los creacionistas del argumento de la improbabilidad, siempre asume la misma forma general; y no haría ninguna diferencia si los creacionistas escogen; enmascararlo con el elegante vestido; políticamente conveniente, del diseño inteligente (DI), Algunos fenómenos observados—a menudo una criatura viviente; o uno de sus órganos más complejos, pero podría ser cualquier cosa, desde una molécula hasta el mismo universo—es correctamente alabado como estadísticamente improbable. Algunas veces; el lenguaje de la teoría de la información es usado: el darwinista es desafiado a explicar la fuente de toda la información existente en la materia viviente, en el sentido técnico del contenido de información como medida de la improbabilidad o “valor sorpresa”. O el argumento podría invocar el sobre-usado eslogan de los economistas: “there’s no such a thing as a free lunch”—(no existe tal cosa como un almuerzo gratis), y el darwinismo es acusado de tratar de obtener algo a cambio de nada. De hecho, como demostraré en este capítulo, la selección natural darwiniana es la única solución conocida a la adivinanza irrespondible de otra forma de donde proviene la información. Resulta ser que es la Hipótesis de Dios la que trata de obtener algo a cambio de nada. Dios trata también de obtener su almuerzo gratis. Por más estadísticamente improbable que sea una entidad que usted trate de explicar invocando a un diseñador, el mismo diseñador tiene que ser por lo menos tan estadísticamente improbable como la entidad. Dios es el Boeing 747 definitivo.

El argumento de la improbabilidad establece que las cosas complejas no pudieron llegar a existir por azar. Pero muchas personas definen “por azar” como sinónimo de: “en ausencia de un diseño deliberado”. Para no sorpresa; en consecuencia, ellas piensan que la improbabilidad es la evidencia del diseño. La selección natural darwiniana demuestra cuán equivocado es decir eso con respecto a la improbabilidad biológica. Y aunque el darwinismo pueda que no sea directamente relevante para el mundo inanimado—la cosmología; por ejemplo—contribuye a hacernos conscientes en áreas fuera de su territorio original de la biología.

Un profundo entendimiento del darwinismo nos enseña a nosotros a ser cuidadosos de la fácil asunción de que el diseño es la única alternativa al azar; y nos enseña a buscar rampas graduales de lentamente creciente complejidad. Antes de Darwin, filósofos como Hume, entendían que la improbabilidad de la vida no significaba que ésta tenía que haber sido diseñada, pero no podían imaginar la alternativa. Después de Darwin, todos nosotros deberíamos sentir; profundamente hasta los huesos, sospechas sobre la mismísima idea del diseño. La ilusión del diseño es una trampa en la que ya hemos caído antes, y Darwin debería habernos inmunizado a nosotros al elevar nuestra capacidad de ser conscientes. Eso sería así, si él hubiese tenido éxito con todos nosotros.

LA SELECCIÓN NATURAL

COMO LEVANTADORA DE NUESTRA CONCIENCIA

En una nave espacial de la ciencia-ficción, los astronautas estaban nostálgicos: “!Sólo por pensar que era primavera en la Tierra!” Puede que usted no vea inmediatamente lo que está equivocado en esto, tan profundamente engranado en el inconsciente chauvinismo del hemisferio norte en aquellos de nosotros que vivimos allí, y hasta en algunos que no viven allí. “Inconsciente” es exactamente correcto. Aquí es cuando entra el levantamiento de la conciencia. Es por una razón más profunda que por simple divertimiento que usted puede comprar mapas en Australia y Nueva Zelanda con el Polo Sur en la parte de arriba. ¿Cuán espléndidos levantadores de la conciencia serían esos mapas, colgados en las paredes de los salones de clase del hemisferio norte. Día tras día, los niños serían recordados que “norte” es una polaridad arbitraria que no tiene el monopolio de “arriba”. El mapa los intrigaría así como levantaría sus conciencias. Ellos irían a sus casas y se lo contarían a sus padres—y, de paso, darle a los niños algo con lo cual sorprender a sus padres, es uno de los regalos más grandes que un Profesor puede conceder.

Fueron las feministas quienes levantaron mi conciencia sobre el poder de levantar conciencias. “herstory” (historia de ella) es obviamente ridículo; si no fuese porque el “his” (de él) en “history” (historia) no tiene ninguna conexión etimológica con el pronombre masculino (his = de él). Es etimológicamente tonto como el despido de su empleo en 1999 de un funcionario de Washington cuyo uso de la palabra “niggardly” (pichirremente) se consideró como racialmente ofensivo[99].

Pero hasta ejemplos sin sentido como “niggardly” ó “herstory” tuvieron éxito en levantar conciencias. Una vez que hemos suavizado nuestras irritaciones sicológicas debido a las ofensas y dejado de reír, herstory nos muestra a la historia desde un punto de vista diferente. Los pronombres de género están notoriamente en la línea del frente de tales levantadores de conciencia. Él o Ella deben preguntarse a sí mismos si su sentido de estilo podría alguna vez permitirle escribir siempre tanto la forma masculina como la femenina de todas aquellas palabras que las tengan—[en la forma como los chavistas han impuesto en Venezuela el uso de jueces y juezas, magistrados y magistradas, etc.]—Pero si nosotros podemos sobreponernos a la estúpida infelicidad del idioma; éste levanta nuestra conciencia hacia las sensibilidades de la mitad de la raza humana. Man (hombre), mankind (humanidad), the Rights of Man (los Derechos del Hombre); all men are created equal (todos los hombres son creados iguales); one man one vote (un hombre un voto)—El inglés; demasiado a menudo, parece excluir a las mujeres.[100]

Cuando era joven; nunca se me ocurrió que las mujeres pudiesen sentirse disminuidas por una frase como: “the future of man” (“el futuro del hombre”). Durante las décadas intervinientes, todos nosotros tuvimos nuestras conciencias levantadas. Aún así, aquellos que todavía usan “hombre” en vez de “humano”, hacen eso con una disculpa auto-conciente—o truculencia, para asumir una posición a favor del idioma tradicional; y hasta deliberadamente, para irritar a las feministas.

A todos los participantes en el Zeitgeist se les levantó la conciencia; aún a aquellos que escogieron responder negativamente enterrando sus talones y redoblando las ofensas[101].

El feminismo nos demuestra a nosotros el poder de levantar conciencia, y yo quiero tomar prestada la técnica a favor de la selección natural. La selección natural no sólo explica la totalidad de la vida; también eleva nuestra conciencia sobre el poder de la ciencia para explicar como la complejidad organizada puede emerger de simples comienzos sin ninguna guía deliberada. Un entendimiento completo de la selección natural nos exhorta a movernos audazmente hacia otros campos. Ésta despierta nuestras sospechas; en aquellos campos, del tipo de las falsas alternativas que una vez—en los días pre-darwinianos—desnaturalizaron a la biología. ¿Quién, antes de Darwin, pudo haber imaginado que algo tan aparentemente diseñado como el ala de una libélula o el ojo de un águila era realmente el producto final de una larga secuencia de causas no aleatorias sino puramente naturales?.

El conmovedor y chistoso relato de Douglas Adams sobre su propia conversión al ateísmo radical—él insistió en “radical” en caso de que alguien pudiese confundirlo a él con un agnóstico—es testimonio del poder del darwinismo como levantador de conciencia. Yo espero que se me perdone la auto-indulgencia que se hará evidente en la siguiente cita. Mi excusa es que la conversión de Douglas de mis anteriores libros—que no tenían el objetivo de convertir a nadie—me inspiró a dedicar este libro—¡Que sí lo tiene!—a su memoria . En una entrevista reimpresa póstumamente en The Salmon of Doubt (El Salmón de la Duda), un periodista le preguntó cómo se había convertido en un ateo. Él comenzó su respuesta explicando cómo se hizo agnóstico, y entonces procedió:

Y yo pensé, pensé y pensé. Pero no tenía lo suficiente para continuar; así que no llegué realmente a ninguna resolución. Yo dudaba extremadamente de la idea de dios, pero simplemente no sabía lo suficiente sobre cualquier cosa que poseyese un buen modelo funcional de cualquier explicación para; bien, la vida, el universo, y para poner todo en su lugar. Pero me mantuve buscando; y me mantuve leyendo y pensando. En algún momento al comienzo de mis treinta años de edad, tropecé con la biología evolucionaria; particularmente en la forma de los libros de Richard Dawkins El Gen Egoísta y después El Relojero Ciego, y repentinamente (en; pienso, mi segunda lectura del El Gen Egoísta), todo encajó en su lugar. Era un concepto de tan asombrosa simplicidad; pero que daba lugar, naturalmente, a toda la infinita y desconcertante complejidad de la vida. El asombro que esto inspiró en mí, hizo que el asombro del que las personas hablan con respecto a las experiencias religiosas; parezca, francamente, tonto a su lado. Yo colocaría el asombro de entender por encima del asombro de la ignorancia en cualquier momento.[102]

El concepto de asombrosa simplicidad sobre el cual él estaba hablando no tenía; por supuesto, nada que ver conmigo. Era la historia de Darwin sobre la evolución mediante la selección natural—el levantador de conciencia definitivo. Douglas; te extraño. Tú eres el más listo, divertido, de mente abierta, astuto, más alto, y posiblemente el único de mis conversos. Espero que este libro te hubiera hecho reír—aunque no tanto como tú me hacías reír a mí.

Ese filósofo científicamente educado Daniel Dennett, señaló que la evolución contradice una de las más viejas ideas que tenemos nosotros: “la idea de que se necesita una gran cosa elegante e inteligente para producir una cosa menor. Yo llamo a eso la teoría trickle-down[103] de la creación. Usted nunca verá a una lanza fabricando a un fabricante de lanzas. Usted nunca verá a una herradura fabricando a un herrero. Usted nunca verá a un pieza de cerámica fabricando a un ceramista”.[104]

El descubrimiento de Darwin de un proceso funcional que hace esas precisas cosas contra-intuitivas, es lo que hace a su contribución al pensamiento humano tan evolucionaria y tan cargada con el poder de levantar conciencia.

Es sorprendente cuán necesario es tal levantamiento de conciencia; aún en las mentes de excelentes científicos en campos diferentes a la biología. Fred Hoyle fue un científico y cosmólogo brillante; pero su malentendido del Boeing 747; y otros errores en biología, como su intento de descartar al fósil Archaeopteryx, como un fraude, sugiere que él necesitaba tener su conciencia levantada por una buena exposición al mundo de la selección natural.

Archaeopteryx: el ave más antigua conocida

Vivió a finales del Período Jurásico [hace 145-200 millones de años]

A un nivel intelectual; supongo que él entendía a la selección natural. Pero quizás uno necesita profundizar; sumergirse; nadar, en la selección natural antes de realmente apreciar su poder. Otras ciencias levantan nuestra conciencia en formas diferentes. La ciencia de la astronomía del propio Fred Hoyle nos coloca en nuestro lugar; tanto metafórica como literalmente, bajando en la escala a nuestra vanidad hasta que encajemos el minúsculo escenario en el cual representamos nuestras vidas—una pizca de desecho de la explosión cósmica. La geología nos recuerda nuestra breve existencia tanto como individuos, y como especie. Ésta levantó la conciencia de John Ruskin y provocó su memorable grito del corazón de 1851: “!Si sólo los geólogos me dejaran tranquilo, estaría muy bien, pero esos aterrorizantes martillos! Escucho su golpetear al final de cada cadencia de los versos de la Biblia”. La evolución hace lo mismo para nuestro sentido del tiempo—para no sorpresa; debido a que ella trabaja en la escala de tiempo geológico. Pero la evolución darwiniana; específicamente, la selección natural, hace algo más; y nos enseña a sospechar de cualquier tipo de hipótesis de diseño en física como también en cosmología. Yo pienso que el físico Leonard Susskind tenía esto en mente cuando escribió: “No soy un historiador, pero aventuraré mi opinión: ‘la cosmología moderna comenzó realmente con Darwin y Wallace. A diferencia de cualquiera entes que ellos, nos proporcionaron explicaciones sobre nuestra existencia que rechazan completamente a los agentes sobrenaturales…Darwin y Wallace sentaron un estándar no sólo para las ciencias de la vida, sino también para la cosmología”.[105] Otros científicos físicos que están lejos hacia arriba sin necesitar ningún levantamiento de conciencia, son Victor Stenger, cuyo libro ¿Ha Encontrado la Ciencia a Dios? (la respuesta es no), les recomiendo fuertemente; y Peter Atkins, cuya La Creación Revisada, es mi trabajo favorito de poesía científica en prosa.

Yo soy continuamente asombrado por aquellos teístas; quienes lejos de tener sus conciencias levantadas en la forma que he propuesto, parecen regocijarse en la selección natural como la forma en que “Dios logró su creación”. Ellos notan que la evolución mediante la selección natural sería una forma muy fácil y prístina para lograr un mundo lleno de vida. “!Dios no necesitaría hacer nada en lo absoluto!”. Peter Atkins; en el libro recién mencionado, lleva esta línea de pensamiento hasta sensibles conclusiones sin dios, cuando postula a un hipotéticamente perezoso Dios que trata de salirse con la suya haciendo lo menos posible para lograr que el universo contenga vida. El Dios perezoso de Atkins es aún más perezoso que el Dios teísta de la Era de la Ilustración del siglo dieciocho: deus otiosus—literalmente Dios a sus anchas; sin ocupación, desempleado, inútil. Paso a paso, Atkins tiene éxito en reducir la cantidad de trabajo que el perezoso Dios tiene que hacer, hasta que finalmente, termina no haciendo nada en lo absoluto incluyendo no ocuparse de existir. Mi memoria escucha vívidamente la casi imperceptible y nasal queja de Woody Allen: “Si resulta que Dios existe, no creo que él sea malvado. Pero lo peor que uno puede decir acerca de él, es que, básicamente él es un incompetente (sic. Under-achiever).

COMPLEJIDAD IRREDUCTIBLE

Es imposible exagerar la magnitud del problema que Darwin y Wallace resolvieron.

Alfred Russel Wallace, (1823-1913) Receptor de la Orden del Mérito británica; Fellow de la Royal Society de Gran Bretaña, Nació en Gales, Inglaterra, y fue un naturalista, explorador, geógrafo, antropólogo y biólogo. Él, independientemente, propuso una teoría de selección natural, lo que obligó a Darwin a publicar su más desarrollada e investigada teoría de selección natural, antes de lo que él planeaba. A Wallace algunas veces se le llama “padre de la biogeografía”. Fuente: Wikipedia

http://en.wikipedia.org/wiki/Alfred_Russel_Wallace .

Yo podría mencionar a la anatomía; la estructura celular, la bioquímica, y al comportamiento de literalmente cualquier organismo vivo; por ejemplo. Pero las más asombrosas hazañas de aparente diseño son aquellas escogidas—por obvias razones—por los autores creacionistas; y es con gentil ironía que derivo la mía de un libro creacionista: Vida–¿Cómo llegó Aquí?, con ningún autor mencionado, pero publicado por la Watchtower Bible and Tract Society, en dieciséis idiomas y once millones de copias; es obviamente una firma favorita, porque no menos de seis de esas once millones de copias me han sido enviadas como regalos no solicitados por parte de personas de buenos deseos de alrededor del mundo.

Escogiendo una página al azar de esta anónima y abundantemente distribuida obra, encontramos a la esponja llamada “canasta de flores de Venus” (Euplectella)

Esqueleto de la esponja Euplectella.

Izquierda: uno de sus brazos; centro toda la esponja; derecha una de las espículas

de su esqueleto

Acompañada por una cita de Sir David Attenborough, nada menos: “Cuando usted observa al complejo esqueleto de la esponja, como este compuesto de espículas de sílice, que es conocido como la canasta de flores de Venus, la imaginación es confundida. ¿Cómo pudieron células independientes cuasi-microscópicas, colaborar para segregar un millón de vidriosas agujas y construir tan intrincada y bella estructura? No lo sabemos” Los autores de la Watchtower no pierden tiempo en añadir su golpe: “Pero sí sabemos una cosa: El azar no es el diseñador probable”. De hecho, nó. El azar no es el probable diseñador. Esa es una cosa en la que podemos estar de acuerdo todos. La improbabilidad estadística de un fenómeno como el esqueleto de Eupectella, es el problema central que cualquier teoría de la vida debe resolver. Mientras mayor sea la improbabilidad estadística, lo menos plausible de que el azar sea la solución: eso es lo que improbable significa.

Pero las soluciones candidateadas para el rompecabezas de la improbabilidad; como es falsamente supuesto, no son diseño y azar; sino diseño y selección natural. El azar no es una solución; dados los altos niveles de improbabilidad que observamos en los organismos vivientes, y ningún biólogo cuerdo jamás sugirió que fuese así. El diseño no es tampoco una solución real, como veremos más adelante; pero por el momento quiero continuar demostrando que el problema que cualquier teoría de la vida está obligado a resolver: es el problema de cómo escapar del azar.

Pasando la página de Watchtower, encontramos a la maravillosa planta conocida como Pipa de Holandés (Aristolochia trilobata); todas de cuyas partes parecen elegantemente diseñadas para atrapar insectos; cubrirlos con polen y enviarlos en su vía hacia otra Pipa de Holandés.

Pipa de Holandés

La intrincada elegancia de la flor, mueve a Watchtower a preguntar: ¿Sucedió todo esto al azar? ¿U ocurrió mediante un diseño inteligente?. De nuevo, ningún por supuesto—no sucedió al azar. De nuevo, el diseño inteligente no es la alternativa apropiada al azar. La selección natural no sólo es una parsimoniosa, plausible y elegante solución. Es la única alternativa funcional al azar que haya sido sugerida alguna vez.

El diseño inteligente sufre de exactamente la misma objeción que el azar. Simplemente no es una solución plausible al rompecabezas de la improbabilidad estadística. Y mientras mayor sea la improbabilidad, más implausible se convierte el diseño inteligente. Visto claramente, el diseño inteligente resultaría en un redoblamiento del problema. De nuevo, esto es, porque el mismo diseñador (o diseñadora) hace surgir inmediatamente el mayor problema de su propio origen [¿quién diseñó al diseñador?].

Cualquier entidad capaz de diseñar inteligentemente algo tan improbable como la Pipa de Holandés (o un universo) tendría que ser aún más improbable que una Pipa de Holandés. Lejos de terminar la viciosa regresión, Dios la agrava con venganza.

Pase otra página de Watchtower para que lea un elocuente relato de la gigante redwood (madera roja: Sequoiadendron giganteum), un árbol por el cual siento un especial afecto, porque tengo uno en mi jardín—meramente un bebé, de escasamente un poco más de un siglo de edad, pero todavía, el árbol más alto del vecindario. “Un pequeño hombre parado al pie de una sequoia, sólo puede mirar en silencio, asombrado, ante su masiva grandeza”. ¿Tiene sentido creer que la forma de este majestuoso gigante y las minúsculas semillas que porta no fueron diseñados? Aún así; de nuevo, si usted piensa que la única alternativa al diseño, es el azar, entonces; nó, no tiene sentido. Pero; de nuevo, los autores omiten toda mención de la alternativa real: la selección natural; ya sea porque ellos genuinamente no la entienden, o simplemente porque no quieren.

Árboles de Sequoia

El proceso mediante el cual las plantas; ya sean minúsculas o masivas wellingtonias[106],

Adquieren la energía para construirse a sí mismas, es la fotosíntesis. De nuevo Watchtower: “Existen cerca de setenta reacciones químicas separadas involucradas en la fotosíntesis. Un biólogo dijo: ‘Es un evento verdaderamente milagroso’ Las plantas verdes han sido llamadas las ‘fábricas’ de la naturaleza—bellas, silenciosas, no-contaminantes, productoras de oxígeno, recicladoras del agua, y alimentadoras del mundo. ¿Ocurrieron ellas por azar? ¿Es eso realmente creíble?” No. No es creíble. Pero la repetición; ejemplo tras ejemplo, no nos lleva a ninguna parte. La “lógica” creacionista siempre es la misma. Algunos fenómenos naturales, son tan estadísticamente improbables; demasiado complejos; demasiado bellos; demasiado inspiradores de asombro para llegar a haber existido por azar. El diseño es la única alternativa al azar que los autores pueden imaginar. En consecuencia; un diseñador debe haberlos hecho. Y la respuesta de la ciencia a esta defectuosa lógica también siempre ha sido la misma:

El diseño no es la única alternativa al azar. La selección natural es una mejor alternativa. De hecho, el diseño no es una alternativa real en lo absoluto, porque hace surgir un problema aún más grande del que intenta resolver: ¿Quién diseñó al diseñador?.

Tanto el azar, como el diseño, fracasan como solución al problema de la improbabilidad estadística, porque uno de ellos es el problema; y el otro nos regresa hasta él.

La selección natural es la solución real. Es la única solución funcional que alguna vez haya sido sugerida. Y no sólo es una solución funcional, es una solución de impactante elegancia y poder.

¿Qué es lo que hace que la selección natural tenga éxito como solución al problema de la improbabilidad; mientras que el azar y el diseño fracasan ambos en la puerta de entrada? La respuesta es que la selección natural es un proceso acumulativo, que rompe el problema de la improbabilidad hasta convertirlo en pequeños pedacitos. Cada uno de los pequeños pedacitos es ligeramente improbable; pero no prohibitivamente. Cuando grandes cantidades de estos eventos ligeramente improbables son amontonados en series, el producto final de la acumulación es de hecho, muy muy improbable; lo suficientemente improbable para estar lejos de alcanzar una oportunidad. Son estos productos finales los que conforman los sujetos del reciclado y tedioso argumento de los creacionistas. Los creacionistas no captan el punto en lo absoluto; porque ellos insisten en tratar al génesis de la improbabilidad estadística como a un solo evento que ocurre una sola vez. Ellos no entienden el poder de la acumulación.

En Escalando la Montaña Improbable, expresé el punto en una parábola. Un lado de la montaña es un precipicio inclinado, imposible de escalar; pero en el otro lado es una suave pendiente hasta la cumbre. En la cúspide se sienta un complejo artefacto como un ojo o un motor flagelar de bacteria. La absurda noción de que tal complejidad podía espontáneamente auto-ensamblarse, es simbolizada saltando desde el pie del precipicio hasta el tope de la montaña de un solo golpe. La evolución; en contraste, rodea la parte trasera de la montaña y se arrastra hacia arriba por la suave pendiente hasta la cúspide: ¡fácil!.

El principio de escalar la suave pendiente en oposición a saltar el precipicio; es tan simple que uno es tentado a maravillarse porque tomó tanto tiempo para que arribara Darwin en la escena y lo descubriese. Para el tiempo en que él lo hizo; habían transcurrido casi tres siglos desde el annus mirabilis de Newton, aunque sus logros parecen; enfrentados a ellos, más difíciles que los de Darwin.

Otra metáfora favorita para la improbabilidad extrema es la cerradura de combinación de una bóveda bancaria. Teóricamente; un ladrón de bancos podría tener suerte y encontrar la correcta combinación de números por puro azar.

En la práctica; la cerradura de combinación del banco está diseñada con suficiente improbabilidad para hacer que esto equivalga a un imposible—casi tan improbable como el 747 de Fred Hoyle. Pero imagine una cerradura de combinación malamente diseñada que de pequeñas pistas progresivamente—el equivalente de “caliente, caliente” de los niños que juegan “Encuentra la Pantufla”.

Suponga que cada vez que uno de los botones se acerca a su correcta posición; la bóveda abre otra ranura, y un chorro de monedas sale en cascada. El ladrón llegaría hasta la combinación correcta y abriría la bóveda en muy poco tiempo.

Los creacionistas que intentan desplegar el argumento de la improbabilidad a su favor siempre asumen que la adaptación biológica en un asunto del premio mayor o nada. Otro nombre para la falacia del “premio mayor o nada” es “complejidad irreductible” (CI). O el ojo ve; o no ve. O el ala vuela; o no vuela. Asumen que no existen intermediarios útiles. Pero esto está simplemente equivocado. Tales intermediarios abundan en la práctica—que es exactamente lo que esperaríamos en teoría. La cerradura de combinación de la vida es un artefacto de encuentra a la pantufla: “caliente, frío, caliente”. La vida real busca la suave pendiente de la parte trasera de la Montaña Improbable; mientras los creacionistas están ciegos ante todo excepto el descorazonante precipicio del frente.

Darwin dedicó un capítulo completo del Origen de las Especies a las “Dificultades sobre la teoría de la descendencia con modificación”; y es justo decir que este breve capítulo anticipó y dispuso cada una de las supuestas dificultades que han sido propuestas desde entonces; hasta el día de hoy. Las dificultades más formidables son los “órganos de extrema perfección y complicación” de Darwin; algunas veces erróneamente descritos como “irreductiblemente complejos”. Darwin particularizó al ojo como presentando un particular y desafiante problema: “Suponer que el ojo; con todas sus inimitables planificaciones para ajustar el foco a diferentes distancias; para admitir diferentes cantidades de luz; y para la corrección de las aberraciones cromáticas y esféricas, pudo haberse formado mediante la selección natural; parece, lo confieso libremente, absurdo en el más alto grado”. Los creacionistas se deleitan en citar esta frase una y otra vez. No es necesario decir; que ellos no citan lo que sigue. La exagerada confesión libre de Darwin; resultó ser un artefacto retórico. Él estaba atrayendo a sus oponentes hacia él para que cuando su puñetazo llegase, golpease lo más fuerte posible. El puñetazo; por supuesto, fue la explicación sin esfuerzo de Darwin sobre exactamente como evolucionó el ojo gradualmente. Puede que Darwin no haya usado la frase: “complejidad irreductible”: o “la suave pendiente hacia arriba de la Montaña Improbable”, pero él, claramente, entendía el principio de ambas.

“¿Para qué sirve la mitad de un ojo?” y “¿Para qué sirve la mitad de un ala?” son ambas; instancias del argumento de la “complejidad irreductible”. Se dice que una unidad funcional es irreductiblemente compleja si la remoción de una de sus partes provoca que su totalidad deje de funcionar. Esto ha sido asumido como evidente en sí mismo para ambos; los ojos y las alas. Pero tan pronto como le dedicamos a estas asunciones un momento de pensamiento, vemos inmediatamente la falacia.

Un paciente de cataratas con el lente de su ojo removido quirúrgicamente, no puede ver imágenes claras sin usar lentes; pero puede ver lo suficiente para no chocar con un árbol o caer por un precipicio. La mitad de un ala; de hecho, no es tan buena como un ala completa; pero ciertamente es mejor que ningún ala en lo absoluto. La mitad de un ala puede salvar su vida suavizando su caída desde un árbol de cierta altura. Y el 51 por ciento de un ala puede salvarlo a usted si cae desde un árbol ligeramente más alto. Cualquiera sea la fracción de ala que usted tenga; existe una caída para la cual ella le salvará su vida; y donde un ala más pequeña no lo lograría. El experimento mental con árboles de diferentes alturas desde los cuales uno podría caer; es sólo una forma de ver, en teoría, que obligatoriamente debe existir un suave gradiente de ventaja a todo lo largo, desde un uno por ciento de ala, hasta un cien por ciento de ala.

Los bosques están repletos de animales que planean o se lanzan en paracaídas; ilustrando en la práctica, cada paso del camino de subida de esa particular pendiente de la Montaña Improbable.

Lagartija planeadora y ardilla planeadora

Por analogía con los árboles de diferente altura, es fácil imaginar situaciones en las cuales la mitad de un ojo salvaría la vida de un animal, y donde el 49 por ciento de un ojo nó. Suaves gradientes son proporcionados por variaciones en las condiciones de luz; variaciones en la distancia desde la cual usted puede ver a su presa—o a sus predadores. Y; al igual que con las alas, y las superficies de vuelo, plausibles intermediarios son no sólo fácil de imaginar: ellos abundan por todo el reino animal. Un gusano plano tiene un ojo; que conforme a cualquier medida de sensibilidad, es menos de la mitad de un ojo humano. El Nautilus ( y quizás sus extintos primos amonitas, que dominaron los mares paleozoicos y mesozoicos), posee un ojo que es intermediario en calidad entre el gusano plano y el ser humano.

Gusano plano (izquierda) y Nautilus (derecha)

El ojo “cámara hueco de alfiler” del Nautilus, puede hacer una imagen real; pero es una imagen borrosa y obscura comparada con la que vemos los humanos. Sería una precisión espuria colocarle cifras al mejoramiento, pero nadie puede negar cuerdamente que estos ojos de invertebrados; y muchos otros, son mejores que ningún ojo en lo absoluto, y todos ellos yacen en una continua y suave pendiente hacia la cúspide de la Montaña Improbable, que tiene a nuestros ojos en uno de sus picos—no en el pico más alto, pero en uno bien alto.

En Escalando la Montaña Improbable, dediqué todo un capítulo a cada uno: al ojo y al ala, demostrando cuán fácil fue para ellos evolucionar a través de suaves grados lentamente (o hasta; quizás, no tan lentamente), y dejaré el asunto hasta aquí.

Así que, hemos visto que los ojos y las alas, no son irreductiblemente complejos; pero lo que es más interesante que estos particulares ejemplos, es la lección general que debemos derivar. El hecho de que tanta gente haya estado tan mortalmente equivocada sobre estos obvios casos, debería servir de advertencia para alertarnos sobre otros ejemplos que no son tan obvios; como los casos celulares y bioquímicos, que están ahora siendo propagandeados por aquellos creacionistas que se cobijan bajo el eufemismo políticamente conveniente de “teoristas del diseño inteligente”.

Aquí tenemos un relato de precaución; y nos está diciendo esto: no declare simplemente que las cosas son irreductiblemente complejas; las probabilidades son de que usted no ha mirado cuidadosamente a los detalles, o pensado cuidadosamente sobre ellos. Por otra parte, nosotros del lado de la ciencia estamos obligados a no estar dogmáticamente confiados. Quizás existe algo allá afuera en la naturaleza que realmente sí hace imposible, por su genuinamente irreductible complejidad, la suave pendiente de la Montaña Improbable.

Los creacionistas tienen razón en que; si una genuina irreductible complejidad puede ser demostrada apropiadamente; estrellaría a la teoría de Darwin. El mismo Darwin dijo lo mismo: “Si pudiese ser demostrado que cualquier órgano complejo existió; el cual no pudo posiblemente haber sido formado por numerosas, sucesivas, y ligeras modificaciones, mi teoría se rompería absolutamente. Pero yo no puedo encontrar tal caso”. Darwin no pudo encontrar tal caso; ni tampoco ha podido nadie desde los tiempos de Darwin, a pesar de los agotadores; y de hecho desesperados, esfuerzos. Muchos candidatos han soportado el análisis.

En cualquier caso, aunque una genuina complejidad irreductible estrellaría a la teoría de Darwin, si alguna vez es encontrada, ¿Quién diría que no estrellaría también a la “teoría” del diseño inteligente?, si es que alguna vez es encontrada. De hecho; ya ha estrellado a la “teoría” del diseño inteligente; porque, como me mantengo diciendo y diré de nuevo, por muy poco que nosotros sepamos acerca de Dios, la única cosa sobre la que nosotros podemos estar seguros, es que él ¡tendría que ser muy muy complejo y también presumiblemente irreductible!

LA ADORACIÓN DE LOS VACÍOS

Buscar ejemplos particulares de complejidad irreductible es fundamentalmente una forma no-científica de proceder: es un caso especial de argumentar la ignorancia actual. Esto apela a la misma lógica defectuosa de la estrategia del “Dios de los Vacíos” condenada por el teólogo Dietrich Bonhoeffer. Los creacionistas buscan ansiosamente un vacío en el conocimiento o entendimiento actual. Si un aparente vacío es encontrado, se asume, que Dios; por defecto, está obligado a llenarlo. Lo que le preocupa a sesudos teólogos como Bonhoeffer, es que los vacíos se encogen a medida que la ciencia avanza, y Dios es amenazado con eventualmente teniendo nada que hacer y ninguna parte donde esconderse.

Lo que le preocupa a los científicos es otra cosa. Una parte esencial de la empresa científica; es admitir la ignorancia, y hasta anunciar la ignorancia como un reto para futuras conquistas. Como ha escrito mi amigo; Matt Ridley. “La mayoría de los científicos están aburridos por lo que ellos ya han descubierto. Es la ignorancia la que los mueve hacia delante” Los místicos anuncian los misterios y quieren que permanezcan como misterios. Los científicos anuncian los misterios por diferentes razones: les da a ellos algo que hacer. Más generalmente, como repetiré en el capítulo octavo, uno de los realmente malos efectos de la religión es que ella nos enseña a nosotros que es una virtud sentirse satisfecho con no entender.

Las admisiones de ignorancia y las mistificaciones temporales, son vitales para la buena ciencia. Es en consecuencia desafortunado; para decir lo menos, que la principal estrategia de los propagandistas de la creación; sea una negativa: buscar vacíos en el conocimiento científico y afirmar que el “diseño inteligente” los llena por defecto. Lo siguiente es hipotético pero totalmente típico. Un creacionista hablando: “La coyuntura del codo del menos moteado de los sapos armiños es irreductiblemente compleja. Ninguna parte de ella serviría para nada en lo absoluto antes de que la totalidad esté ensamblada. Les apuesto a que no pueden pensar en una forma en la cual el codo del sapo armiño pudo haber evolucionado lenta y gradualmente” Si el científico falla en dar una respuesta inmediata y minuciosa, el creacionista saca una conclusión por defecto: “Okey, entonces, la teoría alternativa del ‘diseño inteligente’ gana por forfeit.”

Note la parcializada lógica: Si A fracasa en algo en particular, entonces B tiene la razón. No es necesario decir; que el argumento no es aplicable a la inversa. Nosotros somos exhortados a saltar a la teoría del forfeit, sin ni siquiera mirar si ésta también fracasa en el mismísimo particular que la teoría que es supuestamente reemplazada. El diseño inteligente—DI—tiene garantizada una tarjeta Para Salir Gratis de la Cárcel; una inmunidad mágica a las rigurosas demandas que se le hacen a la evolución.

Pero mi punto presente es que el complot de los creacionistas; socava el natural regocijo del científico—de hecho necesario—frente la incertidumbre temporal. Por puras razones políticas; el científico de hoy podría dudar antes de decir: “Humm…interesante punto. Me pregunto como hicieron los antepasados del sapo armiño para evolucionar la coyuntura del codo. Yo no soy un especialista en sapos armiños, tendré que ir a la biblioteca de la universidad y echar una mirada. Esto podría ser un proyecto interesante para un estudiante de maestría” En el momento en que un científico dice algo como eso—y mucho antes de que el estudiante de maestría comience el proyecto—la conclusión por forfeit se convertiría en un titular de prensa en un panfleto creacionista: “El sapo armiño sólo pudo haber sido diseñado por Dios”.

Existe; entonces, un desafortunado enganchamiento entre la necesidad metodológica de la ciencia de buscar áreas de ignorancia para definir los objetivos de sus investigaciones, y la necesidad del DI de buscar áreas de ignorancia para clamar victoria por forfeit. Es precisamente el hecho de que el DI no tiene evidencias propias; sino que vive como una mala hierba en los vacíos dejados por el conocimiento científico, lo que se sienta incómodamente junto a la necesidad de la ciencia de identificar y proclamar los mismos vacíos como preludio a su investigación de ellos. En este aspecto, la ciencia se encuentra a sí misma en alianza con sofisticados teólogos como Bonhoeffer, unidos en contra de los enemigos comunes de la ingenua, teología populista, y la teología del vacío del diseño inteligente.

Los amoríos de los creacionistas con los “vacíos” del registro fósil simboliza a la totalidad de su teología del vacío. Una vez redacté una introducción a un capítulo sobre la llamada explosión cámbrica con la oración: “Es como si los fósiles hubiesen sido plantados allí sin ninguna historia evolucionaria” De nuevo, esta fue una apertura retórica que intentaba estimular el apetito del lector por la explicación completa que seguía. Una triste premonición me dice ahora cuán predecible era que mi paciente explicación sería extraída y mi apertura entusiasmadamente citada fuera de contexto. Los creacionistas adoran los “vacíos” del registro fósil, exactamente igual a como adoran los vacíos en general.

Muchas transiciones evolucionarias están elegantemente documentadas por series más o menos continuas de fósiles intermediarios gradualmente cambiantes. Algunas no lo están; y estos son los famosos “vacíos”.

Michel Shermer ha señalado inteligentemente que si el descubrimiento de un nuevo fósil divide nítidamente a un “vacío” en dos partes, los creacionistas declararían ¡que ahora ellos poseen el doble de “vacíos”! Pero en cualquier caso, note de nuevo, el uso de un forfeit no garantizado. Si no existen fósiles para documentar una postulada transición evolucionaria, la asunción por defecto es que no hubo transición evolucionaria; en consecuencia, Dios debió haber intervenido.

Es absolutamente ilógico demandar una completa documentación de cada paso de cualquier narrativa, ya sea en evolución, o en cualquier otra ciencia. Usted también podría demandar; antes de condenar a alguien por asesinato, un completo registro cinematográfico de cada paso del asesino hasta el momento del crimen, sin que exista ningún cuadro perdido. Sólo una minúscula fracción de los cadáveres se fosilizan; y nosotros somos sortarios de tener tantos fósiles intermediarios como los que tenemos. Fácilmente. Podríamos no tener ningún fósil en lo absoluto; y aún así, la evidencia de la evolución proporcionada por otras fuentes; como la genética molecular y la distribución geográfica, sería abrumadoramente fuerte.

Por otra parte, la evolución hace la fuerte predicción de que si un solo fósil apareciese en el equivocado estrato geológico, la teoría sería explotada fuera del agua. Cuando fue desafiado por un fanático de Karl Popper diciéndole como podría la evolución alguna vez ser falsificada; J. B. S. Haldane, famosamente gruñó: “Conejos fósiles en el Pre-Cámbrico”: Ninguno de tales anacrónicos fósiles ha sido nunca auténticamente encontrado, a pesar de las desacreditas leyendas creacionistas sobre cráneos humanos en los estratos del período Carbonífero y de huellas humanas entremezcladas con dinosaurios”.

Los vacíos; por defecto, en la mente de un creacionista, son llenados por Dios. Lo mismo aplica a todos los aparentes precipicios de la masiva Montaña Improbable, donde la suave pendiente no es inmediatamente obvia o pasada por alto de otra manera. Las áreas donde existe una ausencia de datos, o una ausencia de entendimiento, son automáticamente asumidas como perteneciendo; por defecto, a Dios. La rápida decisión de proclamar dramáticamente una “complejidad irreducible” representa un fracaso de la imaginación. Algunos órganos biológicos; ya sea un ojo, o un motor flagelar bacteriano, o una ruta bioquímica, son decretados; sin ningún argumento adicional, como irreductiblemente complejos. No se hace ningún intento para demostrar la complejidad irreductible. Sin tomar en cuenta los relatos de precaución de los ojos, las alas, y muchas otras cosas, cada nuevo candidato a la dudosa distinción es asumido como transparentemente, auto-evidentemente irreductiblemente complejo. Su estatus afirmado por decreto. Pero, piense sobre ello. Debido a que la complejidad irreductible está siendo desplegada como un argumento a favor del diseño; no debería afirmarse más por decreto que por el mismo diseño. Usted podría también afirmar que el sapo armiño, (el escarabajo bombardero, etc.) demuestra el diseño, sin ningún argumento adicional o justificación. Esa no es la manera de hacer ciencia.

La lógica resulta ser más convincente que esto: “Yo [inserte su propio nombre] soy personalmente incapaz de pensar cualquier forma en la cual [inserte en fenómeno biológico] pudo haber sido construido paso a paso. En consecuencia, es irreductiblemente complejo. Eso significa que es diseñado” Póngalo de esa manera, y usted verá inmediatamente que es vulnerable a que aparezca algún científico que halle un intermediario; o por lo menos imagine un intermediario plausible. Aún si no aparece ningún científico con una explicación, esto es; claramente, mala lógica: asumir que el diseño saldría mejor parado.

El razonamiento subyacente en la “teoría” del “diseño inteligente” es perezoso y derrotista—un razonamiento clásico del “Dios de los vacíos”. Yo previamente lo había denominado el “Argumento de la Incredulidad Personal”. Imagine que usted está observando un truco de magia realmente grandioso. El celebrado dúo conjurador; Penn y Teller, tiene una rutina en la cual ellos parecen dispararse simultáneamente el uno al otro con pistolas; y cada uno parece atrapar la bala con sus dientes. Elaboradas precauciones son tomadas para hacer marcas de rayado identificadoras en las balas, antes de ser colocadas en las pistolas; todo el proceso es atestiguado a corta distancia por voluntarios de la audiencia que tengan experiencia con armas de fuego, y aparentemente todas las posibilidades de truculencia son eliminadas. La bala marcada de Teller termina en la boca de Penn; y la bala marcada de Penn termina en la boca de Teller. Yo [Richard Dawkins] soy absolutamente incapaz de pensar en una forma en la cual esto pueda ser un truco.

El argumento de la Incredulidad Personal, pega un alarido desde las profundidades de mis centros cerebrales pre-científicos, y casi me obliga a mí a decir: “Debe ser un milagro”. No existe explicación científica. Debe ser sobrenatural” Pero aún así, la pequeña voz de la educación científica habla un mensaje diferente. Penn y Teller son ilusionistas de clase mundial. Existe una explicación perfectamente buena. Es simplemente que yo soy muy ingenuo, o demasiado distraído; o demasiado falta de imaginación, para pensar sobre esto. Esa es la respuesta apropiada ante un truco conjurado. Es también la respuesta apropiada ante un fenómeno biológico que parece irreductiblemente complejo. Aquellas personas que saltan del asombro personal ante un fenómeno natural, derechito hasta una apresurada invocación de lo sobrenatural, no son mejores que los tontos que observan a un conjurante doblar una cucharilla y que saltan a la conclusión de que es “paranormal”.

En su libro: “Siete Pistas sobre el Origen de la Vida”, el químico escocés; A. G. Cairns Smith, afirma un punto adicional, usando la analogía de un arco. Un arco parado por sí mismo, formado por piedras rústicas y ningún cemento, puede ser una estructura estable, pero es irreductiblemente complejo: colapsa si cualquiera de sus piedras es removida. ¿Cómo; entonces, fue construido? Una forma es apilar un sólido montón de piedras; y después, cuidadosamente, remover piedras; una por una, hasta que quede sólo el arco.

Más generalmente, existen muchas estructuras que son irreductibles en el sentido de que no pueden sobrevivir la sustracción de cualquiera de sus partes, pero que fueron construidas con la ayuda de andamios, que después fueron retirados y ya no son visibles. Una vez que la estructura está completa, el andamio puede ser removido con seguridad y la estructura permanece. En la evolución; también, la estructura orgánica que usted está observando pudo tener andamios en un antepasado, que desde entonces ha sido removido.

La “complejidad irreductible” no es una idea nueva; pero la frase en sí misma, fue inventada por el creacionista Michael Behe en 1996.[107] Él es acreditado (si es que acreditado es la palabra correcta) con mover al creacionismo hacia una nueva área de la biología: bioquímica y biología celular; que él vio como quizás un más feliz coto de caza de vacíos, que los ojos y las alas. Su mejor acercamiento a un buen ejemplo (aún así; uno malo), fue el motor flagelar bacterial.

El motor flagelar bacterial es un prodigio de la naturaleza. Dirige el único ejemplo conocido, fuera de la tecnología humana, de un eje libremente rotatorio. Ruedas para animales grandes serían, sospecho yo, ejemplos genuinos de complejidad irreductible; y este es el porqué ellas no existen. ¿Cómo podrían los nervios y los vasos sanguíneos pasar a través de los rodamientos?[108] El flagelo es una propela en forma de hilo, con la que la bacteria entierra su camino a través del agua. Dije “entierra” en vez de “nadar”; porque, en la escala bacteriana de existencia, un líquido como el agua no se sentiría como nosotros sentimos los líquidos, sería más bien como una melaza o gelatina; o hasta arena, y la bacteria hace su camino enterrándose o atornillándose a través del agua en vez de nadar.

Motor Wankel Bacteria con flagelos Propela Dibujo esquemático

De un Flagelo bacteriano

Motor Eléctrico

A diferencia del llamado flagelo de organismos más grandes; como los protozoarios, el flagelo bacteriano no simplemente se mueve como un látigo, o como un remo: Tiene un eje libremente rotativo verdadero, que gira continuamente dentro de rodamientos, impulsado por un asombroso motor molecular. A nivel molecular, el motor usa; esencialmente, el mismo principio que un músculo, pero en rotación libre en vez de contracción intermitente.[109]

El flagelo bacteriano ha sido felizmente descrito como un minúsculo motor fuera de borda (aunque conforme a los estándares de ingeniería y usualmente para un mecanismo biológico, es espectacularmente ineficiente)

Sin una palabra de justificación; explicación o amplificación, Behe simplemente proclama que el motor del flagelo bacteriano es irreductiblemente complejo. Debido a que él no ofrece argumentos a favor de su afirmación, podemos comenzar a sospechar de una falla en su imaginación. Él adicionalmente alega que la literatura biológica especializada ha ignorado el problema. La falsedad de este alegato fue masivamente y (para Behe) embarazosamente documentada en el tribunal del Juez John E. Jones, en Pennsylvania en 2005, donde Behe estaba testificando como testigo experto a favor de un grupo de creacionistas que habían tratado de imponer el creacionismo del “diseño inteligente” en el curriculum de ciencias de una escuela pública local—un movimiento de “asfixiante sin sentido” para citar al Juez Jones (frase y hombre seguramente destinados a una perdurable fama). Ésta no fue la única vergüenza que sufrió Behe durante el juicio, como veremos.

La clave para demostrar la complejidad irreductible es demostrar que ninguna de las partes, pudo haber sido útil por cuenta propia. Todas ellas necesitaban estar en su lugar antes de que cualquiera de ellas pudiese hacer algo útil. (la analogía favorita de Behe, es trampa para ratas). De hecho; los biólogos moleculares no tienen dificultad para encontrar partes funcionando fuera del todo; tanto para el motor flagelar, como para los otros supuestos ejemplos de Behe de complejidad irreductible.

El punto; bien establecido por Kenneth Miller, de la Universidad Brown, para mi dinero, la más persuasiva némesis del “diseño inteligente”, y no menos porque él sea un cristiano devoto. Frecuentemente recomendé el libro de Miller: Finding Darwin’s God (Encontrando el Dios de Darwin) a personas religiosas que me escribieron después de haber sido engañadas por Behe.

En el caso del motor rotatorio bacteriano, Miller llama nuestra atención hacia un mecanismo llamado el Sistema Excretorio Tipo Tres o TTSS.[110] El TTSS no es usado para el movimiento rotatorio. Es uno de varios sistemas usados por bacterias parásitas para bombear sustancias tóxicas a través de sus paredes celulares para envenenar a su organismo anfitrión. En la escala humana, podemos pensar en verter o exprimir un líquido a través de un orificio; pero, de nuevo, en la escala bacteriana es una larga proteína con una definitiva estructura tridimensional de la misma escala que la del TTSS: más parecida a una escultura sólida que a un líquido. Cada molécula es individualmente propelida a través de un mecanismo cuidadosamente formado, como una máquina automática traga-monedas; dispensadora de, digamos, juguetes o botellas, en vez de ser un simple orificio a través del cual una sustancia pueda “fluir”.

El mismo dispensador de objetos está hecho de una pequeña cantidad de moléculas de proteína; cada una comparable en tamaño y complejidad, a las moléculas que son dispensadas a través de él. Interesantemente, estas máquinas traga-monedas bacterianas son a menudo similares en bacterias que no están cercanamente relacionadas. Los genes para fabricarlas han sido probablemente “copiados y pegados” desde otras bacterias: algo a lo que las bacterias son asombrosamente adeptas; y un tópico fascinante en su propio derecho; pero debo presionar adelante.

Las moléculas de proteína que forman la estructura del TTSS son muy similares a los componentes del motor flagelar. Para el evolucionista, está claro que a los componentes del TTSS, se les ordenó desempeñar una nueva; pero no totalmente no relacionada, función, cuando evolucionó el motor flagelar. Dado que el TTSS está empujando moléculas forzosamente a través de sí mismo; no es sorprendente que use una versión rudimentaria del principio del motor flagelar, que empuja a las moléculas del eje a girar y girar. Evidentemente, componentes cruciales del motor flagelar, ya estaban en su lugar y funcionando antes de que evolucionase el motor flagelar. Darle órdenes a mecanismos existentes es una forma obvia mediante la cual una pieza de un aparato aparentemente irreductible podría escalar la Montaña Improbable.

Necesita hacerse un montón más de trabajo; por supuesto, y estoy seguro de que se hará. Tal trabajo nunca sería hecho si los científicos estuviesen satisfechos con un perezoso por defecto como el “diseño inteligente”. Aquí está el mensaje que un imaginario teorista del “diseño inteligente” pudiese transmitir a los científicos: “Si ustedes no entienden como algo podría funcionar; no importa: simplemente ríndanse y digan que Dios lo hizo. ¿Ustedes no saben cómo funciona el impulso nervioso? ¡bien! ¿No entienden ustedes como los recuerdos son almacenados en el cerebro? ¡excelente! ¿Es la fotosíntesis un proceso desconcertante? ¡maravilloso! Por favor, no se pongan a trabajar en esos problemas; simplemente ríndanse y apelen a Dios. Querido científico, no trabajes en tus misterios. Tráenos tus misterios, porque nosotros podemos usarlos.

No desperdicies la preciosa ignorancia haciéndola desaparecer con tus investigaciones. Nosotros necesitamos esos gloriosos vacíos como un último refugio para Dios”. San Agustín lo dijo abiertamente: “Existe otra forma de tentación; aún más cargada de peligro. Esa es la enfermedad de la curiosidad. Es ella la que nos impulsa a tratar de descubrir los secretos de la naturaleza; esos secretos que están más allá de nuestro entendimiento, que no nos proporcionarán ninguna ventaja, y los cuales el hombre no debería desear aprender” (citado en Freeman, 2002).

Otro de los favoritos supuestos ejemplos de Behe de la “complejidad irreductible” es el sistema inmunológico. Permitámosle al Juez Jones tomar el relato:

De hecho, en el contra-interrogatorio, le fue preguntado al Profesor Behe sobre su afirmación de 1996 de que la ciencia nunca encontraría una explicación evolucionaria para el sistema inmunológico. A él se le presentaron 59 publicaciones revisadas por colegas; nueve libros, y varios capítulos de libros de texto sobre la evolución del sistema inmunológico: sin embargo, él simplemente insistió en que esa no era suficiente evidencia de evolución, y que ella no era “lo suficientemente buena”.

Behe; al ser contra-interrogado por Eric Rothschild, el jefe de los abogados de los demandantes, fue obligado a admitir que él no había leído la mayoría de esos cincuenta y ocho trabajos de investigación científica revisados por colegas. Difícilmente sorprendente, porque la inmunología es trabajo duro. Menos perdonable es que Behe haya descartado tales investigaciones como “infructuosas”. Ciertamente es infructuoso si su objetivo es hacer propaganda entre las personas crédulas y los políticos no entrenados en ciencias, en vez de descubrir importantes verdades sobre el mundo real. Después de escuchar a Behe, Rothschild elocuentemente resumió lo que cada persona honesta presente en ese tribunal debió haber sentido:

Agradecidamente, existen científicos que sí hacen investigaciones en búsqueda de respuestas sobre el origen del sistema inmunológico…es nuestra defensa contra las enfermedades debilitantes y fatales. Los científicos que escribieron estos libros y trabajos de investigación, se fajan en la oscuridad, sin regalías de libros o acuerdos verbales de financiamiento. Sus esfuerzos nos ayudan a combatir y curar serias condiciones médicas. En contraste, el Profesor Behe y la totalidad del movimiento del diseño inteligente, no están haciendo nada para hacer avanzar el conocimiento médico o científico y diciéndole a las futuras generaciones de científicos que dejen de trabajar.[111]

Como lo puso el geneticista estadounidense; Jerry Coyne, en su revisión del libro de Behe: “Si la historia de la ciencia nos enseña algo, es que no llegamos a ninguna parte etiquetando a nuestra ignorancia con el rótulo “Dios”. O, en las palabras de un elocuente blogger, que comentó un artículo sobre el diseño inteligente en el Guardian escrito por Coyne y yo:

¿Porqué es Dios considerado como una explicación para cualquier cosa? No lo es—es un fracaso en explicar; un encogimiento de hombros, un “yo no sé” vestido de espiritualidad y ritual. Si alguien le acredita algo a Dios; lo que generalmente significa es que ellos no tienen ni idea sobre el asunto, así que se lo atribuyen a la inalcanzable, in-conocible, hada del cielo. Pida una explicación sobre de donde provino ese tipo, y los chances son que usted obtenga una vaga, seudo-filosófica respuesta de que siempre existió o que está fuera de la naturaleza. Lo que por supuesto, no explica nada.[112]

El darwinismo levanta nuestras conciencias en otras formas. Los órganos evolucionados; elegantes y eficientes, como lo son a menudo, también demuestran defectos reveladores—exactamente como esperaría uno si ellos tuvieron una historia evolucionaria; y exactamente como uno no esperaría si ellos fueron diseñados. He discutido otros ejemplos en otros libros: el nervio recurrente de la laringe; para citar uno, que traiciona a su historia evolucionaria en un masivo desperdicio para hacer un desvío en su camino hacia su destino. Muchos de nuestros padecimientos humanos; desde el lumbago hasta las hernias, úteros prolapsados y nuestra susceptibilidad a las infecciones sinusíticas, resultan directamente del hecho de que nosotros ahora caminamos erectos con un cuerpo que fue formado a lo largo de cientos de millones de años para caminar en cuatro patas. Nuestra conciencia es también levantada por la crueldad y el desperdicio de la selección natural. Los predadores parecen bellamente “diseñados” para capturar presas animales; mientras que las presas animales parecen igualmente bellamente “diseñadas” para escapar de ellos. ¿De qué lado está Dios?.[113]

EL PRINCIPIO ANTRÓPICO

VERSIÓN PLANETARIA

Los teólogos del vacío que puede que hallan tirado la toalla con los ojos y las alas; los motores flagelares y los sistemas inmunológicos, a menudo cuelgan sus restantes esperanzas en el origen de la vida. La raíz de la evolución en la química no-biológica que de alguna manera parece presentar un vacío más grande que cualquier transición particular durante la subsiguiente evolución. Y en un sentido, es un vacío más grande. Ese sentido es completamente específico, y no ofrece ningún confort a los apologistas religiosos. El origen de la vida sólo tuvo que suceder una sola vez. En consecuencia, podemos permitir que haya sido un evento extremadamente improbable; muchos órdenes de magnitud más improbable de lo que la mayoría de las personas se dan cuenta, como demostraré. Los subsiguientes pasos evolucionarios son duplicados; en más o menos similares formas, a lo largo de millones y millones de especies independientemente, y continuamente a lo largo del tiempo geológico.

En consecuencia, para explicar la evolución de la vida compleja, no podemos echar mano del mismo razonamiento estadístico que somos capaces de aplicar al origen de la vida. Los eventos que constituyen las producciones rutinarias de la evolución, a diferencia de su singular origen (y quizás en unos pocos casos especiales), no pueden haber sido muy improbables.

La distinción puede parecer desconcertante, y debo explicarla en más detalle, usando el llamado principio antrópico. El principio antrópico fue nombrado por el matemático británico, Brandon Carter, en 1974 y expandido por los físicos; John Barrow y Frank Tipler en su libro sobre el asunto.[114] El argumento antrópico es usualmente aplicado al cosmos, y llegaré a eso. Pero presentaré la idea en una escala planetaria más pequeña:

Nosotros existimos en la Tierra. En consecuencia, la Tierra debe ser el tipo de planeta que es capaz de generarnos y mantenernos a nosotros; sin importar lo inusual, y hasta único, que este tipo de planeta pueda ser.

Por ejemplo, nuestro tipo de vida no puede sobrevivir sin agua líquida. De hecho, los exobiólogos que están buscando evidencias de vida extraterrestre, están hurgando los cielos; en la práctica, por señales de agua. Alrededor de una estrella típica como nuestro sol, existe una zona llamada Goldilocks—no demasiado caliente y no demasiado fría, sino exactamente correcta—para que existan planetas con agua líquida. Una delgada banda de órbitas yace entre aquellas que están demasiado lejos de la estrella; donde el agua se congela, y demasiado cerca, donde hierve.

La Goldilocks es una planta perenne del sur y sureste europeo

De flores amarillas—también se llama Goldilocks a las mujeres rubias

Presumiblemente, también, una órbita amigable a la vida tiene que ser casi circular. Una órbita ferozmente elíptica, como la del recientemente descubierto décimo planeta, informalmente conocido como Xena, como máximo sólo permitiría que el planeta pasara breve y apresuradamente por la zona Goldilocks una vez cada varias décadas (terrestres) o siglos. El mismo Xena no entra en lo absoluto de la zona Goldilocks, aún en su más cercano paso por el sol, que él alcanza una vez cada 560 años terrestres. La temperatura del cometa Halley varía entre cerca de los 47 grados centígrados en su perihelio y menos 270 grados centígrados en su afelio.

La órbita de la Tierra; al igual que la de todos los planetas, es técnicamente un elipse (está lo más cerca del sol en enero y lo más lejos en julio); pero un círculo es un caso especial de elipse; y la orbita de la Tierra está tan cerca de un círculo, que nunca se sale de la zona Goldilocks. La situación de la Tierra en el sistema solar es propicia en otras formas que la escogieron para la evolución de la vida. La masiva aspiradora gravitacional de Júpiter está bien colocada para interceptar a los asteroides que de otra manera nos amenazarían con colisiones letales.

La única luna de la Tierra; relativamente grande, sirve para estabilizar nuestro eje de rotación.[115]; y ayuda a fomentar la vida en varias otras formas. Nuestro sol es inusual en no ser binario: encerrado en una órbita mutua con una estrella compañera. Es posible que las estrellas binarias tengan planetas, pero sus órbitas son probables de ser caóticamente variables para estimular la evolución de la vida.

Dos principales explicaciones han sido ofrecidas para la particularmente amistosa capacidad para la vida de nuestro planta. La teoría del diseño dice que Dios hizo al mundo; lo colocó en la zona Goldilocks, y deliberadamente estableció todos los detalles para nuestro beneficio. La explicación antrópica es muy diferente, y se siente como ligeramente darwiniana. La gran mayoría de los planetas del universo no están en las zonas Goldilocks de sus respectivas estrellas, y no son adecuados para la vida. Ninguno de esa mayoría tiene vida. Por muy pequeña que sea la minoría de planetas con precisamente las condiciones correctas para la vida; nosotros necesariamente tenemos que estar en esa minoría, porque aquí estamos nosotros pensando sobre ello.

Es un hecho extraño; incidentalmente, que los apologistas religiosos amen al principio antrópico. Por algunas razones, eso no tiene ningún sentido en lo absoluto. Ellos piensan que apoya su caso. Precisamente lo opuesto es cierto. El principio antrópico; al igual que la selección natural, es una alternativa a la hipótesis del diseño. Éste proporciona una explicación racional—libre de diseños—para el hecho de nosotros nos encontremos en una situación propicia para nuestra existencia. Pienso que la confusión surge en la mente religiosa porque el principio antrópico sólo es mencionado en el contexto del problema que resuelve. Lo que la mente religiosa fracasa en captar es que se ofrecen dos candidatos a la solución del problema. Dios es uno. El principio antrópico es el otro. Ellos son alternativas.

El agua líquida es una necesaria condición para la vida como la conocemos; pero está lejos de ser suficiente. La vida todavía tiene que originarse en el agua, y el origen de la vida puede haber sido una ocurrencia altamente improbable. La evolución darwiniana continúa alegremente una vez que la vida se ha originado. Pero ¿Cómo comenzó la vida? El origen de la vida fue el evento químico; o serie de eventos, mediante los cuales surgieron las condiciones vitales para que surgiera la selección natural por primera vez.

El principal ingrediente fue la herencia; ya fuese el ADN o (más probablemente) algo que copia al igual que el ADN, pero con menos precisión, quizás la molécula relacionada ARN. Una vez que el ingrediente vital—algún tipo de molécula genética—estuvo en su lugar—la verdadera selección natural darwiniana puede seguir; y la vida compleja emerge como la consecuencia eventual. Pero el espontáneo surgimiento al azar de la primera molécula hereditaria golpea a muchos como improbable. A lo mejor lo es—muy muy improbable, y debo enfatizar esto porque es central para esta sección del libro.

El origen de la vida es un asunto floreciente, aunque especulativo, para la investigación. La experticia requerida para ello, es la química, y no es mi campo. Yo observo desde los lados con una curiosidad involucrada, y no debo sorprenderme si, dentro de los próximos cinco años, los químicos reportan que exitosamente actuaron como comadronas de un nuevo origen de la vida en el laboratorio. Aún así, todavía no ha ocurrido, y todavía es posible mantener, que la probabilidad de que esto ocurra es, y siempre fue, extremadamente baja—¡aunque sí ocurrió una vez!

Exactamente a como hicimos con las órbitas Goldilocks podemos hacer el punto que; por más improbable que pueda ser el origen de la vida, sabemos que ocurrió en la Tierra porque nosotros estamos aquí. De nuevo, con la temperatura, existen dos hipótesis para explicar que ocurrió—la hipótesis del diseño y la científica o hipótesis “antrópica”. La versión del diseño postula a Dios quien fabricó deliberadamente un milagro, golpeó a la sopa pre-biótica con el fuego divino e hizo despegar al ADN, o algo equivalente, hacia su esplendorosa carrera.

De nuevo; como con las Goldilocks, la alternativa antrópica a la hipótesis del diseño, es estadística. Los científicos invocan la magia de los grandes números. Ha sido estimado que han existido entre mil millones y treinta mil millones de planetas, y cerca de cien mil millones de galaxias en el universo. Eliminando unos pocos ceros por simples razones de prudencia ordinaria, un estimado conservador del número de planetas disponibles en el universo, es de un millón de billones. Ahora, supongan que el origen de la vida; el surgimiento espontáneo de algo equivalente al ADN, realmente era un evento completamente y gigantescamente improbable. Suponga que era tan improbable que sólo podría ocurrir en uno solo uno de cada billón de planetas. Una institución dedicada a financiar investigaciones se reiría de un químico que admitiese que el chance de éxito de su propuesta de investigación era de sólo uno en cien. Pero aquí estamos hablando de chances de uno en un billón. Y aún así, aún con tan absurdamente minúsculos chances, la vida aún así se hubiese originado en un millón de planetas.[116]—de los cuales; por supuesto, la Tierra es uno.

Esta conclusión es tan sorprendente, que la diré de nuevo: Si los chances de que la vida se originase espontáneamente en un planeta fuesen de un billón a uno en contra, de todas formas, ese evento estupefactantemente improbable todavía ocurriría en un millón de planetas.

Los chances de hallar a cualquiera de ese millón de planetas portadores de vida, recuerda a la proverbial aguja en un pajar. Pero nosotros no tenemos que salir de nuestro camino para encontrar una aguja, porque (de regreso al principio antrópico), cualesquiera seres capaces de mirar deben obligatoriamente estar sentados en una de esas prodigiosamente raras agujas antes de que ellos siquiera comiencen a buscar.

Toda afirmación probabilística es hecha en el contexto de cierto nivel de ignorancia. Si nosotros no sabemos nada sobre un planeta, podemos postular los chances de que la vida surja allí; digamos, uno en un billón.

Pero si ahora nosotros importamos algunas asunciones hacia nuestro estimado; las cosas cambian. Un planeta en particular puede tener algunas propiedades particulares; quizás un perfil especial de abundancia de elementos en sus rocas; lo que cambia los chances a favor de la emergencia de la vida. En otras palabras, algunos planetas, son más parecidos a la Tierra que otros. La misma Tierra; por supuesto, ¡Es especialmente parecida a la Tierra! Esto debería estimular a nuestros químicos que tratan de recrear el evento en el laboratorio, porque esto reduce los chances en contra de su éxito.

Pero mis anteriores cálculos demostraron que hasta un modelo químico con chances de éxito tan bajos como uno en un billón, todavía predice que la vida se originaría en un millón de planetas en el universo. Y la belleza del principio antrópico es que nos dice; en contra de toda intuición, que un modelo químico sólo necesita predecir que la vida se originará en un planeta entre el millón de billones de planetas que existen, para darnos una buena y enteramente satisfactoria explicación para la presencia de la vida aquí en la Tierra.

Yo no creo; ni por un momento, que el origen de la vida fuese; en la práctica, ni cercanamente tan improbable. Pienso que definitivamente vale la pena gastar dinero en tratar de duplicar ese evento en el laboratorio—por las mismas razones, en SETI, porque pienso que es probable que exista vida inteligente en algún otro lugar.

Aún aceptado el estimado más pesimista sobre la probabilidad de que la vida se originase espontáneamente, este argumento estadístico, produce la demolición de cualquier sugerencia de que nosotros deberíamos postular al diseño para llenar el vacío. De todos los aparentes vacíos en la historia evolucionaria; el vacío del origen de la vida puede parecer infranqueable para cerebros calibrados para evaluar las probabilidades y riesgos en la escala de todos los días: la escala con la cual los cuerpos dedicados a financiar investigaciones científicas evalúan las propuestas de investigación presentadas por químicos. Aún así, un vacío tan grande como éste, es fácilmente llenado por la ciencia estadísticamente informada, mientras que la mismísima ciencia estadística descarta a un creador divino en base al argumento del “747 definitivo” que conocimos antes.

Pero ahora, regresemos al interesante punto que lanzó esta sección. Suponga que alguien trató de explicar el fenómeno general de la adaptación biológica a lo largo de las mismas líneas que acabamos de aplicar al origen de la vida: apelando a una inmensa cantidad de planetas disponibles. El hecho observado, es que cada especie, y cada órgano que alguna vez haya sido visto dentro de cada especie, es bueno en lo que hace. Las alas de las aves, abejas y murciélagos son buenas para volar. Los ojos son buenos para ver. Las hojas son buenas en realizar la fotosíntesis. Vivimos en un planeta donde estamos rodeados por quizás, diez millones de especies, cada una de las cuales; independientemente, despliega una poderosa ilusión de aparente diseño. Cada especie, está bien adaptada a una forma particular de vida.

¿Podríamos salirnos con la nuestra con el argumento de la “gigantesca cantidad de planetas” para explicar todas esas separadas ilusiones de diseño? No. No podríamos. Repito: No. Ni siquiera piense en ello. Esto es importante, porque va al meollo del más serio malentendido del darwinismo.

No importa con cuántos planetas tengamos que jugar, un golpe de suerte nunca podría ser suficiente para explicar la exuberante diversidad de la complejidad viviente en la Tierra, en la misma forma que usamos para explicar la existencia de vida aquí en la Tierra en primer lugar. La evolución de la vida es un caso completamente diferente al origen de la vida porque; para repetirlo, el origen de la vida fue (o pudo haber sido) un evento único que tenía que pasar solamente una vez. El ajuste adaptivo de cada especie a sus separados ambientes; por otra parte, ha ocurrido millones de veces, y sigue ocurriendo.

Está claro que aquí en la Tierra estamos enfrentados a un proceso generalizado para optimizar a las especies biológicas; un proceso que funciona en todo el planeta, en todos los continentes e islas, y todo el tiempo. Nosotros podemos predecir con seguridad que; si esperamos otros diez millones de años, un completo nuevo conjunto de especies estará tan bien adaptado a sus formas de vida como lo están las especies actuales a las suyas. Este es un fenómeno recurrente, predecible y múltiple; no una pieza de suerte estadística organizada con visión. Y, gracias a Darwin, nosotros sabemos como ocurre: por selección natural.

El principio antrópico es impotente para explicar los multifacéticos detalles de las criaturas vivientes. Realmente necesitamos la poderosa grúa de Darwin para explicar la diversidad de la vida en la Tierra; y especialmente, la persuasiva ilusión de diseño. El origen de la vida; en contraste, yace fuera del alcance de esa grúa, porque la selección natural no puede proseguir sin ella. Aquí el principio antrópico llega a lo propio. Podemos manejar el origen único de la vida postulando una cantidad muy grande de oportunidades planetarias. Una vez que ese inicial golpe de suerte ha sido concedido—y el principio antrópico nos lo garantiza en la forma más decisiva—la selección natural toma el control: y la selección natural; enfáticamente, no es un asunto de suerte.

De todas maneras, puede ser que el origen de la vida no sea el único gran vacío en la historia evolucionaria que es sobrepuesto por pura suerte, antrópicamente justificada. Por ejemplo, mi colega; Mark Ridley, en su libro El Demonio de Mendel (gratuitamente y confusamente re-titulado El Gen Cooperativo por sus publicistas estadounidenses ), ha sugerido que el origen de la célula eucariótica (nuestro tipo de célula, con un núcleo y varias otras complicadas características como la mitocondria, que no están presentes en las bacterias), fue un paso aún más crucial, difícil y estadísticamente improbable que el origen de la vida. El origen de la conciencia podría ser otro vacío mayor cuya conquista estuvo en el mismo orden de improbabilidad.

Eventos de partida como éstos, podrían ser explicados por el principio antrópico; a lo largo de las siguientes líneas: Existen miles de millones de planetas que han desarrollado vida al nivel de las bacterias; pero sólo una fracción de estas formas de vida cruzó el vacío hacia algo parecido a una célula eucariótica. Y de éstas, una todavía más pequeña fracción se las arregló para cruzar el posterior Rubicon hacia la conciencia.

Si ambos de éstos son eventos que ocurren una sola vez, no estamos hablando de un proceso ubicuo y totalmente prevaleciente, como lo estamos con la ordinaria, producción regular de adaptaciones biológicas. El principio antrópico establece que, debido a que estamos vivos, eucarióticos y conscientes, nuestro planeta tiene que ser uno de los planetas intensamente raros que han cruzado esos tres vacíos.

La selección natural funciona porque es una calle acumulativa de una sola vía hacia el mejoramiento. Necesita algo de suerte para iniciarse, y el principio antrópico de los “miles de millones de planetas” le garantiza esa suerte. Quizás unos pocos vacíos más tarde en la historia evolucionaria también necesiten de una mayor infusión de suerte, con justificación antrópica. Pero cualquier cosa más que podamos decir; el diseño ciertamente no funciona como una explicación de la vida, porque el diseño es definitivo, no acumulativo y en consecuencia hace surgir mayores preguntas de las que responde—nos lleva de regreso a lo largo del 747 definitivo hacia una regresión infinita.

Vivimos en un planeta que es amigable a nuestro tipo de vida, y hemos visto dos razones por las cuales esto es así. Una es que la vida ha evolucionado para florecer en las condiciones proporcionadas por el planeta. Esto es debido a la selección natural. La otra razón es la antrópica. Existen miles de millones de planetas en el universo; y, sin importar cuan pequeña sea la minoría de planetas amigables a la evolución, nuestro planeta necesariamente tiene que ser uno de ellos. Ahora es tiempo de tomar el principio antrópico de regreso a una etapa anterior; desde la biología de regreso a la cosmología.

EL PRINCIPIO ANTRÓPICO:

VERSIÓN COSMOLÓGICA

Nosotros vivimos no sólo en un planeta amigable sino también en un universo amigable. Del hecho de nuestra existencia se desprende que las leyes de la física deben ser lo suficientemente amigables para permitir el surgimiento de la vida. No es por accidente que cuando observamos al cielo durante la noche, vemos estrellas; porque las estrellas son un necesario prerrequisito para la existencia de la mayoría de los elementos químicos; y sin la química, no podría haber vida. Los físicos han calculado que; si las leyes y las constantes de la física hubiesen sido hasta ligeramente diferentes, el universo se hubiese desarrollado de tal forma que la vida hubiese sido imposible.

Diferentes físicos lo dicen en formas diferentes, pero la conclusión es siempre la misma. Martin Rees; en su libro, Apenas Seis Números, hace una lista de seis constantes, que se cree que se mantienen en todo el universo. Cada uno de esos seis números está finamente entonado en el sentido de que, si fuese ligeramente diferente, el universo sería totalmente diferente y presumiblemente inamistoso hacia la vida.[117]

Un ejemplo de los seis números de Rees, es la magnitud de la llamada “fuerza fuerte”; la fuerza que mantiene unidos a los componentes del núcleo del átomo: tenemos que sobreponernos a esta fuerza nuclear cuando “dividimos” al átomo. Es medida como E, la proporción de la masa de un núcleo de hidrógeno que es convertida en energía cuando el hidrógeno se fusiona para formar helio. El valor de este número en nuestro universo es 0,007, y luce como si tenía que estar cerca de este valor para que cualquier química (que es un prerrequisito para la vida) pudiese existir. La química; como la conocemos, consiste de la combinación y recombinación de más o menos noventa elementos de la tabla periódica que ocurren naturalmente. El hidrógeno es el más simple y el más común de todos los elementos.

Todos los demás elementos que existen en el universo están hechos esencialmente de hidrógeno mediante la fusión nuclear. La fusión nuclear es un proceso difícil que ocurre en las condiciones intensamente calientes del interior de las estrellas (y en las bombas de hidrógeno). Estrellas relativamente pequeñas; como nuestro sol, sólo pueden fabricar elementos livianos como helio; el segundo más liviano en la tabla periódica después del hidrógeno.

Son necesarias estrellas más grandes y más calientes para desarrollar las altas temperaturas necesarias para forjar a la mayoría de los elementos más pesados; en una cascada de procesos de fusión nuclear, cuyos detalles fueron descifrados por Fred Hoyle y dos colegas (una hazaña por la cual; misteriosamente, a Hoyle no se le permitió compartir el Premio Nóbel recibido por los otros) Estas grandes estrellas pueden explotar como supernovas, regando sus materiales; incluyendo a los elementos de la tabla periódica, en nubes de polvo.

Estas nubes de polvo eventualmente se condensan para formar nuevas estrellas y planetas, incluyendo al nuestro. Esto es porqué la Tierra es rica en elementos por encima y más allá del ubicuo hidrógeno: elementos sin los cuales, la química y la vida, serían imposibles.

El punto relevante aquí es que el valor de la fuerza fuerte determina crucialmente cuán lejos; hacia arriba en la tabla periódica, puede ir la cascada de fusión nuclear. Si la fuerza fuerte fuese demasiado pequeña; digamos, 0,006 en vez de 0.007, el universo no contendría más nada, sino puro hidrógeno, y ninguna interesante química podría ocurrir. Si fuese demasiado grande; digamos 0,008, todo el hidrógeno se hubiese fusionado para formar elementos más pesados. Una química sin hidrógeno no podría generar vida como la conocemos. Por una cosa; no existiría el agua. El valor Goldilocks—0,007—es exactamente correcto para producir la riqueza de elementos que necesitamos para una interesante química capaz de soportar a la vida.

No iré a través del resto de los seis números de Rees. El punto final para cada uno de ellos es el mismo. El número actual se sienta en una banda de valores Goldilocks, fuera de la cual la vida no hubiese sido posible. ¿Cómo respondemos a esto? De nuevo, tenemos la respuesta del teísta en una mano; y la respuesta antrópica en la otra mano. El teísta dice que Dios; cuando estaba creando el universo, entonó las constantes fundamentales para que cada una estuviese en su zona Goldilocks para la producción de vida. Es como si Dios tuviese seis botones que pudiese girar, a medida que él entonase cada constante en su valor Goldilocks. Como siempre, la respuesta del teísta es profundamente insatisfactoria, porque deja sin explicación a la existencia de Dios. Un Dios capaz de calcular los valores Goldilocks de seis números, tendría que ser por lo menos tan improbable como la finamente entonada combinación de números; y eso; de hecho, es muy improbable—lo que es; de hecho, la premisa de toda la discusión que estamos teniendo.

De aquí se desprende que la respuesta del teísta ha fracasado completamente en hacer un comienzo hacia la resolución del problema a mano. Yo no veo otra alternativa que descartarla, mientras al mismo tiempo me maravillo ante la cantidad de personas que no pueden ver el problema y parecen genuinamente satisfechas con el argumento del “Divino Rotador de Botones”.

Quizás la razón psicológica para esta asombrosa ceguera tiene algo que ver con el hecho de que mucha gente no ha tenido su conciencia levantada; como la han tenido los biólogos, por la selección natural y su poder para domesticar a la improbabilidad. J. Anderson Thomson, desde su perspectiva como psiquiatra evolucionario, me señala una razón adicional, la inclinación psicológica que tenemos todos hacia la personificación de objetos inanimados como agentes. Como dice Thomson, nosotros somos más inclinados a confundir una sombra con un ladrón, que a un ladrón con una sombra. Un falso positivo puede ser una pérdida de tiempo. En una carta dirigida a mí, él sugirió que, en nuestro pasado ancestral, nuestro desafío más grande en nuestro ambiente venía de nosotros mismos. “El legado de eso es la asunción por defecto; a menudo miedo, a las intenciones humanas. Nosotros tenemos una gran dificultad en ver cualquier cosa distinta a la causación humana” Nosotros naturalmente generalizamos eso hacia la intención divina. Regresaré a la capacidad de seducción de los “agentes” en el capítulo quinto.

Los biólogos; en su conciencia levantada sobre el poder de la selección natural para explicar el surgimiento de cosas improbables, no son probables de sentirse satisfechos con cualquier teoría que evada totalmente el problema de la improbabilidad. Y la respuesta teísta al rompecabezas de la improbabilidad, es una evasión de proporciones estupendas. Es más que un reestablecimiento del problema; es una grotesca amplificación del mismo.

Pasemos entonces a la alternativa antrópica. La respuesta antrópica; en su forma más general, es que nosotros sólo podemos estar discutiendo el asunto en el tipo de universo que fue capaz de producirnos. Nuestra existencia; en consecuencia, determina que las constantes fundamentales de la física tenían que estar en sus respectivas zonas Goldilocks. Diferentes físicos se casan con diferentes soluciones antrópicas al rompecabezas de nuestra existencia.

Tozudos físicos, dicen que; en primer lugar, los seis botones nunca tuvieron la libertad de variar su posición. Cuando finalmente alcancemos la largamente esperada Teoría de Todo, veremos que los seis números claves dependen el uno del otro; o de algo más; todavía desconocido, en formas que nosotros hoy no podemos imaginar. Los seis números pueden resultar ser no más libres de lo que es la proporción entre la circunferencia de un círculo y su diámetro. Resultará que sólo existe una forma para que un universo exista. En vez de que Dios sea necesario para darle vueltas a seis botones; no existirán botones a los cuales darles vuelta.

Otros físicos (el mismo Martin Rees sería un ejemplo), hallan esto insatisfactorio; y yo siento que estoy de acuerdo con ellos. Es de hecho; perfectamente plausible que sólo haya una forma para que exista un universo. ¿Pero porqué tuvo esa única forma que tener tal entonación para nuestra eventual evolución? ¿Porqué tuvo que ser el tipo de universo que parece casi como; en las palabras del teorista de la física; Freeman Dyson, “si estuviese obligado a saber que nosotros apareceríamos”?

El filósofo John Leslie usa la analogía de un hombre sentenciado a muerte por un pelotón de fusilamiento. Es perfectamente posible que todos los diez hombres del pelotón de fusilamiento fallen en atinarle a la víctima. Con visión; el sobreviviente que se halla a sí mismo en una posición para reflexionar sobre su buena suerte, puede decir alegremente: “Bien, obviamente todos ellos fallaron, o yo no estaría aquí pensando sobre ello”. Pero él todavía podría; excusablemente, preguntarse el porqué todos fallaron, y jugar con las hipótesis de que todos ellos fueron sobornados, o estaban borrachos.

Esta objeción puede ser respondida por la sugerencia; que el mismo Martin Rees apoya, de que existen muchos universos, coexistiendo como burbujas de espuma, en un “multiverso” (o “megaverso”; como Leonard Susskind prefiere llamarlo).[118]

Las leyes y las constantes de cualquier universo; como nuestro observable universo, son cuerpos regulatorios. El multi-verso en su totalidad tiene una plétora de conjuntos alternativos de cuerpos regulatorios. El principio antrópico entra para explicar que nosotros tenemos que estar en uno de esos universos (presumiblemente una minoría) cuyos cuerpos regulatorios resulta que son propicios para nuestra eventual evolución y en consecuencia para la contemplación del problema.

Una intrigante versión de la teoría del multiverso surge de las consideraciones del destino final de nuestro universo. Dependiendo del valor de números; como las seis constantes de Rees, nuestro universo puede estar destinado a expandirse indefinidamente; o podría estabilizarse en un equilibrio; o la expansión podría revertirse a sí misma e ir a una contracción, culminando en el llamado el “Big Crunch (“Gran Contracción”).

Algunos modelos de la gran contracción tienen al universo rebotando de regreso hacia la expansión, y así indefinidamente; con digamos, ciclos de 20 mil millones de años. El modelo estándar de nuestro universo dice que el espacio y el tiempo comenzaron en el Big Bang (Gran Explosión), hace unos 13 mil millones de años. El modelo serial del Big Crunch enmendaría esa afirmación: nuestro tiempo y espacio; de hecho, sí comenzaron con nuestro Big Bang, pero éste fue sólo el último de una larga serie de big bangs, cada uno iniciado por el big crunch que terminó el previo universo de la serie.

Nadie entiende que sucede en las singularidades como el Big Bang; así que es concebible que las constantes sean reajustadas a nuevos valores cada vez. Si los ciclos de bang-expansión-contracción-crunch han estado ocurriendo por siempre como en un acordeón cósmico; tenemos una versión serial, en vez de una versión en paralelo del multiverso. De nuevo, el principio antrópico hace su trabajo explicatorio. De todos los universos en la serie, sólo una minoría tendría sus “diales” entonados para condiciones biogénicas.

Y, por supuesto, el actual universo tiene que estar en esa minoría; porque nosotros estamos en él. Como resulta ser; esta versión serial del universo, ahora debe ser juzgada como menos probable de lo era antes, porque reciente evidencia está comenzando a dirigirnos lejos del modelo del big crunch. Ahora parece como si nuestro propio universo está destinado a expandirse por siempre.

Otro teorista físico; Lee Smolin, ha desarrollado una tentadora variante darwiniana de la teoría del multiverso; incluyendo ambos elementos, seriales y paralelos. La idea de Smolin; expuesta en La Vida del Cosmos, gira sobre la teoría de que universos hijas son nacidas de universos padres, no en big crunches totalmente desarrollados, sino más localmente, en agujeros negros. Smolin añade una forma de herencia: las constantes fundamentales de un universo hija son versiones ligeramente “mutadas” de las constantes de sus padres. La herencia es el ingrediente esencial de la selección natural darwiniana, y el resto de la teoría de Smolin, fluye naturalmente. Aquellos universos que han tenido lo que se requiere para “sobrevivir” y “reproducirse” llegan a predominar en el multiverso.

“Lo que se requiere” incluye durar lo suficiente para “reproducirse”. Debido a que el acto de la reproducción tiene lugar en agujeros negros, los universos exitosos deben poseer lo que se requiere para hacer agujeros negros. Esta capacidad trae consigo otras propiedades. Por ejemplo, la tendencia de la materia a condensarse en nubes y después en estrellas es un prerrequisito para producir agujeros negros. Las estrellas, como hemos visto, también son las precursoras del desarrollo de una química interesante, y en consecuencia, de la vida. Así que, sugiere Smolin, ha existido una selección natural darwiniana de universos en el multiverso; favoreciendo directamente la evolución de la fecundidad de los agujeros negros e indirectamente favoreciendo la producción de vida. No todos los físicos están entusiasmados con la idea de Smolin; aunque el físico ganador del Premio Nóbel; Murray Gell Mann, es citado diciendo: “¿Smolin? ¿Es él ese joven muchacho con esas locas ideas?…Puede que no esté equivocado”.[119] Un biólogo tremendista podría preguntarse si algunos otros físicos tienen necesidad de un levantamiento de conciencia darwiniano.

Es tentador pensar (y muchos han sucumbido) que postular una plétora de universos es un lujo desvergonzadamente inmoral que no debería permitirse. Si vamos a permitir la extravagancia de un multiverso; sigue el argumento, podríamos muy bien con igual parsimonia, ser colgados por una oveja como un cordero y permitir un Dios. ¿No son ellos ambas hipótesis ad hoc igualmente no-parsimoniosas; e igualmente insatisfactorias? Personas que piensan que no han tenido su conciencia levantada por la selección natural. La diferencia clave entre una genuinamente extravagante hipótesis de Dios y la aparentemente extravagante hipótesis de un multiverso; para todo lo que es extravagante; es simple. Dios, o cualquier agente inteligente tomador de decisiones, tendría que ser altamente improbable en el mismo sentido estadístico que las entidades que él supuestamente explica.

Pero si cada uno de esos universos es simple en sus leyes fundamentales, nosotros todavía no estamos postulando nada altamente improbable. Exactamente lo opuesto tiene que ser dicho de cualquier tipo de inteligencia.

Algunos físicos son conocidos por ser religiosos (Russell Stannard y el Reverendo John Polkinhorne, son los dos ejemplos británicos que he mencionado). Predeciblemente, ellos se agarran a la improbabilidad de que las constantes físicas hayan sido todas entonadas en sus más o menos angostas zonas Godlilocks, y sugieren que debe existir una inteligencia cósmica que deliberadamente hizo la entonación.

Ya yo he descartado todas esas sugerencias porque hacen surgir problemas más grandes de los que resuelven. ¿Pero cuáles intentos han hecho los teístas para responder? ¿Cómo manejan ellos el argumento de que cualquier Dios capaz de diseñar un universo; cuidadosamente y visionariamente entonado para nuestra evolución, está obligado a ser una entidad supremamente compleja e improbable que necesita de una explicación mucho mayor que la que se supone que él proporcionaría?.

El teólogo Richard Swinburne; como hemos aprendido a esperar, piensa que él tiene una respuesta a este problema, y él la abraza en su libro ¿Existe un Dios?. Él comienza mostrando que su corazón está en su lugar correcto demostrando convincentemente que se ajusta a los hechos. La ciencia explica las cosas complejas en términos de las interacciones de cosas más simples; hasta ultimadamente la interacción de las partículas fundamentales. Yo (Y me atrevo a decir tú) pienso que es un bella simple idea de que todas las cosas están hechas de partículas fundamentales que; aunque excesivamente numerosas, provienen todas de un pequeño, conjunto finito de tipos de partículas. Si somos escépticos; es probable que sea porque pensamos que la idea es simple también. Pero para Swinburne no es simple en lo absoluto; totalmente lo contrario.

Dado que la cantidad de partículas de cualquier tipo en particular; digamos, electrones, es grande, Swinburne piensa que es demasiada coincidencia que tantas tengan las mismas propiedades. Un electrón; podía tragarse él. Pero billones y billones de electrones; todos con las mismas propiedades, es lo que realmente excita su incredulidad. Para él, sería más simple, más natural, menos demandante de explicaciones, si todos los electrones fuesen diferentes el uno del otro. Peor, ningún electrón debería retener naturalmente sus propiedades durante más de un instante cada vez: cada uno debería cambiar caprichosamente, al azar y fugazmente a cada momento. Esa es la simple visión de Swinburne del estado de las cosas.

Cualquier cosa más uniforme (lo que usted y yo llamaríamos más simple), requiere de un explicación especial: “Es sólo porque los electrones y los pedacitos de cobre y de otros objetos materiales tienen los mismos poderes en el siglo veinte que tenían en el siglo diecinueve, que las cosas son como son ahora”.

Entra Dios. Dios llega al rescate deliberadamente y continuamente manteniendo las propiedades de todos esos billones de electrones y pedacitos de cobre; y neutralizando su engranada inclinación a las fluctuaciones salvajes y erráticas. Por eso es que, cuando usted ha visto a un electrón, usted los ha visto a todos. Por eso es que todos los pedacitos de cobre se comportan como cobre. Y por eso es que cada electrón y cada pedacito de cobre permanece como sí mismo de un micro-segundo a otro micro-segundo; y de un siglo a otro. Es porque Dios constantemente mantiene un dedo sobre cada partícula; controlando sus desordenados excesos y a latigazos manteniéndolas en línea con sus colegas, para que permanezcan como sí mismas.

¿Pero cómo posiblemente puede Swinburne mantener que esta hipótesis de Dios simultáneamente manteniendo un gazillón de dedos sobre los electrones es una hipótesis simple? Es; por supuesto, precisamente lo opuesto a simple.

Swinburne hace el truco para su propia satisfacción mediante una pieza de Chutzpah [increíble insolencia] intelectual que quita el aliento. Él afirma, sin justificación, que Dios es solamente una sustancia única. Cuán brillante economía de causas explicatorias, comparada con todos esos gigazillones de electrones independientes ¡todos los cuales resulta ser que son lo mismo!

El teísmo afirma que cada otro objeto que existe es causado a existir y mantenido en existencia sólo por una sustancia: Dios. Y afirma que cada propiedad que tiene cada sustancia, es debido a que Dios las causa o les permite existir. Es un monolito de una simple explicación para postular pocas causas. No puede haber en este respecto una explicación más simple que la que postula sólo una causa. El teísmo es más simple que el politeísmo. Y el teísmo postula para su única causa; a una persona [con] poder infinito (Dios puede hacer cualquier cosa lógicamente posible), conocimiento infinito (Dios sabe todo lo lógicamente posible de ser sabido), e infinita libertad.

Swinburne; concede graciosamente que Dios no puede hacer trucos que sean lógicamente imposibles; y uno se siente agradecido por esta indulgencia. Habiendo dicho eso, no existe límite para los propósitos explicatorios a los cuales el infinito poder de Dios está dedicado. ¿Tiene la ciencia una pequeña dificultad para explicar a X? No hay problema. No le eche otro vistazo a X. El poder infinito de Dios está engranado sin esfuerzo para explicar a X (junto a todo lo demás); y siempre es una supremamente simple explicación; porque, después de todo, sólo existe un Dios. ¿Qué podría ser más simple que eso?.

Bien; realmente, casi todo. Un Dios capaz de monitorizar continuamente y de controlar el estatus individual de cada partícula del universo no puede ser simple. Su existencia va a necesitar una explicación del tamaño de un mamut. Peor (desde el punto de vista de la simplicidad), otras esquinas de la gigante conciencia de Dios están simultáneamente preocupadas con lo que hacen y con las plegarias de cada uno de los seres humanos—y de cualquier inteligente extraterrestre que pueda existir en otros planetas; en ésta y en cien mil millones de otras galaxias.

Dios; conforme a Swineburne, hasta tiene que decidir continuamente no intervenir milagrosamente para salvarnos cuando tengamos cáncer. Él nunca haría eso; porque, “Si Dios respondiese a la mayoría de las plegarias por un pariente para que se recupere de cáncer; entonces el cáncer ya no sería un problema que los humanos tendrían que resolver” Y; entonces, ¿Qué hallaremos para hacer con nuestro tiempo?

No todos los teólogos van tan lejos como Swinburne. De todas formas, la asombrosa sugerencia de que la Hipótesis de Dios, es simple puede ser hallada en otros escritos teológicos modernos. Keith Ward; siendo Profesor Regio de la Escuela de la Divinidad en Oxford, fue muy claro sobre el asunto en su libro de 1996, Dios, Chance y Necesidad:

De hecho, el teísta afirmaría que Dios es una explicación muy elegante, económica y fructífera para la existencia del universo. Es económica porque le atribuye la existencia y la naturaleza de absolutamente todo el universo a un solo ser; una causa definitiva que asigna una razón para la existencia de todo; incluyéndose a sí mismo. Es elegante, porque de una idea clave—la idea del ser más perfecto posible—la totalidad de la naturaleza de Dios y la existencia del universo pueden ser explicadas inteligiblemente.

Al igual que Swinburne, Ward confunde lo que significa explicar algo; y él también parece que no entiende lo que significa decir que algo es simple. No estoy claro si Ward realmente piensa que Dios es simple, o si la cita de arriba consistió en un ejercicio temporal en “defensa del argumento”.

Sir John Polkinghorne en La Ciencia y La Creencia Cristiana, cita el anterior criticismo de Ward del pensamiento de Tomás Aquino: “Su error básico está en suponer que Dios es lógicamente simple—simple no sólo en el sentido de que su ser es indivisible, sino en el más fuerte sentido de que lo que es cierto de cualquier parte de Dios es cierto de su totalidad”.

“Es completamente coherente; sin embargo, suponer que Dios; aún siendo indivisible, es internamente complejo” Ward lo capta correctamente aquí. De hecho, el biólogo Julian Huxley; en 1912, definió la complejidad en términos de “heterogeneidad de partes”, con lo cual él quiso significar un tipo particular de funcionabilidad indivisible.[120]

En cualquier otro lugar; Ward da evidencia de la dificultad que tiene la mente teológica en captar de donde proviene la complejidad de la vida. Él cita a otro teólogo-científico, el bioquímico Arthur Peacocke (el tercer miembro de mi trío de científicos británicos religiosos), como postulando la existencia en la materia viviente de una “propensión a la creciente complejidad”. Ward caracteriza esto como: “algún inherente peso del cambio evolucionario que favorece a la complejidad”. Él continúa para sugerir que tal error “podría ser algún peso del proceso mutacional, para asegurar que mutaciones más complejas ocurrieron”.

Ward es escéptico sobre esto; como bien lo debería ser. El empuje evolucionario hacia la complejidad proviene; en aquellos linajes en donde aparezca, no de ninguna propensión inherente hacia la creciente complejidad; y no de las mutaciones erradas. Proviene de la selección natural: el proceso que; hasta donde nosotros sabemos, es el único proceso capaz de generar complejidad, partiendo de la simplicidad. La teoría de la selección natural es genuinamente simple. También lo es el origen desde donde comienza. Lo que ella explica; por otra parte, es complejo casi más allá de lo que puede decirse: más complejo que cualquier otra cosa que podamos imaginar; excepto un Dios capaz de diseñarlo.

UN INTERLUDIO EN CAMBRIDGE

En una reciente conferencia en Cambridge sobre ciencia y religión; donde presenté el argumento que llamo aquí El Argumento del 747 Definitivo, encontré que; para decir lo menos, fue un cordial fracaso lograr una reunión de mentes sobre el asunto de la simplicidad de Dios. La experiencia fue reveladora; y me gustaría compartirla aquí.

Primero debo confesar (esa es probablemente la palabra correcta) que la conferencia fue promovida por la Fundación Templeton. La audiencia era una pequeña cantidad de periodistas científicos escogidos a dedo de Gran Bretaña y los Estados Unidos de América. Yo era el ateo entre los dieciocho oradores invitados.

Uno de los periodistas; John Horgan, reportó que a cada uno de ellos le habían pagado la bonita suma de 15 mil dólares (32 millones 250 mil bolívares) para que asistiesen a la conferencia, más los gastos de viaje. Esto me sorprendió. Mi larga experiencia de conferencias académicas no incluyen instancias donde a la audiencia (en oposición a los oradores) se le pagó por asistir. ¿Estaba Templeton usando su dinero para sobornar a los periodistas científicos y subvertir la integridad científica? John Horgan más tarde se preguntaba lo mismo; y escribió un artículo sobre toda mi experiencia.[121] Allí él reveló; para mi sentimiento de vejación, que mi anunciada presencia como orador, lo había ayudado a él y a otros a sobreponerse a sus dudas:

El biólogo británico, Richard Dawkins, cuya participación en la reunión ayudó a convencerme a mí y otros compañeros sobre su legitimidad, fue el único orador que denunció que las creencias religiosas son incompatibles con la ciencia; irracionales y dañinas. Los otros oradores—tres agnósticos, un judío, un deísta, y doce cristianos, (un filósofo musulmán canceló en el último minuto)—ofrecieron una perspectiva claramente inclinada a favor de la religión y el cristianismo.

El artículo de Horgan es en sí mismo afectuosamente ambivalente. A pesar de sus dudas, hubo aspectos de la experiencia que él claramente valoró (y también lo hice yo, como se hará evidente abajo). Horgan escribió:

Mis conversaciones con los creyentes profundizó mi apreciación sobre el porqué, algunas personas inteligentes y bien educadas, abrazan la religión. Un reportero discutió la experiencia de hablar en lenguas, y otro describió haber tenido una relación íntima con Jesús. Mis convicciones no cambiaron, pero sí las de otros. Por lo menos un amigo dijo que su fe estaba divagando como resultado de la disección de la religión hecha por Dawkins. Y si la Fundación Templeton puede ayudar a que ocurra hasta tan minúsculo paso adelante hacia mi visión de un mundo sin religión, ¿Cuán malo puede ser?

El agente literario; John Brockman, en su sitio de internet “Edge” (“Borde”, a menudo descrito como un salon científico on-line), le dio un segundo aire al artículo de Horgan, donde provocó varias respuestas; incluyendo una del teorista físico; Freeman Dyson. Yo le respondí a Dyson, citando de su discurso de aceptación cuando él ganó el Premio Templeton. Si a él le gustó o nó, al aceptar el Premio Templeton, Dyson le envió una poderosa señal al mundo. Sería tomado como una promoción de la religión por uno de los físicos más distinguidos del mundo.

“Estoy contento de ser uno de la multitud de cristianos que no le importa mucho la doctrina de la Trinidad o la verdad histórica de los evangelios”

¿Pero no es eso exactamente lo que un científico ateo diría, si él quisiese sonar como cristiano? Hice citas adicionales del discurso de aceptación de Dyson, intercalándolas satíricamente con preguntas imaginarias (en itálicas) a un funcionario de Templeton:

¿¡OH, usted quiere algo un poquito más profundo, también?

Que tal…

“Yo no hago una clara distinción entre mente y Dios. Dios es en lo que la mente se convierte cuando ha pasado más allá de la escala de nuestra comprensión”

¿He dicho ya lo suficiente?, y ¿Puedo regresar ahora a hacer física? ¡OH, ¿No es suficiente todavía? Okey, entonces, ¿Qué les parece esto?…

“Aún en la horripilante historia del siglo veinte, yo veo alguna evidencia de progreso en la religión. Los dos individuos que representaron las maldades de nuestro siglo, Adolfo Hitler y Joseph Stalin, eran ambos ateos declarados”[122]

¿Puedo irme ahora?

Dyson podría fácilmente refutar las implicaciones de estas citas de su discurso de aceptación del Premio Templeton, sólo si él explicase claramente cuál evidencia encuentra él para creer en Dios; en algo más que simplemente el sentido einsteiniano; al que, como expliqué en el capítulo primero, todos nosotros nos podemos suscribir. Si entiendo el punto de Horgan, este es, que el dinero de Templeton corrompe a la ciencia. Estoy seguro que Freeman Dyson está bien arriba de ser corrompido. Pero su discurso de aceptación es todavía desafortunado, si es que parece sentar un ejemplo para otros.

El Premio Templeton es dos órdenes de magnitud más grande que la inducción ofrecida a los periodistas en Cambridge; habiendo sido explícitamente establecido para ser más grande que el Premio Nóbel [en recompensa monetaria]. En una vena faustiana, mi amigo el filósofo Daniel Dennett, una vez bromeó conmigo: “Richard; si alguna vez tienes tiempos difíciles…”

Por mejor o peor, asistí dos días a la conferencia de Cambridge, dando mi propia charla y tomando parte en las discusiones de varias otras charlas. Desafié a los teólogos a responder al punto de que un Dios capaz de diseñar un universo; o cualquier otra cosa, tendría que ser complejo y estadísticamente improbable. La respuesta más fuerte que escuché fue que yo estaba brutalmente tratando de hacer pasar como genuina una epistemología científica a una teología que no la acepta.[123] Los teólogos siempre han definido a Dios como simple. ¿Quién era yo; un científico, para dictarle a los teólogos que su Dios tenía que ser complejo? Los argumentos científicos; como los que yo acostumbraba a exponer en mi propio campo, eran inapropiados ya que los teólogos siempre mantuvieron que Dios yace fuera de la ciencia.

No obtuve la impresión de que los teólogos que montaron esta evasiva defensa, estuviesen siendo deliberadamente deshonestos. Pienso que fueron sinceros. Aún así, irresistiblemente recordé el comentario de Peter Madawar, sobre el libro El Fenómeno del Hombre, del Padre Teilhard de Chardin, en el transcurso de lo que posiblemente es la más grande revisión negativa de un libro de todos los tiempos: “Su autor puede ser excusado de deshonestidad sólo basándonos en que antes de engañar a otros él ha sufrido grandes dolores para engañarse a sí mismo”.[124] Los teólogos de mi encuentro de Cambridge, se estaban definiendo a sí mismos dentro de una Zona Epistemológica Segura, donde el argumento racional no puede alcanzarlos por que ellos han declarado por decreto que no pueden serlo. ¿Quién era yo para decir que el argumento racional era el único tipo de argumento admisible? Existen otras formas de saber que deben ser desplegadas para conocer a Dios.

La más importante de estas otras formas de saber resultó ser la experiencia personal y subjetiva sobre Dios. Varios participantes en Cambridge afirmaron que Dios les habló a ellos; dentro de sus cabezas, tan vívidamente y tan personalmente, como lo haría otro humano. Ya he lidiado con la ilusión y la alucinación en el capítulo tercero (“El argumento de la experiencia personal”), pero en la conferencia de Cambridge, añadí dos puntos.

Primero, que si Dios realmente sí se comunica con humanos; ese hecho enfáticamente, no yacería fuera de la ciencia. Dios viene brotando desde cualquier dominio de otro-mundo en su natural presencia, atravesando nuestro mundo donde sus mensajes pueden ser interceptados por cerebros humanos—¿Y ese fenómeno no tiene nada que ver con la ciencia?.

Segundo, un Dios que es capaz de enviar señales inteligibles a millones de personas simultáneamente, no puede ser, cualquier otra cosa que sea él, simple. ¡Tamaño ancho de banda! Dios podría no tener un cerebro hecho de neuronas; o un CPU hecho de silicio, pero si él tiene el poder que se le atribuye; él tiene que tener algo mucho más elaborado y construido no-al-azar, que el cerebro más grande o la mayor computadora que nosotros conozcamos.

De nuevo mis amigos teológicos regresaron al punto que tenía que haber una razón del porqué existe algo en vez de nada. Debe haber habido una primera causa de todo; y nosotros podríamos también darle el nombre de Dios. Sí; dije yo, pero él debía ser simple, y en consecuencia, cualquier nombre que le demos, Dios no es un nombre apropiado (a menos que nosotros; explícitamente, lo despojemos de todo el equipaje que la palabra “Dios” lleva en las mentes de la mayoría de los creyentes religiosos). La primera causa que nosotros buscamos debe haber sido la simple base para una grúa auto-productora que eventualmente dio origen al mundo como lo conocemos en su actual compleja existencia. Sugerir que el original primer movedor era lo suficientemente complicado para dedicarse al diseño inteligente; para no decir nada sobre leerle la mente a millones de humanos simultáneamente, es equivalente a entregarse a sí mismo una mano de cartas perfecta en un juego de bridge.

Miren alrededor al mundo de la vida; a la selva lluviosa del Amazonas con su riqueza de enmarañadas lianas; bromelias; raíces con extensos soportes salientes; su ejército de hormigas y a sus jaguares; sus tapires y báquiros; ranas arborícolas y loros. Lo que ustedes están viendo es el equivalente estadístico de una mano de cartas perfecta (piensen sobre todas las otras formas que ustedes podrían barajar las partes; ninguna de las cuales, funcionaría)—excepto porque nosotros sabemos como llegó a ser así: por la grúa gradualista de la selección natural. No es simplemente que los científicos se amotinen ante una silente aceptación de que tal improbabilidad simplemente surgió espontáneamente; el sentido común también ladra.

Sugerir que la primera causa; la gran incógnita que es responsable de que algo exista en vez de nada; es un ser capaz de diseñar al universo y de hablar con millones de personas simultáneamente, es una abdicación total de la responsabilidad de hallar una explicación. Es una aterrorizante exhibición de auto-indulgencia, es usar ganchos celestiales para negar el pensamiento.

No estoy defendiendo alguna suerte de estrecha vía científica de pensar. Pero lo mínimo que cualquier búsqueda honesta de la verdad debe tener para establecer tales monstruosidades de improbabilidad; como por ejemplo, una selva lluviosa, un arrecife de coral, o un universo, es una grúa, no un gancho celestial.

La grúa no tiene que ser la selección natural. Admitidamente, nadie ha pensado nunca en una mejor. Pero podrían existir otras aún por descubrir. Quizás la “inflación” que postulan los físicos como ocupando alguna fracción del primer yoctosegundo [una septillonésima de segundo: 10-24] de la existencia del universo resultará ser; cuando esté mejor entendida, una grúa cosmológica que se erigirá al lado de la grúa biológica de Darwin.

O quizás, la elusiva grúa que buscan los cosmólogos será una versión de la misma idea de Darwin: o el modelo de Smolin, o algo similar. O quizás sea el multiverso más el principio antrópico propuesto por Martin Rees y otros. Podría ser un diseñador súper humano—pero, si es así, muy ciertamente no será un diseñador que simplemente apareció de repente; o uno que siempre existió. Si (lo que yo no creo ni por un segundo), nuestro universo fue diseñado; y a fortiori [por alguna razón más poderosa] el diseñador lee nuestros pensamientos y proporciona asesoramientos con su infinita sabiduría; perdón y redención; el diseñador está obligado a ser el producto final de algún tipo de escalador acumulativo o grúa; quizás una versión del darwinismo en otro universo.

La defensa de última trinchera de mis críticos en Cambridge fue atacar. Toda mi visión del mundo fue condenada como perteneciendo “al siglo diecinueve”. Este es un argumento tan malo, que casi omito mencionarlo. Pero desafortunadamente, lo encuentro muy frecuentemente. No hay necesidad de decir; que llamar a un argumento “del siglo diecinueve”, no es lo mismo que explicar qué tiene de malo. Algunas ideas del siglo diecinueve fueron muy buenas ideas; no menos la peligrosa idea de Darwin.

En cualquier caso, este tipo particular de insulto; pareció un poquito valioso, al provenir de un individuo (un distinguido geólogo de Cambridge; con toda seguridad bien avanzado a lo largo del camino faustiano hacia un futuro Premio Templeton), quien justificó su propia creencia cristiana invocando lo que él llamó la historicidad del Nuevo Testamento. Fue precisamente en el siglo diecinueve que los teólogos; especialmente en Alemania, pusieron en graves dudas esa supuesta historicidad, usando los métodos de la historia basados en evidencias, para hacerlo. Esto fue; de hecho, rápidamente señalado por los teólogos en la conferencia de Cambridge.

En cualquier caso, yo sé que el sarcasmo de viejo implicado en el “siglo diecinueve”, va con el sarcasmo sobre la “aldea ateísta”. Y quiere decir: “Contrariamente a lo que tú piensas; Ja, Ja, Ja, nosotros ya no creemos en un viejo con una larga barba blanca; Ja, Ja, Ja”. Todos los tres chistes son un código para algo más; exactamente como, cuando yo viví en los Estados Unidos de América a finales de la década de 1960, “Ley y Orden”, era el código de los políticos para el prejuicio racial anti-negros.[125]

¿Cuál entonces, es el significado codificado de “Tú eres tan del siglo diecinueve” en el contexto de una discusión sobre religión? Codifica por: “Tú eres tan crudo y tan falta de sutilezas. ¿Cómo puedes ser tan insensible y grosero como para preguntarme directamente a boca de jarro una pregunta como: “¿Tú crees en los milagros?” ó “¿Tú crees que Jesús nació de una virgen?”. ¿No sabes tú que en una sociedad cortés nosotros no hacemos esas preguntas?. Ese tipo de preguntas se hacían en el siglo diecinueve.” Pero piensen sobre porqué es descortés hacer directamente tales preguntas factuales a las personas religiosas de hoy. Es porque ¡Es vergonzoso! Pero lo que es vergonzoso, es la respuesta: si ésta es sí.

La conexión con el siglo diecinueve está ahora clara. El siglo diecinueve fue la última vez cuando fue posible para una persona educada admitir que creía en milagros como el nacimiento virginal, sin pasar vergüenza. Cuando son presionados, muchos cristianos educados de hoy, son demasiado leales para negar el nacimiento virginal y la resurrección. Pero esto los avergüenza, porque sus mentes racionales saben que es absurdo, así que ellos preferirían mucho que no se les preguntase eso. En consecuencia, si alguien como yo, insiste en hacer la pregunta, soy yo el que es acusado de ser “del siglo diecinueve”. Es realmente chistoso, cuando uno piensa sobre ello.

Abandoné la conferencia estimulado y vigorizado; y reafirmado en mi convicción de que el argumento de la improbabilidad—el gambito del 747 definitivo—es un argumento muy serio contra la existencia de Dios; y uno sobre el cual aún no he escuchado a ningún teólogo dar una respuesta convincente, a pesar de las numerosas oportunidades e invitaciones para hacerlo.

Dan Dennett correctamente lo describe como: “una refutación irrefutable”, tan devastante hoy como cuando Philo la usó para derrotar decisivamente a Cleanthes en los Diálogos de Hume hace dos siglos. Un gancho celestial lo mejor que podría lograr, es posponer la solución al problema; pero Hume no podía pensar sobre ninguna grúa, así que se rindió.[126] Darwin; por supuesto, suministró la grúa vital. ¡Cómo la hubiese adorado Hume!.

Este capítulo ha contenido el argumento central de mi libro, y así, con el riesgo de sonar repetitivo, lo resumiré en una serie numerada de seis puntos:

  1. Uno de los mayores desafíos al intelecto humano; a través de los siglos, ha sido como explicar como surge en el universo, la compleja e improbable apariencia de diseño.
  1. La tentación natural es la de atribuir la apariencia de diseño al mismo diseño actual. En el caso de un artefacto hecho por el hombre; como un reloj, el diseñador fue realmente un ingeniero inteligente. Es tentador aplicar la misma lógica a un ojo o a un ala, a una araña o a una persona.
  1. Esa tentación es falsa; porque la hipótesis de un diseñador hace surgir inmediatamente el mayor problema de quién diseñó al diseñador. Todo el problema con el que comenzamos, fue el problema de explicar la improbabilidad estadística. Obviamente; no es una solución, postular algo aún más improbable. Necesitamos una “grúa”; no un “gancho celestial”, porque sólo una grúa puede encargarse de trabajar gradualmente y plausiblemente, desde la simplicidad hasta una complejidad que de otra manera sería improbable.
  1. La más ingeniosa y poderosa grúa descubierta hasta ahora es la evolución darwiniana mediante la selección natural. Darwin y sus sucesores han demostrado cómo las criaturas vivientes; con su espectacular improbabilidad estadística y apariencia de diseño, han evolucionado lentamente mediante grados incrementales desde comienzos simples. Nosotros podemos ahora con seguridad decir que la ilusión del diseño en las criaturas vivientes es precisamente eso—una ilusión.
  1. Nosotros todavía no tenemos una grúa equivalente para la física. Algún tipo de teoría de un multiverso; podría en principio, hacer para la física el mismo trabajo explicatorio que el darwinismo hace para la biología. Este tipo de explicación es superficialmente menos satisfactoria que la versión biológica del darwinismo, porque hace demandas más pesadas a la suerte. Pero el principio antrópico nos capacita para postular mucha más suerte que con la que nuestra limitada intuición humana se siente cómoda.
  1. No debemos renunciar a nuestras esperanzas de que aparezca una mejor grúa en física; algo tan poderoso como lo es el darwinismo para la biología. Pero aún en ausencia de una grúa fuertemente satisfactoria comparable a la biológica, las relativamente débiles grúas que tenemos en el presente; son, asistidas por el principio antrópico; auto-evidentemente mejores que la auto-derrotista hipótesis de un gancho celestial llamado diseñador inteligente.

Si el argumento de este capítulo es aceptado; la premisa factual de la religión—la Hipótesis de Dios—es insostenible. Dios; casi ciertamente, no existe. Esta es la conclusión principal de este libro hasta ahora. Siguen ahora varias preguntas. Aún si aceptamos que Dios no existe, ¿No tiene todavía la religión mucho a su favor?.

¿No es eso el consuelo? ¿No motiva ella a las personas a hacer el bien? Si no fuese por la religión ¿Cómo sabríamos nosotros lo que es bueno? ¿Porqué; en cualquier caso, ser tan hostil? ¿Porqué, si es falsa, todas las culturas del mundo tienen una religión? Cierta o falsa, la religión es ubicua; así que, ¿De dónde proviene?. Es a esta última pregunta a la que nos referiremos a continuación.

5.- LAS RAÍCES DE LA RELIGIÓN

Para un psicólogo evolucionario, la extravagancia universal de los rituales religiosos, con sus costos en tiempo, recursos, dolor y privaciones, debería sugerirle; tan vívidamente como el trasero de un mandril, que la religión podría ser adaptiva

—MAREK KOHN

EL IMPERATIVO DARWINIANO

Todo el mundo tiene su teoría consentida sobre de dónde proviene la religión y porqué las culturas humanas la tienen. Ésta da consuelo y confort. Promueve la solidaridad entre los grupos. Satisface nuestras ansias de entender el porqué de nuestra existencia. Llegaré a explicaciones de este tipo en un momento, pero quiero comenzar con una pregunta previa; una que tiene precedencia por razones que veremos: Una pregunta darwiniana sobre la selección natural.

Sabiendo que nosotros somos el producto de la evolución darwiniana, nosotros deberíamos preguntar cuál presión o cuáles presiones ejercidas por la selección natural, favorecieron el impulso hacia la religión. La pregunta gana urgencia de las consideraciones darwinianas estándar sobre economía. La religión es tal desperdicio, es tan extravagante; y la selección darwiniana convierte en su objetivo a la eliminación del desperdicio. La naturaleza es un contador miserable; rencorosa hasta con los centavos, vigilante del reloj, y castiga hasta la extravagancia más pequeña. Sin descanso e incesantemente; como explicó Darwin, “la selección natural realiza escrutinios diariamente y a cada hora, por todo el mundo, de toda variación; hasta la más ligera, rechazando a la que es mala, preservando y añadiendo toda la que es buena. Silenciosamente e insensiblemente, trabajando, cuandoquiera y dondequiera que aparezca una oportunidad para mejorar a cada ser orgánico”. Si un animal silvestre habitualmente desempeña alguna actividad inútil; la selección natural favorecerá a los individuos rivales que dedican su tiempo y energía; en vez, a sobrevivir y reproducirse. La naturaleza no puede costear frívolos jeux d’espirit [Francés: acertijos; adivinanzas] El utilitarianismo se impone inmisericordemente; aún si no siempre parezca de ese modo.

Frente a esto; la cola de un pavo real es un jeu d’espirit par excellence [Francés: un acertijo por excelencia] Con toda seguridad no favorece a la supervivencia de su poseedor. Pero sí beneficia a los genes que lo distinguen a él de sus menos espectaculares rivales. La cola es una propaganda; que compra su lugar en la economía de la naturaleza atrayendo a las hembras. Lo mismo es cierto de la mano de obra y el tiempo que un pájaro bower macho dedica a su lecho nupcial: una especie de cola externa construida con hierbas, ramitas, frutas pequeñas y coloridas, flores; y, cuando están disponibles, cuentas, baratijas y tapas de botellas.

Al centro y a la izquierda, pájaros Bower. A la derecha un pavo real

O; para escoger un ejemplo que no involucra a la propaganda, existe el “hormigueo”: el extraño hábito de pájaros; como algunos arrendajos azules (bluejays) de “bañarse” en los nidos de las hormigas, o de aplicar hormigas a su plumaje. Nadie está seguro cual es el beneficio de este hormigueo—quizás algún tipo de higiene; limpiando parásitos de las plumas. Existen varias otras hipótesis; ninguna de ellas fuertemente apoyada por evidencias. Pero la incertidumbre sobre los detalles no detiene—ni tampoco debería—al darwinismo de presumir, con gran confianza, que el hormigueo debe obligatoriamente estar “a favor” de algo. En este caso, el sentido común puede estar de acuerdo; pero la lógica darwiniana tiene una razón en particular para pensar que; si el pájaro no lo hiciera, sus prospectos estadísticos de éxito genético serían dañados; aún si nosotros no conocemos todavía la ruta precisa del daño.

Arrendajo azul (BluejayCyanocitta cristata) y su hábito de “hormigueo”

La conclusión se deriva de las premisas gemelas de que la selección natural castiga el desperdicio de tiempo y energía; y que los pájaros son consistentemente observados dedicando tiempo y energía al “hormigueo”.

Si existe un manifiesto de una sola oración de este principio “adapcionista”, éste fue expresado—admitidamente en términos en alguna medida extremos y exagerados—por el distinguido geneticista de Harvard; Richard Lewontin: “Ese es el único punto sobre el que pienso que todos los evolucionistas están de acuerdo; que es virtualmente imposible hacer un mejor trabajo que el que está haciendo un organismo en su propio ambiente”.[127] Si algo no fuese positivamente útil para la supervivencia y la reproducción, la selección natural desde hace largo tiempo ha favorecido a los individuos que se restringen de hacerlo. Un darwiniano podría ser tentado a decir lo mismo de la religión; de allí la necesidad de esta discusión.

Para un evolucionista, los rituales religiosos “sobresalen como pavos reales en un claro del bosque iluminado por el sol” (frase de Dan Dennett). El comportamiento religioso es un gran escrito humano equivalente al hormigueo de los bluejays o al comportamiento nupcial de los pájaros Bower. Es consumidor de tiempo, consumidor de energía; a menudo tan extravagantemente ornamentado como el plumaje de un ave del paraíso. La religión puede poner en peligro la vida del individuo piadoso; así como las vidas de otros. Miles de personas han sido torturadas por su lealtad a una religión; perseguidos por fanáticos extremistas por lo que en muchos casos es una fe alternativa escasamente distinguible. La religión devora los recursos; algunas veces en escala masiva. Una catedral medieval podría consumir un siglo-hombre en su construcción; y aún así nunca es usada como vivienda, o para cualquier otro propósito reconociblemente útil. ¿Era algún tipo de cola de pavo real arquitectural? Si fue así, ¿A quién iba dirigida la propaganda? La música sacra y las pinturas devotas monopolizaron grandemente el talento medieval y renacentista. Personas devotas han muerto por sus dioses y sido muertas por él, sangrado sus espaldas a latigazos por él; jurado permanecer en una vida de celibato o de silencio solitario, todo por el servicio a la religión.

¿Para qué es todo esto? ¿Cuál es el beneficio de la religión?

Por “beneficio” el darwiniano normalmente significa algún mejoramiento en la supervivencia de los genes del individuo. Lo que está ausente aquí es el importante punto de que el beneficio darwiniano no está restringido a los genes del organismo individual. Existen tres objetivos alternativos a este beneficio. Uno surge de la teoría de selección de grupo; y llegaré a ello. El segundo se deriva de la teoría que defendí en El Fenotipo Extendido: el individuo que usted está observando puede estar trabajando bajo la manipuladora influencia de genes de otro individuo; quizás un parásito. Dan Dennett nos recuerda que el resfriado común es universal a todos los pueblos humanos en la misma forma en que lo es la religión; aún así, no queremos sugerir que los resfriados nos benefician. Abundantes ejemplos son conocidos de animales manipulados para que se comporten en una forma que beneficie la transmisión de un parásito hasta su próximo anfitrión. Yo encapsulé este punto en mi “teorema central del fenotipo extendido”:

“El comportamiento de un animal tiende a maximizar la supervivencia de los genes ‘a favor’ de ese comportamiento; sin importar que esos genes estén en el cuerpo de un animal en particular que desempeña ese comportamiento”.

Tercero, el “teorema central” puede sustituir a los “genes” por el término más general “replicadores”. El hecho de que la religión es ubicua probablemente significa que ha funcionado en beneficio de algo; pero puede que no sea en beneficio de nosotros o de nuestros genes. Puede ser para el beneficio de sólo las ideas religiosas en sí mismas; hasta el grado que ellas se comportan en forma parecida a los genes, como replicadores. Trataré esto abajo, bajo el título: “Camina suavemente, porque estás caminando sobre mis memes”.

Mientras tanto, me apuraré con las más tradicionales interpretaciones del darwinismo, en el cual, se asume que “beneficio” significa beneficio a la supervivencia y reproducción del individuo.

Los pueblos cazadores y recolectores como las tribus aborígenes de Australia presumiblemente viven en una forma parecida a como lo hicieron nuestros distantes antepasados. El filósofo de la ciencia neo-zelandés / australiano; Kim Sterelny señala un contraste dramático en sus vidas. Por una parte, los aborígenes son estupendos sobrevivientes bajo condiciones que ponen a prueba sus habilidades prácticas al máximo. Pero; continúa Sterelny, a pesar de lo inteligente que sea nuestra especie, nosotros somos perversamente inteligentes. Las mismas personas que son tan expertas sobre el mundo natural, y en cómo sobrevivir en él, simultáneamente atiborran sus mentes con creencias que son palpablemente falsas y para las cuales la palabra “inútil” es una generosa subestimación. El mismo Sterelny está familiarizado con los pueblos aborígenes de Papúa Nueva Guinea. Ellos sobreviven bajo arduas condiciones donde es difícil obtener alimentos; debido a su esfuerzo son poseedores de un “legendario y minucioso entendimiento de su ambiente biológico; pero lo combinan con profundas y destructivas obsesiones con la contaminación de la menstruación femenina y la brujería. Muchas de las culturas locales son atormentadas por el miedo a la brujería y a la magia; y por la violencia que acompaña a esos miedos”. Sterelny nos desafía a explicar “cómo podemos ser simultáneamente tan inteligentes y tan brutos”.[128]

Aunque los detalles difieren a lo largo del mundo, ninguna cultura conocida carece de alguna versión de fantasías rituales de la religión que son consumidoras de tiempo; consumidoras de riqueza, provocadoras de hostilidades; contrarias a los hechos, y contraproducentes. Algunos individuos educados pueden haber abandonado la religión; pero todos fueron criados en una cultura religiosa de la cual ellos tuvieron que tomar una decisión conciente de separarse. El viejo chiste nor-irlandés: “Sí, ¿Pero eres tú un ateo protestante o un ateo católico?, está clavado con una verdad amarga.

El comportamiento religioso puede ser llamado universalmente humano en la misma forma en que puede serlo el comportamiento heterosexual. Ambas generalizaciones permiten excepciones individuales; pero todas esas excepciones conocen demasiado la norma de la cual ellos se han separado. Las características universales de las especies, demandan una explicación darwiniana.

Obviamente; no existe dificultad para explicar la ventaja darwiniana del comportamiento sexual. Es sobre producir bebés; aún en aquellas ocasiones donde la contra-concepción y la homosexualidad parecen contradecirla. ¿Pero qué hay sobre el comportamiento religioso? ¿Porqué los humanos ayunan, se arrodillan, hacen genuflexiones, asienten maníacamente hacia una pared; participan en cruzada, o de alguna manera se involucran en costosas prácticas que pueden consumir la vida; y en casos extremos, acabar con ella?

VENTAJAS DIRECTAS DE LA RELIGIÓN

Existe poca evidencia de que las creencias religiosas protegen a las personas de enfermedades relacionadas con el estrés. La evidencia no es fuerte; pero no sería sorprendente si fuese cierta, para el mismo tipo de razonamiento en casos como la sanación mediante fe; puede resultar que funcione en algunos casos. Desearía que no fuese necesario añadir que tales efectos beneficiosos en ninguna forma aumentan el verdadero valor de las afirmaciones religiosas. En las palabras de George Bernard Shaw: “El hecho de que un creyente es más feliz que un escéptico no es más un punto que el hecho de que un hombre borracho es más feliz que uno sobrio”.

Parte de lo que un doctor puede dar a un paciente es consolación y confianza. Mi doctor literalmente no practica el saneamiento mediante la fe usando la imposición de manos. Pero son muchas las veces que yo he sido “sanado” de alguna molestia menor por una voz que me da seguridad proveniente de un rostro inteligente encima de un estetoscopio. El efecto placebo está bien documentado y hasta no es misterioso. Facsímiles de píldoras, con ninguna propiedad farmacológica; demostrablemente, mejoran la salud. Por eso es que las pruebas doblemente ciegas de los medicamentos en estudio, están obligadas a usar placebos en el grupo de control. Por ello es que los remedios homeopáticos parecen funcionar; a pesar de que ellos son tan diluidos que portan la misma cantidad del ingrediente activo que los placebos de control: cero moléculas. Incidentalmente, un desafortunado producto secundario de la usurpación por parte de abogados del territorio de los doctores; es que los doctores no tienen miedo de prescribir placebos en sus prácticas normales. O la burocracia los podría obligar a ellos a identificar los placebos en notas escritas a las cuales el paciente tenga acceso; lo que, por supuesto, derrota el objetivo. Los homeópatas pueden estar teniendo un éxito relativo; porque a ellos, a diferencia de los practicantes ortodoxos, todavía se les permite administrar placebos—bajo ningún nombre.

Ellos también tienen más tiempo para dedicarse a charlar y ser amables con el paciente. Al comienzo de esta larga historia; además, la reputación de los homeópatas fue inadvertidamente aumentada por el hecho de que sus remedios no hacían absolutamente nada—en contraste, eran prácticas médicas ortodoxas; como el sangramiento, las que provocaban un daño activo.

¿Es la religión un placebo que prolonga la vida al reducir el estrés? Posiblemente; aunque la teoría debe enfrentar el desafío de los escépticos que señalan las muchas circunstancias en las que la religión en vez de aliviar el estrés, lo produce. Es difícil de creer; por ejemplo, que la salud es mejorada por el estado semi-permanente de culpabilidad mórbida sufrida por un católico romano poseído por la normal fragilidad humana y una inteligencia inferior a la normal. Quizás no es justo individualizar a los católicos. La comediante estadounidense; Kathy Ladman, observa que: “Todas las religiones son la misma: la religión es básicamente un sentimiento de culpa con diferentes días de fiesta”. En cualquier caso, hallo a la teoría del placebo no merecedora del masivamente extendido fenómeno de la religión. Yo no pienso que la razón por la cual nosotros tenemos religión, es que ésta redujo el nivel de estrés de nuestros antepasados. Esa no es una teoría lo suficientemente grande para hacer el trabajo; aunque puede que haya jugado un papel secundario. La religión es un enorme fenómeno y necesita una enorme teoría para explicarlo.

Otras teorías no captan en absoluto el punto de las explicaciones darwinianas. Estoy hablando sobre sugerencias como: “la religión satisface nuestra curiosidad sobre el universo y nuestro lugar en él”; o “la religión suministra consuelo” Puede que exista una verdad psicológica aquí; como veremos en el capítulo décimo; pero tampoco es en sí misma una explicación darwiniana. Como dijo agudamente Steven Pinker de la teoría del consuelo; en Cómo Funciona la Mente: “Sólo hace surgir la pregunta de porqué evolucionaría una mente para hallar confort en creencias que ella puede ver claramente que son falsas. Una persona que se está congelando no encuentra confort pensando que está calientito; una persona, enfrentada cara a cara con león no se calma convenciéndose a sí misma de que es un conejo”. Y; como mínimo, la teoría del consuelo necesita ser traducida a términos darwinianos, y eso es más difícil de lo que usted pueda pensar. Las explicaciones psicológicas en cuanto a que las personas encuentran algunas creencias agradables o desagradables, son explicaciones aproximadas, no definitivas.

Los darwinianos le dan suma importancia a esta distinción entre aproximada y definitiva. La explicación aproximada para la explosión en el cilindro de un motor de combustión interna evoca a las bujías. La explicación definitiva concierne el propósito para el cual la explosión fue diseñada: impulsar un pistón fuera del cilindro; de paso haciendo rotar a un cigüeñal.

De izquierda a derecha: Bujía; Cilindro; Pistón; Cigüeñal; y todas esas partes ensambladas en el extremo derecho

La causa aproximada de la religión podría ser la hiperactividad de un nódulo particular del cerebro. No debo continuar con la idea neurológica de un “centro de Dios” en el cerebro, porque yo no estoy tratando aquí con aproximaciones. Esto no es para restarle importancia. Para leer una discusión sucinta, recomiendo el libro de Michael Shermer: Cómo Creemos Nosotros: La Búsqueda de Dios en una Era de Ciencia, la que incluye la sugerencia de Michael Persinger y otros de que las experiencias religiosas visionarias están relacionadas con la epilepsia del lóbulo temporal del cerebro.

Cerebro Humano y sus Lóbulos

Pero mi preocupación en este capítulo es con la explicación darwiniana definitiva. Si los neuro-científicos encuentran un “centro de Dios” en el cerebro; los científicos darwinianos como yo, todavía queremos entender la presión de la selección natural que lo favoreció. ¿Porqué aquellos de nuestros antepasados que poseían una tendencia genética a poseer un centro de dios sobrevivían para tener más nietos que sus rivales que no la tenían? La pregunta darwiniana definitiva no es una mejor pregunta, ni una pregunta más profunda; ni más científica que la aproximación neurológica. Pero es sobre la que yo estoy tratando aquí.

Tampoco están los darwinianos satisfechos por explicaciones políticas; como: “La religión es una herramienta usada por la clase gobernante para subyugar a las clases bajas” Seguramente es cierto que los esclavos negros en los Estados Unidos de América eran consolados por las promesas de otra vida; que minimizaba su desatisfacción con ésta y de paso beneficiando a sus dueños.

La pregunta sobre si las religiones son deliberadamente diseñadas por sacerdotes o gobernantes cínicos es una interesante, a la que los historiadores deberían atender. Pero ésta; en sí misma, no es una pregunta darwiniana.

Los darwinianos todavía quieren saber porqué las personas son vulnerables a los encantamientos de la religión; y en consecuencia, a la explotación por parte de sacerdotes; políticos y reyes.

Un manipulador cínico podría usar el ansia sexual como una herramienta de poder político; pero nosotros todavía necesitamos la explicación darwiniana de porqué funciona. En el caso del ansia sexual, la respuesta es fácil: nuestros cerebros están conformados para disfrutar del sexo; en estado natural, para producir bebés. O un manipulador político podría usar la tortura para alcanzar sus fines. De nuevo, el darwiniano debe proporcionar la explicación del porqué la tortura es efectiva; del porqué nosotros haríamos cualquier cosa para evitar el dolor intenso. De nuevo, parece obvio hasta el punto de la banalidad; pero el darwiniano todavía necesita deletrearlo: la selección natural ha establecido a la percepción del dolor como una indicación de daño corporal; y programado para evitarlo. Aquellos raros individuos que no pueden sentir dolor; o no se preocupan por evitarlo, usualmente mueren jóvenes de heridas que el resto de nosotros hubiésemos dado pasos para evitarlas. Ya sea que es cínicamente explotada, o que se manifieste a sí misma espontáneamente, ¿Qué explica definitivamente nuestra ansia de dioses?

SELECCIÓN GRUPAL

Algunas supuestas respuestas definitivas resultan ser—o son reconocidamente—teorías de “selección grupal”. La selección grupal es la controversial idea de que la selección natural darwiniana escoge entre especies u otros grupos de individuos. El arqueólogo de Cambridge; Colin Renfrew, sugiere que la cristiandad sobrevivió gracias a una forma de selección grupal porque promovía la idea de lealtad dentro del grupo y amor fraterno dentro del grupo; y esto ayudó a sobrevivir a los grupos religiosos a expensas de grupos menos religiosos. El apóstol estadounidense de la selección grupal; D. S. Wilson, desarrolló independientemente una sugerencia similar en forma más extensa en, La Catedral de Darwin.

Aquí está un ejemplo inventado, para mostrar como podría lucir una teoría de selección grupal sobre la religión. Una tribu con un “dios de las batallas” activamente beligerante gana guerras en contra de tribus rivales cuyos dioses urgen la paz y la armonía; o tribus sin dioses en lo absoluto. Los guerreros que inconmoviblemente creen que la muerte de un mártir lo enviará a él directamente al paraíso; pelean valientemente, y voluntariamente entregan sus vidas. Así que las tribus con este tipo de religión son más probables de sobrevivir en las guerras inter-tribales; robar los rebaños de las tribus conquistadas, y capturar a sus mujeres para convertirlas en sus concubinas.

Tales exitosas tribus prolíficamente hacer surgir tribus hijas que salen a propagar más tribus hijas, todas adorando al mismo dios tribal. La idea de un grupo produciendo grupos hijos; como los panales que lanzan a sus enjambres; no es implausible, de paso. El antropólogo; Napoleón Chagnon, hizo un mapa de tal fisionamiento de aldeas en su celebrado estudio de “Pueblos Feroces”; los yanomamö de la selva suramericana.[129]

Chagnon no apoya la selección grupal; ni yo tampoco. Existen formidables objeciones contra ella. Siendo uno de los contendientes en la controversia; debo estar advertido de no desplazarme por mi favorita y briosa tangente, fuera del tema principal de este libro.

Algunos biólogos dejar ver la existencia de una confusión entre una verdadera selección grupal; como la de mi ejemplo hipotético del dios de las batallas, y algo más que ellos llaman selección grupal; pero que después de una inspección más cercana, resulta ser selección parental o altruismo recíproco (vea el capítulo sexto).

Aquellos de nosotros que le damos poca importancia a la selección grupal admitimos que en principio, puede ocurrir. El asunto es si representa una fuerza significativa de la evolución. Cuando se la enfrenta contra la selección a niveles más bajos—como cuando la selección grupal es usada para explicar auto-sacrificio individual—la selección de niveles más bajos es probable de ser más fuerte. En nuestra hipotética tribu, imagine a un guerrero que sólo cuida de sus intereses personales en un ejército dominado por aspirantes a mártir ansiosos de morir por la tribu y ganarse la recompensa celestial. Él sólo sería ligeramente menos probable de finalizar en el lado ganador como resultado de mantenerse en la retaguardia para salvar su propio pellejo. El martirio de sus camaradas lo beneficiará a él más de lo que beneficia a cada uno de ellos en promedio, porque ellos estarán muertos. Él y sus genes son más probables de reproducirse hacia la siguiente generación, por rehusarse a convertirse en mártir. En consecuencia; las tendencias hacia el martirio declinarán en las futuras generaciones.

Este es un simplificado ejemplo de juguete; pero ilustra un problema perenne en la selección grupal. Las teorías de selección grupal de auto-sacrificio individual siempre son vulnerables a la subversión desde su interior. Las muertes individuales y las reproducciones ocurren en una más rápida escala de tiempo y con mayor frecuencia que las extinciones grupales y los fisionamientos. Pueden armarse diseños matemáticos para arribar a condiciones especiales bajo las cuales la selección grupal pueda ser evolucionariamente poderosa. Estas condiciones especiales son usualmente no realistas en su naturaleza; pero puede argumentarse que la religión en agrupamientos tribales humanos, promueve tales condiciones especiales que de otra manera no serían realistas.

Esta es una interesante línea teórica; pero no la seguiré aquí excepto para conceder que el mismo Darwin; a pesar que él era un tozudo defensor de la selección a nivel del organismo individual, llegó tan cerca como nunca al seleccionismo grupal en su discusión sobre las tribus humanas:

Cuando dos tribus de hombres primitivos, viviendo en el mismo país, entraban en competencia, (manteniendo todas las demás condiciones iguales), si la tribu que tuviese un mayor número de miembros, valerosos, considerados y fieles, que siempre estaban listos para advertirse entre ellos del peligro; y ayudar y defenderse el uno al otro; esta tribu, sin duda, tendría éxito en conquistar a la otra…Personas egoístas e inclinadas a la controversia, no llegan a ser coherentes; y sin coherencia nada puede efectuarse. Una tribu que poseyese las cualidades de arriba en un alto grado, se extenderá y será victoriosa sobre otras tribus; pero con el transcurso del tiempo, a juzgar por toda la historia pasada, será a su vez conquistada por alguna otra tribu aún más altamente equipada.[130]

Para satisfacer a cualquier especialista biológico que pueda estar leyendo esto, debo añadir que la idea de Darwin no era estrictamente la selección grupal; en el verdadero sentido de grupos exitosos produciendo grupos hijos cuya frecuencia podría ser contada en una meta-población de grupos. En vez de eso, Darwin visualiza tribus con miembros altruistas y cooperativos, extendiéndose y llegando a ser más numerosos en términos del número de individuos. El modelo de Darwin es más parecido a la expansión de la ardilla gris en Gran Bretaña a expensas de la roja: reemplazo ecológico, no verdadera selección grupal.

LA RELIGIÓN COMO SUB-PRODUCTO DE ALGO MÁS

En cualquier caso, quiero ahora poner a un lado la selección grupal y pasar a mi propio punto de vista sobre el valor darwiniano de supervivencia de la religión. Soy uno de un creciente número de biólogos que ve a la religión como un sub-producto de algo más. Más generalmente; creo que nosotros, los que especulamos sobre el valor de supervivencia darwiniano, necesitamos “pensar sobre sub-productos”. Cuándo preguntamos por el valor de supervivencia de cualquier cosa, podríamos estar haciendo la pregunta equivocada. Necesitamos rescribir la pregunta en una forma más útil. Quizás la característica en la cual estamos interesados (religión en este caso), no tiene; por su cuenta, un valor directo de supervivencia, sino que es un sub-producto de algo más que sí lo tiene. Encuentro útil presentar la idea del sub-producto con una analogía de mi propia especialidad: el comportamiento animal.

Las polillas vuelan hacia la llama de las velas; y esto no luce como un accidente. Ellas se salen de su camino para hacer una chamuscada ofrenda de sí mismas. Podríamos etiquetarlo como: “comportamiento de auto-inmolación” y, bajo ese provocativo nombre, preguntarnos ¿Cómo en la tierra pudo la selección natural favorecer tal comportamiento?.

Mi punto es que nosotros debemos rescribir la pregunta antes de que intentemos obtener una respuesta inteligente. No es suicidio. El aparente suicidio emerge de un inadvertido efecto secundario de algo más. Un producto de…¿qué?. Bien, aquí está una posibilidad, que servirá para hacer el punto.

La luz artificial es una recién llegada a la escena nocturna. Hasta hace poco las únicas luces nocturnas a la vista eran la luna y las estrellas. Ellas están en el infinito óptico; así que los rayos de luz que provienen de ellas son paralelos. Esto la convierte a ellas en útiles para ser usadas como brújulas. Los insectos son conocidos por usar a los objetos celestiales como el sol y la luna para mantenerse precisamente en una línea recta; y ellos pueden usar la misma brújula; con signo revertido, para regresar a casa después de haberse alimentado. El sistema nervioso de los insectos es adepto a establecer reglas temporales de este tipo: “asume un curso de tal forma que los rayos de luz golpeen tus ojos a un ángulo de treinta grados”. Como los insectos tienen ojos compuestos (con tubos rectos o guías de luz radiando hacia fuera desde el centro del ojo como las espinas de un puerco espín), esto puede resultar en la práctica como simplemente mantener la luz en un tubo u ommatidium en particular.

De izquierda a derecha: Ojos Compuestos; Close-up de un Ojo Compuesto; Un Ommatidium; Esquema de un Ommatidium

Pero la brújula de luz depende críticamente de que el objeto celestial esté en un infinito óptico. Si no está allí, los rayos de luz no son paralelos, sino que divergen como los rayos de la rueda de una bicicleta. Un sistema nervioso que aplica un ángulo de treinta grados (o cualquier otro ángulo agudo) como regla temporal, a una vela cercana, como si ésta fuese la luna en un infinito óptico, llevará a la polilla en una trayectoria en espiral, hacia la llama. Dibújelo usted mismo usando algún ángulo agudo en particular, y producirá una elegante espiral logarítmica hacia la vela.

Aunque fatal; en esta circunstancia en particular, la regla temporal de la polilla; todavía es; en promedio, una buena, porque, para una polilla, el avistamiento de velas es raro en comparación con el avistamiento de la luna. Nosotros no notamos a las cientos de polillas que están silenciosamente y efectivamente conduciéndose a sí mismas usando la luz de la luna o de las estrellas; o hasta el brillo de una ciudad distante.

Sólo vemos a las polillas dando vueltas hacia las llamas de nuestras velas, y nos hacemos la pregunta equivocada: ¿Porqué están estas polillas cometiendo suicidio? En vez de eso, nosotros deberíamos preguntarnos porqué ellas tienen sistemas nerviosos que las dirigen mediante el mantenimiento de ángulos fijos hacia fuentes de luz; una táctica que notamos sólo cuando funciona mal. Cuando la pregunta es rescrita, el misterio se evapora. Nunca fue correcto llamarlo suicidio. Es un sub-producto del mal funcionamiento de una brújula normalmente útil.

Una polilla y su atracción fatal hacia la llama de las velas

Ahora, aplique la lección del sub-producto al comportamiento religioso en humanos. Nosotros observamos a grandes cantidades de personas—en muchas áreas llega hasta el cien por ciento—que mantienen creencias que contradicen completamente hechos científicos demostrables, así como a religiones rivales seguidas por otros. Las personas no sólo mantienen esas creencias con apasionada certidumbre, sino que dedican tiempo y recursos a costosas actividades que se derivan de mantener esas creencias. Ellas mueren por ellas; o matan por ellas. Nos maravillamos ante esto; así como nos maravillamos ante el “comportamiento de auto-inmolación” de las polillas. Confundidos, nos preguntamos ¿porqué? Pero mi punto es; que podríamos estar haciendo la pregunta equivocada. El comportamiento religioso podría ser un mal funcionamiento; un desafortunado sub-producto de una subyacente propensión psicológica que en otras circunstancias es; o alguna vez fue, útil. Desde este punto de vista, la propensión que fue naturalmente seleccionada en nuestros antepasados no era per se la religión; tenía algún otro beneficio; y sólo incidentalmente, se manifiesta a sí misma como comportamiento religioso. Entenderemos el comportamiento religioso sólo después que le hayamos dado otro nombre.

Si entonces; la religión es un sub-producto de algo más, ¿Qué es ese algo más? ¿Cuál es la contraparte del hábito de la polilla de navegar usando brújulas de luz celestial? ¿Cuál es la ventajosa característica primitiva que algunas veces funciona mal para generar a la religión? Ofreceré una sugerencia por medio de una ilustración; pero debo enfatizar que éste es sólo un ejemplo del tipo de cosas que quiero significar; y llegaré a sugerencias paralelas presentadas por otros. Yo estoy mucho más comprometido con el principio general de que la pregunta debe ser apropiadamente planteada; y si es necesario, rescrita, de lo que estoy con cualquier respuesta en particular.

Mi hipótesis específica es sobre los niños. Mucho más que cualquier otra especie, nosotros sobrevivimos gracias a la experiencia acumulada por las generaciones previas; y esas experiencias necesitan ser transmitidas a los niños para su protección y bienestar.

Teóricamente; los niños podrían aprender de la experiencia personal a no acercarse al borde de un precipicio; a no ingerir frutas de color rojo que nunca había visto ni probado antes; a no nadar en aguas infectadas de cocodrilos. Pero para decir lo menos, existirá una ventaja selectiva para el cerebro de un niño que posea la regla temporal que le establece: cree, sin preguntar, cualquier cosa que te digan los adultos. Obedece a tus padres, obedece a los ancianos de la tribu; especialmente cuando adoptan un tono solemnemente amenazador. Confía en tus mayores sin dudar. Esta es una regla generalmente valiosa para un niño. Pero; como con las polillas, puede funcionar mal.

Nunca he olvidado un aterrorizante sermón, predicado en la capilla de mi escuela cuando era pequeño. Aterrorizante en retrospectiva; eso es: en ese tiempo, mi cerebro de niño lo aceptó en el sentido intentado por el predicador. Él nos relató un cuento sobre una escuadra de soldados; que estaban ejercitándose al lado de una vía férrea. En un momento crítico, la atención del sargento que los dirigía se distrajo, y él falló en dar la orden de detenerse. Los soldados estaban tan bien entrenados a obedecer órdenes sin pestañear que se mantuvieron marchando hacia el camino de un tren que se aproximaba. Ahora, por supuesto, yo no creo el relato y espero que el predicador tampoco. Pero lo creí cuando tenía nueve años; porque lo escuché de un adulto dotado de autoridad sobre mí. Y si él lo creyese o no, el predicador deseaba que nosotros, los niños, admirásemos y nos moldeásemos a nosotros mismos conforme a la obediencia esclava e incuestionable ante las órdenes; por más irrazonables que fuesen, mientras proviniesen de una figura de autoridad. Hablando por mí mismo, pienso que nosotros admiramos ese comportamiento. Como adulto encuentro casi imposible darle crédito a que mi ser de niño se preguntase si yo hubiese marchado hacia un tren que se aproxima. Pero eso, por lo que vale, es como recuerdo mis sentimientos. El sermón; obviamente, me dejó una gran impresión, porque lo he recordado y se lo he relatado a ustedes.

Para ser justo, no pienso que el predicador pensó que él estaba transmitiéndonos un mensaje religioso. Era probablemente más militar que religioso; en el espíritu de la “Carga de la Brigada Ligera” de Tennyson, que él pudo muy bien haber citado:

“!Adelante Brigada Ligera!”

¿Se desmayó algún hombre?

No que supieran los soldados

Alguien había murmurado:

No está en ellos replicar

No está en ellos razonar el porqué

Lo de ellos es hacer y morir:

Hacia el valle de la muerte

Cabalgaron los seiscientos.

(una de las más antiguas y rayadas grabaciones de la voz humana hechas alguna vez, es la del mismísimo Lord Tennyson leyendo este poema, y la impresión de una declamación fantasmal a lo largo de un oscuro túnel desde las profundidades del pasado luce como tenebrosamente apropiado). Desde el punto de vista del alto comando, sería una locura permitir a cada soldado individualmente tener discreción sobre si obedecer o no las órdenes. Las naciones donde los soldados de infantería actúan por iniciativa propia en vez de seguir órdenes, tenderán a perder las guerras. Desde el punto de vista de la nación; ésta permanece como una buena regla, aún si algunas veces conduce a desastres individuales. Los soldados son entrenados a convertirse en algo parecido a un autómata, o computadora, en lo que sea posible.

Las computadoras hacen lo que se les dice que hagan. Ellas obedecen como un esclavo cualquier instrucción que se les de en el mismo idioma de su programación. Así es como ellas hacen cosas útiles como procesar palabras y resolver operaciones matemáticas en hojas de cálculo. Pero; como un inevitable sub-producto, ellas son igualmente robóticas en obedecer las instrucciones equivocadas. Ellas no tienen forma de saber si una instrucción va a tener un efecto bueno o malo. Ellas simplemente obedecen, como se supone que hagan los soldados. Es su incuestionable obediencia lo que hace útiles a las computadoras; y exactamente la misma cosa las hace inescapablemente vulnerables a la infección de virus y gusanos de software.

Un programa maliciosamente diseñado que dice: “Cópiame y envíame a todas las direcciones que puedas encontrar en este disco duro” será simplemente obedecido; y después también obedecido por las otras computadoras a las cuales es enviado en una expansión exponencial. Es difícil; quizás imposible, diseñar una computadora que sea usualmente obediente y al mismo tiempo inmune a las infecciones.

Si he hecho bien mi trabajo de suavización; usted ya debe haber completado mi argumento sobre los cerebros infantiles y la religión. La selección natural construye cerebros infantiles con una tendencia a creer cualquier cosa que sus padres y adultos tribales les digan. Tan confiada obediencia es valiosa para la supervivencia: el análogo de la dirección por parte de la luna para una polilla. Pero el otro lado del disco de la confiada obediencia es una credulidad esclava.

El inevitable sub-producto es la vulnerabilidad a las infecciones por virus mentales. Por excelentes razones relacionadas con la supervivencia darwiniana; los cerebros infantiles necesitan confiar en sus padres; y en los otros adultos en los cuales sus padres les dicen que confíen. Una consecuencia automática es que quién confía no tiene forma de distinguir los buenos consejos de los malos. El niño no puede saber que “No chapotees en el Limpopo infectado de cocodrilos” si es un buen consejo; ni tampoco[131]:

“Debes sacrificar una cabra cuando llegue la luna llena; o las lluvias no llegarán”. Ambas advertencias suenan igualmente confiables. Ambas provienen de respetadas fuentes y son transmitidas con solemne insistencia que demandan respeto y obediencia. Lo mismo ocurre con proposiciones sobre el mundo; sobre el cosmos; sobre moralidad, y sobre la naturaleza humana. Y, muy probablemente, cuando el niño crezca y tenga niños propios, él o ella les transmitirán a sus niños todo el lote—los sin sentido así como los buenos sentidos—usando las mismas maneras de infecciosa seriedad.

En este modelo nosotros debemos esperar que; en diferentes regiones geográficas, diferentes creencias arbitrarias, ninguna de las cuales con una base cierta en los hechos, serán transmitidas, para ser creídas con la misma convicción que las útiles piezas de sabiduría tradicional como la creencia en que la bosta del ganado es buena para las cosechas. Debemos esperar también que las supersticiones y otras creencias tampoco basadas en hechos, evolucionen localmente—cambien a través de las generaciones—ya sea por desviaciones al azar o por alguna forma análoga a la selección darwiniana. Eventualmente, mostrando un patrón de significativa divergencia del antepasado común. Los idiomas se separan de un progenitor común si se les da suficiente tiempo en regiones geográficas separadas (regresaré a este punto en un momento). Lo mismo parece ser cierto de creencias y mandatos sin base y arbitrarios; transmitidos a través de las generaciones—creencias que quizás recibieron un viento favorable por la útil programabilidad del cerebro infantil.

Los líderes religiosos están bien conscientes de la vulnerabilidad del cerebro infantil; y de la importancia de lograr el adoctrinamiento bien temprano. El alarde de los jesuitas: “Denme al niño por sus primeros siete años, y yo les daré al hombre”, no es menos preciso (o siniestro) por ser muy común. En tiempos más recientes; James Dobson, fundador del hoy infame movimiento “Enfoque sobre la Familia”[132] está igualmente familiarizado con el principio: “Aquellos que controlan lo que le es enseñado a los jóvenes; y lo que ellos experimentan—lo que ven, oyen, piensan, y creen—determinarán el curso futuro de la nación”.[133]

Pero recuerde; que mi sugerencia específica sobre la útil credulidad de la mente infantil es sólo un ejemplo del tipo de cosas que podrían ser análogas a las polillas navegando guiadas por la luz de la luna y las estrellas. El etólogo [experto en comportamiento animal] Robert Hinde, en Porqué Persiste Dios; el antropólogo, Pascal Boyer, en La Religión Explicada, y Scott Atran, en En Los Dioses Confiamos, han propuesto independientemente la idea general de que la religión es un sub-producto de las disposiciones psicológicas normales—muchos sub-productos; diría yo.

Porque los antropólogos están especialmente dedicados a enfatizar la diversidad de las religiones del mundo, así como lo que ellas tienen en común. Los hallazgos de los antropólogos nos parecen extraños a aquellos de nosotros no criados conforme a esos hallazgos. Todas las creencias religiosas parecen extrañas a aquellos que no son criados conforme a ellas. Boyer hizo una investigación del pueblo Fang de Camerún, quienes creen…

…que los brujos tienen un órgano interno parecido a un animal que vuela durante la noche y arruina las cosechas de otros pueblos o envenena su sangre. También se dice que estos brujos algunas veces se reúnen para enormes banquetes, donde devoran a sus víctimas y planifican futuros ataques. Muchos le dirán a usted, que un amigo de un amigo realmente vio a los brujos volando sobre la aldea durante la noche, sentándose en un hoja de plátano y lanzando dardos mágicos a varias víctimas desapercibidas.

Boyer continúa con una anécdota personal:

Yo estaba mencionando éste y otros exóticos relatos durante una cena en la Universidad de Cambridge, cuando uno de nuestros invitados; un prominente teólogo de Cambridge, giró hacia mí y dijo: “Eso es lo que hace a la antropología tan fascinante y tan difícil también. Uno tiene que explicar como pueden las personas creer tales sin sentidos”, lo que me dejó estupefacto. La conversación había avanzado antes de que yo pudiese hallar una respuesta pertinente—relacionada con pailas y ollas.

Asumiendo que el teólogo de Cambridge fuese un cristiano de la corriente mayoritariamente aceptada, él probablemente creía en alguna combinación de lo siguiente

● En la época de nuestros antepasados, un hombre nació de una madre virgen sin que estuviese involucrado ningún padre biológico.

● El mismo hombre sin padre llamó a un amigo llamado Lázaro; que había estado muerto lo suficiente para heder, y Lázaro prontamente regresó a la vida.

● El mismo hombre sin padre volvió a vivir después de haber estado muerto y enterrado durante tres días.

● Cuarenta días después; el hombre sin padre subió al tope de una colina y desapareció corpóreamente hacia el cielo.

● Si usted murmura sus pensamientos privadamente en el interior de su cabeza, el hombre sin padre, y su “padre” (quién es él mismo), escuchará sus pensamientos y podría actuar sobre ellos. Él es simultáneamente capaz de escuchar los pensamientos de cada persona que habita en el mundo.

● Si usted hace algo malo; o algo bueno, el mismo hombre sin padre lo ve todo; aún si nadie más lo ve. Usted puede ser recompensado o castigado según lo que haga, incluyendo después de su muerte.

● La madre virgen del hombre sin padre nunca murió sino que “ascendió” corpóreamente al cielo.

● El pan y el vino; sin son bendecidos por un sacerdote (que debe tener testículos), “se convierten” en el cuerpo y la sangre del hombre sin padre.

¿Qué pensaría un antropólogo sobre estas creencias si fuese la primera vez que las escuchase mientras realizaba un trabajo antropológico de campo en Cambridge?

PSICOLÓGICAMENTE PREPARADO

PARA LA RELIGIÓN

La idea de sub-productos psicológicos fluye naturalmente del importante campo en desarrollo de la sicología evolucionaria.[134] Los psicólogos evolucionarios sugieren que; de la misma forma en que el ojo es un órgano que evolucionó para ver, y el ala es un órgano que evolucionó para volar, así es el cerebro: una colección de órganos (o “nódulos”) que evolucionaron para manejar las necesidades especiales de procesamiento de datos. Existe un nódulo para manejar las relaciones familiares; otro nódulo para manejar los intercambios recíprocos; otro nódulo para manejar la empatía; y así. La religión puede ser vista como un sub-producto del mal funcionamiento de varios de esos nódulos; por ejemplo, los nódulos que se encargan de formular teorías sobre otras mentes; los nódulos a cargo de formar coaliciones; y de discriminar a favor de los miembros del grupo propio y en contra de los extraños. Cualquiera de ellos podría servir como el equivalente humano de la navegación celestial de las polillas; vulnerable al mal funcionamiento en el mismo tipo de forma que sugerí para la credulidad infantil.

El psicólogo; Paul Bloom, otro defensor del punto de vista de la “religión como sub-producto”, señala que los niños tienen una tendencia natural hacia una teoría dualística de la mente. La religión; para él, es un sub-producto de ese dualismo instintivo. Nosotros los humanos; sugiere él, y especialmente los niños, nacemos naturalmente como dualistas.

Un dualista reconoce una distinción fundamental entre la materia y la mente. Un monista; en contraste, cree que la mente es una manifestación de la materia—materia en un cerebro, o quizás en una computadora—y que no puede existir aparte de la materia. Un dualista cree que la mente es algún tipo de espíritu sin cuerpo que habita el cuerpo y; en consecuencia, concebiblemente, podría abandonar al cuerpo y existir en alguna otra parte. Los dualistas; fácilmente, interpretan a la enfermedad mental como “posesión por demonios”, esos demonios serían espíritus cuya residencia en el cuerpo sería temporal; de tal manera que ellos pueden ser “expulsados”. Los dualistas personifican a objetos físicos inanimados a la más ligera oportunidad, viendo espíritus y demonios, hasta en cascadas y nubes. La novela de 1882 de F. Anstey, Vice Versa, tiene sentido para un dualista; pero estrictamente, debería ser incomprensible para alguien como yo; con un sello de monista entintado-en-lana. El Sr. Bultitude y su hijo misteriosamente se dan cuenta que han intercambiado sus cuerpos. El padre; para gran regocijo del hijo, está obligado a ir a la escuela en el cuerpo del hijo; mientras que el hijo; en el cuerpo del padre, casi arruina el negocio del padre debido a sus inmaduras decisiones.

Una trama similar fue usada por P. G. Wodehouse en Gas de la Risa, donde Earl de Havershot y una estrella infantil de cine son anestesiados al mismo tiempo en sillas de dentista vecinas la una a la otra, y se despiertan en el cuerpo del otro. De nuevo, la trama sólo tiene sentido para un dualista. Tiene que existir algo perteneciente a Lord Havershot que no es parte de su cuerpo; de otra manera, ¿Cómo podría despertarse él en el cuerpo de un niño actor?

Al igual que la mayoría de los científicos; yo no soy dualista, pero aún así soy fácilmente capaz de disfrutar Vice Versa y Gas de la Risa. Paul Bloom diría que eso es debido a que; aunque yo he aprendido a ser un monista intelectual, soy un animal humano; y en consecuencia, evolucioné como un dualista instintivo. La idea de que existe un yo colgado en algún lugar detrás de mis ojos; y capaz, por lo menos en ficción, de migrar hacia la cabeza de alguien más, está profundamente enraizado en mí, y en todo otro ser humano; cualesquiera sean nuestras pretensiones intelectuales hacia el monismo.

Bloom apoya su afirmación con evidencia experimental de que los niños son más probables de ser dualistas de lo que son los adultos; especialmente los niños extremadamente jóvenes. Esto sugiere que una tendencia hacia el dualismo está construida en el cerebro y; conforme a Bloom, proporciona una natural predisposición a abrazar ideas religiosas.

Bloom también sugiere que nosotros estamos innatamente predispuestos a ser creacionistas. La selección natural “no tiene sentido intuitivo”. Los niños son especialmente probables de asignar un propósito a todo; como nos dice la psicóloga Deborah keleman en su artículo “¿Son los Niños Teístas Intuitivos?”.[135] Las nubes son “para llover”. Las rocas puntiagudas son “para que los animales puedan rascarse cuando tienen picazón”. La asignación de propósito a todo, es llamado: teleología. Los niños son teleólogos innatos; y puede que nunca se libren de eso.

La teleología y el dualismo innatos nos predisponen; dadas las condiciones correctas, a la religión; exactamente como la brújula de luz de mis polillas las predispone a un “suicidio” inadvertido. Nuestro innato dualismo nos prepara para creer en un “alma” que habita en el cuerpo en vez de ser una parte integral del cuerpo. Tal espíritu desincorporado puede ser fácilmente imaginado moviéndose hacia alguna otra parte; después de la muerte del cuerpo. Nosotros también podemos imaginar fácilmente, la existencia de una deidad hecha de puro espíritu; no como una propiedad emergente de la materia compleja, sino existiendo independientemente de la materia. Aún más obviamente, la teleología infantil nos prepara para la religión. Si todo tiene un propósito; ¿De quién es ese propósito? De Dios; por supuesto.

¿Pero cual es la contraparte de la utilidad de la brújula de luz de las polillas? ¿Porqué podría la selección natural haber favorecido al dualismo y a la teleología en los cerebros de nuestros antepasados y su hijos?.

Hasta ahora; mi cuenta de la teoría de los “dualistas innatos” sólo ha planteado que los humanos nacen naturalmente dualistas y teleólogos.¿Pero Cuál sería la ventaja darwiniana?

Predecir el comportamiento de entidades en nuestro mundo, es importante para nuestra supervivencia, y nosotros esperaríamos que la selección natural haya conformado nuestros cerebros para hacerlo eficientemente y rápido. ¿Podrían el dualismo y la teleología servir para esta capacidad? Podríamos entender mejor esta hipótesis a la luz de lo que el filósofo Daniel Dennett ha llamado la postura intencional.

Dennett ha ofrecido una útil clasificación de tres vías de las “posturas” que nosotros adoptamos cuando tratamos de entender y en consecuencia predecir el comportamiento de entidades; como animales, máquinas, o el uno al otro.[136] Ellas son: la postura física; la postura de diseño y la postura intencional.

La postura física siempre funciona en principio, porque todo; ultimadamente, obedece a las leyes de la física. Pero descifrar las cosas usando la postura física puede ser muy lento. Para el tiempo en que nos hayamos sentado a calcular todas las interacciones de las partes movibles de un objeto, nuestra predicción de su comportamiento probablemente llegue demasiado tarde. Para un objeto que ha sido realmente diseñado; como una lavadora o una ballesta; la postura de diseño es un atajo económico. Nosotros adivinamos como funcionará el objeto pasando por encima de la física y apelando directamente al diseño. Como dice Dennett:

Una lavadora en medio de dos modelos de ballesta

Casi nadie puede predecir cuando un reloj despertador sonará basándose en la más casual inspección de su exterior. Uno no sabe o no le importa saber si su estructura está hecha de resortes o si funciona con baterías o con la luz solar; o si está hecho de ruedas de bronce y chips de silicio que contienen piedras preciosas—uno simplemente asume que está diseñado para que la alarma suene cuando está puesta para sonar.

Las cosas vivientes no son diseñadas; pero la selección natural darwiniana les otorga a ellas una licencia de la versión de la postura de diseño. Obtenemos un atajo para entender el corazón si asumimos que “fue diseñado” para bombear sangre.

Karl von Frisch, fue conducido a investigar la visión en color de las abejas (frente a la opinión ortodoxa de que ellas eran incapaces de distinguir los colores), porque él asumió que los brillantes colores de las flores fueron “diseñados” para atraerlas. Las comillas (“ ”) están diseñadas para asustar a los creacionistas mendaces que de otra forma afirman que el gran zoólogo austriaco; es uno de ellos. No hace falta decir, que él fue perfectamente capaz de traducir la postura de diseño en apropiados términos darwinianos.

Karl Ritter von Frisch (1886-1982)

Premio Nobel de Fisiología de 1973

La postura intencional es otro atajo, y es mejor que la postura de diseño. Se asume que una entidad no está meramente diseñada para un propósito; sino que es; o contiene, un agente con intenciones que guía sus acciones. Cuando usted ve a un tigre, es mejor que usted no demore su predicción sobre su probable comportamiento. Olvídese de la física y de sus moléculas; y también del diseño de sus miembros, garras y dientes. Ese gato intenta comérselo a usted; y posicionará sus miembros, garras y dientes, en formas flexibles y capaces de llevar a cabo sus intenciones. La forma más rápida de adivinar su comportamiento, es la de olvidarse de la física y de la fisiología y tomar un atajo hasta el propósito intencional. Note que; exactamente igual a como funciona la postura de diseño aún para cosas que realmente no fueron diseñadas; así como para las que sí lo fueron, la postura intencional funciona para cosas que no poseen deliberaras intenciones conscientes; así como para las que sí las tienen.

Tigre de Manchuria

A mí me parece completamente plausible que la postura intencional tiene valor de supervivencia como un mecanismo cerebral que acelera la toma de decisiones en circunstancias peligrosas; y es crucial en situaciones sociales.

Es menos inmediatamente claro que el dualismo es un concomitante necesario de la postura intencional. No trataré este asunto aquí; pero pienso que puede desarrollarse un caso de que algún tipo de teoría de otras mentes, que podría razonablemente ser descrita como dualista, es probable de subyacer en la postura intencional—especialmente donde la intencionalidad de alto nivel entra en juego.

Dennett habla de la intencionalidad de tercer nivel (el hombre creía que la mujer sabía que él la deseaba), cuarto nivel (la mujer se dio cuenta que el hombre creía que la mujer sabía que él la deseaba) intencionalidad de quinto nivel (el shamán adivinó que la mujer se dio cuenta que el hombre creía que la mujer sabía que el hombre la deseaba) Intencionalidades de muy alto nivel probablemente están confinados a la ficción; como fue satirizado en la divertida novela de Michael Frayn Los Hombres de Lata: “Observado a Nunopolous; Rick sabía que estaba casi seguro de que Anna sentía un apasionado desprecio por el fracaso de Fiddlingchild para entender los sentimientos de ella sobre Fiddlingchild; y ella sabía también que Nina sabía lo que sabía Nunopolous…” Pero el hecho de que nosotros nos podemos reír ante tales contorsiones de inferencias sobre otras mentes en ficción, probablemente nos está diciendo algo importante sobre la forma como nuestras mentes han sido seleccionadas naturalmente para funcionar en el mundo real.

En sus niveles más bajos; por lo menos, la postura intencional, al igual que la postura de diseño, ahorra tiempo que podría ser vital para la supervivencia. Consecuentemente, la selección natural moldeó a los cerebros para asumir la postura intencional como un atajo. Nosotros estamos biológicamente programados para imputarle intenciones a entidades cuyo comportamiento nos importa a nosotros. De nuevo; Paul Bloom, cita evidencia experimental de que los niños son especialmente probables de adoptar la postura intencional.

Cuando los bebés pequeños ven a un objeto aparentemente siguiendo a otro objeto (por ejemplo, en una pantalla de computadora), ellos asumen que están siendo testigos de una persecución activa por parte de un agente intencional, y demuestran este hecho registrando sorpresa cuando el putativo agente fracasa en llevar a cabo la persecución.

La postura de diseño y la postura intencional son útiles mecanismos cerebrales; importantes para acelerar las suposiciones sobre el futuro comportamiento de las entidades que realmente importan para la supervivencia. Pero; al igual que otros mecanismos cerebrales, estas posturas pueden funcionar mal. Los niños, y los pueblos primitivos, le imputan intenciones al clima; a las olas y a las corrientes; y a las rocas que caen. Todos nosotros estamos predispuestos a hacer las mismas cosas con las máquinas; especialmente cuando éstas nos desilusionan. Muchos recordarán con afecto el día en que el carro de Basil Fawlty se dañó durante su vital misión de salvar a la Noche Gourmet del desastre.

Él le hizo una justa advertencia; contó hasta tres, después se salió del carro, tomó una rama y la destrozó sobre el carro, hasta llegar a un centímetro de su vida. La mayoría de nosotros hemos estado allí; por lo menos momentáneamente, con una computadora o un carro.

Basil Fawlty, representado por el actor John Cleese, A la derecha con el elenco de Fawlty Towers[137]

Justin Barrett acuñó el acrónimo HADD por hyperactive agent detection device [artefacto de detección de agentes hiperactivos]. Nosotros detectamos hiperactivamente a agentes donde no hay ninguno; y esto nos hace a nosotros sospechosos de malicia o benignidad; donde, de hecho, la naturaleza sólo es indiferente. Me sorprendo a mí mismo sintiendo un resentimiento salvaje en contra de algo inanimado y sin culpa, como la cadena de mi bicicleta. Hubo un lamentable reporte reciente de un hombre que se tropezó al pisar una trenza de su zapato desamarrado en el Museo Fitzwilliam en Cambridge; se cayó por las escaleras, y destrozó tres invalorables jarrones chinos de la Dinastía Qing: “Él aterrizó en medio de los jarrones que se deshicieron en un millón de pedazos. Él todavía estaba sentado allí confundido cuando llegaron los empleados del museo. Todos se mantenían en silencio a su alrededor; como en una especie de shock. El hombre se mantenía apuntando a la trenza de su zapato, diciendo: ‘Aquí está, ésta es la culpable’ ”.[138]

Otras explicaciones de la religión como sub-producto han sido propuestas por Hinde, Shermer, Boyer, Atran, Bloom, Dennett, Keleman y otros. Una posibilidad especialmente intrigante mencionada por Dennett, es que la irracionalidad de la religión es un sub-producto de un mecanismo particular del cerebro diseñado para la irracionalidad: nuestra tendencia; que presumiblemente tiene ventajas genéticas: a enamorarnos.

La antropóloga Helen Fisher, en Porqué Amamos, ha expresado en hermosa forma la locura del amor romántico, y cuán incomprensible es comparado con lo que podría parecer estrictamente necesario. Mírenlo de esta forma. Desde el punto de vista de un hombre; digamos, es improbable que ninguna mujer que él conozca sea cien veces más adorable que su competidora más cercana; aún así, así es como él es probable que la describa a ella cuando “está enamorado”. En vez de la fanática devoción monógama a la cual somos susceptibles, alguna forma de “poli-amorío” es más racional frente a ésta. (poli-amorío es la creencia de que uno puede estar simultáneamente enamorado de varios miembros del sexo opuesto; de la misma manera en la cual uno puede amar a más de un vino, compositor, libro o deporte).

Nosotros aceptamos felizmente que podemos amar a más de un hijo, progenitor, hermano, amigo o mascota. Cuando uno piensa sobre ello en esta forma, ¿No es extraño esperar privadamente una absoluta exclusividad amorosa de nuestra esposa u esposo?. Aún así eso es lo que todos esperamos; es por lo que luchamos por lograr. Debe existir alguna razón.

Helen Fisher y otros han demostrado que estar enamorado es acompañado por estados únicos del cerebro; incluyendo la presencia de sustancias químicas neuralmente activas, (en efecto, sustancias químicas naturales) que son altamente específicas y características del estado cerebral.

Psicólogos evolucionarios están de acuerdo con ella en que el irracional coup de foudre [Francés: flechazo amoroso] podría ser un mecanismo para asegurar una lealtad hacia el co-progenitor, que dure lo suficiente hasta criar un hijo juntos. Desde el punto de vista darwiniano es; sin duda, importante escoger a un buen compañero, por todo tipo de razones.

Pero, una vez que hemos escogido—incluyendo una pobre escogencia—y concebido a un niño, es más importante mantenerse con esa escogencia a sol y sombra; por lo menos hasta que el niño sea capaz de defenderse por sí mismo. ¿Podría ser la religión irracional un sub-producto de los mecanismos de irracionalidad que fueron originalmente construidos en el cerebro por la selección natural para enamorarse?.

Ciertamente; la fe religiosa tiene algo del mismo carácter que enamorarse (y ambos tienen los atributos de estar dopado por una droga adictiva*) El neuro-psiquiatra John Smythies advierte que existen significativas diferencias entre las áreas del cerebro activadas por dos tipos de manías. Aún así, él nota también algunas similaridades:

Una faceta de las muchas facetas de la religión es el intenso amor enfocado en una persona sobrenatural; por ejemplo, Dios, más la reverencia a los iconos de esa persona. La vida humana es conducida mayormente por nuestros genes egoístas y por los procesos de reforzamiento.

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* Vea mi exposé del peligroso narcótico Aceite de Gerin: R. Dawkins, “Gerin Oil”, (“Aceite de Gerin”), Free Inquiry, 24: 1, 2003, 9-11.

Mucho reforzamiento positivo se deriva de la religión: sentimientos cálidos y reconfortantes de ser amado y estar protegido en un mundo peligroso; pérdida del miedo a la muerte; ayuda desde la montaña en respuesta a las plegarias en tiempos difíciles, etc. En la misma forma, el amor romántico por otra persona real (usualmente del sexo opuesto),exhibe la misma intensa concentración en el otro y reforzamientos positivos relacionados. Estos sentimientos pueden ser provocados por iconos del otro, como cartas, fotografías; y hasta, como en los tiempos victorianos, mechones de cabello. El estado de estar enamorado tiene muchos acompañamientos fisiológicos, como suspirar como una caldera.[139]

Hice la comparación entre enamorarse y la religión en 1993, cuando noté que los síntomas de un individuo infectado por la religión, “podrían ser asombrosamente recordatorios de aquellos más ordinarios asociados con el amor sexual. Esta es una fuerza extremadamente potente en el cerebro, y no es sorprendente que algunos virus hayan evolucionado para aprovecharse de ella” (“virus” aquí es una metáfora de religiones: mi artículo fue titulado. “virus de la mente”). La famosa visión orgásmica de Santa Teresa de Ávila es demasiado notoria para ser citada de nuevo.

Santa Teresa de Ávila (1515-1582) Bautizada como Teresa de Cepeda y Ahumada; y más conocida como Santa Teresa de Jesús[140]

Más seriamente; y en un plano menos sensualmente crudo, el filósofo Anthony Kenny proporciona un conmovedor testimonio de la pura delicia que espera a aquellos que se las arreglan para creer en el misterio de la transustanciación. Después de describir su ordenación, como sacerdote católico romano, y recibido el poder de la imposición de manos para celebrar misa, él continúa relatando lo que vívidamente recuerda:

La exaltación de los primeros meses durante los cuales tuve el poder de decir misa. Antes, normalmente me levantaba lenta y perezosamente, ahora saltaba temprano de la cama, completamente despierto y lleno de excitación ante el pensamiento sobre el memorable acto que tenía el privilegio de llevar a cabo…

Era tocar el cuerpo de Cristo, la cercanía del sacerdote a Jesús, lo que más me cautivaba. Miraba a la Ostia después de las palabras de consagración, con ojos dulces como un amante mirando a los ojos de su amada… Esos primeros días como sacerdote permanecen en mi memoria como días de completa satisfacción y trémula felicidad, algo precioso, y aún así demasiado frágil para durar; como una aventura romántica extra-marital, interrumpida por la realidad de un matrimonio mal arreglado.

El equivalente a la reacción de la brújula de luz de la polilla, es el aparentemente irracional pero útil hábito de enamorarse de uno y de sólo un miembro del sexo opuesto. El sub-producto del mal funcionamiento—equivalente a volar hacia la llama de la vela—es enamorarse de Yaweh; (o de la Virgen María; o de una ostia; o de Alá), y llevar a cabo actos irracionales motivados por tal amor.

El biólogo Lewis Wolpert, en Seis Cosas Imposibles Antes del Desayuno, hace una sugerencia que puede ser vista como una generalización de la idea de la irracionalidad constructiva. Su punto es que una fuerte convicción irracional es una defensa contra una mente inconstante: “Si las creencias que salvan vidas no fuesen mantenidas firmemente, hubiesen sido desventajosas en los comienzos de la evolución humana. Hubiese sido una severa desventaja; por ejemplo, en la cacería o en la fabricación de herramientas, mantenerse constantemente “cambiando de opinión”. La implicación del argumento de Wolpert; es que, por lo menos bajo ciertas circunstancias, es mejor persistir en una creencia irracional que vacilar, aún si nuevas evidencias o raciocinios favorecen el cambio. Es fácil ver al argumento de “enamorarse” como un caso especial; y es correspondientemente fácil de ver que la “persistencia irracional” de Wolpert como a otra útil pre

disposición psicológica que podría explicar aspectos importantes del irracional comportamiento religioso: otro sub-producto.

En su libro; Evolución Social, Robert Trivers agrandó su teoría evolucionaria sobre el auto-engaño de 1976. El auto-engaño es:

Esconderle la verdad a la mente consciente es lo mejor para esconderle la verdad a otros. En nuestra propia especie nosotros reconocemos que ojos inquietos, manos sudorosas y voces de tono bajo y temblorosas, pueden indicar el estrés que acompaña al conocimiento consciente del intento de mentir; el mentiroso esconde estas señales al observador. Él o ella puede mentir sin el nerviosismo que acompaña al engaño.

El antropólogo Lionel Tiger, dice algo similar en: Optimismo: La Biología de la Esperanza. La conexión a la suerte de irracionalidad constructiva que estamos discutiendo es vista en el párrafo de Trivers sobre la “defensa perceptiva”:

Existe una tendencia en los humanos a ver conscientemente lo que ellos quieren ver. Ellos literalmente tienen dificultad en ver cosas con connotaciones negativas mientras ven con creciente facilidad items que son positivos. Por ejemplo, palabras que evocan ansiedad; ya sea debido a la historia personal de un individuo o debido a la manipulación experimental, requieren de una mayor iluminación antes de ser percibidas

La importancia de esto para las añoranzas religiosas no debería necesitar de explicación.

La teoría general de la religión como accidente o sub-producto—un mal funcionamiento de algo útil—es una que deseo defender. Los detalles son variados, complicados y disputables. A favor de la claridad, debo continuar usando mi teoría del “niño crédulo” como representativa de las teorías del sub-producto en general. Esta teoría—de que el cerebro infantil es; por buenas razones, vulnerable a la infección por “virus” mentales—parecerá a algunos lectores como incompleta. La mente podrá ser vulnerable; ¿Pero porqué debería ser infectada por este virus en vez de aquél? ¿Son algunos virus especialmente eficientes en infectar mentes vulnerables? ¿Porqué la “infección” se manifiesta a sí misma en forma de religión en vez de….bien, qué? Parte de lo que quiero decir es que no importa cual estilo en particular de sin sentido infecte la mente infantil. Porque una vez que está infectada, el niño crecerá e infectará a la próxima generación con el mismo sin sentido; sin importar cual sin sentido sea.

Una encuesta antropológica como La Rama Dorada de Frazer, nos impresiona con la diversidad de las creencias humanas irracionales. Una vez que se han atrincherado en una cultura, ellas persisten, evolucionan y divergen, en una manera que recuerda a la evolución biológica. Aún así, Frazer discierne ciertos principios generales; por ejemplo, “magia homeopática”, mediante la cual los conjuros y encantamientos toman prestados aspectos simbólicos de objetos del mundo real que ellos están tratando de influenciar.

Una instancia con consecuencias trágicas es la creencia en que el polvo de cuerno de rinoceronte tiene propiedades afrodisíacas. Aunque es fatua, esta leyenda se deriva del parecido del cuerno de rinoceronte al pene viril. El hecho de que la “magia homeopática” está tan extendida no es totalmente al azar, ni arbitrario sin sentido.

Es tentador seguir la analogía biológica hasta el punto de preguntarnos si algo correspondiente a la selección natural está funcionando. ¿Son algunas ideas más dispersables que otras, por su intrínseca atracción, mérito, o compatibilidad con disposiciones psicológicas existentes? Y ¿Podría esto explicar la naturaleza y propiedades de las religiones actuales como las vemos hoy; en alguna manera parecida a la forma en la cual usamos a la selección natural para explicar a los organismos vivientes? Es importante entender que “mérito” aquí, significa sólo la capacidad para sobrevivir y dispersarse. No significa que merezca un juicio de valor positivo—algo de lo cual podamos estar humanamente orgullosos.

Hasta en el modelo evolucionario, no tiene que existir ninguna selección natural. Los biólogos reconocen que un gen puede dispersarse a través de una población no porque sea un buen gen, sino porque es uno sortario. Nosotros llamamos a esto deriva genética (genetic drift) ¿Cuán importante es esto vis-à-vis [Francés: cara a cara] la selección natural, ha sido controversial. Pero ahora está ampliamente aceptado en la forma de la llamada teoría neutral de la genética molecular. Si un gen muta hacia una versión diferente de sí mismo que tiene efectos idénticos; la diferencia es neutral, y la selección no puede favorecer a una u otra versión. Sin embargo, por lo que los estadísticos llaman error muestral generacional, la nueva forma mutante puede eventualmente reemplazar al gen original en la población. Este es un verdadero cambio evolucionario al nivel molecular (aún si no se observa ningún cambio en el mundo de los organismos completos). Es un cambio evolucionario neutral que no le debe nada a la ventaja selectiva.

El equivalente cultural de la deriva genética es una opción persuasiva; una que no podemos descuidar cuando pensamos sobre la evolución de la religión. El idioma evoluciona en una forma cuasi-biológica y la dirección de su evolución asume apariencias no dirigidas; casi en la misma forma que la deriva al azar. Es transmitido generacionalmente por el análogo cultural de la genética; cambiando lentamente a través de los siglos, hasta que eventualmente, varias hebras han divergido hasta el punto de no ser inteligibles entre sí. Es posible que algo de la evolución del idioma esté guiado por un tipo de selección natural; pero este argumento no parece muy persuasivo. Explicaré abajo que algunas de tales ideas han sido propuestas para las mayores tendencias en los idiomas; como el cambio de la Grandes Vocales que tuvo lugar en el Inglés entre los siglos quince y dieciocho.[141]

Pero tales hipótesis funcionales no son necesarias para explicar la mayor parte de lo que observamos. Parece probable que el idioma normalmente evoluciona mediante el equivalente de la deriva genética al azar. En diferentes partes de Europa, el Latín derivó hasta convertirse en Español, Portugués, Italiano, Francés, Rumano, y en los varios dialectos de esos idiomas. Es; para decir lo menos, no obvio que estos cambios evolucionarios reflejen ventajas locales o “presiones selectivas”.

Infiero que la religión; al igual que los idiomas, evoluciona con suficiente azar, desde comienzos que son lo suficientemente arbitrarios, para generar la extremadamente confusa—y algunas veces peligrosa—riqueza de diversidad que observamos. Al mismo tiempo, es posible que una forma de selección natural, acoplada a la uniformidad fundamental de la sicología humana, se encargue de que las diversas religiones compartan características significativas. Muchas religiones; por ejemplo, enseñan la doctrina; objetivamente implausible, pero subjetivamente atractiva, de que nuestras personalidades sobreviven a la muerte corporal.

La misma idea de la inmortalidad sobrevive y se dispersa porque proporciona lo que las añoranzas expresan. Y las añoranzas cuentan; porque la psicología humana tiene una tendencia casi universal a dejar que las creencias sean coloreadas por los deseos.

Parece que no existen dudas de que muchos de los atributos de la religión están bien ajustados para ayudar a la propia supervivencia de la religión, y a la supervivencia de los atributos en cuestión, en el sancocho de la cultura humana. Surge ahora la pregunta si el buen ajuste es logrado mediante el “diseño inteligente” o la selección natural. La respuesta es probablemente ambos. Del lado del diseño; los líderes religiosos son completamente capaces de verbalizar los trucos que ayudan a la supervivencia de la religión. Martín Lutero siempre estuvo bien consciente de que la razón era el archi-enemigo de la religión, y él frecuentemente advertía sobre sus peligros: “La razón es el mayor enemigo que tiene la fe; nunca viene para ayudar a las cosas espirituales, sino más; frecuentemente que no, lucha contra la Palabra divina, tratando con desprecio a todo lo que emana de Dios”.[142]

De nuevo: “Cualquiera que desee ser un cristiano debe desgarrarle los ojos a su razón”; y de nuevo: “La razón debería ser destruida en todos los cristianos”. Lutero no hubiera tenido dificultades para diseñar inteligentemente aspectos inteligentes de una religión para ayudarla a sobrevivir. Pero eso no necesariamente significa que él; o alguien más, los haya diseñado. Pudo también haber evolucionado mediante una forma (no genética) de selección natural; con Lutero siendo; no su diseñador, sino un maliciosamente astuto observador de su eficacia.

A pesar de que la convencional selección darwiniana de genes puede haber favorecido a las predisposiciones psicológicas que producen a la religión como un sub-producto, es improbable que le haya dado forma a los detalles. Ya he dado una pista de que; si vamos a aplicar alguna forma de teoría de selección a esos detalles, debemos mirar no a los genes sino a sus equivalentes culturales. ¿Son las religiones algo como sobre lo cual se hacen los memes?

CAMINE SUAVEMENTE, PORQUE USTED

CAMINA SOBRE MIS MEMES

La verdad; en asuntos de religión, es simplemente la opinión que ha sobrevivido.

—OSCAR WILDE

Este capítulo comenzó con la observación de que; debido a que la selección natural darwiniana, aborrece el desperdicio, cualquier característica ubicua de una especie—como la religión—debe haber conferido alguna ventaja o no hubiese sobrevivido. Pero di una pista de que la ventaja no tiene que resultar en la supervivencia o el éxito reproductivo del individuo.

Como hemos visto, la ventaja de los genes del resfriado común, explica suficientemente, la ubicuidad de este miserable padecimiento entre nuestra especie.* Y no tienen que ser los genes los que se beneficien. Puede ser cualquier replicador. Los genes son sólo los ejemplos más obvios. Otros candidatos son los virus de computadora; y los memes—unidades de herencia cultural, y el tópico de esta sección. Si queremos entender a los memes, tenemos que mirar primero un poquito más cuidadosamente como exactamente funciona la selección natural.

En su forma más general, la selección natural debe escoger entre replicadores alternativos. Un replicador es un trozo de información codificada que hace copias exactas de sí mismo; junto a ocasionales copias inexactas o “mutaciones”. El punto sobre esto, es el darwiniano. Aquellas variedades de replicadores que resultan ser buenas en lograr ser copiadas se hacen más numerosas a expensas de los replicadores alternativos que son malos en lograr ser copiados. Eso; en su forma más rudimentaria, es la selección natural. El típico replicador es un gen—un trozo de ADN—que es duplicado casi siempre con extrema precisión; a través de una indefinida cantidad de generaciones. El asunto central de la teoría del meme; es si existen unidades de imitación cultural que se comportan como verdaderos replicadores, en forma parecida a los genes.

No estoy diciendo necesariamente que los memes son análogos cercanos a los genes; sólo que mientras más parecidos sean a los genes, mejor funciona la teoría de los memes; y el propósito de esta sección es preguntar si la teoría de los memes podría funcionar para el caso especial de la religión.

En el mundo de los genes; las fallas ocasionales en replicación (las mutaciones) hacen que en la piscina genética [la totalidad de los genes presentes en una población de una determinada especie] contenga variantes alternativas de cada gen—“alele”—las que en consecuencia pueden ser vistas como compitiendo las unas con las otras. ¿Compitiendo en qué? Para lograr ingresar en la particular ranura cromosomática o “ubicación” que pertenece a ese conjunto de aleles. Y ¿Cómo compiten ellos? No mediante un combate directo molécula a molécula, sino mediante representantes. Los representantes son sus “rasgos fenotípicos”—cosas como el largo de las piernas o el color del pelaje: las manifestaciones de los genes en formas anatómicas, fisiológicas, bioquímicas, o en comportamientos. El destino de un gen está normalmente unido a los cuerpos en los cuales éste sucesivamente tiene asiento. En la medida en que ese gen ejerza influencia en esos cuerpos, afecta sus propios chances de sobrevivir en la piscina genética. A medida que transcurren las generaciones, la frecuencia de los genes en la piscina genética aumenta o disminuye en virtud de sus representantes fenotípicos.

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* Especialmente mi nación, conforme a un estereotipo que es una leyenda nacional: “Voici l’anglais avec son froid habituel” (Aquí esta el británico con su habitual resfriado). Esto proviene de Fractured French (Francés Fracturado) de F. S. Pearson, junto con otras gemas como: “coup de grâce”—Francés: golpe de gracia—(podadora de césped).

¿Podría lo mismo ser cierto de los memes?. En un aspecto en el cual ellos no son iguales a los genes, es que no existe nada obviamente correspondiente a la ubicación cromosomática ni a los aleles; ni recombinación sexual. La piscina memética está menos estructurada y menos organizada que la piscina genética. Aún así, no es obviamente tonto hablar de una piscina memética; en la cual memes particulares podrían tener una “frecuencia” que puede cambiar como consecuencia de interacciones competitivas con memes alternativos.

Algunas personas han objetado las explicaciones meméticas; con diferentes basamentos que usualmente surgen del hecho de que los memes no son totalmente como los genes. La exacta naturaleza física de un gen es ahora conocida (es una secuencia de ADN), mientras que la de los memes no lo es, y diferentes memeticistas confunden el uno al otro al cambiar de un medio físico a otro. ¿Existen los memes sólo en los cerebros? ¿O tiene derecho cada copia de papel o electrónica de; digamos, un particular verso chistoso, a ser llamada meme? Entonces de nuevo, los genes se replican con una muy alta fidelidad; mientras que los memes; si acaso se replican, ¿No lo hacen con una baja exactitud?

Estos supuestos problemas de los memes son exagerados. La objeción más importante es el alegato de que los memes son copiados con insuficiente alta exactitud para funcionar como replicadores darwinianos. La sospecha es que si la “proporción de mutación” en cada generación es alta, el meme se mutará a sí mismo fuera de la existencia antes de que la selección darwiniana pueda tener un impacto en su frecuencia en la piscina memética. Pero el problema es ilusorio. Piense en un maestro carpintero; o un prehistórico productor de chispas de pedernal, demostrándole una habilidad en particular a un joven aprendiz. Si el aprendiz reprodujese fielmente cada movimiento de la mano de su maestro, usted; de hecho, esperaría que el meme mutase hasta hacerse irreconocible en unas pocas “generaciones” de transmisión maestro / aprendiz. Pero; por supuesto, el aprendiz no reproduce fielmente cada movimiento de la mano. Sería ridículo hacerlo. En vez de eso, él nota el objetivo que el maestro está tratando de alcanzar, y lo imita. Golpea al clavo hasta que la cabeza esté pegada a la madera; usando tantos martillazos como sean necesarios; que puede no ser el mismo número de martillazos que usó el maestro. Son esas reglas las que pueden pasar sin mutar a lo largo de un indefinido número de “generaciones” de imitadores. No importa que los detalles de su ejecución varíen de individuo a individuo, y de caso en caso.

Puntadas en los bordados; nudos en las cuerdas de las redes de pescar; patrones de doblado en origami; útiles trucos en carpintería o cerámica: todos pueden ser reducidos a elementos discretos que realmente tienen la oportunidad de pasar a través de un indefinido número de generaciones de imitadores sin alteración. Los detalles pueden divagar idiosincrásicamente, pero la esencia pasa sin mutar, y eso es todo lo que se necesita para que la analogía entre memes y genes funcione.

En mi preámbulo para el libro de Susan Blackmore, La Máquina de los Memes, desarrollé el ejemplo de un procedimiento de origami para hacer un modelo de un junco chino. Es un récipe bien complicado que involucra treinta y dos operaciones de pliegue (o similares). El resultado final, (el junco chino) es un objeto muy agradable; como lo son también tres etapas intermedias en su “embriología”, llamadas: el “catamarán”, la “caja de dos tapas” y el “marco”.

Junco Chino: Real (izquierda) y en Origami (derecha)

Todo el desempeño de hecho me recuerda a los pliegues y las invaginaciones que las membranas de un embrión atraviesan mientras metamorfosea de blástula a gástrula y a néurula.

Blástula Gástrula Néurula

Diferentes etapas del desarrollo embrionario

Yo aprendí a hacer el junco chino; cuando niño, de mi padre, quien, aproximadamente a la misma edad adquirió esta habilidad en su internado (boarding school). Una manía de fabricar juncos chinos; iniciada por la matrona de la escuela, se había extendido por toda la escuela en su época como una epidemia de paperas; después murió, también como una epidemia de paperas. Veintiséis años después, cuando la matrona hacía tiempo que se había ido, fui a la misma escuela. Reintroduje la manía y se extendió de nuevo, como otra epidemia de paperas, y después murió. El hecho de que tal habilidad enseñable pueda extenderse como una epidemia, nos dice algo importante sobre la alta fidelidad de la transmisión memética. Podemos estar seguros que los juncos fabricados por la generación de estudiantes de mi padre en la década de 1920, no eran en aspectos generales diferentes a los fabricados por mi generación en la década de 1950.

Nosotros podríamos investigar el fenómeno más sistemáticamente haciendo el siguiente experimento: Una variante del juego infantil de Susurros Chinos (los niños estadounidenses lo llaman teléfono). Tome a doscientas personas que nunca antes hayan fabricado un junco chino; y alinéelos en grupos de diez personas. Reúna en una mesa a un representante por cada uno de los veinte grupos; y enséñeles mediante demostración, como hacer el junco chino.

Ahora envíe a cada uno a escoger a una segunda persona de su grupo y a enseñarle a esa sola persona; mediante demostración como hacer el junco chino; cada segunda “generación” entonces le enseñará a una tercera persona de su grupo; y así, hasta que el décimo miembro de cada grupo haya sido alcanzado. Mantenga los juncos que vayan siendo hechos, y etiquételos para identificar su grupo y su “generación”, para posterior inspección.

Yo no he hecho este experimento todavía (me gustaría hacerlo), pero tengo una fuerte predicción de lo que serán los resultados: Mi predicción es que, no todos los veinte grupos serán exitosos en pasar la habilidad intacta a la línea de sus diez miembros, pero una significativa cantidad de ellos lo lograrán.

En algunos de los grupos, habrá errores: quizás un eslabón débil de la cadena olvidará algún paso vital del procedimiento, y cada uno aguas abajo del error; obviamente, fallará. Quizás el equipo 4 llegará sólo hasta el “catamarán”, pero fallará de allí en adelante. Quizás el octavo miembro del grupo 13, produzca un “mutante” en algún lugar entre la “caja de dos tapas” y el “marco” y el noveno y décimo miembros de este grupo copiará la versión mutante.

Ahora; para aquellos grupos en los cuales la habilidad es transferida exitosamente, hasta la décima generación, tengo una predicción adicional: Si se ordena a los juncos por “generación”, se observará un deterioro sistemático de la calidad con cada generación. Si; por otra parte, usted conduce un experimento idéntico en todos los aspectos excepto que la habilidad transferida no es un origami, sino copiar un dibujo de un junco chino, habrá un deterioro sistemático en cuanto a exactitud con la cual el patrón uno sobreviva hasta la décima generación.

En la versión del dibujo del experimento, todos los dibujos de las diez generaciones mantendrán un ligero parecido al dibujo de la primera generación. Y dentro de cada grupo, el parecido se deteriorará más o menos, constantemente. En la versión origami del experimento, en contraste, los errores serán todos-o-ninguno: Ellas serán mutaciones “digitales”. O un grupo no cometerá errores y el junco de la décima generación no será mejor ni peor en promedio que el producido por las generación 5 ó la generación 1; o habrá una mutación” en alguna generación en particular y todos los esfuerzos aguas abajo serán completos fracasos; a menudo reproduciendo fielmente la mutación.

¿Cuál es la diferencia crucial en las dos habilidades? Es, que la habilidad del origami consiste de una serie de acciones discretas; ninguna de las cuales es, en sí misma, difícil de ejecutar. Mayormente, las operaciones son como: “doble ambos lados hacia el centro”. Un miembro particular de un grupo, podría ejecutar el paso ineptamente, pero sería claro para el próximo miembro del grupo, lo que él está tratando de hacer. Los pasos del origami son “auto-normalizantes”. Es esto lo que los hace a ellos “digitales”. Es como mi maestro carpintero, cuyas intenciones de enterrar el clavo hasta que su cabeza se nivele con la madera, son obvias para su aprendiz; sin importar los detalles en las formas como el martillo golpea. O usted capta correctamente un paso dado del origami o usted no lo capta.

La habilidad para dibujar; en contraste, es una habilidad análoga. Todo el mundo puede tratar; pero algunas personas copiarán el dibujo más exactamente que otras, y nadie lo copia perfectamente. La exactitud de la copia depende; también, de la cantidad de tiempo dedicada a hacerla, y éstas son cantidades continuamente variables. Algunos miembros; además, embellecerán y “mejorarán”, en vez de copiar exactamente, el modelo.

Las palabras—por lo menos cuando ellas son entendidas—son auto-normalizantes en el mismo tipo de forma que las operaciones de origami. En el juego original de Susurros Chinos (Teléfono), se le cuenta un relato al primer niño; o una oración gramatical, y se le pide que se la susurre en el oído al próximo niño, y así. Si la oración contiene menos de siete palabras del idioma original de los niños, existe un buen chance de que sobreviva sin mutar a través de diez generaciones. Si es en un idioma extranjero desconocido; de tal manera que los niños se vean obligados a imitar fonéticamente en vez de repetir palabra por palabra, el mensaje no sobrevivirá. El patrón de deterioro es entonces el mismo que en el dibujo, y el mensaje será distorsionado. Cuando el mensaje tiene sentido en el idioma original de los niños, y no contiene palabras desconocidas como “fenotipo” ó “alele”, sobrevive. En vez de imitar fonéticamente los sonidos, cada niño reconoce cada palabra como miembro de un vocabulario finito y escoge las mismas palabras; aunque muy probablemente pronunciada con un acento diferente, cuando las pasa al otro niño. El idioma escrito es también auto-normalizante, porque los garabatos sobre el papel; sin importar cuánto puedan diferir en detalle, son todos tomados de un alfabeto finito de (digamos) veintiséis letras.

El hecho de que los memes puedan desplegar algunas veces una muy alta fidelidad, debido a procesos auto-normalizantes de este tipo, es suficiente para responder algunas de las objeciones más comunes que surgen en contra de la analogía meme / gen. En cualquier caso, el objetivo principal de la teoría del meme, en esta temprana etapa de su desarrollo, no es proporcionar un teoría exhaustiva de la cultura, a la par de la genética de Watson y Crick [los descubridores de la molécula del ADN]. Mi propósito original al defender a los memes; de hecho, era contradecir la impresión de que el gen era el único darwiniano del pueblo—una impresión que [en mi libro] El Gen Egoísta, estaba de otra manera en riesgo de afirmar. Peter Richerson y Robert Boyd enfatizan el punto, en el título de su valioso y profundo libro, No Sólo Mediante los Genes, aunque ellos dan razones para no adoptar la palabra “meme”; prefiriendo en vez: “variantes culturales”. El libro de Stephen Shennan, Genes, Memes e Historia Humana, fue parcialmente inspirado por un anterior excelente libro de Boyd y Richerson, titulado: La Cultura y el Proceso Evolucionario. Otros tratamientos de los memes del largo de un libro; incluyen a El Meme Eléctrico de Robert Aunger; El Meme Egoísta de Kate Distin; y Virus de la Mente: La Nueva Ciencia del Meme, de Richard Brodie.

Pero es el libro de Susan Blackmore, titulado. La Máquina Meme, el que ha empujado a la teoría memética más lejos que cualquier otro. Ella repetidamente visualiza un mundo lleno de cerebros (u otros receptáculos o conductos; como las computadoras o las bandas de frecuencias de radio) y a los memes abriéndose paso a codazos para ocuparlos. Como en el caso de los genes de una piscina genética; los memes que prevalezcan serán aquellos que sean buenos en lograr ser copiados. Esto puede ser porque ellos tengan un directo atractivo; como, presumiblemente, tiene el meme de la inmortalidad para algunas personas. O puede ser porque ellos florecen en la presencia de otros memes que ya se han convertido en numerosos en la piscina memética. Esto da lugar a complejos de memes ó “memeplejos”. Como es usual con los memes, nosotros ganamos entendimiento regresando al origen genético de la analogía.

Por propósitos didácticos, yo traté a los genes como si ellos fuesen unidades aisladas, actuando independientemente. Pero; por supuesto, ellos no son independientes los unos de los otros, y este hecho se demuestra a sí mismo en dos formas. Primero, los genes están linealmente hilados a lo largo de los cromosomas; y en consecuencia, tienden a viajar a través de las generaciones en la compañía de otros genes que ocupan vecinas ubicaciones cromosomáticas. Nosotros los doctores llamamos a este tipo de unión, unión, y no diré más sobre esto, porque los memes no tienen cromosomas; aleles, ni recombinación sexual.

El otro aspecto en el cual los genes no son independientes es muy diferente a la unión genética; y existe una buena analogía genética. Se relaciona con la embriología que—el hecho es a menudo mal entendido—es completamente distinta de la genética.

Los cuerpos no están armados como rompecabezas de mosaicos de piezas fenotípicas, con cada pieza contribuida por un gen diferente. No existe una correlación uno-a-uno entre los genes y las unidades de anatomía o comportamiento. Los genes “colaboran” con cientos de otros genes para programar los procesos de desarrollo que conforman el cuerpo; en el mismo tipo de forma como las palabras de un récipe colaboran en un proceso de preparación que culmina en un determinado plato de comida. No es el caso que cada palabra corresponda a un tipo diferente de bocado del plato.

Los genes; entonces, cooperan en carteles para construir cuerpos, y ese es uno de los principios importantes de la embriología.

[Acotación del Traductor: El Autor usa aquí las palabras “cartel” y “carteles” en el sentido que tiene en la frase: “El Cartel de la OPEP”—una asociación de países productores de petróleo que se ponen de acuerdo para fijar los niveles de la oferta de petróleo y así influir en los precios del mercado petrolero]

Es tentador decir que la selección natural favorece a los carteles de genes mediante un tipo de selección de grupos entre carteles alternativos. Eso es confusión. Lo que realmente sucede es que los otros genes de la piscina genética constituyen una gran parte del ambiente en el cual cada gen es seleccionado versus sus aleles. Debido a que cada uno es seleccionado para ser exitoso en presencia de los otros—que también están siendo seleccionados en forma similar—los carteles de genes cooperativos emergen.

Nosotros tenemos aquí algo más parecido a un libre mercado que a una economía planificada. Existe un carnicero y un panadero; pero quizás un vacío en el mercado de fabricantes de velas. La mano invisible de la selección natural, llena el vacío. Eso es diferente a tener un planificador central que favorece a un trío de carnicero + panadero + fabricante de velas. La idea de carteles cooperadores ensamblados por una mano invisible resultará primordial para nuestro entendimiento de los memes religiosos y en como ellos funcionan.

[Acotación del Traductor: La “mano invisible” a la que se refiere el Autor, es la misma “mano invisible” que por su propia cuenta regula la oferta y la demanda de bienes y servicios en una economía de libre mercado. Este concepto fue acuñado por el ilustre filósofo social escocés, Adam Smith—considerado como el padre de la economía—en su libro de 1776 titulado: “Una Indagación Sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones”]

Diferentes tipos de carteles de genes emergen en diferentes piscinas genéticas. Las piscinas genéticas de los carnívoros tienen genes que programan a los órganos de los sentidos utilizados para detectar a las presas; las garras para atrapar a las presas; los dientes para desgarrar, las enzimas que digieren carne; y muchos otros genes—todos entonados para cooperar los unos con los otros. Al mismo tiempo, en las piscinas genéticas de los herbívoros, diferentes conjuntos de genes mutualmente compatibles son favorecidos por su cooperación entre ellos.

Nosotros estamos familiarizados con la idea de que un gen es favorecido por la compatibilidad con su fenotipo con el ambiente externo de la especie: desierto, bosque, o cualquiera que sea éste. El punto que estoy haciendo ahora es que el gen también es favorecido por su compatibilidad con otros genes de su particular piscina genética. Un gen de carnívoro no sobreviviría en una piscina genética herbívora; y viceversa.

En la visión a largo plazo de la piscina genética de la especie—el conjunto de genes que es barajado y re-barajado por la reproducción sexual—constituye el ambiente genético en el cual cada gen es seleccionado por su capacidad para cooperar. Aunque las piscinas meméticas están menos reguladas y menos estructuradas que las piscinas genéticas, nosotros podemos hablar de una piscina memética como una parte importante del “ambiente” de cada meme en el memeplejo.

Un memeplejo es un conjunto de memes que; aunque no necesariamente sean buenos sobrevivientes por su cuenta, son buenos sobrevivientes en presencia de otros miembros del memeplejo. En la sección previa, dudé que los detalles de la evolución de los idiomas sean favorecidos por algún tipo de selección natural. Inferí que la evolución de los idiomas está gobernada en vez, por una deriva al azar. Es simplemente concebible que ciertas vocales o consonantes se desplazan mejor por terrenos montañosos; y en consecuencia pueden convertirse en característicos de; digamos, los dialectos suizos, tibetanos y andinos, mientras que otros sonidos son apropiados para susurrar en bosques tupidos y en consecuencia son característicos de los idiomas de los pigmeos y de las tribus amazónicas.

Pero el ejemplo que cité del idioma que es seleccionado naturalmente—la teoría de que el Cambio de Vocales Grandes podría tener una explicación funcional—no es de este tipo. En vez de eso, tiene que ver con memes ajustándose a memeplejos mutuamente compatibles. Una vocal cambió primero; por razones desconocidas—quizás una moda de imitar la pronunciación de un individuo poderoso admirado, como supuestamente ocurrió con el origen lisp (ceceo) español.

[Acotación del traductor: el lisp (ceceo)—desde el punto de vista de una persona de habla inglesa—es un defecto del habla que consiste en pronunciar la letra ese ( s ) y la letra zeta ( z ) igual o casi igual al sonido de th en las palabras thin y this—Una leyenda urbana dice que los españoles adquirieron su ceceo, porque el Rey Ferdinando tenía ese defecto y un decreto real le exigió a todos los españoles que hablasen como el Rey]

No importa como comenzó el cambio de las vocales grandes: conforme a esta teoría; una vez que la primera vocal cambió, otras vocales tuvieron que cambiar para reducir la ambigüedad, y así en cascada. En esta segunda etapa del proceso, los memes fueron seleccionados teniendo como telón de fondo a las ya existentes piscinas meméticas, construyendo nuevos memeplejos de memes mutuamente compatibles.

Estamos finalmente equipados para pasar a la teoría memética de la religión. Algunas ideas religiosas; como algunos genes, podrían sobrevivir debido a su mérito absoluto. Estos memes sobrevivirán en cualquier piscina memética; sin importar los otros memes que los rodeen (Estoy obligado a repetir; el vital punto de que “mérito” en este sentido sólo significa “capacidad para sobrevivir en la piscina”. No porta ningún juicio de valor diferente a éste). Algunas ideas religiosas sobreviven porque son compatibles con otros memes que ya son numerosos en la piscina memética—como parte de un memeplejo—La siguiente es una lista parcial de memes religiosos que podrían plausiblemente tener valor de supervivencia en la piscina memética, ya sea por su absoluto “mérito” o debido a su compatibilidad con un memeplejo existente:

  1. Usted sobrevivirá a su propia muerte.
  1. Si usted muere como un mártir, usted irá a una parte especialmente maravillosa del paraíso, donde usted disfrutará de setenta y dos vírgenes (piense en las desafortunadas vírgenes].
  1. Los herejes, blasfemos, y apostatas deben ser muertos (o castigados; por ejemplo, con el ostracismo de sus familias).
  1. Creer en Dios es una virtud suprema. Si usted encuentra que su fe está vacilando, trabaje duro para restaurarla; y ruéguele a Dios que lo ayude con su incredulidad (En mi discusión de la Apuesta de Pascal, mencioné la extraña asunción que la única cosa que quiere Dios de nosotros es que creamos. En ese momento lo traté como algo extraño. Ahora tenemos una explicación para ello)
  1. La fe (creer sin evidencia) es una virtud. Mientras más desafíe su fe a la evidencia, más virtuoso será usted. Los creyentes virtuosos que pueden arreglárselas para creer en algo realmente extraño, soportable o insoportable, frente a los dientes de la evidencia y la razón, son especialmente altamente recompensados.
  1. Todo el mundo; incluyendo a aquellos que no tienen creencias religiosas, deben respetarlas con un nivel más alto de respeto automático e incuestionable, que el acordado a otros tipos de creencias (encontramos esto en el capítulo primero).
  1. Existen algunas extrañas cosas (como la Trinidad; la transustanciación, y la reencarnación) que existen para que nosotros no las entendamos. Ni siquiera intente entender una de ellas; porque el intento puede destruirlas. Aprenda como obtener satisfacción en llamarlas un misterio.
  1. La música bella; el arte y las Escrituras son ellos mismos monolitos auto-replicantes de las ideas religiosas.*

Algunos de la lista de arriba tienen un valor absoluto de supervivencia y florecerían en cualquier memeplejo. Pero; al igual que los genes, algunos memes sólo sobrevivirán sobre el correcto telón de fondo de otros memes, conduciendo a la formación de memeplejos alternativos. Dos religiones diferentes pueden ser vistas como dos memeplejos alternativos. Quizás el Islam es análogo a un complejo genético carnívoro; y el Budismo a uno herbívoro. Las ideas de una religión no son “mejores” que las de otra en ningún sentido absoluto; en la misma forma que los genes carnívoros no son “mejores” que los herbívoros. Los memes religiosos de este tipo no necesariamente tienen ninguna aptitud absoluta para la supervivencia; aún así, son buenos en el sentido de que ellos florecen en presencia de otros memes de su propia religión. En este modelo, El Catolicismo Romano y el Islam; digamos, no fueron necesariamente diseñados por personas individualmente, sino que evolucionaron como colecciones alternativas de memes que florecieron en presencia de otros memes del mismo memeplejo.

Las religiones organizadas son organizadas por las personas: por sacerdotes y obispos, rabinos, inmames y ayatolaes. Pero para reiterar el punto que hice con respecto a Martín Lutero, eso no quiere decir que ellas fueron concebidas y diseñadas por personas. Inclusive donde las religiones han sido explotadas y manipuladas para el beneficio de individuos poderosos, permanece la fuerte posibilidad de que las formas detalladas de cada religión hayan sido largamente moldeadas por evolución inconsciente. No por la selección natural genética, que es demasiado lenta para explicar la rápida evolución y divergencia de la religión.

El rol de la selección natural genética en esta historia, es proveer al cerebro con sus predilecciones y parcializaciones—la plataforma de hardware y el sistema de software de bajo nivel, que forman el telón de fondo de la selección memética.

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* Diferentes escuelas y géneros de arte pueden ser analizados como memeplejos alternativos, a medida que los artistas copian ideas y motivos de anteriores artistas; y los nuevos motivos sobreviven sólo si se mezclan con los otros. De hecho, la totalidad de la disciplina académica de la Historia del Arte, con su sofisticado rastreo de iconografías y simbolismos, puede ser vista como un elaborado estudio de la memeplejidad. Los detalles serían favorecidos o desfavorecidos por la presencia de miembros existentes de la piscina memética, y estos incluirían a menudo a memes religiosos.

Dado este telón de fondo, la selección natural memética de algún tipo me parece a mí que ofrece un plausible relato de la detallada evolución de religiones particulares.

En las primeras etapas de la religión antes de convertirse en organizadas, sobreviven memes simples, en virtud a su atractivo universal para la sicología humana. Aquí es donde se sobreponen la teoría memética de la religión y la teoría psicológica de la religión como sub-producto. Las etapas posteriores; cuando la religión llega a ser organizada, elaboradamente y arbitrariamente diferente de otras religiones, son manejadas completamente bien por la teoría de los memeplejos—carteles de memes mutualmente compatibles. Esto no descarta el adicional rol de la manipulación deliberada por parte de sacerdotes y otros. Las religiones probablemente están; por lo menos en parte, inteligentemente diseñadas, al igual que las escuelas y las modas del arte.

Una religión que fue inteligentemente diseñada; casi en su totalidad, es la Cientología (Scientology), pero sospecho que esto es excepcional. Otro candidato para una religión puramente diseñada es el Mormonismo. Joseph Smith, su emprendedor y mendaz inventor, llegó hasta componer un nuevo libro sagrado completo, el Libro de Mormón, inventando desde cero, una completamente nueva historia estadounidense escrita en un falso inglés del siglo diecisiete. El mormonismo; sin embargo, ha evolucionado desde que fue fabricado en el siglo diecinueve y se ha convertido ahora en una de las religiones respetables de las mayoritariamente aceptadas en los Estados Unidos de América—de hecho, afirma ser una de las que está creciendo más rápidamente; y se habla del lanzamiento de un candidato presidencial.

La mayoría de las religiones evolucionan. Cualquiera de las teorías de evolución de las religiones que nosotros decidamos adoptar; tiene que ser capaz de explicar la asombrosa velocidad con la cual el proceso de la evolución religiosa; dadas las condiciones correctas, puede despegar. Sigue un caso de estudio:

CULTOS DE CARGA

En La Vida de Brian; una de las muchas cosas que el equipo de Monty Python acertó, fue la extrema rapidez con la cual una nueva religión puede comenzar. Puede rebotar casi de la noche a la mañana y después lograr ser incorporada en una cultura; donde juega un inquietante rol dominante. Los “Cultos de Carga” de la Melanesia del Pacífico y Nueva Guinea proporcionan el más famoso de los ejemplos de la vida real. La totalidad de la historia de alguno de estos cultos; desde su inicio hasta su fallecimiento, está contenido en la memoria viviente. A diferencia del culto a Jesús, los orígenes del cual no son confiablemente atestiguables, nosotros podemos ver la totalidad del curso de los eventos expuestos ante nuestros propios ojos (y hasta aquí; como veremos, algunos detalles se han perdido) Es fascinante adivinar que el culto del cristianismo casi ciertamente comenzó en mucho, en la misma forma; y se extendió inicialmente, a la misma alta velocidad.

Mi principal autoridad sobre los cultos de carga, es el libro de David Attenborough titulado: Búsqueda en el paraíso (Quest in Paradise), que él me obsequió amablemente. El patrón es el mismo para todos ellos; desde los primeros cultos del siglo diecinueve hasta los más famosos que crecieron en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. Parece que en cada caso, los isleños fueron altamente sorprendidos por las maravillosas posesiones de los inmigrantes blancos a sus islas; incluyendo a administradores, soldados, y misioneros. Ellos fueron quizás víctimas de la Tercera Ley de Arthur C. Clarke, que cité en el capítulo segundo: “Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”.

Los isleños notaron que la gente blanca que disfrutaba de esas maravillas nunca las hacían ellos mismos. Cuando los artículos necesitaban ser reparados eran enviados lejos, y nuevos artículos llegaban constantemente como “carga” en barcos, y más tarde en aviones. Ningún hombre blanco jamás fue visto reparando algo; tampoco, de hecho, hacían ellos nada que pudiese ser reconocido como trabajo útil de cualquier tipo (sentarse tras un escritorio a mover papeles era obviamente algún tipo de devoción religiosa). Evidentemente; entonces, los hombres blancos hacían ciertas cosas que sólo pudieron haber sido ceremonias rituales:

Ellos construían altos mástiles con cables atados a ellos; se sentaban a escuchar a pequeñas cajas que brillan con luces y emiten curiosos sonidos y extrañas voces; ellos persuadieron a la gente local a vestirse con ropas idénticas; y los hacían marchar de arriba abajo—y sería difícilmente posible diseñar una ocupación más inútil que esa. Y después los nativos se dan cuenta que se han tropezado con la respuesta a este misterio. Estas incomprensibles acciones son los rituales del hombre blanco para persuadir a los dioses para que les envíen carga. Si los nativos querían carga; entonces, ellos deben hacer esas cosas también.

Es asombroso que cultos de carga similares aparecieron independientemente en islas que estaban ampliamente separadas tanto geográficamente como culturalmente. David Attenborough nos dice:

Los antropólogos han notado dos brotes separados en Nueva Caledonia; cuatro en las Islas Salomón; cuatro en Fiji; siete en las Nuevas Hebridas; y más de cincuenta en Nueva Guinea, la mayoría de ellos completamente independientes el uno del otro. La mayoría de estas religiones afirman que un mesías en particular traerá la carga cuando llegue el día del Apocalipsis.

El florecimiento independiente de tantos cultos similares pero independientes, sugiere algunas características unificadoras de la sicología humana en general.

Islas Fiji Nueva Caledonia y Islas Salomón

Nuevas Hebridas (Vanuatu)

Nueva Guinea

Un famoso culto de la Isla de Tanna; perteneciente a las Nuevas Hebridas (Conocidas como Vanuatu desde 1980), todavía existe. Está centrado en una figura mesiánica llamada John Frum. Las referencias a John Frum en los archivos oficiales del gobierno datan desde 1940; pero, aún para un mito tan reciente, no se sabe con certidumbre si él existió como un hombre real. Una leyenda lo describía a él como un hombre pequeño con una voz aguda y cabello tostado y blanqueado por el sol (bleached hair), usando un abrigo con botones brillantes. Él hizo extrañas profecías; y se salió de su camino para instigar al pueblo en contra de los misioneros. Eventualmente, regresó a sus antepasados; después de prometer, una triunfante segunda venida, portando carga llena de regalos. Su visión apocalíptica incluía “un gran cataclismo; las montañas serán aplanadas y los valles serán rellenados; los viejos recuperarán su juventud y las enfermedades desaparecerán, los hombres blancos serán expulsados de la isla para nunca regresar; y llegará carga en grandes cantidades para que cada uno tenga tanto como quiera”*

Más preocupante para el gobierno; John Frum también profetizó que, en su segunda venida, él traerá una nueva acuñación de monedas, estampadas con la imagen de un coco. La gente; en consecuencia, debe deshacerse de todo su dinero que esté en las monedas del hombre blanco. En 1941, esto provocó una ola salvaje de gastos. La gente dejó de trabajar, y la economía de la isla fue seriamente dañada.

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* Compare esta profecía con [Santa Biblia, Viejo Testamento,] Isaías 40:4: “Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane”. Esta similitud no necesariamente indica una fundamental característica de la mente humana; o de la “inconsciencia colectiva” de Jung. Estas islas han estado por largo tiempo, infectadas de misioneros.

Los administradores coloniales arrestaron a los líderes populares; pero ellos no podían hacer nada para acabar con el culto; y la misión y sus escuelas quedaron desiertas.

Un poco tiempo después, creció una nueva doctrina que establecía que John Frum era el Rey de los Estados Unidos de América. Providencialmente, tropas estadounidenses llegaron a las Nuevas Hebridas alrededor de esa época; y maravilla de las maravillas, esas tropas incluían a hombres negros que no eran pobres como los isleños, sino que ellos:

Estaban tan ricamente dotados de carga como los soldados blancos. Una gran excitación abrumó a la Isla de Tanna. El día del apocalipsis era inminente. Parecía que cada quién se estaba preparando para la llegada de John Frum. Uno de los líderes dijo que John Frum vendría de los Estados Unidos de América por avión y cientos de hombres comenzaron a limpiar las malezas del centro de la isla para que el avión tuviese una pista donde aterrizar.

La pista de aterrizaje tenía una torre de control de bambú, con “controladores de tráfico aéreo” usando facsímiles de orejeras dotadas de teléfonos, hechos de madera. Había facsímiles de aviones en la pista para actuar como señuelos para atraer al avión de John Frum.

En la década de 1950; David Attenborough, navegó hasta la Isla de Tanna con un camarógrafo; Geoffrey Mulligan, para investigar el culto de John Frum. Ellos hallaron abundantes evidencias de la religión y eventualmente les fueron presentados al alto sacerdote llamado Nambas. Nambas se refería a su mesías familiarmente llamándolo simplemente John, y afirmaba hablar regularmente con él, por “radio”. (esta radio pertenece John) consistía de una anciana con un cable eléctrico alrededor de su cintura que entraba en trance y balbuceaba sonidos ininteligibles, que Nambas interpretaba como las palabras de John Frum. Nambas afirmaba haber sabido de antemano que Attenborough vendría a verlo a él, porque John Frum se lo había dicho por la “radio”. Attenborough solicitó ver la “radio” pero su petición fue (entendiblemente) rechazada. Él cambió el tema y le preguntó si él había visto a John Frum:

Nambas asintió vigorosamente. “Yo ver él muchas veces”

¿Cómo luce él?

Nambas empujó su dedo hacia mí. “Él se parece a ti” Él tiene cara blanca. Él hombre alto. Él Vivir lejos Sur América”

Este detalle contradice a la leyenda referida arriba de que John Frum era un hombre bajito. Eso es lo que ocurre con las leyendas que evolucionan.

Se cree que el día en que John Frum regresará será un 15 de febrero; pero el año es desconocido. Cada año el 15 de febrero sus seguidores se reúnen para una ceremonia religiosa para darle la bienvenida a John Frum. Hasta ahora él no ha regresado, pero ellos no están descorazonados. David Attenborough le dijo a un devoto llamado Sam:

“Pero; Sam, han pasado diecinueve años desde que John dijo que llegaría la carga. Él promete y promete y la carga todavía no llega. ¿No son diecinueve años mucho tiempo de espera?

Sam levantó sus ojos del suelo y me miró. “Si tú puedes esperar dos mil años por la llegada de Jesús Cristo, y él no llega, yo puedo esperar más de diecinueve años por John.”

El libro de Robert Buckman; ¿Podemos Ser Buenos Sin Dios? Cita la misma admirable respuesta de un discípulo de John Frum; esta vez a un periodista canadiense, unos cuarenta años después del encuentro con David Attenborough. La Reina [de Inglaterra] y [su consorte] el Príncipe Felipe; visitaron el área en 1974, y el príncipe subsiguientemente fue deificado en una repetición de un culto como el de John Frum (de nuevo, note cuán rápidamente, los detalles de la evolución religiosa pueden cambiar). El príncipe es un hombre buen mozo que hubiera mostrado una imponente figura en su blanco uniforme naval con su casco emplumado; y es quizás no una sorpresa que él, en vez de la Reina, fuese elevado en esa forma; completamente aparte del hecho de que la cultura de los isleños hacía difícil para ellos aceptar a una deidad femenina.

Retrato Oficial del Príncipe Felipe emitido en 1981 por el Royal Doulton figurine

Yo no quiero hacer mucho de los cultos de carga del Pacífico Sur. Pero ellos sí proporcionan un fascinante modelo contemporáneo de cómo surge la religión prácticamente de la nada. En particular, ellos sugieren cuatro lecciones sobre el origen de las religiones en general; y las estableceré brevemente aquí. Primero, es la asombrosa velocidad con la cual puede surgir un culto. Segundo, es la velocidad con la cual los procesos de originación cubren sus propios pasos. John Frum; si él existió, lo hizo dentro del período de la memoria viviente. Aún así, hasta para una posibilidad tan reciente, no existe certidumbre sobre si el vivió. La tercera lección; surge de la aparición independiente de cultos similares en diferentes islas. El estudio sistemático de estas similitudes puede decirnos algo sobre la sicología humana y su susceptibilidad a la religión. Cuarto, los cultos de carga son similares; no sólo el uno al otro, sino a otras religiones. El cristianismo y otras religiones de la antigüedad que se han extendido por todo el mundo, presumiblemente comenzaron como cultos locales como el de John Frum.

De hecho, académicos como Geza Vermes, profesor de estudios judíos de la Universidad de Oxford, han sugerido que Jesús era uno de muchas figuras carismáticas que emergieron en Palestina en su época; rodeadas de leyendas similares.

La mayoría de esos cultos, desaparecieron. El que sobrevivió; en este punto de vista, es el que encontramos hoy. Y, a medida que pasan los siglos, ha sido afilado mediante evolución adicional (selección memética; si a usted le gusta la forma de ponerlo; no si a usted no le gusta) hacia el sistema sofisticado—o mejor dicho, divergentes conjuntos de sistemas descendientes—que dominan grandes partes del mundo de hoy.

La muerte de figuras carismáticas como Halie Selassie; Elvis Presley; y la Princesa Diana, ofrecen oportunidades para estudiar el rápido surgimiento de cultos y su subsiguiente evolución memética.

Haile Selassie Elvis Presley Princesa Diana

Esto es todo lo que tengo que decir sobre las raíces de la religión ; aparte de un breve regreso en el capítulo décimo cuando discutiré el fenómeno de la niñez, del “amigo imaginario” bajo el encabezamiento de las “necesidades” psicológicas que satisface la religión.

A menudo se piensa que la moralidad tuvo sus raíces en la religión, y en el próximo capítulo quiero cuestionar este punto de vista. Argumentaré que el origen de la moralidad puede ser él mismo; sujeto a una pregunta darwiniana. Exactamente como preguntamos: ¿Cuál es el valor darwiniano de supervivencia de la religión?; podemos preguntar lo mismo de la moralidad. La moralidad; de hecho, probablemente antecedió a la religión. Al igual que con la religión regresamos a la pregunta y la reformulamos, así hallaremos que la moralidad es mejor vista como un sub-producto de algo más.

6.- LAS RAÍCES DE LA MORALIDAD

¿PORQUÉ SOMOS BUENOS?

Extraña es nuestra situación aquí en la Tierra. Cada uno de nosotros viene por una corta visita, sin saber porqué. Aún así, algunas veces pareciendo descubrir un propósito. Desde el punto de vista de la vida diaria; sin embargo, existe algo que nosotros sí sabemos: el hombre está aquí por otros hombres—sobre todo por aquellos de cuyas sonrisas y bienestar depende nuestra propia felicidad.

ALBERT EINSTEIN

Muchas personas religiosas encuentran difícil imaginar cómo; sin religión, uno puede ser bueno; o hasta desearía ser bueno. Discutiré este asunto en este capítulo. Pero las dudas van más allá; y conducen a algunas personas religiosas a paroxismos de odio en contra de aquellos que no comparten su fe. Esto es importante; debido a las consideraciones morales que yacen escondidas tras las actitudes religiosas hacia otros tópicos que no tienen una conexión real con la moralidad.

Una gran parte de la oposición a la enseñanza de la evolución no tiene ninguna conexión con la misma evolución; o con cualquier cosa científica; sino que es motivada por una inaceptable violación de la moralidad. Ésta varía desde la ingenuidad que afirma: “Si usted le enseña a los niños que ellos evolucionaron de los monos, se comportarán como monos”, hasta la más sofisticada subyacente motivación de la totalidad de la “estrategia de cuña” del “diseño inteligente”, como es inmisericordemente expuesto crudamente por Barbara Forrest en: Caballo de Troya del Creacionismo: La Cuña del Diseño Inteligente.

Yo recibo una gran cantidad de cartas de los lectores de mis libros[143] la mayoría de ellas entusiasmadamente amigables; algunas de ellas útilmente críticas; y unas pocas malvadas y hasta viciosas. Y las más malvadas de todas; lamento reportar, son casi invariablemente motivadas por la religión. Tal abuso no-cristiano es comúnmente experimentado por aquellos que son percibidos como enemigos del cristianismo. Aquí; por ejemplo, está una carta publicada en la internet y dirigida a Brian Flemming, autor y director de la película: El Dios Que No Estaba Allí [144] Una película sincera y conmovedora que defiende el ateísmo. Titulada: “Quémate mientras nosotros reímos” y fechada 21 de diciembre de 2005, la carta a Flemming dice lo siguiente:

Ustedes definitivamente si tienen riñones. Me encantaría tomar un cuchillo; destriparlos a ustedes, tontos, y pegar un alarido de felicidad mientras vuestras entrañas se derraman frente a ustedes. Ustedes están tratando de encender una guerra religiosa en la cual algún día; yo y otros como yo, podríamos tener el placer de llevar a cabo la acción mencionada arriba.

El escritor; en este punto, parece llegar a un tardío reconocimiento de que su lenguaje no es muy cristiano, porque continúa más caritativamente:

Sin embargo; DIOS nos enseña a no buscar venganza, y a rezar por personas como todos ustedes.

Su caridad; sin embargo, es de corta duración:

Me sentiré consolado sabiendo que el castigo que DIOS les impondrá será mil veces peor que cualquier cosa que yo pueda infligirles. La mejor parte es que ustedes SUFRIRÁN por toda la eternidad por estos pecados sobre los cuales ustedes son totalmente ignorantes. La ira de DIOS no mostrará clemencia. Por vuestro beneficio; tengo esperanzas de que la verdad les sea revelada a ustedes antes de que el cuchillo se conecte a vuestra carne. ¡¡¡Feliz NAVIDAD!!!

Post Data: Ustedes; gente, no tienen ni idea de lo que les espera…Le doy gracias a DIOS porque yo no soy ustedes.

Yo encuentro genuinamente desconcertante que una mera diferencia de opinión teológica pueda generar tal veneno. Aquí está una muestra (se conserva la ortografía original) del buzón de correos del Editor de la revista Freethought Today, publicada por la Fundación para la Librarnos de la Religión (FFRF), que hace campañas pacíficas contra la socavación de la separación entre la iglesia y el estado:

Hello, cheese-eating scumbags. Their are way more of us Christians than you losers. Their is NO separation of church and state and you heathens will lose…[Este párrafo contiene varios errores ortográficos]

Hola, bolsas de borra comedores de queso. Existen muchos más de nosotros cristianos que ustedes perdedores. NO existe separación entre la iglesia y el estado y ustedes inconversos perderán…

¿Porqué mencionan al queso? Amigos estadounidenses me sugirieron una conexión con el notoriamente liberal estado de Wisconsin—sede de la FFRF y centro de la industria láctea—pero seguramente debe haber algo más conectado a ello. Y ¿Qué hay sobre esos franceses: “monos de la rendición comedores de queso”, ¿Cuál es la iconografía semiótica del queso?.

Para continuar:

Borra adoradora de Satán…Por favor muéranse y váyanse al infierno … Espero que se contagien de una dolorosa enfermedad como un cáncer rectal y tengan una muerte dolorosa; para que se reúnan con vuestro Dios, SATÁN…Mira chamo, esta liberación de la religión apesta…Así que ustedes maricones y lesbianas tómenlo con calma y vigilen dondequiera que vayan, porque cuando menos lo esperen los agarraremos…Si a ustedes no les gusta este país y en lo que está fundado y para que se vayan p’al coño váyanse directamente al infierno…

Post Data: Cójanse ustedes mismos, ustedes putas comunistas… Agarren sus negros culos y sáquelos de los Estados Unidos de América… No tienen excusa. La creación es evidencia más que suficiente del poder omnipotente DEL SEÑOR JESUS CRISTO.

¿Porqué no el poder omnipotente de Alá? O ¿el del Señor Brahma? O ¿hasta el de Yaweh?.

Nosotros no nos vamos a ir calladamente. Si en el futuro, eso requiere de violencia, simplemente recuerden que ustedes se la buscaron. Mi rifle está cargado.

¿Porqué; yo no puedo evitar preguntarme, se piensa que Dios necesita de tan feroz defensa? Uno podría haber supuesto que él es ampliamente capaz de cuidarse a sí mismo. Mantenga en mente; a través de todo esto, que el Editor que está siendo atacado y amenazado tan viciosamente, es una gentil y encantadora dama.

Quizás; debido a que yo no vivo en los Estados Unidos de América, la mayoría de mi correo de odio no está completamente en la misma liga; pero éste tampoco expresa ventajosamente la caridad por la cual el fundador del cristianismo fue notable.

La siguiente; fechada en mayo de 2005, remitida por un médico británico; aunque es ciertamente odiosa, me luce a mí más atormentada que malvada, y revela porqué todo el asunto de la moralidad es un manantial profundo de hostilidad hacia el ateísmo. Después de algunos párrafos preliminares que despellejan a la evolución (y sarcásticamente preguntan si un “negro” todavía está en el proceso de evolucionar); insultando personalmente a Darwin; citando erróneamente a Huxley como un anti-evolucionista, y exhortándome a mí a leer un libro (ya lo he leído), que argumenta que el mundo sólo tiene ocho mil años de edad (¿Puede él realmente ser un médico?), él concluye:

Tus propios libros; tú prestigio en Oxford, todo lo que tú amas en la vida, y haz logrado alguna vez, son un ejercicio de total futilidad… La pregunta-desafío de Camus se convierte en inescapable: ¿Porqué todos nosotros no cometemos suicidio? De hecho, tú punto de vista del mundo tiene esa especie de efecto en los estudiantes y en muchos otros…de que todos nosotros evolucionamos por chance ciego; a partir de la nada, y regresamos a la nada. Aún si la religión no fuese cierta; es mejor; mucho, mucho mejor creer en un noble mito; como el de Platón, si éste conduce a la paz mental mientras vivimos. Pero tu punto de vista del mundo conduce a la ansiedad; a la drogadicción; a la violencia; al nihilismo; al hedonismo; a la ciencia frankenstein; y al infierno en la Tierra; y a la Tercera Guerra Mundial…Yo me pregunto ¿Cuán feliz eres tú en tus relaciones personales? ¿Divorciado? ¿Viudo? ¿Homosexual? Esos como tú nunca son felices; o no tratan lo suficientemente duro de probar que no existe la felicidad ni ningún significado en nada.

El sentimiento en esta carta; si no su tono, es típico de muchas otras. El darwinismo; cree esta persona, es inherentemente nihilista, enseñando que evolucionamos por chance ciego (por la zillonésima vez, la selección natural es el mero opuesto de un proceso de chance) y somos aniquilados cuando morimos.

Como una consecuencia directa de tan alegada negatividad; sigue toda una suerte de maldades. Presumiblemente; él realmente no sugirió que la viudez podría derivarse directamente de mi darwinismo; pero su carta, en este punto, había alcanzado ese nivel de malevolencia maníaca que repetidamente reconozco entre mis cristianos epistolares. He dedicado todo un libro (Destejiendo el Arco Iris) al significado definitivo, a la poesía de la ciencia; y para rebatir; específicamente y extensivamente, la acusación de negatividad nihilista. Así que me restringiré aquí. Este capítulo es sobre la maldad, y su opuesto; la bondad; sobre moralidad: ¿De dónde proviene? ¿Porqué debemos abrazarla?, y sobre si necesitamos a la religión para hacer eso.

¿TIENE NUESTRO SENTIDO MORAL

UN ORIGEN DARWINIANO?

Varios libros; incluyendo a Porqué Bueno es Bueno de Robert Hinde; La Ciencia de la Bondad y la Maldad, de Michael Shermer; ¿Podemos Ser Buenos Sin Dios?, de Robert Buckman; y Mentes Morales, de Marc Hauser, han argumentado que nuestro sentido de lo correcto e incorrecto puede haberse derivado de nuestro pasado darwiniano. Esta sección es mi propia versión de este argumento.

Frente a ella; la idea darwiniana de que la evolución es dirigida por la selección natural parece mal equipada para explicar la bondad que poseemos; o nuestros sentimientos de moralidad; decencia; empatía; y lástima. La selección natural puede explicar fácilmente el hambre; el miedo y el ansia sexual; todos los cuales claramente contribuyen a nuestra supervivencia o a la preservación de nuestros genes. ¿Pero qué hay sobre la asfixiante compasión que sentimos cuando vemos llorar a un huérfano; o a una anciana viuda desesperada por su soledad; o a un animal quejándose de dolor?

¿Qué nos otorga a nosotros la poderosa urgencia de enviar un regalo anónimo de dinero o ropas a las víctimas de un tsunami al otro lado del mundo; a quienes nosotros nunca conoceremos, y quienes son altamente improbables de retribuir nuestro favor? ¿De dónde proviene el Buen Samaritano que está en todos nosotros? ¿No es la bondad incompatible con la teoría del “gen egoísta”?

No. Este es un común malentendido de la teoría—preocupante (y; con visión, predecible) malentendido.[145] Es necesario colocar el énfasis en la palabra correcta. El gen egoísta es el énfasis correcto; porque contrasta con el organismo egoísta; digamos, o la especie egoísta. Permítanme explicarlo.

La lógica del darwinismo concluye en que la unidad en la jerarquía de la vida que sobrevive y pasa a través del filtro de la selección natural tenderá a ser egoísta. Las unidades que sobrevivan en el mundo, serán aquellas que tienen éxito en sobrevivir a expensas de sus rivales a su propio nivel jerárquico. Eso; precisamente, es lo que egoísta significa en este contexto. La pregunta es; ¿Cuál es el nivel de la acción? La totalidad de la idea del gen egoísta; con el énfasis apropiadamente aplicado a la última palabra, es que la unidad de selección natural (i. e. la unidad de auto-interés) no es el organismo egoísta; tampoco el grupo egoísta de especies egoístas o de ecosistemas egoístas; sino el gen egoísta. Es el gen que; en la forma de información, o sobrevive a través de numerosas generaciones o no sobrevive. A diferencia del gen (y argumentablemente el meme); el organismo; el grupo y la especie, son el tipo de entidad correcta para servir como una unidad en este sentido, porque ellos no hacen copias exactas de sí mismos; y no compiten en una piscina de tales entidades replicantes. Eso es precisamente lo que hacen los genes; y esa es la—esencialmente lógica—justificación para individualizar al gen como la unidad del “egoísmo” en el sentido especial darwiniano de egoísta.

La forma más obvia mediante la cual los genes aseguran su propia supervivencia “egoísta” en relación con la de otros genes, es programando a los organismos individuales para que sean egoístas. Existen; de hecho, muchas circunstancias en las que la supervivencia de los individuos favorecerá la supervivencia de los genes que cabalgan en su interior.

Pero diferentes circunstancias favorecen a diferentes tácticas. Existen circunstancias—no particularmente raras—en las cuales los genes aseguran su propia supervivencia egoísta al influenciar a los organismos a comportarse altruisticamente. Esas circunstancias son ahora razonablemente bien entendidas y caen en dos categorías principales. Un gen que programa a los individuos a favorecer a sus parientes genéticos es estadísticamente probable de beneficiar a las copias de sí mismo. La frecuencia de un gen como éste puede incrementarse en la piscina genética hasta el punto de que donde el altruismo hacia parientes genéticos se convierte en la norma.

Ser bueno con sus propios hijos es el ejemplo obvio, pero no es el único. Las abejas, avispas, hormigas, termitas; y hasta en una menor forma, algunos vertebrados, como las ratas topo desnudas; las mangostas, y los pájaros carpinteros belloteros, han evolucionado sociedades en las cuales los parientes cercanos mayores cuidan de los parientes cercanos menores (con quienes ellos probablemente comparten los genes que los impulsan a cuidar a las crías). En general; como demostró mi fallecido colega W. D. Hamilton, los animales tienden a cuidar, defender, compartir recursos con y advertirles de peligros a sus parientes cercanos; o a mostrar de otras maneras, alguna forma de altruismo hacia sus parientes cercanos debido a la probabilidad estadística de que el pariente porte copias de los mismos genes.

Rata Topo Desnuda Meerkat (mangosta) Pájaro Carpintero Bellotero

El otro tipo de altruismo para el cual tenemos un bien trabajado raciocinio darwinista; es el altruismo recíproco (“Si tú rascas mi espalda, yo rascaré la tuya”). Esta teoría; presentada por primera vez en la biología evolucionaria por Robert Trivers y a menudo expresada en el lenguaje matemático de la teoría del juego, no depende de los genes compartidos. De hecho; funciona exactamente tan bien; y probablemente mejor, entre miembros de especies diferentes, y es a menudo llamado simbiosis. El principio es la base para todo el comercio y trueque también en los humanos.

El cazador necesita una flecha y el herrero quiere carne. La asimetría hace funcionar a un acuerdo comercial. La abeja necesita néctar y la flor necesita ser polinizada. Las flores no pueden volar, así que le pagan a las abejas con la moneda del néctar, por el alquiler de sus alas. Pájaros llamados guía-de-miel pueden hallar las colmenas de las abejas pero no pueden penetrar a ellas. Los mustélidos mielívoros pueden entrar a las colmenas de abejas, pero carecen de alas con las cuales buscar por ellas. Los pájaros guía-de-miel guían a los mustélidos mielívoros (y algunas veces a los seres humanos) hacia la miel, ejecutando un patrón de vuelo incitador, no usado para ningún otro propósito. Ambos lados se benefician de la transacción.

Tres especies de Pájaros “guía-de-miel” Mustélido mielívoro

Una vasija llena de oro pude encontrarse bajo una enorme roca; demasiado pesada para que su descubridor pueda moverla. Él recluta la ayuda de otros a pesar de que él después tenga que compartir el oro con ellos; porque sin la ayuda de ellos él no obtendría ningún oro. Los reinos vivientes son ricos en tales tipo de relaciones mutualísticas. El búfalo y los expulgabueyes; flores tubulares y colibríes; meros y wrasses; las vacas y sus microorganismos. El altruismo recíproco funciona porque existen asimetrías entre las necesidades y las capacidades para satisfacerlas. Esa es la razón por la cual funciona especialmente bien entre especies diferentes: las asimetrías son mucho mayores.

Búfalo y expulgabueyes Colibrí y flor tubular Mero y Wrass

En los humanos los IOU’s y el dinero son instrumentos que permiten demorar las transacciones. Las partes involucradas no entregan las mercancías simultáneamente al recibir el pago por ellas, sino que mantienen una deuda a ser cancelada en fecha futura; o hasta comercian la deuda con otros[146].

Hasta donde yo se, ningún animal no-humano en el ambiente silvestre, tiene un equivalente directo para el dinero. Pero el recuerdo de identidades individuales juega el mismo papel más informalmente. Los murciélagos vampiros aprenden en cuáles otros individuos de su grupo social se puede confiar para pagar sus deudas (en sangre regurgitada) y cuales individuos hacen trampa.

La selección natural favorece a los genes que predisponen a los individuos; en relaciones de asimetrías entre necesidades y oportunidades, a dar cuando pueden; y a solicitar que les den cuando no pueden. También favorece las tendencias a recordar obligaciones. Las querellas entre osos, vigilan las relaciones de intercambio y castigan a los tramposos que toman pero no dan cuando llega su turno.

Porque siempre habrá tramposos; y las soluciones estables a las paradojas del teórico altruismo recíproco de la teoría de juegos siempre involucran elementos de castigo para los tramposos. La teoría matemática permite dos amplios casos de soluciones estables para “juegos” de este tipo. “Siempre sé malvado” es estable en que; si todos los demás lo están siendo, un solo individuo “buena gente” no puede salir mejor. Pero existe otra estrategia que también es estable. (“Estable” significa que; una vez que uno excede una frecuencia crítica en la población, ninguna alternativa lo hace mejor) Esta es la estrategia; “Comience siendo ‘buena gente’ y dele a los otros el beneficio de la duda. Entonces, pague las buenas acciones con bondad; pero vénguese de las malas acciones” En el idioma de la teoría del juego, esta estrategia (o familia de estrategias relacionadas) es conocida por varios nombres; incluyendo Tit-for-Tat, Retaliador y Reciprocador. Es evolucionariamente estable bajo ciertas condiciones en el sentido de que; dada una población dominada por reciprocadores, ningún individuo solamente malvado y ningún individuo incondicionalmente ‘buena gente’ lo hará mejor. Existen otras variantes más complicadas del Tit-for-Tat que en algunas circunstancias pueden hacerlo mejor.

He mencionado a las relaciones familiares y a la reciprocidad como los pilares gemelos del altruismo en el mundo darwiniano, pero existen estructuras secundarias que descansan sobre esos pilares. Especialmente en las sociedades humanas; con idioma y chismes, la reputación es importante. Un individuo puede tener una reputación de bondadoso y generoso. Otro individuo puede tener una reputación de inconfiable, tramposo y de no mantener su palabra. Otro puede tener una reputación de generosidad cuando la confianza ha sido construida, pero de castigador inmisericorde de los tramposos.

La teoría sin adornos del altruismo recíproco espera que los animales de cualquier especie basen su comportamiento en respuestas inconscientes hacia tales características de sus compañeros. En las sociedades humanas nosotros añadimos el poder del idioma para diseminar reputaciones; usualmente en la forma de chismes. Usted no necesita haber sufrido personalmente de las fallas de X, para pagar por su trago en un bar. Usted escuchó “por ahí” que X es un pichirre; o—para añadir una irónica complicación al ejemplo, que Y es un chismoso terrible. La reputación es importante; y los biólogos pueden reconocer un valor de supervivencia darwiniano en no sólo siendo un buen reciprocador sino en cultivar una reputación de buen reciprocador también. El libro de Matt Ridely; Los Orígenes de la Virtud, además de ser un lúcido recuento de todo el campo de la moralidad darwiniana, es especialmente bueno sobre la reputación.[147]

El economista noruego, Thorstein Veblen y; en una forma muy diferente, el zoólogo israelita Amotz Zahavi, han añadido una fascinante idea adicional. Las donaciones altruistas pueden ser una propaganda sobre dominación y superioridad. Los antropólogos lo conocen como el Efecto Potlatch, llamado así por la costumbre entre jefes rivales de las tribus de la costa del noroeste del Pacífico estadounidense quienes rivalizan unos con otros en duelos de festivales de ruinosa generosidad. En casos extremos, los rounds de entretenimiento retaliatorio continúan hasta que bando es reducido a la penuria; dejando al ganador no muy bien parado. El concepto de Veblen de “consumo conspicuo” hace recordar a muchos observadores la escena moderna.

Babbler Árabe                                   Labroides dimidiatus

La contribución de Zahavi; que no fue considerada por los biólogos durante muchos años, hasta que fue reivindicada mediante brillantes modelos matemáticos del teórico Alan Grafen; ha sido la de proporcionar una versión evolucionaria de la idea Potlatch. Zahavi estudia a los babblers arábigos; pequeños pájaros marrones que viven en grupos sociales y procrean cooperativamente. Al igual que muchos pájaros pequeños, los babblers dan gritos de alarma y también donan alimentos el uno al otro.

Una investigación darwiniana estándar de tales actos altruísticos buscaría; primero, reciprocidad y relaciones familiares entre los pájaros. Cuando un babbler alimenta a un compañero ¿Lo hace esperando ser alimentado en el futuro? ¿O quien recibe el favor es un pariente genéticamente cercano? La interpretación de Zahavi es radicalmente inesperada. Los babblers dominantes afirman su dominio alimentando a los subordinados. Para usar una suerte de idioma antropomórfico, Zahavi nos deleita diciéndonos: “El pájaro dominante está diciendo el equivalente de ‘Mira lo superior que yo soy sobre ti; yo puedo costear regalarte alimentos’. O ‘Mira lo superior que soy; yo puedo hacerme vulnerable ante los halcones sentándome en una rama alta, actuando como un centinela para advertirle de los peligros al resto de la bandada que se está alimentando en el suelo’ ” Las observaciones de Zahavi y sus colegas sugieren que los babblers compiten activamente por el peligroso rol de centinela. Y cuando un babbler subordinado intenta darle alimentos a un individuo dominante, la aparente generosidad es violentamente rechazada.

La esencia de la idea de Zahavi es que las propagandas de superioridad son autenticadas por sus costos. Sólo un individuo genuinamente superior puede costear hacer propaganda del hecho por medio de costosos regalos. Los individuos compran éxito; por ejemplo, al atraer compañeras sexuales, mediante costosas demostraciones de superioridad; incluyendo la generosidad ostentosa y asumiendo riesgos públicamente.

Ahora tenemos cuatro razones darwinianas para que los individuos sean altruistas; generosos, o “morales” el uno con el otro. Primero existe el caso especial de la relación familiar genética. Segundo existe la reciprocidad: el pago de favores recibidos; y la donación de favores en “espera” de un pago futuro. De esto se deriva; un tercero, el beneficio darwiniano de adquirir una reputación de generosidad y bondad. Y cuarto, si Zahavi tiene razón, existe el beneficio particular adicional de la generosidad conspicua como medio de comprar una propaganda auténtica infalsificable.

A través de la mayor parte de la prehistoria; los humanos vivieron bajo condiciones que habrían favorecido fuertemente la evolución de todos esos cuatro tipos de altruismo. Nosotros vivíamos en aldeas; o anteriormente en discretas bandas nómadas; como los babuinos, parcialmente aislados de las vecinas aldeas o bandas. La mayoría de los compañeros de banda hubiesen sido parientes; más cercanamente relacionados entre sí, que con las otras bandas—abundantes oportunidades para que el altruismo hacia los parientes floreciese—y, fuesen o no parientes, existía la tendencia a encontrase con los mismos individuos; una y otra vez, a lo largo de la vida—condiciones ideales para el altruismo recíproco.

Tropa (banda) de babuinos

Esas son también condiciones ideales para la construcción de una reputación de altruista; y las mismas ideales condiciones para hacer propaganda de conspicua generosidad. Por cualquiera de las cuatro rutas, las tendencias genéticas hacia el altruismo hubiesen sido favorecidas entre los primeros humanos. Es fácil ver porqué nuestros antepasados prehistóricos hubiesen sido buenos hacia los miembros del grupo al que pertenecían; pero malos—hasta el punto de la xenofobia—hacia otros grupos.

Pero porqué—ahora que la mayoría de nosotros vivimos en grandes ciudades, donde ya no estamos rodeados de parientes, y donde cada día encontramos a individuos que nunca vamos a volver a ver—¿porqué todavía somos buenos el uno con el otro; hasta inclusive con otros de los que podría pensarse que pertenecen a grupos foráneos?.

Es importante no afirmar equivocadamente el alcance de la selección natural. La selección natural no favorece la evolución de una percepción consciente de lo que es bueno para nuestros genes. La percepción tuvo que esperar por el siglo veinte para alcanzar un nivel consciente; y hasta inclusive ahora, un completo entendimiento está confinado a una minoría de especialistas científicos.

Lo que la selección natural favorece son principios prácticos basados en la experiencia, que funcionan en la práctica promoviendo los genes que los construyen. Los principios prácticos basados en la experiencia; por su naturaleza, algunas veces fallan. En un cerebro de pájaro; el principio: “Mira hacia las pequeñas cosas que están piando en tu nido y deja caer alimentos dentro de sus rojas aperturas”; típicamente, tiene el efecto de preservar los genes que construyen al principio; porque los objetos rojos abiertos que pían en el nido de un pájaro adulto, son normalmente sus crías. El principio falla si otro pichón se mete en el nido de alguna manera; una circunstancia que es positivamente aprovechada por los pájaros cucú.

Pichón de Pájaro Cucú en el nido ajeno de un pinzón

¿Podría ser que nuestras ansias de ser un buen samaritano, son fallas análogas a las fallas de los instintos parentales de un pinzón que trabaja hasta quedarse en los huesos para alimentar a un intruso pichón de pájaro cucú?. Una analogía aún más cercana es el ansia humana para adoptar un niño. Debo apurarme a añadir que “falla” es considerada aquí sólo en un estricto sentido darwiniano; no porta ninguna sugerencia peyorativa.

La idea del “error” o “sub-producto”, que estoy defendiendo, funciona de esta manera: La selección natural, en tiempos ancestrales, cuando los humanos vivíamos en pequeñas y estables bandas parecidas a las de los babuinos, programó en nuestros cerebros ansias altruistas; junto a las ansias sexuales, las ansias xenófobas, y así. Una pareja inteligente puede leer a Darwin y saber que la razón de sus ansias sexuales es la procreación. Ellos saben que la mujer no puede concebir porque está tomando la píldora. Aún así, encuentran que su deseo sexual no es disminuido en ninguna forma por saber eso. El deseo sexual y su fuerza; en la sicología de un individuo, es independiente de la presión darwiniana que la dirigió. Es un ansia fuerte que existe independientemente de su raciocinio darwiniano.

Estoy sugiriendo que lo mismo es cierto para el ansia de bondad—de altruismo; de generosidad, de empatía, de lástima. En tiempos ancestrales, nosotros tuvimos la oportunidad de ser altruistas sólo hacia nuestros parientes más cercanos y hacia potenciales reciprocadores. Hoy en día, esa restricción ya no existe, pero el principio práctico basado en la experiencia persiste. ¿Porqué no persistiría? Es exactamente igual al deseo sexual. Nosotros no podemos evitar sentir lástima por una persona desafortunada que llora (y que no está relacionada con nosotros y es incapaz de reciprocar), tampoco podemos evitar sentir deseos sexuales por un miembro del sexo opuesto (que podría ser infértil o incapaz de reproducirse por alguna otra razón). Ambas son fallas; errores darwinianos: errores benditos; preciosos.

Ni por un momento piense que esta darwinización es despectiva o reductora de las nobles emociones de la compasión y la generosidad. Tampoco del deseo sexual. El deseo sexual; cuando es canalizado a través de los conductos de la cultura lingüística, emerge como gran poesía y drama: Los poemas de amor de John Donne; digamos, o Romeo y Julieta. Y; por supuesto, lo mismo ocurre con la re-dirección fallida de la compasión basada en los nexos familiares y la reciprocidad. La piedad hacia un deudor es; cuando es vista fuera de contexto, tan in-darwiniana como la adopción del niño de alguien más:

La calidad de la piedad no es forzada

Cayó como la suave lluvia desde el cielo

Sobre el lugar de más abajo

El deseo sexual es la fuerza motriz detrás de una gran proporción de la ambición y la lucha humana; y mucho de ello constituye una falla. No existe razón para que lo mismo no sea cierto del deseo de ser generoso y compasivo. Si esta es la fallida consecuencia de la ancestral vida aldeana. La mejor forma en que la selección natural pudo construir ambos tipos de deseo en tiempos ancestrales fue instalando principios prácticos en el cerebro. Esos principios todavía hoy, ejercen influencia sobre nosotros; aún en circunstancias que los hacen inapropiados para sus funciones originales.

Tales principios prácticos todavía ejercen influencia sobre nosotros; no en una forma calvinistamente determinista, sino filtrados a través de las influencias civilizadoras de la literatura y la costumbre; de la ley y la tradición—y; por supuesto, la religión. Exactamente igual a como la norma cerebral primitiva del deseo sexual pasa por el filtro de la civilización para emerger en las escenas de amor de Romeo y Julieta, la norma cerebral primitiva de la vendetta nosotros-versus-ellos emerge en la forma de las batallas en curso entre los capuletos y los montescos; mientras las normas cerebrales primitivas de altruismo y empatía terminan en las fallas que nos alegran en la refinada reconciliación de la escena final de Shakespeare.

UN CASO DE ESTUDIO SOBRE LAS

RAÍCES DE LA MORALIDAD

Si nuestro sentido moral; al igual que nuestro deseo sexual, está de hecho enraizado profundamente en nuestro pasado darwiniano; precediendo a la religión, debemos esperar que investigaciones sobre la mente humana nos revelen alguna moral universal que cruza barreras geográficas y culturales; y también, crucialmente, barreras religiosas.

El biólogo de Harvard; Marc Hauser, en su libro Moral Minds: How Nature Designed our Universal Sense of Right and Wrong (Mentes Morales: Cómo la Naturaleza Diseñó nuestro Sentido Universal de lo que es Correcto e Incorrecto), ha ampliado una fructífera línea de experimentos mentales originalmente sugeridos por los filósofos morales.

El estudio de Hauser servirá el propósito adicional de presentar la forma en que piensan los filósofos morales.

El Doctor (Ph.D.) Marc D. Hauser es Profesor de Sicología; Biología Evolucionaria y Organísmica; y de Antropología Biológica de la Universidad de Harvard; donde también es el Director del Laboratorio de Evolución Cognoscitiva y Co-Director del Programa de Mente, Cerebro y Comportamiento.

Se postula un hipotético dilema moral; y la dificultad que experimentamos nosotros para resolverlo nos dice algo sobre nuestro sentido de lo que es correcto e incorrecto. Adónde Hauser va más allá de los filósofos, es en que él realiza en la actualidad muestreos estadísticos y experimentos psicológicos, usando cuestionarios en la internet; por ejemplo, para investigar el sentido moral de personas reales.

Desde el presente punto de vista; lo interesante es que la mayoría de las personas llegan a las mismas decisiones cuando se les presentan estos dilemas; y su acuerdo sobre las decisiones en sí mismas, es más fuerte que sus capacidades para detallar sus razones. Esto es lo que deberíamos esperar si nosotros tenemos un sentido moral que está construido en nuestros cerebros; en forma parecida a nuestro instinto sexual o nuestro miedo a las alturas o; como Hauser prefiere decir, igual que nuestra capacidad para el idioma (los detalles varían de cultura a cultura; pero la profunda estructura subyacente de la gramática es universal).

Como veremos, la forma en que las personas responden a estos exámenes morales; y su incapacidad para detallar sus razones, parece largamente independiente de sus creencias religiosas o ausencia de ellas. El mensaje del libro de Hauser; para anticiparlo en sus propias palabras, es éste: “Dirigiendo nuestros juicios morales, está una gramática moral universal; una facultad de la mente que evolucionó durante millones de años para incluir un conjunto de principios para construir una gama de posibles sistemas morales. Al igual que el idioma, los principios que conforman a la gramática moral, vuelan por debajo del radar de nuestra percepción”.

Típico de los dilemas morales de Hauser son las variaciones del tema de un carro de ferrocarril que pierde el control sobre una vía férrea y amenaza con matar a una cantidad de personas. La historia más simple imagina a una persona; Denise, ubicada en diferentes lugares y en posición de desviar el carro de ferrocarril hacia otra línea férrea lateral; salvando de esa forma a las cinco personas atrapadas en la línea principal. Desafortunadamente, existe un hombre atrapado en la línea férrea lateral. Pero como él es sólo uno, sobrepasado en número por las cinco personas atrapadas en la línea principal; la mayoría de las personas está de acuerdo en que es moralmente permisible; si no obligatorio, que Denise, mueva la palanca de cambio de vías, y salve a los cinco matando a uno. Nosotros ignoramos hipotéticas posibilidades como que el hombre atrapado en la línea férrea lateral pueda sea Beethoven; o un amigo cercano de Denise.

Los detalles del experimento mental presentan una serie de crecientemente irritantes rompecabezas morales. ¿Y qué si el carro de ferrocarril puede ser detenido dejando caer un gran peso en la vía desde un puente que la cruza por arriba? Eso es fácil: obviamente debemos dejar caer el peso. ¿Pero y qué si el único gran peso disponible es un hombre excesivamente obeso sentado en el borde del puente, admirando la puesta del sol? Casi todos están de acuerdo en que es inmoral empujar al hombre obeso; a pesar de que, desde un punto de vista, el dilema pareciera lucir como el mismo de Denise cuando salva a cinco y mata a uno. La mayoría de nosotros tiene una gran intuición en que existe una diferencia crucial entre los dos casos; aunque quizás nos seamos capaces de explicar detalladamente cual es la diferencia.

Empujar a un hombre obeso desde un puente recuerda a otro dilema considerado por Hauser. Cinco pacientes en un hospital están muriendo; cada uno con un órgano diferente en mal estado. Cada uno sería salvado si un donante pudiese ser encontrado; pero ninguno está disponible. Entonces el cirujano nota que hay un hombre saludable en la sala de espera y todos sus cinco órganos están en buenas condiciones y son adecuados para ser transplantados. En este caso, no puede hallarse a casi nadie que diga que es moral matar al hombre de la sala de espera para salvar a los cinco pacientes.

Al igual que con el hombre obeso sentado en el puente, la intuición de la mayoría de nosotros, comparte que un inocente cercano no debería repentinamente ser arrastrado hacia una mala situación para favorecer a otros sin su consentimiento. Immanuel Kant, famosamente desarrolló el principio de que un ser racional nunca debe ser usado como meramente un medio no consensual para alcanzar un fin; aún si el fin beneficia a otros. Esto parece proporcionar la diferencia crucial entre el caso del hombre obeso (o el hombre en la sala de espera) y el hombre en la vía férrea lateral. El hombre obeso estaría claramente siendo usado como el medio para detener el carro de ferrocarril y esto claramente viola el principio kantiano. La persona en la línea férrea lateral no está siendo usada para salvar las cinco vidas en la línea férrea principal; Es la vía férrea lateral la que está siendo usada; y él sólo tuvo la mala suerte de estar atrapado allí.

Pero cuando uno explica la diferencia de esa forma ¿Porqué nos satisface? Para Kant; era un absoluto moral. Para Hauser está construido en nosotros por nuestra evolución.

Las situaciones hipotéticas que involucra al carro de ferrocarril fuera de control se hacen crecientemente ingeniosas, y los correspondientes dilemas morales correspondientemente tortuosos. Hauser contrasta los dilemas enfrentados por los hipotéticos individuos llamados Ned y Oscar. Ned está parado cerca de la vía férrea. A diferencia de Denise, quien podía desviar el carro de ferrocarril hacia una vía férrea lateral, la palanca de cambios de Ned lo desvía hacia otra vía férrea que se conecta nuevamente con la vía principal exactamente antes de llegar a las cinco personas. Simplemente cambiar de vías no ayuda. Sin embargo; como ocurre, hay un hombre excesivamente obeso en la otra vía férrea, quien es lo suficientemente pesado para detener el carro de ferrocarril. ¿Deberá Ned desviar el carro de ferrocarril? La intuición de la mayoría de las personas, es que él no debería. ¿Pero cuál es la diferencia entre el dilema de Ned y el de Denise? Presumiblemente, las personas intuitivamente están aplicando el principio de Kant. Denise desvía el carro de ferrocarril evitando que arrolle a las cinco personas, y la desafortunada víctima en la vía férrea lateral es “daño colateral”, para usar encantadoramente la frase Rumsfeldiana[148].

Él no está siendo usado por Denise para salvar a otros. Ned está realmente usando al hombre obeso para detener el carro de ferrocarril; y la mayoría de las personas (quizás sin pensarlo), junto a Kant (pensándolo muy bien en gran detalle), ven esto como una diferencia crucial.

La diferencia es producida de nuevo por el dilema de Oscar. La situación de Oscar es idéntica ala de Ned; excepto que hay un gran peso de hierro en la vía férrea alterna lo suficientemente pesada para detener del carro de ferrocarril. Claramente, Oscar no debería tener problema para decidir desviar el carro de ferrocarril. Excepto que hay un peatón frente al gran peso de hierro; quien ciertamente sería muerto si Oscar desvía el carro de ferrocarril; como le ocurriría con toda seguridad al hombre obeso de Ned. La diferencia es que el peatón de Oscar no está siendo usado para detener el carro de ferrocarril: él es un daño colateral, como en el Dilema de Denise.

Al igual que Hauser; y al igual que la mayoría de los sujetos experimentales de Hauser, pienso que a Oscar se le permite desviar el carro de ferrocarril, pero a Ned no. Pero yo también encuentro muy difícil de justificar mi intuición. El punto de Hauser es que tal intuición moral no es a menudo bien pensada, pero nosotros la sentimos fuertemente de todas maneras, debido a nuestra herencia evolucionaria.

En una intrigante aventura hacia la antropología; Hauser y sus colegas adaptaron los experimentos morales a los Kuna; una pequeña tribu centroamericana con poco contacto con occidentales y sin religión formal. Los investigadores cambiaron el experimento mental del “carro de ferrocarril en una línea férrea” a equivalentes locales adecuados; como cocodrilos nadando hacia canoas. Con correspondientes diferencias menores, los Kuna muestran los mismos juicios morales que el resto de nosotros.

De particular interés para este libro; Hauser también se preguntó si las personas religiosas difieren de los ateos en cuanto a su intuición moral. Seguramente; si los humanos obtenemos la moralidad de la religión, ellos deben diferir. Pero parece que ellos no difieren. Hauser; trabajando con el filósofo moral, Peter Singer [149] se enfocó en tres dilemas hipotéticos y comparó los veredictos de los ateos con los de personas religiosas. En cada caso; se les pidió a los sujetos escoger si una acción hipotética era moralmente “obligatoria”; “permisible” o “prohibida”. Los tres dilemas fueron:

  1. Dilema de Denise: Noventa por ciento de las personas dijo que era permisible desviar el carro de ferrocarril; matando a uno para salvar a cinco.
  1. Usted ve a un niño que se está ahogando en un pozo y no hay ninguna otra ayuda a la vista. Usted puede salvar al niño pero sus pantalones se arruinarán en el proceso. Noventa y siete por ciento estuvo de acuerdo de que uno debería salvar al niño. (asombrosamente, tres por ciento aparentemente preferiría salvar a sus pantalones).
  1. El dilema del transplante de órganos: Noventa y siete por ciento de los sujetos estuvo de acuerdo en que está moralmente prohibido agarrar a la persona saludable en la sala de espera y matarla para obtener sus órganos; salvando de paso a cinco otras personas.

La conclusión principal del estudio de Hauser y Singer fue que no existe una diferencia estadísticamente significativa entre personas ateas y creyentes religiosos en hacer estos juicios. Esto parece compatible con el punto de vista; que muchos otros y yo mantenemos: que nosotros no necesitamos a Dios para ser buenos—o malvados.

¿SI NO EXISTE DIOS, PARA QUÉ SER BUENO?

Puesta de esa manera, la pregunta suena positivamente innoble. Cuándo una persona religiosa me la preguntó a mí en esa forma (y muchas de ellas lo hacen), mi inmediata tentación es plantear el siguiente desafío: “Usted realmente quiere decirme que la única razón por la cual usted trata de ser bueno es para ganarse la aprobación y la recompensa de Dios; o para evitar su desaprobación y castigo? Eso no es moralidad, es sólo jalar mecate; pulitura de manzanas; mirar sobre su hombro a la gran cámara de vigilancia arriba en el cielo; o al todavía más pequeño micrófono oculto dentro de su cabeza, grabando cada uno de sus movimientos y hasta cada uno de sus pensamientos”.

Como dijo Einstein: “Si las personas son buenas sólo porque temen al castigo y esperan una recompensa, entonces nosotros somos; de hecho, un lastimoso lote”.

Michael Shermer; en su libro: La Ciencia de Dios y del Mal, lo llama un interruptor de debates. Si usted está de acuerdo en que; en ausencia de Dios, usted “robaría, violaría y asesinaría”, usted se revela a sí mismo como una persona inmoral; “y nosotros seríamos alertados a mantenernos bien alejados de usted”. Si; por otra parte, usted admite que usted continuaría siendo una buena persona; aunque ya no bajo vigilancia divina, usted ha socavado fatalmente su afirmación de que Dios es necesario para que nosotros seamos buenos. Yo sospecho que una gran cantidad de personas religiosas sí piensan que la religión es la que las motiva a ellas a ser buenas; especialmente si ellas pertenecen a una de esas creencias que explotan sistemáticamente la culpa personal.

A mí me parece que se requiere de una muy baja auto-estima para pensar eso, porque si la creencia en Dios desapareciera repentinamente del mundo, todos nos convertiríamos en endurecidos y egoístas hedonistas; sin ninguna bondad, caridad o generosidad—sin nada que pueda merecer el calificativo de bueno. Se cree ampliamente que Dostoevsky era de esa opinión; presumiblemente debido a algunas afirmaciones que él puso en la boca de Karamazov[150]:

[Ivan] observó solemnemente que no existía en lo absoluto ninguna ley de la naturaleza que hiciese que el hombre ame a la humanidad; y que si el amor si existía y había alguna vez existido en el mundo hasta ahora; entonces no era en virtud de la ley natural, sino totalmente porque el hombre creía en su propia inmortalidad. Él añadió, como un apartado, que era precisamente lo que constituía a la ley natural; específicamente, que cuando la fe del hombre en su propia inmortalidad era destruida; no sólo se agotaría su capacidad para amar, sino también las fuerzas vitales que sostienen a la vida en esta tierra. Y además, entonces nada sería inmoral; todo sería permitido, hasta la antropofagia. Y finalmente, como si todo esto no fuese suficiente, él declaró que para cada individuo; como usted y yo; por ejemplo, que no crea ni en Dios ni en su propia inmortalidad, la ley natural está destinada a convertirse en el completo opuesto de la ley basada en la religión que la precedió; y que el egoísmo; extendiéndose hasta la perpetración de crímenes, no sólo sería permisible, sino que sería reconocido como esencial; lo más racional, y hasta la más noble raison d’être de la condición humana.[151]

Quizás ingenuamente, yo me he inclinado hacia un punto de vista menos cínico de la naturaleza humana que Ivan Karamazov. ¿Necesitamos realmente nosotros a un policía—ya sea Dios o uno de nosotros—para poder evitar que nos comportemos de una manera egoísta y criminal?.

Yo quiero encarecidamente creer que yo no necesito de tal vigilancia—y tampoco; querido lector, la necesita usted. Por otra parte; simplemente para debilitar nuestra confianza; escuchen la desilusionante experiencia de Steven Pinker, de una huelga de policías de Montreal, que él describe en Currículum en Blanco:

Siendo un joven adolescente en la orgullosamente pacífica Canadá durante la romántica década de 1960, yo era un verdadero creyente en el anarquismo de Bakunin. Me burlaba del argumento de mis padres de que si el gobierno alguna vez abandonaba sus armas se desataría el infierno. Nuestras predicciones competidoras fueron puestas a prueba a las 8 de la mañana del 17 de octubre de 1969, cuando la policía de Montreal se declaró en huelga. Para las 11 y 20 el primer banco fue robado. Al mediodía la mayoría de las tiendas del centro de la ciudad habían cerrado debido a los saqueos. En unas pocas horas más, los conductores de taxis incendiaron el garaje de un servicio de limusinas que competía con ellos por los clientes del aeropuerto; un francotirador desde una azotea mató a un funcionario estadal, aparecieron turbas amotinadas en varios hoteles y restaurantes y un doctor asesinó a un ladrón en su hogar de los suburbios. Para el final del día, seis bancos habían sido robados, cien tiendas habían sido saqueadas, doce incendios habían sido provocados, cuarenta camiones cargados de vidrios para ventanas de comercios habían sido rotos y se había infligido un daño a las propiedades de tres millones de dólares; antes de que las autoridades de la ciudad tuvieron que llamar a un ejército y; por supuesto, a los Mounties [la policía montada] para que restableciesen el orden. Este decisivo examen empírico dejó a mis ideas políticas en jirones…

Quizás yo también soy un Pollyanna[152] para creer que la gente permanecerá buena cuando no sea observada ni vigilada por Dios. Por otra parte, la mayoría de la población de Montreal presumiblemente creía en Dios. ¿Porqué el miedo a Dios no los restringió cuando los terrenales policías fueron temporalmente removidos del escenario?[153]

¿No fue la huelga de Montreal un experimento natural muy bueno para probar la hipótesis de que la creencia en Dios nos hace buenos? O tuvo razón el cínico H. L. Mencken cuando ácidamente observó: “La gente dice que necesitamos a la religión cuando ellos realmente quieren decir que necesitamos a la policía”.

Obviamente; no todo el mundo en Montreal se comportó tan malamente tan pronto como la policía salió de la escena. Sería interesante saber si hubo alguna tendencia estadística; por más leve que sea, que indicase que los creyentes religiosos saquean y destruyen menos que los no-creyentes. Mi predicción no informada hubiera sido la opuesta. A menudo se dice cínicamente que no hay ateos en las guaridas de los zorros. Yo estoy inclinado a sospechar (con alguna evidencia; aunque sería simplista sacar conclusiones a partir de ella) que hay muy pocos ateos en las prisiones.

No estoy necesariamente afirmando de que el ateísmo incrementa la moralidad; aunque el humanismo—el sistema ético que a menudo acompaña al ateísmo—probablemente sí. Otra buena posibilidad es que el ateísmo está correlacionado con algún tercer factor; como una educación elevada; inteligencia o reflexividad, que podrían contradecir los impulsos delictivos.

Las evidencias investigativas que existen, ciertamente no apoyan el punto de vista común de que la religiosidad está positivamente correlacionada con la moralidad. La evidencia correlacional nunca es concluyente, pero los siguientes datos; descritos en el libro de Sam Harris: Carta a Una Nación Cristiana, son de todas formas asombrosos:

Mientras la afiliación a los partidos políticos en los Estados Unidos de América no es un indicador perfecto de la religiosidad; no es un secreto que los “estados rojos [republicanos]” son primariamente rojos debido a la abrumadora influencia política de los cristianos conservadores. Si existiese una fuerte correlación entre el conservatismo cristiano y la salud social, nosotros podríamos esperar ver alguna señal de esto en los estados rojos de los Estados Unidos de América. Pero no la vemos. De las veinticinco ciudades con las tasas más bajas de crímenes violentos; el sesenta y dos por ciento está en los estados “azules” [demócratas]; y el treinta y ocho por ciento está en los estados “rojos” [republicanos]. De las veinticinco ciudades más peligrosas, el setenta y seis por ciento está en estados rojos y el veinticuatro por ciento en estados azules. De hecho, tres de las cinco ciudades más peligrosas de los Estados Unidos de América están en el piadoso estado de Texas. Los doce estados con las tasas de hurtos más altas son rojos. Veinticuatro de los veintinueve estados con las tasas más altas de robo son rojos. De los veintidós estados con las tasas más altas de homicidios, diecisiete son rojos.[154]

Si algo soporta la investigación sistemática, es esos datos correlacionales. Dan Dennett; en Rompiendo el Hechizo, comenta sardónicamente no en particular al libro de Harris, pero en general, a estudios como ese:

No hay necesidad de decir que estos resultados golpean tan duro a la afirmación estándar de que existe una mayor virtud moral entre las personas religiosas, que ha existido un considerable aumento de las investigaciones adicionales iniciadas por organizaciones religiosas que tratan de refutarlos…de una cosa podemos estar seguros es que, si existe una significativa relación positiva entre el comportamiento moral y la afiliación religiosa; práctica o creencia, pronto se descubrirá. Debido a que tantas organizaciones religiosas están ansiosas de confirmar científicamente sus creencias tradicionales sobre esto. (Ellas están impresionadas con el poder de la ciencia para hallar la verdad, cuando éste apoya lo que ellas ya creen) Cada mes que pasa sin ninguna demostración como esa, subraya la sospecha de que simplemente no es así.

La mayoría de la gente sesuda estaría de acuerdo en que la moralidad en ausencia de una policía es de alguna manera más verdaderamente moral que el tipo de falsa moral que se desvanece tan pronto como la policía entra en huelga o la cámara espía es apagada; ya sea que la cámara espía sea una verdadera controlada desde la estación de policía o una imaginaria en el cielo.

Pero quizás es injusto interpretar la pregunta “¿Si no hay Dios, para qué molestarse en ser bueno?” en una forma tan cínica.[155] Un pensador religioso podría ofrecer una interpretación moral más genuina; a lo largo de las líneas de la siguiente afirmación de un apologista imaginario: “Si usted no cree en Dios; usted no cree que existe ningún estándar absoluto de moralidad. Con la mayor voluntad del mundo usted podría intentar ser una buena persona, pero ¿Cómo decide usted lo que es bueno y lo que es malo? Sólo la religión puede ultimadamente proporcionarle a usted los estándares de bondad y maldad. Sin religión usted tiene que inventarlos a medida que pasa el tiempo. Eso sería una moralidad sin un libro de normas: una moralidad que vuela por el asiento de sus pantalones. Si la moralidad es meramente un asunto de opciones; Hitler podría reclamar que fue moral conforme a sus estándares eugenésicamente inspirados, y todo lo que puede hacer un ateo es tomar una decisión personal de vivir conforme a diferentes luces. El cristiano; el judío, el musulmán, en contraste, puede reclamar que la maldad tiene un significado absoluto, verdadero en todo momento y en todas partes, y conforme al cual, Hitler fue maldad absoluta”.

Aún si fuese cierto que nosotros necesitamos a Dios para ser moral; eso no haría; por supuesto, más probable la existencia de Dios, meramente más deseable (muchas personas no pueden ver la diferencia). Pero ese no es el asunto aquí. Mi imaginario apologista religioso no tiene necesidad de admitir que jalarle mecate a Dios es el motivo religioso para hace el bien. En vez de eso; su afirmación es que, de dondequiera que provenga el motivo para ser bueno, sin Dios no existiría un estándar para decidir lo que es bueno.

Cada uno de nosotros podría inventar nuestra propia definición de lo que es bueno, y comportarnos de acuerdo con eso. Los principios morales que están basados en la religión (en oposición a; digamos, la “regla de oro” que es a menudo asociada con la religión pero que puede ser derivada de otra parte) pueden ser llamados absolutistas. Bueno es bueno y malo es malo; y nosotros no nos metemos con decidir casos particulares; por ejemplo, alguien sufre. Mi apologista religioso afirmaría que sólo la religión puede proporcionar la base para decidir lo que es bueno.

Algunos filósofos; notablemente Kant, han tratado de derivar morales absolutos de fuentes no-religiosas. Aunque él era un hombre religioso,[156] como era casi inevitable en su época. Kant trató de basar una moralidad en la obligación por la obligación misma; en vez de Dios. Su famoso imperativo categórico nos exhorta a nosotros a “actuar sólo conforme a la máxima de que uno puede hacerlo y al mismo tiempo tener la voluntad de que esto se convierta en una ley universal”

Esto funciona nítidamente para el ejemplo de decir mentiras. Imagine un mundo en el cual las personas mintieran como norma; donde mentir fuese considerado una buena cosa moral. En tal mundo; mentir dejaría de tener sentido. Mentir necesita de una presunción de la verdad para que pueda ser definido. Si un principio moral es algo que nosotros desearíamos que todos siguieran, mentir no puede ser un principio moral a seguir; mentir no puede ser un principio moral porque el principio en sí mismo se desharía en algo sin significado. Mentir; como una norma de vida, es inherentemente inestable. Más generalmente, el egoísmo o el parasitismo a costas de la buena voluntad de otros; podría funcionar para mí como un individuo egoísta solitario, y proporcionarme una satisfacción personal. Pero no puedo desear que todos los demás adopten el mismo parasitismo como principio moral, porque entonces yo no tendría a nadie para parasitar.

Immanuel Kant (1724-1804)

Filósofo Alemán

Nacido en el Prusia Oriental

(hoy en día Kaliningrado, Rusia)

El imperativo de Kant parece funcionar para decir la verdad y en algunos otros casos. No es fácil ver como ampliarlo hacia la moralidad en general. Apartándonos de Kant; sin embargo, es tentador estar de acuerdo con mi hipotético apologista, en que la moralidad absolutista es usualmente dirigida por la religión. ¿Está siempre mal sacar a un paciente terminalmente enfermo de su miseria si éste así lo solicita? ¿Está siempre mal hacer el amor a un miembro de tu propio sexo? ¿Está siempre mal matar a un embrión? Hay quienes creen que sí; y sus bases son absolutas. Ellos no toleran ningún argumento o debate. Cualquiera que no esté de acuerdo con ellos merece ser fusilado: metafóricamente; por supuesto, no literalmente—excepto en el caso de algunos doctores de las clínicas de aborto de los Estados Unidos de América (vea el próximo capítulo). Afortunadamente; sin embargo, la moralidad no tiene que ser absoluta.

Los filósofos morales son los profesionales cuando pensamos sobre lo que está bien y lo que está mal. Cómo lo puso sucintamente Robert Hinde, ellos están de acuerdo en que los preceptos morales; aunque no necesariamente hayan sido construidos por la razón, deben ser defendibles por la razón.[157] Ellos se clasifican a sí mismos en muchas formas; pero en la terminología moderna la mayor división está entre los “deontologistas” (como Kant) y “consecuencialistas” (incluyendo a los “utilitaristas”, como Jeremy Bentham, 1748-4832).

Deontología es un nombre adornado para la creencia en que la moralidad consiste en obedecer normas. Es literalmente la ciencia de los deberes; del griego “aquellos a lo que estamos obligados”. La deontología no es completamente la misma cosa que el absolutismo; pero para la mayoría de los propósitos en un libro sobre religión, no hay necesidad de detenerse en la diferencia. Los absolutistas creen que existen absolutos de bien y mal; imperativos cuya rectitud no hace referencia a sus consecuencias. Los consecuencialistas; más pragmáticamente, mantienen que la moralidad de una acción debe ser juzgada por sus consecuencias. Una versión del consecuencialismo es el utilitarismo; la filosofía asociada con Bentham; su amigo James Mill (1773-1836) y el hijo de Mill, John Stuart Mill (1806-1873). El utilitarismo está a menudo resumido en la desafortunadamente imprecisa y llamativa frase de Bentham: “la mayor felicidad de la mayor cantidad es el fundamento de la moral y de la ley”.

Jeremy Bentham (1748-1832)

Jurista, Filósofo y Reformador Social Británico

No todo el absolutismo es derivado de la religión. Aún así, es bastante difícil defender a la moralidad absolutista basándose en algo diferente a la religión. El único competidor sobre el que puedo pensar, es el patriotismo; especialmente en tiempos de guerra. Cómo dijo el distinguido director de cine español; Luis Buñuel: “Dios y País son un equipo imbatible; ellos rompen todos los récords de opresión y derramamiento de sangre”. Reclutar funcionarios depende fuertemente del sentido de deber patriótico de sus “víctimas”. En la Primera Guerra Mundial, las mujeres distribuían plumas blancas a los hombres jóvenes que no portaban uniformes.

OH, no queremos perderte, pero pensamos que tú deberías ir,

Porque tu Rey y tu país te necesitan

La gente despreciaba a los objetores de conciencia; hasta a los del país enemigo, porque el patriotismo era considerado como una virtud absoluta. Es difícil ser mucho más absoluto que: “Mi país con razón o sin ella” del soldado profesional; porque este eslogan lo compromete a uno a matar a cualquiera que los políticos de alguna futura fecha puedan escoger para llamarlos enemigos. El razonamiento de los consecuencialistas podría influenciar la decisión política de ir a la guerra pero; una vez que la guerra ha sido declarada, el patriotismo absolutista toma el control con una fuerza y poder no vista en ninguna otra parte distinta a la religión.

Un soldado que permita a sus propios pensamientos de moralidad consecuencialista persuadirlo de pasar por encima de sus superiores, probablemente termine en una corte marcial o hasta ejecutado.

El trampolín para esta discusión sobre filosofía moral fue una hipotética afirmación religiosa de que, sin Dios, la moralidad es relativa y arbitraria. Apartando a Kant y a otros sofisticados filósofos morales, y con el debido reconocimiento al fervor patriótico, la fuente preferida de moralidad absoluta es usualmente un libro sagrado de algún tipo; interpretado como teniendo una autoridad mucho más allá de la capacidad de su propia historia para justificarla. De hecho, los adherentes a la autoridad de las escrituras muestran una mortificante poca curiosidad sobre los (normalmente altamente dudosos) orígenes históricos de sus libros sagrados. El próximo capítulo demostrará eso. En cualquier caso, las personas que afirman que derivan su moralidad de las escrituras en la práctica realmente no hacen eso, y eso es una cosa muy buena también, con la que ellos mismos, reflexionando, deberían estar de acuerdo.

7.- EL LIBRO “BUENO” Y LA CAMBIANTE MORAL ZEITGEIST[158]

[primera de dos partes]

La política ha masacrado a sus miles; pero la religión ha masacrado a sus decenas de miles

SEAN 0’CASEY

Existen dos maneras en las cuales las Escrituras pueden ser una fuente de moralidad o reglas de vida. Una es mediante las instrucciones directas; por ejemplo, a través de los Diez Mandamientos, que son el objeto de tan agrias disputas en las guerras culturales de las remotas áreas rurales de los Estados Unidos de América. La otra es mediante ejemplos: Dios; o algún otro personaje bíblico, podría servir como—para usar la jerga contemporánea—modelo a seguir. Ambas rutas escriturales; si son seguidas religiosamente (el adverbio es usado en su sentido metafórico, pero con un ojo en su origen), estimulan un sistema de moralidad que cualquier persona moderna civilizada; sea o no religiosa, encontraría—no puedo decirlo más suavemente—odiosa.

Para ser justo, gran parte de la Biblia no es sistemáticamente malévola sino simple y llanamente absurda; como podría esperar uno de una antología de documentos aislados amontonados caóticamente; compuestos, revisados, traducidos, distorsionados y “mejorados” por cientos de autores anónimos, editores y copistas, desconocidos para nosotros y mayormente desconocidos el uno al otro, a lo largo de nueve siglos.[159]

Esto podría explicar algo de la absoluta extrañeza de la Biblia. Pero desafortunadamente, es este mismo extraño volumen al que se aferran los extremistas religiosos como fuente de moralidad y reglas de vida.

Aquellos que desean basar su moralidad literalmente en la Biblia o no la han leído o no la han entendido; como observó correctamente el Obispo John Shelby Spong, en su libro: Los Pecados de las Escrituras. De paso, el Obispo Spong, es un amable ejemplo de un obispo literal cuyas creencias son tan avanzadas como para ser casi irreconocibles para la mayoría de quienes se llaman a sí mismos, cristianos.

Una contraparte británica es Richard Holloway, recientemente retirado como Obispo de Edinburgo. El Obispo Holloway hasta se describe a sí mismo como un “cristiano en recuperación”. Tuve una discusión pública con él en Edinburgo; que fue uno de los más estimulantes e interesantes encuentros que he tenido.[160]

EL VIEJO TESTAMENTO

Comienza en el Génesis con el bien amado relato de Noé; derivado del mito babilónico de Uta-Napisthim y conocido por las más antiguas mitologías de varias culturas. La leyenda de los animales entrando al arca en parejas es encantadora; pero la moralidad del relato de Noé es desmoralizante. Dios vio desfavorablemente a los humanos; así que (con la excepción de una familia), los ahogó a todos; incluyendo a los niños, y también; como buena medida, al resto de los animales (presumiblemente inocentes).

Por supuesto; irritados teólogos protestarán diciendo que ya nosotros no tomamos literalmente al libro del Génesis. ¡Y ése es mi punto! Nosotros escogemos y tomamos cuales pedacitos de las Escrituras debemos creer; cuáles pedacitos debemos descartar como simbólicos o como alegorías. Tal escogencia es un asunto de decisión personal; tan personal, o tan poco personal, como la decisión del ateo de seguir este o aquel precepto moral sin ningún fundamento en lo absoluto. Si uno de éstos es una moralidad que “pasa volando por el asiento de sus pantalones”, igual es el otro.

En cualquier caso, a pesar de las buenas intenciones del teólogo sofisticado, una aterrorizante gran cantidad de personas todavía sí toma sus escrituras; incluyendo al relato de Noé, literalmente. Conforme a la encuestadora Gallup, ellos incluyen aproximadamente al cincuenta por ciento del electorado estadounidense. También; sin duda, a muchos de aquellos hombres sagrados asiáticos que culparon del tsunami de 2004; no al desplazamiento de las placas tectónicas, sino a los pecados humanos; [161] desde beber y bailar en bares hasta romper una tonta regla del Sabbath.

Empapados por el relato de Noé; e ignorantes de todo, excepto del aprendizaje bíblico, ¿Quién puede culparlos? La totalidad de su educación los ha conducido a ver a los desastres naturales como relacionados con los asuntos humanos; frutos de las cosechas del mal comportamiento humano en vez de algo tan impersonal como la tectónica de placas. De paso, cuán presuntuoso egocentrismo es creer que los eventos que sacuden a la Tierra; en una escala a la cual pueda operar un dios (o una placa tectónica) deban tener una conexión humana.

¿Porqué debería un ser divino; con la creación y la eternidad en su mente, preocuparse una pizca por la malevolencia humana? Nosotros los humanos nos damos tantas ínfulas; como hasta engrandecer nuestros minúsculos pecados ¡hasta el nivel de la significancia cósmica!.

Cuando entrevisté por televisión al Reverendo Michael Bray; un prominente activista anti-aborto estadounidense, le pregunté porqué los cristianos evangélicos estaban tan obsesionados con las inclinaciones sexuales privadas como la homosexualidad, que no interferían con la vida de nadie más. Su respuesta evocó algo parecido a la defensa propia: Los ciudadanos inocentes están en riesgo de convertirse en daños colaterales cuando Dios decida golpear a un pueblo con un desastre natural, porque ese pueblo alberga a pecadores.

En 2005; la fina ciudad de New Orleans fue catastróficamente inundada como consecuencia del huracán Katrina. El Reverendo Pat Robertson; uno de los más conocidos tele-evangelistas de los Estados Unidos de América, y ex-candidato presidencial, fue reportado culpando del huracán a una comediante lesbiana por vivir en New Orleans.* Uno pensaría que un Dios omnipotente adoptaría una postura ligeramente más certera para espaturrar a los pecadores: un juicioso ataque al corazón; quizás, en vez de una destrucción generalizada de toda una ciudad; simplemente porque sea el domicilio de una comediante lesbiana.

En noviembre de 2005, los ciudadanos de Dover, Pennsylvania, sacaron de sus cargos con sus votos, de la Junta Escolar local, a la totalidad de los fundamentalistas que hicieron que el pueblo alcanzase notoriedad; para no decir el ridículo, al intentar enseñar a la fuerza el “diseño inteligente”. Cuando Pat Robertson se enteró que los fundamentalistas habían sido derrotados democráticamente en las urnas electorales, él le dirigió una severa advertencia al pueblo de Dover:

Me gustaría decirle a los buenos ciudadanos de Dover; que si ocurre un desastre en su área, no acudan a Dios. Ustedes acaban de expulsarlo de vuestra ciudad; y no se pregunten porqué él no los ha ayudado cuando comiencen vuestros problemas; si ellos comienzan, y no estoy diciendo que comenzarán. Pero si lo hacen, simplemente recuerden que ustedes votaron para sacar a Dios de vuestra ciudad. Y si ese es el caso, entonces, no le pidan su ayuda, porque él podría no estar allí.[162]

Pat Robertson sería una comedia inofensiva, si él no fuese típico de aquellos que hoy en día tienen poder e influencia políticas en los Estados Unidos de América.

En la destrucción de Sodoma y Gomorra, el equivalente de Noé, escogido para ser salvado con su familia porque él era correcto en forma única, fue Lot, el sobrino de Abraham. Dos ángeles masculinos fueron enviados a Sodoma para advertirle a Lot que saliera de la ciudad antes de que llegase el azufre.

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* No está claro si el relato; que se originó en:

http://www.datelinehollywood.com/archives/2005/09/05/robertson-blames-hurricane-on-choice-of-ellen-deneres-to-host-emmys/ es cierto. Sin importar si es cierto o no, es ampliamente creído, sin duda, porque es enteramente típico de expresiones sobre desastres como Katrina, de clérigos evangélicos, incluyendo a Robertson. Vea; por ejemplo, http://www.emediawire.com/releases/2005/9/emw281940.htm La página web que dice que el relato sobre Katrina no es cierto:

http://www.snopes.com/katrina/satire/robertson.asp que también cita a Robertson hablando sobre una anterior marcha del Orgullo Gay en Orlando, Florida, “Le advertiría a Orlando que ustedes están en ruta hacia serios huracanes, y no pienso que yo estaría ondeando esas banderas en la cara de Dios si yo fuese ustedes”.

Lot le ofreció hospitalidad a los ángeles en su hogar; alrededor del cual todos los hombres de Sodoma se reunieron y le demandaron a Lot que entregase a los ángeles para que ellos pudiesen (¿qué más?) sodomizarlos: “¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Génesis 19:5). La gallardía de Lot al rehusarse a las demandas sugiere que Dios estaba tramando algo cuando lo escogió a él como el único hombre bueno en Sodoma. Pero el halo de Lot es empañado por los términos de su negativa: “Os ruego hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente, que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.” (Génesis 19:7-8)

Cualquier cosa adicional que este relato pueda significar, con toda seguridad nos dice algo sobre el respeto que era acordado a las mujeres en esta cultura intensamente religiosa. Como ocurrió, la barata transacción que hizo Lot con las virginidades de sus hijas, probó ser innecesaria, porque los ángeles tuvieron éxito en repeler a los atacantes al milagrosamente volverlos ciegos; y luego le advirtieron a Lot que partiera de inmediato con su familia y sus animales, porque la ciudad estaba a punto de ser destruida. Todos escaparon, con la excepción de la desafortunada esposa de Lot, a quien el Señor convirtió en una columna de sal porque ella cometió la ofensa—comparativamente benigna, hubiera pensado uno—de echar un vistazo sobre su hombro a la exhibición de fuegos artificiales.

Las dos hijas de Lot hacen una breve reaparición en el relato. Después que su madre es convertida en una columna de sal, ellas vivieron con su padre en una cueva en lo alto de una montaña. Hambrientas de compañía masculina, ellas decidieron emborrachar a su padre y copular con él. Lot no se dio cuenta cuando su hija mayor llegó a su lecho, ni cuando ella partió, pero él no estaba lo suficientemente borracho como para no embarazarla. La noche siguiente, las dos hijas acordaron que era el turno de la más joven. De nuevo, Lot estaba demasiado ebrio para darse cuenta, pero también la embarazó. (Génesis: 19:31-36). Si esta familia descarriada era la mejor que Sodoma tenía para ofrecer como ejemplo de moralidad, algunos pueden comenzar a sentir cierta simpatía por Dios y su azufre justiciero.

Existe un escalofriante eco del relato de Lot y los sodomitas en el capítulo diecinueve del Libro de los Jueces; donde un Levita (sacerdote) no identificado, estaba viajando con su concubina en Gibea.

Ellos pasan la noche en la casa de un hospitalario anciano. Mientras ellos estaban comiendo su cena, los hombres de la ciudad llegan y golpean a la puerta; demandándole al anciano que entregue a su invitado masculino “para que ellos puedan conocerlo”. En casi exactamente las mismas palabras de Lot, el anciano dijo: “No, hermanos míos, os ruego que no cometáis este mal; ya que este hombre ha entrado en mi casa, no hagáis esta maldad. He aquí mi hija virgen, y la concubina de él; yo os las sacaré ahora; humilladlas y haced con ellas como os parezca, y no hagáis a este hombre cosa tan infame” (Jueces 19:23-24).

De nuevo, el carácter fundamentalmente misógino de esta cultura aparece, fuerte y claro. Yo encuentro la frase: “humilladlas”, particularmente escalofriante. Disfruten humillando y violando a mi hija y a la concubina del sacerdote, pero muestren el debido respeto por mi invitado quien es; antes que nada, macho. A pesar de la similaridad de los dos relatos el dénouement [Francés: desenlace] fue menos feliz para la concubina del Levita que para las dos hijas de Lot.

El Levita la entregó a la turba, la que la violó en grupo toda la noche: “Por lo que tomando aquél hombre a su concubina, la sacó; y entraron en ella, y abusaron de ella toda la noche hasta la mañana, y la dejaron cuando apuntaba el alba. Y cuando ya amanecía, vino la mujer, y cayó delante de la puerta de la casa de aquel hombre donde su señor estaba, hasta que fue de día”. (Jueces 19:25-26). En la mañana, el Levita halló a su concubina yaciendo postrada en la entrada y dijo—en una forma que nosotros hoy podríamos ver como una abrupta insensibilidad—“Levántate, y vámonos”. Pero ella no se movió. Estaba muerta. Así que él “Tomó un cuchillo y echó mano de su concubina, y la partió por sus huesos en doce partes, y la envió por todo el territorio de Israel”. Sí, usted leyó correctamente. Vea Jueces 19:29.

Atribuyámoslo caritativamente; de nuevo, al ubicuo absurdo de la Biblia. Este relato es tan similar al de Lot, que uno no puede evitar preguntarse si un fragmento de manuscrito accidentalmente fue colocado en el lugar equivocado en un largamente olvidado scriptorium: una ilustración de los erráticos orígenes de los textos sagrados.

El tío de Lot; Abraham, fue el padre fundador de todas las tres “grandes” religiones monoteístas. Su estatus patriarcal lo convierte a él sólo en alguna medida menos probable que Dios de ser tomado como modelo a seguir. Pero ¿Cuál moralista moderno desearía seguirlo?. Relativamente temprano en su larga vida, Abraham fue a Egipto; huyendo de una hambruna, con su esposa Sarah. Él se dio cuenta que una mujer tan bella sería deseada por los egipcios, y que en consecuencia su propia vida; como su esposo, podría estar en peligro. Así que él decidió hacerla pasar como su hermana. En esta capacidad ella fue llevada al harén del Faraón, y Abraham, en consecuencia, se hizo rico en el favor del Faraón.

Dios desaprobó este cómodo acuerdo, y envió plagas al Faraón y a su casa (¿Porqué no a Abraham?). Un entendidamente disgustado Faraón demandó saber porqué Abraham no le había dicho a él que Sarah era su esposa. Entonces la regresó a Abraham y expulsó a ambos de Egipto (Génesis 12:18-19). Absurdamente, parece que la pareja trató de usar la misma estratagema; esta vez con Abimelec, Rey de Gerar. Él también fue inducido por Abraham a casarse con Sarah, siendo conducido de nuevo a creer que ella era la hermana de Abraham, no su esposa (Génesis 20:2-5). Abimelec también expresó su indignación; en términos casi idénticos a los del Faraón; y uno no puede evitar simpatizar con ambos de ellos. ¿Es la similaridad un indicador de que no puede confiarse en los textos?.

Tales desagradables episodios en el relato de Abraham son meros pecadillos comparados con el infame cuento del sacrificio de su hijo Isaías (las escrituras musulmanas relatan la misma historia sobre el otro hijo de Abraham; Ismael). Dios le ordenó a Abraham convertir a su amado hijo en una ofrenda carbonizada. Abraham construyó un altar, colocó leña sobre éste y ató fuertemente a Isaac sobre la leña. Su cuchillo asesino ya estaba en su mano cuando un ángel intervino dramáticamente con la noticia de último minuto de un cambio de planes: Dios sólo estaba bromeando, “tentando” a Abraham, y probando su fe. Un moralista moderno no puede evitar preguntarse cómo podría un niño recuperarse jamás de tal trauma psicológico.

Conforme a los estándares de la moralidad moderna, este desgraciado relato es un ejemplo; simultáneamente, de abuso infantil, luchando arrogantemente en dos relaciones de poder asimétricas; y el primer registro histórico del uso de la defensa de Nuremberg: “Yo sólo estaba obedeciendo órdenes”. Aún así, esta leyenda es uno de los grandes mitos fundacionales de todas las tres religiones monoteístas.

De nuevo, los teólogos modernos protestarán el relato de Abraham sacrificando a Isaac, diciendo que no debe tomarse como un hecho literal. Y; de nuevo, la respuesta apropiada es doble. Primero, mucha, mucha gente, aún hoy en día, sí toma a la totalidad de las Escrituras como hechos literales, y ellos tienen una gran cantidad de poder político sobre el resto de nosotros; especialmente en los Estados Unidos de América y en el mundo islámico.

Segundo, Si no es un hecho literal ¿Cómo debemos tomar el relato? ¿Cómo una alegoría?; entones, ¿Una alegoría de qué?. Con toda seguridad de nada digno de orgullo. ¿Cómo una lección moral? ¿Pero qué tipo de moral puede derivar uno de esta desmoralizante historia?.

Recuerden, todo lo que estoy tratando de establecer por el momento es que nosotros; de hecho, no derivamos nuestra moralidad de las Escrituras. O; si lo hacemos, nosotros seleccionamos y escogemos entre las Escrituras, los pedacitos amables y rechazamos los malvados. Pero entonces; nosotros tenemos que tener obligatoriamente, algún criterio independiente para decidir cuales son los pedacitos morales:

Un criterio que, de dondequiera que provenga, no puede provenir de las mismas Escrituras y está presuntamente disponible a todos nosotros; seamos religiosos o no.

Los apologistas hasta buscan salvar algo de decencia para el personaje de Dios en este deplorable relato. ¿No fue bueno que Dios salvara la vida de Isaac al último minuto? En el improbable evento de que alguno de mis lectores sea persuadido por esta obscena pieza de ruego especial, lo refiero a otra historia de sacrificio humano, que terminó más infelizmente.

En el capítulo undécimo del Libro de Jueces, el líder militar Jefté hizo un pacto con Dios que; si Dios garantizaba la victoria de Jefté sobre los Amonitas, Jefté; sin falta, ofrecería un sacrificio carbonizado, de “lo que sea que entre por la puerta de mi casa a verme, cuando yo regrese”. Jefté de hecho derrotó a los Amonitas (“con una carnicería muy grande” como es usual en el curso del libro de jueces), y regresó victorioso. Para no sorpresa, su hija, su única hija, salió de la casa a recibirlo (con tamborines y danzas) y—alas—ella fue la primera cosa viva en hacerlo. Entendiblemente; Jefté se rasgó las vestiduras; pero no había nada que él pudiese hacer sobre ello. Dios estaba obviamente esperando la prometida ofrenda carbonizada; y bajo esas circunstancias la hija; muy decentemente, estuvo de acuerdo en ser sacrificada. Ella sólo pidió que le permitiesen ir a las montañas durante dos meses para lamentar su virginidad. Al final de este tiempo ella regresó dócilmente, y Jefté la cocinó. Dios no vio apropiado interferir en esta ocasión.

La monumental rabia de Dios cuandoquiera que su pueblo escogido coqueteaba con un dios rival; se parece a nada menos que al celo sexual de la peor clase; y de nuevo, debe golpear a los moralistas modernos como muy lejos de ser material para tomarlo como modelo a seguir. La tentación de la infidelidad sexual es rápidamente entendible hasta por aquellos que no sucumben; y es un ingrediente común de la ficción y del drama; desde Shakespeare hasta las farsas de alcoba. Pero la aparentemente irresistible tentación de prostituirse con dioses extranjeros es algo que nosotros los modernos hallamos más difícil de enfatizar. Para mis ojos, “Tú no deberás tener ningún otro dios sino yo” parecería un mandamiento lo suficientemente fácil de cumplir: una mantequilla; pensaría uno, al compararlo con: “No desearás a la mujer de tu prójimo” O su trasero. (o su buey). Aún así, por todo el Viejo Testamento; con la misma predecible regularidad de las farsas de alcoba, Dios sólo tenía que dar la espalda por un momento, para que los hijos de Israel corrieran hacia Baal, o alguna mujer promiscua de impresionante figura.[163] O en una calamitosa ocasión hacia un becerro de oro…

Moisés; aún más que Abraham, es un probable modelo a seguir por los seguidores de las tres religiones monoteístas. Abraham puede ser el patriarca original; pero si alguien debería ser llamado el fundador doctrinario del judaísmo y de sus religiones derivadas, ese es Moisés. En la ocasión del episodio del becerro de oro; Moisés estaba seguro fuera del camino; arriba en el Monte Sinaí; conversando con Dios y obteniendo tablas de piedra talladas por él. El pueblo abajo, (quienes padecían un dolor mortal para refrenarse de hasta tocar la montaña), no perdieron ningún tiempo:

Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de Egipto, no sabemos que le haya acontecido. (Éxodo 32:1)

Aarón le dijo a todos que reunieran su oro; lo fundió, e hizo un becerro de oro; y para esta recién inventada deidad, él entonces construyó un altar para que ellos pudiesen empezar a hacerle sacrificios.

Bien; ellos deberían haber sabido mejor que hacer una tontería como esa a espaldas de Dios. Él podría estar arriba en una montaña; pero él, antes que nada, lo sabe todo y no perdió tiempo en despachar a Moisés para que hiciese cumplir su ley. Moisés corrió desaforadamente montaña abajo, portando las tablas de piedra en las cuales Dios había escrito los Diez Mandamientos. Cuando él llegó y vio al becerro de oro, estaba tan furioso que dejó caer las tablas de piedra y las quebró (Dios después le dio un conjunto de reemplazo, para que todo estuviese correcto). Moisés agarró al becerro de oro, lo quemó, lo molió hasta volverlo polvo, lo mezcló con agua y obligó al pueblo a tragárselo. Después le dijo a todos los de la tribu sacerdotal de Levi que tomaran espadas y mataran a tanta gente como fuese posible. Eso llegó hasta cerca de tres mil; uno hubiese esperado que hubiese sido suficiente apaciguar la rabieta de celos de Dios. Pero no; Dios no había terminado todavía. En el último verso de este terrible capítulo, su disparo de despedida fue enviar una plaga a lo que quedaba de su pueblo “porque habían hecho el becerro que formó Aarón”.

El Libro de Números cuenta como Dios incitó a Moisés a atacar a los Medianitas. Su ejército se encargó de masacrar a todos los hombres; e incendiaron todas las ciudades medianitas, pero no mataron a las mujeres ni a los niños. Esta restricción piadosa de sus soldados enfureció a Moisés, por lo que él dio la orden que mataran a todos los niños varones y a todas las mujeres que no fuesen vírgenes: “Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido varón, las dejaréis con vida para ustedes” (Números 31:18). No, Moisés no fue un gran modelo a seguir para los moralistas modernos. Mientras los escritores religiosos modernos continúen asignando cualquier tipo de significado alegórico o simbólico a la masacre de los Medianitas, el simbolismo apunta precisamente en la dirección equivocada. Los desafortunados Medianitas; hasta donde uno puede decir partiendo del relato bíblico, fueron víctimas de un genocidio en su propio país.

Aún así, su nombre perdura en el aprendizaje cristiano sólo en ese himno favorito (que yo puedo cantar todavía de memoria, después de cincuenta años, en dos diferentes tonadas, ambas en siniestros tonos bajos):

Cristianos, ¿Los ven a ellos en la tierra sagrada?

¿Cómo las tropas de los Medianitas se agazapan y agazapan por doquier?

Cristianos, levántense y golpéenlos con fuerza,

Contando las ganancias y no las pérdidas;

Golpéenlos con fuerza por el mérito de la sagrada cruz.

Alas, pobres Medianitas, injuriados y masacrados, para ser recordados en un himno victoriano sólo como símbolos poéticos de la maldad universal.

El dios rival; Baal, parece haber sido un seductivo tentador perenne hacia la adoración desobediente. En el Libro de Números, en el capítulo veinticinco, muchos de los israelitas fueron seducidos por mujeres moabitas para que le hiciesen sacrificios a Baal. Dios reaccionó con su característica furia. Él le ordenó a Moisés: “Toma a todos los príncipes del pueblo y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel” Uno no puede evitar; una vez más, maravillarse ante el draconiano punto de vista del pecado de coquetear con dioses rivales. Para nuestro sentido moderno de los valores y de la justicia, parece un pecado insignificante comparado con; digamos, ofrecer a vuestra hija para una violación en grupo. Es aún otro ejemplo de la desconexión entre la moralidad de las escrituras y la moralidad moderna (uno se siente tentado a decir civilizada). Por supuesto, es fácilmente entendible en términos de la teoría de los memes, y las cualidades que necesita una deidad para sobrevivir en la piscina memética.

La tragicomedia de los celos maníacos de Dios hacia dioses alternativos recurre continuamente por todo el Viejo Testamento. Éstos motivan al primero de los Diez Mandamientos (los de las tablas que quebró Moisés. Éxodo 20; Deuteronomio 5), son aún más prominentes en los (de otra forma muy diferentes) mandamientos sustitutos que Dios proporcionó para reemplazar las tablas quebradas (Éxodo 34). Habiendo prometido sacar de sus tierras nativas a los desafortunados Amorreos, Cananeos, Heteos, Ferezeos, Heveos y Jebuseos, Dios se dedica a lo que realmente importa: ¡los dioses rivales!

…derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es. Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios; o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas. No te harás dioses de fundición. (Éxodo 34:13-17)

Yo sé; sí, por supuesto, por supuesto, que los tiempos han cambiado, y que ningún líder religioso hoy en día (aparte de los parecidos a los Talibán o el equivalente de los cristianos estadounidenses) piensa como Moisés. Pero ése es todo mi punto. Todo lo que estoy estableciendo es que la moralidad moderna; de dondequiera que provenga, no proviene de la Biblia.

Los apologistas no pueden salirse con la suya afirmando que la religión les proporciona el tipo de camino interior para definir lo que es bueno y lo que es malo—una fuente privilegiada no disponible a los ateos. Ellos no pueden salirse con la suya con eso; ni siquiera si ellos emplean el truco favorito de interpretar textos seleccionados de las Escrituras, como “simbólicos” en vez de literalmente. ¿Por cuál criterio decide uno cuáles pasajes son simbólicos y cuáles literales?

La limpieza étnica iniciada en tiempos de Moisés es llevada a una fructificación sangrienta en el Libro de Josué, un texto asombroso por las sangrientas masacres que registra y el disfrute xenofóbico con el cual lo hace. Cómo lo hace triunfantemente la simpática y vieja canción, “Josué ajustó la batalla de Jericó, y las paredes se desplomaron…No existe nadie como el bien conocido Josué, en la batalla de Jericó” El bueno de Josué no descansó hasta que “destruyeron al filo de espada todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, jóvenes y viejos, hasta los bueyes, las ovejas y los asnos” (Josué 6:21).

Aún así, los teólogos protestarán; eso no ocurrió. Bien, no—el relato dice que las paredes se desplomaron ante el mero sonido de los hombres gritando, y soplando cuernos; así que, de hecho, eso no ocurrió—pero ese no es el punto. El punto es que; sea cierto o no, la Biblia es mantenida como la fuente de nuestra moralidad. Y el relato bíblico de la destrucción de Jericó por Josué, y la invasión de la Tierra Prometida en general, es moralmente indistinguible de la invasión de Polonia por Hitler, o de las masacres de los kurdos y de los árabes de las ciénagas por Saddam Hussein.

La Biblia puede ser una atractiva y poética obra de ficción; pero no es el tipo de libro que uno debería dar a nuestros hijos para formar su moralidad. Como ocurre, el relato de Josué en Jericó es objeto de un interesante experimento en moralidad infantil, que será discutido más adelante en este capítulo.

No piense; de paso, que el personaje de Dios en el relato incubó alguna duda o escrúpulo sobre las masacres y los genocidios que acompañaron la toma de la Tierra Prometida. Al contrario, sus órdenes; por ejemplo en el capítulo veinte del Deuteronomio, fueron explícitamente inmisericordes. Él dejó clara una distinción entre las personas que vivían en la tierra que se necesitaba, y aquellos que vivían bien lejos de ella. Estos últimos deberían ser invitados a rendirse pacíficamente. Si se rehusaban, debería matarse a todos los hombres y las mujeres tomadas para la crianza. En contraste a este tratamiento relativamente humano, vea lo que le esperaba a aquellas tribus lo suficientemente desafortunadas para estar ya residiendo en la prometida Lebensraum: [Lebensraum : Alemán: espacio vital, especialmente para la Alemania Nazi]]:

“Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejaréis con vida, sino que destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado” (Deuteronomio 20:16-17).

¿Esas personas que mantienen a la Biblia como una inspiración de rectitud moral tienen la más ligera noción de lo que realmente está escrito en ella?.

Las siguientes ofensas ameritan la pena de muerte; conforme al capítulo veinte del Levítico: conjurar a tus padres; cometer adulterio, hacerle el amor a tu madrastra o a tu nuera; la homosexualidad; casarse con una mujer y su hija; la bestialidad (y; para añadir insulto a la injuria, la desafortunada bestia debe ser muerta también).

Usted es también ejecutado; por supuesto, por trabajar durante el Sabbath: el punto es hecho una y otra vez por todo el Viejo Testamento. En el capítulo quince de Números, los hijos de Israel hallaron a un hombre en el monte recogiendo ramitas en el día prohibido. Ellos lo arrestaron y después le preguntaron a Dios qué hacer con él. Resultó ser que Dios no estaba dispuesto a tomar medias medidas ese día: “Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés” (Números 15:35-36)

¿Tenía este inofensivo recogedor de leña esposa e hijos que llorasen por él? ¿Gimió él de miedo cuando volaron las primeras piedras, y gritó de dolor cuando la descarga de fusilamiento se estrelló en su cabeza?.

Lo que me deja en shock hoy en día sobre estos relatos; no es que ellos realmente hayan ocurrido. Ellos probablemente no ocurrieron. Lo que hace que mi quijada se desplome es que las personas de hoy en día deban basar sus vidas en un modelo a seguir tan desmoralizante como Yaweh—y; lo que es peor, que ellos traten de imponernos forzosamente a ese mismo monstruo malvado (real o ficticio) al resto de nosotros.

El poder político de los estadounidenses que usan como pancartas a las tablas de los Diez Mandamientos; es especialmente imperdonable en esa gran república cuya constitución; antes que nada, fue escrita por hombres de la Era de la Ilustración, en términos explícitamente seculares. Si nosotros tomásemos en serio a los Diez Mandamientos, incluiríamos como pecado a la adoración de dioses equivocados, y a la fabricación de imágenes esculpidas. En vez de condenar el vandalismo sin nombre de los Talibán, quienes dinamitaron a los Budas de Bamiyan de 45 metros de alto en las montañas de Afganistán, los alabaríamos por su recta piedad. Lo que nosotros vemos como su vandalismo fue sinceramente motivado por celo religioso. Esto es vívidamente atestiguado por una historia realmente bizarra, que fue la noticia líder del Independent de Londres del 6 de agosto de 2005. Bajo el titular: “La Destrucción de La Meca” el Independent reportó:

La histórica Meca, la cuna del Islam, está siendo enterrada por un asalto sin precedentes de fanáticos religiosos. Casi toda la rica y multi-laminada historia de la ciudad sagrada ha desaparecido…Ahora el actual lugar de nacimiento del Profeta Mojámed se enfrenta a los bulldozers, con la complicidad de las autoridades religiosas sauditas cuya estricta interpretación del Islam los está obligando a borrar su propia herencia…El motivo detrás de la destrucción es el miedo fanático de los Wajabíes de que los lugares de interés religiosos e históricos puedan dar origen a idolatrías o al politeísmo; la adoración de múltiples dioses potencialmente iguales. La práctica de la idolatría en Arabia Saudita permanece; en principio, penalizada con la decapitación.

Yo no creo que exista un ateo en el mundo que utilizaría bulldozers contra La Meca—o Chartres, York Minster o Notre Dame, el Shwe Dagon, los templos de Kyoto o; por supuesto, los Budas de Bamiyan.

Como dijo el físico estadounidense ganador del Premio Nóbel; Steven Weinberg, “La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin ella, usted tendrá buenas personas haciendo cosas buenas y gente malvada haciendo cosas malvadas. Pero para que las buenas personas hagan cosas malvadas, se necesita a la religión”. Blaise Pascal (el de la apuesta), dijo algo similar: “Los hombres nunca hacen maldades tan completa y alegremente como cuando las hacen por convicciones religiosas”.

Meca Chartres York Minster Notre Dame

Shwe Dagon Kyoto Bamiyan

Mi principal propósito aquí no ha sido demostrar que nosotros no deberíamos obtener nuestra moralidad de las Escrituras (aunque esa es mi opinión). Mi propósito ha sido demostrar que nosotros (y eso incluye a la mayoría de las personas religiosas), de hecho, no obtenemos nuestra moralidad de las Escrituras. Si lo hiciésemos, guardaríamos estrictamente el Sabbath y pensaríamos que es justo y apropiado ejecutar a cualquiera que no lo hiciese.

Apedrearíamos hasta matar a cualquier mujer recién casada que no probase que era virgen, si su esposo se pronunciase insatisfecho con ella. Ejecutaríamos a los niños desobedientes. Nosotros…un momento, esperemos… Quizás yo he sido injusto. Los cristianos amables deben haber estado protestando durante toda esta sección: todos saben que el Viejo Testamento es muy desagradable. El Nuevo Testamento de Jesús deshace el daño y corrige todo. ¿No es así?

¿ES EL NUEVO TESTAMENTO ALGO MEJOR?

Bien; nadie niega que, desde un punto de vista moral, Jesús es un enorme mejoramiento frente al cruel ogro del Viejo Testamento. De hecho, Jesús, si es que él existió, (o quienquiera que escribió las Escrituras si él no existió), con toda seguridad fue uno de los grandes innovadores éticos de la historia. El Sermón de la Montaña está muy adelantado a su época. Su “ponle la otra mejilla” se anticipó a Ghandi y a Martin Luter King en dos mil años. No es por nada que yo escribí un artículo llamado: “Ateos a favor de Jesús” (y después me encantó que me obsequiaran una franela con ese eslogan).[164]

Pero la superioridad moral de Jesús apoya precisamente mi punto. Jesús no estaba contento con derivar su ética de las Escrituras de su crianza. Él explícitamente se apartó de ellas; por ejemplo, cuando desinfló las terribles advertencias sobre romper el Sabbath. “El Sabbath fue hecho para el hombre, no el hombre para el Sabbath” ha sido generalizado como un sabio proverbio. Debido a que una tesis principal de este capítulo es que nosotros no derivamos; y no deberíamos derivar, nuestra moralidad de las Escrituras, Jesús tiene que ser honrado como un modelo de esa mismísima tesis.

Los valores familiares de Jesús; tiene que ser admitido, fueron tales, que uno no debería desear enfocarse en ellos. Él se quedó corto; hasta el punto de la brusquedad con su propia madre, y él exhortó a sus discípulos a abandonar a sus familias para seguirlo a él. “Si algún hombre viene a mí, y no odia a su padre, a su madre, a sus hijos, a sus hermanos y hermanas; de hecho, también a su propia vida, no puede ser mi discípulo”.

La comediante estadounidense Julia Sweeney expresó su confusión en su acto teatral de una mujer, Letting Go of God (Apartándose de Dios) [165] ¿No es eso lo que hacen los cultos? Hacer que uno rechace a su familia para después inculcarlo? [166]

Sin tomar en cuenta sus peligrosos valores familiares, las enseñanzas éticas de Jesús—por lo menos en comparación con el área de desastre que es el Viejo testamento—son admirables; pero hay otras enseñanzas en el Nuevo Testamento que ninguna buena persona debería apoyar.

Me refiero especialmente a la doctrina central del cristianismo: la de la “expiación” del “pecado original”. Esta enseñanza que yace en el corazón de la teología del Nuevo Testamento, es casi tan moralmente inaceptable porque emula al relato de Abraham disponiéndose a cocer en una barbacoa a Isaac—y eso no es un accidente; como deja claro Geza Vermes en su libro Los Rostros Cambiantes de Jesús.

El mismísimo pecado original proviene directamente del mito del Viejo Testamento de Adán y Eva. Su pecado—comer el fruto del árbol prohibido—parece lo suficientemente leve como para merecer una mera reprimenda. Pero la naturaleza simbólica del fruto (conocimiento de lo bueno y lo malo, que en la práctica resultó ser el conocimiento de que ellos estaban desnudos), era suficiente para convertir su escapada para scrumping [167] en la madre y el padre de todos los pecados. Ellos, y todos sus descendientes fueron expulsados para siempre del Jardín del Edén, despojados del regalo de la vida eterna, y condenados a generaciones de doloroso trabajo; en el campo y durante el alumbramiento, respectivamente.

Hasta ahora, tan vengativo: a la par del Viejo Testamento; por supuesto. La teología del Nuevo Testamento añade una nueva injusticia, coronada por un nuevo sadomasoquismo cuya maldad es escasamente superada por el Viejo Testamento. Es; cuando uno piensa sobre ello, asombroso que una religión deba adoptar un instrumento de tortura y ejecución como su símbolo sagrado; a menudo usado alrededor del cuello.

Pero la teología y la teoría del castigo detrás de ella es aún peor. Se piensa que el pecado de Adán ha pasado hacia las posteriores generaciones a través de la línea masculina—transmitido por el semen, de acuerdo a Agustín. ¿Qué tipo de filosofía ética es esa, que condena a cada niño antes de que nazca, a heredar el pecado de un remoto antepasado? Agustín; de paso, quien correctamente se consideraba a sí mismo como algo parecido a una autoridad personal sobre el pecado, fue el responsable de acuñar la frase “pecado original”. Antes que él, era conocido como “pecado ancestral”. Los debates y pronunciamientos de Agustín ejemplarizan; para mí, la nada saludable preocupación por el pecado de los primeros teólogos cristianos. Lenny Bruce en una forma correctamente sarcástica dijo que: “Si Jesús hubiese sido muerto hace veinte años, los niños de las escuelas católicas usarían pequeñas sillas eléctricas alrededor de sus cuellos en vez de cruces”.

Ellos pudieron haber dedicado sus páginas y sus sermones a alabar al cielo salpicado de estrellas, o a las verdes montañas y bosques, a los mares y a los coros del amanecer. Éstos son mencionados ocasionalmente, pero los cristianos se enfocan abrumadoramente en el pecado, pecado, pecado, pecado, pecado, pecado y pecado. Qué pequeña y malvada preocupación para que domine sus vidas. Sam Harris es magníficamente severo en su libro Carta a una Nación Cristiana: “Vuestra principal preocupación parece ser que el Creador del universo se ofenderá ante algo que las personas hacen cuando están desnudas. Ésta excesiva prudencia de ustedes contribuye diariamente a un exceso de miseria humana”.

Pero ahora, el sado-masoquismo. Dios se encarnó a sí mismo en un hombre; Jesús, para que éste fuese torturado y ejecutado para expiar el pecado hereditario de Adán. Desde que Pablo estableció esta repelente doctrina, Jesús ha sido adorado como el redentor de todos los pecados. No sólo el pasado pecado de Adán, sino los pecados futuros también; ¡sin importar si las personas futuras cometan pecados o no!.

Como otro apartado; se le ha ocurrido a varias personas, incluyendo a Robert Graves en su novela épica Jesús Rey, que el pobre Judas Iscariote ha recibido un mal trato de la historia, debido a que su “traición” fue una parte necesaria de un plan cósmico. Lo mismo podría decirse de los supuestos asesinos de Jesús. Si Jesús deseaba ser traicionado y después asesinado, para que él pudiese redimirnos a todos nosotros, ¿No es muy injusto que aquellos que se consideran a sí mismos como redimidos, culpen a Judas y a los Judíos a través de los siglos?. Ya he mencionado la larga lista de los evangelios no canónicos. Un manuscrito que supuestamente es el perdido Evangelio de Judas ha sido recientemente traducido y recibido publicidad en consecuencia. [168]

Las circunstancias de su descubrimiento son disputadas, pero parece que apareció en Egipto entre las décadas de 1960 y 1970. Escrito en lenguaje cóptico sobre sesenta y dos páginas de papiro, fechado mediante la técnica del Carbono 14 alrededor del año 300 después de Cristo, pero probablemente basado en un anterior manuscrito en griego.

Quienquiera que haya sido su autor; el evangelio es visto desde el punto de vista de Judas Iscariote y establece que Judas traicionó a Jesús, sólo porque Jesús le pidió a él que jugase ese papel. Era parte de un plan para que Jesús fuese crucificado para que pudiese redimir a la humanidad. Tan insoportable es esa doctrina, que parece ser la responsable de que Judas haya sido tratado en forma vil desde entonces.

He descrito a la expiación; la doctrina central del cristianismo, como viciosa, sado-masoquista y repelente. También debemos descartarla como ladridos de locura, pero por su ubicua familiaridad que ha deprimido nuestra objetividad. Si Dios quería perdonar nuestros pecados…

¿Porqué no perdonarlos, sin hacer que él mismo fuese torturado y ejecutado en pago—de paso; incidentalmente, condenando a las futuras generaciones remotas de judíos a masacres y persecuciones como los “asesinos de Cristo”? ¿Pasó ese pecado hereditario a las futuras generaciones a través del semen también?

Pablo; como deja claro el académico judío, Geza Vermes, estaba empapado el viejo principio teológico judío de que sin sangre no hay expiación.[169]. De hecho; en su Epístola a los Hebreos (9:22) él dice precisamente eso. Los éticos progresistas de hoy en día hallan difícil de defender cualquier tipo de teoría retributiva del castigo; muchísimo menos la teoría del chivo expiatorio—ejecutar a un inocente para pagar por los pecados de los culpables.

En cualquier caso, (uno no puede evitar preguntarse), ¿A quién estaba tratando de impresionar Dios?. Presumiblemente a sí mismo. Para rematar todo, Adán, el supuesto perpetrador del pecado original, nunca existió: un hecho absurdo excusablemente desconocido por Pablo, pero presumiblemente conocido por un Dios que todo lo sabe (y por Jesús, si usted cree que él era Dios)—lo que socava la premisa fundamental de toda la tortuosamente malvada teoría. ¡OH, pero por supuesto, la historia de Adán y Eva sólo fue siempre simbólica ¿No es así?.

¿Simbólica? Así que; para impresionarse a sí mismo, ¿Jesús se hizo torturar y ejecutar, mediante un castigo a un inocente por un pecado simbólico cometido por un individuo no existente?. Como dije, ladridos de locura, así como viciosamente desagradable.

Antes de abandonar la Biblia, necesito llamar la atención hacia un aspecto particularmente indigerible de sus enseñanzas éticas. Los cristianos rara vez se dan cuenta de que mucha de la consideración moral hacia otros que es aparentemente promovida tanto por el Viejo, como por el Nuevo Testamento, fue originalmente concebida para ser aplicada a un grupo estrechamente definido. “Ama a tu prójimo” no significaba lo que ahora nosotros creemos que significa. Significaba únicamente: “Ama a otro judío”. El punto es hecho devastadoramente por el médico estadounidense y antropólogo evolucionario; John Hartung. Él ha escrito un sobresaliente trabajo sobre la evolución e historia bíblica de la moralidad grupal; haciendo énfasis también en el lado opuesto—la hostilidad hacia otros grupos.

AMA A TU PRÓJIMO

El humor negro de John Hartung es evidente desde el principio, [170] cuando él habla sobre una iniciativa de Bautistas Sureños de contar el número de nativos del estado de Alabama que están en el infierno.

Como fue reportado por The New York Times y Newsday, el final total de 1,86 millones fue estimado usando una fórmula secreta de pesado, según la cual los metodistas son más probables de ser salvados que los católicos romanos; mientras que “virtualmente todos los que no pertenezcan a una congregación eclesiástica fueron contados entre los perdidos”. La preternatural rectitud moral de tales personas es reflejada hoy en las variadas páginas web “rapture[171], donde los autores asumen como una absoluta certidumbre que ellos estarán entre los que “desaparecerán” hacia el cielo cuando llegue “el fin de los tiempos”.

Aquí está un ejemplo típico; del autor de “Rapture Ready” [Listo para el Rapture: vea la nota 11 al pié de esta página], uno de los especimenes más odiosamente hipócritas del género: “Si el Rapture tuviese lugar, provocando mi ausencia, será necesario que los santos de la tribulación hagan un sitio-espejo, o soporten financieramente a esta página web”.[172]

La interpretación de la Biblia de Hartung sugiere que ésta no ofrece ningún basamento para tal complacencia entre los cristianos. Jesús limitó a su grupo escogido para ser salvado; estrictamente a los judíos, en cuyo aspecto él estaba siguiendo la tradición del Viejo testamento, que era todo lo que él conocía. Hartung demuestra claramente que: “No matarás” nunca quiso significar lo que nosotros creemos que significa ahora. Significaba; muy específicamente, “No matarás judíos”. Todos esos mandamientos que hacen referencia al “prójimo” son igualmente excluyentes.

“Prójimo” significa el compañero judío. Moses Maimonides, el altamente respetado rabino y médico del siglo doce, detalla el significado total de “No matarás” como sigue: “Si alguien mata a un solo israelita, él trasgrede un mandamiento negativo, porque las Escrituras dicen que no debes asesinar. Si alguien asesina voluntariamente en presencia de testigos, es muerto por la espada. No es necesario decir; que nadie es muerto si mata a un infiel” ¡No es necesario decir!

Hartung cita al Sanedrín (la Corte Suprema Judía, encabezada por el alto sacerdote) en una postura similar de exonerar a un hombre que hipotéticamente asesinó a un israelita por error, mientras intentaba matar a un infiel o a un animal. Este irritante rompecabezas de poca moral hace surgir un simpático punto. ¿Qué sucedería si él lanzase una piedra a un grupo de nueve infieles y tiene la mala suerte de matar a un israelita? ¡hmmm, difícil! Pero la respuesta está lista: “Entonces su inmunidad puede ser inferida del hecho de que la mayoría eran infieles”.

Hartung usa las mismas citas bíblicas que he usado en este capítulo sobre la conquista de la Tierra Prometida por Moisés, Josué y los Jueces. Fui cuidadoso en conceder que las personas religiosas ya no piensan en ninguna forma bíblica. Para mí, esto demostró que nuestra moralidad; ya sea religiosa o no, proviene de otra fuente, y que esa fuente, cualquiera que sea, está disponible a todos nosotros, sin importar la religión o la ausencia de ella. Pero Hartung nos relata se un horripilante estudio elaborado por el psicólogo israelita; George Tamarin: él le presentó a más de mil niños escolares israelitas, con edades entre ocho y catorce años, el relato de la batalla de Jericó del Libro de Josué:

Josué le dijo al pueblo: “Griten, porque el SEÑOR les ha dado la ciudad. Y la ciudad, y todo lo que está adentro debe ser dedicado al SEÑOR para destrucción…Pero toda la plata y el oro; y las vasijas de bronce y hierro, son sagradas para el SEÑOR; ellas deberán ir al tesoro del SEÑOR”…Entonces ellos destruyeron totalmente toda la ciudad; tanto a hombres como a mujeres; jóvenes y viejos, bueyes, ovejas y asnos, con el filo de la espada…Y ellos quemaron la ciudad con fuego, y todo lo que estaba dentro de ella. Sólo la plata y el oro y las vasijas de bronce y hierro pusieron ellos en el tesoro de la casa del SEÑOR.

Tamarin entonces le hizo a los niños un simple pregunta moral: “¿Piensan ustedes que Josué y los israelitas actuaron correctamente o no?” Los niños tenían que escoger entre A (aprobación total), B (aprobación parcial) y C (total desaprobación). Los resultados fueron polarizados: el sesenta y seis por ciento le dio aprobación total y el veintiséis por ciento desaprobación total; con muy pocos (el ocho por ciento) en el medio con aprobación parcial. Aquí están tres respuestas típicas del grupo A (aprobación total):

En mi opinión, Josué y los Hijos de Israel actuaron bien, y aquí están las razones: Dios les prometió a ellos esa tierra y les dio permiso para conquistar. Si ellos no hubiesen actuado de esa manera o no matado a nadie, entonces existiría un peligro de que los Hijos de Israel fuesen asimilados entre los Goyim[173].

En mi opinión Josué tenía razón cuando lo hizo, siendo una razón que Dios les ordenó exterminar al pueblo para que las tribus de Israel no fuesen capaces de ser asimiladas entre ellos y sus malas costumbres.

Josué hizo bien porque el pueblo que habitaba la tierra era de una religión diferente, y cuando Josué los mató, borró de la Tierra a su religión.

La justificación de la masacre genocida de Josué es religiosa en cada caso. Aún los de la categoría C, que la desaprobaron totalmente, lo hicieron; en algunos casos, oblicuamente, por razones religiosas. Una niña; por ejemplo, desaprobó la conquista de Jericó por Josué, porque para hacerlo, él tenía que entrar en ella:

Yo pienso que es malo; porque los árabes son impuros y si uno entra en una tierra impura se convertirá en impuro y compartirá su maldición.

Otros dos niños que desaprobaron totalmente lo hicieron porque Josué destruyó todo; incluyendo a los animales y a las propiedades, en vez de mantener algo como botín para los israelitas:

Yo pienso que Josué no actuó bien; porque ellos pudieron haber salvado a los animales para ellos mismos.

Yo pienso que Josué no actuó bien; porque él pudo haber dejado las propiedades de Jericó; si él no hubiese destruido las propiedades éstas hubiesen pertenecido a los israelitas.

Una vez más, la saga de Maimonides; citada a menudo, por su sabiduría académica, no deja dudas sobre su posición sobre este asunto: “Es un mandamiento positivo destruir a las siete naciones, porque se ha dicho: ‘Ustedes deben destruirlas totalmente’. Si uno no mata a cualquiera de ellos que caiga en nuestro poder, uno trasgrede un mandamiento negativo, porque se ha dicho: ‘Ustedes no deben dejar nada vivo que respire’ ”.

A diferencia de Maimonides, los niños del experimento de Tamarin eran lo suficientemente jóvenes para ser inocentes. Presumiblemente, los salvajes puntos de vista que ellos expresaron, fueron los de sus padres, o los de su grupo cultural en el cual fueron criados. Es; supongo yo, no improbable, que los niños palestinos, criados en el mismo país desgarrado por la guerra, ofrezcan opiniones equivalentes en la dirección opuesta.

Estas consideraciones me llenan de desesperación. Ellas parecen demostrar el inmenso poder de la religión, y especialmente, la crianza religiosa de los niños, para dividir a las personas y promover enemistades históricas y vendettas hereditarias. Yo no puedo evitar remarcar que dos de las tres citas representativas de Tamarin del grupo A, mencionaron las maldades de la asimilación; mientras que la tercera enfatizó la importancia de matar a las personas para aplastar su religión.

Tamarin mantuvo un fascinante grupo de control en su experimento. A un grupo diferente de 168 niños escolares israelitas, le fue dado el mismo texto del Libro de Josué; pero con el nombre de Josué reemplazado por “General Lin” e Israel por “Reino Chino de hace 3000 años”. Ahora el experimento arrojó resultados opuestos. Sólo el siete por ciento aprobó el comportamiento del General Lin y el setenta y cinco por ciento lo desaprobó. En otras palabras, cuando su lealtad hacia el judaísmo fue removida del cálculo, la mayoría de los niños estuvo de acuerdo con los juicios morales que la mayoría de los humanos modernos compartiría.

La acción de Josué fue un hecho de bárbaro genocidio. Pero todo ello luce diferente desde un punto de vista religioso. Y la diferencia comienza temprano en la vida. Fue la religión la que hizo la diferencia entre los niños que condenaron el genocidio y los que lo aprobaron.

En la mitad posterior del trabajo de Hartung, él se mueve hacia el Nuevo Testamento. Para dar un breve sumario de su tesis; Jesús fue un devoto de la misma moralidad grupal—emparejada con una hostilidad hacia otros grupos—que era tomada como un hecho en el Viejo Testamento. Jesús fue un judío leal. Fue Pablo quien inventó la idea de llevar al Dios Judío a los gentiles. Hartung lo dice más crudamente de lo que yo me atrevo: “Jesús se hubiese revolcado en su tumba si hubiese sabido que Pablo llevaría su plan a los puercos”. Hartung se divirtió un poco con el Libro del Apocalipsis, el que ciertamente es uno de los libros más extraños de la Biblia. Se supone que fue escrito por San Juan y; como claramente lo dice La Guía de la Biblia de Ken, si sus epístolas pueden ser vistas como Juan intoxicado con marihuana; entonces el Apocalipsis es Juan intoxicado con LSD.[174]

Hartung llama la atención hacia dos versos del Apocalipsis donde la cantidad de los “sellados” (que algunas sectas como los Testigos de Jehová, interpretan como “salvados”) es limitada a 144 mil. El punto de Hartung es que todos ellos tenían que ser judíos: 12 mil de cada una de las 12 tribus de Israel. Ken Smith va más allá, señalando que los 144 mil electos “no se ensuciaron con mujeres”; lo que presumiblemente significa que ninguno de ellos podía ser mujer. Bien, ese es el tipo de cosas que hemos aprendido a esperar. Hay mucho más en el entretenido trabajo de Hartung. Debo simplemente recomendarlo una vez más, y resumirlo en una cita:

La Biblia es un plano arquitectónico para la moralidad grupal; completo con instrucciones para el genocidio; la esclavización de otros grupos, y la dominación mundial. Pero la Biblia no es malévola en virtud de sus objetivos; ni siquiera por su glorificación del asesinato, la crueldad, y la violación. Muchas obras de la antigüedad hacen eso—La Ilíada, las Sagas de Islandia, los relatos de los antiguos Sirios y las inscripciones de los antiguos Mayas; por ejemplo. Pero nadie está vendiendo a la Ilíada como el fundamento de la moralidad. Allí yace el problema. La Biblia es vendida; y comprada, como una guía de cómo las personas deberían vivir sus vidas. Y es; por mucho, el libro más vendido en el mundo durante todos los tiempos.

A menos que se piense que la exclusividad del judaísmo tradicional es único entre las religiones. Mire el siguiente confiado verso de un himno de Isaac Watts (1674-1748):

Señor, yo me ascribo a Vuestra Gracia,

Y no por azar, como hacen otros,

Porque nací de Raza Cristiana

Y no pagano o judío

Lo que me confunde de este verso no es la exclusividad per se sino su lógica. Debido a que abundantes otros nacieron en religiones distintas al cristianismo, ¿Cómo decidió Dios cuál pueblo futuro debería recibir tan favorecido nacimiento?.

¿Porqué favorecer a Isaac Watts y a aquellos individuos que él visualizó cantando su himno?. En cualquier caso, antes de que Isaac Watts fuese concebido, ¿Cuál era la naturaleza de la entidad que estaba siendo favorecida? Estas son aguas profundas; pero quizás no tan profundas para una mente volcada hacia la teología. El himno de Isaac Watts es un recordatorio de las tres plegarias diarias que son enseñados a rezar los judíos masculinos ortodoxos y conservadores (pero no reformados): “Bendito seas por no hacerme a mí un gentil. Bendito seas por no hacerme mujer. Bendito seas por no hacerme esclavo”[175]

La religión; sin duda, es una fuerza divisora, y esta es una de las principales acusaciones contra ella. Pero frecuente y correctamente se dice que las guerras y los conflictos entre grupos religiosos o sectas, rara vez son realmente debido a desacuerdos teológicos. Cuando un paramilitar protestante del Ulster asesina a un católico; él no está murmurando para sí mismo “Toma eso, transustanciacionista, ¡bastardo ahumador de incienso!”, él es más probable de estar vengando la muerte de otro protestante asesinado por otro católico; quizás durante el transcurso de una sostenida vendetta transgeneracional.

Ulster, Irlanda del Norte

La religión es una etiqueta para la enemistad y la vendetta de mi grupo contra otro grupo; no necesariamente peor que otras etiquetas como el color de la piel, el idioma, o el equipo de fútbol preferido, pero a menudo disponible cuando no lo están las otras etiquetas.

Sí, sí, por supuesto que los problemas de Irlanda del Norte son políticos. Realmente ha existido una opresión económica y política de un grupo al otro; y se remonta a siglos atrás. Existen heridas e injusticias genuinas; y éstas parecen tener poco que ver con la religión; excepto que—y esto es importante y ampliamente pasado por alto—sin la religión no existirían etiquetas por las cuales decidir a quién oprimir y a quién vengar. Y el verdadero problema en Irlanda del Norte es que las etiquetas son heredadas a través de muchas generaciones. Los católicos, cuyos padres, abuelos y bisabuelos asistieron a escuelas católicas, envían a sus hijos a escuelas católicas. Los protestantes cuyos padres, abuelos y bisabuelos fueron a escuelas protestantes, envían a sus hijos a escuelas protestantes.

Los dos conjuntos de personas tienen el mismo color de piel; hablan el mismo idioma; disfrutan de las mismas cosas; pero podrían también pertenecer a especies diferentes. Tan profunda es la división histórica. Y sin la religión; y una educación religiosamente segregada, la división simplemente no existiría allí. Desde Kosovo hasta Palestina; desde Irak hasta Sudán; desde el Ulster hasta el Subcontinente Indio, mire cuidadosamente a cualquier religión del mundo donde usted halle enemistad y violencia irretractable entre grupos rivales. No puedo garantizar que usted no encontrará religiones como las etiquetas dominantes en los conflictos inter-grupo y entre grupos, pero es una muy buena apuesta que sí las hallará.

En la India; en tiempos de la partición [entre India y Pakistán] más de un millón de personas fueron masacradas en motines religiosos entre hindúes y musulmanes (y quince millones fueron desplazados de sus hogares). No hubo otros distintivos identificadores diferentes a los religiosos con los cuales etiquetar a quien matar. Ultimadamente; no hubo nada que los dividiese a ellos, sino la religión. Salman Rushdie fue conmovido a escribir un artículo titulado: “La Religión; como siempre, es el veneno en la sangre de la India”, por una masacre más reciente provocada por enfrentamientos religiosos en India.[176] Aquí está su párrafo final:

¿Qué existe en cuanto al respeto en cualquiera de éstos, o en cualquiera de los crímenes que están siendo cometidos ahora casi diariamente alrededor del mundo en el aterrorizante nombre de la religión?. Cuan bien; con cuales fatales resultados, la religión erige tótems, y ¡cuan dispuestos estamos a matar por ellos!. Y cuando lo hemos hecho lo suficientemente a menudo, el enmudecimiento del afecto que resulta, hace más fácil hacerlo de nuevo.

Así que el problema de la India resulta ser el problema del mundo.

Lo que ha ocurrido en la India ha ocurrido en nombre de Dios.

El nombre del problema es Dios.

No niego que las poderosas tendencias de la humanidad hacia las lealtades grupales y las hostilidades hacia otros grupos existirían aún en la ausencia de la religión. Los fanáticos de equipos de fútbol rivales son un ejemplo del fenómeno escrito en pequeño. Hasta los fanáticos del fútbol algunas veces se dividen a lo largo de líneas religiosas; como es el caso de los Rangers de Glasgow y el Celtic de Glasgow. Los idiomas (como en Bélgica), las razas, y las tribus (especialmente en África), pueden ser importantes identificaciones divisoras. Pero la religión amplifica y exacerba el daño en por lo menos tres formas:

! Etiquetado de los niños. Los niños son descritos como “niños católicos” o “niños protestantes”, etc. desde una temprana edad, y ciertamente es demasiado temprano para que ellos hayan llegado a decidir sobre lo que ellos piensan sobre la religión (Regresaré a este abuso de la niñez en el capítulo noveno).

! Las escuelas segregadas. Los niños son educados; de nuevo, a menudo desde una temprana edad, con miembros de un solo grupo religioso y separados de otros niños cuyas familias se adhieren a otras religiones. No es una exageración decir que los problemas de Irlanda del Norte desaparecerían en una generación si se aboliese la segregación escolar.

! Tabúes sobre casarse con alguien “de otro grupo”. Esto perpetúa las enemistades y las vendettas hereditarias al evitar la mezcla de grupos históricamente enemistados. Si el matrimonio entre grupos diferentes fuese permitido, esto tendería naturalmente a suavizar las enemistades

La aldea de Glenarm en Irlanda del Norte es el asiento de los Earls de Antrim. En una ocasión; dentro de la memoria viviente, el entonces Earl hizo lo impensable: se casó con una católica. Inmediatamente; en casas por todo Glenarm, las persianas fueron cerradas en señal de duelo. [177]

El horror a “casarse con alguien de otro grupo” está también extendido entre los judíos religiosos. Varios de los hijos de Israel citados arriba mencionaron los terribles peligros de la “asimilación” en la entrada de su defensa de la Batalla de Jericó de Josué. Cuando las personas de diferentes religiones sí se casan, son descritas catastróficamente por ambos lados como un “matrimonio mixto” y a menudo ocurren prolongadas batallas sobre cómo los niños deben ser educados.

Cuando yo era niño y todavía portaba una antorcha chorreando esperma a favor de la Iglesia Anglicana, recuerdo haber sido confundido cuando me dijeron de una norma que establecía que cuando un católico romano se casaba con un anglicano, los niños siempre eran criados como católicos. Yo podía entender fácilmente porqué un sacerdote de cualquiera de las dos denominaciones trataría de insistir en esta condición. Lo que no podía entender (y todavía no puedo) era la asimetría. ¿Porqué los sacerdotes anglicanos no retaliaban con el equivalente al opuesto de esta norma? Simplemente menos inmisericordes. Mi viejo capellán y el “Padre Nuestro” de Betjeman eran simplemente demasiado amables.

Los sociólogos han realizados muestreos estadísticos de la homogamia religiosa (casarse con alguien de la misma religión) y de la heterogamia (casarse con alguien de otra religión). Norval D. Glenn, de la Universidad de Texas, en Austin, recolectó una cantidad de tales estudios hasta 1978 y los analizó juntos. [178] Él concluyó que existe una tendencia significativa hacia la homogamia religiosa entre los cristianos (Los protestantes se casan con protestantes y los católicos con católicos; y esto va más allá del efecto “el muchacho de la puerta de al lado”), pero que esto es especialmente marcado entre los judíos. De una muestra total de 6 mil 21 personas casadas que respondieron al cuestionario, 140 se llamaron a sí mismos; judíos y; de éstos el 85,7 por ciento se casó con otro judío.

Esto es abrumadoramente mayor que el porcentaje esperado al azar de matrimonios homógamos. Y; por supuesto, esto no será ninguna noticia para nadie. Los judíos observantes son fuertemente desestimulados a “casarse con alguien de otro grupo”; y el tabú se muestra a sí mismo en los chistes judíos sobre madres advirtiendo a sus hijos varones sobre las rubias shiksas de Arkansas esperando para atraparlos a ellos.[179]

Aquí están frases típicas de tres rabinos estadounidenses:

! “Me niego a oficiar en matrimonios inter-creencias”.

! “Yo oficio cuando las parejas establecen su intención de criar a los niños como judíos”

!”Yo oficio si las parejas están de acuerdo en recibir asesoramiento pre-marital”

Los rabinos que están de acuerdo en oficiar conjuntamente con sacerdotes cristianos, son raros, y en mucha demanda.

Aún si la religión no hiciese ningún otro daño por sí misma, su deliberada y cuidadosamente alimentada intención de dividir—su deliberada y cultivada actitud de celestina en la natural tendencia de la humanidad a favorecer a los de su grupo y a apartarse de otros grupos—sería suficiente para convertirla en una fuerza significativa de maldad en el mundo[180].

7.2 EL LIBRO “BUENO” Y LA CAMBIANTE MORAL ZEITGEIST

[segunda de dos partes]

La política ha masacrado a sus miles; pero la religión ha masacrado a sus decenas de miles

SEAN 0’CASEY

LA MORAL ZEITGEIST

Este capítulo comenzó demostrando que nosotros no basamos nuestra moralidad en libros sagrados—ni siquiera las personas religiosas entre nosotros—sin importar lo que cariñosamente nos imaginemos. ¿Cómo; entonces, decidimos nosotros lo que está bien y lo que está mal? Sin importar como nosotros respondamos a esa pregunta; existe un consenso sobre lo que hacemos en la práctica para decidir qué está bien y qué está mal: Un consenso que; sorprendentemente, prevalece ampliamente.

El consenso no tiene una obvia conexión con la religión. Sin embargo, se extiende hasta la mayoría de las personas religiosas; sin importar que ellas piensen que su moralidad proviene de las Escrituras. Con la notable excepción de los Talibán de Afganistán y el equivalente cristiano estadounidense, la mayoría de las personas pay lip service al mismo amplio consenso liberal de principios éticos[181].

La mayoría de nosotros no provocamos sufrimientos innecesarios; creemos en la libertad de expresión, y la protegemos aunque estemos en desacuerdo con lo que se diga; pagamos nuestros impuestos; no hacemos trampas; no cometemos incesto; no hacemos cosas a otros que no deseamos que nos hagan a nosotros. Algunos de estos buenos principios pueden ser hallados en libros sagrados, pero sepultados entre muchas más cosas que ninguna persona decente desearía seguir: y los libros sagrados no proporcionan ninguna norma para distinguir los buenos principios de los malos principios que contienen.

Una forma de expresar nuestra ética consensual es en unos nuevos “Diez Mandamientos”. Varios individuos e instituciones han intentado esto. Lo que es significativo es que ellos tienden a producir resultados similares los unos a los otros; y que lo que ellos producen es característico de la época en la cual viven. Aquí está un conjunto de los nuevos “Diez Mandamientos” de hoy en día, que encontré en una página web atea:

! No hagas a otros lo que tú no querrías que ellos te hiciesen.

! Sobre todas las cosas, lucha por no causar daño.

! Trata a lo seres humanos; y a las otras formas de vida, y al mundo en general, con amor, honestidad, lealtad y respeto.

! No pases por alto a la maldad ni evites administrar justicia; y siempre está listo para perdonar las malas acciones que son admitidas libremente y lamentadas honestamente.

! Vive la vida con un sentido de alegría y maravilla.

! Siempre busca estar aprendiendo algo nuevo.

! Pon a prueba todas las cosas; siempre compara tus ideas con los hechos; y está listo para descartar aún la más apreciada idea si no se ajusta a los hechos.

! Nunca busques autocensurarte o apartarte de la disensión; y siempre respeta el derecho de otros a no estar de acuerdo contigo.

! Fórmate opiniones independientes basadas en tu propio razonamiento y experiencia; no permitas que otros te cieguen.

! Cuestiona todo.

Esta pequeña colección no es la obra de una gran saga; de ningún profeta, ni de ningún ético profesional. Es simplemente un común compilador de la internet esforzándose e intentando resumir los principios de la buena vida de hoy, en comparación con los Diez Mandamientos de la Biblia. Fue la primera lista que encontré cuando escribí “Nuevos Diez Mandamientos” en un motor de búsqueda de internet; y deliberadamente no busqué más. La totalidad del punto es que éste es el tipo de lista que cualquier persona ordinaria y decente de hoy en día elaboraría. No todo el mundo elaboraría exactamente la misma lista de diez principios. El filósofo John Rawls podría incluir algo como esto: “Siempre diseña tus normas como si no supieses si tú vas a estar en el tope o en el fondo de la escala social”. Un supuesto sistema Inuit para compartir alimentos es un ejemplo práctico del principio de Rawls: la persona que corta el alimento es el último en escoger.[182]

[Acotación del Traductor: Inuit: un miembro de los pueblos esquimales que habitan las tierras más al norte de Norteamérica, desde el norte de Alaska hasta el este de Canadá y Groenlandia. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/Inuit ]

En mis propios Diez Mandamientos enmendados, yo escogería algunos de los de arriba, pero trataría de hallarle lugar; entre otros, a los siguientes:

! Disfruta de tu propia vida sexual (mientras ella no dañe a nadie más) y permite que los demás disfruten las suyas en privado; cualesquiera que sean sus inclinaciones, porque no son asunto tuyo.

! No discrimines ni oprimas en base al sexo, raza o (tanto como sea posible) especie.

! No adoctrines a los niños. Enséñales a pensar por sí mismos; cómo evaluar las evidencias, y como no estar de acuerdo contigo.

! Valora al futuro en una escala de tiempo mayor que la tuya propia.

Pero no nos importen estas pequeñas diferencias de prioridad. El punto es que casi todos nosotros nos hemos movido hacia delante; en gran forma, desde los tiempos bíblicos. La esclavitud, que era asumida como normal en la Biblia y a lo largo de mucho de la historia, es abolida en los países civilizados en el siglo diecinueve. Todas las naciones civilizadas aceptan ahora lo que era ampliamente negado hasta la década de 1920; que el voto de una mujer, en una elección, o en un jurado, es igual al voto de un hombre. En las sociedades ilustradas de hoy (una categoría que no incluye; por ejemplo, a Arabia Saudita), las mujeres ya no son consideradas como una propiedad, como claramente lo eran en tiempos bíblicos.

Cualquier sistema legal moderno hubiera enjuiciado a Abraham por abuso infantil. Y si él hubiese llevado a cabo su plan de sacrificar a Isaac, nosotros lo hubiésemos condenado por asesinato en primer grado. Aún así, conforme a los mores de su época, su conducta era totalmente admirable; en obediencia a los mandamientos de Dios.

[Religiosos o no; nosotros todos hemos cambiado masivamente en nuestra actitud hacia lo que es correcto y lo que está mal. ¿Cuál es la naturaleza de este cambio y qué lo dirige?

En toda sociedad existe más o menos un misterioso consenso, que cambia a través de las décadas, y para el cual no es pretencioso usar la prestada palabra alemana Zeitgeist (espíritu de la época) Dije que el voto femenino ahora era universal en las democracias del mundo; pero esta reforma es asombrosamente reciente. Aquí están algunas fechas en las cuales le fue conferido a las mujeres el derecho a votar:

Nueva Zelanda     1893

Australia              1902

Finlandia             1906

Noruega               1913

Estados Unidos    1920

Gran Bretaña       1928

Francia                1945

Bélgica                 1946

Suiza                   1971

Kuwait                 2006

Esta dispersión de fechas a lo largo del siglo veinte es una medida del cambiante Zeitgeist. Otra, es la actitud hacia las razas. En la primera parte del siglo veinte, casi todo el mundo en Gran Bretaña (y en muchos otros países también), sería juzgado como racista por los estándares de hoy. La mayoría de las personas blancas creía que las personas negras (en cuya categoría ellos hubiesen amontonado a los muy diversos africanos junto a grupos no relacionados de la India, Australia y Melanesia), eran inferiores a las personas blancas; en casi todos los aspectos excepto—en una forma ofensivamente condescendiente—en su sentido del ritmo.

El equivalente de 1920 de James Bond, era ese alegre y cortés héroe juvenil, Bulldog Drummond. En una novela, El Gang Negro, Drummond se refiere a los “judíos, extranjeros y otros tipos ignorantes y no sofisticados”. En la escena clímax de La Hembra de la Especie, Drummond es astutamente disfrazado como Pedro, un sirviente de raza negra del archi-villano. Para su dramático descubrimiento ante el lector, y ante el archi-villano, de que “Pedro” es realmente el mismísimo Drummond, él pudo haber dicho: “Tú piensas que yo soy Pedro; pero no te has dado cuenta que soy tu archi-enemigo Drummond ennegrecido”. Pero en vez de eso él escogió estas palabras: “No toda barba es falsa, pero todo nigger hiede. Esta barba no es falsa, querido, y este nigger no hiede. Así que yo estoy pensando; algo está mal en alguna parte”[183].

Bulldog Drummond

Yo lo leí en la década de 1950, tres décadas después de que fue escrito; y era (precisamente) todavía posible para un muchacho, excitarse ante el drama sin notar el racismo. Hoy en día sería inconcebible. Thomas Henry Huxley; conforme a los estándares de su época, era un ilustrado progresista liberal. Pero su época no era la nuestra; y en 1871 él escribió lo siguiente:

Ningún hombre racional, conocedor de los hechos, cree que el negro promedio, es el igual, todavía menos superior, del hombre blanco. Y si esto fuese cierto, es simplemente increíble que; cuando todas sus faltas de capacidad son removidas, y nuestro pariente de quijada protuberante posea un campo justo así como ningún opresor, él sería capaz de competir exitosamente con su rival de cerebro más grande y quijada más pequeña, en una competencia que sería llevada a cabo con pensamientos y no con mordiscos. Los lugares más altos en la jerarquía de nuestra civilización con toda seguridad no estarían al alcance de nuestros oscurecidos primos.[184]

Thomas Henry Huxley (1825-1895)

Biólogo británico mejor conocido como “el Bulldog de Darwin”

por su defensa de la Teoría de la Evolución de Darwin. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Thomas_Henry_Huxley

Es común que los buenos historiadores no juzguen declaraciones de tiempos pasados conforme a sus propios estándares. Abraham Lincoln; al igual que Huxley, estaba adelantado a su época, aún así, sus puntos de vista en asuntos raciales también suenan atrasadamente racistas en nuestra época. Aquí él está en un debate en 1858 con Stephen A. Douglas:

Yo diría, entonces, que no estoy, y nunca he estado, a favor de producir en cualquier forma la igualdad social y política de las razas blanca y negra; que yo no estoy, y nunca he estado a favor de convertir a los negros en votantes o jurados, ni en calificarlos a ellos para cargos públicos; tampoco para que se casen con personas blancas; y diré, además de esto, que existe una diferencia física entre las razas blanca y negra que yo creo que por siempre prohibirá que las dos razas vivan juntas en términos de igualdad social y política. Y en la misma forma en que ellos no pueden vivir así; mientras sí permanezcan juntos, deben existir obligatoriamente las posiciones de superior e inferior, y yo, tanto como cualquier otro hombre, estoy a favor de asignar la posición superior a la raza blanca.[185]

Abraham Lincoln (1809-1865)

Décimo Sexto Presidente de los Estados Unidos de América (1861-1865)

Fue el primer presidente estadounidense del Partido Republicano.

Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Abraham_Lincoln

Si Lincoln y Huxley hubiesen sido educados en nuestra época, ellos hubieran sido los primeros en espantarse junto al resto de nosotros ante nuestros sentimientos victorianos y resbaladizo tono. Los cito a ellos sólo para ilustrar como se mueve el Zeitgeist. Si hasta Huxley; una de las grandes mentes liberales de su época, y hasta Lincoln, quién le dio la libertad a los esclavos, pudieron decir esas cosas, simplemente imagínese lo que un victoriano promedio debe haber pensado.

Regresando al siglo dieciocho; es, por supuesto, bien conocido que Washington, Jefferson y otros hombres de la Era de la Ilustración, poseían esclavos. El Zeitgeist se mueve hacia adelante; así que inexorablemente, también lo hace lo que nosotros algunas veces tomamos como inmutable, y olvidamos que el cambio es un fenómeno real en todo su derecho.

Existen numerosos otros ejemplos. Cuando los marineros desembarcaron por primera vez en las islas Mauricio y vieron a los gentiles dodos, nunca se les ocurrió a ellos hacer nada diferente que matarlos a palos. Ellos ni siquiera querían comérselos (fueron descritos como incomibles por su mal sabor).

Dodo (Raphus cucullatus)—hoy extinto.

Tenía un metro de alto; no podía volar; se alimentaba de frutas, y anidaba en el suelo.

Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Dodo

Presumiblemente, golpear aves indefensas, mansas, y que no podían volar, en la cabeza con un palo, simplemente era algo que hacer. Hoy en día tal comportamiento sería impensable, y la extinción del equivalente moderno del Dodo, aún por accidente, sin siquiera pensar en su deliberado asesinato por humanos, sería considerado una tragedia.

Precisamente una tragedia como esa; conforme a los estándares del clima cultural de hoy, fue la reciente extinción del Thylacinus, el lobo de Tasmania.

Lobo de Tasmania (extinto)

Ésta; ahora lamentada icónica criatura, tenía un precio fijado por su cabeza tan recientemente como 1909. En las novelas victorianas sobre África, “Elefante”, “León” y “Antílope” (note el revelador singular), son “piezas de caza” y lo que uno le hace a las piezas de cacería; sin pensarlo dos veces, es dispararles.

No para obtener alimento. No en defensa propia. Sino por “deporte”. Pero ahora el Zeitgeist ha cambiado. Admitidamente, “deportistas” adinerados y sedentarios, puede que le disparen a los animales africanos silvestres desde la seguridad de un Land Rover y tomen sus cabezas disecadas para llevárselas a su casa. Pero ellos tienen que pagar a través de la nariz (pay through the nose = pagar un precio muy alto) para hacerlo, y son ampliamente despreciados por ello.

Land Rover

La conservación de la fauna silvestre y la conservación del ambiente, se han convertido en valores aceptados con el mismo estatus moral que alguna vez fue acordado a respetar el Sabbath y a despreciar a las imágenes esculpidas.

Los cambiantes años sesenta son legendarios por su modernidad liberal. Pero al comienzo de esa década, un procurador acusador, en el juicio por obscenidad contra Lady Chatterley’s Lover, (El Amante de la Señora Chatterley) todavía podía preguntarle al jurado: “Aprobarían ustedes que vuestros hijos, vuestras jóvenes hijas—porque las niñas pueden leer tan bien como los muchachos—lean este libro? ¿Es éste un libro que usted dejaría descuidadamente en cualquier parte de su casa? ¿Es éste un libro que a usted le gustaría que leyese su esposa o sus sirvientes?. Esta última pregunta retórica es una ilustración particularmente sorprendente, de la velocidad con la cual cambia el Zeitgeist.

El Amante de la Señora Chatterley: es una novela de D. H. Lawrence. Impresa privadamente en Florencia; Italia en 1928. No fue impresa en Gran Bretaña hasta 1960. La publicación de esta novela provocó un escándalo debido a sus explícitas escenas sexuales; incluyendo palabras de cuatro letras previamente prohibidas, y quizás particularmente, porque los amantes eran un hombre de la clase trabajadora y una mujer de la burguesía. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Lady_Chatterley%27s_Lover

La invasión estadounidense de Irak es ampliamente condenada por sus bajas civiles; aún así, las cifras de bajas civiles están en órdenes de magnitud más bajas en comparación con la Segunda Guerra Mundial (1941-1945). Parece existir un estándar firmemente cambiante sobre lo que es moralmente aceptable. Donald Rumsfeld [Secretario de Defensa del Presidente George W. Bush] quien suena hoy tan insensible y odioso; hubiese sonado como un liberal de corazón sangrante si él hubiese dicho lo mismo durante la Segunda Guerra Mundial. Algo ha cambiado en las décadas transcurridas. Ha cambiado en todos nosotros; y el cambio no tiene conexión con la religión. Si acaso; sucede a pesar de la religión, no debido a ella.

El cambio es en una reconocible y consistente dirección, que la mayoría de nosotros juzgamos como un mejoramiento. Hasta Adolfo Hitler; ampliamente considerado como la encarnación de llevar los límites de la maldad hasta territorios desconocidos; no hubiese sobresalido en tiempos de Calígula o de Gengis Khan. Sin duda; Hitler asesinó a más personas que Gengis, pero él poseía tecnología del siglo veinte. Y ¿Obtuvo Hitler su mayor placer al ver de cerca de sus víctimas “bañadas en lágrimas”? Nosotros juzgamos el grado de maldad de Hitler por los estándares de hoy; y la moral Zeitgeist se ha movido desde los tiempos de Calígula, en la misma forma que la tecnología. Hitler luce particularmente como malvado sólo debido a los estándares más benignos de nuestra época.

Dentro de nuestro tiempo de vida; gran cantidad de personas intercambiaban apodos derogatorios y estereotipos nacionales ofensivos como: Frog (Sapo: estereotipo ofensivo: persona francesa), Wop (rufián napolitano: estereotipo ofensivo: persona de origen italiano;), Dago (estereotipo ofensivo: persona de origen italiano, español o portugués), Hun (Huno: estereotipo ofensivo: persona de origen asiático); Yid (estereotipo ofensivo: persona judía); Coon (Racoon: Mapache: estereotipo ofensivo: persona de piel oscura); Nip (estereotipo ofensivo: persona japonesa); Wog (estereotipo ofensivo: una persona de piel oscura del Medio Oriente o del Sureste de Asia).

No aseguraré que tales palabras hayan desaparecido; pero ellas son ampliamente deplorables en círculos decentes. La palabra “negro”; cuando no intenta ser insultante, puede ser usada para fechar una pieza de prosa británica. Los prejuicios son de hecho reveladores de la fecha de una pieza de escritura. En su propio tiempo, un respetado teólogo de Cambridge; A. C. Bouquet, fue capaz de comenzar el capítulo sobre el Islam de su Religión Comparativa, con estas palabras: “El Semita no es un monoteísta natural; como se suponía a mitad del siglo diecinueve. Es un animista”. La obsesión con las razas (en oposición a las culturas) y el revelador uso del singular (“El Semita… Es un animista”) para reducir a toda una pluralidad de personas a un solo “tipo”, no son abominables bajo ningún estándar. Pero ellos son otro minúsculo indicador del cambiante Zeitgeist.

Ningún profesor de teología, o de cualquier otra disciplina de Cambridge usaría hoy esas palabras. Tales sutiles pistas de cambiantes mores nos dicen que Bouquet estaba escribiendo no más tarde de la primera mitad del siglo veinte. Era en efecto 1941.

Si regresamos cuatro décadas, los cambiantes estándares se hacen inequívocos. En un previo libro, cité a la utópica Nueva República de H. G. Wells, y debo hacerlo de nuevo, porque es una ilustración tan negativamente impactante, que ilustra muy bien el punto que estoy haciendo:

¿Y cómo tratará la Nueva República a las razas inferiores? ¿Cómo manejará al negro?..¿al hombre amarillo?…¿al judío?…¿esos enjambres de gente negra, y marrón, y de blancos-sucios, que no llegan hasta las nuevas necesidades de la eficiencia?. Bien, el mundo es un mundo; y no una institución de caridad, y yo asumo que ellos tendrán que irse… Y el sistema ético de estos hombres de la Nueva República, el sistema ético que dominará el estado del mundo, será conformado primariamente para favorecer la procreación de lo que es fino y eficiente, bello en humanidad—cuerpos bellos y fuertes, mentes claras y poderosas…Y el método que la naturaleza ha seguido hasta ahora en la conformación del mundo, donde se previno que la debilidad propagase debilidad…es muerte…los hombres de la Nueva República harán que matar valga la pena.

Eso fue escrito en 1902, y Wells era considerado como progresista en su época. En 1902, tales sentimientos, aunque no eran compartidos ampliamente, eran completamente aceptables como argumento en una fiesta para cenar. Los lectores modernos; en contraste, literalmente se quedan sin aliento con horror cuando ven esas palabras. Somos forzados a darnos cuenta que Hitler, con todo lo abominable que era, no estaba completamente fuera del Zeitgeist de su época, como nos parece desde el ventajoso punto de vista de hoy. Cuán rápidamente cambia el Zeitgeist—y se mueve paralelamente; en un amplio frente, por todo el mundo educado.

¿De dónde; entonces, provinieron estos concertados y constantes cambios? No es mi tarea responder a esta difícil pregunta. Es suficiente que ellos ciertamente no provinieron de la religión.

Si soy forzado a proponer una teoría, me acercaría a ella a lo largo de las siguientes líneas: Nosotros necesitamos explicar porqué el cambiante Zeitgeist moral está tan ampliamente sincronizado entre grandes cantidades de personas; y necesitamos explicar su relativamente consistente dirección.

Primero, ¿Cómo es esto sincronizado entre tantas personas? Se disemina a sí mismo de mente en mente a través de la conversación en bares y fiestas, a través de libros y revisiones de libros, a través de los periódicos, la radio y la televisión; y hoy en día a través de la internet.

Los cambios en el clima moral son señalados en editoriales; en programas radiales de entrevistas; en discursos políticos, en las rápidas expresiones de los comediantes y en los guiones de las telenovelas; en los votos de los parlamentarios que hacen las leyes; y en las decisiones de los jueces que las interpretan.

Una forma de ponerlo sería en términos de frecuencias meméticas cambiantes en la piscina memética, pero no debo extenderme en esto.

Algunos de nosotros nos quedamos atrás de la ola de la cambiante Zeitgeist moral que avanza; y algunos de nosotros estamos ligeramente delante de ella. Pero la mayoría de nosotros en el siglo veinte estamos amontonados juntos y muy delante de nuestra contraparte de la Edad Media; o de la época de Abraham; o hasta de la reciente década de 1920. La totalidad de la ola se mantiene en movimiento; y hasta la vanguardia de un siglo anterior (T. H. Huxley es el ejemplo obvio), se hallará a sí misma detrás de los atrasados de un siglo posterior.

Por supuesto; el avance no es una suave inclinación sino zigzagueantes dientes de serrucho. Existen retrocesos locales y temporales, como el que está sufriendo los Estados Unidos de América desde su gobierno a comienzos del 2000. Pero en la escala de tiempo a largo plazo, la tendencia progresista es inconfundible y continuará.

¿Qué la impulsa en su consistente dirección? Nosotros no debemos descuidar el rol directivo de líderes individuales quienes; al estar adelantados a su época, se levantan y persuaden al resto de nosotros a movilizarnos con ellos. En los Estados Unidos de América los ideales de la igualdad racial fueron promovidos por líderes políticos del calibre de Martin Luther King, y actores y deportistas, y otras figuras públicas, y ejemplos a seguir, como Paul Robeson, Sidney Poitier, Jesse Owens y Jackie Robinson.

King Robeson Poitier Owens Robinson

La emancipación de los esclavos y de las mujeres debió mucho a líderes carismáticos; algunos no lo fueron. Algunos que eran religiosos hicieron sus buenas acciones porque eran religiosos. En otros casos, su religión fue accidental. Aunque Martin Luther King era cristiano, él derivó su filosofía de desobediencia civil no violenta directamente de Mahatma Ghandi, quien no era cristiano.

Mahatma Ghandi

Entonces; también, existe un mejoramiento en la educación y; en particular, el creciente entendimiento de que cada uno de nosotros comparte una humanidad que es común a todos los miembros de las otras razas y de los dos sexos—dos ideas profundamente no-bíblicas que provinieron de la ciencia biológica; especialmente de la evolución.

Una razón por la cual las personas de piel oscura y las mujeres; y en la Alemania nazi, los judíos y los gitanos, han sido tratados de mala manera, es porque ellos eran percibidos como no completamente humanos. El filósofo Peter Singer; en su libro Liberación Animal, es el más elocuente defensor del punto de vista de que nosotros deberíamos movernos a una condición pos-especie en la cual el tratamiento humanitario es concedido progresivamente a todas las especies distintas al ser humano, que tengan la capacidad para apreciarlo.

El Filósofo Peter Singer y su libro “Liberación Animal”

Quizás esto apunta hacia la dirección hacia la cual el Zeitgeist moral pueda moverse en los próximos siglos. Sería una extrapolación natural de anteriores reformas; como la abolición de la esclavitud y la emancipación de las mujeres.

Está más allá de mi sicología y sociología amateur, ir más allá en explicar el porqué el Zeitgeist moral se mueve en su amplia forma concertada. Para mis propósitos, es suficiente que, como un asunto de hechos observados, sí se mueve, y no es dirigida por la religión—y ciertamente no por las Escrituras. Es probable que esto ocurra no debido a una sola fuerza; como la gravedad, sino debido a un complejo inter-juego de diversas fuerzas como las que propelen a la Ley de Moore, que describe el incremento exponencial del poder de computación. Cualquiera que sea la causa, el manifiesto fenómeno de la progresión del Zeitgeist, es más que suficiente para socavar la afirmación de que nosotros necesitamos a Dios para poder ser buenos; o para decidir lo que es bueno.

¿Y QUE HAY DE HITLER Y STALIN?

¿NO ERAN ELLOS ATEOS?

El Zeitgeist puede moverse; y moverse en una generalmente progresiva dirección, pero como he dicho, son zigzagueantes dientes de serrucho no un suave mejoramiento. Y han existido algunos reveses espantosos.

Stalin Hitler

Reveses sobresalientes; profundos y terribles, son proporcionados por los dictadores del siglo veinte. Es importante separar las malvadas intenciones de hombres como Hitler y Stalin del vasto poder que ellos usaron para llevarlas a cabo. Ya he observado que las ideas e intenciones de Hitler no eran auto-evidentemente más malvadas que las de Calígula—o alguno de los sultanes del Imperio Otomano, cuyas abrumadoras hazañas de maldad son descritas en el libro de Noel Barber Los Amos del Cuerno de Oro. Hitler poseía armas y tecnología de comunicación del siglo veinte. Aún así, Hitler y Stalin; por cualquier estándar, fueron hombres espectacularmente malvados.

“Hitler y Stalin eran ateos. ¿Qué tiene usted que decir sobre eso?” La pregunta ha surgido, después de cada conferencia pública que yo haya dado sobre religión; así como en la mayoría de mis entrevistas radiales. Es hecha en una forma truculenta; indignantemente despachada con dos asunciones: no sólo (1) eran Hitler y Stalin ateos; sino que (2) ellos hicieron sus terribles cosas porque eran ateos. La primera asunción es verdadera para Stalin, pero dudosa sobre Hitler. Pero la asunción (1) es irrelevante de todas formas; porque la asunción (2) es falsa. Es ciertamente ilógica si se piensa que se deriva de (1).

Aún si aceptamos que Hitler y Stalin tenían en común el ateísmo, ellos dos también tenían bigotes, como también los tiene Saddam Hussein. Así que ¿Qué? La pregunta interesante no es si seres humanos individuales malvados (o buenos) eran religiosos o ateos. Nosotros no estamos en el negocio de contar cabezas malvadas, ni en el de compilar dos listas rivales de iniquidad.

El hecho de que las hebillas de los cinturones nazis tenían la inscripción “Gott mit uns” [Dios (está) con nosotros], no prueba nada; por lo menos no sin una mayor cantidad de discusión. Lo que importa no es si Hitler y Stalin eran ateos, sino si el ateísmo sistemáticamente, ejerce influencia sobre las personas para que hagan cosas malas. No existe evidencia de que lo haga.

No parecen existir dudas de que, de hecho, Stalin era ateo. Él recibió su educación en un seminario cristiano ortodoxo, y su madre nunca perdió su decepción de que él no hubiese ingresado al sacerdocio, como ella quería—un hecho que; conforme a Allan Bullock, le provocaba mucha risa a Stalin.[186] Quizás debido a su entrenamiento para el sacerdocio; el maduro Stalin era severamente crítico de la Iglesia Ortodoxa Rusa; del Cristianismo y de la religión en general. Pero no existe evidencia de que su ateísmo motivaba su brutalidad.

Su temprana educación religiosa probablemente tampoco la motivó; a menos que él fuese enseñado a reverenciar una fe absolutista; a la autoridad fuerte y una creencia en que los fines justifican los medios.

La leyenda de que Hitler era ateo ha sido asiduamente cultivada; tanto, que una gran cantidad de personas la cree incuestionablemente; y es regularmente y desafiantemente cabalgada por apologistas religiosos. La verdad sobre el asunto está lejos de ser clara. Hitler nació en una familia católica, y asistió a escuelas e iglesias católicas cuando niño. Obviamente, eso no es significativo en sí mismo: él fácilmente puede haber renunciado en la misma forma en que Stalin renunció a la ortodoxia rusa luego de abandonar el seminario teológico de Tiflis. Pero Hitler nunca renunció formalmente a su catolicismo; y existen indicaciones a lo largo de su vida de que él permaneció religioso. Si no católico, él parece haber retenido una creencia en algún tipo de divina providencia. Por ejemplo; él escribió en Mein Kampf, [Mi Lucha], que, cuando él se enteró de las noticias de la declaración de la Primera Guerra Mundial, “Yo caí de rodillas y le di gracias al cielo con todo mi corazón por el favor de haberme permitido vivir en tal época”.[187]

Pero eso fue en 1914; cuando él todavía tenía 25 años de edad. ¿Quizás cambió él después de eso?. En 1920; cuando Hitler tenía treinta y uno, su cercano asociado Rudolf Hess, quien más tarde sería vice-Führer, escribió en una carta al Primer Ministro de Bavaria: “Yo conozco al señor Hitler muy bien personalmente y soy muy cercano a él. Él tiene un carácter inusualmente honorable, lleno de profunda bondad; es religioso, un buen católico”.[188] Por supuesto, podría decirse que, como Hess percibió el “honorable carácter” y la “profunda bondad” tan catastróficamente equivocados; ¡Quizás él también percibió equivocadamente lo de “buen católico”! Hitler escasamente podría ser descrito como “bueno” en nada; lo que me recuerda el argumento más audazmente cómico que he escuchado a favor de la proposición de que Hitler debió ser ateo. Parafraseando de muchas fuentes: Hitler fue un hombre malo. El cristianismo enseña bondad; en consecuencia, !Hitler no pudo ser cristiano! La frase de Goering sobre Hitler: “Sólo un católico puede unificar a Alemania”; podría significar alguien criado como católico en vez de un católico creyente.

En un discurso en 1933 en Berlín, Hitler dijo: “Nosotros estamos convencidos que las personas necesitan y requieren de su fe. Nosotros; en consecuencia, hemos asumido una pelea contra el ateísmo, y eso no meramente con declaraciones teóricas: lo hemos aplastado”.[189] Esto sólo podría indicar; al igual que muchos otros, que Hitler, “creía en la creencia”. Pero tan tarde como 1941 él le dijo a su adjunto; el general Gerard Engel: “Yo permaneceré como católico por siempre”.

Aún si él no permaneció como un creyente cristiano sincero, Hitler tendría que haber sido positivamente inusual para no haber sido influenciado por la larga tradición cristiana de culpar a los judíos como los que mataron a Cristo. En un discurso en Munich en 1923, Hitler dijo: “La primera cosa a hacer es rescatar (a Alemania) de los judíos que están arruinando a nuestro país…Nosotros queremos evitar que nuestra Alemania sufra, como sufrió otro la muerte en la cruz”.[190]. En su Adolf Hitler: La Biografía Definitiva, John Toland escribió sobre la posición religiosa de Hitler en el momento de la “solución final”:

Todavía siendo miembro solvente de la Iglesia de Roma a pesar de detestar su jerarquía, él llevaba consigo la enseñanza de que los judíos mataron a Cristo. La exterminación; en consecuencia, podía ser hecha sin dolor de conciencia, ya que meramente, estaba actuando como la mano vengadora de dios—mientras se hiciese impersonalmente, sin crueldad.

El odio de los cristianos hacia los judíos no es solamente una tradición católica. Martin Lutero era un virulento anti-semita. En la Asamblea de la ciudad alemana de Worms él dijo que: “Todos los judíos deben ser expulsados de Alemania”; y escribió un libro titulado: Sobre los Judíos y sus Mentiras, que probablemente influyó en Hitler. Lutero describió a los judíos como “una camada de víboras”, y la misma frase fue usada por Hitler en un asombroso discurso de 1922, en el cual repitió varias veces que era cristiano:

Mi sentimiento como cristiano me señala hacia mi Señor y Salvador como un luchador. Me señala hacia el hombre quien una vez en soledad, rodeado de unos pocos seguidores, reconoció a estos judíos por lo que eran y llamó a los hombres a pelear contra ellos y quien, ¡verdad de Dios! era el más grande no como sufrido, sino como luchador. En amor incondicional como cristiano y como hombre leí todo el pasaje que nos dice que el Señor al final se levantó en Su poder y tomó el látigo para sacar del Templo a la camada de víboras y serpientes. Cuán grandiosa fue su lucha a favor del mundo y en contra del veneno judío. Hasta hoy, después de dos mil años, con la más profunda emoción reconozco más profundamente que nunca, ante el hecho que fue por esto que Él tuvo que sangrar sobre la Cruz. Como cristiano no tengo obligación de permitirme ser engañado, sino la obligación de ser un luchador por la verdad y la justicia…Y si existe algo que pueda demostrar que estamos actuando correctamente es la angustia que crece diariamente. Porque como cristiano también tengo una obligación con mi propio pueblo.[191]

Es difícil saber si Hitler tomó la frase: “camada de víboras” de Lutero, o si la obtuvo directamente de La Biblia (Mateo 3:7), como Lutero probablemente hizo. En cuanto al tema de la persecución judía como parte de la voluntad de Dios, Hitler regresó a ella en Mein Kampf [Mi Lucha]: “En consecuencia, hoy creo que estoy actuando en concordancia con el Todopoderoso Creador: al defenderme a mí mismo contra los judíos, estoy luchando a favor de la obra del Señor”. Eso fue en 1925. Él lo dijo de nuevo en un discurso en el Reichstag [parlamento alemán] en 1938, y dijo cosas similares a lo largo de toda su carrera.

Citas como esas tienen que ser balanceadas con otras de su Charla en la Mesa, en la cual Hitler expresó puntos de vista virulentamente anti-cristianos, que fueron registrados por su secretaria. Las siguientes datan todas de 1941:

El golpe más pesado que alguna vez golpeó a la humanidad fue la llegada del cristianismo. El Bolchevismo es el hijo ilegítimo del cristianismo. Ambos son invenciones de los judíos. La deliberada mentira en materia de religión fue presentada al mundo por el cristianismo…

La razón del porqué el mundo antiguo era tan puro, ligero y sereno, era que no conocía nada de los dos grandes azotes: la viruela y el cristianismo.

Cuando todo se ha dicho, no tenemos razones para desear que los italianos y los españoles deban librarse de la droga del cristianismo. Seamos nosotros el único pueblo que está inmunizado contra esa enfermedad.

Las Charlas en la Mesa de Hitler contienen más citas como esas; a menudo igualando al cristianismo con el bolchevismo; algunas veces derivando una analogía entre Karl Marx y San Pablo y nunca olvidando que ambos eran judíos (aunque Hitler, absurdamente, siempre fue terco en cuanto a que Jesús no era judío). Es posible que Hitler para 1941 haya experimentado algún tipo de des-conversión o desilusionamiento con el cristianismo. ¿O la resolución de las contradicciones es simplemente que él era un mentiroso oportunista cuyas palabras no pueden ser creídas, en cualquier dirección?.

Puede ser argumentado, que a pesar de sus propias palabras y las de sus asociados, Hitler realmente no fue religioso, sino que cínicamente explotaba la religiosidad de su audiencia. Él puede haber estado de acuerdo con Napoleón; quien dijo: “La religión es una cosa excelente para mantener tranquilas a las personas comunes”; y con Séneca el Joven: “La religión es considerada por las personas comunes como verdad; por las sabias como falsa, y por los gobernantes como útil”. Nadie puede negar que Hitler fuese capaz de tal insinceridad. Si ese fue su verdadero motivo para aparentar ser religioso, es útil recordar que Hitler no llevaba a cabo sus atrocidades por sí solo. Las terribles acciones fueron llevadas a cabo por soldados y sus oficiales; la mayoría de quienes, seguramente eran cristianos. De hecho, el cristianismo del pueblo alemán es subyacente a la mismísima hipótesis que estamos discutiendo—una hipótesis para explicar ¡la supuesta insinceridad de la religiosidad de Hitler!. O, quizás, Hitler sentía que tenía que mostrar alguna simpatía pública por el cristianismo; o de otra forma su régimen no hubiese recibido el apoyo que recibió de la Iglesia.

Este apoyo se mostró en varias formas; incluyendo el persistente rechazo del Papa Pío XII a asumir un postura contra los nazis—un asunto de considerable vergüenza para la iglesia moderna. O la religiosidad cristiana de Hitler era insincera; o el simuló ser cristiano para ganarse—exitosamente—la cooperación de los alemanes cristianos y de la iglesia católica. En cualquiera de los dos casos, las maldades del régimen de Hitler difícilmente pueden ser atribuidas al ateísmo.

Eugenio Maria Giuseppe Giovanni Pacelli

Papa Pío XII desde 1939 hasta 1958

Aún cuando él cargaba contra el cristianismo, Hitler nunca cesó de usar el lenguaje de la Providencia: una misteriosa agencia que; creía él, lo había escogido para la misión divina de dirigir a Alemania. Él la llamaba algunas veces Providencia; en otras Dios. Después del Anschluss [anexión de Austria al régimen nazi] Hitler regresó triunfante de Viena en 1938, su entusiasmado discurso mencionó a Dios en su disfraz providencial: “Creo que fue la voluntad de Dios enviar a un muchacho de aquí al Reich [imperio], para dejarlo crecer y surgir para ser líder de la nación, para que él pudiese conducirla de regreso a su patria dentro del Reich”.[192]

Cuando él escapó de casualidad de ser asesinado en Munich en noviembre de 1939, Hitler le dio crédito a la Providencia al intervenir para salvar su vida obligándolo a él a cambiar su agenda: “Ahora estoy completamente contento. El hecho de que dejé la Bürgerbräukeller [Bodega de Cerveza de la Ciudadanía] más temprano que lo usual es una corroboración de la intención de la Providencia de permitirme lograr mi objetivo”.[193] Después de este fallido asesinato, el Arzobispo de Munich; Cardenal Michael Faulhaber, ordenó que un Te Deum [Cántico que usa la Iglesia católica para dar gracias a Dios por algún beneficio] debería oficiarse en su catedral, “Para agradecer a la Divina Providencia en nombre de la arquidiócesis por el afortunado escape del Führer ”.

Algunos de los seguidores de Hitler; con el apoyo de Goebbels, [Joseph Goebbels: ministro de propaganda de Hitler], sin ningún prurito intentaron convertir al nazismo en una religión. La siguiente cita del jefe de los sindicatos unidos, tiene el aspecto de una plegaria, y hasta tiene las cadencias de la Plegaria del Señor cristiana (el Padre Nuestro), o el Credo:

¡Adolf Hitler! ¡Nosotros estamos unidos únicamente a ti! Queremos renovar nuestros votos en esta hora: En esta tierra nosotros creemos solamente en Adolf Hitler. Creemos que el Nacional Socialismo es la única fe salvadora para nuestro pueblo. Creemos que existe un Señor Dios en el cielo, que nos creó, que nos guía, que nos dirige y nos bendice visiblemente. Y creemos que este Señor Dios nos envió a Adolf Hitler, para que Alemania pueda convertirse en una fundación para toda la eternidad.[194]

Stalin era ateo y Hitler probablemente no lo era; pero aún si lo era, la última palabra del punto debatido sobre Stalin / Hitler, es muy simple. Los ateos individualmente pueden hacer cosas malvadas, pero ellos no hacen maldades en nombre del ateísmo.

Stalin y Hitler hicieron cosas extremadamente malvadas; en el nombre de, respectivamente, del marxismo dogmático y doctrinario y de una loca y nada científica teoría de eugenesia manchada de delirios sub-wagnerianos [del compositor alemán: Wilhelm Richard Wagner ( 1813-1883) ]

Las guerras religiosas raramente son peleadas en nombre de la religión; y han sido horriblemente frecuentes en la historia. Yo no puedo pensar sobre ninguna guerra que haya sido peleada en nombre del ateísmo. ¿Porqué debería?.

Una guerra puede ser motivada por avaricia económica; por ambición política, por prejuicios étnicos o raciales, por profundos desacuerdos o venganza, o por creencias patrióticas en el destino de una nación. Aún más probable como motivo para una guerra es una fe inconmovible en que la religión de uno es la única verdadera, reforzada por un libro sagrado que explícitamente condena a muerte a todos los herejes y seguidores de religiones rivales; y explícitamente promete que los soldados de Dios irán derechito a un cielo para mártires. Sam Harris; como a menudo, da en el centro del blanco, en El Fin de la Fe:

El peligro de la fe religiosa es que le permite a los humanos normales cosechar los frutos de la locura y considerarlos sagrados. Porque a cada nueva generación de niños le es enseñado que las proposiciones religiosas no necesitan tener justificación en la forma en que están obligadas todas las otras proposiciones. La civilización todavía está sitiada por los ejércitos de los que son completamente contrarios a la naturaleza, a la razón o al sentido común. Nosotros estamos; aún ahora, matándonos debido a una literatura de la antigüedad. ¿Quién hubiera pensado que algo tan trágicamente absurdo pudiera ser posible?

En contraste, ¿Porqué iría alguien a la guerra para favorecer una ausencia de creencias?

8.- ¿QUÉ ESTÁ MAL CON LA RELIGIÓN? ¿PORQUÉ SER TAN HOSTIL?

La religión ha realmente convencido a la gente de que existe un hombre invisible—que está viviendo en el cielo—y que vigila todo lo que nosotros hacemos; cada minuto de cada día. Y el hombre invisible tiene una lista especial de diez cosas que él quiere que usted haga. Y si usted no hace ninguna de esas diez cosas; él tiene un lugar especial, lleno de fuego, humo, quemadas, torturas y angustia, adónde él lo enviará a usted a vivir, sufrir, quemarse, sofocarse, gritar y llorar por siempre hasta el final de los tiempos…!Pero él lo ama a usted!

—GEORGE CARLIN

Por naturaleza, yo no prospero en la confrontación. No pienso que el formato adversarial está bien diseñado para obtener la verdad, y regularmente rehúso invitaciones a participar en debates formales. Una vez fui invitado a debatir con el Arzobispo de York; en Edinburgo. Me sentí honrado por ello, y acepté. Después del debate el físico religioso; Russell Stannard, reprodujo en su libro ¿Deshaciéndonos de Dios?, una carta que él escribió en el Observer:

Señor; Bajo el alegre titular: “Dios llega pobremente de segundo después de la Majestad de la Ciencia”, su corresponsal de ciencia reportó (de todos los días que hay–el domingo de Pascua) como Richard Dawkins “infligió un atroz daño intelectual” al Arzobispo de York, en un debate sobre ciencia y religión. Se nos dijo de “ateos complacidos y sonrientes” y de “Leones 10, Cristianos Cero”.

Stannard continuó regañando al Observer por fallar en reportar un subsiguiente encuentro entre él y yo, junto con el Obispo de Birmingham, y el distinguido cosmólogo Sir Hermann Bondi, en la Sociedad Real, que no había sido organizado como un debate adversarial; y que había sido mucho más constructivo como resultado.

Yo sólo puedo estar de acuerdo con su implicada condena al formato del debate adversarial. En particular; por razones explicadas en [mi libro] Un Capellán del Diablo, nunca participo en debates con creacionistas.[195]

A pesar de que no me agradan los concursos gladiadorales; en alguna forma parezco haber adquirido una reputación de pugnacidad hacia la religión.

Los colegas que están de acuerdo en que Dios no existe; que están de acuerdo en que nosotros no necesitamos a la religión para ser morales; y que están de acuerdo en que nosotros podemos explicar las raíces de la religión y de la moralidad en términos no-religiosos, de todas formas regresan a mí con una gentil confusión: ¿Porqué eres tan hostil? ¿Qué hay realmente de malo con la religión? ¿Hace realmente tanto daño que nosotros deberíamos pelear contra ella? ¿Porqué no vivir y dejar vivir; como uno hace con Tauro y Escorpión; la energía cristalina y las Ley lines? ¿No es ella simplemente un sin sentido inofensivo?[196].

].

Yo podría retrucar que tal hostilidad como la que yo u otros ateos ocasionalmente expresamos hacia la religión; está limitada a las palabras. Yo no voy a bombardear a nadie; decapitarlo, apedrearlo, quemarlo en una estaca, crucificarlo, o a estrellar aviones contra sus rascacielos, simplemente debido a un desacuerdo teológico. Pero mi interlocutor usualmente no lo deja así. Él puede continuar diciendo algo como esto: “¿No lo marca a usted su hostilidad como un ateo fundamentalista; tan fundamentalista en su propia forma como los wingnuts [197]del Cinturón Bíblico en la suya?” Necesito descartar esta acusación de fundamentalismo; porque es inquietantemente común.

Área aproximada conocida como el “cinturón bíblico”

en los Estados Unidos de América y que abarca a un sector o a la

totalidad de los siguientes estados: Alabama, Arkansas,

Florida, Georgia, Illinois, Kentucky, Louisiana, Mississippi,

Missouri, North Carolina, Nuevo México, Oklahoma,

South Carolina, Texas, Virginia, y West Virginia,

EL FUNDAMENTALISMO Y LA

SUBVERSIÓN DE LA CIENCIA

Los fundamentalistas saben que ellos tienen razón, porque han leído la verdad en un libro sagrado, y ellos saben; de antemano, que nada los llevará a ellos a cambiar sus creencias.

La verdad del libro sagrado es un axioma, no es el producto final de un proceso de razonamiento. El libro es verdadero; y si la evidencia parece contradecirlo debe ser descartada; no el libro.

En contraste; lo que yo, como científico, creo (por ejemplo, la evolución), lo creo no porque lo he leído en un libro sagrado, sino porque he estudiado las evidencias. Realmente; es un asunto totalmente diferente.

Los libros sobre la evolución son creídos no porque sean sagrados. Son creídos porque presentan abrumadoras cantidades de evidencias que se apoyan mutuamente. En principio; cuando un libro de ciencia está equivocado, alguien eventualmente descubre el error, y éste es corregido en los siguientes libros. Eso; conspicuamente, no ocurre con los libros sagrados.

Los filósofos; especialmente los amateurs con un poquito de aprendizaje filosófico, y aún más especialmente, aquellos infectados de “relativismo cultural”, pueden levantar sobre este punto, un fastidioso arenque rojo: la creencia de que un científico pensaría que la evidencia es en sí misma una especie de fe fundamentalista[198].

Arenques (Cuplea especie)

Yo he manejado esto en otras partes; y sólo me repetiré a mí mismo aquí brevemente. Todos nosotros creemos en las evidencias en nuestras propias vidas; cualquiera de ellas que podamos afirmar sinceramente cuando usamos nuestros sombreros de filósofo amateur. Si yo soy acusado de asesinato; y un consejo investigador tercamente me pregunta si es cierto que yo estaba en Chicago la noche del crimen, Yo no puedo salirme del atolladero con una evasión filosófica: “Depende de lo que ustedes quieran decir con ‘cierto’ ”. Tampoco usando un argumento antropológicamente relativista: “Es sólo en vuestro sentido científico occidental de lo que es ‘en’. Los bongoleses tienen un concepto completamente diferente de ‘en’; conforme al cual uno sólo está verdaderamente ‘en’ un lugar si uno es un sacerdote consagrado autorizado para oler el testículo seco de una cabra”.[199]

Quizás los científicos son fundamentalistas en cuanto a definir en alguna forma abstracta que es lo que significa “verdad”. Pero igual lo es todo el resto de las personas. Yo no soy más fundamentalista cuando digo que la evolución es cierta que cuando digo que Nueva Zelanda está en el hemisferio sur.

Nosotros creemos en la evolución porque las evidencias la apoyan; y dejaríamos de hacerlo de la noche a la mañana, si surgiesen nuevas evidencias de la desmientan. Ningún verdadero fundamentalista diría jamás algo como esto.

Es demasiado fácil confundir al fundamentalismo con la pasión. Yo podría parecer apasionado cuando defiendo a la evolución contra un fundamentalista creacionista; pero esto no es debido a un fundamentalismo rival de mi parte. Es porque la evidencia que apoya a la evolución es abrumadoramente fuerte y yo estoy apasionadamente preocupado porque mi oponente no la puede ver—o; más usualmente, se rehúsa a mirarla porque contradice a su libro sagrado.

Mi pasión es incrementada cuando pienso en cuanto se están perdiendo, los pobres fundamentalistas y las personas en las cuales ellos influyen. Las verdades de la evolución; junto a muchas otras verdades científicas, son tan absorbentemente fascinantes y bellas, que ¡cuan trágico es morir habiéndose perdido todo eso!.

Por supuesto que eso me convierte en apasionado. ¿Cómo no podría? Pero mi creencia en la evolución no es fundamentalista; y no es una fe, porque se lo que se requeriría para que mi opinión cambie, y lo haría felizmente si se presentase la evidencia necesaria.

Y eso sucede. Ya he contado previamente la historia de un respetado alto miembro del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, cuando yo era un estudiante de pregrado. Durante años él había creído apasionadamente; y enseñado, que el Aparato de Golgi (una característica microscópica del interior de las células), no era real: para él, era una fabricación, una ilusión.

Aparato de Golgi

Foto a través del microscopio Foto y esquema

Cada lunes por la tarde, era la costumbre de todo el departamento, escuchar un conferencia sobre alguna investigación de un conferencista visitante. Un lunes; el visitante fue un biólogo celular estadounidense, quien presentó evidencia completamente convincente sobre la existencia del Aparato de Golgi. Al final de la conferencia, el anciano profesor caminó vigorosa y altivamente hasta el frente del salón, le dio la mano al estadounidense y dijo—“Mi querido colega, deseo darle las gracias. Yo he estado equivocado durante quince años”. Nosotros aplaudimos hasta que nuestras manos enrojecieron. Ningún fundamentalista haría eso jamás.

En la práctica, no todos los científicos lo harían. Pero todos los científicos lo expresan en palabras viéndolo como algo ideal—a diferencia; digamos, de los políticos que probablemente lo condenarían diciendo que es una repentina retractación. La memoria del incidente que acabo de describir, todavía me produce un nudo en la garganta.

Como científico, soy hostil hacia la religión fundamentalista porque ella activamente corrompe el trabajo científico. Nos enseña a no cambiar de opinión; y a no desear saber cosas excitantes que están disponibles para que las sepamos. Subvierte a la ciencia y debilita al intelecto. El más triste de los ejemplos que conozco es el del geólogo estadounidense; Kurt Wise, quien hoy dirige el Centro de Investigación de los Orígenes en el Bryan College, en la ciudad de Dayton, estado de Tennessee.

No es por accidente que el Bryan College lleve el nombre de William Jennings Bryan, el fiscal acusador del profesor de ciencias John Scope durante el “Juicio del Mono” de la ciudad de Dayton, en 1925.

Wise pudo haber completado su ambición de bachillerato de convertirse en un profesor de geología en una verdadera universidad, cuyo moto pudo haber sido: “piense críticamente” en vez del estupidizante mostrado en la página web del Bryan College: “Piense crítica y bíblicamente”. De hecho, él obtuvo un título verdadero en geología de la Universidad de Chicago, seguido de dos títulos de mayor nivel, en geología y paleontología de la Universidad de Harvard (nada menos), donde él estudió con Stephen Jay Gould (nada menos). Él estaba altamente calificado y era un joven científico genuinamente prometedor, bien encaminado a lograr su sueño de enseñar ciencia y hacer investigaciones en una verdadera universidad.

Entonces la tragedia lo golpeó. Vino; no del exterior, sino del interior de su propia mente; una mente fatalmente subvertida y debilitada por una crianza religiosa fundamentalista, que requería que él creyese que la Tierra—el objeto de su educación geológica en Chicago y Harvard—tenía menos de diez mil años de existencia. Él era demasiado inteligente como para no reconocer la colisión frontal entre su religión y su ciencia; y el conflicto en su mente lo convirtió a él en crecientemente intranquilo. Un día, no pudo soportar más la presión, y agarró el asunto con un par de tijeras. Agarró una Biblia y la leyó minuciosamente, cortando literalmente cada verso que tendría que ser eliminado si el punto de vista científico fuese cierto. Al final de este inmisericordemente honesto ejercicio; intensivo en mano de obra, quedó tan poco de su Biblia que:

Traté como pude; y aún con el beneficio de los intactos márgenes de las páginas de las Escrituras, hallé imposible agarrar la Biblia sin que se desgarrase en dos. Tenía que tomar una decisión entre la evolución y las Escrituras. O las Escrituras eran ciertas y la evolución estaba equivocada; o la evolución era cierta y debía botar la Biblia…Fue allí; esa noche, en la que acepté la Palabra de Dios y rechacé todo lo que la contradijese, incluyendo la evolución. Con eso; con profundo dolor, eché al fuego todos mis sueños y esperanzas sobre la ciencia.

Encuentro eso terriblemente triste; pero mientras el relato sobre el Aparato de Golgi me produjo lágrimas de admiración y triunfo, el relato de Kurt Wise es simplemente patético—patético y condenable. La herida; a su carrera y a la felicidad de su vida, fue auto-infligida; tan innecesaria, tan fácil de evitar. Todo lo que él tenía que hacer era botar la Biblia.

O interpretarla simbólicamente; como hacen los teólogos. En vez de eso, él hizo lo que hacen los fundamentalistas y botó a la ciencia; a la evidencia, y a la razón, junto con sus sueños y esperanzas.

Quizás único entre los fundamentalistas, Kurt Wise es honesto—devastantemente, dolorosamente y asombrosamente honesto. Otórguenle el Premio Templeton, él podría ser el primer receptor realmente sincero. Wise trae a la superficie lo que secretamente ocurre debajo; en las mentes de los fundamentalistas en general. Cuando ellos encuentran evidencias científicas que contradicen sus creencias. Escuchen esta perorata:

Aunque existen razones científicas para aceptar una Tierra joven, yo soy un creacionista de la edad-joven, porque ese es mi entendimiento de las Escrituras. Como lo compartí con mi profesor hace años cuando estaba en la universidad, si toda la evidencia en el universo se torna en contra del creacionismo, yo sería el primero en admitirlo, pero todavía seguiría siendo un creacionista porque eso es lo que la Palabra de Dios parece indicar. Debo permanecer obligatoriamente así.[200]

Él pareciera estar citando a Lutero cuando clavó sus tesis a la puerta de la iglesia de Wittenberg, pero el pobre Kurt Wise me recuerda a Winston Smith en “1984”, luchando desesperadamente para creer que dos más dos es igual a cinco, si el Gran Hermano dice que lo es. Winston; sin embargo, estaba siendo torturado. El doble pensamiento de Wise no proviene del imperativo de la tortura física; sino del imperativo—aparentemente tan innegable para algunas personas—de la fe religiosa: argumentablemente una forma de tortura mental.

La Iglesia de Wittenberg, Alemania y su puerta.

Donde Martín Lutero clavó sus 95 tesis en 1517

Dando origen a la Reforma de la Iglesia Cristiana (Protestantismo)

Yo soy hostil a la religión por lo que le hizo a Kurt Wise. Y si le hizo eso a un geólogo educado en la Universidad de Harvard, sólo piense en lo que puede hacerle a otros menos dotados y menos bien armados de conocimiento.

La religión fundamentalista esta inclinada determinadamente hacia arruinar la educación científica de incontables miles de mentes jóvenes inocentes, bien intencionadas, y ansiosas de conocimiento. La religión “sensible” no-fundamentalista, puede que no esté haciendo eso. Pero enseñar a los niños durante sus primeros años, que la fe incuestionable es una virtud, es hacer al mundo propicio para el fundamentalismo.

EL LADO OSCURO DEL ABSOLUTISMO

En el capítulo previo; cuando trataba de explicar el cambiante Zeitgeist moral, invoqué un amplio consenso de personas ilustradas, liberales y decentes. Hice la asunción color de rosa de que: “nosotros” todos estamos de acuerdo con este consenso; algunos más que otros, y tenía en mente a la mayoría de las personas que probablemente lean este libro; ya sean religiosas o no.

Pero; por supuesto, no todos están incluidos en el consenso (y no todos desearían leer mi libro). Tiene que ser admitido que el absolutismo está lejos de estar muerto. De hecho, gobierna las mentes de una gran cantidad de personas en el mundo de hoy; más peligrosamente, en el mundo islámico y en la incipiente teocracia estadounidense (vea el libro de Kevin Phillips de ese nombre). Tal absolutismo casi siempre resulta de una fuerte fe religiosa, y constituye una razón mayor para sugerir que la religión puede ser una fuerza a favor de la maldad en el mundo.

Una de las penas más feroces del Viejo Testamento es la impuesta por blasfemia. Todavía está vigente en ciertos países. La Sección 295-C del Código Penal de Pakistán prescribe la pena de muerte para este “crimen”.

El 18 de agosto de 2001; el Dr. Younis Shaikh, un doctor en medicina y conferencista, fue sentenciado a muerte por blasfemia. Su crimen particular fue decirle a los estudiantes que el Profeta Mojámed [erróneamente llamado “Mahoma” en castellano] no era musulmán antes de que él inventase la religión [del Islam] cuando tenía cuarenta años de edad. Once de sus estudiantes lo reportaron a las autoridades por esta “ofensa”. La ley de blasfemia de Pakistán es invocada más usualmente contra los cristianos; como Augustine Ashiq “Kingri” Masih; quien fue sentenciado a muerte en Faisalabad en 2000. Masih; como cristiano, no tenía permitido casarse con su novia porque ella era musulmana e—increíblemente, la ley pakistaní (e islámica) no le permite a una mujer musulmana casarse con un hombre que no sea musulmán.

Faisalabad: en leguaje Urdu: فیصل آباد está ubicada en el Punyab, Pakistán. Donde es la tercera ciudad más grande de ese país con una población estimada para 2006 de 2,6 millones de habitantes.

Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Faisalabad

Así que Masih trató de convertirse al Islam; pero fue acusado de hacerlo por bajos motivos. No está claro en el reporte que he leído si esto en sí mismo era el delito capital; o si fue algo que él alegó haber dicho sobre la moralidad del Profeta. En cualquier caso, ciertamente no era el tipo de ofensa que garantizaría una pena de muerte en cualquier país cuyas leyes estén libres de intolerancia religiosa, opinión o creencia que difiera de la propia (bigotry).

En 2006; en Afganistán, Abdul Rahman, fue sentenciado a muerte por convertirse al cristianismo. ¿Mató él a alguien? ¿Hirió a alguien? ¿Se robó algo? ¿Dañó algo? No. Todo lo que él hizo fue cambiar de opinión. Internamente y privadamente, él cambió de opinión. A él le agradaban ciertos pensamientos que no eran del agrado del partido gobernante en su país. Y esto; recuerde, no es el Afganistán de los Talibán, sino el Afganistán “liberado” de Jamid Karzai, establecido por la coalición dirigida por los Estados Unidos de América.

Jamid Karzai

Presidente de la

República Islámica de Afganistán

Desde el 22 de diciembre de 2001

El Sr. Rahman finalmente escapó de la ejecución; pero sólo al declararse demente, y sólo después de una intensa presión internacional. Él ha solicitado asilo a Italia, para evitar ser asesinado por extremistas religiosos ansiosos por llevar a cabo su obligación islámica. Todavía existe un artículo en la Constitución del “liberado” Afganistán, que establece la pena de muerte para la apostasía. Apostasía; recuerde, no significa daño real a personas o propiedades. Es puramente un delito mental; para usar la terminología del “1984” de George Orwell; y el castigo oficial por ella bajo la ley islámica es la muerte.

El 3 de septiembre de 1992; para tomar un ejemplo donde ésta fue realmente llevada a cabo, Sadiq Abdul Karim Malallah, fue públicamente decapitado en Arabia Saudita después de haber sido convicto legalmente de apostasía y blasfemia.[201]

Una vez tuve un encuentro televisivo con Sir Iqbal Sacranie; mencionado en el capítulo primero, como el líder de los musulmanes “moderados” de Gran Bretaña. Yo lo reté a él sobre la pena de muerte como castigo por apostasía. Él se sintió incómodo y se contorsionó; pero fue incapaz de negarlo o de censurarlo; se mantuvo tratando de cambiar el tema; diciendo que era un detalle importante. Este hombre fue convertido en Caballero por el gobierno británico por promover las buenas “relaciones inter-creencias”.

Pero no seamos complacientes con la cristiandad. Tan reciente como en 1922, en Gran Bretaña, John William Gott fue sentenciado a nueve meses de trabajos forzados por blasfemar: él comparó a Jesús con un payaso. Casi increíblemente, el delito de blasfemia todavía está vigente en el libro de estatutos de Gran Bretaña.[202]; y en 2005 un grupo cristiano intentó un enjuiciamiento privado por blasfemia contra la BBC por transmitir Jerry Springer, the Opera.

En los años recientes en los Estados Unidos de América la frase: “American Taliban” (Taliban estadounidense), estaba comenzando a ser acuñada; y un rápido rastreo usando Google encontró más de una docena de sitios de internet que ya lo habían hecho. Las citas basadas en la fe que ellos coleccionan; de líderes estadounidenses y políticos, recuerda escalofriantemente la estrecha intolerancia religiosa, de opinión o de creencia que difiera de la propia (bigotry); la crueldad inmisericorde y la cruda maldad de los taliban de Afganistán; del Ayatolá Jomenei y de las autoridades wa-jabíes de Arabia Saudita.

La página web llamada: “The American Taliban[203] (Los Taliban estadounidenses) es una fuente particularmente rica en citas inaceptablemente balsámicas comenzando con un premio; de alguien llamado Ann Coulter quien—me han persuadido colegas estadounidenses—no es un estereotipo de alguien más, inventado por The Onion (La Cebolla): “Nosotros deberíamos invadir sus países, matar a sus líderes, y convertirlos al cristianismo”.[204]

Otras gemas incluyen al parlamentario Bob Dornan: “No use la palabra “gay” a menos que sea un acrónimo de: “Got Aids Yet? ” (¿No Tienes SIDA todavía?); al General William G. Boykin: “George Bush no fue elegido por una mayoría de votantes en los Estados Unidos de América; él fue designado por Dios”—y una más antigua; la famosa política ambiental del Secretario [Ministro] del Interior de Ronald Reagan: “Nosotros no tenemos que proteger al ambiente, la Segunda Venida [de Cristo] está a mano”.

Los taliban de Afganistán y los taliban estadounidenses son buenos ejemplos de lo que ocurre cuando las personas toman sus Escrituras literal y seriamente. Ellos proporcionan una horripilante promulgación moderna de cómo debe haber sido la vida bajo la teocracia del Viejo Testamento. El libro de Kimberly Blaker Los Fundamentos del Extremismo: La Derecha Cristiana en América, es una denuncia en forma de libro de la amenaza de los taliban cristianos (no bajo este nombre).

FE Y HOMOSEXUALIDAD

En Afganistán; bajo los taliban, el castigo oficial por homosexualidad era la ejecución; por el delicado método de enterrar viva a la víctima bajo una pared empujada sobre ella. El “delito” en sí mismo, es un acto privado, llevado a cabo entre adultos consensuales que no le estaban haciendo daño a nadie más. Nosotros tenemos de nuevo aquí un clásico monolito de absolutismo religioso. Mi propio país no tiene derecho a considerarse superior. La homosexualidad privada fue una ofensa criminal en Gran Bretaña hasta—asombrosamente—1967. En 1954 el matemático británico Alan Turing; un candidato junto a John von Neumann para el título de padre de la computadora, se suicidó después de haber sido condenado por la ofensa criminal de comportamiento homosexual en privado.

Alan Turing John von Neumann

Admitidamente; Turing no fue enterrado vivo bajo una pared empujada por un tanque. A él le fueron ofrecidas las opciones de dos años de cárcel (usted puede imaginar como los otros prisioneros lo hubiesen tratado a él) o un tratamiento de inyecciones de hormonas que puede ser dicho que equivalía a una castración química; y hubiesen provocado que a él le creciesen senos femeninos. Su decisión privada y final fue una manzana que él había inyectado con cianuro.[205]

Al haber sido el intelecto pivote en descifrar los códigos alemanes Enigma; Turing, puede ser argumentado, hizo una mayor contribución para la derrota de los nazis, que Einsenhower o Churchill. Gracias a Turing y sus colegas “Ultra” de Bletchley Park, los generales aliados en el terreno fueron consistentemente, durante largos períodos de la guerra, conocedores de detallados planes alemanes antes de que los generales alemanes tuviesen tiempo para implementarlos. Después de la guerra, cuando el rol de Turing ya no era de máximo secreto, a él debieron haberle concedido el título de Caballero y debió haber sido fêted [francés: celebrado] como un salvador de la nación.

En vez de eso, este gentil, tartamudo, y excéntrico genio, fue destruido por un “delito”, cometido en privado, que no le hacía daño a nadie. De nuevo, la inequívoca marca registrada del moralizador basado en la fe es cuidar apasionadamente de lo que otras personas hacen (o hasta piensan) en privado.

La actitud de los “Taliban Estadounidenses” hacia la homosexualidad ejemplariza su absolutismo religioso. Escuche al Reverendo Jerry Falwell; fundador de Liberty University: “El SIDA no solamente es el castigo de Dios para los homosexuales; es el castigo de Dios para la sociedad que tolera a los homosexuales”.[206]

La primera cosa que noté sobre estas personas es su maravillosa caridad cristiana. ¿Qué tipo de electorado podría; período tras período, votar a favor de un hombre de tan informada intolerancia religiosa, opinión o creencia que difiera de la propia, como el Senador Jesse Helms, republicano de Carolina del Norte? Un hombre que ha reído burlonamente al decir: “The New York Times y el Washington Post están ambos infectados de homosexuales. Casi cada persona allá abajo es un homosexual o una lesbiana”.[207] La respuesta; supongo yo, es el tipo de electorado que ve a la moralidad en términos estrechamente religiosos y que se siente amenazado por cualquiera que no comparta la misma fe absolutista.

Ya he citado a Pat Robertson, fundador de Coalición Cristiana. Él se postuló como un candidato serio a la nominación del Partido Republicano para presidente en 1988, y logró reunir a más de tres millones de voluntarios para trabajar en su campaña, más una comparable cantidad de dinero: un inquietante nivel de apoyo, dado que las siguientes citas son totalmente típicas de él: “[Los homosexuales] quieren entrar a las iglesias; interrumpir los servicios y arrojar sangre por doquier para tratar de contagiarle el SIDA a la gente y escupirle la cara a los sacerdotes”. “[La Planificación Parental] le está enseñando a los niños a fornicar; le está enseñando a la gente a cometer adulterio, todo tipo de bestialidad, homosexualidad, lesbianismo—todo lo que condena la Biblia”. La actitud de Robertson hacia las mujeres; también, sería cálida, para los negros corazones de los taliban afganos: “Yo se que esto es doloroso de escuchar para las damas; pero si usted se casa, usted ha aceptado el liderazgo de un hombre, su esposo. Cristo es el jefe del hogar y el esposo es el jefe de la esposa, y así es como es, punto”.

Reverendo Pat Robertson

Gary Potter; presidente de Católicos a Favor de la Acción Política Cristiana, tenía esto que decir: “Cuando la mayoría cristiana tome a este país, no habrá iglesias satánicas, no más distribución gratuita de pornografía, no se hablará más de los derechos de los homosexuales. Después que la mayoría cristiana tome el control, el pluralismo será visto como inmoral y malvado; y el estado no permitirá a nadie tener el derecho para practicar la maldad”; “Maldad”, como queda claro en esta cita, no significa hacer cosas que tienen malas consecuencias para la gente. Significa pensamientos y acciones privadas que no sean del agrado privado de la “mayoría cristiana”.

El Pastor Fred Phelps; de la Iglesia Bautista Westboro, Canadá (con una base principal en Topeka, estado de Kansas, U.S.A.), es otro fuerte predicador obsesionado en contra de los homosexuales. Cuando falleció la viuda de Martin Luher King; el Pastor Fred organizó una protesta en su funeral: “!Dios odia a los fags[208] y a los capacitadores de fags! Es decir; Dios odia a Coretta Scott King y ahora la está atormentando con fuego y azufre donde los gusanos nunca mueren y el fuego nunca es amainado; y el humo de su tormento ascenderá por siempre”.[209]

Es fácil descartar a Fred Phelps como a un lunático, pero él cuenta con abundante apoyo de personas y su dinero. Conforme a su propia página web, Phelps ha organizado 22 mil protestas anti-homosexuales desde 1991 (eso es un promedio de una cada cuatro días) en los Estados Unidos de América, Canadá, Jordania, e Irak, desplegando eslóganes como “GRACIAS DIOS POR EL SIDA”. Una característica particularmente adorable de su página web es el conteo automático de los días que un nombrado homosexual fallecido en particular se ha estado quemando en el infierno.

Las actitudes hacia la homosexualidad revelan mucho sobre la suerte de moralidad que es inspirada por la fe religiosa. Un igualmente instructivo ejemplo es el aborto y la santidad de la vida humana.

LA FE Y LA SANTIDAD DE LA VIDA HUMANA

Los embriones humanos son ejemplos de vida humana. En consecuencia; debido a las luces absolutistas religiosas, el aborto simplemente está mal: asesinato en toda su extensión. Yo no estoy seguro de qué derivar de mi admitida observación anecdótica de muchos de esos que más ardientemente se oponen a tomar la vida embriónica; quienes también parecen ser más de lo usualmente entusiastas de tomar la vida adulta. (Para ser justo; esto no aplica, como una regla, a los católicos romanos; quienes están entre los más vociferantes oponentes al aborto).

El nacido-de-nuevo George W. Bush es típico de la ascendencia religiosa de hoy. Él; y ellos, fornidos defensores de la vida humana; mientras ésta sea vida embrionaria (o vida terminalmente enferma)—hasta el punto de no aceptar investigaciones médicas que ciertamente salvarían muchas vidas.[210]

El fundamento obvio para oponerse a la pena de muerte es el respeto a la vida humana. Desde 1976, cuando la Corte Suprema [de los Estados Unidos de América] revertió la prohibición que existía sobre la pena de muerte, el estado de Texas ha sido responsable por más de un tercio de todas las ejecuciones de todos los cincuenta estados de la Unión [estadounidense] Y Bush presidió más ejecuciones en Texas que cualquier otro gobernador en la historia de ese estado; promediando una cada nueve días. Quizás, él simplemente estaba cumpliendo con su obligación de hacer cumplir las leyes del estado.[211]

Pero…entonces, ¿Qué hacemos nosotros con el famoso reportaje del periodista de CNN Tucker Carlson?[212] Carlson; quien apoya la pena de muerte, quedó espantado por la “chistosa” imitación de Bush de una prisionera condenada a muerte, rogándole al gobernador una congelación de la ejecución: “Por favor”; Bush solloza, sus labios fruncidos en desesperación, “No me mate”.[213] Quizás esta mujer hubiese encontrado más consideración si hubiese señalado que ella fue una vez un embrión.

La contemplación de embriones realmente parece tener el efecto más extraordinario sobre muchas personas de fe. La Madre Teresa de Calcuta dijo en su discurso de aceptación del Premio Nóbel de la Paz: “El mayor destructor de la paz es el aborto” ¿Qué? ¿Cómo puede una mujer con un juicio tan ridículo ser tomada en serio sobre cualquier tópico?; mucho menos pensar seriamente que merecía un Premio Nóbel. Cualquiera tentado a ser engañado por la santurronamente hipócrita Madre Teresa, debería leer el libro de Christopher Hitchen La Posición Misionera: La Madre Teresa en Teoría y Práctica.

Regresando a los taliban estadounidenses, escuchen a Randal Terry, fundador de Operación Rescate, una organización dedicada a intimidar a quienes proporcionan abortos: “Cuando yo; o personas como yo, estemos gobernando el país, es mejor que ustedes huyan, porque los encontraremos, los enjuiciaremos y los ejecutaremos. Estoy diciendo la verdad en cada una de esas palabras. Haré que una parte de mi misión ver que ellos sean juzgados y ejecutados”. Terry se estaba refiriendo aquí a los médicos que practican abortos, y su inspiración cristiana es mostrada claramente en otras declaraciones:

Quiero simplemente permitir que una ola de intolerancia lo bañe a usted. Quiero que usted deje que una ola de odio lo bañe. Sí, el odio es bueno…Nuestro objetivo es una nación cristiana. Tenemos una obligación bíblica, nosotros somos llamados por Dios, para conquistar este país. Nosotros no queremos compartir el tiempo. Nosotros no queremos pluralismo.

Nuestro objetivo debe ser simple. Debemos tener una nación cristiana construida sobre la ley de Dios, sobre los Diez Mandamientos. Sin excusas.[214]

Esta ambición de lograr lo que sólo puede ser llamado un estado fascista cristiano, es totalmente típica de los taliban estadounidenses. Es casi un espejo exacto del estado fascista islámico de otras partes del mundo. Randall Terry no posee—todavía—poder político. Pero ningún observador de la escena política estadounidense para el momento de escribir este libro (2006) puede permitirse ser optimista.

Un consecuencialista o utilitarianista es probable de ver al asunto del aborto en una forma completamente diferente, al tratar de considerar el sufrimiento. ¿Sufre el embrión? (presumiblemente no si es abortado antes de que posea un sistema nervioso; y si hasta posee un sistema nervioso, con toda seguridad sufriría menos que; digamos, una vaca adulta en un matadero) ¿Sufre la mujer embarazada; o su familia, si ella no tiene un aborto? Muy probablemente sí; y, en cualquier caso, debido a que el embrión carece de un sistema nervioso, ¿No debería el bien desarrollado sistema nervioso de la madre tener el derecho a decidir?.

Esto no niega que un consecuencialista tenga basamentos para oponerse al aborto. Argumentos de “Pendiente Resbaladiza” pueden ser armados por consecuencialistas (aunque yo no lo haría en este caso). Quizás los embriones no sufren, pero una cultura que tolera tomar una vida humana corre el riesgo de ir demasiado lejos: ¿Adónde terminará todo? ¿En infanticidio? El momento del nacimiento proporciona un Rubicon natural para definir reglas, y uno podría argumentar que es difícil encontrar uno más temprano en el desarrollo embrionario. Los argumentos de pendiente resbaladiza; podrían en consecuencia, conducirnos a darle al momento del nacimiento más significancia de lo que el utilitarianismo; estrechamente interpretado, preferiría.

Los argumentos en contra de la eutanasia; también, pueden ser enmarcados en términos de pendientes resbaladizas. Inventemos un cita imaginaria de un filósofo moral: “Si usted le permite a los médicos sacar a los pacientes terminales de su agonía; la próxima cosa de la que usted se enterará, es que todo el mundo estará empujando a su abuelita para obtener su dinero. Nosotros los filósofos podemos habernos librado del absolutismo, pero la sociedad necesita la disciplina de normas absolutas como: ‘No Matarás’, porque de otra forma, no sabrá donde detenerse. Bajo ciertas circunstancias, el absolutismo podría; por todas las razones equivocadas, en un mundo menos que ideal, ¡tener mejores consecuencias, que el ingenuo consecuencialismo!.

Nosotros los filósofos podríamos pasar un mal rato tratando de prohibir que se coman a las personas que ya están muertas y sin dolientes—digamos, vagabundos atropellados en carreteras—Pero, por razones de pendientes resbaladizas, el tabú absolutista en contra del canibalismo es demasiado valioso para perderlo”.

Los argumentos de pendientes resbaladizas pueden ser vistos como una vía mediante la cual, los consecuencialistas pueden re-importar una forma de absolutismo indirecto. Pero los oponentes religiosos al aborto no se preocupan por las pendientes resbaladizas. Para ellos, el asunto es mucho más simple. Un embrión es un “bebé”; matarlo es asesinato, y eso es todo: fin de la discusión. Mucho sigue de esta postura absolutista. Para comenzar, las investigaciones que usan células madre deben cesar; a pesar de su gigantesco potencial para la ciencia médica; porque involucra las muertes de células embrionarias. La inconsistencia es evidente cuando uno reflexiona que la sociedad ya ha aceptado la FIV (fertilización in vitro), en la cual, los médicos rutinariamente estimulan a las mujeres a producir un exceso de óvulos para fertilizarlos fuera del cuerpo. Tantos como una docena de zigotes pueden ser producidos; de los cuales, dos o tres son entonces implantados en el útero. La esperanza es que; de éstos, solo uno o posiblemente dos, sobrevivirán. La FIV; en consecuencia, mata embriones en dos etapas del procedimiento, y la sociedad en general no tiene problemas con esto. Durante veinticinco años la FIV ha sido un procedimiento estándar para llevar felicidad a las vidas de parejas sin hijos.

Los absolutistas religiosos; sin embargo, pueden tener problemas con la FIV: el Guardian del 3 de junio de 2005, publicó una bizarra historia bajo el titular: “Parejas cristianas responden al llamado para salvar los embriones descartados por la FIV ”. El relato es sobre una organización llamada Copos de Nieve que busca “rescatar” a los embriones en exceso dejados en las clínicas de FIV. “Nosotros realmente sentimos como si el Señor nos estaba llamando para tratar de darle a uno de esos embriones—de esos niños—un chance de vivir” dijo una mujer en el estado de Washington, cuyo cuarto hijo resultó de esta “inesperada alianza que los cristianos conservadores han estado formando con el mundo de los bebés probeta”. Preocupado por esa alianza; su esposo había consultado a un sacerdote, quien le aconsejó: “Si tu quieres liberar a los esclavos; algunas veces tienes que hacer tratos con el comerciante de esclavos”. Yo me pregunto que dirían estas personas si supiesen que la mayoría de los embriones concebidos abortan espontáneamente. Probablemente sea visto como un “control de calidad” natural.

Un cierto tipo de mente religiosa no puede ver la diferencia moral entre matar; por un lado, a un agrupamiento microscópico de células; y por el otro a un médico completamente desarrollado.

Ya he citado a Terry Randall y a su “Operación Rescate”. Mark Juergensmeyer, en su escalofriante libro, Terror en la Mente de Dios, imprime una fotografía del Reverendo Michael Bray junto a su amigo, el Reverendo Paul Hill, portando una pancarta que dice: “¿Está mal detener el asesinato de bebés inocentes?. Ambos lucen simpáticos, hombres jóvenes muy estudiantiles, sonrientes y vestidos en forma casual—el mismísimo opuesto de lunáticos de mirada fija. Aún así, ellos y sus amigos del Ejército de Dios (AOG por sus siglas en inglés), convirtieron en su empresa, el incendiar clínicas abortivas; y no convirtieron en un secreto su deseo de matar médicos. El 29 de julio de 1994, Paul Hill tomó una escopeta y asesinó al Dr. John Britton y a su guardaespaldas James Barrett a las afueras de la clínica de Britton en Pensacola, Florida. Él luego se entregó a la policía diciendo que había asesinado al doctor para evitar la muerte futura de “bebés inocentes”.

Embrión Humano de menos de una semana

visto a través del microscopio, y Al que

algunos fundamentalistas religiosos

Llaman. “bebé inocente”

Michael Bray defiende tales acciones articuladamente y con toda apariencia de un alto propósito moral; como descubrí cuando lo entrevisté en un parque público de Colorado Springs, para mi documental para televisión sobre religión [215]

Antes de llegar al asunto del aborto, medí la moralidad de Bray basada en la Biblia haciéndole algunas preguntas preliminares. Le señalé que las leyes bíblicas condenan a los adúlteros a morir apedreados. Yo esperaba que él rechazaría este ejemplo en particular como obviamente más allá de los límites; pero él me sorprendió. Él estaba feliz de estar de acuerdo con ello; después de un debido proceso legal, lo adúlteros debían ser ejecutados. Después le señalé que Paul Hill; con todo el apoyo de Bray, no había seguido el debido proceso legal, sino tomado la ley en sus propias manos y asesinado a un doctor. Bray defendió la acción de su amigo sacerdote, en los mismos términos con que lo hizo cuando Juergensmeyer lo entrevistó a él, haciendo una distinción entre el asesinato retributivo; digamos de un doctor retirado, y el asesinato de un doctor practicante como medio para evitar que él “asesinara regularmente a bebés”.

Luego le dije que a pesar de lo sinceras que las creencias de Paul Hill fuesen sin duda, la sociedad se sumergiría en una terrible anarquía si cada quien invoca una convicción personal para tomar las leyes en sus propias manos, en vez de obedecer las leyes del territorio.

¿No era el curso correcto tratar que la ley sea cambiada; democráticamente? Bray replicó: “Bien, ese es el problema cuando nosotros no tenemos leyes que sean realmente leyes auténticas; cuando tenemos leyes hechas por personas de un día para otro; caprichosamente, como hemos visto en el caso de la llamada ley de derechos sobre el aborto, que le fue impuesta a las personas por los jueces…” Entonces entramos en una discusión sobre la Constitución estadounidense y de donde provienen las leyes. La actitud de Bray ante tales asuntos resultó ser muy recordatoria de esos musulmanes militantes que viven en Gran Bretaña y que públicamente se anuncian a sí mismos como sujetos únicamente a la ley islámica, no a las leyes promulgadas democráticamente en su país adoptivo.

En 2003; Paul Hill fue ejecutado por el asesinato del Dr. Britton y su guardaespaldas, diciendo que él lo haría de nuevo para salvar a los no-nacidos. Cándidamente esperando morir por su causa dijo en una conferencia de prensa: “Yo creo que el estado al ejecutarme a mí, me convertirá en un mártir”. A las personas de derecha y anti-aborto que protestaban en su ejecución se les unieron en una alianza non sancta personas de izquierda que se oponían a la pena de muerte y quienes le urgieron al gobernador de Florida; Jeb Bush, “detener el martirio de Paul Hill”. Ellos plausiblemente argumentaban que el poder judicial al matar a Hill en realidad estimularía la comisión de más asesinatos; lo precisamente opuesto al efecto desestimulador que la pena de muerte se supone que tiene.

El propio Hill, el día de su ejecución sonrió durante todo el trayecto hacia la cámara de ejecución; diciendo: “Espero una gran recompensa en el cielo…Estoy esperando la gloria”.[216] Y él sugirió que otros deberían asumir su violenta causa. Anticipando ataques en venganza del “martirio” de Paul Hill, la policía se declaró en alerta mientras él era ejecutado; y varios individuos conectados con el caso recibieron cartas amenazadoras que contenían balas.

Todo el terrible negocio surge de una simple diferencia de percepción. Existen personas que; debido a sus convicciones religiosas, piensan que el aborto es un asesinato y están preparadas para morir en defensa de los embriones, que ellos escogieron llamar “bebés”. Al otro lado están personas igualmente sinceras que apoyan el aborto, quienes o tienen diferentes convicciones religiosas, o ninguna religión, acompañados de una moralidad consecuencialista bien pensada. Ellos también se ven a sí mismos como idealistas, proveedores de un servicio médico a pacientes que lo necesitan; y quienes de otra forma acudirían a peligrosos locos incompetentes en oscuros callejones. Ambos lados ven a sus oponentes como asesinos o defensores del asesinato. Ambos lados; conforme a sus propias percepciones, son igualmente sinceros.

Una mujer vocero de otra clínica abortiva describió a Paul Hill como un peligroso psicópata.

Pero las personas como él no piensan de sí mismas como peligrosos psicópatas; ellas piensan de sí mismas como personas buenas, morales, guiadas por Dios. De hecho; yo no pienso que Paul Hill fuese un psicópata. Simplemente muy religioso. Peligroso; sí, pero no un psicópata. Conforme a las percepciones de su fe religiosa, Hill tenía completamente la razón y la moral para dispararle al Dr. Britton. Lo que estaba mal con Hill era en realidad, su fe religiosa. Michael Bray también. Cuando lo conocí no me pareció que era un psicópata. Realmente me cayó muy bien. Pensé que él era un hombre honesto y sincero, de hablar pausado y profundo, pero su mente había desafortunadamente sido capturada por el venenoso sin sentido religioso. Quienes se oponen fuertemente al aborto son casi todos profundamente religiosos. Quienes sinceramente apoyan al aborto; ya sean personalmente religiosos o no, son probables de seguir una filosofía moral consecuencialista no religiosa; quizás invocando la pregunta de Jeremy Bentham: ¿Pueden ellos sufrir ?. Paul Hill y Michael Bray no vieron una diferencia moral entre matar a un embrión y matar a un doctor; excepto que el embrión era, para ellos, un inocente “bebé” sin culpa[217]. El consecuencialista ve toda la diferencia del mundo. Un embrión incipiente posee los sentimientos, así como la apariencia de un renacuajo recién salido de un huevo de rana. Un doctor es un ser adulto consciente, con esperanzas, aspiraciones, miedos, un masivo almacén de conocimiento humano, y posee la capacidad para sentir profundas emociones; y muy probablemente un devastada viuda e hijos huérfanos y quizás padres ancianos que lo aman.

Paul Hill provocó un sufrimiento real; profundo y perdurable, a seres con sistemas nerviosos capaces de sufrir. Su doctor víctima no hizo tal cosa. Los embriones incipientes que no poseen un sistema nervioso, y con toda seguridad, son incapaces de sufrir. Y si los embriones tardíos abortados que sí poseen un sistema nervioso sufren—aunque todo sufrimiento es deplorable—no sufren porque ellos sean humanos. No existe una razón general para suponer que los embriones humanos en cualquier etapa de su desarrollo sufren más que los embriones de las vacas o las ovejas del mismo tiempo de desarrollo. Y existen todas las razones para suponer que todos los embriones; sean humanos o no, sufren mucho menos que las vacas o las ovejas adultas en un matadero; especialmente en un matadero ritual donde; por razones religiosas, esos animales deben estar completamente conscientes cuando sus gargantas son ceremonialmente cortadas. El sufrimiento es difícil de medir.[218] y los detalles pueden ser disputados. Pero eso no afecta mi punto principal, que concierne a la diferencia entre las filosofías morales absolutas, secular consecuencialista y religiosa.[219]

Una escuela de pensamiento se preocupa sobre si los embriones pueden sufrir. La otra se preocupa sobre si ellos son humanos. Los religiosos moralistas pueden ser escuchados debatiendo asuntos como: “¿Cuándo se convierte en persona—en un ser humano—un embrión en desarrollo?.

Los moralistas seculares son más probables de preguntar: “No importa si es humano (¿qué siquiera significa eso para un pequeño grupo de células?); ¿En cuál etapa de su desarrollo; un embrión, de cualquier especie, llega a ser capaz de sufrir?”.

LA GRAN FALACIA DE BEETHOVEN

La próxima jugada anti-aborto en el juego verbal de ajedrez usualmente va de esta manera: El punto no es si un embrión humano puede o no puede sufrir en este momento. El punto yace en su potencial. El aborto lo despoja de la oportunidad para una vida humana completa en el futuro. Esta noción es ejemplarizada por un argumento retórico cuya extrema estupidez es su única defensa frente a una acusación de seria ausencia de honestidad. Estoy hablando de La Falacia del Gran Beethoven, que existe en varias formas. Peter y Jean Medawar,[220] en su libro La Ciencia de la Vida, atribuyen la siguiente versión a San Juan Stevas (No el Señor San Juan), un Miembro del Parlamento Británico y un hombre secular católico romano. Él; a su vez, la obtuvo de Maurice Baring (1874-1945), un notable converso al catolicismo romano y cercano asociado de los imponentes católicos llamados G. K. Chesterton y Hilaire Belloc. Él lo presentó en la forma de un diálogo hipotético entre dos doctores:

“Sobre la terminación del embarazo, quiero tu opinión. El padre era sifilítico, la madre tuberculosa. De los cuatro niños nacidos, el primero era ciego, el segundo murió, el tercero era sordomudo, el cuarto también era tuberculoso. ¿Qué hubieras hecho tú?

“Yo hubiera terminado el embarazo”

“Entonces, hubieras asesinado a Beethoven”.

La internet está agujereada por los llamados sitios web pro-vida (anti-aborto), que repiten esta ridícula historia; e incidentalmente cambian las premisas de los hechos con malicioso abandono. Aquí está otra versión: “Si tu conocieras a una mujer que estuviese embarazada y quien ya tenía ocho hijos; tres de los cuales eran sordos, dos ciegos, uno retardado mental (todo por culpa de la sífilis), ¿recomendarías tú que ella tenga un aborto?. Entonces tu habrías asesinado a Beethoven.[221] Esta versión de la leyenda rebaja al gran compositor de quinto a noveno en el orden de nacimiento; aumenta la cantidad de nacidos sordos a tres y la cantidad de nacidos ciegos a dos, y le da la sífilis a la madre en vez de al padre. La mayoría de los cuarenta y tres sitios de internet que hallé mientras buscaba versiones del relato, no la atribuyen a Maurice Baring, sino a cierto profesor L. R. Agnew de la escuela de Medicina de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), de quien es dicho que le planteaba el dilema a sus estudiantes, y les decía: “felicitaciones, acabas de asesinar a Beethoven”.

Caritativamente; podríamos otorgarle a L. R. Agnew el beneficio de la duda de su existencia—es asombroso como brotan estas leyendas urbanas. No puedo descubrir si fue Baring quien originó la leyenda, o si fue inventada antes.

Porque ciertamente, fue inventada. Es completamente falsa. La verdad es que Ludwig van Beethoven no fue ni el noveno ni el quinto hijo de sus padres. Él fue el mayor—estrictamente el segundo, pero su hermana mayor falleció durante su infancia; como era común en esos días; y no era; hasta donde yo se, ni ciega, ni sorda, ni muda, ni retardada mental. No existe evidencia de que cualquiera de sus padres tuviese sífilis; aunque es cierto que su madre eventualmente murió de tuberculosis. Existía mucha de ella en esa época.

Ludwig van Beethoven

Esta es; en efecto, totalmente, una leyenda urbana; una fabricación deliberadamente diseminada por personas con intereses creados en diseminarla. Pero el hecho es, que es una mentira; está, en cualquier caso, totalmente fuera del punto. Aún si no fuese una mentira; el argumento derivado de ella; es de hecho un mal argumento. Peter y Jean Medawar no tuvieron necesidad de dudar la verdad del relato para señalar la falacia del argumento: “El razonamiento detrás de este odioso pequeño argumento es asombrosamente falacioso; porque a menos que esté siendo sugerido que existe una conexión casual entre tener una madre tuberculosa y un padre sifilítico y dar a luz a un genio musical; el mundo no es más probable de ser privado de un Beethoven por el aborto que por la casta abstinencia del coito”.[222]

El regaño lacónico con que los Medawar lo rechazan no puede ser respondido (para tomar prestado el drama de una de las oscuras cortas historias de Roald Dahl; una decisión igualmente fortuita de no tener un aborto en 1888, nos dio a Adolf Hitler). Pero usted sí necesita de una módica inteligencia—o quizás estar libre de cierta crianza religiosa—para captar el punto. De los cuarenta y tres sitios de internet “pro-vida” (anti-aborto), que citan alguna versión de la leyenda de Beethoven, que mi búsqueda con Google encontró el día de escribir este libro, ninguno de ellos detectó la ausencia de lógica en el argumento. Cada uno de ellos (todos ellos eran sitios religiosos; de paso) cayó en la falacia; se tragaron el anzuelo, la línea y el plomo. Uno de ellos hasta reconoció que Medawar (deletreado Medavvar), como la fuente. Tan ansiosas estaban estas personas de creer una falacia que congeniaba con su fe, que ellas ni siquiera notaron que los Medawar citaron al argumento para desmantelarlo.

En la misma forma; los Medawar estuvieron completamente correctos en señalar que la conclusión lógica del argumento sobre el “potencial humano”, es que nosotros potencialmente privamos a un alma humana del regalo de la existencia cada vez que fallamos en aprovechar una oportunidad de tener relaciones sexuales. Cada rechazo de alguna oferta para copular de un individuo fértil, es, conforme a esta estúpida lógica anti-aborto, equivalente ¡al asesinato de un potencial niño!. ¡Hasta resistirse a una violación podría ser representada como un asesinato de un potencial niño! (y, de paso, existen abundantes personas anti-aborto que negarían el aborto hasta a mujeres que han sido brutalmente violadas).

El argumento de Beethoven es; podemos verlo claramente, una lógica muy mala de hecho. Su idiotez surrealista es mejor resumida en esa espléndida canción: “Cada esperma es sagrada”, cantada por Michael Palin, con un coro de cientos de niños, en la película de Monty Python, El Significado de la Vida (si usted no la ha visto, por favor, véala). La Gran Falacia de Beethoven es un ejemplo típico del tipo de desorden lógico en que nos metemos cuando nuestras mentes están confundidas por un absolutismo inspirado por la religión.

Note ahora que “pro-vida” no significa exactamente a favor de la vida en lo absoluto. Significa a favor de la vida humana. El otorgamiento de derechos únicos especiales a las células de la especie Homo sapiens, es difícil de conciliar con el hecho de la evolución. Admitidamente; esto no le preocupa a esos muchos anti-aborcionistas que no entienden que la evolución ¡es un hecho!. Pero permítanme brevemente deletrear el argumento para el beneficio de los activistas anti-aborto que puede que sean menos ignorantes sobre ciencia.

El punto evolucionario es muy simple. La esencia humana de las células de un embrión no pueden conferirle a éste ningún estatus moral absolutamente discontinuo. No puede; debido a nuestra continuidad evolucionaria con los chimpancés y; más distantemente, con todas y cada una de las especies del planeta. Para ver esto, imagine que una especie intermediaria; digamos, Australopithecus afarensis (Lucy), tuvo oportunidad de sobrevivir y fue descubierta en una remota parte de África. ¿“Contarían como humanos” estas criaturas o no? Para un consecuencialista como yo, el asunto no merece una respuesta, porque en nada cambia la situación. Es suficiente que estuviésemos fascinados de conocer a una nueva “Lucy”. El absolutista; por otra parte, está obligado a responder a la pregunta; para poder aplicar el principio moral de dotar a los humanos de un estatus único y especial porque son humanos. Si esto llegase a la iglesia, ella probablemente necesitaría presumiblemente establecer tribunales, como aquellos del apartheid de Sudáfrica, para decidir si un individuo en particular debe “pasar como humano”.

Aún si una clara respuesta pueda que sea intentada para el Australopithecus, la continuidad gradual que es la característica inescapable de la evolución, nos dice que obligatoriamente debe existir algún intermediario que yace lo suficientemente cerca de la “frontera” para convertir en difuso al principio moral y destruir su característica de absoluto.

Una mejor forma de decirlo es que no existen fronteras naturales en la evolución. La ilusión de una frontera es creada por el hecho de que los intermediarios evolucionarios sucede que están extintos. Por supuesto, puede ser argumentado que los humanos son más capaces; por ejemplo, de sufrimiento que otras especies. Esto podría muy bien ser cierto, y nosotros podríamos legítimamente dar a los humanos un estatus especial en virtud de ello. Pero la continuidad evolucionaria demuestra que no existe una distinción absoluta. La discriminación moral absolutista es devastantemente socavada por el hecho de la evolución. Una inquietante percepción de este hecho podría; de hecho, subyacer en uno de los principales motivos que tienen los creacionistas para oponerse a la evolución: ellos temen lo que ellos creen que son sus consecuencias morales. Ellos se equivocan al hacerlo; pero en cualquier caso, con toda seguridad es muy extraño pensar que una verdad sobre el mundo real pueda ser revertida por consideraciones de lo que sería moralmente deseable.

CÓMO LA “MODERACIÓN” EN LA FE PROMUEVE EL FANATISMO

En ilustración del lado oscuro del absolutismo, mencioné a los cristianos estadounidenses que hacen explotar a las clínicas abortivas, y a los taliban de Afganistán, cuyas listas de crueldades; especialmente hacia las mujeres, hallo demasiado dolorosa para recontarla. Esto pudo haberse expandido hasta Irán bajo los ayatolaes, o a Arabia Saudita bajo los príncipes Saud; donde las mujeres no pueden conducir vehículos, y se meten en problemas si hasta salen de sus hogares sin estar acompañadas por un pariente masculino (quien podría ser, en una concesión generosa, un niño pequeño). Vea el libro de Jan Goodwin El Precio del Honor para obtener una devastante exposé [Francés: denuncia] del tratamiento a las mujeres en Arabia Saudita y otras teocracias de hoy en día. Johan Hari; uno de los más vívidos columnistas del Independent (Londres), escribió un artículo cuyo título habla por sí mismo: “La mejor forma de socavar a los yijadistas es provocar una rebelión de mujeres musulmanas”.[223]

O; cambiando hacia el cristianismo, pude haber citado a esos cristianos “rapture[224] estadounidenses cuya poderosa influencia en la política estadounidense hacia el Medio Oriente está gobernada por su creencia bíblica en que Israel tiene un derecho otorgado por Dios a todas las tierras de Palestina.[225]

Algunos cristianos rapture van más allá y realmente ansían una guerra nuclear porque la interpretan como el “Armageddon” (Apocalipsis) el que; conforme a su bizarra pero popular interpretación del libro del Apocalipsis, aceleraría la segunda venida de Cristo. No puedo mejorar el escalofriante comentario de Sam Harris, en su libro: Carta a Una Nación Cristiana:

Es; en consecuencia, no una exageración decir que si la ciudad de Nueva York fuese repentinamente reemplazada por una bola de fuego, un significativo porcentaje de la población estadounidense vería un brillo plateado en la subsiguiente nube en forma de hongo, que le sugeriría a ellos que la mejor cosa que alguna vez va a ocurrir, está a punto de ocurrir: el regreso de Cristo. Debería ser enceguecedoramente obvio que las creencias de este tipo harían poco para ayudarnos a crear un futuro durable para nosotros mismos—socialmente, económicamente, ambientalmente, o geopolíticamente. Imagine las consecuencias si algún componente significativo del actual gobierno estadounidense realmente creyese que el mundo estuviese a punto de terminar y que su fin sería glorioso. El hecho de que casi la mitad de la población estadounidense cree en esto, solamente en base a un dogma religioso, debería ser considerado una emergencia moral e intelectual.

Existen; entonces, personas cuya fe religiosa los lleva fuera del ilustrado consenso de mi “Zeitgeist moral”. Ellos representan lo que he llamado el lado oscuro del absolutismo religioso; y a menudo son llamados extremistas. Pero mi punto en esta sección es que hasta la religión suave y moderada ayuda a proporcionar el clima de fe en el cual el extremismo florece naturalmente.

En julio de 2005, Londres fue víctima de un concertado ataque suicida con bombas: tres bombas en el metro y una en un autobús. No tan malo como el ataque en 2001 contra el Centro de Comercio Mundial, y ciertamente no tan inesperado (de hecho; Londres había sido asegurada para tal evento desde que Blair nos convirtió en voluntarios como renuentes acompañantes de la invasión de Bush a Irak). Sin importar eso, las explosiones de Londres horrorizaron a Gran Bretaña. Los periódicos se llenaron de agonizantes evaluaciones sobre lo que llevó a cuatro hombres jóvenes a explotarse a sí mismos y llevarse consigo a un montón de personas inocentes. Los asesinos eran ciudadanos británicos, amantes del críquet, de buenas maneras, exactamente el tipo de hombre joven cuya compañía uno podría haber disfrutado.

¿Porqué lo hicieron estos jóvenes amantes del críquet? A diferencia de su contraparte Palestina, o su contraparte kamikazi en Japón, o su contraparte Tigre de Tamil en Sri Lanka, estas bombas humanas no esperaban que sus entristecidas familias fuesen convertidas en celebridades o cuidadas mediante asignaciones de pensiones para mártires. Al contrario, sus parientes en algunos casos tuvieron que esconderse. Uno de los hombres deliberadamente convirtió en viuda a su esposa embarazada y en huérfano a su bebé que aún gateaba. La acción de estos cuatro jóvenes ha sido nada menor a un desastre no sólo para ellos mismos y sus víctimas, sino para sus familias y la totalidad de la comunidad musulmana de Gran Bretaña, que ahora se enfrenta a las consecuencias.

Sólo la fe religiosa es una fuerza lo suficientemente fuerte para motivar tan extrema locura en personas que de otra manera eran gente sana y decente. De nuevo, Sam Harris coloca el punto con perceptiva crudeza, tomando el ejemplo del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden (quien; de paso, no tuvo nada que ver con las bombas de Londres).

¿Porqué querría alguien destruir el Centro de Comercio Mundial y todo aquél que estuviese allí?. Llamar a Bin Laden “malvado” es evadir nuestra responsabilidad de proporcionar una respuesta apropiada a tan importante pregunta.

La respuesta a esta pregunta es obvia—si sólo recordamos que fue pacientemente articulada ad nauseaum por el propio bin Laden. La respuesta es que hombres como bin Laden realmente creen en lo que dicen creer. Ellos creen en la verdad literal del Corán. ¿Porqué diecinueve hombres bien educados canjearon sus vidas en este mundo por el privilegio de asesinar a miles de nuestros vecinos? Porque ellos creían que irían derecho al paraíso por hacerlo. Es raro encontrar un comportamiento humano tan completa y satisfactoriamente explicado. ¿Porqué hemos sido tan renuentes en aceptar esta explicación?.[226]

Foto: Karen Spector EL FIN DE LA FE 2005 CARTA A UNA NACION CRISTIANA 2006

Sam Harris y las portadas de sus dos últimos libros

La respetada periodista Muriel Gray, escribiendo en el Heraldo (de Glasgow, Escocia) el 24 de julio de 2005, hizo un punto similar, en este caso, en referencia a las bombas de Londres:

Todo el mundo está siendo culpado; desde el obvio dúo villano de George W. Bush y Tony Blair, hasta la inacción de las “comunidades” islámicas. Pero nunca ha estado más claro que existe un solo lugar para ubicar la culpa y siempre ha sido así. La causa de esta miseria, caos, violencia, terror e ignorancia; es, por supuesto, la mismísima religión, y si parece risible tener que establecer tan obvia realidad, el hecho es que el gobierno y los medios de comunicación social están haciendo un muy buen trabajo de pretender que no es así.

Nuestros políticos occidentales evitan mencionar la palabra R (religión), y en vez caracterizan su batalla como una “guerra contra el terror”, como si el terror fuese un tipo de espíritu o fuerza, con voluntad y mente propia. O ellos caracterizan a los terroristas como motivados por la “pura maldad”. Pero ellos no son motivados por la maldad. Por más equivocadamente que nosotros pensemos sobre ellos, ellos son motivados, al igual que los asesinos cristianos de doctores abortivos, por lo que ellos perciben como correcto, fielmente siguiendo lo que la religión les dice a ellos. Ellos no son sicóticos; ellos son idealistas religiosos que, conforme a su propio entendimiento, son racionales.

Ellos perciben sus acciones como buenas; no debido alguna distorsionada idiosincrasia personal; y tampoco porque ellos hallan sido poseídos por satanás, sino porque ellos han sido criados; desde la cuna, a tener una fe total e incuestionable. Sam Harris cita a un fracasado bombardero suicida palestino quien dijo que lo que lo llevó a él a matar israelitas fue “el amor hacia el martirio…yo no quería venganza por nada. Yo sólo quería ser un mártir”. El 19 de noviembre de 2001, la revista The New Yorker publicó una entrevista que Nasra Hassan le hizo a otro bombardero suicida conocido como “S”. Es tan poéticamente elocuente de la carnada para ir al paraíso que es predicada por los líderes religiosos y profesores moderados, que yo pienso que vale la pena darle cierta longitud:

“¿Cuál es la atracción del martirio?. Pregunté yo.

“El poder del espíritu nos hala hacia arriba; mientras que el poder de las cosas materiales nos hala hacia abajo”, dijo él. “Alguien inclinado hacia el martirio se hace inmune a la atracción material”. Nuestro planificador preguntó: “¿Y qué si la operación falla?”. Nosotros le dijimos a él: “En cualquier caso, llegamos a conocer al Profeta y a sus acompañantes, inshaallah[227].

“Nosotros estamos flotando; nadando, en el sentimiento de que estamos cerca de entrar a la eternidad. No tenemos ninguna duda. Hicimos un juramento sobre el Corán, en la presencia de Alá—un juramento de no dudar. El juramento de la Yijad es llamado bayt-al-ridwan, en nombre del Jardín del Paraíso que está reservado para el Profeta y los mártires. Yo se que existen otras formas de conducir la Yijad. Pero ésta es dulce—la más dulce. Todas las operaciones de martirio; si se hacen en nombre de Alá, ¡duelen menos que la picada de una pulga!

S me mostró un video que documentaba la planificación final de la operación. En la granulosa película, lo vi a él y a otros dos hombres jóvenes involucrados en un diálogo ritual de preguntas y respuestas sobre la gloria del martirio…

Los jóvenes hombres y el planificador entonces se arrodillaron y colocaron su mano derecha sobre el Corán. El planificador dijo: “¿Están listos? Mañana estarán en el paraíso.[228]

Si yo hubiese sido “S” hubiese sido tentado a decirle al planificador. “Bien; en ese caso, ¿Porqué no pones tú tu cuello donde está tu boca? ¿Porqué no haces la misión suicida y tomas la vía rápida hacia el Paraíso? Pero lo que es tan difícil de entender para nosotros es que—para repetir el punto porque es tan importante—estas personas realmente creen lo que dicen creer. El mensaje para llevar a casa es que nosotros debemos culpar a la mismísima religión, no al extremismo religioso—como si este último fuese algún tipo de perversión de la religión real y decente. Voltaire lo captó correctamente hace largo tiempo: “Aquellos que pueden hacer que usted crea en absurdos, pueden hacer que usted cometa atrocidades”. También lo hizo Bertrand Russell: “Mucha gente en vez de pensar, prefieren morir antes. De hecho, lo hacen”.

Mientras nosotros aceptemos el principio de que la fe religiosa debe ser respetada; simplemente porque es una fe religiosa, es difícil no respetar la fe de Osama bin Laden y de los bombarderos suicidas. La alternativa; una tan transparente que no debería necesitar urgencia, es abandonar ese principio de respeto automático hacia la fe religiosa. Esta es una razón del porqué hago todo lo que esté en mi poder para advertir a las personas en contra de la fe misma; no solamente en contra del llamado “extremismo” religioso. Las enseñanzas de la religión moderada; aunque no son extremistas en sí mismas, son una invitación abierta al extremismo.

Puede ser dicho que no existe nada especial sobre la fe religiosa aquí. El amor patriótico hacia el país o grupo étnico también puede hacer al mundo propicio para su propia forma de extremismo, ¿Puede?. Sí, si puede; como lo demuestran los kamikazis de Japón y los Tigres Tamiles de Sri Lanka. Pero la fe religiosa es especialmente, un potente silenciador del cálculo racional, que usualmente parece ser más poderoso para todos los demás. Esto se debe mayormente; sospecho, a la fácil y engañosa promesa de que la muerte no es el final; y que el cielo de un mártir es especialmente glorioso. Pero también se debe parcialmente a que desestimula el cuestionamiento, debido a su propia naturaleza.

El Cristianismo; tanto como el Islam, le enseña a los niños que una fe incuestionable es una virtud.

Uno no tiene que poseer argumentos para defender lo que uno cree. Si alguien menciona que eso en lo que cree es parte de su fe, el resto de la sociedad; ya sea de la misma fe, de otra, o de ninguna, está obligado, por la incrustada costumbre, a “respetar” eso y a no cuestionarlo. A respetarlo hasta el día en que se manifiesta a sí mismo en una horrible masacre como la destrucción del Centro Mundial de Comercio, o las bombas de Madrid o Londres. Entonces aparece un gran coro de desaprobación; cuando los clérigos y los “líderes de la comunidad” (de paso, ¿Quién los eligió a ellos?) se alinean para explicar que este extremismo es una perversión de la “verdadera” fe. Pero ¿Cómo puede haber una perversión de la fe; si la fe, carente de una justificación objetiva, no posee ningún estándar demostrable que pueda ser pervertido?

Hace diez años, Ibn Warraq, en su excelente libro Porqué No Soy Musulmán, hizo un punto similar desde el punto de vista de un académico profundamente conocedor del Islam. De hecho; un buen título alternativo para el libro de Warraq, podría haber sido: El Mito del Islam Moderado, que es el título actual de un artículo más reciente de otro académico; Patrick Sookhdeo, director del Instituto para el Estudio del Islam y el Cristianismo, publicado en el Spectator (de Londres) del 30 de julio de 2005.

Por mucho, la mayoría de los musulmanes de hoy viven sus vidas sin recurrir a la violencia; porque el Corán es como una selección de escoja-y-mezcle. Si usted quiere paz, usted puede hallar versos apaciguadores. Si usted quiere guerra, usted puede hallar versos belicosos.

Sookhdeo continúa para explicar como los académicos islámicos; para poder lidiar con las muchas contradicciones que hallaron en el Corán, desarrollaron un principio de derogación, conforme al cual los textos más recientes derogan a los más antiguos. Desafortunadamente, los apaciguadores pasajes del Corán son mayormente antiguos, de los tiempos del Profeta Mojámed en la Meca. Los versos más beligerantes tienden a ser más recientes, después de su huída hacia Medina. El resultado es que:

La mantra “El Islam es Paz” ha estado desactualizada durante casi mil cuatrocientos años. Sólo durante trece años el Islam fue Paz, y nada más que paz…Para los musulmanes radicales de hoy—así como para los juristas medievales que desarrollaron el Islam clásico—sería más verdadero decir: “El Islam es Guerra”. Uno de los grupos islámicos más radicales de Gran Bretaña; el al-Ghurabaa, estableció en el curso de los dos bombardeos en Londres: “Cualquier musulmán que niegue que el terror es parte del Islam, es un Kafir”. Un Kafir es un no-creyente (i. e. un no-musulmán), un término groseramente insultante…

¿Podría ser que los jóvenes hombres que se suicidaron no eran ni marginales de la sociedad musulmana de Inglaterra ni estaban siguiendo una interpretación excéntrica y extremista de su fe, sino que ellos provinieron del mero centro de la comunidad musulmana y fueron motivados por una interpretación del Islam que es aceptada por la mayoría de los musulmanes?

Más generalmente, (y esto aplica al Cristianismo en no menor medida que al Islam), lo que es realmente pernicioso es la práctica de enseñarle a los niños que la fe es en sí misma, una virtud.

La fe es maldad precisamente porque no requiere de ninguna justificación y no tolera ninguna discusión. Enseñarle a los niños que la fe es una virtud los prepara a ellos—dados ciertos otros ingredientes que no son difíciles de aparecer por ahí—para convertirse en armas letales potenciales para futuras yijads o cruzadas.

Inmunizados contra el miedo por la promesa de un paraíso para mártires; el auténtico faith-head (creyente) merece un prominente lugar en la historia de los armamentos, junto al arco largo, el caballo de guerra, el tanque y la bomba de racimo.

Arco Largo Caballo de Guerra Tanque

Bomba de Racimo

Faith-Head (Creyente)

Si a los niños se les enseñase a cuestionar y a pensar profundamente sobre sus creencias, en vez de enseñarles la superior virtud de la fe incuestionable, es una buena apuesta de que no existirían bombarderos suicidas.

Los bombarderos suicidas hacen lo que hacen porque realmente creen lo que le fue enseñado en sus escuelas religiosas: Que la obligación hacia Dios está por encima de todas las cosas, y que el martirio a su servicio será recompensado en los jardines del paraíso.

Y a ellos les fue enseñada esa lección no necesariamente por extremistas fanáticos, sino por instructores religiosos decentes y gentiles que los alinearon en sus madrasas [escuelas religiosas musulmanas], sentados en filas, rítmicamente asintiendo hacia arriba y hacia abajo con sus inocentes y pequeñas cabezas, mientras aprendían cada palabra del libro sagrado, como loros enloquecidos.

La fe puede ser muy muy peligrosa; e implantarla deliberadamente en la mente vulnerable de un niño inocente es un error atroz. Es; hacia la misma infancia, y a la violación de la infancia por la religión, a lo que pasaremos en el próximo capítulo.

9.- NIÑEZ, ABUSO Y ESCAPE DE LA RELIGIÓN

En cada aldea existe un antorcha—el maestro:

y un extintor—el sacerdote.

—VÍCTOR HUGO

Comienzo con una anécdota del siglo diecinueve en Italia. No estoy implicando que algo parecido a esta historia pueda ocurrir hoy. Pero las actitudes mentales que ésta traiciona son lamentablemente actuales; a pesar que los detalles prácticos no lo son. Esta tragedia humana del siglo diecinueve arroja una lastimosa luz sobre las actitudes religiosas de hoy hacia los niños.

En 1858; Edgardo Mortara, un niño de seis años de edad, de padres judíos que vivía en Boloña, fue legalmente apresado por la policía del Papa actuando por órdenes de la Inquisición. Edgardo, fue arrebatado a la fuerza a su llorosa madre y a su atribulado padre y entregado a los catecúmenos (casa para la conversión de judíos y musulmanes) en Roma; y de allí en adelante, criado como un católico romano. Aparte de breves visitas ocasionales bajo estricta supervisión sacerdotal, sus padres nunca más lo vieron. La historia es relatada por David I. Kertzer, en su excelente libro, El Secuestro de Edgardo Mortara.

La historia de Edgardo no era inusual en ninguna forma en la Italia de la época; y la razón para estos raptos sacerdotales siempre fue la misma. En cada caso, usualmente hechos por una niñera católica, y la inquisición después llegaba a saber sobre el bautizo. Era una parte central del sistema de creencias católicas que; una vez que un niño había sido bautizado, sin importar si se hizo informalmente y clandestinamente, ese niño era irrevocablemente transformado en un cristiano. En su mundo mental, permitir a un “niño cristiano” permanecer con sus padres judíos no era una opción; y ellos mantuvieron esta bizarra y cruel posición, firmemente, con la mayor sinceridad, en la cara del resentimiento y la rabia de todo el mundo. Esta extendida rabia; de paso, fue descartada por el periódico católico Civiltà Cattolica [Francés: Civilidad Católica] como debida al poder internacional de los judíos ricos—suena familiar; ¿No es así?.

Aparte de la publicidad que generó, la historia de Edgardo Mortara era totalmente típica de muchas otras. Él había sido cuidado alguna vez por Anna Morisi, una niña analfabeta católica de catorce años de edad. Él se enfermó y ella entró en pánico al creer que moriría. Criada en la creencia de que un niño que moría sin ser bautizado sufriría por siempre en el infierno, ella le pidió consejos a un vecino católico quien le dijo a ella como llevar a cabo el bautismo.

Ella regresó a la casa; echó un poco de agua de un balde en la cabeza del pequeño Edgardo y dijo: “Yo te bautizo en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Y eso fue todo. A partir de ese momento, Edgardo era legalmente un cristiano. Cuando los sacerdotes de la Inquisición se enteraron del incidente; años después, actuaron pronta y decididamente, sin siquiera pensar en las lastimosas consecuencias de su acción.

David I. Kertzer y la portada de su libro (1998) “El Secuestro de Edgardo Mortara”

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Asombrosamente para un ritual que podría tener tan monumental significado para toda una familia extendida; la Iglesia Católica, permitía (y todavía lo permite) que cualquiera bautizara a cualquier otro. El bautizador no tiene que ser un sacerdote. Ni el niño; ni los padres; ni nadie más tiene que consentir el bautizo. No se necesita firmar nada. Nada necesita ser oficialmente testificado. Todo lo que se necesita es salpicar con agua, unas pocas palabras, un niño indefenso, y una niñera supersticiosa con el cerebro lavado catequísticamente.

Realmente, lo único que se necesita es lo último de esa lista; porque, asumiendo que el niño es demasiado joven para ser testigo, ¿Quién podría saber lo que ocurrió? Una colega estadounidense que fue criada como católica me escribió lo siguiente: “Nosotras acostumbrábamos a bautizar a nuestras muñecas. Yo no recuerdo a ninguno de nosotros bautizando a nuestros pequeños amigos protestantes, pero sin duda eso ha ocurrido y ocurre hoy. Nosotros convertimos en pequeñas católicas a nuestras muñecas; llevándolas a la iglesia, dándoles la Sagrada Comunión; etc. A Nosotras se nos lavó el cerebro para que fuésemos buenas madres católicas desde muy temprano”.

Si las niñas del siglo diecinueve eran en alguna forma parecidas a mi moderna corresponsal, es sorprendente que los casos como el de Edgardo Mortara no fuesen más comunes de lo que fueron. Como ocurrió; tales historias fueron inquietantemente frecuentes en la Italia del siglo diecinueve; lo que lo deja a uno haciendo la obvia pregunta: ¿Porqué los judíos de los Estados Papales empleaban a sirvientes católicos; dado el desmoralizante riesgo que podía surgir por hacerlo? ¿Porqué ellos no se cuidaron muy bien de emplear sólo a sirvientes judíos?. La respuesta; de nuevo, no tiene nada que ver con la razón y todo tiene que ver con la religión: Los judíos necesitaban sirvientes cuya religión no les prohibiese trabajar durante el Sabbath.

De hecho; se podía confiar en que una criada judía no bautizaría a un niño para llevarlo a una orfandad espiritual. Pero ella no podía encender el fuego, o limpiar la casa en los días sábados. Eso era el porqué las familias judías en la Boloña de la época que podían costearse a un sirviente, en su mayoría contrataban a católicos.

En este libro, me he refrenado deliberadamente de detallar los horrores de las Cruzadas; de los conquistadores; o de la Inquisición española. Personas crueles y malvadas pueden ser halladas en cada siglo y en cada religión. Pero esta historia de la Inquisición italiana y su actitud hacia los niños, es particularmente reveladora de la mente religiosa, y de las maldades que surgen específicamente porque son religiosas.

Primero está la asombrosa percepción de la mente religiosa de que salpicar un poco de agua junto con un breve encantamiento verbal, puede cambiar totalmente la vida de un niño; por encima de la autorización de sus padres; del propio consentimiento del niño; y por encima de la felicidad y el bienestar del propio niño…por encima de todo lo que el ordinario sentido común y los sentimientos humanos verían como importante.

El cardenal Antonelli lo deletreó en la época en una carta a Lionel Rothschild; el primer miembro judío del Parlamento Británico, quién había escrito para protestar el secuestro de Edgardo. El cardenal replicó que él no tenía poder para intervenir; y añadió: “Aquí es oportuno observar que; si la voz de la naturaleza es poderosa, aún más poderosas son las sagradas tareas de la religión”. Sí; bien, eso específicamente lo dice todo, ¿No es así?.

Segundo; es el extraordinario hecho de que los sacerdotes, cardenales, y el Papa, parecen genuinamente no haber entendido la cosa tan terrible que ellos le estaban haciendo a Edgardo Mortara. Está más allá de cualquier sensible entendimiento; pero ellos, sinceramente creyeron que le estaban haciendo a él un bien al apartarlo de sus padres y entregarlo a una crianza cristiana. ¡Ellos sintieron la obligación de protegerlo!.

Un periódico católico en los Estados Unidos de América, defendió la posición del Papa en el caso Mortara, argumentando que era inconcebible que un gobierno cristiano: “pudiese dejar que un niño cristiano fuese criado por un judío” e invocando el principio de la libertad religiosa: “La libertad de un niño de ser un cristiano y de no ser forzado compulsivamente a ser judío”…La protección de un niño por el Padre Sagrado; frente a todo el feroz fanatismo de infidelidad e intolerancia, es el espectáculo moral más grandioso que el mundo ha visto en épocas”.

¿Ha existido alguna vez una más flagrante falsificación de palabras como “forzado”, “compulsivamente”, “feroz” e “intolerancia”? Aún así, todo indica que los apologistas católicos; del Papa hacia abajo, creyeron sinceramente que lo que estaban haciendo era absolutamente moralmente correcto; y correcto para el bienestar del niño. Tal es el poder de la religión (“moderada”, aceptada por la mayoría) para distorsionar y pervertir la decencia humana común.

El periódico Il Cattolico estaba francamente perplejo ante el extendido fracaso para ver cuán magnánimo favor le había hecho la Iglesia a Edgardo Mortara cuando lo rescató de su familia judía:

Cualquiera que entre nosotros le de un poquito de serio pensamiento al asunto; que compare las condiciones de un judío—sin una verdadera iglesia; sin un rey; y sin un país, dispersado y siempre extranjero dondequiera que él viva en la faz de la tierra, y además, infame por la fea mancha con la que los asesinos de Cristo están marcados…inmediatamente entendería cuán grande es esta ventaja temporal que el Papa está obteniendo a favor del muchacho Mortara.

Tercero, es la arrogancia según la cual las personas religiosas saben; sin evidencias, que la fe de su nacimiento es la única fe verdadera; siendo todas las otras, aberraciones o tajantemente falsas. Las citas de arriba nos proporcionan vívidos ejemplos de esta actitud del lado cristiano.

Sería groseramente injusto igualar a los dos lados en este caso; pero es un lugar, tan bueno como cualquier otro, para notar que los Mortara pudieron de un golpe haber tenido a Edgardo de regreso; si ellos solamente hubiesen aceptado las peticiones de los sacerdotes y hubiesen consentido en ser bautizados ellos mismos. Edgardo había sido robado en primer lugar, debido a que fue salpicado con agua y a una docena de palabras sin sentido. Tan fatua es la mente religiosamente adoctrinada; otro par de salpicones de agua es todo lo que se requería para lograr que el proceso fuese revertido. Para algunos de nosotros; el rechazo de los padres indica una injustificada terquedad. Para otros; su postura principista lo eleva a ellos a la larga lista de mártires de todas las religiones a través de los siglos.

“Siéntase cómodo Master Ridley y represente al hombre: nosotros en este día por la gracia de Dios, encenderemos tal luz en Inglaterra, que confío en que nunca será apagada”. Sin duda que existen causas por las cuales morir es noble. Pero ¿Cómo pudieron los mártires Ridley, Latimer y Cranmer [229]dejar que los quemasen en vez de renunciar a su pequeña-finalidad protestante a favor de la gran-finalidad católica?—¿Realmente importa tanto por cual final abre uno un huevo sancochado? Tal es la terca—o admirable; si ese es vuestro punto de vista—convicción de la mente religiosa; que los Mortara no pudieron atreverse a aprovechar la oportunidad ofrecida por el insignificante rito del bautismo.

¿No pudieron ellos cruzar sus dedos; o susurrar “no” mientras retenían el aliento mientras eran bautizados? No. Ellos no podían. Porque habían sido criados bajo una religión (moderada), y en consecuencia, tomaron a toda esa ridícula charada, seriamente.

En cuanto a mí; yo pienso solamente en el pobre pequeño Edgardo—nacido involuntariamente en un mundo dominado por la mente religiosa; desafortunado en el fuego cruzado; convertido en huérfano en un acto bien intencionado pero; para un joven niño, de destructiva crueldad.

Cuarto; para seguir con el mismo tema, la asunción de que puede decirse con propiedad, que un niño de seis años de edad, posee alguna religión, ya sea judía, cristiana o cualquier otra. Para ponerlo de otra manera, la idea de que bautizar a un niño—que no se da cuenta, que no comprende—puede cambiarlo a él de una religión a otra de un golpe, parece absurda.

Pero con toda seguridad; no es más absurda que etiquetar a un pequeño niño como perteneciente a alguna religión en particular. Lo que le importaba a Edgardo no era “su” religión (él era demasiado joven para poseer una religión por propia convicción), sino el amor y cuidado de sus padres y de su familia; y a él les fueron arrebatadas por sacerdotes célibes cuya grotesca crueldad era mitigada solamente por su crasa insensibilidad hacia los sentimientos humanos normales—una insensibilidad que llega muy fácilmente a una mente secuestrada por la fe religiosa.

Aún sin la abducción física, ¿No es siempre una forma de abuso infantil etiquetar a los niños como poseedores de creencias sobre las cuales ellos son demasiado jóvenes para haber pensado? Aún así, la práctica persiste hasta hoy, casi completamente incuestionada. Cuestionarla es mi principal propósito en este capítulo.

ABUSO MENTAL Y FÍSICO

El abuso sacerdotal de niños significa hoy en día abuso sexual; por lo que me siento obligado, de entrada, a colocar a todo el asunto del abuso sexual en proporción y fuera del camino. Otros han notado que nosotros vivimos en un tiempo de histeria y pedofilia, una sicología de masas que nos recuerda a las cacerías de brujas de Salem en 1692[230].

En julio de 2000, el News of the World (Noticias del Mundo), fue ampliamente aclamado frente a la dura competencia como el periódico más desagradable de toda Gran Bretaña; organizó una campaña de “nombre y avergüence”, escasamente deteniéndose de incitar a vigilantes[231] a asumir directamente acciones violentas contra los pedófilos. La casa de un pediatra de un hospital fue atacada por extremistas religiosos no familiarizados con la diferencia entre en pediatra y un pedófilo.[232]

La histeria masiva contra los pedófilos ha alcanzado proporciones epidémicas y conducido al pánico a los padres. Los Just Williams; Huckleberry Finns; Swallows and Amazons de hoy en día, han perdido la libertad de andar libremente por ahí, que fue una de las delicias de la niñez en tiempos pasados (cuando el riesgo real; en oposición al percibido, de abuso infantil, no era probablemente menor)[233].

Siendo justos con News of the World, en el momento; las pasiones de su campaña habían sido incitadas por un horrible homicidio verdadero sexualmente motivado; de una niña de ocho años de edad secuestrada en Sussex. Sin importar eso, es claramente injusto incitar en contra de todos los pedófilos una venganza más apropiada para la minúscula minoría que también son asesinos. Todas las tres escuelas-internados a las cuales yo asistí empleaban a maestros cuyo afecto hacia los niños pequeños iba más allá de los límites de lo apropiado. Eso era; de hecho, condenable. De todas formas si, cincuenta años después, ellos han sido tenazmente perseguidos por vigilantes y abogados, como no mejores que asesinos de niños, me hubiese sentido obligado a salir en su defensa; aún como víctima de uno de ellos (una experiencia vergonzosa pero inofensiva en todo otro sentido).

La Iglesia Católica Romana ha soportado una pesada parte de tal oprobio retrospectivo. Por todo tipo de razones a mí no me gusta la Iglesia Católica Romana. Pero a mi me disgusta más la injusticia; y no puedo evitar preguntarme si esta institución ha sido injustamente demonizada sobre este asunto; especialmente en Irlanda y en los Estados Unidos de América.

Supongo que un resentimiento público adicional, fluye de la hipocresía de los sacerdotes cuya vida profesional está largamente dedicada a hacer sentir culpa por el “pecado”. Y está el abuso de la confianza de parte de una figura de autoridad, a quien el niño ha sido entrenado desde la cuna a reverenciar. Tales resentimientos adicionales nos hacen a nosotros ser más cuidadosos para no precipitarnos en nuestros juicios. Deberíamos tener presente el asombroso poder de la mente para cocinar falsos recuerdos; especialmente cuando son estimulados por falsos terapistas y abogados mercenarios.

La psicóloga Elizabeth Loftus ha demostrado gran coraje frente a maliciosos intereses encubiertos, para demostrar cuán fácil es para las personas cocinar recuerdos que son totalmente falsos, pero que parecen; a la víctima, tan reales como sus recuerdos verdaderos.[234] Esto es tan contra-intuitivo que los jurados son fácilmente llevados a creer testimonios sinceros pero falsos proporcionados por testigos.

En el caso particular de Irlanda; aún sin el abuso sexual, la brutalidad de los Christian Brothers (Hermanos Cristianos) [235] responsables de la educación de una significativa proporción de la población masculina del país, es legendaria. Y lo mismo podría ser dicho de las a menudo sadísticamente crueles monjas que dirigen las escuelas de niñas de Irlanda. Los infames Asilos Magdalena, que fueron el objeto de la película de Peter Mullan Las Hermanas Magdalenas, continuaron existiendo hasta tan tarde como (sic)1996.

Cuarenta años después es más difícil corregir las consecuencias de los azotes que las de los manoseos sexuales; y no hay escasez de abogados solicitando activamente la custodia de víctimas que de otra manera no hubiesen podido sacar a la luz el distante pasado. Existe oro en esos idos tanteos en la sacristía—algunos de ellos; de hecho, tan idos que el supuesto atacante es probable que esté muerto e incapaz de presentar su lado del relato. La iglesia católica a nivel mundial ha pagado más de mil millones de dólares en compensación.[236] Uno hasta podría sentir lástima por ella, hasta que recuerda de donde vino el dinero en primer lugar.

Una vez; durante el período de preguntas en una conferencia en Dublín, me preguntaron que pensaba yo sobre los ampliamente publicitados casos de abuso sexual por sacerdotes católicos en Irlanda. Respondí que, a pesar de lo horrible que sin duda era el abuso sexual, el daño era argumentablemente menor que el daño psicológico a largo plazo, infligido al criar un niño como católico en primer lugar. Fue un comentario sacado-de-la-manga hecho en el calor del momento, y fui sorprendido de que recibiera una ronda de entusiastas aplausos de una audiencia irlandesa (compuesta; admitidamente, de intelectuales de Dublín, y presumiblemente no representativos del país en general).

Pero me recordó un incidente posterior cuando recibí una carta de una mujer estadounidense en sus cuarenta años, que había sido criada como católica romana. A la edad de siete; me contó ella, le habían ocurrido dos cosas desagradables. Ella fue abusada sexualmente por el sacerdote de su parroquia en su carro. Y, cerca de la misma época, un pequeña compañera de clases de ella, que había muerto trágicamente, fue al infierno porque era protestante. O así había sido conducida mi corresponsal a creer por la entonces doctrina oficial de la iglesia de sus padres. Su punto de vista como un adulto maduro era que; de estos dos ejemplos de abuso infantil por parte de la iglesia católica romana, uno físico y el otro mental, el segundo era por mucho el peor. Ella escribió:

Haber sido manoseada sexualmente por un sacerdote simplemente dejó la impresión (en la mente de una niña de siete años) de “asco” mientras que el recuerdo de mi amiga yendo al infierno fue de un frío e inmedible miedo. Yo nunca perdí el sueño por lo del sacerdote—pero pasé muchas noches aterrorizada porque las personas que yo amaba irían al Infierno. Me provocaba pesadillas.

Admitidamente; el manoseo sexual que ella sufrió en el carro del sacerdote fue relativamente menor comparado con; digamos, el dolor y el disgusto de un monaguillo sodomizado. Y hoy en día, se dice que la iglesia católica no le da tanta importancia al infierno como una vez lo hizo. Pero el ejemplo demuestra que por lo menos es posible que el abuso psicológico de niños supere al físico.

Se dice que Alfred Hitchcock, el gran especialista cinemático en asustar a la gente, estaba una vez manejando por Suiza, cuando repentinamente señaló hacia fuera por la ventana y dijo: “Esa es la más aterrorizante visión que yo haya visto jamás”. Era un sacerdote conversando con un muchacho pequeño, con su mano puesta en el hombro del muchacho. Hitchcock se inclinó fuera de la ventana y gritó: “!Corre muchacho. Corre por tu vida!.

“Palos y piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras nunca pueden herirme”. El adagio es cierto, mientras uno realmente no crea en las palabras. Pero si toda su crianza; y todo lo que le hayan dicho sus padres, maestros y sacerdotes, lo ha conducido a creer, a realmente creer, profunda y completamente, que los pecadores se queman en el infierno (u otro objetable artículo de la doctrina; como el que la mujer es propiedad de su esposo), es enteramente plausible que las palabras pudiesen tener un efecto dañino más duradero a largo plazo, que los hechos.

Yo estoy persuadido que la frase “abuso infantil” no es una exageración cuando es usada para describir lo que los maestros y sacerdotes le están haciendo a los niños a quienes ellos exhortan a creer algo como el castigo de los pecados mortales no absueltos con un infierno eterno.

En el documental para televisión, ¿Raíces de Toda Maldad? Al cual ya me he referido, entrevisté a una cantidad de líderes religiosos y fui criticado por escoger a extremistas estadounidenses en vez de a respetados líderes de las corrientes mayormente aceptadas por la población, como los arzobispos[237] Suena como una crítica justa—excepto porque; a comienzos del siglo 21 en los Estados Unidos de América, lo que parece extremo para el mundo exterior, es realmente la corriente aceptada por la mayoría.

Uno de mis entrevistados que más espantó a la audiencia televisiva británica, fue el Pastor Ted Haggard, de Colorado Springs. Pero, lejos de ser extremista en los Estados Unidos de América de Bush, el “Pastor Ted” es presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos que cuenta con treinta millones de miembros, y él afirma que es favorecido con una consulta telefónica con el Presidente Bush, cada lunes. Si yo hubiese querido entrevistar a extremistas reales conforme a los modernos estándares estadounidenses, hubiera acudido a los “Reconstruccionistas” cuya “Teología del Dominio” defiende abiertamente una teocracia cristiana en los Estados Unidos de América. Como me escribe un preocupado colega estadounidense:

Los europeos necesitan saber que existe un show teo-anormal itinerante que realmente defiende el restablecimiento de la ley del Viejo Testamento—matar a homosexuales, etc.—y el derecho a ser electo, o hasta siquiera votar, sólo para cristianos. Las masas de clase media se alegran ante esta retórica. Si los secularistas no están vigilantes, los Dominionistas y Reconstruccionistas pronto serán la mayoría en una verdadera teocracia estadounidense.[238]

Otro de mis entrevistados televisivos fue el Pastor Keenan Roberts, del mismo estado de Colorado que el Pastor Ted. La marca particular de locura del Pastor Roberts asume la forma de lo que él llama Casas Infernales. Una Casa Infernal es un lugar donde los niños son llevados; por sus padres o sus escuelas cristianas, para ser asustados en contra de su voluntad, sobre lo que le podría ocurrir a ellos después que mueran. Actores representan vívida y atemorizantemente, “pecados” particulares como el aborto y la homosexualidad, con un demonio de color escarlata observando complacido. Esas son un preludio de la pièce de résistance, [Francés: pieza de resistencia] el mismísimo infierno, completo con un realista olor a azufre quemado y los agonizantes gritos de los condenados por siempre.

Después de observar un ensayo; en el cual el diablo era debidamente diabólico en el sobre-actuado estilo de un villano de un melodrama victoriano, entrevisté al Pastor Roberts en presencia de su elenco. Él me dijo que la edad óptima para que un niño visite la Casa Infernal es doce. Esto me espantó de algún modo; por lo que le pregunté si le preocuparía a él si un niño de doce años de edad tuviese pesadillas después de una de sus actuaciones. Él respondió; presumiblemente en forma honesta:

Yo preferiría que ellos entendiesen que el Infierno es un lugar al que no quieren ir en lo absoluto. Preferiría transmitirles este mensaje a la edad de doce años que no transmitirles ese mensaje y que ellos lleven una vida de pecado y nunca encuentren al Señor Jesús Cristo. Y si ellos terminan teniendo pesadillas, como resultado de experimentar esto, pienso que existe un bien mayor que será ultimadamente logrado y llevado a cabo en sus vidas en vez de simplemente tener pesadillas.

Supongo que; si uno realmente y sinceramente creyese lo que el Pastor Roberts dice que él cree, uno percibiría como correcto también, intimidar a los niños.

El Pastor Keenan Roberts (al centro) flanqueado por actores de su “Casa Infernal”

Nosotros no podemos descartar al Pastor Roberts como un loco extremista. Al igual que Ted Haggard, él es aceptado por la mayoría de los estadounidenses hoy en día. Me sorprendería si hasta ellos aceptarían la creencia de algunos de su correligionarios de que uno puede escuchar los alaridos de los condenados si escucha a los volcanes.[239] y que los gusanos tubulares gigantes hallados en ventiladeros en el océano profundo son la materialización de Marcos 9:43-44: “Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”. Cualquier cosa que ellos crean a lo que se parece el infierno, todos estos entusiastas del fuego del infierno parecen compartir el ansia por el Schadenfreude [Alemán: alegría ante el mal ajeno] y la complacencia de aquellos que saben que están entre los salvados; bien transmitido por ese más adelantado entre los teólogos, Santo Tomás Aquino, en su Summa Theologica: “Que los santos puedan disfrutar su beatitud y la gracia de Dios más abundantemente se les permite a ellos ver el castigo de los condenados al infierno”. Simpático hombre.[240]

El miedo al fuego del infierno puede ser muy real; aún entre las personas que de otra forma son racionales. Después de mi documental para televisión sobre religión, entre las muchas cartas que recibí; estaba ésta, de una obviamente brillante y honesta mujer:

Yo asistí a una escuela católica desde la edad de cinco años, y fui adoctrinada por monjas que portaban correas, palos y bastones. Durante mi adolescencia leí a Darwin, y lo que él dijo sobre la evolución tuvo mucho sentido para la parte lógica de mi mente. Sin embargo, he ido por la vida sufriendo de mucho conflicto y profundo miedo por el fuego del infierno que se dispara muy frecuentemente. He tenido alguna psicoterapia que me ha capacitado para manejar algunos de mis más antiguos problemas, pero no parezco capaz de sobreponerme a este profundo miedo.

Así que la razón por la que le estoy escribiendo es para que por favor me envíe el nombre y la dirección de la terapista que usted entrevistó en el programa de esta semana que trata sobre este miedo en particular.

Fui conmovido por esta carta, y (suprimiendo una momentaria e innoble lástima de que no exista un infierno para que vayan esas monjas), le respondí que ella debía confiar en su razonamiento como un gran don que ella—a diferencia de personas menos afortunadas—obviamente poseía. Le sugerí que los horribles extremos del infierno; como son presentados por sacerdotes y monjas, son exagerados para compensar por su imposibilidad de existencia. Si el infierno fuese posible, sólo tendría que ser moderadamente desagradable para poder prevenir. Dado que es tan improbable de ser cierto, tiene que ser propagandeado como muy atemorizante, para balancear su imposibilidad de existir y mantener algún valor preventivo. También la puse en contacto con la terapista que ella mencionó; Jill Mytton, una mujer encantadora y profundamente sincera que entrevisté en cámara. Jill había sido criada ella misma en una secta más odiosa que lo usual llamada Exclusive Brethren (Hermanos Exclusivos): tan desagradable que hasta existe una página web; http://www.peebs.net , totalmente dedicada a cuidar a aquellos que han escapado de ella.

Jill Myrton había sido criada para estar aterrorizada del infierno; había escapado del cristianismo siendo adulta, y ahora asesora y ayuda a otros traumatizados en forma similar durante su infancia: “Si yo pienso en mi pasada infancia, es una dominada por el miedo. Y era el miedo a la desaprobación, pero también a la condenación eterna. Y para un niño, las imágenes del fuego del infierno y de dientes mordiendo son muy reales. No son metafóricas en lo absoluto”. Yo le pedí a ella que dijera específicamente que le habían dicho sobre el infierno; cuando niña, y su eventual respuesta fue un rostro conmovedor y expresivo durante la larga indecisión antes de responder: “Es extraño ¿No es así? Después de todo este tiempo, todavía tiene el poder…de afectarme…cuando usted…cuando usted me hizo la pregunta. El infierno es un lugar atemorizante. Es el completo rechazo de Dios. Es el juicio final; hay fuego real, existe un tormento real, tortura real, y continúa por siempre por lo que no hay un respiro en él”.

Ella continuó para decirme sobre el grupo de apoyo que ella dirige para los que han escapado de infancias similares a la suya, y abundó sobre cuán difícil es para muchos salirse: “El proceso de salir es extraordinariamente difícil. ¡Ah! tú estás dejando atrás toda una red social; todo un sistema en el cual has sido prácticamente criado; estás dejando atrás un sistema de creencias que has mantenido durante años. Muy a menudo dejas a tu familia y a tus amigos…tú realmente ya no existes para ellos”.

Yo fui capaz de tañer mi propia experiencia de cartas escritas por personas de los Estados Unidos de América diciendo que ellas habían leído mis libros y renunciado a su religión como consecuencia. Desconcertantemente, muchos añaden que no se atreven a decírselo a sus familias; o que ellas se lo han dicho a sus familias con terribles resultados. La siguiente es típica. El autor es un joven estadounidense estudiante de medicina:

Yo sentía la urgencia de escribirle a usted un correo electrónico porque comparto sus puntos de vista sobre la religión; un punto de vista que es, estoy seguro de que usted lo sabe, aislacionista en los Estados Unidos de América. Yo crecí en una familia cristiana y a pesar de que la idea de la religión nunca se asentó bien en mí, sólo recientemente tuve el coraje de decírselo a alguien. Ese alguien era mi novia, quien…se horrorizó. Me di cuenta que una declaración de ateísmo podría ser impactante; pero ahora ella me ve a mí como a una persona completamente diferente. Ella no puede confiar en mí; dice ella, porque mi moralidad no proviene de Dios. Yo no se si llegaremos a superar esto, y en particular no deseo compartir mis creencias con otras personas que son cercanas a mí por miedo a la misma reacción de disgusto.

…No espero una respuesta. Sólo le escribo porque pienso que usted entenderá y compartirá mi frustración. Imagínese perdiendo a alguien que usted amaba, y que lo amaba a usted, en base a la religión. Aparte de su punto de vista de que yo soy ahora un hereje sin Dios, nosotros éramos perfectos el uno para el otro. Me recuerda su observación de que las personas hacen cosas locas en nombre de su fe. Gracias por escucharme.

Yo le respondí a este desafortunado joven, señalándole que, mientras que su novia había descubierto algo sobre él, él también había descubierto algo sobre ella. ¿Era ella realmente lo suficiente buena para él? Lo dudo.

Ya he mencionado a la comediante estadounidense Julia Sweeney y a su tenaz y admirable lucha para hallar algunas características rehabilitadoras de la religión y para rescatar al Dios de su niñez de sus crecientes dudas como adulta. Eventualmente su saga finalizó felizmente; y ella es ahora un admirable modelo a seguir por los jóvenes ateos de cualquier lugar. El dénouement [Francés: desenlace] es quizás la escena más conmovedora de su show Dejando ir a Dios. Ella lo había tratado todo; y entonces…

…mientras caminaba desde mi oficina ubicada en mi patio trasero hacia la casa, me di cuenta que existía esta minúscula voz susurrando dentro de mi cabeza, No estoy segura por cuanto tiempo había estado allí; pero de repente se hizo un decibel más fuerte. Susurró: “Dios no existe”.

Traté de ignorarla. Pero se hizo otro poquito más fuerte. “Dios no existe” Dios no existe ¡dios mío, dios no existe!…

Temblé. Sentí que me escurría fuera de la balsa.

Y entonces pensé, “Pero. No puedo. Yo no se si yo pueda no creer en Dios. Yo necesito a Dios. Quiero decir, tenemos una historia juntos”…

“Pero yo no se como no creer en Dios. Yo no se cómo se hace. ¿Cómo se mantiene uno a lo largo del día? Me sentí desbalanceada…

Pensé, “Okey, cálmate. Probemos por el momento los lentes de yo-no-creo-en-Dios; sólo por unos segundos. Simplemente ponte los lentes de no-Dios y echa una rápida mirada alrededor, y después inmediatamente quítatelos” Me los puse y miré alrededor.

Me da vergüenza reportar que inicialmente me sentí mareada. Realmente pensé “Bien, ¿Cómo se mantiene la Tierra arriba en el cielo? ¿Tú quieres decir que nosotros estamos simplemente volando por el espacio? !Eso es tan vulnerable! Quise salir y atrapar a la Tierra mientras caía sobre mis manos desde el espacio.

Y entonces recordé. ¡Si es verdad! La gravedad y el momentum angular nos mantendrá a nosotros dando vueltas alrededor del Sol durante probablemente un largo, largo tiempo”

Cuando vi Dejando ir a Dios, en un teatro de Los Ángeles fui profundamente conmovido por esta escena. Especialmente cuando Julia continuó para contarnos sobre la reacción de sus padres a un reporte de prensa sobre su curación:

La primera llamada de mi madre fue más bien un grito:. “¿Atea? ¡¿ATEA ?!?!”

Mi papá llamó y dijo: “Tú has traicionado a tu familia, a tu escuela, a tu ciudad” Era como si yo le hubiese vendido secretos a los rusos. Ellos ambos dijeron que no me hablarían más. Mi papá dijo: “Ni siquiera quiero que asistas a mi funeral” Después que colgué, pensé, “Simplemente traten de detenerme”

Parte del don de Julia Sweeney es hacer que uno llore y ría al mismo tiempo:

Yo pienso que mis padres fueron ligeramente desilusionados cuando dije que ya no creía más en Dios; pero ser una atea fue una cosa totalmente diferente.

El libro de Dan Barker: Perdiendo la Fe en la Fe: De Predicador a Ateo, es el relato de su gradual conversión desde un devoto sacerdote fundamentalista y fanático predicador viajero, hasta el fuerte y convencido ateo que es hoy. Significativamente, Barker continuó transitando los movimientos de predicar el cristianismo por un tiempo después que él ya se había convertido en ateo; porque era la única carrera que él conocía y porque se sintió encerrado en una telaraña de obligaciones sociales.

Él ahora conoce a muchos otros clérigos estadounidenses que están en la misma posición que él estuvo; pero que se lo han confiado sólo a él, después de leer su libro. Ellos no se atreven a admitir su ateísmo, ni siquiera a sus propias familias; por la tan terrible reacción que anticipan.

La propia historia de Barker tuvo una conclusión más feliz. Para comenzar, sus padres fueron profunda y agonizantemente afectados. Pero ellos escucharon su tranquilo razonamiento, y eventualmente también se convirtieron en ateos.

Dos profesores de una universidad estadounidense me escribieron independientemente sobre sus padres. Uno dijo que su madre sufre al estar permanentemente afligida porque teme por su alma inmortal. El otro dijo que su padre desearía que él nunca hubiese nacido; por estar convencido de que su hijo va a pasar una eternidad en el infierno.

Estos son profesores universitarios altamente educados, seguros de sus conocimientos y de su madurez, quienes presumiblemente han dejado atrás a sus padres en todo asunto relacionado con el intelecto; no sólo sobre la religión. Simplemente piense en cómo debe ser de duro para personas menos robustas intelectualmente; menos equipadas por la educación y las habilidades retóricas; que esos profesores, o de lo que es Julia Sweeney para argumentar su esquina frente a los inconmovibles miembros de su familia. Cómo lo fue quizás para muchos de los pacientes de Jill Mytton.

Antes de eso, en nuestra conversación televisada, Jill había descrito a este tipo de crianza religiosa como una forma de abuso mental; y yo regresé al punto de la manera siguiente: “Tú usas las palabras abuso religioso. Si tuvieses que comparar el abuso de criar a un niño para que crea en el infierno…¿Cómo piensas tú que eso se compararía a nivel traumático con el abuso sexual?. Ella respondió: “Esa es una pregunta difícil…pienso que, realmente existen muchas similaridades; porque se trata de un abuso de la confianza; es negarle al niño el derecho a sentirse libre y abierto y capaz para relacionarse con el mundo en una forma normal…es una forma de denigrar; es una forma de negarle su verdadero ser en ambos casos”.

EN DEFENSA DE LOS NIÑOS

Mi colega; el psicólogo Nicholas Humphrey usó el proverbio de “los palos y las piedras” para presentar su Conferencia Amnistía en Oxford en 1997.[241] Humphrey comenzó su conferencia argumentando que el proverbio no siempre es cierto; citando el caso de los creyentes en el vudú haitiano, quienes aparentemente mueren debido a algún efecto psicosomático del terror; a los días de haber sido blanco de una “conjuro” maligno. Él después preguntó si Amnistía Internacional, la beneficiaria de la serie de conferencias a la cual él estaba contribuyendo, debería hacer una campaña en contra de los discursos y publicaciones hirientes o dañinos. Su respuesta fue un resonante no a esa censura en general: “La libertad de expresión es una libertad demasiado preciosa para meterse con ella”; pero luego continuó para espantar a su ser liberal defendiendo un excepción importante: argumentar a favor de la censura para el caso especial de los niños:

…la educación moral y religiosa; y especialmente la educación que un niño recibe en el hogar, donde a los padres se les permite—y hasta se espera que ellos—le determinen a sus niños lo que es verdad y lo que es falso; lo que es correcto e incorrecto. Los niños; argumentaría yo, tienen el derecho humano a no tener sus mentes incapacitadas debido a que fueron expuestas a las malas ideas de otras personas—sin importar quienes esas otras personas son. Los padres; correspondientemente, no tienen una licencia otorgada por Dios, para imponerle a sus hijos una cultura en cualquier forma que ellos escojan: No tienen derecho a limitar los horizontes del conocimiento de sus hijos; ni de criarlos en una atmósfera de dogmas y supersticiones; ni para insistir en que ellos sigan las sendas estrechas y derechas de su propia fe.

En pocas palabras, los niños tienen derecho a no tener sus mentes confundidas por los sin sentidos; y nosotros; como sociedad, tenemos la obligación de protegerlos de eso. Así que nosotros no deberíamos permitirle más a los padres enseñarle a sus hijos en qué creer; por ejemplo, en la verdad literal de la Biblia, o que los planetas gobiernan su vida, en la misma forma en que no le permitimos a los padres sacarle los dientes a sus hijos o encerrarlos en un calabozo.

Por supuesto; una afirmación tan fuerte como esa, necesita, y recibió, mucha calificación. ¿No es un asunto de opinión lo que es un sin sentido?.

¿No ha sido el bagaje de la ciencia ortodoxa desbalanceado lo suficiente como para disciplinarnos a nosotros a tener precaución? Los científicos pueden pensar que enseñar astrología y la verdad literal de Biblia son sin sentidos; pero existen otros que piensan lo opuesto—y ¿No tienen estos últimos el derecho a enseñarle esos sin sentidos a sus hijos? ¿No es tan igualmente arrogante insistir que a los niños debe enseñárseles ciencia?.

Yo le agradezco a mis padres por asumir el punto de vista de que a los niños debe enseñárseles no tanto qué pensar, sino cómo pensar. Si; habiendo sido expuestos justa y apropiadamente a toda la evidencia científica, ellos crecen y deciden que la Biblia es literalmente cierta o que el movimiento de los planetas gobiernan su vida, ese es su privilegio. El punto importante es que es su privilegio decidir lo que ellos deban pensar; y no es el privilegio de sus padres imponérselo por force majeure. [Francés: fuerza mayor]

Y esto; por supuesto, es especialmente importante cuando reflexionamos que los niños se convierten en los padres de la próxima generación; en una posición para transmitir cualquier adoctrinamiento que pueda haberlos moldeado a ellos.

Humphrey sugiere que; mientras los niños sean jóvenes, vulnerables y estén en necesidad de ser protegidos, la verdadera guardería moral se muestra a sí misma en un honesto intento para suponer qué escogerían ellos por sí mismos si fuesen lo suficientemente maduros para hacerlo. Él conmovedoramente cita el ejemplo de una joven niña inca cuyos restos de 500 años de antigüedad fueron encontrados congelados en una montaña de Perú en 1955. El antropólogo que la descubrió, escribió que ella había sido la víctima de un sacrificio ritual. En el relato de Humphrey; una película documental sobre esta “joven de hielo”, transmitido por la televisión estadounidense, los televidentes fueron invitados a:

maravillarse ante el compromiso espiritual de los sacerdotes incas y a compartir con la niña en su última jornada, su orgullo y excitación al haber sido escogida para la señal de honor de ser sacrificada. El mensaje del programa de televisión era en efecto; que la práctica de los sacrificios humanos, fue en su propia forma, una gloriosa invención cultural—otra joya de la corona del multiculturalismo, si se quiere.

Humphrey está escandalizado. Al igual que yo.

Aún así, ¿Cómo se atreve alguien a sugerir eso? ¿Cómo se atreven ellos a invitarnos—sentados en nuestras salas, viendo televisión—a sentirnos elevados espiritualmente al contemplar un acto de asesinato ritual: el asesinato de una niña indefensa a manos de un grupo de ancianos estúpidos, engreídos e ignorantes? ¿Cómo se atreven a invitarnos a encontrar un bien para nosotros en contemplar una acción inmoral en contra de alguien más?

De nuevo, el lector liberal decente puede sentir un repentino dolor de intranquilidad. Inmoral conforme a nuestros estándares; ciertamente, y estúpido. Pero, ¿Qué hay de los estándares incas?. Con toda seguridad, ¿Fue para los incas, el sacrificio un acto moral y lejos de ser estúpido, y aprobado por todo lo que ellos consideraban sagrado? La pequeña niña; sin duda, era una creyente leal en la religión en la cual ella fue criada. ¿Quiénes somos nosotros para usar una palabra como “asesinato”; juzgando a los sacerdotes incas por nuestros propios estándares en vez de los de ellos? Quizás esta niña estaba espiritualmente feliz con su destino: quizás ella realmente creía que iba a ir derechito a un eterno paraíso; cálidamente acompañada por el Dios Sol. O quizás—como parece mucho más probable—ella gritaba de terror.

El punto de Humphrey—y el mío—es que; sin importar si ella fue una víctima voluntaria o no, existe una fuerte razón para suponer que ella no hubiese sido voluntaria si hubiese estado en completa posesión de los hechos. Por ejemplo, suponga que ella hubiese sabido que el sol es realmente una bola de hidrógeno más caliente que un millón de grados Kelvin; convirtiéndose a sí mismo en helio mediante la fusión nuclear; y que originalmente se formó a partir de un disco gaseoso del cual el resto del sistema solar; incluyendo a la Tierra, también se condensó…Presumiblemente, entonces, ella no lo hubiese adorado como a un dios, y esto hubiese alterado su perspectiva sobre ser sacrificada para hacer al sol propicio [a los intereses incas].

Los sacerdotes incas no pueden ser culpados por su ignorancia; y quizás podría pensarse que es muy duro decir que eran estúpidos y engreídos. Pero ellos pueden ser culpados por imponer sus propias creencias a una niña demasiado joven para decidir adorar al sol o no. El punto adicional de Humphrey es que los cineastas que hacen hoy películas documentales; y nosotros, su audiencia, podemos ser culpados por ver belleza en la muerte de la pequeña niña—“algo que enriquece nuestra cultura colectiva”.

La misma tendencia a glorificar lo extrañamente pintoresco de los hábitos religiosos de las etnias; y a justificar crueldades en su nombre aparece una y otra vez. Es la fuente de vergonzosos conflictos internos en las mentes de personas liberales decentes quienes; por una parte no pueden soportar el sufrimiento y la crueldad, pero por otra parte han sido entrenadas por posmodernistas y relativistas a respetar otras culturas en un grado no menor que la propia.

La circuncisión femenina es indudablemente horriblemente dolorosa; sabotea el placer sexual en las mujeres (de hecho; éste es probablemente su subyacente propósito), y la mitad de la mente decente liberal quiere que esa práctica sea abolida. La otra mitad; sin embargo, “respeta” a las culturas étnicas y siente que nosotros no deberíamos interferir si “ellos” quieren mutilar a sus niñas.[242]

El punto; por supuesto, es que “sus” niñas son realmente las propias niñas de las niñas, y sus deseos no deben ser ignorados. Difícil de responder. ¿Y qué si una niña dice que ella desea ser circuncidada? Pero ¿Porqué querría ella, si poseyese la intuición de un adulto informado, desear que eso alguna vez ocurriera? Humphrey establece el punto que ninguna mujer adulta que de alguna manera se perdió de la circuncisión cuando niña, se ofrece voluntariamente para esa operación más adelante en su vida.

Después de una discusión sobre los Amish[243] y su derecho a criar a “sus propios hijos” en su “propia forma”, Humphrey critica severamente nuestro entusiasmo como sociedad por:

mantener la diversidad cultural. Está bien; ustedes podrían querer decir, que es muy duro para un niño de los Amish, de los Hasidim, o de los gitanos, ser moldeado por sus padres en la forma en que ellos son—pero por lo menos el resultado es que estas fascinantes tradiciones culturales continúan. ¿No se empobrecería toda nuestra civilización si ellos desapareciesen? Es una vergüenza; quizás, cuando los individuos tienen que ser sacrificados para mantener tal diversidad. Pero allí está: ese es el precio que nosotros pagamos como sociedad. Excepto, que yo me sentiría obligado a recordarle a ustedes; que nosotros no pagamos; pagan ellos.

El asunto obtuvo atención pública en 1972 cuando la Corte Suprema [de los Estados Unidos de América] sentenció en un caso de prueba: Wisconsin versus Yoder, que concernía el derecho de los padres a retirar a sus hijos de la escuela basándose en creencias religiosas. El pueblo Amish vive en comunidades cerradas en varias partes de los Estados Unidos de América, mayormente hablando un dialecto arcaico del idioma alemán llamado Pennsylvania Dutch (alemán de pensilvania) y evitando la electricidad, los motores de combustión interna, los botones, y otras manifestaciones de la vida moderna. Existe; de hecho, algo atractivamente pintoresco en una isla de vida del siglo diecisiete, como espectáculo para los ojos de hoy. ¿No vale la pena preservarla por el enriquecimiento de la diversidad humana? Y la única forma de preservarla, es permitir a los Amish educar a sus propios hijos en sus propias costumbres; y protegerlos de la corruptora influencia de la modernidad. Pero, nosotros seguramente queremos preguntar. ¿No deberían los propios niños tener el derecho a opinar sobre esto?.

A la Corte Suprema se le pidió que sentenciase en 1972 cuando algunos padres Amish de Wisconsin retiraron a sus hijos del bachillerato. La mismísima idea de la educación más allá de cierta edad era contraria a los valores religiosos de los Amish; especialmente la educación científica. El estado de Wisconsin demandó a los padres, afirmando que los niños estaban siendo privados de su derecho a la educación.

Imágenes de los Amish

Después de pasar por los tribunales, el caso eventualmente llegó a la Corte Suprema de los Estados Unidos de América; la que tomó una decisión dividida (6 a 1) a favor de los padres.[244] La opinión mayoritaria escrita por el Magistrado Jefe Warren Burger, incluyó lo siguiente: “Como muestra el registro, la asistencia compulsiva hasta la edad de 16 años para los niños Amish lleva con ella una amenaza muy real de socavar a la comunidad Amish y a sus prácticas religiosas como existen hoy; ellos deberían abandonar sus creencias y ser asimilados a la sociedad en general, o ser forzados a emigrar a alguna otra y más tolerante región”.

La opinión minoritaria del Magistrado William O. Douglas fue que los mismos niños deberían haber sido consultados. ¿Quieren ellos realmente interrumpir su educación? ¿Quieren ellos realmente permanecer en la religión Amish?. Nicholas Humphrey hubiese ido más lejos. Aún si a los niños se les hubiese preguntado y hubiesen expresado una preferencia por la religión Amish, ¿Podemos nosotros suponer que ellos lo hubiesen hecho si ellos hubiesen sido educados e informados sobre las alternativas disponibles? Para que esto fuese plausible, ¿No deberían existir ejemplos de personas jóvenes del mundo exterior votando con sus pies y ofreciéndose voluntariamente para unirse a los Amish? El Magistrado Douglas fue más allá en una dirección diferente: Él no vio ninguna razón en particular para otorgarle al punto de vista religioso de los padres un estatus especial para decidir hasta donde se les debe permitir a ellos privar a sus hijos de su educación. ¿Si la religión es un basamento válido para excepciones, no podrían existir creencias seculares que también califiquen?.

La mayoría de la Corte Suprema dibujó un paralelo con algunos de los valores positivos de las órdenes monásticas; cuya presencia en nuestra sociedad argumentablemente la enriquece. Pero; como señala Humphrey, existe una diferencia crucial. Los monjes ingresan a la vida monástica por su propia voluntad. Los niños Amish nunca se ofrecieron voluntariamente para ser Amish, ellos nacieron en esa creencia y no tenían otra opción que aceptarla.

Existe algo tan condescendiente que quita el aliento; al igual que inhumano, en sacrificar a cualquiera; especialmente a niños, sobre el altar de la “diversidad” y la virtud de preservar una variedad de tradiciones religiosas. El resto de nosotros estamos felices con nuestros carros y computadoras; nuestras vacunas y nuestros antibióticos.

Pero usted encuentra atractiva a la gente pequeña con sus bonnets y sus breeches; sus carruajes tirados por caballos, su dialecto arcaico, y sus excusados de tierra. Usted enriquece nuestras vidas.

Bonnets (dos fotos de la izquierda) y Breeches (Pantalones cortos: dos fotos de la derecha)

Excusados de tierra

Por supuesto; a usted debe permitírsele atrapar a sus hijos en su distorsión del tiempo del siglo diecisiete, de otra manera algo irrecuperable se habría perdido para nosotros: una parte de la maravillosa diversidad de la cultura humana. Una pequeña parte de mí puede ver algo en esto. Pero la mayor parte; de hecho, siente ganas de vomitar.

UN ESCÁNDALO EDUCATIVO

El Primer Ministro de mi país; Tony Blair, invocó a la “diversidad” cuando fue desafiado en la Cámara de los Comunes por la Miembro del Parlamento (MP) Jenny Tonge, a que justificase el subsidio gubernamental a una escuela del noreste de Inglaterra que (casi única en Gran Bretaña), enseña literalmente el creacionismo bíblico. El Sr. Blair respondió que sería desafortunado si preocupaciones sobre este asunto interfiriesen con nuestra obtención de un “sistema escolar tan diverso como apropiadamente podemos”.[245]

La escuela en cuestión; el Emmanuel College de Gateshead, es una de las “academias de ciudad” establecidas orgullosamente por iniciativa del gobierno de Blair. Ricos benefactores son exhortados a donar una suma de dinero relativamente pequeña (dos millones de libras esterlinas en el caso de Emmanuel—equivalentes a 8 millones 152 mil 800 bolívares en noviembre de 2006), que compra una mayor suma de dinero gubernamental (20 millones de libras esterlinas, más gastos administrativos y salarios a perpetuidad), y también le compra al benefactor el derecho a controlar la ethos[246] de la escuela, la designación de la mayoría de los administradores de la escuela, las políticas para excluir e incluir alumnos, y mucho más.

El benefactor del diez por ciento de Emmanuel es Sir Peter Vardy, un adinerado vendedor de automóviles, con un acreditado deseo de darle a los niños de hoy, la educación que él hubiera deseado tener; y un menos acreditado deseo de imprimir sus convicciones religiosas personales sobre ellos.[247] Vardy; desafortunadamente, está en un enredo con un exclusivo grupo de maestros fundamentalistas inspirados por los estadounidenses, dirigidos por Nigel McQuoid, quien en una oportunidad fue Rector de Emmanuel, y es ahora director de un consorcio de escuelas Vardy. El nivel de entendimiento científico de McQuoid, puede ser juzgado por su creencia en que el mundo tiene menos de diez mil años de edad; y también por la siguiente cita: “Pero pensar que nosotros simplemente evolucionamos a partir de una explosión; y después fuimos monos, eso parece increíble cuando uno mira a la complejidad del cuerpo humano…Si usted le dice a los niños que no existe propósito en la vida—que ellos son simplemente mutaciones químicas—eso no construye auto-estima”.[248]

Ningún científico ha sugerido jamás que un niño sea una “mutación química”. El uso de la frase en tal contexto es un sin sentido analfabeta; a la par con las declaraciones del “Obispo” Wayne Malcom, líder de la iglesia Christian Life City (Ciudad de Vida Cristiana) en Hackney, al este de Londres; quien, conforme al [periódico] Guardian del 18 de abril de 2006, “disputa la evidencia científica de la evolución”. El entendimiento de Malcom de la evidencia que él disputa puede ser calibrada por su afirmación de que: “Existe claramente una ausencia en el registro fósil de niveles intermedios de desarrollo. Si un sapo se convirtió en un mono, ¿No deberíamos tener sapnos?”. Bien; la ciencia tampoco es el tema del Sr. McQuoid, así que nosotros; en justicia, pasamos a su jefe de ciencias; Stephen Layfield. El 21 de septiembre de 2001, el Sr. Layfield dio una conferencia en el Emmanuel College sobre: “La Enseñanza de la Ciencia: Una Perspectiva Bíblica”. El texto de la conferencia fue publicado en un sitio de internet cristiano (http://www.christian.org.uk). Pero ya no se encuentra allí. El instituto cristiano retiró el texto de la conferencia el mismo día en que llamé la atención sobre ésta en un artículo [en el periódico] Daily Telegraph el 18 de marzo de 2002, donde la sometí a una disección crítica.[249]

Es difícil; sin embargo, borrar algo permanentemente de la Internet. Los motores de búsqueda logran su velocidad en parte manteniendo caches de información, y éstos, inevitablemente persisten por un tiempo después que los originales han sido borrados. Un alerta periodista británico; Andrew Brown, el primer corresponsal para asuntos religiosos del Independent, prontamente ubicó la conferencia de Layfield, la bajó de internet de un cache [250]de Google y la publicó, asegurada contra borrado en su propio sitio de internet: http://www.darwinwars.com/lunatic/liars/layfield.html .

Usted notará que las palabras usadas por Brown para la URL [dirección de una página web en la Internet; ] son una lectura entretenida. Ellas pierden su capacidad para divertir; sin embargo, cuando miramos el contenido de la conferencia misma.

Incidentalmente; cuando un curioso lector le escribió al Emmanuel College, para preguntar porqué la conferencia había sido retirada de la página web, él recibió de la escuela, la siguiente insincera respuesta; de nuevo, grabada por Andrew Brown:

El Emmanuel College ha estado en el centro de un debate relacionado con la enseñanza de la creación en las escuelas. A un nivel práctico el Emmanuel College ha recibido una enorme cantidad de llamadas de la prensa. Esto ha involucrado una considerable cantidad de tiempo para el Rector y principales Directores del College. Todas esas personas tienen otros trabajos que hacer. Para asistirlos, nosotros hemos retirado temporalmente una conferencia de Stephen Layfield de nuestra página web.

Por supuesto; los funcionarios de la escuela pueden muy bien haber estado demasiado ocupados para explicarle a los periodistas su ciencia en la enseñanza del creacionismo. Pero ¿Porqué entonces, retirar de su página web el texto de una conferencia que hace precisamente eso; y hacia la cual ellos pudieron haber referido a los periodistas, de paso ahorrándose ellos mismos una gran cantidad de tiempo? No. Ellos retiraron la conferencia del jefe de ciencias, porque reconocieron que tenían algo que ocultar. El siguiente párrafo es del comienzo de esa conferencia:

Establezcamos entonces correctamente desde el comienzo que nosotros rechazamos la noción popularizada; quizás inadvertidamente, por Francis Bacon en el siglo diecisiete de que existen “Dos Libros” (i. e. el Libro de la Naturaleza y las Escrituras) que pueden ser usufructuados independientemente en la búsqueda de la verdad. En vez de eso, nosotros permanecemos firmes sobre la simple proposición de que Dios ha hablado con autoridad e inequívocamente en las páginas de la sagrada Escritura. Por más frágil, antigua o ingenua que esta afirmación parezca ostensiblemente, especialmente para un no creyente. La cultura moderna emborrachada de televisión, podemos estar seguros, es una fundación tan robusta como es posible para colocar y construir sobre ella.

Uno tiene que mantenerse pellizcándose uno mismo. Usted no está soñando. Este no es algún predicador en una carpa en Alabama sino el Jefe de ciencias de una escuela en la cual el gobierno británico está vertiendo dinero; y que es el orgullo y la alegría de Tony Blair.

Siendo un cristiano devoto, el Sr. Blair; en 2004, inauguró una de las posteriores ampliaciones de la flota de escuelas Vardy.[251] La diversidad puede ser una virtud, pero esto es un enloquecimiento de la diversidad.

Layfield procede a hacer una lista de las comparaciones entre la ciencia y las Escrituras, concluyendo; en cada caso en el que parece haber un conflicto, que la Escritura debe ser preferida. Notando que la Ciencia de la Tierra está ahora incluida en el curriculum nacional, Layfield dice: “Parecería particularmente prudente para todos los que comunican este aspecto del curso, familiarizarse ellos mismos con los trabajos de investigación sobre la geología del Diluvio Universal de Whitcomb y Morris”.

Sí, “geología del Diluvio Universal”, significa lo que usted piensa que significa. ¡Estamos hablando aquí del Arca de Noé!—cuando los niños podrían estar aprendiendo hechos tan asombrosos como que África y América del Sur estuvieron una vez unidas, y que se han estado separando a la velocidad con la que crecen las uñas.

Aquí hay más de Layfield (el jefe de ciencias), sobre el diluvio de Noé como la reciente y rápida explicación para el fenómeno que; conforme a la evidencia geológica real, tomo cientos de millones de años para ser molido:

Debemos reconocer dentro de nuestro gran paradigma geofísico la historicidad de una inundación de alcance mundial como fue descrita en Génesis 6-10. Si la narración bíblica es segura y las listadas genealogías (e. g. Génesis 5; 1ra. de Crónicas 1; Mateos 1 y Lucas 3), son sustancialmente completas, estamos obligados a reconocer que esta catástrofe global tuvo lugar en el pasado reciente. Sus efectos son por todas partes abundantemente evidentes. La evidencia principal es hallada en las rocas sedimentarias cargadas de fósiles; las extensas reservas de combustibles de hidrocarburos (carbón, petróleo y gas) y los “legendarios” relatos de tal gran inundación de varios grupos poblacionales por todo el mundo. La factibilidad de mantener un arca llena de criaturas representativas durante un año hasta que las aguas se hubiesen retirado suficientemente, ha sido bien documentada; por entre otros, John Woodmorrappe.

En una forma; esto es aún peor que los balbuceos de quienes no saben nada como Nigel McQuoid o el Obispo Wayne Malcom citados arriba; porque Layfield está educado en ciencias. Aquí está otro asombroso pasaje:

Como establecimos al comienzo, los cristianos; por una muy buena razón, reconocen a las Escrituras del Viejo y Nuevo Testamentos como una guía confiable concerniente específicamente a lo que se espera que nosotros creamos. Ellos no son meramente documentos religiosos. Ellos nos proporcionan un verdadero relato de la historia de la Tierra que nosotros ignoramos a nuestro propio peligro.

La implicación de que las Escrituras proporcionan un relato literal de historia geológica haría que cualquier reputado teólogo se eche para atrás. Mi amigo Richard Harries, Obispo de Oxford y yo, escribimos una carta conjunta a Tony Blair, y la hicimos firmar por ocho obispos y nueve altos científicos.[252]

Los nueve científicos incluían al entonces Presidente de la Sociedad Real (previamente el asesor científico jefe de Tony Blair); ambos de los Secretarios de Física y Biología de la Sociedad Real; el Astrónomo Real (ahora Presidente de la Sociedad Real); el Director del Museo de Historia Natural y Sir David Attenborough, quizás el hombre más respetado de Inglaterra. Los obispos incluían a un católico romano y a siete obispos anglicanos—altos líderes religiosos de toda Inglaterra.

Recibimos una respuesta burocrática rutinaria e inadecuada de la oficina del Primer Ministro, refiriéndose a los buenos resultados de los exámenes de la escuela, y su buen reporte de la agencia oficial de inspección de escuelas (OFSTED). Parece que al Sr. Blair no se le ocurrió que si los inspectores de OFSTED le dieron un delirante reporte a una escuela cuyo jefe de ciencias enseña que todo el universo comenzó después de la domesticación del perro; debe por lo menos existir un minúsculo error en los estándares del inspectorado.

Quizás la sección más perturbadora de la conferencia de Stephen Layfield es su concluyente: “¿Qué puede hacerse?, donde él considera las tácticas a ser empleadas por aquellos profesores que deseen introducir el cristianismo fundamentalista en el salón de clases de ciencia. Por ejemplo, él urge a los profesores de ciencia a:

notar cada ocasión cuando un paradigma evolucionario / Tierra-vieja (millones o billones de años) es explícitamente mencionado o hecho implícito por un libro de texto; examen; pregunta; o visitante, y cortésmente señalar la falibilidad de la afirmación. Cuandoquiera que sea posible, debemos ofrecer la vía alternativa (siempre mejor) de la explicación bíblica de los mismos datos. Debemos mirar unos pocos ejemplos tanto físicos, como químicos y biológicos en su debido curso.

El resto de la conferencia de Layfield no es nada menor a un manual de propaganda; un recurso para los profesores religiosos de biología, química y física, que deseen; mientras se mantienen dentro de las guías del curriculum nacional, subvertir la educación en ciencias basada en evidencias y reemplazarla por la escritura bíblica.

El 15 de abril de 2006, James Naughtie, uno de los presentadores de noticias y entrevistadores más experimentados de la BBC, entrevistó a Sir Peter Vardy en radio. El tema principal de la entrevista fue una investigación de la policía de alegatos negados por Vardy, de que sobornos—títulos nobiliarios de Caballero (Knight) y Compañero (Peer)—habían sido ofrecidos por el gobierno de Blair a hombres ricos, en un intento por lograr que ellos apoyasen públicamente el esquema de las academias de ciudad.

Naughtie también le preguntó a Vardy sobre el asunto del creacionismo; y Vardy negó categóricamente que Emmanuel promoviese el creacionismo de la Tierra-joven ante sus pupilos. Uno de los graduados de Emmanuel; Peter French, ha igualmente afirmado categóricamente:[253] “A nosotros nos fue enseñado que la Tierra tenía 6 mil años de edad”[254] ¿Quién está diciendo la verdad aquí? Bien; no sabemos, pero la conferencia de Stephen Layfield establece su política para enseñar ciencia muy cándidamente. ¿Vardy no ha leído nunca el muy explícito manifiesto de Layfield? ¿No sabe él realmente lo que su jefe de ciencias ha estado haciendo? Peter Vardy hizo su dinero vendiendo carros usados. ¿Le compraría usted uno a él? y ¿le vendería usted a él; como hizo Tony Blair una escuela por el diez por ciento de su precio—añadiendo a esa ganga una oferta de pagar todos sus ruinosos costos?. Seamos caritativos con Blair y asumamos que él; no ha leído la conferencia de Layfield. Supongo que es mucho pedir que su atención no haya sido atraída hacia ella.

El Rector McQuoid ofreció una defensa de lo que él vio claramente como la mente abierta de su escuela; la que es asombrosa por su complacencia ofensivamente condescendiente:

el mejor ejemplo que puedo dar de cómo son las cosas aquí es una conferencia sobre filosofía de sexta forma que yo estaba dando. Shaquille estaba sentado allí y él dice: “El Corán es correcto y verdadero”. Y Clare, aquí, dice: “No. La Biblia es cierta”. Así que nosotros hablamos sobre las similaridades entre lo que ellos dicen y los lugares donde ellos no están de acuerdo. Y estuvimos de acuerdo en que los dos no podían tener razón. Y eventualmente yo dije: “Lo siento Shaquille, usted está equivocado, es la Biblia la que es verdad” Y él dijo: “Lo siento Sr. McQuoid, usted está equivocado, es el Corán” Y ellos fueron a almorzar y siguieron discutiendo allí. Eso es lo que nosotros queremos. Queremos que los niños sepan porqué ellos creen en lo que creen y lo defiendan.[255]

¡Qué adorable imagen! Shaquille y Clare fueron a almorzar juntos; argumentando vigorosamente sus puntos de vista y defendiendo sus incompatibles creencias. ¿Pero es realmente tan adorable? ¿No es realmente más bien una deplorable imagen la que McQuoid ha descrito? ¿Sobre qué; después de todo, basaron su discusión Shaquille y Clare? ¿Cuál evidencia convincente fue cada uno capaz de imponer en su vigoroso y constructivo debate?.

Clare y Shaquille simplemente afirmaron cada uno que su libro sagrado era superior, y eso fue todo. Esto es; aparentemente, todo lo que ellos dicen; y eso, de hecho, es todo lo que usted puede decir cuando le han enseñado que la verdad viene de las Escrituras en vez de la evidencia. Clare y Shaquille y sus compañeros, no estaban siendo educados. Ellos estaban siendo desilusionados por su escuela; y el director de su escuela estaba abusando, no de sus cuerpos, pero sí de sus mentes.

DE NUEVO ELEVANDO LA CONCIENCIA

Y ahora, otra adorable imagen. Durante una época de navidad; un año mi periódico diario, el Independent, estaba buscando una imagen estacional y encontró una ecuménica que entibiaba el corazón; en una obra de teatro escolar sobre la navidad. Los Tres Reyes Magos eran representados por—como dice brillantemente el reportaje—Shadbreet (un Sikh); Musharaff (un musulmán); y Adele (una cristiana), todos de cuatro años de edad.

¿Adorable? ¿Entibiador del corazón? No. No lo es. No es ninguna de esas dos cosas. ¿Cómo podría cualquier persona decente pensar que es correcto etiquetar a niños de cuatro años de edad con las opiniones cósmicas y teológicas de sus padres? Para ver esto; imagine una fotografía idéntica, con el texto del reportaje cambiado de la forma siguiente: “Shadbreet (un Keynesiano); Musharaff (un monetarista); y Adele (una marxista), todos de cuatro años de edad”[256] ¿No sería esto un candidato para iracundas cartas de protesta?. Ciertamente lo sería. Aún así, debido al absurdamente privilegiado estatus de la religión, no se oyó ni un solo chillido y tampoco es nunca escuchado en cualquier similar ocasión.

Sólo imagínese el alarido si el texto del reportaje hubiese dicho: “Shadbreet (un Ateo); Musharaff (un agnóstico); y Adele (una Humanista Secular), todos de cuatro años de edad”. ¿No podrían los padres realmente ser investigados para ver si ellos estaban capacitados para criar niños?.

En Gran Bretaña; donde nosotros carecemos de una separación constitucional entre la iglesia y el estado, los padres ateos usualmente siguen la corriente y dejan que las escuelas le enseñen a sus hijos cualquier religión que prevalezca en la cultura. “The-Brights.net” (“Los-Inteligentes.net” una iniciativa estadounidense para renombrar a los ateos como “inteligentes” en la misma forma en que los homosexuales tuvieron éxito en renombrase a sí mismos como “gays”—“alegres”), es escrupulosa en establecer las reglas para que los niños ingresen a esa red de internet: “La decisión para ser un Inteligente debe ser del niño. Cualquier joven a quien se le diga que él está obligado o debería ser un Inteligente, NO puede ser un inteligente”. ¿Puede usted hasta comenzar a imaginar a una iglesia o mezquita emitiendo tal ordenanza de auto-negación? ¿Pero no deberían ser obligadas a hacerlo?.

Incidentalmente, yo firmé para ingresar a los Brights (Inteligentes), parcialmente porque estaba genuinamente curioso sobre si una palabra como esa podría ser meméticamente incorporada al idioma. Yo no se, y me gustaría saber si la transmutación de “gay” fue deliberadamente incorporada o si sólo simplemente ocurrió.[257] La campaña de los Brights despegó hacia un inestable comienzo cuando fue furiosamente denunciada por algunos ateos que se petrificaron al ser etiquetados como “arrogantes”. El movimiento del Orgullo Gay; afortunadamente, no sufre de tal falsa modestia, lo que puede ser el porqué de su éxito.

En un capítulo anterior, generalicé sobre el tema de “elevar las conciencias”, comenzando con el logro de las feministas en hacernos retroceder asustados cuando oímos una frase como “hombres de buena voluntad” en vez de “personas de buena voluntad”. Aquí yo quiero elevar la conciencia de otra forma. Yo pienso que todos nosotros deberíamos retroceder espantados cuando escuchemos que un pequeño niño está siendo etiquetado como miembro de una religión en particular o de otra. Los niños pequeños son demasiado jóvenes para decidir cuáles son sus puntos de vista sobre el origen del cosmos; de la vida o de la moralidad.

El propio sonido de la frase: “niño cristiano” o “niño musulmán” debe irritar como las uñas sobre un pizarrón. Aquí está un reporte, fechado 3 de septiembre de 2001, por la estación de radio irlandesa KPFT-FM:

Niñas escolares católicas se enfrentaron a protestas de los leales (los protestantes) cuando intentaron introducir a la Escuela Primaria Sagrada Cruz sobre la calle Ardoyne Road en el norte de Belfast. Los funcionarios del Constabulary Real de Ulster (cuerpo policial de paz) (RUC) y soldados del Ejército Británico tuvieron que dispersar a quienes protestaban y que intentaban bloquear a la escuela. Barreras contra accidentes fueron erigidas para permitir a las niñas pasar a través de la protesta hacia la escuela. Los leales (los protestantes) se burlaron de las niñas y gritaron abusos sectarios cuando las niñas; algunas tan jóvenes como de cuatro años de edad, eran escoltadas por sus padres hacia la escuela. Cuando las niñas y sus padres entraban por la puerta principal de la escuela, los leales (los protestantes) les lanzaron botellas y piedras.

Naturalmente; cualquier persona decente se espantaría ante esta peligrosa experiencia de las niñas escolares. Yo estoy tratando de exhortarnos a nosotros a espantarnos también ante la sola idea de etiquetarlas a ellas como “niñas escolares católicas”. (“Los leales” como señalé en el capítulo primero, es el hipócrita eufemismo de Irlanda del Norte para “protestante”; de la misma forma que “nacionalista” es el eufemismo para “católico”. Las personas que no dudan en etiquetar a los niños como “católicos” o “protestantes” se quedan cortos para aplicar esas mismas etiquetas religiosas—mucho más apropiadamente—a los adultos terroristas y a las bandas).

Nuestra sociedad; incluyendo al sector no religioso, ha aceptado la idea sin sentido; de que es normal y correcto adoctrinar a minúsculos niños en la religión de sus padres; y cachetear etiquetas religiosas sobre ellos—“niño católico”, “niño protestante”, “niño judío”, “niño musulmán”, etc.—aunque no lo hacen con otras etiquetas comparables: no hay niños conservadores, ni niños liberales, ni niños republicanos, ni niños demócratas.

Por favor; eleven sus conciencias sobre esto, y disgústense cada vez que escuchen que esto suceda. Un niño no es cristiano ni un niño es musulmán, sino un niño de padres cristianos o un niño de padres musulmanes. Esta última nomenclatura, de paso, sería una excelente pieza de levantamiento de conciencia para los propios niños. Un niño a quien se le diga que es un “niño de padres musulmanes” inmediatamente se daría cuenta que la religión es algo que él puede escoger—o rechazar—cuando tenga la edad suficiente para hacerlo.

Un buen caso; de hecho, puede ser hecho a favor del beneficio educacional de enseñar religión comparativa. Ciertamente; mis primeras dudas fueron ocasionadas cerca de la edad de nueve años, por la lección (que provino no de la escuela, sino de mis padres) de que la religión cristiana en la cual fui criado era sólo uno de muchos sistemas de creencias mutuamente incompatibles.

Los mismos apologistas religiosos se dan cuenta de esto, y a menudo los asusta. Después del relato sobre la obra teatral infantil de la navidad del Independent, ni una sola carta al editor se quejó en contra del etiquetado religioso de niños de cuatro años de edad. La única carta negativa provino de “La Campaña a Favor de la Educación Verdadera”, cuyo vocero; Nick Seaton, dijo que la educación religiosa múltiple era extremadamente peligrosa porque: “A los niños en estos días, se les enseña que todas las religiones tienen el mismo valor, lo que significa que la propia no tiene ningún valor en especial” Sí; de hecho, eso es exactamente lo que significa. Bien podría preocuparse este vocero. En otra ocasión, el mismo individuo dijo: “Presentar a todas las creencias como igualmente válidas está equivocado. Cada quien tiene el derecho de pensar que su fe es superior a otras, ya sean ellos hindúes, judíos, musulmanes o cristianos—de otra manera, ¿Cuál es el punto de tener fe? ”.[258]

De hecho, ¿Cuál es?. ¡Y que sin sentido tan transparente es esto! Estas creencias son mutuamente incompatibles. De otra forma ¿Cuál es el punto de pensar que su fe es superior? La mayoría de ellas; en consecuencia, no pueden ser “superiores a otras”. Dejemos a los niños aprender sobre las diferentes creencias, dejemos que noten su incompatibilidad, y dejemos que ellos saquen sus propias conclusiones sobre las consecuencias de esa incompatibilidad. Y en cuanto si alguna de ellas es “válida”, dejemos que ellos lleguen a su propia conclusión cuando tengan suficiente edad para hacerlo.

LA EDUCACIÓN RELIGIOSA COMO PARTE DE LA CULTURA LITERARIA

Estoy obligado a admitir que hasta yo estoy un poquito desconcertado ante la ignorancia bíblica comúnmente desplegada por personas educadas en décadas más recientes de lo que yo fui. O quizás no es una cosa de décadas. Hace tanto tiempo como en 1954; conforme a Robert Hinde, en su sesudo libro ¿Porqué Persiste Dios?, una encuesta Gallup en los Estados Unidos de América halló lo siguiente: Tres cuartos de los católicos y protestantes no podía mencionar siquiera a uno de los Profetas del Viejo Testamento. Más de dos tercios no sabía quién predicó el Sermón de la Montaña. Una cantidad sustancial pensaba que Moisés era uno de los doce apóstoles de Jesús. Eso; para repetir, fue en los Estados Unidos de América, que es dramáticamente más religioso que otras partes del mundo desarrollado.

La Biblia del Rey James de 1611—la Versión Autorizada—incluye pasajes de sobresaliente mérito literario de propio derecho; por ejemplo, la Canción de las Canciones, y el sublime Eclesiastés (del que me dicen también es muy bueno en el hebreo original). Pero la principal razón por la que la Biblia en Inglés necesita ser parte de nuestra educación es que es un libro fuente mayor para la cultura literaria. Lo mismo aplica a las leyendas sobre los dioses griegos y romanos; y nosotros aprendemos sobre ellos sin que se nos exija creer en ellos. Aquí está una rápida lista de frases y oraciones bíblicas o inspiradas por la Biblia que ocurren comúnmente en inglés convencional o literario; desde en la gran poesía hasta en los banales clichés:[259]

Creced y multiplicaos● East of Eden● La costilla de Adán● Am I my brother’s keeper?● The mark of Cain● Tan viejo como Matusalén● A mess of potage● Sold his birthright● Jacob’s ladder● Coat of many colors● Amid the alien corn● Eyeless in Gaza● The fat of the land● The fatted calf● Stranger in a strange land● Burning bush● A land flowing with milk and honey● Let my people go● Flesh pots● Ojo por ojo y diente por diente● Be sure your sin will find you out● La niña de sus ojos● The stars in their courses● Butter in a lordly dish● The hosts of Midian● Shibboleth● Out of the strong came forth sweetness● He smote them hip and thigh● Filisteo● A man after his own heart● Like David and Jonathan● Passing the love of women● How are the mighty fallen?● Ewe lamb● Man of Belial● The half was not told me● Girded up his loins● Drew a bow at a venture● Job’s conforters● La paciencia de Job● I am escaped with the skin of my teeth● The price of wisdom is above rubies● Leviatán● Go to the ant thou sluggard; consider her ways, and be wise● Spare the rod and spoil the child● A word in season● Vanity of vanities●

To everything there is a season, and a time to every purpose● The race is not to the swift, nor the battle to the strong● Of making many books there is no end● I am the rose of Sharon● A garden inclosed● The little foxes● Many waters cannot quench love● Beat their swords into plowshares● Grind the faces of the poor● The wolf also shall dwell with the lamb, and the leopard shall lie down with the kid● Let us drink and eat; for tomorrow we shall die● Set thine house in order● Una voz que clama en el desierto● No peace for the wicked● See eye to eye● Cut off out the land of the living● Balm in Gilead● Can the leopard change its spots?● The parting of ways● A Daniel in the lions’ den● Quien siembra vientos cosecha tempestadesSodoma y GomorraNo solo de pan vive el hombre● Get thee behind me Satan● La sal de la tierra● Hide your light under a bushel● Pon la otra mejilla● Go the extra mile● Moth and rust doth corrupt● Dale tus perlas a los cerdosUn lobo con piel de cordero● Weeping and gnashing of teeth● Gadarene swine● New wine in old bottles● Shake the dust of your feet● Aquél que no está conmigo está contra míEl juicio de Salomón● Fell upon stony ground● Nadie es profeta en su propia tierra● Las boronas de la mesaSeñal de los tiemposGuarida de ladronesFariseo● Wars and rumours of wars● Good and faithful servant● Separate the sheep from the goats● Me lavo las manos en eso● The Sabbath was made for the man, and no man for the Sabbath● Suffer the little children● The widows’ mite● Physician heal thyself● Buen samaritano● Passed by on the other side● Las uvas de la iraLa oveja negraEl hijo pródigo● A great gulf fixed● Whose shoe latchet I am not worthy to unloose● Lanza la primera piedra● Jesus wept● Great love hath no man than this● Santo Tomás● Road to Damascus● A law unto himself● Through a glass darkly● Death, where is thy sting?● A thorn in the flesh● Cayó en desgracia● Filthy lucre● La raíz de todos los males● Fight the good fight● All flesh is as grass● The weaker vessel● Yo soy Alfa y OmegaApocalipsis● De profundis● Quo Vadis● Rain on the just and on the unjust.

Cada una de esas expresiones, frases o clichés provienen directamente de la Versión Autorizada de la Biblia del Rey James. Seguramente, ¿la ignorancia de la Biblia tiende a empobrecer la apreciación de la literatura inglesa? Y no solamente la literatura seria y solemne. La siguiente rima de Lord Justice Bowen es ingeniosamente sagaz:

The rain it raineth on the just,                   La lluvia llovió sobre el justo

And also on the unjust fella. Y también sobre el tipo injusto

But chiefly on the just, because                Pero principalmente sobre el justo, porque

The unjust hath the just’s umbrela            El injusto tiene el paraguas del justo

Pero el disfrute es ensordecido si usted no percibe la alusión a Mateo 5:45 (“Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”). Y el fino punto de la fantasía de Eliza Dolittle en My Fair Lady se le escaparía a cualquiera que ignore el final de Juan el Bautista:

“Thanks a lot, King” says I in a manner well bred,

“But all I want is ‘Enry ‘Iggins ‘ead”.

“Un montón de gracias, Rey” digo yo en una manera bien educada,

“Pero todo lo que yo quiero es la cabeza de ‘Enry ‘iggins” (Henry Higgings)

P. G. Wodehouse es; para mi dinero, el más grande escritor de comedia ligera en inglés, y apuesto completamente que la mitad de mi lista de frases bíblicas será hallada como alusiones en sus páginas (Una búsqueda con Google no las hallará todas; sin embargo). Ésta no encontraría la derivación del título del cuento corto: “La Tía y el Perezoso”, de Proverbios 6:6) El canon de Wodehouse es rico en otras frases bíblicas; que no están en mi lista de arriba, y no están incorporadas en el lenguaje como expresiones idiomáticas o proverbios.

Escuchen la evocación de Bertie Wooster de lo que es despertarse con resaca: “Había estado soñando que un malvado estaba clavando estacas en mi cabeza—no cualquier estaca ordinaria, como las usadas por Jael, la esposa de Heber, sino unas al rojo vivo”. El mismo Bertie estaba inmensamente orgulloso de su único éxito académico, el premio que una vez ganó por conocimiento de las Escrituras[260].

[Acotación del Traductor: En La Biblia, el versículo 4:21 del Libro de Jueces dice: “Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda, y poniendo un mazo en su mano, se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes, y la clavó en la tierra, pues él estaba cargado de sueño y cansado; y así murió”]

Lo que es cierto de la escritura cómica en inglés, es más obviamente cierto de la literatura seria. La cuenta de Naseeb Shaheen de más de mil trescientas referencias bíblicas en las obras de Shakespeare es muy creíble.[261] El Bible Literacy Report en Fairfax, Virginia, (admitidamente financiado por la infame Fundación Templeton) proporciona muchos ejemplos, y cita abrumadores acuerdos entre profesores de literatura inglesa de que la enseñanza de la Biblia es esencial para la plena apreciación de su materia.[262] Sin duda, lo equivalente es cierto para el francés, alemán, ruso, italiano, español y otras grandes literaturas europeas. Y para quienes hablan los idiomas árabes e indios, el conocimiento del Corán o el Bhagavad Gita, es presumiblemente tan esencial para la plena apreciación de su herencia literaria.

Khrisna y Arjuna

Finalmente, para redondear la lista, usted no puede apreciar a Wagner (cuya música, como se ha dicho sagazmente, es mejor de lo que suena) sin conocer su camino hacia los dioses escandinavos.

Permítanme no trabajar el punto. Probablemente he dicho suficiente para convencer por lo menos a mis más viejos lectores de que un punto de vista mundial de un ateo no proporciona justificación para sacar a la Biblia u otros libros sagrados, fuera de nuestra educación. Y; por supuesto, podemos retener una lealtad sentimental hacia las tradiciones culturales y literarias de; digamos, el judaísmo, el anglicanismo o el Islam; y hasta participar en rituales religiosos como matrimonios y funerales, sin aceptar las creencias sobrenaturales que históricamente van junto a esas tradiciones. Nosotros podemos renunciar a creer en Dios sin perder contacto con una atesorada herencia.

10.- ¿UN MUY NECESITADO VACÍO?

¿Qué puede sacudir más el alma que mirar a través de un telescopio de 250 centímetros a una galaxia distante; sostener en nuestra mano a un fósil de 100 millones de años de antigüedad; o una herramienta de piedra de medio millón de años de antigüedad; pararse frente a la inmensa fractura a través del espacio y el tiempo que es el Gran Cañón, o escuchar a un científico que le echó una mirada al rostro de la creación del universo y no parpadeó? Eso es ciencia profunda y sagrada.

—MICHAEL SHERMER

“Este libro llena un muy necesitado vacío”. Éste sagaz comentario funciona porque nosotros entendemos simultáneamente sus dos significados opuestos. Incidentalmente, yo pensé que era inventado; pero para mi sorpresa, encontré que realmente ha sido usado; con toda inocencia, por editores. Vea

http://www.klc.ac.uk/kis/schools/hums/french/pgr/tqr.html sobre un libro que “llena un muy necesitado vacío en la literatura disponible sobre el movimiento pos-estructuralista”. Luce deliciosamente apropiado que este supuestamente superficial libro es todo sobre Michael Foucault, Roland Barthes, Julia Kristeva y otros iconos del francofonismo de alta clase.

¿Llena la religión un muy necesitado vacío?. A menudo se dice que existe un vacío en el cerebro diseñado por Dios, que necesita ser llenado: tenemos una necesidad psicológica de Dios—o de un amigo imaginario; padre, hermano mayor, confesor o confidente—y la necesidad tiene que ser satisfecha sin importar si Dios existe o no. Pero ¿Podría ser que Dios llena desordenadamente un vacío que nosotros deberíamos llenar con algo más? ¿Ciencia, quizás? ¿Arte? ¿Amistad humana? ¿Humanismo?¿Amor a esta vida en el mundo real, sin darle credibilidad a otras vidas después de la tumba? ¿Un amor hacia la naturaleza, o a lo que el gran entomólogo; E. O. Wilson, ha llamado Biophilia?

Se ha dicho que la religión en un momento u otro, llena cuatro roles principales en la vida humana: explicación; exhortación; consolación e inspiración. Históricamente, la religión ha aspirado a explicar nuestra propia existencia y la naturaleza del universo en el que nos encontramos. En este rol ella ha sido ahora reemplazada por la ciencia; y yo he manejado esto en el capítulo cuarto. Por exhortación yo significo instrucciones morales sobre cómo nosotros debemos comportarnos; y yo cubrí eso en los capítulos sexto y séptimo. Hasta ahora no le hecho justicia a la consolación y a la inspiración, y este capítulo final tratará brevemente sobre ellas. Como algo preliminar a la consolación, deseo comenzar con el fenómeno infantil del “amigo imaginario”, del que creo tiene afinidades con la creencia religiosa.

BINKER

Christopher Robin; presumo, no creía que Piglet y Winnie the Pooh realmente hablaban con él. ¿Pero era Binker diferente?

Piglet Winnie the Pooh

Binker—como yo lo llamo—es mi secreto,

Y Binker es la razón por la que nunca me siento solo.

Jugando en la guardería, sentado en las escaleras,

En lo que sea que esté ocupado, Binker estará allí.

¡Oh! Papá es listo, él es un tipo de hombre listo,

Y mamá es lo mejor desde que comenzó el mundo,

Y abuelita es abuelita, y yo la llamo abue—

Pero ellos no pueden ver a Binker.

Binker siempre está hablando; porque yo lo estoy enseñando a hablar

Algunas veces a él le gusta hacerlo en una especie de chillido cómico,

Y algunas veces le gusta hacerlo con una especie de rugido…

Y yo tengo que hacerlo por él porque su garganta está un poco lastimada.

¡Oh! Papá es listo, él es un tipo de hombre listo,

Y mamá sabe todo lo que los demás puedan,

Y abuelita es abuelita, y yo la llamo abue—

Pero ellos no conocen a Binker.

Binker es valiente como los leones cuando corremos en el parque;

Binker es valiente como los tigres cuando descansamos en la oscuridad;

Binker es valiente como los elefantes. Él nunca, nunca llora…

Excepto (como otras personas) cuando el jabón le entra en los ojos.

¡Oh! papá es papá, él es un tipo de hombre como un papá,

Y mamá es tan mamá como cualquiera,

Y abuelita es abuelita, y yo la llamo abue—

Pero ellos no son como Binker.

Binker no es avaro, pero le gustan cosas para comer,

Así que tengo que decirle a la gente cuando me dan dulces,

“!Oh!, Binker quiere un chocolate, ¿Podría darme dos?”

Y después yo me lo como por él, porque sus dientes son muy nuevos.

Bien, yo quiero mucho a papá, pero él no tiene tiempo para jugar,

Y yo quiero mucho a mamá, pero algunas veces ella se va,

Y a menudo me cruzo con abuelita cuando ella quiere cepillar mi cabello…

Pero Binker es siempre Binker, y con toda seguridad estará allí.

  1. A. MILNE, Ahora Somos Seis[263]

¿Es el fenómeno del amigo imaginario una ilusión más alta, en una categoría diferente a las cosas de-mentira de la niñez común?. Mi experiencia propia no es de mucha ayuda aquí. Al igual que muchos padres, mi madre mantenía un cuaderno con los dichos de mi niñez. Adicionalmente a las simples pretenciones (ahora soy el hombre en la luna… un acelerador… un babilonio) a mi evidentemente me gustaba asumir pretenciones de segundo orden (ahora soy un búho pretendiendo ser una noria) lo que podría ser reflexivo (ahora soy un niño pequeño pretendiendo ser Richard). Nunca creí ni una sola vez que yo realmente fuese esas cosas; y pienso que esto es normalmente cierto de los juegos de pretenciones infantiles. Pero nunca tuve un Binker.

Si el testimonio de ellos como adultos es creído; por lo menos algunos de esos niños normales que tienen amigos imaginarios, realmente creen que ellos existen; y, en algunos casos, los ven tan claros como a vívidas alucinaciones. Sospecho que el fenómeno Binker de la niñez, puede ser un buen modelo para entender las creencias teístas de los adultos. No se si los psicólogos lo han estudiado desde este punto de vista, pero sería una pieza de investigación que valdría la pena. Compañero y confidente, un Binker de por vida: ese es con seguridad, un rol que juega Dios—un vacío que podría quedar si Dios desapareciera.

Una niña, tenía un “pequeño hombre púrpura”, que para ella parecía una presencia visible y real; y que se manifestaba a sí mismo, chispeando desde aire con gentiles sonidos de campanillas. Él la visitaba regularmente; especialmente cuando se sentía sola, pero con decreciente frecuencia a medida que avanzó en edad. En un día en particular precisamente antes de ir al kindergarten, el pequeño hombre púrpura vino hacia ella, anunciado por la usual fanfarria de campanillas y le anunció que no la visitaría más. Esto la entristeció, pero el pequeño hombre púrpura le dijo que ella se estaba haciendo grande ahora y que no lo necesitaría a él en el futuro. Él tenía que irse para poder cuidar a otros niños; él le prometió que regresaría si alguna vez ella realmente lo necesitaba. Él regresó muchos años después; en un sueño, cuando ella tuvo una crisis personal y estaba tratando de decidir que hacer con su vida. La puerta del cuarto se abrió y apareció una carretilla cargada de libros siendo empujada hacia dentro del cuarto…por el pequeño hombre púrpura. Ella interpretó esto como un consejo de que ella debería ir a la universidad—consejo que siguió y después juzgó como bueno.

El relato casi me hace llorar; y me acerca tanto como quizás probablemente pueda a llegar a entender los roles de consolación y asesoramiento que desempeñan los dioses imaginarios en las vidas de las personas.

Un ser pueda que exista sólo en la imaginación; pero aún así parecer completamente real a un niño, y darle consuelo real y buen asesoramiento. Quizás aún mejor: los amigos imaginarios—y los dioses imaginarios—tienen el tiempo y la paciencia para dedicarle su atención al que sufre. Y son mucho más baratos que los psiquiatras o los asesores profesionales.

¿Evolucionaron los dioses; en sus roles de consoladores y consejeros, de los Binkers, mediante una especie de “paedomorfosis”?. La paedomorfosis es la retención en la vida adulta de características infantiles. Los perros pekineses tienen rostros paedomórficos: los adultos lucen como cachorros. Es un patrón bien conocido en la evolución; ampliamente aceptado como importante para el desarrollo de tales características humanas como nuestras frentes bulbosas y quijadas cortas. Los evolucionistas nos han descrito a nosotros como simios juveniles; y es ciertamente verdadero que los chimpancés y gorilas juveniles se parecen más a los humanos que los adultos. ¿Podrían las religiones haber evolucionado originalmente mediante la gradual posposición; a través de generaciones, del momento en la vida cuando los niños abandonan a sus Binkers—en la misma forma en que demoramos durante la evolución, el achatamiento de nuestras frentes y la protrusión de nuestras quijadas?

Supongo; para completar, que deberíamos considerar la posibilidad opuesta. En vez de los dioses evolucionando de Binkers ancestrales, ¿Podrían los Binkers haber evolucionado de dioses ancestrales?. Esto me parece a mí menos probable. Fui llevado a pensar sobre esto por un momento mientras leía el libro del psicólogo estadounidense; Julian Jaynes, El Origen de la Conciencia en la Separación de la Mente Bicameral, un libro que es tan extraño como sugiere su título. Es uno de esos libros que o es completa basura o la obra de un genio consumado; ¡nada intermedio!, probablemente lo primero, pero estoy tratando de minimizar las pérdidas en mi apuesta.

Jaynes nota que muchas personas perciben a su propio proceso de pensamiento como un tipo de diálogo entre el “yo” y otro protagonista dentro de la cabeza. Hoy en día nosotros entendemos que ambas “voces” son la nuestra—o si no lo entendemos así, somos tratados como enfermos mentales. Esto le ocurrió; brevemente, a Evelyn Waugh. Siendo una que nunca suaviza las palabras, Waugh le remarcó a un amigo: “No te había visto por tan largo tiempo; bueno, he visto a tan pocas personas; porque, ¿Lo sabías?—Me volví loca” Después de su recuperación, Waugh escribió una novela, El Sufrimiento de Gilbert Pinfold, que describía su período alucinatorio, y las voces que él escuchaba.

La sugerencia de Jaynes es que en algún momento previo al año mil antes de la era presente, las personas en general, no estaban conscientes de que la segunda voz—la voz de Gilbert Pinfold—provenía del interior de ellos mismos. Ellas pensaban que la voz de Pinfold era un dios; digamos, Apolo, Astarte, o Yaweh; o más probablemente, un dios casero menor, que les ofrecía consejos o les daba órdenes. Jaynes hasta ubicó las voces de los dioses en el hemisferio del cerebro opuesto al que controla el habla audible. La “separación de la mente bicameral”; era para Jaynes, una transición histórica. Fue el momento en la historia cuando se le ocurrió a las personas que las voces externas que ellos parecían estar escuchando eran realmente voces internas. Jaynes llega tan lejos como definir esta transición histórica como el amanecer de la conciencia humana.

Existe una antigua inscripción egipcia sobre el dios creador Ptah, que describe a los otros dioses como variaciones de “la voz” o “la lengua” de Ptah. Traductores modernos rechazan la literal “voz” e interpretan que los otros dioses como concepciones “objetivadas” de “la mente” de Ptah. Jaynes descarta tales lecturas educadas, prefiriendo tomar el significado del sentido literal, seriamente. Jaynes sugiere adicionalmente que tales dioses evolucionaron de recuerdos sobre reyes muertos; quienes todavía, por así decirlo, retenían el control de sus súbditos a través de voces imaginadas en sus cabezas. Independientemente que usted halle o no plausible su tesis, el libro de Jaynes es lo suficientemente intrigante para merecer ser mencionado en un libro sobre religión.

Ahora; en cuanto a la posibilidad que hice surgir sobre tomar prestado de Jaynes para construir una teoría de que los dioses y Binkers están relacionados evolucionariamente; pero en forma opuesta, partiendo de la teoría de paedomorfosis; constituye una sugerencia de que la separación de la mente bicameral no ocurrió repentinamente en la historia, sino que fue un progresivo regreso hacia atrás, hacia la niñez del momento cuando voces alucinadas y apariciones fueron dejadas atrás como no reales. En una especie de reversión de la hipótesis de paedomorfismo, los dioses alucinados desaparecieron primero de las mentes adultas, y después fueron halados hacia atrás hacia una cada vez más joven infancia; hasta hoy, cuando sobreviven sólo en los fenómenos de Binker y del pequeño hombre púrpura. El problema con esta versión de la teoría es que ésta no explica la persistencia de los dioses en los adultos de hoy.

Podría ser mejor no tratar a los dioses como antepasados de los Binker; o viceversa; sino en vez de eso, ver a ambos como sub-productos de la misma predisposición psicológica. Los dioses y los Binkers tienen en común el poder de la comodidad, y proporcionan una vívida tabla de resonancia para ensayar nuestras ideas. No nos hemos movido lejos de la teoría del capítulo cinco sobre la evolución de la religión como un sub-producto psicológico.

CONSOLACIÓN

Es tiempo de enfrentarnos al importante rol que juega Dios en consolarnos; y al reto humanitario si éste no existe, para colocar algo en su lugar. Muchas personas que conceden que Dios probablemente no existe, y que él no es necesario para la moralidad, todavía regresan con lo que ellos a menudo consideran como una carta superior a todas: la supuesta necesidad psicológica o emocional de un dios.

Si usted elimina a la religión; pregunta la gente truculentamente, ¿Qué va a colocar en su lugar? ¿Qué tiene usted para ofrecerle a los pacientes moribundos, a quienes lloran desconsoladamente por la muerte de un ser querido; a las solitarias Eleanor Rigby para quien Dios es su único amigo?

Portada del disco “Revolver” de los Beatles (1966)

Que incluye a la canción Eleanor Rigby[264]

La primera cosa a decir en respuesta a esto, es algo que no necesita decirse. El poder de la religión para consolar no la convierte en verdadera. Si hasta hacemos una enorme concesión; si hasta fuese conclusivamente demostrado que la creencia en la existencia de Dios es completamente esencial para el bienestar psicológico y emocional de los humanos; aún si todos los ateos fuesen neuróticos desesperados inclinados al suicidio por una persistente angustia cósmica—nada de eso contribuiría con la más mínima evidencia de que la creencia religiosa es verdadera.

Podría ser evidencia a favor del deseo de convencerse a uno mismo de que Dios existe; aún si no existe.

Como ya he mencionado; Dennett; en Rompiendo el Hechizo, hace la distinción entre la creencia en Dios y la creencia en la creencia: la creencia en que es deseable creer, aún si la creencia misma es falsa: “Dios; creo; ayuda mi incredulidad” (Marcos 9:24). Los fieles son estimulados a profesar creencia; sin importar si ellos están convencidos o no. Quizás si usted repite algo lo suficientemente a menudo, tendrá éxito en convencerse a usted mismo de esa verdad.

Pienso que todos conocemos a personas que disfrutan de la idea de la fe religiosa, y resienten los ataques contra ella, mientras renuentemente admiten que ellas mismas no la poseen.

Desde que leí la distinción de Dennett, he hallado ocasión para usarla una y otra vez. Escasamente es una exageración decir que la mayoría de los ateos que yo conozco, ocultan su ateísmo tras una fachada piadosa. Ellos no creen ellos mismos en nada sobrenatural, pero retienen un vago punto suave hacia la creencia irracional. Ellos creen en la creencia. Es asombroso cuanta gente; aparentemente, no puede distinguir la diferencia entre “X es cierto” y “Es deseable que la gente crea que X es cierto”. O quizás, ellos realmente no caen en este error lógico, sino que simplemente califican a la verdad como no importante en comparación con los sentimientos humanos. Pero estemos claros, en cualquier conversación en particular, de lo que estemos hablando: sentimientos o verdad, ambos pueden ser muy importantes, pero no son la misma cosa.

En cualquier caso, mi concesión hipotética fue extravagante y equivocada. Yo no conozco de ninguna evidencia de que los ateos tengan alguna tendencia general hacia una depresión infeliz y cargada de angustia. Algunos ateos son felices. Otros están deprimidos. En forma similar, algunos cristianos, judíos, musulmanes, hindúes y budistas están deprimidos; mientras otros son felices. Puede existir evidencia estadística que haga peso en la relación entre la felicidad y la creencia (o ausencia de creencia), pero dudo que ésta tenga un fuerte efecto, en una forma u otra.

Encuentro más interesante preguntar si existe alguna buena razón para sentirse deprimido si vivimos sin Dios. Debo finalizar este libro argumentando lo contrario; que es una subestimación decir que uno puede llevar una vida plena y feliz sin una religión sobrenatural. Primero; sin embargo, debo examinar las afirmaciones de que la religión ofrece consuelo.

Consolación; conforme al Shorter Oxford Dictionary, es el alivio de la pena o la angustia mental. Dividiré a la consolación en dos tipos:

  1. 1. Consolación Física Directa. Un hombre atrapado durante la noche en una montaña desnuda podría hallar confort en un grande y cálido perro San Bernardo; sin olvidar, por supuesto, al barril de brandy que cuelga de su cuello. Una niña llorosa podría ser consolada por el abrazo de fuertes brazos alrededor de ella y palabras susurradas a su oído que le dan seguridad.
  1. 2. Consolación al descubrir un hecho previamente no apreciado; o una forma previamente no descubierta de mirar a los hechos existentes. Una mujer cuyo esposo ha sido muerto en la guerra puede ser consolada al descubrir que está embarazada de él; o que él murió como un héroe. También podríamos obtener consolación al descubrir una nueva forma de pensar sobre la situación.

Un filósofo señala que no existe nada especial sobre el momento en que un hombre anciano muere. El niño que él fue alguna vez “murió” hace mucho tiempo; no repentinamente al cesar de vivir, sino creciendo.

Cada una de las siete edades del hombre de Shakespeare, “muere” al lentamente transformarse en la próxima. Desde este punto de vista, el momento en el cual el anciano expira, no es diferente a las lentas “muertes” ocurridas a lo largo de su vida.[265] Un hombre que no se deleita ante el prospecto de su propia muerte; podría hallar consuelo en esta cambiada perspectiva.

O quizás no. Pero es un ejemplo de consolación a través de la reflexión. El rechazo al miedo a la muerte de Mark Twain es otro: “No temo a la muerte. Yo estuve muerto durante miles de millones de años antes de que naciera, y no sufrí ni de la más pequeña inconveniencia por eso”.

Esta aperçu [Francés: ojeada] no cambia nada sobre el inevitable hecho de nuestra muerte. Pero se nos ha ofrecido una forma diferente de mirar a lo inevitable y podríamos hallarla consoladora.

Thomas Jefferson; tampoco le temía a la muerte, y parece que él no creía en ningún tipo de vida después de la muerte. Conforme a un recuento de Christopher Hitchen, “A medida que pasaban los días; Jefferson escribió más de una vez a sus amigos que él se enfrentaba al final que se acercaba sin esperanza y sin miedo. Esto era como decir; en los términos más inequívocos, que él no era un cristiano”.

Los intelectos robustos podrían estar listos para el plato fuerte de la declaración de Bertrand Russell, en su ensayo de 1925: “Porqué Creo”:

Creo que cuando muera me descompondré; y nada de mi ego sobrevivirá. No soy joven y amo a la vida; y rechazaré hasta temblar la idea de la aniquilación. La felicidad sin embargo es verdadera felicidad porque debe llegar a un final. Tampoco, ni el pensamiento ni el amor pierden su valor porque no son eternos. Muchos hombres se han asido orgullosamente al andamio; con toda seguridad, el mismo orgullo debe enseñarnos a pensar sinceramente sobre el lugar del hombre en el mundo. Aún si las ventanas abiertas de la ciencia; nos hacen temblar después del confortablemente cálido interior de los tradicionales mitos humanizantes, al final, el aire fresco trae vigor, y los grandes espacios tienen su propio esplendor.

Yo fui inspirado por este ensayo de Russell cuando lo leí en la biblioteca de mi liceo a una edad cercana a los dieciséis años; pero lo había olvidado. Es posible que estuviese honrándolo inconscientemente cuando escribí; en Un Capellán del Diablo, en 2003:

Existe más que simple grandeza en este punto de vista; desolado y frío, sobre la vida; aunque puede ser visto desde el interior del manto de seguridad de la ignorancia. Existe un profundo refrescamiento a esperar de pararse y enfrentar al fuerte y agudo viento del entendimiento: los “Vientos que soplan por los caminos estrellados” de Yeats.

¿Cómo se compara la religión con; digamos, la ciencia, en proporcionar estos dos tipos de consolación?.

Mirando primero al Tipo 1 de consolación, es enteramente plausible que los fuertes brazos de Dios; aún si son puramente imaginarios, puedan consolar en exactamente el mismo tipo de forma en que lo hacen los brazos verdaderos de un amigo; o un perro San Bernardo con una barrica de brandy colgando de su cuello. Pero; por supuesto, la medicina científica también puede ofrecer confort—usualmente más efectivamente que el brandy.

Perros San Bernardo—al centro; uno con su barrica de brandy

Pasando ahora al Tipo 2 de consolación, es fácil creer que la religión podría ser extremadamente efectiva. Las personas atrapadas en un terrible desastre; como un terremoto, frecuentemente reportan que derivaron consuelo de la reflexión de que todo esto era parte del inescrutable plan de Dios: “Sin duda, algo bueno debe salir de esto a su debido tiempo”. Si alguien teme a la muerte; una sincera creencia en que él tiene un alma inmortal, puede ser consolador—a menos; por supuesto, que él piense que va a ir al infierno o al purgatorio.

Las falsas creencias pueden ser cada pedacito tan consoladoras como las verdaderas; precisamente hasta el momento de la desilusión.

Esto aplica también a las creencias no-religiosas. Un hombre con un cáncer terminal es consolado por un doctor que le miente diciéndole que está curado.

Un creencia sincera y de todo corazón en la vida después de la muerte es aún más inmune a la desilusión que la creencia en un doctor mentiroso. La mentira del doctor permanece efectiva sólo hasta que los síntomas se hacen inequívocos. Un creyente en la vida después de la muerte, nunca puede ser ultimadamente desilusionado.

Las encuestas sugieren que aproximadamente el noventa y cinco por ciento de la población de los Estados Unidos de América cree que sobrevivirá a su propia muerte. No puedo evitar preguntarme como las personas que afirman tener realmente esa creencia, la mantienen.

Si ellos fuesen realmente sinceros, ¿No deberían ellos comportarse como el Abad de Ampleforth?. Cuando el Cardenal Basil Hume le dijo que estaba muriendo, el Abad estaba contentísimo por él: “¡Felicitaciones! Esa es una brillante noticia. Desearía irme con usted”.[266] El Abad; así parece, realmente era un creyente sincero.

Pero; precisamente porque es tan rara e inesperada, es que esta historia captura nuestra atención; y casi nos divierte—en una forma que recuerda a la caricatura de una joven mujer que porta una pancarta que dice: “Hagan el Amor, no la Guerra”, completamente desnuda, junto a un hombre que pasa a su lado y dice: “!Eso es lo que yo llamo sinceridad!.

¿Porqué no todos los cristianos y musulmanes dicen algo como el Abad cuando escuchan que un amigo está muriendo? Cuando un doctor le dice a una mujer devota que le quedan sólo cinco meses de vida, ¿Porqué no resplandece ella excitada por la anticipación, como si se hubiese ganado un fin de semana gratis en las islas Seychelles?. “!No puedo esperar!” ¿Porqué los fieles visitantes al lado de su lecho no la bañan con mensajes para aquellos que se han ido antes que ella? “Asegúrate de darle mi amor al Tío Robert cuando lo veas…”

Islas Seychelles

¿Porqué la gente religiosa no habla así cuando están en la presencia de quienes están muriendo? ¿Podría ser que ellos realmente no creen todo ese cuento en el que ellos simulan creer? O quizás ellos sí creen pero temen al proceso de morir. Por una buena razón: dado que nuestra especie es la única a la que no se le permite ir al veterinario para ser puesta a dormir sin dolor.

Pero en ese caso, ¿Porqué la oposición más vocal contra la eutanasia y el suicidio asistido proviene de la religión? En los modelos de muerte “El Abad de Ampleforth” y “Fin de Semana Gratis en las Islas Seychelles”; ¿No esperaría usted que la gente religiosa fuese la menos probable de aferrarse inapropiadamente a la vida terrenal?.

Aún así, es un hecho sorprendente que, si usted conoce a alguien que apasionadamente se opone a la muerte por piedad (eutanasia); o apasionadamente se opone al suicidio asistido, usted puede apostar una buena suma a favor de que ellos resultarán ser personas religiosas. La razón oficial pudiera ser que toda muerte provocada es un pecado. Pero ¿Porqué considerarla un pecado si usted cree sinceramente que estaría acelerando un viaje hacia el cielo?

Mi actitud hacia el suicidio asistido; en contraste, parte de la observación de Mark Twain, ya citada. Estar muerto no es diferente a no haber nacido—yo sería exactamente igual a como lo era en tiempos de Guillermo El Conquistador o de los Dinosaurios o de los Trilobitas. No existe nada que temer en eso.

Guillermo el Conquistador Dinosaurios: Trilobites

(1027-1087) (Extintos hace 65 millones de años) (Extintos hace 250 millones de años)

Pero, el proceso de morir puede muy bien ser; dependiendo de nuestra suerte, desagradable y doloroso—el tipo de experiencia de la cual nos hemos acostumbrado a ser protegidos mediante la anestesia general; como cuando le practican a uno una operación de apéndice. Si su mascota está muriendo dolorosamente, usted sería condenado por crueldad si no acude a un veterinario para que le suministre una anestesia general de la cual no despierte. Pero si su doctor lleva a cabo exactamente el mismo servicio piadoso en usted; cuando esté muriendo dolorosamente, él se arriesga a ser enjuiciado por asesinato.

Cuando yo esté muriendo, me gustaría que mi vida llegue a su fin bajo un estado de anestesia general; exactamente como si yo fuese un enfermo de apendicitis. Pero no me permitirán ese privilegio porque tuve la mala suerte de haber nacido como miembro de la especie Homo sapiens; en vez de; por ejemplo, de la especie Canis familiaris [perro doméstico] o Felis catus [gato doméstico]. Por lo menos; ese será el caso; a menos que me mude para un lugar más ilustrado como Suiza, Holanda o el estado de Oregon. [donde la eutanasia es legalmente permitida] ¿Porqué son esos ilustrados lugares tan raros?: Mayormente por la influencia de la religión.

Pero; puede ser dicho, ¿No existe una importante diferencia entre quitarle el apéndice y quitarle la vida a una persona?. No realmente. No; si usted se va a morir de todas formas. Y no, si usted tiene una sincera creencia religiosa en la vida después de la muerte. Si usted tiene esa creencia; morir es simplemente una transición de una vida a otra. Si la transición es dolorosa; usted no desearía pasar por ella sin anestesia, exactamente en la misma forma en que usted no desearía que le practicasen una operación para removerle su apéndice sin anestesia. Somos aquellos de nosotros que vemos a la muerte como terminal en vez de transicional, de quienes se esperaría que ingenuamente se resistiesen a la eutanasia o al suicidio asistido. Aún así; somos nosotros quienes apoyamos esos piadosos procedimientos[267]

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* Un estudio sobre las actitudes ante la muerte entre ateos estadounidenses encontró lo siguiente: el cincuenta por ciento; en vez de un funeral, quería un memorial en celebración de su vida; el noventa y nueve por ciento apoyaba el suicidio asistido por un médico, para aquellos que lo deseasen; y el setenta y cinco por ciento lo quería para ellos mismos, y el cien por ciento no quería ningún contacto con médicos o enfermeras que promueven la religión. Vea: http://www.nursestoner.com/myresearch.html

En la misma vena, ¿Qué hacemos con la observación de una enfermera jefe a quien conozco, con una experiencia de por vida de administrar un hogar para gente anciana, donde la muerte es una ocurrencia normal? Ella ha notado a través de los años que los individuos que tienen más miedo de morir son los religiosos. Su observación necesitaría ser sustanciada estadísticamente; pero asumiendo que ella dice la verdad, ¿Qué está sucediendo aquí? Cualquier cosa que sea; frente a esa actitud, eso no habla favorablemente del poder de la religión para consolar a quien está muriendo.[268]

El santo Cardenal Hume se despidió de un amigo con estas palabras: “Bien; adiós entonces. Nos vemos en el purgatorio; supongo”. Lo que yo supongo es que hubo una escéptica picada de ojos en esos amables ojos.

La doctrina del purgatorio ofrece una absurda revelación de la forma en que funciona la mente religiosa. El purgatorio es una especie de Isla Ellis divina; una antesala Hadeana donde las almas de los muertos van si sus pecados no son lo suficientemente malos para enviarlas al infierno; pero ellas todavía necesitan un poquito de chequeo médico y purificación antes de que sean admitidas a la zona-libre-de-pecado del cielo.

Estatua de la Libertad

En la Isla Ellis

En tiempos medievales la iglesia acostumbraba a vender “indulgencias” a cambio de dinero. Esto equivalía a pagar por un perdón de alguna cantidad de días de purgatorio; y la iglesia, literalmente (y con una arrogancia que quitaba el aliento), emitía certificados firmados especificando el número de días que habían sido comprados.

La iglesia católica romana es una institución para cuyas ganancias, la frase: “mal obtenidas” puede haber sido especialmente inventada. Y de todas sus estafas para hacer dinero, la venta de indulgencias debe estar con toda seguridad entre los más grandes trucos de la historia; el equivalente medieval de la estafa nigeriana vía internet, pero mucho más exitosa[269].

Tan recientemente como 1903, el Papa Pío X, todavía fue capaz de tabular la cantidad de días de purgatorio perdonados que cada rango de la jerarquía católica estaba autorizado para garantizar: Cardenales: 200 días; Arzobispos: 100 días; Obispos: unos meros 50 días. Para esta época; sin embargo, las indulgencias no eran vendidas directamente a cambio de dinero.

Giuseppe Melchiore Sarto

Papa Pío X (1903-1914)

Aún en la Edad Media, el dinero no era lo único con lo que usted podía comprar días de purgatorio perdonados. Usted también podía pagar con plegarias; ya fuesen sus propias plegarias, antes de que usted muriese, o las plegarias de otros a su favor después de su muerte. Y usted podía comprar plegarias con dinero. Si usted era rico, usted podía pagar por adelantado una provisión de plegarias a favor de su alma, a perpetuidad.

Mi propia Universidad de Oxford; el New College, fue fundada en 1379 (era nueva entonces), por uno de los grandes filántropos de ese siglo; William de Wykeham, Obispo de Winchester. Un obispo medieval podía convertirse en el Bill Gates de la época, controlando el equivalente a la autopista de la información (hacia Dios), y amasando enormes riquezas. Su diócesis era excepcionalmente grande, y Wykeham uso su fortuna e influencia para fundar dos grandes instituciones educativas; una en Winchester y otra en Oxford.

La educación era importante para Wykeham; pero, en las palabras de la historia oficial del New College de Oxford, publicada en 1979, para conmemorar el sexto centenario, el propósito fundamental de la universidad era “como una gran chantry[270] para interceder por el reposo de su alma”.

William de Wykeham (1320-1404)

Obispo de Winchester

Él proporcionó los fondos para los servicios de la capilla, diez capellanes, tres empleados y dieciséis miembros del coro; y ordenó que si los ingresos de la universidad fallaban, sólo esas personas deberían permanecer en la nómina” Wykeham dejó a la universidad en las manos de una hermandad, un cuerpo que se selecciona a sí mismo, y que ha estado continuamente en existencia como único organismo durante más de seiscientos años. Presumiblemente, él confió en que nosotros continuaríamos orando por su alma a través de los siglos.

Hoy en día la universidad tiene sólo un capellán y ningún empleado; y el constante torrente de plegarias que siglo-tras-siglo han sido llevadas a cabo a favor de Wykeham en el purgatorio re ha reducido a unos meras dos plegarias al año. Sólo los miembros del coro van de fuerza en fuerza y su música es; de hecho, mágica.

Hasta yo siento una pizca de culpa; como miembro de esa hermandad; por precisamente la traición a la donación. En el entendimiento de su propia época, Wykeham estaba siendo el equivalente de un hombre rico de hoy: pagando una enorme cuota inicial a una compañía criogénica que garantiza congelar su cuerpo y mantenerlo aislado de terremotos, desórdenes civiles, guerra nuclear y otros peligros, hasta algún futuro, cuando la ciencia médica haya aprendido a como descongelarlo y curar cualquier enfermedad de la cual él estaba muriendo.

¿Estamos nosotros, los últimos miembros de la hermandad del New College renegando un contrato con nuestro fundador? Si es así, estamos en buena compañía. Cientos de benefactores medievales murieron confiando en que sus herederos, bien pagados por hacerlo, orarían por ellos en el purgatorio. Yo no puedo evitar pensar cuál proporción de los tesoros medievales artísticos y arquitecturales de Europa, comenzaron como cuotas iniciales para la eternidad, en forma de donaciones que ahora han sido traicionadas.

Pero lo que realmente me fascina sobre la doctrina del purgatorio, es la evidencia que los teólogos han presentado sobre ella: evidencia que es tan espectacularmente débil que convierte en más cómica a la arrogante confianza con la cual es afirmada. La palabra purgatorio en la Enciclopedia Católica, tiene una sección llamada: “pruebas”. La evidencia esencial para la existencia del purgatorio es esta: Si el fallecido simplemente fuera al cielo o al infierno en base a sus pecados mientras vivieron en la Tierra; no existiría razón para orar por ellos. “Porque: ¿Para qué orar por el fallecido; si no existe una creencia en que el poder de la plegaria pueda lograr consuelo para aquellos que ya han sido excluidos de la vista de Dios” Pero nosotros oramos por los muertos ¿No es así? En consecuencia el purgatorio debe existir; de otra manera, ¡nuestras plegarias no tendrían sentido! Q.E.D.[271] Esto; seriamente, es un ejemplo de lo que se considera razonamiento en la mente teológica.

Una imagen en el espejo de esta asombrosa non sequitur;[272] en una escala mayor, es hallada en otra común expresión del Argumento a favor del Consuelo.

Tiene que existir un Dios; dice el argumento, porque, si no existiese, la vida sería vacía, innecesaria, fútil, un desierto de cosas sin sentido e insignificancia. ¿Cómo puede ser necesario señalar que la lógica fracasa en la primera barrera? Quizás la vida es vacía. Quizás quienes oran por los fallecidos son realmente innecesarios. Presumir lo opuesto es presumir la verdad de la mismísima conclusión que buscamos probar. El supuesto silogismo es transparentemente circular. La vida sin su esposa podría muy bien ser intolerable, desierta y vacía; pero esto, desafortunadamente, no cambia el hecho de que ella esté muerta. Existe algo infantil en la presunción de que alguien más (los padres en el caso de los niños; Dios en el caso de los adultos), tiene la responsabilidad de otorgarle a la vida suya un significado y una finalidad. Todo eso es una pieza de infantilismo de parte de aquellos que; en el momento en que se tuercen un tobillo, miran a su alrededor en busca de alguien a quien culpar. Alguien más debe ser responsable por mi bienestar; y alguien más debe tener la culpa si a mí me ocurre algo desagradable. ¿Es un infantilismo similar, el que realmente yace tras la “necesidad” de un Dios? ¿Estamos de nuevo regresando a Binker?

El punto de vista verdaderamente adulto; en contraste, es que nuestra vida tiene tanto significado; es tan completa y maravillosa, como nosotros decidamos que sea. Y nosotros podemos convertirla; de hecho, en verdaderamente maravillosa. Si la ciencia proporciona consuelo de un tipo no-material, se une a mi tema final: la inspiración.

INSPIRACIÓN

Este es un asunto de gusto o de juicio privado, que tiene el ligeramente desafortunado efecto, de que el método de argumento que estoy obligado a emplear; es retórico en vez de lógico.

Ya lo he hecho antes; y también muchos otros; incluyendo, para mencionar sólo ejemplos recientes, a Carl Sagan en Pale Blue Dot (Punto Azul Pálido); E. O. Wilson en Biophilia (Biofilia); Michael Shermer en The Soul of Science (El Alma de la Ciencia); y Paul Kurtz en Affirmations (Afirmaciones).

En Unweaving the Rainbow (Destejiendo el Arco Iris), traté de mostrar lo sortarios que somos nosotros en estar vivos; dado que, la vasta mayoría de personas que potencialmente podría ser creada por la lotería combinatoria del ADN; de hecho, nunca nacería. Para aquellos de nosotros lo suficientemente sortarios para estar aquí, dibujé la relativa brevedad de la vida imaginando un delgado punto de luz láser a lo largo de una gigantesca cinta métrica de tiempo. Todo lo que está antes y después del punto de luz está oculto en la oscuridad del pasado muerto, o en la oscuridad del desconocido futuro.

Nosotros somos monumentalmente sortarios de encontrarnos en el punto de luz. Por más breve que sea nuestro tiempo en el sol, si desperdiciamos un segundo de éste, o nos quejamos de que es opaco o desierto; o (como un niño), aburrido, ¿No podría esto; en primer lugar, ser visto como un descarado insulto a los trillones que no nacieron, y a quienes nunca les será ofrecida la oportunidad de vivir?. Como han dicho muchos ateos mejor que yo, el conocimiento de que nosotros sólo tenemos una vida debería convertirla en aún más preciosa. El punto de vista ateo es correspondientemente afirmador de la vida y mejorador de la vida; mientras al mismo tiempo nunca es manchado por la auto-delusión, la añoranza sin sentido, o la quejumbrosa auto-compasión de aquellos que sienten que la vida le debe a ellos algo. Emily Dickinson dijo:

Que nunca más volverá

Es lo que hace tan dulce a la vida

Si la muerte de Dios dejara un vacío, diferentes personas lo llenarían de diferentes formas. Mi forma incluye una buena dosis de ciencia; la búsqueda honesta y sistemática de la verdad sobre el mundo real.

Yo veo al esfuerzo humano para entender al universo como una empresa dedicada a la construcción de modelos. Cada uno de nosotros construye; dentro de su cabeza, un modelo del mundo en el que nos encontramos nosotros mismos. El modelo mínimo del mundo es el modelo que nuestros antepasados necesitaban para sobrevivir. El software de simulación fue construido y perfeccionado por la selección natural; y es sumamente experto en el mundo familiar a nuestros antepasados de la sabana africana: un mundo tri-dimensional de objetos materiales de tamaño mediano, moviéndose a velocidades medianas relativamente el uno al otro. Como un bono inesperado, nuestros cerebros resultan ser lo suficientemente poderosos para acomodar un modelo del mundo mucho más rico que el utilitario mediocre que nuestros antepasados necesitaban para sobrevivir. El arte y la ciencia son manifestaciones de victorias decisivas de ese bono. Permítanme pintarles un cuadro final; para mostrar el poder de la ciencia para abrir la mente y satisfacer la mentalidad.

LA MADRE DE TODAS LAS BURKAS

Burka

Vestido usado por mujeres musulmanas En Asia Central y del Sur

Uno de los espectáculos más infelices que pueda verse en nuestras calles de hoy en día, es la imagen de una mujer envuelta en una tela negra sin forma; desde la cabeza hasta los pies; espiando al mundo de afuera por una pequeña ranura. La burka no es solamente un instrumento de opresión de mujeres y de represión claustral de su libertad y de su belleza; no es sólo un símbolo de flagrante crueldad masculina y de forzada sumisión femenina. Quiero usar la estrecha ranura del velo de la burka como símbolo de algo más.

Nuestros ojos ven al mundo a través de una estrecha ranura del espectro electromagnético. La luz visible es un fisura de brillantez en el vasto espectro oscuro; desde las ondas de radio del extremo ancho, hasta los rayos gamma del extremo angosto.

Espectro electromagnético

Cuán completamente estrecha es difícil de apreciar y un reto mostrarlo. Imagínese una gigantesca burka negra, con una ranura de visión de un ancho aproximadamente estándar; digamos, de dos centímetros y medio. Si la distancia de tela negra sobre la ranura representara a la porción de las ondas cortas del espectro no-visible, y la distancia de tela negra debajo de la ranura representara la porción de ondas largas del espectro no-visible, ¿Cuán larga tendría que ser la burka para tener una ranura de dos centímetros y medio de luz visible a la misma escala?.

Es tan difícil representarla sensiblemente, que tendríamos que usar escalas logarítmicas. Tan inmensas son las distancias con las que estamos tratando. El último capítulo de un libro no es el lugar para comenzar a lanzar logaritmos por doquier; pero pueden creerme, en que sería, la madre de todas las burkas. Los dos centímetros y medio de luz visible son desilusionantemente minúsculos comparados con los kilómetros y kilómetros de tela negra que representan a la parte invisible del espectro; desde las ondas de radio en el ruedo de la falda hasta los rayos gamma en la parte alta del capuchón.

Lo que la ciencia hace por nosotros es ampliar la ventana. La abre tan ampliamente que el aprisionador vestido negro se desprende casi completamente, exponiendo nuestros sentidos a una libertad aireada y vigorizante. Los telescopios ópticos usan lentes de vidrio y espejos para examinar los cielos, y lo que ellos ven es estrellas que irradian luz en las estrechas longitudes de onda que llamamos luz visible. Pero otros telescopios “ven” las longitudes de onda de los rayos X y de radio, y nos presentan una cornucopia de alternativos cielos nocturnos. A una escala menor, cámaras dotadas de los filtros apropiados, pueden “ver” la luz ultravioleta y tomar fotografías de flores que muestran un extraño rango de líneas y puntos que son también visibles, y aparentemente “diseñados” para los ojos de los insectos, pero que nuestros desasistidos ojos no pueden ver en lo absoluto. Los ojos de los insectos tienen una ventana espectral similar a la de los nuestros, pero ligeramente corrida hacia arriba de la burka: ellos son ciegos al color rojo y ven más profundamente dentro del color ultravioleta que lo que nosotros podemos ver en el “jardín ultravioleta”.[273]

La metáfora de la estrecha ventana de luz, ampliándose hacia un espectacularmente amplio espectro, nos sirve en otras áreas de la ciencia. Nosotros vivimos cerca del centro del cavernoso museo de magnitudes, viendo al mundo con órganos de los sentidos y sistemas nerviosos que están equipados para percibir y entender sólo un pequeño rango medio, moviéndose a un rango medio de velocidades. Estamos en casa con objetos que varían en tamaño desde unos pocos kilómetros (la vista desde el tope de una montaña) hasta cerca de una décima de milímetro (la punta de un alfiler). Fuera de ese rango, hasta nuestra imaginación es minusválida, y necesitamos la ayuda de instrumentos y de las matemáticas—los que, afortunadamente, podemos aprender y utilizar. El rango de tamaños, distancias o velocidades con el cual nuestras imaginaciones se sienten cómodas, es una banda minúscula, colocada al medio del gigantesco rango de lo posible; desde la escala del quantum strangeness[274] en el extremo pequeño, hasta la escala de la cosmología einsteiniana en el grande.

Nuestras imaginaciones están miserablemente sub-equipadas para manejar distancias fuera del angosto rango medio de lo ancestralmente familiar. Tratamos de imaginar a un electrón como una minúscula bola, en órbita alrededor de un agrupamiento más grande de bolas que representan a los neutrones y protones. Así no son esos objetos en lo absoluto. Los electrones no son como bolas. Ellos no se parecen a nada que podamos reconocer. Hasta no está claro que “parecidos” tenga sentido cuando tratamos de volar demasiado cerca de los horizontes adicionales de la realidad. Nuestras imaginaciones todavía no poseen las herramientas para penetrar los vecindarios del quantum.

Nada a esa escala, se comporta en la forma en que la materia—como evolucionamos a pensar—debería comportarse. Tampoco podemos manejar el comportamiento de objetos que se mueven a una apreciable fracción de la velocidad de la luz. El sentido común nos decepciona; porque el sentido común evolucionó en un mundo donde nada se mueve muy rápido, y nada es ni muy pequeño ni muy grande.

Al final del famoso ensayo: “Mundos Posibles”; el gran biólogo, J. B. S. Haldane, escribió: “Ahora, mi propia sospecha es que el universo es no sólo más extraño de lo que suponemos, sino aún más extraño de lo que podemos suponer…sospecho que existen más cosas en el cielo y en la tierra de las que soñamos, o sobre las que podemos soñar, en cualquier filosofía”. De paso, estoy intrigado por la sugerencia de que el famoso discurso de Hamlet invocado por Haldane es convencionalmente mal hablado. El énfasis normal es en “vuestra”:

Existen más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio;

que las que son soñadas en vuestra filosofía.

De hecho; la frase es a menudo baratamente citada con la implicación de que Horacio defiende a los racionalistas superficiales y a los escépticos en todas partes. Pero algunos académicos colocan el énfasis en “filosofía” con “vuestra” casi desapareciendo: “…que son soñadas en cualquier filosofía”. La diferencia realmente no importa para los propósitos presentes; excepto que la segunda interpretación ya se encarga de “cualquier” filosofía de Haldane.

A quién le dediqué este libro vivía de lo extraño de la ciencia; empujándolo hasta el punto de la comedia. Lo siguiente es tomado del mismo improvisado discurso en Cambridge en 1998 del cual ya he citado: “El hecho de que nosotros vivamos en el fondo de un profundo pozo de gravedad; sobre la superficie de un planeta cubierto de gas que gira alrededor de una bola de fuego nuclear a 145 millones de kilómetros de distancia, y pensemos que esto es normal, es obviamente alguna indicación de cuán parcializada tiende a ser nuestra perspectiva”.

Donde otros escritores de ciencia-ficción jugaban con lo extraño de la ciencia para excitar nuestro sentido de lo misterioso, Douglas Adams lo usaba para hacernos reír (aquellos que han leído La Guía de la Galaxia para el que Viaja a Punta de Pulgar podrían pensar en “el empuje de la improbabilidad infinita”, por ejemplo). La risa, se puede argumentar, es la mejor respuesta ante algunas de las extrañas paradojas de la física moderna.

La alternativa; pienso algunas veces, es llorar.

La mecánica quántica; que enrareció el pináculo del logro científico del siglo veinte; hace predicciones brillantemente exitosas sobre el mundo real. Richard Feynman comparó su precisión a predecir una distancia tan grande como el ancho de América del Norte con una exactitud del ancho de un cabello humano. El éxito de sus preediciones parece significar que la teoría quántica tiene que ser verdad en cierto sentido; tan verdadera como cualquier otra cosa que conozcamos; hasta incluyendo los más claros hechos del sentido común. Aún así, las asunciones que la teoría quántica tiene que hacer para poder producir esas predicciones, son tan misteriosas que hasta el mismo gran Feynman fue conmovido a afirmar (existen varias versiones de esta cita; de las cuales la siguiente parece ser la más prístina): “Si usted piensa que entiende a la teoría quántica…usted no entiende la teoría quántica”.[275]

La teoría quántica es tan extraña que los físicos apelan a una u otra “interpretación” paradójica de ella. Apelar es la palabra correcta.

David Deutsch, en La Fábrica de Realidad, abraza la interpretación de los “muchos mundos” de la teoría quántica; quizás porque lo peor que uno puede decir de ella es que es absurdamente extravagante. Ella postula una vasta y rápidamente creciente cantidad de universos, que existen paralelamente y en forma mutuamente indetectables, excepto a través de la angosta claraboya de los experimentos de la mecánica quántica. En algunos de estos universos yo ya estoy muerto. En una pequeña minoría de ellos, usted tiene un bigote verde. Y así.

La alternativa “Interpretación Copenhagen” es igualmente absurdamente—no extravagante—sólo destructivamente paradójica. Erwin Schrödinger la satirizó en su parábola del gato. El gato de Schrödinger está encerrado en una caja con un mecanismo asesino que es disparado por un evento de la mecánica quántica. Antes de que levantemos la tapa de la caja, nosotros no sabemos si el gato está muerto. El sentido común nos dice que, sin importar eso, el gato debe estar dentro de la caja—vivo o muerto—Pero la Interpretación Copenhagen contradice al sentido común: todo lo que existe antes de que abramos la caja es una probabilidad. Tan pronto como la abrimos, la función de onda colapsa y somos dejados con un evento único: el gato está vivo o el gato está muerto. Antes de que abriésemos la caja; el gato no estaba, ni vivo ni muerto.

La interpretación de “muchos mundos” de los mismos eventos; es que, en algunos universos el gato está muerto; mientras que en otros universos el gato está vivo. Ninguna interpretación satisface al sentido común o a la intuición humana. A los físicos más machos no les importa. Lo que importa es que las matemáticas funcionan, y que las predicciones son experimentalmente comprobadas.

La mayoría de nosotros somos demasiado tímidos para entenderla. Parece que nosotros necesitamos alguna especie de visualización de lo que “realmente” está ocurriendo. Entiendo; de paso, que Schrödinger originalmente propuso su experimento mental del gato para exponer lo que él veía como el absurdo de la Interpretación Copenhagen.

El biólogo Lewis Wolpert cree que lo extraño de la física moderna es sólo la punta del iceberg. La ciencia en general, en oposición a la tecnología, violenta el sentido común.[276] Aquí está un ejemplo favorito: Cada vez que usted toma un vaso de agua existen buenas probabilidades que usted se beba una molécula que pasó a través de la vejiga de Oliver Cromwell.

Oliver Cromwell (1599-1658) Militar y Líder Político Británico. Mejor conocido por convertir a Inglaterra en una República

Es simplemente teoría probabilística elemental. La cantidad de moléculas por cada vaso lleno es gigantescamente más grande que el número de vasos llenos que hay en el mundo. Así que cada vez que ingerimos un vaso lleno, estamos mirando a una realmente alta proporción de las moléculas de agua que existen en el mundo. No existe; por supuesto, nada especial en escoger a Cromwell o a una vejiga. ¿No acaba de respirar usted un átomo de nitrógeno que alguna vez fue respirado por el tercer iguanodonte a la izquierda de la alta palmera cycad?

Iguanodonte Palmeras Cycad

¿No está usted feliz de estar vivo en un mundo donde no sólo es posible una conjetura como esa; sino que usted tiene el privilegio de entender porqué. Y de explicarlo públicamente a cualquier otro; no como su opinión o creencia, sino algo que ellos; cuando entiendan vuestro razonamiento, se sentirán compelidos a aceptarlo? Quizás este es un aspecto de lo que Carl Sagan quiso decir cuando explicó sus motivaciones para escribir El Mundo Hechizado por Demonios: La Ciencia como un Candil en la Oscuridad: “No explicar la ciencia me parece a mí perverso. Cuando usted está enamorado, quiere contárselo al mundo. Este libro es una declaración personal, reflexionando sobre el amor de toda mi vida por la ciencia”.

La evolución de la vida compleja; de hecho, su mismísima existencia en un universo que obedece a las leyes físicas, es maravillosamente sorprendente—o lo sería; pero por el hecho de que la sorpresa es una emoción que sólo puede existir en un cerebro que es el producto de ese mismísimo sorprendente proceso. Existe un sentido antrópico; entonces, en el cual nuestra existencia no debería ser sorprendente. A mí me gusta pensar que hablo en nombre de mis compañeros humanos al insistir; de todas maneras, que es desesperadamente sorprendente.

Piense en ello. En un planeta, y posiblemente sólo en un planeta en la totalidad del universo, donde las moléculas que normalmente no hacen nada más complicado que un pedazo de roca, se reúnen en trozos de materia del tamaño de rocas, en tan inmensa complejidad que son capaces de correr, saltar, nadar, volar, ver, oír, capturar y comer otros trozos animados de complejidad; capaces, en algunos casos de pensar y sentir, y de enamorarse de otros trozos de materia compleja.

Nosotros entendemos ahora esencialmente cómo se hace el truco; pero sólo desde 1859. Antes de 1859 hubiese parecido muy, muy extraño, sin duda. Ahora, gracias a Darwin, es simplemente muy extraño. Darwin agarró la ventana de la burka y la abrió forzosamente, dejando entrar una inundación de entendimiento cuya intoxicante novedad; y poder para levantar al espíritu humano, quizás no tiene precedentes—a menos que lo fuese el descubrimiento copernicano de que la Tierra no estaba en el centro del universo.

“Dime” le pidió una vez a un amigo; el filósofo del siglo diecinueve; Ludwig Wittgenstein, ¿Porqué la gente siempre dice que era natural que el hombre asumiese que el Sol daba vueltas alrededor de la Tierra en vez de que la Tierra fuese la que rotaba?. Su amigo respondió. “Bien; obviamente porque simplemente parece como si el Sol estuviese dando vueltas alrededor de la Tierra”. Wittgenstein respondió: “Bien, ¿Cómo hubiera lucido si pareciese como si la Tierra estuviese rotando?” [Acotación del Traductor: hubiese lucido exactamente igual—simplemente imagíneselo].

Algunas veces cito esta última respuesta de Wittgenstein en conferencias, esperando que la audiencia se ría. En vez de eso, ellos parecen confundidos y permanecen en silencio.

En el limitado mundo en el cual evolucionaron nuestros cerebros, los objetos pequeños son más probables que se muevan, a diferencia de los más grandes, que son vistos como el telón de fondo del movimiento. A medida que el mundo rota, los objetos que lucen grandes, porque están cerca—montañas, árboles y edificios, el mismo suelo—todos se mueven en exacta sincronía el uno con el otro y con el observador; en relación a los cuerpos celestiales como el Sol y las estrellas. Nuestros cerebros evolucionados proporcionan una ilusión de movimiento sobre ellos en vez de las montañas y los árboles del telón de enfrente.

Ahora quiero seguir el punto mencionado arriba; la forma en que nosotros vemos al mundo. La razón por la cual nosotros hallamos cosas intuitivamente fáciles de entender y otras difíciles, es que nuestros cerebros son en sí mismos, órganos evolucionados: computadoras de a bordo, que evolucionaron para ayudarnos a sobrevivir en un mundo—usaré el nombre “Mundo Medio”—donde los objetos que importan para nuestra supervivencia no eran ni muy grandes, ni muy pequeños; un mundo donde las cosas o se mantenían inmóviles o se movían lentamente en comparación a la velocidad de la luz [La velocidad de la luz es de 300 mil kilómetros por segundo, equivalentes a mil ochenta millones de kilómetros por hora] y donde algunas cosas muy probables, serían tratadas como imposibles. La ventana de nuestra burka mental es estrecha porque no era necesario que fuese más ancha para asistir a nuestros antepasados a sobrevivir.

La ciencia nos ha enseñado; en contra de toda la intuición evolucionada, que las cosas aparentemente sólidas, como los cristales y las rocas, están realmente hechas casi completamente de espacio vacío. Lo que es mostrado mediante la familiar ilustración que representa al núcleo de un átomo como una mosca en medio de un estadium deportivo. El átomo más cercano está fuera del estadium. La roca más dura, más sólida y más densa, es “realmente” casi totalmente, espacio vacío; interrumpido únicamente por minúsculas partículas tan separadas las unas de las otras, que no deberían tomarse en cuenta.

Entonces, ¿Porqué las rocas lucen y se sienten sólidas, duras e impenetrables?

No voy a tratar de imaginar como Wittengstein pudo haber respondido esta pregunta. Pero, como biólogo evolucionario la responderé de esta manera: Nuestros cerebros han evolucionado para ayudar a nuestros cuerpos a hallar su camino en el mundo en la escala que nuestros cuerpos operan. Nosotros nunca evolucionamos para navegar por el mundo de los átomos. Si lo hubiésemos; nuestros cerebros probablemente percibirían a las rocas como objetos llenos de espacios vacíos. Las rocas se sienten duras e impenetrables en nuestras manos, porque nuestras manos no pueden penetrarlas. La razón por la cual no pueden penetrarlas no está relacionada con los tamaños ni con la separación entre las partículas que constituyen a la materia. En vez de eso, tiene que ver con los campos de fuerza que están asociados con las partículas ampliamente espaciadas de la materia “sólida”.

Es útil para nuestros cerebros, construir nociones como la solidez e impenetrabilidad, porque esas nociones ayudan a nuestros cuerpos a navegar en un mundo en el que los objetos—que nosotros llamamos sólidos—no pueden ocupar el mismo espacio que otros objetos sólidos.

Un pequeño descanso cómico en este punto—Los Hombres que Observaban a las Cabras—por Jon Ronson:

Esta es una historia verdadera. Es el verano de 1983. El General Albert Stubblebine III está sentado en su escritorio en Arlington, Virginia observando a la pared, sobre la cual cuelgan sus numerosas condecoraciones militares. Ellas detallan una larga y distinguida carrera. Él es el Jefe de Inteligencia del Ejército de los Estados Unidos de América, con dieciséis mil soldados bajo su mando… Él mira a la pared tras sus condecoraciones. Hay algo que él siente que debe hacer; a pesar de que sólo pensar en ello, lo asusta. Él piensa sobre la decisión que debe tomar. Él puede permanecer en su oficina o ir a la oficina de al lado. Esa es su decisión. Y él la ha tomado. Él va a ir a la oficina de al lado…Se pone de pie, sale de detrás de su escritorio y comienza a caminar. Quiero decir; piensa él, ¿De qué está el átomo constituido mayormente? ¡Espacio vacío! Él apresura el paso, ¿De qué estoy hecho yo mayormente?; piensa él, ¡De átomos! Él casi está trotando ahora. ¿De qué está hecha mayormente la pared?; piensa él, ¡De átomos! Todo lo que tengo que hacer es unir los espacios…Entonces el general Stubblebine golpea su nariz con fuerza contra la pared de su oficina. ¡Maldición! Piensa él. El general Stubblebine está confundido por sus repetidos fracasos al intentar caminar a través de la pared. ¿Qué hay de malo en él? ¿Porqué él no puede hacerlo? Quizás hay demasiados papeles en la bandeja de entrada de su escritorio para que él le otorgue la concentración requerida a lo que trata de hacer. No existe duda en su mente que la capacidad para atravesar objetos será algún día una herramienta común del arsenal de recolección de inteligencia. Y cuando eso ocurra; bien, ¿Es demasiado ingenuo creer que esto anunciará el amanecer de un mundo sin guerra? ¿Quién se atrevería a molestar a un ejército que pueda hacer eso?

El General Stubblebine es apropiadamente descrito como un pensador “fuera de la caja” en la página web de una organización que; después de haberse retirado, él administra junto con su esposa.

Habiendo evolucionado en el “Mundo Medio”, hallamos intuitivamente fácil entender ideas como esta: “Cuando un general se mueve a la velocidad promedio a la que se mueven los generales y otros objetos del Mundo Medio; y golpea otro objeto sólido del Mundo Medio; como una pared, su progreso es dolorosamente interrumpido”.

Nuestros cerebros no están equipados para imaginar como sería ser un neutrino pasando a través de una pared, en los vastos intersticios de los que la pared está mayormente hecha “realmente”. Tampoco puede nuestro entendimiento manejar lo que ocurre cuando las cosas se mueven a velocidades cercanas a la velocidad de la luz.

La intuición humana; evolucionada y educada en el Mundo Medio, hasta encuentra difícil creerle a Galileo cuando nos dice que una bala de cañón y una pluma de ave, en ausencia de fricción, golpearán el suelo en el mismo instante, cuando se dejan caer de una torre inclinada. Eso es así; porque en el Mundo Medio, la fricción siempre está allí. Si nosotros hubiésemos evolucionado en un vacío, esperaríamos que una pluma y una bala de cañón golpeasen el suelo simultáneamente. Nosotros somos ciudadanos evolucionados en el Mundo Medio, y eso limita lo que somos capaces de imaginar. La estrecha ventana de nuestra burka nos permite; a menos que estemos especialmente dotados o particularmente bien educados, para ver sólo al Mundo Medio.

Existe un sentido en el cual; nosotros los animales, tenemos que sobrevivir no sólo en el Mundo Medio sino en el micro-mundo de los átomos y los electrones también. Los mismísimos impulsos nerviosos con los que nosotros logramos pensar e imaginar, dependen de actividades en el Mundo Micro. Pero ninguna acción de las que nuestros antepasados tuvieron que llevar a cabo, ninguna de las decisiones que ellos tuvieron que tomar alguna vez, hubiese sido ayudada por el entendimiento del Mundo Micro. Si nosotros fuésemos bacterias, constantemente golpeadas por los movimientos térmicos de las moléculas, sería diferente. Pero nosotros los medio-mundanos somos demasiado masivos para notar el movimiento Browniano. Similarmente, nuestras vidas están dominadas por la gravedad, pero somos casi inconscientes de la delicada fuerza de la tensión superficial. Los insectos pequeños revierten esa prioridad y encuentran a la tensión superficial nada delicada.

Steve Grand, en su libro: Creación: La Vida y Cómo Hacerla, es casi violentamente crítico sobre nuestra preocupación con la materia. Tenemos una tendencia a pensar que sólo las “cosas” materiales “sólidas”, son “realmente” cosas. Las “olas” de radiación electromagnética que fluctúan en un vacío parecen “irreales”. Los victorianos pensaban que las olas tenían que ser olas “dentro” de algún medio material. No se conocía tal medio; así que ellos inventaron uno y lo llamaron el éter luminífero. Pero hallamos a la materia “real” cómoda para nuestro entendimiento sólo porque nuestros antepasados evolucionaron para sobrevivir en el Mundo Medio, donde materia es un concepto útil.

Por otra parte, hasta nosotros; los medio-mundanos, podemos ver que un remolino es una “cosa” con algo parecido a la realidad de una roca, a pesar de que la materia en un remolino cambia constantemente. En una sabana desértica de Tanzania, a la sombra del Ol Doinyo Lengai, el volcán sagrado de los Maasai, existe una gran duna hecha de cenizas provenientes de una erupción en 1969. Es moldeada por el viento. Pero lo bello es que se mueve corpóreamente. Es lo que se conoce técnicamente como un barchan[277] (pronunciado bakán). La totalidad de la duna camina a través del desierto en dirección oeste a una velocidad aproximada de 17 metros al año. Mantiene su forma de media luna y se arrastra en la dirección de sus cuernos. El viento levanta la arena hacia arriba por la pendiente más suave. Entonces, cuando cada grano de arena golpea el tope de la duna, cae en cascada por la pendiente más pronunciada hacia el interior de la media luna.

Ol Doinyo Lengai (erupción de 1969) Mujeres y niñas Maasai

Realmente, hasta un barchan es más una “cosa” que una ola. Una ola parece moverse horizontalmente a través del mar abierto, pero las moléculas de agua se mueven verticalmente. En forma similar, las ondas de sonido pueden viajar desde quien habla hasta quien escucha; pero las moléculas de aire no lo hacen: eso sería un viento, no un sonido. Steve Grand señala que usted y yo somos más parecidos a olas que a “cosas” permanentes. Él nos invita a pensar en…

…una experiencia de su niñez. Algo que usted recuerde claramente; algo que usted pueda ver, sentir, quizás hasta oler, como si estuviese allí. Después de todo, usted realmente estuvo allí en ese momento ¿No es así? ¿Cómo más podría recordarlo? Pero aquí está la bomba: usted no estuvo allí. Ni un solo átomo de los que forman el cuerpo de usted hoy estuvo allí, cuando el evento tuvo lugar…La materia fluye de un lugar a otro y momentáneamente se une para ser usted. Cualquier cosa que sea usted; usted no es la materia de la que usted está hecho. Si esto no hace que los pelos de su nuca se ericen, léalo de nuevo hasta que lo haga, porque es importante.

“Realmente” no es una palabra que deberíamos usar con simple confianza. Si un neutrino[278] tuviese un cerebro que hubiese evolucionado en antepasados del tamaño de neutrinos, diría que las rocas “realmente” están hechas de espacio vacío.

Nosotros tenemos cerebros que evolucionaron en nuestros antepasados de tamaño medio que no podían atravesar las rocas; así que nuestra “realidad”, es una “realidad” en la cual, las rocas son sólidas. “Realidad” para un animal, es cualquier cosa que necesite existir en su cerebro, para ayudarlo a sobrevivir. Y debido a que especies diferentes viven en mundos tan diferentes, existe una problemática variedad de “realidades”.

Lo que nosotros vemos del mundo real no es el mundo real claro y prístino, sino un modelo del mundo real, regulado y ajustado por datos sensoriales—un modelo que es construido para que sea útil para manejar el mundo real. La naturaleza de ese modelo depende del tipo de animal que seamos. Un animal volador necesita un tipo diferente de modelo del mundo del que necesita un animal que camina; o un animal que trepa o nada, a pesar de que sus mundos; necesariamente, se sobrepongan. El cerebro de un mono debe poseer un software capaz de simular un amasijo tridimensional de ramas y troncos. El cerebro de una cucaracha de agua no necesita un software para tres dimensiones, porque vive en la superficie de un pozo de una Llanura de Edwin Abott. El software para construir modelos del mundo real, de un topo estará personalizado para uso subterráneo. Una rata-topo desnuda probablemente posee un software que representa al mundo similar al del topo; pero una ardilla, aunque es un roedor similar al topo, probablemente posee un software más parecido al de un mono.

Mono Cucaracha de agua Topo Rata-topo desnuda

Yo he especulado en, El Relojero Ciego, y en otros lugares, que los murciélagos pueden “ver” colores con sus oídos. El modelo del mundo que necesita un murciélago para poder navegar a través de tres dimensiones capturando insectos, con toda seguridad debe ser similar al modelo que una golondrina necesita para llevar a cabo casi la misma tarea. El hecho de que el murciélago use ecos para actualizar las variables en su modelo; mientras que la golondrina usa luz; es incidental. Los murciélagos; sugiero yo, usan claves percibidas como “rojo” y “azul” como etiquetas internas para algunos útiles aspectos de sus ecos; quizás para la textura acústica de las superficies; exactamente igual a como las golondrinas usan las mismas claves percibidas para etiquetar las ondas largas y las ondas cortas de la luz.

Ardilla Murciélago Golondrina

El punto es que; la naturaleza del modelo es gobernada por cómo será usado, en vez de la modalidad sensorial usada. La lección de los murciélagos es esta: La forma general del modelo mental—en oposición a las variables que están constantemente ingresando a través de los nervios sensoriales—es una adaptación a la forma de vida del animal; en una medida no menor a como están adaptadas sus alas, piernas y cola.

J. B. S. Haldane; en su artículo, “Mundos Posibles”, que cité arriba, tenía algo relevante que decir sobre los animales cuyo mundo es dominado por el olor. Él notó que los perros pueden distinguir dos ácidos grasos muy similares—el ácido caprílico y el ácido capróico—cada uno diluido en una parte por millón. La única diferencia es que la principal cadena molecular del ácido caprílico es dos átomos de carbono más larga que la principal cadena molecular del ácido capróico. Un perro; infiere Haldane, probablemente sería capaz de colocar a los ácidos “ordenados por peso molecular simplemente por su olor; en la misma forma en que un hombre puede colocar una cantidad de cuerdas de piano ordenadas por su longitud, simplemente por su sonido”.

Existe otro ácido graso; el ácido cáprico; que es igual a los otros, excepto que posee otros dos átomos más de carbono en su cadena principal. Un perro que nunca se haya encontrado con el ácido cáprico, quizás no tendría problemas para imaginarse su olor, en la misma forma en que nosotros no tendríamos problemas para imaginar a una trompeta tocando una nota más alta que la que ya escuchamos tocar a la trompeta. A mí me parece completamente razonable inferir que un perro; o un rinoceronte, puedan tratar a las mezclas de olores como cuerdas armónicas. Quizás, existen discordancias. Probablemente no existan melodías; porque las melodías están compuestas de notas que comienzan o se detienen abruptamente en momentos precisos, a diferencia de los olores. O quizás los perros y los rinocerontes huelen a color. El argumento sería el mismo que para los murciélagos.

De nuevo, las percepciones que nosotros llamamos colores son herramientas usadas por nuestros cerebros para etiquetar importantes distinciones en el mundo exterior. Las claves percibidas—que los filósofos llaman qualia[279]—no poseen conexiones intrínsecas con las luces o longitudes de onda en particular.

Ellas son etiquetas internas que están disponibles al cerebro, cuando éste construye su modelo de la realidad externa, para hacer distinciones que son especialmente sobresalientes para el animal en cuestión. En nuestro caso, o el de un ave, eso significa luz de diferentes longitudes de onda. En el caso del murciélago; he especulado, podrían ser superficies con diferentes propiedades de eco o textura; quizás rojo significa brillante; azul significa aterciopelado; verde significa abrasivo. Y en el caso de un perro o rinoceronte, ¿Porqué no podrían ser olores?.

El poder para imaginar al extraño mundo de un murciélago o rinoceronte, un patinador de pozos [la cucaracha de agua] o un topo, una bacteria o un escarabajo de corteza, es uno de los privilegios que la ciencia nos concede cuando hala la tela negra de nuestra burka y nos muestra un rango más amplio de lo que está allá afuera, para nuestro deleite.

La metáfora del Mundo Medio—del rango intermedio de fenómenos que la angosta ranura de nuestra burka nos permite ver—es aplicable también a otras escalas o “espectros”. Nosotros podemos construir una escala de improbabilidades; con una estrecha ventana similar a través de la cual nuestra intuición e imaginación son capaces de ir. En un extremo del espectro de improbabilidades estarían esos eventos que nosotros llamamos imposibles. Los milagros son eventos que son extremadamente improbables. Una estatua de una virgen podría saludarnos con una de sus manos. Los átomos que forman su estructura cristalina están todos vibrando hacia atrás y hacia delante. Debido a que hay muchos de ellos, y porque no existe acuerdo sobre una preferencia de su dirección de movimiento, la mano, como la vemos en el Mundo Medio, se mantiene inmóvil como una roca. Pero los saltarines átomos de la mano podrían todos estarse moviendo en la misma dirección y al mismo tiempo. Y de nuevo. Y de nuevo…en este caso, la mano se movería, y la veríamos saludándonos. Podría ocurrir; pero las probabilidades en contra son tan grandes que; si usted hubiese comenzado a escribir el número en el momento del origen del universo, usted todavía no hubiese escrito suficientes ceros hasta hoy. El poder para calcular tales probabilidades—el poder para cuantificar lo casi-imposible en vez de simplemente alzar nuestras manos en desesperación—es otro ejemplo de los beneficios de la ciencia para liberar el espíritu humano.

La evolución en el Mundo Medio nos ha equipado insuficientemente para manejar eventos muy improbables. Pero en la vastedad del espacio astronómico; o del tiempo geológico, eventos que parecen imposibles en el Mundo Medio, resultan ser inevitables. La ciencia empuja y abre la estrecha ventana a través de la cual estamos acostumbrados a ver el espectro de las posibilidades. Somos liberados por el cálculo y la razón para visitar regiones de posibilidad que una vez parecieron estar fuera de nuestros límites o habitadas por dragones. Ya hemos hecho uso de esta ampliación de la ventana en el Capítulo cuarto, donde consideramos la improbabilidad del origen de la vida y cómo eventos químicos casi imposibles deben ocurrir, si se les dan suficientes años planetarios para jugar; y donde consideramos el espectro de universos posibles, cada uno con su propio conjunto de leyes y constantes, y la necesidad antrópica de encontrarnos a nosotros mismos en uno de la minoría de lugares amigables.

¿Cómo deberíamos interpretar la frase de Haldane: “Más absurdo de lo que podemos suponer” ¿Debemos suponer que es más absurdo de lo que podemos; en principio? ¿O simplemente más absurdo de lo que podemos suponer, dado el limitado aprendizaje evolucionario de nuestros cerebros en el Mundo Medio? ¿Podríamos nosotros; mediante entrenamiento y práctica, emanciparnos del Mundo Medio, arrancarnos nuestra negra burka, y lograr alguna especie de entendimiento intuitivo—así como matemático—de lo muy pequeño; lo muy grande, y lo muy rápido? Genuinamente, yo no se la respuesta; pero estoy emocionado de estar vivo en una época cuando la humanidad está empujando los límites del entendimiento. Aún mejor, nosotros eventualmente, podríamos descubrir que no existen límites.

apéndice

UNA LISTA PARCIAL DE DIRECCIONES AMIGAS PARA INDIVIDUOS QUE NECESITAN APOYO PARA ESCAPAR DE LA RELIGIÓN

Intento mantener una versión actualizada de esta lista en el sitio web de la Fundación Richard Dawkins para la Razón y la Ciencia:

<www.richarddawkins.net>. Pido disculpas por la limitada lista que se muestra a continuación, principalmente al mundo angloparlante.

australia

Consejo para las Sociedades Humanistas Australianas

GPO Box 1555, Melbourne (Victoria) 3001

Teléfono; 613 5974 4096

E-mail: <AMcPhate@bigpond.net.au>

<http://home.vicnet.net.au/~humanist/resources/cahs.html&gt;

Escépticos de Australia

PO Box 268, Roseville, NSW 2069

Teléfono: 02 9417 2071

E-mail: <skeptics@bdsn.com.au>

www.skeptics.com.au

canadá

Asociación Humanista de Canadá PO Box 8752, Station T, Ottawa (Ontario), K1G 3J1

Teléfono: 877-HUMANS-l

Fax: (613) 739-4801

E-mail: <HAC@Humanists.ca>

http://hac.humanists.net/

estados unidos

Afroamericanos para el Humanismo

3965 Rensch Road, Amherst (Nueva York) 14228

Teléfono: (716) 636-4869

Fax:(716)636-1733

E-mail: <info@secularhumanism.org>

<www. centerforinquiry.net>

<www.secularhumanism.org>

<www.campusfreethought.org>

<www.secularhumanism.org/index.php?section=aah&page=index>

Alianza Atea Internacional

PO Box 26867, Los Ángeles (California) 90026

Toll-free: 1-866-HERETIC

E-mail: <info@atheistalliance.org>

<www.atheistalliance.org>

Alianza de Estudiantes Seglares PO Box 3246 Columbus (Ohio) 43210 Toll-free Voíce-mail / Fax: 1-877-842-9474 E-mail: <ssa@secularstudents.org> <www. secularstudents. org>

Asociación Humanísta Americana

1777 T Street, NW, Washington, D.C, 20009-7125

Teléfono: (202) 238-9088

Toll-free: 1-800-837-3792

Fax: (202) 238-9003

<www.americanhumanist.org>

Ateos Americanos

PO Box 5733 Parsippany (Nueva Jersey) 07054-6733

Voice-mail: 1-908-276-7300

Fax: 1-908-276-7402

E-mail: <info@atheists.org>

<www.atheists.org>

Campus Alianza para el Libre Pensamiento

Centro de Bioética Appignani

PO Box 4104, Grand Central Station, Nueva York (Nueva York) 10162

Teléfono: (212) 687-3324

Fax: (212) 661-4188

Centro para las Preguntas – On Campus Centro Transnacional para las Preguntas

Coalición Seglar para América

PO Box 53330, Washington, D.C., 20009-9997

Teléfono: (202) 299-1091

<www.secular.org>

Consejo para el Humanismo Seglar

Fundación Educativa James Randi

201 S.E. 12th St. (E. Davíe Bivd.), Fort Lauderdale (Florida) 33316-1815

Teléfono: (954) 467-1112

Fax: (954) 467-1660

E-mail: <jref@randi.org>

<www.randi.org>

Fundación para la Liberación de la Religión PO Box 750, Madison (Wisconsin) 53701 Teléfono: (608) 256-5800 E-mail: <info@ffrf.org> <www. ffrf. org>

Infieles de Internet

PO Box 142, Colorado Springs (Colorado) 80901-0142

Fax:(877)501-5113

<www.infidels.org>

Instituto de Estudios Humanistas

48 Howard St., Albany (Nueva York) 12207

Teléfono: (518) 432-7820

Fax: (518)432-7821

<www.humaniststudies.org>

La Sociedad de Escépticos

PO Box 338, Altadena (California) 91001

Teléfono: (626)794-3119

E-mail: <editorial@skeptic.com>

<www.skeptic.com>

Los Brillantes

PO Box 163418, Sacramento (California) 95816 USA

E-maíl: <the-brights@the-brights.net>

<www.the-brights.net>

Sociedad para el Judaismo Humanista

28611 W. 12 Mile Rd., Farmington Hills (Michigan) 48334

Teléfono: (248) 478-7610

Fax:(248)478-3159

E-mail: <info@shj.org>

<www.shj.org>

Sociedad del Libre Pensamiento de la Más Grande Filadelfía

PO Box 242, Pocopson (Pensilvania) 19366-0242

Teléfono: (610) 793-2737

Fax: (610)793-2569

E-mail: <fsgp@freethought.org>

<www.fsgp.org/>

Unión Humanista y Etica Internacional – USA

india

Racionalistas Internacionales

PO Box 9110, Nueva Delhi 110091

Teléfono: + 91-11-556 990 12

E-mail: <info@rationalistinternational.net>

www.rationalistinternational.net/

inglaterra

Asociación Periodística Racionalista

1 Gower Street, Londres WC1E 6HD

Teléfono: 020 7436 1151

Fax: 020 7079 3588

E-mail: <info@rationalist.org.uk>

<www. rationalist. org. uk/>

APÉNDICE

Asociación Humanista Británica

1 Gower Street, Londres WC1E 6HD

Teléfono: 020 7079 3580

Fax: 020 7079 3588

E-mail: <info@humanism.org.uk>

<www.humanism.org.uk>

Nuevos Humanistas

1 Gower Street, Londres WC1E 6HD

Teléfono: 020 7436 1151

Fax: 020 7079 3588

E-mail: <info@newhumanist.org.uk>

<www.newhumanist.org.uk>

Sociedad Etica South Place (Reino Unido)

Conway Hall, Red Lion Square, Londres WC1R 4RL

Teléfono: 020 7242 8037/4

Fax: 020 7242 8036

E-mail: <library@ethicalsoc.org.uk>

<www.ethicalsoc.org.uk>

Sociedad Seglar Nacional

25 Red Lion Square, Londres WC1R 4RL

Teléfono: 020 7404 3126

Fax: 0870 762 8971

<www.secularism.org.uk/>

Unión Humanista y Etica Internacional (Reino Unido)

1 Gower Street, Londres WC1E 6HD

Teléfono: 020 76313170

Fax: 020 76313171

www.iheu.org/

islámicos

Apóstatas del Islam <www.apostatesofislam.com/index.htm>

FaithFreedom.org <www.faithfreedom.org/index.htm>

Fundación del Dr. Homa Darabi (Para promover los derechos de las mujeres y de los niños bajo el islam)

PO Box 11049, Truckee (California, Estados Unidos) 96162

Teléfono (530) 582 4197

Fax (530) 582 0156

E-mail: <homa@homa.org>

<www.homa.org/>

Institute for the Secularization of Islamic Society E-mail: <info@SecularIslam.org> www.secularislam.org/Default.htm

nueva zelanda

Escépticos de Nueva Zelanda

NZCSICOP Inc.

PO Box 29-492, Christchurch

E-mail: <skeptics@spis.co.nz>

<http://skeptics.org.nz&gt;

Sociedad Humanista de Nueva Zelanda PO Box 3372, Wellington E-mail: <jeffhunt90@yahoo.co.nz> <www.humanist.org.nz/>

s: Routledge.

ALGUNAS PÁGINAS DE INTERÉS EN ESPAÑOL

Nota del Editor Digital

Para los lectores de lengua española les sugiero visiten las páginas:

http://www.sindioses.org/principal.html

http://www.come.to/webensis

http://www.federacionatea.org/htdocs/enlaces.php?id=21

http://www.cyberateos.org/showpage.do

http://www.geocities.com/torosaurio/

http://www.geocities.com/CapeCanaveral/Hall/9140/

http://www.foroateo.com/foro/

http://www.herenciacristiana.com/

Donde, además, encontraran otros enlaces


[1] Nota del Traductor: The American Heritage Dictionary of the English Language: Día de Guy Fawkes: Es una celebración británica que conmemora el Día del Complot de la Pólvora (5 de noviembre de 1605) que fue un intento liderado por Guy Fawkes (1570-1606) para asesinar al Rey y al Parlamento reunido en venganza por el incremento de la represión en contra de los católicos romanos en Inglaterra.

[2] Nota del Traductor: El Autor se refiere a la partición del Subcontinente Indio en lo que son hoy la India (un país de religión hinduista) y Pakistán (un país de religión islámica).

[3] Wendy Kaminer, “The Last Taboo: why America needs atheism”, (“El Último Tabú: porqué los Estados Unidos de América necesitan el ateismo”), New Republic, 14 de octubre de 1996; http://www.positiveatheism.org/writ/kaminer.htm

[4] Nota del Traductor:The American Heritage Dictionary of the English Language: La American Legion (Legión Estadounidense), es una organización de los militares de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América que pelearon en la Primera Guerra Mundial, en la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Corea, fundada en 1919.

[5] Dr. Zoë Hawkins, Dr. Beata Adams y Dr. Paul St. John Smith, comunicación personal.

[6] Nuestro deporte favorito durante las clases, era distraerlo a él lejos de las Escrituras y hacia historias sobre el Fighter Command and the Few (El grupo de cazas británicos que peleó en la Segunda Guerra Mundial contra los Nazis). Él había servido en la guerra con la RAF (Real Fuerza Aérea Británica), y era con familiaridad, y con algo del afecto que yo todavía mantengo hacia la Iglesia de Inglaterra (por lo menos en comparación con la competencia), que más tarde leí el poema de John Betjeman:

Nuestro Padre es un viejo piloto del cielo

Severamente ahora ellos han cortado sus alas

Pero todavía el asta de la bandera del jardín de la rectoría

Apunta hacia Cosas más Altas.

[7] Nota del Traductor: HMS Beagle: Her Majesty Ship Beagle (Barco de su Majestad Beagle): Fue el Barco en el que navegó Charles Darwin en su viaje a las islas ecuatorianas Galápagos, donde realizó observaciones que lo condujeron a desarrollar la Teoría Científica de la Evolución, y a quién el Autor llama en este libro “filósofo” naturalista.

[8] El documental para televisión del cual la entrevista era una parte, fue acompañado por un libro (Winston 2005).

[9] Dennett (2006).

[10] El discurso completo está trascrito en Adams (2003) como: “Is there an artificial God? ” (“¿Existe un Dios artificial?”).

[11] Nota del Traductor: Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: Cuáquero: Individuo de una doctrina religiosa unitaria, nacida en Inglaterra a mediados del siglo XVII, sin culto externo ni jerarquía eclesiástica. Se distingue por lo llano de sus costumbres, y en un principio manifestaba su entusiasmo religioso con temblores y contorsiones.

[12] Perica (2002). Vea también:

http://www.historycooperative.org/journals/ahr/108.5/br_151.html

[13]Dollly and the cloth heads” (“Dolly y los cabeza de trapo”), en Dawkins (2003).

[14] Http://www.scouts.ap.org/scouts/04-1084p.zo.pdf

[15] Nota del Traductor: El Artículo 232 de la Ley Orgánica Sobre Substancias Estupefacientes y Psicotrópicas de Venezuela, establece que: “Quedan excluidos de la aplicación de esta Ley, aquellos grupos indígenas reducidos, claramente determinados por las autoridades competentes, que hayan venido consumiendo tradicionalmente el yopo en ceremonias mágico religiosas.

[16] R. Dawkins, “The irrationality of faith”, (“La irracionalidad de la fe”), New Statesman, (Londres), 31 de marzo de 1989.

[17] Nota del Traductor: Apartheid: Fue un sistema oficial de segregación racial mantenido en Sudáfrica por los colonizadores blancos Holandeses y blancos Afrikaners entre 1948 y 1994. Los Afrikaners son un grupo étnico distintivo pero también originario de Holanda y constituido mayormente por cristianos protestantes calvinistas.

[18] Columbus Dispatch, 19 de agosto de 2005.

[19] Los Angeles Times, 10 de abril de 2006.

[20] http://www.gatewaypundit.blogspot.com/2006/02/islamic-society-of-denmark-fake.html

[21] http://www.bbc.co.uk/2/hi/south_asia/4686536.stn ; http://www.neandernews.com/?cat=6

[22] Independent, 5 de febrero de 2006.

[23] Andrew Mueller, “An argument with Sir Iqbal”, (“Una discusión con Sir Iqbal”), Independent on Sunday, 2 de abril de 2006, sección Sunday Review, págs 12-16.

[24] Midford y Waugh (2001).

[25] http://www.newadvent.org/cathen/06608b.htm

[26] Nota del Traductor: En inglés informal, una persona “bien entalonada” [well-heeled] significa una persona adinerada, poseedora de mucho dinero.

[27] Nota del Traductor: La doctrina de la “Trinidad” sólo aparece en un único y específico lugar de toda la Biblia: en el relato en la 1a [Epístola Universal de Juan] 5:7-8, Los párrafos que contienen esa doctrina son llamados en conjunto por los académicos la “Comma Johannine”. El Dr. Bart D. Ehrman, en su libro  Misquoting Jesus (Citando Erróneamente a Jesús, San Francisco: HarperSanFrancisco, 2005), demuestra que la Comma Johannine, es un añadido—una modificación de la Biblia—porque no aparece en los antiguos pergaminos o papiros en griego que contienen los primeros textos del Nuevo Testamento la Biblia.

[28] http://www.catholic-forum.com/saints/indexnt.htm?NF=1

[29] Archivo del Congreso, 16 de septiembre de 1981.

[30] http://www.stephenjaygould.org/ctrl/buckner_tripoli.html

[31] Nota del Traductor: Para los pueblos de habla inglesa, la palabra “familia” se refiere exclusivamente al padre, la madre y los hijos de ambos; mientras que “familia extendida” incluye a todos los demás parientes.

[32] Giles Fraser, “Resurgent religion has donde away with the country vicar”, (“La resurgente religión ha acabado con el vicario campesino”), Guardian, 13 de abril de 2006.

[33] Robert I. Sherman, en Free Inquiry, volumen 8, número 4, Otoño de 1998, página 16.

[34] N. Angiers, “Confessions of a lonely atheist”, (“Confesiones de una atea solitaria”), The New York Times Magazine, 14 de enero de 2001: http://www.geocites.com/mindstuff/Agiers.html

[35] Tom Flynn, Editor de Free Inquiry (Indagación Libre), establece el punto con fuerza (“Secularism’s breakthrough moment”, Free Inquiry, 26: 3, 2006, 16-17): “Si los ateos están solitarios y oprimidos, solo debemos culparnos a nosotros mismos. Numéricamente, nosotros somos fuertes. Comencemos a empujar nuestro peso.

[36] http://www.fsgp.org/adsn.html

[37] Un caso especialmente bizarro de un hombre que fue asesinado simplemente porque era ateo es relatado en la circular noticiosa de la Freethought Society of Greater Philadelphia de marzo/abril de 2006. Vea: http://www.fsgp.org/newsletter_2006_0304.pdf y busque abajo: “El Asesinato de Larry Hooper”.

[38] http://www.hinduonnet.com/thehindu/mag/2001/11/18/

[39] “Señor, Yo no tengo necesidad de esa hipótesis”, como Laplace le dijo a Napoleón cuando éste le preguntó al famoso matemático cómo se las había arreglado para escribir su libro sin mencionar a Dios.

[40] Quentin de la Bédoyère, Catholic Herald, 3 fe febrero de 2006.

[41] Nota del Traductor: Una forma coloquial para decir en inglés: “presentimiento” es  decir: “gut feeling” (sentimiento que sale de las tripas).

[42] Yo discutí este caso en Dawkins (1998).

[43] T. H. Huxley, “Agnosticismo” (1889), reimpreso en Huxley (1931). El texto completo de “Agnosticismo” está disponible también en:

http://www.infidels.org/library/thomas_huxley/huxley_wace/part_02.html

[44] The New York Times, 29 de agosto de 2005. Vea también Henderson (2006).

[45] Quizás hablé demasiado pronto. El [periódico londinense] Independent on Sunday, del 5 de junio de 2005, traía la siguiente información: “Funcionarios malayos dijeron que una secta religiosa que construyó una jarra de te sagrada del tamaño de una casa, había violado las ordenanzas de planificación”. Vea también las noticias de la BBC en: http://www.news.bbc.co.uk/2/hi/asia-pacific/4692039.stm

[46] Nota del Traductor, la tradición inglesa dice que cuando los niños pierden sus “dientes de leche” y los colocan bajo la almohada, “el hada de los dientes” (tooth fairy) se lo cambiará por un regalo. La tradición venezolana es idéntica; excepto que quién cambia los dientes por regalos es el Ratón Pérez.

[47] Nota del Traductor. Mamá Gansa: (Mother Goose) Es el epónimo de Mother Goose Tales (Cuentos de Mamá Gansa), el título de una tradicional colección de canciones de cuna coleccionados por primera vez en el siglo dieciocho. Fuente: American Heritage Dictionary of the English Language.

[48] Andrew Mueller, “An argument with Sir Iqbal” (“Una discusión con Sir Iqbal”), Independent on Sunday, 2 de abril de 2006, Sección Sunday Review, págs 12-16.

[49] Camp Quest toma a la institución estadounidense de los campamentos de verano en una enteramente admirable dirección. A diferencia de otros campamentos de verano que siguen una ética scout o religiosa, Camp Quest, fundado por Helen Kagin, en Kentucky, es administrado por humanistas seculares, y los niños son estimulados a pensar escépticamente por sí mismos mientras se divierten en todas las usuales actividades al aire libre (http://www.camp-quest.org). Otros Camp Quests con éticas similares han brotado ahora en Tennessee, Minnesota, Michigan, Ohio y Canadá.

[50] The New York Times, 29 de agosto de 2005. Vea también: Henderson (2005).

[51] Henderson (2006).

[52] http://www.lulu.com/content/2677888

[53] Nota del Traductor: El término “meme” fue acuñado por el Autor (Richard Dawkins) en 1976 y se refiere a una unidad de información cultural que puede ser transmitida de una mente a otra. Ejemplos de memes son las canciones, las modas de vestir, la forma de hacer utensilios de cerámica o de construir arcos.

[54] Nota del Traductor: Pew: Uno de varios asientos fijos parecidos a bancos con espaldar, accesibles por islas, para el uso de los congregantes. http://dictionary.reference.com/browse/pew

[55]Nota del Traductor : Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (Alice’s Adventures in Wonderland) es una obra de literatura infantil del matemático británico y Reverendo Charles Lutwidge Dodgson, quien la escribió bajo el seudónimo de Lewis Carroll. Cuenta la historia de una niña llamada Alicia que cae por una madriguera de conejos hasta un ámbito de fantasía poblado por barajas que hablan y criaturas antropomórficas.

http://en.wikipedia.org/wiki/Alice_in_Wonderland

[56] Cuando mi colega de Oxford, a quién cité antes, fue elegido como Rector, sucedió que los colegas bebieron públicamente a su salud durante tres noches consecutivas. En la tercera de estas cenas, él graciosamente remarcó: “Ya me estoy sintiendo mejor”.

[57] H. Benson et al, “Study of the therapeutic effects of intercessory prayer (STEP) in cardiac bypass patients”, (“Estudio de los efectos terapéuticos de la plegaria intercediente (STEP) en pacientes de bypass cardíacos”, American Heart Journal, 151: 4, 2006, 934-42

[58] Nota del Traductor: Bob Newhart es un muy conocido comediante y actor estadounidense.

[59] Richard Swinburne, Science and Technology News, 7 de abril de 2006;

http://www.stnews.org/Commentary-2772.htm

[60] The New York Times, 11 de abril de 2006.

[61] En casos tribunalicios, y en libros como Ruse (1982). Su artículo en Playboy apareció en el ejemplar de abril de 2006.

[62]Nota del Traductor: Playboy es una revista estadounidense para el entretenimiento de adultos fundada en 1953 por Hugh Hefner y sus socios, y que se convirtió en Playboy Enterprises, Inc. Introduciéndose de esa forma en todos los tipos de medios de comunicación social. Adicionalmente a su principal revista que es publicada en los Estados Unidos de América, Versiones especiales de Playboy, son publicadas específicamente para cada país por todo el mundo

[63] La réplica de Jerry Coyne a Ruse, apareció en el ejemplar de Playboy de agosto de 2006.

[64] Madeleine Bunting, Guardian, 27 de marzo de 2006.

[65] Lo mismo podría decirse de un artículo: “When cosmologies collide” (“Cuando chocan las cosmologías”) en el The New York Times del 22 de enero de 2006, por la respetada (y usualmente mejor informada) periodista, Judith Shulevitz. La Primera Norma de la Guerra del General Montgomery era: “No marchen sobre Moscú” Quizás debería haber una Primera Norma del Periodismo Científico: “Entrevisten por lo menos a una persona diferente a Michael Ruse”.

[66] La réplica de Dan Dennett, apareció en el Guardian el 4 de abril de 2006.

[67] http://www.scienceblogs.com/pharyngula/2006/03/the_dawkinsdennett_boogeyman.php ; http://www.scienceblogs.com/pharyngula/2006/02/our_double_standard.php ; http://www.scienceblogs.com/pharyngula/2006/02/the_rusednnett_feud.php

[68] [Acotación del Traductor: En inglés, tener un presentimiento o una premonición se dice: “I have a gut feeling” [lo siento en mis tripas]—y por esa razón se dice que “se está pensando con las tripas”—a lo cual Carl Sagan se negó]

[69] http://www.vo.obspm.fr/exoplanetes/encyclo/encycl.html

[70] Dennett (1995)

[71] La paradoja de Zeno es demasiado conocida para promover los detalles en una nota al pie. Aquiles puede correr diez veces más rápido que la tortuga; así que él le da al animal, digamos, 100 yardas de ventaja. Aquiles corre 100 yardas, y la tortuga está ahora 10 yardas adelante. Aquiles corre las 10 yardas y la tortuga está ahora 1 yarda adelante. Aquiles corre la yarda y la tortuga está a una décima de yarda adelante…y así hasta el infinito, así que Aquiles nunca alcanza a la tortuga.

[72] Nosotros podríamos estar viendo algo similar hoy en la súper-publicitada tergiversación del filósofo Antony Flew, quien anunció en su ancianidad que se había convertido a creer en alguna especie de deidad (provocando una locura de ansiosas repeticiones en la internet). Por otra parte, Russell era un gran filósofo, ganador del Premio Nóbel. Quizás la supuesta conversión de Flew será recompensada con el Premio Templeton. Un primer paso en esa dirección es su ignominiosa decisión de aceptar en 2006, el “Premio Phillip E. Johnson de Libertad y Verdad”. El primer receptor de este “premio” fue Phillip E. Johnson, el abogado a quien se acredita la fundación de la “estrategia de la cuña” del Diseño Inteligente. Flew sería el segundo en recibir el “premio”. La universidad que lo otorgará es BIOLA (Bible Institute of Los Angeles). Uno no puede evitar preguntarse si Flew se da cuenta de que está siendo usado. Vea: Victor Stenger: “Flew’s flawed science”, (“La ciencia parcializada de Flew”), Free Inquiry, 25: 2, 2005, 17-18;

http://www.secularhumanism.org/index.php?section=library&page=stenger_25_2

[73] http://www.iep.utm.edu/o/ont-arg.htm ; La “prueba” de Gaskin está en

http://www.uq.edu.au/~pdwgrey/pubs/gaskin.html

[74] Nota del Traductor: Wuthering Heights es la única novela de Emily Brontë. Publicada por primera vez en 1847 bajo el seudónimo de Ellis Bell. Es hoy en día, un clásico de la literatura británica. Fuente: Wikipedia.

[75] La totalidad del asunto de las ilusiones es discutido por Richard Gregory en una serie de libros; incluyendo a Gregory (1997).

[76] Mi propio intento de hacer una explicación detallada, está en las páginas 268 y 269 de Dawkins (1998)

[77] http://www.sofc.org/Spirituality/s-of-fatima.htm

[78] Aunque admitidamente, los padres de mi esposa se hospedaron una vez en un hotel de París, llamado: Hôtel de l’Universe et du Portugal.

[79] Nota del traductor: Chinese Whispers (Susurros Chinos); también conocido como “el juego del teléfono” “teléfono roto”; “operador” “susurro por el camino” y “pásalo”, es un juego a menudo jugado por niños que consiste en susurrar una frase al oído de un jugador; para que éste se la susurre a su vez al próximo jugador; y así hasta el último—inevitablemente, la frase es ligeramente alterada por cada jugador, por lo que el último que debe decir en voz alta la frase que le susurraron, casi invariablemente, recita una frase absolutamente diferente a la original. http://en.wikipedia.org/wiki/Chinese_whisper

[80] [Acotación del Traductor: “Tener una agenda” significa en las culturas de habla inglesa: “Tener un Plan Preconcebido”]

[81] Nota del Traductor: Santa Biblia, Viejo Testamento, Miqueas 5:2 “Pero tú Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.”

[82] Tom Flynn, “Matthew vs. Luke” (“Mateo versus Lucas”), Free Inquiry, 25: 1, 2004, 34-35; Robert Gillooly, “Shedding light on the light of the world”, (“Alumbrando a la luz del mundo”), Free Inquiry, 25: 1, (2004), 27-30.

[83] Doy el subtítulo porque sobre eso es todo en lo que confío. El título principal de mi copia del libro; publicada por Continuum de Londres, es ¿De quién es la Palabra? No puedo hallar nada en esta edición para decir si es el mismo libro que el publicado en los Estados Unidos de América por Harper San Francisco, el cual no he visto y cuyo título principal es Citando Erróneamente a Jesús. Presumo que son el mismo libro, pero ¿Porqué hacen los publicistas este tipo de cosas?

[84] Ehrman (2006). Vea también Ehrman (2003a, b).

[85] A. N. Wilson; en su biografía de Jesús, expresa dudas sobre el relato de que José fuese un carpintero. La palabra griega tekton de hecho significa carpintero, pero fue traducida desde la palabra aramea naggar, que podía significar artesano u hombre estudiado. Esta es una de las traducciones equivocadas constructivas que atormentan a la Biblia; la más famosa de ellas es la equivocada traducción de Isaías de la palabra hebrea para joven mujer (almah ) en la palabra griega para virgen ( parthenos ). Un error fácil de cometer (piense en las palabras inglesas “ maid ” [criada] y “ maiden ”  [muchacha o mujer soltera] para que vea cómo pudo haber ocurrido). Este resbalón del traductor bíblico iba a ser salvajemente inflado para dar lugar a toda la absurda leyenda de que ¡la madre de Jesús fue una virgen!. El único competidor por el título de traducción equivocada constructiva de todos los tiempos también está relacionado con las vírgenes. Ibn Warraq, ha argumentado chistosamente que en la famosa promesa de setenta y dos vírgenes para cada mártir musulmán, “vírgenes” es la traducción equivocada de “pasas blancas de claridad cristalina”. Ahora, si eso hubiese sido mejor conocido, ¿Cuántas víctimas inocentes de misiones suicidas pudieron haber sido salvadas? (Ibn Warraq, “¿Vírgenes? ¿Cuáles Vírgenes?”, Free Inquiry, 26:1, 2006, 45-46).

[86] Hasta yo mismo he sido honrado por profecías de conversión en el lecho de muerte. De hecho, ellos recurren, ;con monótona regularidad (vea e.g. Steer, 2003), cada repetición siguiendo a húmedas nubes de ilusión que la hacen sagaz al principio. Yo debería tomar la precaución de instalar una grabadora para proteger mi reputación póstuma. Llala Wards añade: “¿Porqué entrometerse en los lechos de muerte? Si usted va a traicionar a sus convicciones, hágalo oportunamente para ganar el premio Templeton y echarle la culpa a la senilidad”.

[87] No debe ser confundido con el proyecto genoma no-oficial, dirigido por el brillante (y no religioso) “bucanero” de la ciencia, Craig Venter.

[88] Beit Hallahmi y Argyle (1997).

[89] E. J. Larson y L. Witham, “Leading scientists still reject God”, (“Científicos líderes todavía rechazan a Dios”), Nature,  394, 1998, 313.

[90] http://www.leaderu.com/ftissues/ft9610/reeves.html proporciona un análisis particularmente interesante de las tendencias históricas en la opinión religiosa estadounidense elaborado por Thomas C. Reeves, Profesor de historia de la Universidad de Wisconsin, basado en Reeves (1996).

[91] http://www.answersingenesis.org/docs/3506.asp

[92] R. Elisabeth Corwnell y Michael Stirrat, manuscrito en preparación, 2006

[93] P. Bell, “Would you believe it? ”, (“¿Lo Creería usted?”), Mensa Magazine, febrero de 2002, 12-13.

[94] [ Acotación del Traductor: Salt Lake City es la capital y la ciudad más poblada del estado de Utah en los Estados Unidos de América—178 097 habitantes en 2005; según el oficial Buró del Censo—y sede del mayor templo de la Iglesia de Jesús Cristo de los Santos de los Últimos Días, mejor conocida como la iglesia de Mormón. Fuente: Wikipedia]

[95] El Reverendo Green es el nombre del personaje en la versión de Cluedo vendida en Gran Bretaña (donde se originó el juego), Australia, Nueva Zelanda, India y todas las áreas de habla inglesa; excepto en América del Norte, donde este personaje repentinamente se convierte en el Señor Green. [y el juego es denominado: Clue ].

[96] [Acotación del Traductor: El principio GIGO es un viejo principio de los programadores de computadoras que establece que si ingresas basura (garbage in) en un programa de computadora, saldrá basura (garbage out), cuando uses el programa]

[97] Nota del Traductor: fillip: golpear con la uña de un dedo soltada desde la punta del pulgar. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/fillip

[98] Una revisión exhaustiva de su procedencia, usos y citas sobre esta analogía es dada; desde el punto de vista de un creacionista, por Gert Korthof, en:

http://www.home.wxs.nl/~gkorthof/korthof46a.htm

[99] [Acotación del traductor: la palabra niggard (pichirre) es muy parecida—en pronunciación—a la palabra nigger (negro; de piel oscura; inferior; ignorante) que quizás sea la palabra más ofensiva de todo el idioma inglés. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/nigger ]

[100] El latín y el griego clásicos; están mejor equipados. El latín homo (griego anthropo-) significa humano; en oposición a vir (andro-) que significa hombre; y femina (gyne-) que significa mujer. En consecuencia la antropología pertenece a todos los humanos; mientras que andrología y ginecología son ramas de la medicina sexualmente exclusivas.

[101] [Acotación del Traductor: Zeitgeist es originalmente una expresión en alemán que significa: “el espíritu del tiempo”  Geist (espíritu); Zeit (tiempo). Denota el clima intelectual y cultural de una época. Fuente: Wikipedia; http://en.wikipedia.org/wiki/Zeitgeist ]

[102] Adams (2002), p. 99. Mi “Lament for Douglas” (“Lamento por Douglas”), escrito el día después de su muerte, está reimpreso como el Epílogo de The Salmon of Doubt (El Salmón de la Duda), y también en A Devil’s Chaplain, (Un Capellán del Diablo), que también contiene mi eulogía en su reunión memorial en la Iglesia de San Martín en los Campos.

[103] [Acotación del Traductor: Trickle-down: (goteo hacia abajo) Es la teoría económica que establece que los beneficios financieros de los grandes negocios y acaudalados inversionistas, pasarán hacia abajo en forma de ganancias hasta los negocios más pequeños y los consumidores. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/trickle-down]

[104] Entrevista en [el periódico alemán] Der Spiegel, 26 de diciembre de 2005.

[105] Susskind, (2006:17)

[106] [Acotación del Traductor: Wellingtonias: es el nombre dado a las sequoias gigantes en honor al Duque de Wellington, todavía en uso en Inglaterra]

[107] Behe (1996)

[108] Existe un ejemplo de ficción. El escritor de libros para niños; Phillip Pullman, en His Dark Materials (Sus Materiales Oscuros), imagina a una especie de animal; el “mulefa”, que coexiste con árboles que producen cápsulas de semillas, perfectamente redondas con un hueco en el centro. El mulefa adopta estas cápsulas como ruedas. Como las ruedas no son parte de su cuerpo, no tienen nervios ni vasos sanguíneos que deban ser retorcidos a lo largo de un “eje” (una fuerte uña de cuerno o hueso). Pullman nota perceptivamente, un punto adicional: el sistema funciona sólo porque el planeta está pavimentado con cintas naturales de basalto, que sirven como “carreteras”, Las ruedas no son buenas a campo traviesa.

[109] Fascinantemente, el principio muscular es desplegado en aún una tercera forma en algunos insectos como las moscas, las abejas, y los escarabajos, en los cuales, los músculos de vuelo, son intrínsecamente oscilatorios, como un motor reciprocante. Mientras que otros insectos, como los saltamontes, envían instrucciones nerviosas para cada batir de alas (como hacen las aves); las abejas envían instrucciones para encender (o apagar) el motor oscilatorio. Las bacterias tienen un mecanismo que no es ni un simple contractor (como el músculo volador de un ave), ni tampoco un simple reciprocador (como el músculo volador de las abejas), sino un verdadero rotador: en este aspecto es como un motor eléctrico o un motor Wankel.

[110] http://www.millerandlevine.com/km/evol/design2/article.html

[111] Este recuento del juicio de Dover, incluyendo las citas, es de A. Bottaro, M. A. Inlay y N. J. Matzke. “Inmunology in the spotlight at the Dover ‘Intelligent Design’ trial”, (“La Inmunología bajo el Reflector en el Juicio de Dover contra el ‘Diseño Inteligente’ “ Nature Inmunology, 7, 2006, 433-435.

[112] J. Coyne, “God in the details: the biochemical challenge to evolution”, (“Dios en los detalles: el desafío bioquímico a la evolución”), Nature, 383, 1996, 227-228. El artículo de Coyne y mío, “One side can be wrong”, (“Un lado no puede estar equivocado”), fue publicado en el Guardian, el 1ro. de septiembre de 2005: http://www.guardian.co.uk/life/future/story/0,13026,1559743,00.html La cita del “elocuente blogger” está en:

http://www.religionisbullshit.net/blog/2005_09_01_archive.php

[113] Dawkins, (1995)

[114] Carter admitió después que un mejor nombre para la totalidad del principio sería “cognizability principle” (“principio de la capacidad de entender”), en vez de el ya atrincherado “principio antrópico”: B. Carter, “El principio antrópico y sus implicaciones para la evolución biológica”, Philosophycal transactions of the Royal Society of London A, 310, 1983, 347-363. Para ver una discusión con la longitud de un libro sobre el principio antrópico, vea: Barrow y Tipler (1998).

[115] Comins (1993)

[116] Yo expuse este argumento más completamente, en El Relojero Ciego. (Dawkins 1986).

[117] Digo “presumiblemente”, en parte porque nosotros no conocemos cómo podrían ser diferentes formas de vida extraterrestre; y en parte porque es posible que cometeríamos un error si consideramos sólo las consecuencias de cambiar una constante a la vez. ¿Podrían existir otras combinaciones de seis números que resulten ser también amigables a la vida, en formas que nosotros no descubriríamos si las consideramos una a la vez? De todas maneras, Debo proceder, por simplicidad, como si realmente nosotros tuviésemos un gran problema para explicar la aparente fina entonación de las constantes fundamentales.

[118] Susskind (2006) Hace una espléndida defensa.  Él dice que la mayoría de los físicos odian la idea. Yo no puedo entender porqué. Yo pienso que es bella—quizás porque mi conciencia ha sido levantada por Darwin

[119] Murray Gell Mann, citado por John Brockman en el  sitio de internet llamado “Borde”: http://www.edge.org/3rd_culture/bios/smolin.html

[120] Ward (1996: 99); Polkinghorne (1994:55).

[121] J. Horgan, “La Fundación Templeton: Un asalto a los escépticos”, Chronicle of Higher Education, 7 de abril de 2006. Vea también

http://www.edge.org/3rd_culture/horgan06/horgan06_index.html

[122] Esta calumnia es atendida en el capítulo séptimo.

[123] Esta acusación es una reminiscencia de “NOMA”, cuyas exageradas afirmaciones, las atendí en el capítulo segundo.

[124] P. P. Medawar, revisión de El Fenómeno del Hombre, reimpreso en Medawar, (1982: 242).

[125] En Gran Bretaña, decir: “inner cities” (“ciudades interiores”), tenía el equivalente significado codificado de recordar la mordazmente chistosa referencia de Auberon Waugh a “ciudades interiores de ambos sexos”.

[126] Dennett (1995:155)

[127] Citado en Dawkins (1982:30).

[128] K. Sterelny, “The Perverse Primate” (“El Primate Perverso”), en Grafen y Ridley (2006:213-223).

[129] N. A. Chagnon, “Terminological Kinship, genealogical relatedness and village fissioning among the Yanomamö indians”, (“Relaciones Familiares Terminológicas; relaciones genealógicas y fisionamiento de aldeas entre los Indios Yanomamö”), en Alexander y Tinkle (1981:ch. 28).

[130] C. Darwin, The Descent of Man, (La Descendencia del Hombre), Nueva York: Appleton, 1871, vol 1, 156.

[131] [Acotación del Traductor: El Limpopo es un río de 1600 kilómetros de largo, que partiendo del norte de Suráfrica atraviesa a Mozambique hasta desaguar en el océano índico]

[132] Me divertí cuando vi “Enfóquese En Su Propia Maldita Familia” en un letrero pegado en el parachoques de un carro en Colorado;  pero ahora me parece menos chistoso. Quizás algunos niños necesitan ser protegidos de sus propios padres (vea el capítulo noveno).

[133] Citado en Blaker (2003: 7).

[134] Vea por ejemplo a Buss (2005).

[135] Debora Keleman, “Are Children ‘intuitive Theists’?” (“¿Son los Niños ‘teístas intuitivos’? ”), Phychological Science, 15: 5, 2004, 295-301.

[136] Dennett (1987).

[137]

[Acotación del Traductor: Basil Fawlty es el personaje principal de un clásico de la comedia televisiva británica: “Fawlty Towers”, interpretado por el actor John Cleese. Este personaje  es visto como un personaje fenomenal y un icono; y se ha estimado que será inolvidable a pesar de que sólo se hizo una docena de episodios de media hora de duración. Basil es un snob, pichirre, xenófobo, sexualmente reprimido y un misántropo paranoico que está desesperado por pertenecer a una clase social más alta. El envisiona su exitoso manejo de un hotel como el medio de lograr sus sueños (“convertirlo en un establecimiento de clase”); pero su trabajo lo obliga a él a ser simpático con personas que él detesta o aspira a estar sobre ellas socialmente algún día. Su indetenible esposa Sybil, a menudo interfiere con los planes de Basil.  Se hicieron sólo 12 episodios, seis en 1975 y seis en 1979. Fuente: Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Basil_Fawlty y Fawlty Towers.net:  http://www.fawltysite.net/ ]

[138] Guardian, 31 de enero de 2006.

[139] Symthies (2006)

[140] [Acotación del Traductor: En el capítulo diecinueve, parte diecisiete de su autobiografía, Santa Teresa escribió, lo que se conoce como “El Éxtasis de Santa Teresa”: Vi en su mano una larga lanza de oro, y en su punta de hierro parecía haber un pequeño fuego. Él se me apareció a mí insertándomela a veces en mi corazón, y punzando mis propias entrañas; cuando él la sacaba, parecía también sacarme las entrañas; y dejarme ardiendo con un gran amor por Dios. El dolor era tan grande, que me hacía gemir; y aún así tan sobrecogedor era la dulzura de este dolor excesivo, que no podía desear deshacerme de él. El alma está satisfecha ahora no nada menos que Dios. El dolor no es corporal, sino espiritual, aunque el cuerpo lo comparte. Es una caricia de amor tan dul ce que ahora tiene lugar entre el alma y Dios, que ruego a la bondad de Dios que él permita experimentarla a quien pueda pensar que estoy mintiendo]

[141] [Acotación del Traductor: El Great Vowel Shift (Cambio de Vocales Grandes) fue un cambio mayor del idioma inglés, que ocurrió en el siglo quince; y que se dispersó hacia las áreas no-metropolitanas ni portuarias de Gran Bretaña. Representó un cambio en las vocales largas—el sonido de cuya pronunciación dura más—. Fuente: Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Great_Vowel_Shift ]

[142] http://www.mm.aaa.net.au/articles/14223.htm

[143] Más de la que puedo esperar responder adecuadamente, por lo que pido disculpas.

[144] La película en sí misma es muy buena y puede ser obtenida en:

http://www.thegodmovie.com/index.php

[145] Fui mortificado al leer en el Guardian (“Instintos Animales”, 27 de mayo de 2006) que El Gen Egoísta es el libro favorito de Jeff Skilling, Funcionario Ejecutivo Jefe de la infame Corporación ENRON, y que él derivó inspiración  de éste, para un personaje Darwinista Social. El periodista del Guardian; Richard Conniff, da una buena explicación del malentendido en: http://www.money.guardian.co.uk/workweekly/story/0,,1783900,00.html Yo he tratado de prevenir similares malentendidos en mi nuevo prefacio de la décimo tercera edición aniversario de El Gen Egoísta; recientemente publicada por Oxford University Press.

[146] [Acotación del Traductor: IOU = I Owe You = Te debo, acrónimo de un pagaré o letra de cambio ]

[147] La reputación no está restringida a los humanos, Recientemente ha sido demostrado que es aplicable a uno de los casos especiales de altruismo recíproco en animales; la relación simbiótica entre los pequeños peces limpiadores y sus peces-clientes. En un ingenioso experimento, peces limpiadores individuales (wrasses) de la especie Labroides dimidiatus, que habían sido observados por un cliente en potencia como diligentes limpiadores eran más probables de ser escogidos por el cliente, que otros Labroides rivales que habían sido observados como negligentes en la limpieza. Vea a: R. Bshary y A. S. Grutter, “Contabilizando la Imagen y la Cooperación en el Mutualismo de los Peces Limpiadores”, Nature, 441, 22 de junio de 2006, 975-978.

[148] [Acotación del Traductor: se llama “daño colateral” a las pérdidas de vidas humanas y / o daños materiales causados accidentalmente—sin previa intención de causarlos—durante una operación militar destinada a un objetivo diferente. Cuando el Autor dice “frase Rumsfeldiana” está pensando en Donald Rumsfeld, el Secretario de Defensa del Presidente estadounidense George W. Bush]

[149] M. Hauser y P. Singer, “Moralidad Sin Religión”, Free Inquiry, 26: 1, 2006, 18-19.

[150] [Acotación del Traductor Fyodor Mikhailovich Dostoevsky (1821-18881) es considerado uno de los más grandes escritores rusos. Escribió Los Hermanos Karamazov en 1880]

[151] Dostoevsky (1994: bk 2, ch. 6, p. 87).

[152] [Acotación del Traductor: Pollyanna es una novela de 1913 de Eleanor H. Porter que se convirtió en un clásico de la literatura infantil.  Este libro cuenta la historia de una pequeña niña llamada Pollyanna Whittier que es adoptada por su muy acaudalada tía Polly después de la muerte de su padre. A partir de la llegada de Pollyanna al  triste pueblo en el cual vive su tía, éste se convierte en milagrosamente agradable y saludable debido a la alegría que la niña había traído. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Pollyanna ].

[153] [Acotación del Traductor: La diferencia entre hurto y robo es que el primero es cometido sin violencia; mientras que el segundo involucra el uso de violencia]

[154] Note que estas convenciones de colores en los Estados Unidos de América son exactamente opuestas a las de Gran Bretaña, donde el azul es el color del Partido Conservador y el rojo; como en el resto del mundo, es el color tradicionalmente asociado con la izquierda política.

[155] H. L. Mencken; de nuevo, con su característico cinismo, definió a la conciencia como la voz interior que nos advierte que alguien podría estar mirándonos.

[156] Esta es la interpretación estándar de los puntos de vista de Kant. Sin embargo, el notable filósofo A. C. Grayling ha argumentado plausiblemente, (New Humanist, julio-agosto 2006) que, aunque Kant públicamente seguía los convencionalismos religiosos de su época, él realmente era ateo.

[157] Hinde (2002); vea también: Singer (1994); Grayling (2003) y Glover (2006).

[158] [Zeitgeist: Alemán: El espíritu de la época]

[159] Lane Fox (1992); Berlinerblau (2005).

[160] Holloway (1999, 2005). La frase: “cristiano en recuperación” es una revisión de un libro publicada en el Guardian el 15 de febrero de 2003:

http://www.books.guardian.co.uk/reviews/scienceandnature/0,6121,894941,00.html La periodista escocesa Muriel Gray escribió un bello recuento de mi diálogo de Edimburgo con el Obispo Holloway en el Herald de Glasgow: http://www.sundayherald.com/44517

[161] Para ver una aterrorizante colección de sermones de Clérigos estadounidenses culpando del huracán Katrina al “pecado” humano, vea: http://www.universist.org/neworleans.htm

[162] Pat Robertson, reportado por la BBC en:

http://www.news.bbc.co.uk/2/hi/americas/4427144.stm

[163] Esta idea ricamente cómica me fue sugerida por Jonathan Miller; quien, sorprendentemente, nunca la incluyó en un borrador de Más Allá del Borde. También le doy las gracias a él por recomendarme el libro académico en el cual está basado: Halbertal and Margalit (1992).

[164] R. Dawkins, “Atheists for Jesus”, (“Ateos a Favor de Jesús”), Free Inquiry, 25:1, 2005, 9-10.

[165] Julia Sweeney también da en el clavo cuando menciona brevemente al budismo. En la misma forma en que a veces se piensa que el cristianismo es una religión más simpática, y más gentil que el Islam; se considera a menudo que el Budismo es la más simpática de todas. Pero la doctrina de bajar de rango en la escalera de la reencarnación debido a los pecados en la vida pasada, es muy desagradable. Julia Sweeney: “Fui a Tailandia y visité a una mujer que estaba cuidando a un niño terriblemente deforme. Yo le dije a quien lo cuidaba: ‘Es bueno que usted cuide a este pobre muchacho’, y ella me respondió: ‘No diga pobre muchacho, él debe haber hecho algo terrible en una vida pasada para nacer de esta forma’ “.

[166] Para ver un profundo análisis de las técnicas usadas por los cultos, vea a: Baker (1984). Relatos más periodísticos son ofrecidos por Lane (1996) y Kilduff y Javers (1978).

[167] Estoy consciente que “scrumping” no será familiar para los lectores estadounidenses. Pero yo disfruto leer palabras estadounidenses que no me son familiares y buscarlas para ampliar mi vocabulario. He usado deliberadamente otras pocas palabras específicas de una región para este propósito. La misma scrumping es la palabra exactamente apropiada para ahorrar palabras. Ésta no significa solamente robar: significa específicamente robar manzanas y sólo manzanas. Es difícil que una palabra sea más exacta que esa.

Admitidamente, la historia del Génesis no especifica que la fruta fuese una manzana, pero la tradición ha mantenido eso por largo tiempo.

[168] Paul Valley y Andrew Buncombe, “Historia del Cristianismo: El Evangelio de Acuerdo a Judas”, Independent, 7 de abril de 2006.

[169] Vermes (2000).

[170] El trabajo de Hartung fue publicado originalmente en skeptic 3: 4, 1995; pero ahora está más fácilmente disponible en: http://www.lrainc.com/swtaboo/taboos/tn01.html

[171] Nota del Traductor: Rapture, en teología es la experiencia, anticipada por algunos fundamentalistas cristianos, de encontrarse con Cristo a mitad de camino en el aire a su regreso a la Tierra. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/rapture

[172] Usted podría no saber el significado de “santos de la tribulación” en esta frase. No se preocupe, usted tiene mejores cosas que hacer.

[173] [Acotación del Traductor: Goyim o goys: término despectivo que identifica a aquellos que no son judíos. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/Goyim ]

[174] Smith (1995)

[Acotación del Traductor: LSD: un sólido cristalino de fórmula química C20H25N3O, un dietil amido del ácido lisérgico, que es una poderosa droga psicodélica que provoca alucinaciones temporales y un estado de esquizofrenia psicótica. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/LSD ]

[175] [Acotación del Traductor: Gentil: Una persona no judía (para los judíos) y no mormón (para los mormones), también un ateo o pagano. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/Gentile ]

[176] Guardian, 12 de marzo de 2002:

http://www.books.guardian.co.uk/departments/politicsphilosophyandsociety/story/0,,664342,00.html

[177] [Acotación del Traductor: Earl: Noble británico próximo en rango e inmediatamente superior a un Vizconde e inmediatamente inferior a un Marqués. Equivalente a un Conde en la Europa continental. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/Earl ]

[178] N. D. Glenn, “Matrimonio Inter-Religioso en los Estados Unidos de América: Patrones y Tendencias Recientes”, Journal of Marriage and the Family (Revista del Matrimonio y la Familia), 44: 3, 1982, 555-566.

[179] [Acotación del Traductor: Shiksa: Para los judíos, una niña o mujer que no es judía. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/shiksa ]

[180] [Acotación del Traductor: celestina: alcahueta, mujer que concierta una relación amorosa. Fuente: http://www.rae.es/ ]

[181] [Acotación del Traductor: Pay lip service: Literalmente: “Pagar servicio labial”, significa en inglés: una insincera expresión de amistad, admiración, apoyo, etc.. Servicio sólo de palabra. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/Lip%20service ]

[182] Acotación del Traductor: Mores: Costumbres populares de central importancia aceptadas sin cuestionamientos y comprendiendo los puntos de vista morales fundamentales de un grupo. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/mores ]

[183] [Acotación del Traductor: Nigger: es hoy en día la palabra inglesa más profundamente ofensiva para referirse a un persona de piel oscura]

[184] Huxley (1871).

[185] http://www.classic-literature.co.uk/american-authors/19th-century/abraham-lincoln/the-writings-of-abraham-lincoln-04/

[186] Bullock (1991)

[187] Bullock (2005).

[188] http://www.ffrf.org/fttoday/1997/march97/holocaust.html Este artículo de Richard E. Smith, originalmente publicado en Freethought Today, en marzo de 1997, tiene una gran cantidad de citas relevantes de Hitler y otros nazis, proporcionando sus fuentes. A menos que se establezca de otra manera, mis citas son del artículo de Smith.

[189] http://www.hompages.paradise.net.nz/mischedj/hitler.html

[190] Bullock (2005:96)

[191] Adolf Hitler, discurso del 12 de abril de 1922. En Bayes (1942:19-20).

[192] Bullock (2005:43).

[193] Esta cita; así como la que sigue, son del artículo sobre la religión de Hitler de Anne Nicol Gaylor. http://www.ffrf.org/fttoday/hitler.html

[194] http://www.contra-mundum.org/schirrmacher/NS_Religion.pdf

[195] Yo no poseo el chutzpah [el atrevimiento] de rehusar, basándome en las razones ofrecidas por uno de mis más distinguidos colegas científicos; cuandoquiera que un creacionista trata de montar un debate formal con él. (no lo mencionaré; pero sus palabras deberían ser leídas con un acento australiano): “Eso luciría muy bien en tu curriculum vitae, no tan bien en el mío

[196] [Acotación del Traductor: Ley lines: Se refiere a la hipotética alineación de varios lugares de interés geográfico, como los monumentos de la antigüedad y los megalitos. Su existencia fue sugerida en 1921 por el arqueólogo amateur Alfred Watkins, cuyo libro, El Viejo Trayecto Derecho, llevó a la alineación a la atención de un público más amplio. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Ley_lines

[197] [Acotación del Traductor: Wingnut: es el nombre dado a numerosos árboles del género Pterocarya cuyos frutos son pequeñas nueces (nuts en inglés) que tienen alas laterales. En slang (inglés coloquial) la palabra nut también significa « loco ». Wingnut también es un término suavemente derogatorio para designar a una persona que mantiene puntos de vista políticos o religiosos extremos.      Fuente: http://www.answers.com/topic/wingnut ]

[198] [Acotación del Traductor: Arenque rojo: es algo que se usa para distraer la atención lejos del verdadero asunto que se discute. Proviene del uso del fuerte aroma de un arenque seco y ahumado usado para distraer a los perros sabuesos del rastro de una presa]

[199] De: “¿Qué es cierto?”, capítulo 12 de Dawkins (2003).

[200] Ambas de mis citas sobre Wise provienen de su contribución al libro de 1999: “En Seis Días”, una antología de ensayos escritos por creacionistas de la Tierra-joven (Ashton 1999).

[201] Warraq (1995:175)

[202] El encarcelamiento de John William Gott por llamar payaso a Jesús es mencionado en The Indypedia, del 29 de abril de 2006. El intento de enjuiciar a la BBC por blasfemia está en BBC news, del 10 de enero de 2005:

http://www.news.bbc.co.uk/1/hi/entertainment/tv_and_radio/4161109.stm

[203] [Acotación del Traductor Taliban es el plural de Talib, que significa “estudiante” cuyo término se derivó del nombre del—según los musulmanes shiítas—cuarto verdadero Califa del Islam: Alí ibn Abi Talib, quien fue un profundo estudioso del Corán y quien es acreditado de haber ordenado las azoras (versos) del Corán en su forma actual].

[204] http://www.adultthought.ucsd.edu/Culture_War/The_American_Taliban.html

[205] Hodges (1983).

[206] Ésta; y las restantes citas en esta sección, son del sitio de internet de los Taliban estadounidenses ya citado:

http://www.adultthought.ucsd.edu/Culture_War/The_American_Taliban.html

[Acotación del Traductor: Los Dres. Ebru Demir y Barry J. Dickson, del Instituto de Biotecnología Molecular de la Academia de Ciencias de Austria, en el mes de junio de 2005—en la revista científica. “Cell ”(Célula), publicaron el resultado de sus investigaciones que comprueban que el comportamiento sexual no es algo voluntario, sino un mandato genético—lo que quiere decir, que la homosexualidad no es ni una perversión, ni un pecado, sino un síndrome producido por mutaciones genéticas. En consecuencia; discriminar en el siglo 21 a los homosexuales sería idéntico a discriminar a quienes padecen del Síndrome de Down (mongólicos) y a la discriminación—también religiosa—contra los que padecían la Enfermedad de Hansen (Lepra) en el siglo primero de la era actual]

[207] http://www.adultthought.ucsd.edu/Culture_War/The_American_Taliban.html

[208] [Acotación del Traductor: faggot; fagot, fag: términos despectivos: homosexual masculino. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/fagot ]

[209] Sitio oficial de internet de la iglesia bautista de Westboro del Pastor Phelps

http://www.godhatesfags.com

http://www.godhatesfags.com/fliers/jan2006/20060131_coretta-scott-king-funeral.pdf

[210] Vea: Mooney (2005). También: Silver (2006), quienes llegaron cuando este libro estaba en prueba final; demasiado tarde para ser discutidos tan completamente como me hubiese gustado.

[211] Para un interesante análisis de lo que hace a Texas diferente en este aspecto vea: http://www.pbs.org/wgbh/frontline/shows/execution/readings/texas.html

[212] [Acotación del Traductor: Karla Faye Tucker nació y fue criada en Houston, Texas. Cuando tenía 13 años de edad, se fue de su casa para viajar con la banda de rock and roll The Allman Brothers. A principio de sus veinte años comenzó a andar con motociclistas y el 13 de junio de 1983 ella entró a la casa de otro motociclista junto a Danny Garrett y James Leibrant para robarse una motocicleta. Durante el robo, dos personas fueron asesinadas, y Garrett y Tucker fueron condenados por sus asesinatos. Fuente:

http://en.wikipedia.org/wiki/Karla_Faye_Tucker#Early_years.2C_and_murder ]

[213] http://www.en.wikipedia.org/wiki/Karla_Faye_Tucker

[214] Estas citas de Terry Randall provienen; como antes, del mismo sitio de internet de los talibanes estadounidenses:

http://www.adultthought.ucsd.edu/Culture_War/The_American_Taliban.html

[215] Los liberacionistas de animales que amenazan con el uso de la violencia contra los científicos que usan animales para investigaciones médicas, afirman un igual alto propósito moral.

[216] Reportado por Fox News: http://www.foxnews.com/story/0,2933,96286,00.html

[217] Esto; por supuesto, no agota las posibilidades. Una sustancial mayoría de los cristianos estadounidenses no asume una actitud absolutista ante el aborto, y está a favor de que la madre tenga el derecho a decidir sobre ello. Vea; por ejemplo, a la Coalición Religiosa a favor de las Opciones Reproductivas, en: http://www.rdrc.org/

[218] M. Stamp Dawkins (1980),

[219] [Acotación del Traductor: El Autor se refiere al procedimiento ritual religioso llamado Shechita Que es el degollamiento ritual de animales para el consumo humano, cuyas normas están establecidas en la Biblia; específicamente en el Libro de Levítico del Viejo Testamento, o Torá, con sus detalles establecidos por la ley oral (Mishnah y Talmud y codificadas por el Shulkhan Arukh y posteriormente por las autoridades rabínicas. Fuente:

http://en.wikipedia.org/wiki/Kosher#On_ritual_slaughter ]

[220] Sir Peter Medawar ganó el Premio Nóbel por Fisiología y Medicina en 1960.

[221] http://www.warroom.com/ethical.htm

[222] Medawar y Medawar (1977).

[223] El artículo de Johan Hari; publicado originalmente en el Independent el 15 de julio de 2005, puede ser hallado en: http://www.johannhari.com/archive/article.php?id=640

[224] [Acotación del Traductor: Rapture (éxtasis): Es la experiencia anticipada por algunos fundamentalistas cristianos, de encontrarse con Cristo a mitad de camino en el aire, cuando éste regrese a la Tierra. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/rapture ]

[225] Village Voice, 18 de mayo de 2004.

[226] Harris (2004: 29).

[227] [Acotación del Traductor: inshaallah: “Dios Mediante” tradicionalmente invocado por los musulmanes cuando se refieren al futuro. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Inshallah ]

[228] Nasra Hassan, Un Arsenal de Creyentes, The New Yorker, 19 de noviembre de 2001. Vea también: http://www.bintjbeil.com/articles/en/011119_hassan.html

[229] [Acotación del Traductor: Nicholas Ridley, Hugh Latimer y Thomas Cranmer son mártires protestantes quemados en la hoguera por herejes en Inglaterra el  16 de octubre de 1555. La cita que inicia el párrafo inmediatamente arriba son las palabras que Ridley le dijo a Latimer en el momento en que eran quemados. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Hugh_Latimer ].

[230] [Acotación del Traductor: Cuando el Autor se refiere a Salem, habla de la ciudad portuaria del nor-este del estado de Massachusetts, Estados Unidos de América Fuente:

http://dictionary.reference.com/browse/Salem ]

[231] [Acotación del Traductor: Un vigilante, en las culturas de habla inglesa, es alguien que toma la justicia en sus propias manos]

[232] Reportado por BBC news: http://www.bbc.co.uk/1/hi/wales/901723.stm

[233] [Acotación del Traductor: Just William (1948); Huckleberry Finn (1884) y Swallows and Amazons (1929), son libros de aventuras infantiles escritos respectivamente por Richmal Crompton; Mark Twain (Samuel Clemens) y Arthur Mitchell Ransome]

[234] Loftus y Ketcham (1994)

[235] Vea John Waters en el periódico: Irish Times:

http://www.oneinfour.org/news/news2003/roots/.

[236] Associated Press, 10 de junio de 2005: http://www.rickross.com/

[237] El Arzobispo de Canterbury; el Cardenal Arzobispo de Westminster y el Rabino Jefe de Gran Bretaña, fueron todos invitados para ser entrevistados por mí. Todos rechazaron la invitación; sin duda por buenas razones. El Obispo de Oxford aceptó, y estuvo encantado; y lejos de ser un extremista, como ellos con toda seguridad lo hubiesen sido.

[238] Lo siguiente parece ser real, aunque al principio sospeché que era una fabricación satírica de The Onion (La Cebolla): http://www.talk2action.org/story/2006/5//29/195855/959. Es un juego de computadora llamado Left Behind: Eternal Forces (Dejado Atrás: Fuerzas Eternas). P. Z. Myers lo resume en su excelente sitio de internet Pharyngula:: “Imagine: usted es un soldado a pie de un grupo paramilitar cuyo propósito es rehacer a los Estados Unidos de América convirtiéndolos en una Teocracia Cristiana y establecer su visión mundial del dominio de Cristo sobre todos los aspectos de la vida…Usted está en una misión—ambas, una misión religiosa y una misión militar—para convertir o matar católicos, judíos, musulmanes, budistas, homosexuales, y a cualquiera que defienda la separación entre la iglesia y el estado…” Vea:

http://www.scienceblogs.com/pharyngula/2006/gta_meet_lbef.php ; para una revisión, vea:

http://www.select.nytimes.com/gst/abstract.html?res=F1071FFD3C550C718CDDAA0894DE404482 .

[239] http://www.av1611.org/hell.html

[240] Compare la agradable caridad cristiana de Ann Coulter: “Desafío a cualquiera de mis correligionarios a decirme que ellos no se ríen ante la idea de Dawkins quemándose en el infierno” (Coulter 2006:268).

[241] N. Humphrey, “¿Qué Debemos Decirle a los Niños? ”; en: Williams (1988); reimpresa en Humphrey (2002).

[242] Es una práctica regular en Gran Bretaña hoy. Un inspector escolar jefe me contó sobre niñas londinenses que en 2006 fueron enviadas a un “tío” en Bradford para ser circuncidadas. Las autoridades se hicieron de la vista gorda, por miedo a que se pensara en la “comunidad” que ellos eran racistas.

[243] [Acotación del Traductor: Amish: Es una secta Ortodoxa Anabaptista que se separó de los Menonitas a finales del siglo diecisiete para seguir al Obispo suizo Jakob Ammann y que vive principalmente en Ohio, Indiana y Canadá. Hasidim: Un movimiento místico judío fundado en el siglo dieciocho en Europa Oriental por Baal Shem Tov, en rechazo al aprendizaje del Talmud (la tradición oral judía). Fuente:  http://dictionary.reference.com/browse/Amish http://dictionary.reference.com/browse/Hasidim ].

[244] http://www.law.umkc.edu/faculty/projects/ftrials/conlaw/

[245] Guardian, 15 de enero de 2005.

http://www.guardian.co.uk/weekend/story/0,,1389500,00.html

[246] [Acotación del Traductor: Ethos: El carácter fundamental o espíritu de una cultura; el sentimiento subyacente que informa sus creencias, costumbres, y prácticas. Las asunciones dominantes de las personas. Fuente: http://dictionary.reference.com/browse/Ethos ]

[247] H. L. Mencken fue profético cuando escribió: “Profundamente dentro del corazón de cada evangelista, yace la destructiva ruina de un vendedor de automóviles”.

[248] Times Educational Supplement, 15 de julio de 2005.

[249] http://www.telegraph.co.uk/opinion/main.jhtml?xml=/opinion/2002/03/18/do1801.xml

[250] [Acotación del Traductor: Cache: En el área de computación llamada “administración de memoria” el cache es un pequeño almacenamiento de memoria rápida (Kash) para mantener datos recientemente usados, y diseñada para acelerar subsiguientes usos de esos datos, aunque más a menudo es usado para que el procesador de una computadora tenga acceso rápido a los datos, también es usado para almacenar una copia de datos para que estén disponibles en un red de computadoras; incluyendo a la Internet. Fuente:

http://dictionary.reference.com/browse/cache ]

[251] Guardian, 15 de enero de 2005: http://www.guardian.co.uk/weekend/story/0,,13895,00.html

[252] El texto de nuestra carta; redactada por el Obispo de Oxford, fue como sigue: “Querido Primer Ministro: Escribimos como un grupo de científicos y obispos para expresar nuestra preocupación sobre la enseñanza de las ciencias en el Emmanuel City Technology College en Gateshead. La Evolución es una teoría científica de un gran poder explicatorio, capaz de dar cuenta de un amplio rango de fenómenos en una cantidad de disciplinas. Puede ser refinada, confirmada, y hasta alterada radicalmente al prestarle atención a la evidencia. No es; como mantiene un vocero del College, una “posición de fe” en la misma categoría que el relato bíblico de la creación que tiene una diferente función y propósito. El asunto se ensancha más de lo que está actualmente siendo enseñado en un college. Existe una creciente ansiedad sobre lo que será enseñado y cómo será enseñado a la nueva generación de propuestas escuelas de fe. Creemos que los curricula en tales escuelas; así como el de Emmanuel City Technical College, necesitan ser estrictamente monitorizados para que las respectivas disciplinas de la ciencia y de los estudios religiosos sean apropiadamente respetados. De Usted, Sinceramente.

[253] British Humanist Association News, marzo-abril 2006.

[254] Para tener una idea de la escala de este error, es equivalente a creer que la distancia entre Nueva York y San Francisco es de 640 metros—La distancia real entre Nueva York y San Francisco es de 4 mil 721 kilómetros—.

[255] Observer, 22 de julio de 2004:

http://www.observer.guardian.co.uk/magazine/story/0,11913,1258506,00.html

[256] [Acotación del Traductor: Sikh, musulmán y cristiana, son religiones mayormente identificadas respectivamente con los siguientes lugares geográficos: India, Oriente y Occidente. Y Keynesiano, Monetarista y Marxista, son tres corrientes distintas del pensamiento económico. Ningún niño de cuatro años de edad, sería capaz de entender y mucho menos explicar que significan esas opciones religiosas y económicas]

[257] El Diccionario Oxford lleva “gay” de regreso al argot de las prisiones estadounidenses de 1935. En 1955 Peter Wildeblood, en su famoso libro, Against the Law (En Contra de la Ley), encontró que era necesario definir a “gay” como un eufemismo estadounidense para “homosexual”.

[258] http://www.uepengland.com/forum/index.php?showtopic=184&mode=linear

[259] [Acotación del Traductor: El Autor; Richard Dawkins, inserta aquí una página de citas de la Biblia en inglés; tomadas de la Versión Autorizada del Rey James—citas comúnmente usadas por las personas de habla inglesa en su hablar o escribir cotidiano; pero cuya apropiada traducción al español se imposibilita en algunos casos, porque además de que existen diversas versiones de la Biblia en español—también existen diferencias culturales entre los pueblos de habla inglesa y española: por ejemplo la cultura anglosajona es mayoritariamente cristiana protestante, y esta religión estimula la diaria lectura de la Biblia; mientras que la cultura de origen español, es mayoritariamente cristiana católica; religión que no hace énfasis en la lectura de la Biblia—por lo que aunque algunas citas son también muy comunes en español, otras serían totalmente desconocidas para el lector promedio, y por esa razón sólo traduje y resalté en rojo algunas de esas citas. El resto es trascrito como aparece en el libro del Autor]

[260] [Acotación del Traductor:  El contenido del Bhagavad Gita es una conversación entre Krishna y Arjuna en el campo de batalla de Kurukshetra justo antes del comienzo de una guerra climática. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Bhagavad_Gita ]

[261] Shaeen ha escrito tres libros; como antologías de referencias bíblicas en las comedias, tragedias e historias, separadamente. La cuenta sumaria de mil trescientas es en mencionada en:

http://www.shakespearefellowship.org/virtualclassroom/StritmatterShaheenRev.htm

[262] http://www.bibleliteracy.org/Secure/Documents/BibleLiteracyReport2005.pdf

[263] Reproducido con permiso de la Propiedad A. A. Milne

[264] [Acotación del Traductor: Eleanor Rigby es una canción de Los Beatles, de 1966, incluida en el long play “Revolver” Al igual que muchas de las canciones de Paul McCartney, la melodía y la primera línea de la canción se le ocurrieron a él cuando estaba jugando con el piano. El nombre que le vino a la mente a él no fue Eleanor Rigby sino el de la Señorita Daisy Hawkins. En 1966, McCartney recordó como se le ocurrió a él la idea para su canción: “Estaba sentado al piano cuando pensé en ella. Las primeras tonadas simplemente me vinieron, y tenía este nombre en la cabeza…Daysy Hawkings recoge el arroz en la iglesia. No se porqué. No podía pensar mucho más que eso; así que la puse a un lado por un par de días. Entonces me vino a la mente el nombre del Padre McCartney [un sacerdote], y toda la gente solitaria. Pero pensé que la gente pensaría que se supondría que la canción era sobre mi padre sentado tejiendo sus medias. Mi papá es un hombre feliz. Así que revisé la guía telefónica y obtuve el nombre McKenzie. McCartney se imaginó originalmente a Daisy como una niña joven; pero cualquiera encargado de la limpieza en las iglesias probablemente sería más viejo. Si ella era más vieja, ella podría haberse perdido no sólo las bodas en las cuales ella tendría que limpiar al final, sino también su propia boda. Gradualmente, McCartney desarrolló el tema de la soledad en la edad avanzada, construyendo su canción a partir de una historia desde una joven niña hasta la de una mujer anciana cuya soledad es peor por tener que hacer la limpieza después que las parejas felices han contraído matrimonio. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Eleanor_Rigby ]

[265] De memoria, atribuyo este argumento al filósofo de Oxford; Derek Parfitt, No he investigado sus orígenes profundamente porque lo estoy usando sólo como un ejemplo pasajero de la consolación filosófica.

[266] Reportado por BBC News:

http://www.bbc.co.uk./1/hi/special_report/1999/06/99/cardinal_hume-funeral/376263.stm

[267] [Acotación del Traductor: Isla Ellis: Es una isla ubicada en la desembocadura del Río Hudson, en el puerto de Nueva York. Fue el puerto principal para los emigrantes que entraban a los Estados Unidos de América a finales del siglo diecinueve y comienzos del siglo veinte. Hoy en día es un parque nacional parte del monumento de la Estatua de La Libertad, donada por Francia a los Estados Unidos de América en 1876. Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Ellis_Island Hadeana: Infernal, adjetivo proveniente de Hadean; el inframundo, donde habitaba Plutón, el Dios del inframundo conforme a la mitología romana. Fuente:

http://dictionary.reference.com/browse/Hadean ]

]

[268] Un amigo australiano acuñó una maravillosa f